El bronceado que cubría su cuerpo, indicaba cuanto tiempo había pasado en el exterior, disfrutando de una semana maravillosa — Deberíamos hacerlo de nuevo — exclamo uno de los chicos del grupo, obteniendo la aprobación unánime de todos los presentes.

— — Creo que se perdieron la diversión — repuso el joven loud con una sonrisa — pescamos, escalamos, exploramos, contamos historias de terror además de que cocinamos nuestra propia comida, y fabricamos una canoa — su sonrisa se ensancho, antes de recordar que tenía que cargar su celular llegando a casa.

Era tanta su emoción, que prácticamente olvido cargarlo antes de salir, bueno en el bosque tampoco había demasiada señal en primer lugar.

— — Pronto llegaremos chicos — repuso Steven con una sonrisa, mientras continuaba con su plática bastante amena con el señor Loud, el cual intentaba no reír mientras tomaba un poco de soda, recordando los viejos tiempos en la universidad.

El vehículo dio un leve giro a la derecha, para continuar dejando a sus ocupantes, antes de perfilar a la casa Loud, donde Steven planeaba cenar en compañía de la familia de uno de sus grandes amigos de la universidad.

Mientras tanto el chico Loud, empezaba hacer notas mentales, intentando acordarse de todo lo que había dejado en pausa antes de salir, tenía lo de Poly Pain, Haiku, Cookie, Renne, Paige, Cristina, Ronnie Ann, Stella, Paula, Tabby, Lindsey, Maggie,, Mollie, Danna, entre otras.

Sería una semana algo pesada pero lo mantendría ocupado, además que regresaba repuesto mental y físicamente para cualquier situación, se despidió del último de sus amigos, antes de acomodarse mejor en el asiento trasero — ¿Qué sucede Papa? — pregunto el chico algo extrañado al rostro confundido de su progenitor.

— — No tengo idea — respondió su padre mirando de nuevo a su celular — tu madre me envió un mensaje pero al parecer se corrompió el archivo, y por más que intento devolverle la llamada, parece ser que mi celular se mojó más de lo que imaginamos en primer lugar — continuo explicando su padre, ocasionando la risa de su amigo, y por añaduria la de su vástago.

Se podía ver la casa desde lejos, y aun que el tiempo lejos de ella fue gratificante deseaba reanudar su vida normal y corriente, deseando haber escondido bien cualquier material incriminatorio, a un que su padre le había prometido que nadie entro a su cuarto, no estaba demasiado seguro de eso, por suerte su colección estaba en el sótano, escondida bajo algunos anuarios viejos, quizás pronto podría volver a ver cada una de esas delicadas prendas que logro que la chica en cuestión regresara sin nada bajo su falda o pantalón.

— — Creo que tienen comité de bienvenida — repuso Steven sonriendo, mientras reducía la velocidad del vehículo y se estacionaba frente al hogar loud.

— — Hogar dulce Hog… — intento decir el señor Loud, antes de que sus hijas y esposa lo empujaran lejos del jeep y arrastraran al pre adolecente hacia dentro del domicilio.

Dejando a los dos adultos confundidos — el estará bien ¿verdad? — cuestiono Steven nerviosamente.

— — Por supuesto — respondió el señor Loud, mientras se ponía de pie rápidamente.

Mientras tanto dentro de la casa.

A duras penas logro zafarse de sus hermanas corrió hacia la parte de arriba del domicilio, siendo perseguido por su madre y las chicas, mientras podía sentir que su vida pendía de un hilo.

— — Estas castigado hasta el próximo Milenio jovencito — bramo la matriarca de la familia — y ese solo es el principio de tu castigo — el chico logro escibar por los pelos los libros y pelotas que en ese momento se dirigían a su persona, entrando por los pelos a su habitación, bloqueando la puerta rápidamente.

— Contaremos hasta cero y si no abres esa puerta — empezó a gritar su madre, mientras sus hermanas formaban un improvisado ariete con uno de los buros de noche — 10 — inicio su madre.

Dentro de la habitación el chico miro hacia todos lados, buscando que hacer, tomo su laptod, segundos después, mientras empezaba a meter igualmente algo de ropa y el dinero que tenía en su alcancía — 7 — la cuenta seguía su curso, cuando el chico saco la cuerda de emergencias que escondía en su armario — 3 — era obvio que no podría escapar tan fácilmente esta vez.

La puerta cedió antes de que su madre terminara el conteo — salió por la ventana — grito Lynn Jr mientras "todas" se dirigían hacia la parte de debajo de la casa, empujando a un extrañado y desorientado señor Loud, el cual a un intentaba convencer a su amigo de quedarse a cenar.

Mientras tanto dentro del ducto de ventilación, Lincoln intentaba no hacer ruido, arrastrando su mochila, hacia el ático, si lograba esconderse y sacar su colección, podría pasar unos cuantos meses en casa del abuelo, o enlistarse en la marina mercante de algún país — 1 — susurro la fantasmagórica voz de Lucy detrás de él, ocasionando que el chico y su hermana cayeran hacia la parte baja de la casa por los ductos, cayendo justo en el centro del recibidor.

Donde todos los demás miembros de la familia se juntaron ante un desorientado chico que a duras penas podía notar lo que se le venía encima, siendo lo único que podía entender era a su madre diciendo

— Cero —