FAMILIA COMPLETA
Los personajes no son míos, pertenecen a Rumiko, exceptuando algunos que son creación mía, pero son personajes de relleno para mi historia.
Es una historia pequeña y con algunos cambios en las personalidades de los personajes, pero es por la edad en las que los he situado.
(bla bla bla) pensamientos.
Bla bla diálogos
BLA BLA gritos.
Capítulo 8: "Felicidad completa"
En una hermosa habitación pintada en colores crema, combinados con muebles de madera oscura, cuadros de flores colgaban de las paredes, una hermosa cama con un cobertor violeta con flores bordadas en tonos dorados se encontraba en el centro de la habitación, al lado de la cama una mesa con una lámpara y dos marcos de fotos con el marco de plata, uno mostraba la imagen de niño de cabello negreo, ojos azules- grisáceos y una enorme sonrisa, el otro mostraba la imagen de una niña con cabello rojo, el mismo tono de ojos que el niño y una sonrisa tierna y dulce, la elegante dama se levantó de la cama, tomó la bata al pie de la misma y se acercó a la mesa, tomó un marco de fotos y caminó hasta la ventana de la habitación y contemplando la foto abrió la ventana y observó el día. Era un hermoso día, el sol brillaba, el clima era agradable, las flores mostraban sus hermosos colores, todo parecía un hermoso escenario, pero los sentimientos de su corazón eran otros, ese día era su cumpleaños y pensó ingenuamente que al fin ese año, podría celebrarlo con su familia completa. Sus padres llegarían dentro de unas horas, su pequeño milagro estaría con ella todo el día, ya que había pedido el día en el trabajo, algunos amigos llegarían a la comida que el torbellino Himura había organizado.
Salió de sus pensamientos, colocó la foto en su lugar y se dirigió al baño con una sonrisa triste, tal vez no sería como el año anterior, todavía faltaba algo, pero todo podía suceder. Después de tomar un relajante baño y cambiarse con un hermoso Kimono violeta con bordados en plateado se observaba en el espejo arreglando el último pasador en su mono, cuando escuchó que tocaban la puerta pidiendo permiso para pasar.
-Adelante – respondió la mujer girándose en el banco de su tocador.
- ¿Se puede? – preguntó una voz masculina asomando la cabeza por la puerta.
- Claro pasa – contestó la mujer con una sonrisa al ver de quien se trataba, se puso de pie y camino hasta el joven que entraba, el cual se acercó hasta la dama, le dio un beso en la frente, la mano que llevaba tras la espalda la extendió hacia el frente dejando frente a Nodoka un hermoso ramo de rosas blancas.
- ¡Feliz cumpleaños! – expresó con una hermosa sonrisa, abrazó fuertemente a Nodoka, la cual dejó salir sus lágrimas, su hijo aún no la llamaba mamá casi un año de haberse encontrado y estarse conociendo, ella sabía que aún no la perdonaba del todo, que su hijo tenía todavía cierto dolor por todos los años separados.
-Gracias – respondió ella agradecida por el detalle de las rosas.
- ¿Se puede? – preguntó una voz dulce desde la puerta.
- Claro, adelante Akane – respondió Nodoka.
- ¡Feliz cumpleaños tía! – felicitó Akane a su suegra.
- ¡Felicidades mami! – felicitó Ranko que entraba después de Akane con el pequeño Takeshi de 6 meses en sus brazos.
- ¡Gracias! – respondió agradecida, estiró los brazos dejando las rosas en manos de Akane y tomó a su pequeño nieto de seis meses. - ¿Qué les parece si bajamos a desayunar? – propuso Nodoka caminando hacia la puerta seguida de todos, bajaron las escaleras, llegaron a la cocina, desayunaron divertidos por las risas y balbuceos del pequeño Saotome que quería llevar sus manitas al desayuno de sus padres.
Después de comer conversaron en el jardín y así pasaron el resto de la mañana, exceptuando el momento que llegó la siesta del pequeño Takeshi y subieron a acostarlo en la habitación que Nodoka tenía preparada para Ranma y su familia, habían decidido pasar todo ese día con ella y se irían hasta el siguiente después de la comida. Los padres de Nodoka llegaron, ya habían sido presentados con Ranma y su familia, Testsu estaba orgulloso de su nieto y Sakura encantada con Ranma, Akane y el pequeño. Toshiro se unió a la celebración a la hora de la comida, junto con los padres de Akane, sus hermanas y sus familias, todos felicitaron a la festejada von abrazos y obsequios, pero el más especial fue el álbum que Akane le dio a Nodoka, era un álbum con fotos de Ranma a varias edades, eran una copia de las fotografías de su esposo, junto con varias fotos de Takeshi desde el día que nació, hasta la fecha, la peliazul había hablado con el azabache para que fuera un regalo aparte, sencillo, pero con gran valor sentimental. El resto del día lo pasaron celebrando, la familia de Akane había sido invitada por Nodoka a quedarse a pasar la noche.
************** R & A **************
3 años después …
En una hermosa y gran casa en la ciudad de Nerima, se encontraban varias personas reunidas y disfrutando en el jardín de un hermoso día en familia.
Nodoka había decidido comprar casa en Nerima, sus padres habían aceptado encantados, tras conocer al pequeño Takeshi, querían verlo y consentirlo muchísimo por ser su primer bisnieto, así que habían comprado una casa con 5 habitaciones en la segunda planta, una para Nodoka, Ranko y Ranma, dos recamaras de invitados y tres baños, en la planta baja tenía un salón grande, una habitación amplia para Tetsu y Sakura, ya que el anciano Himura había quedado en sillas de ruedas tras la embolia que sufrió varios años atrás. La casa contaba también con un despacho, una enorme cocina, un comedor igual de grande y un jardín hermoso, cubierto de césped, un estanque con peces de colores y varios árboles. Lo mejor de la vivienda era su ubicación quedaba a diez minutos de la casa de Ranma y 20 del hospital de Nerima donde trabajaba Ranko.
Nodoka vestía un hermoso kimono color vino con flores blancas en la parte de abajo, su cabello rojizo- castaño con varias canas estaba recogido en un moño. Se encontraba sentada en una silla de madera tallada con almohadones azules, bajo la sombra de un cerezo en el jardín de su casa. Estaban celebrando su cumpleaños era el cuarto que celebraba junto a su nueva familia.
Frente a ella sentados alrededor de una mesa de madera oscura, estaba sentada Noriko y Soun conversando animadamente con Tetsu y Sakura, los hombres hablaban de los gimnasios y dojos que ahora llevaban en sociedad, mientras que las mujeres conversaban sobre la nueva sucursal de la pastelería pronta a abrir en Tokio dentro de dos meses, puesto que sus otras dos sucursales las tenían en Nerima, la casa matriz donde siempre, sólo que más grandes y la nueva que no contaba con cocina, estaba frente al parque de Nerima. Sonreía feliz de ver a Noriko entusiasmada, la quería y consideraba una gran amiga y una hermana, dejó de observarlos y giró su rostro un poco a la izquierda para ver a los pequeños correr hacia los juegos que tenía instalados en el jardín, detrás de ellos iban Kuno y Kenta para cuidarlos, ambos castaños, eran hombres amables, responsables y cariñosos con sus familias.
Una joven mujer se acercaba en dirección a Nodoka, caminaba con una fuente de cristal llena de helado, vestía un hermoso vestido rosa que le sentaba muy bien.
-¿Antojo? – preguntó Nodoka con una sonrisa a la bella embarazada que se sentaba en la silla a su lado.
-Sí-respondió disfrutando de su helado- Al paso que voy, me pondré puro globo- comentó haciendo un puchero.
-No pienses eso, tienes cinco meses y te ves hermosa – dijo Nodoka con cariño.
-Lo dices porque eres mi madre – dijo la ojiazul, a modo de consuelo.
-Lo digo porque es verdad – contestó Nodoka con voz serena- ¿Cómo lo lleva Toshiro? –preguntó sonriendo, su padre yerno era el que sufría los síntomas nauseas, mareos, desmayos.
-Mejor – respondió Ranko sonriendo animada- Los síntomas están desapareciéndose – explicó terminándose el sorbete.
-¡Qué bien!-respondió riendo, Ranko correspondió la sonrisa a su madre-¿Qué tal el ultrasonido?- interrogó curiosa, ellos querían saber si sería niño o niña. Ranko como respuesta asintió.
-Lo diremos más tarde – dijo tratando de sonar seria, ante la mirada ansiosa de Nodoka, pero no pudo mantenerse así, por lo tanto se acercó a ella y le susurró al oído- " Es una niña" –Nodoka la abrazó con fuerzas, feliz y emocionada, dejó escapar unas lágrimas de felicidad.
-Mi princesita-dijo dulcemente la abuela, acariciando el vientre de su hija, ella la abrazó de nuevo y se quedaron así por varios minutos. Se separaron y conversaron sobre otras cosas, cuando escucharon la voz de Akiko la persona que les ayudaba con la casa, anunciar la hora de comida.
Nodoka se puso de pie y le dio la mano a Ranko, caminaron juntas hasta la gran mesa que había sido puesta en el jardín bajo la sombra de unos árboles, todos se sentaron alrededor de la mesa para degustar de la comida, la cual transcurrió entre risas, bromas, conversaciones varias, durante la comida Nodoka observó a Ranko y Toshiro que estaban sentados frente a ella, ellos tenían ocho meses de casados, a los tres meses de casados habían sorprendido a todos con la noticia de que serían padres, vivían en Nerima en el mismo vecindario que Ranma y Akane, ambos trabajaban en el hospital de Nerima, Ranko pidió su traslado a Nerima, cuando decidieron mudarse y Toshiro al terminar su internado obtuvo un empleo en dicho hospital.
Al terminar la comida Ranko y Toshiro se pusieron de pie y pidieron la atención de todos los presentes que los observaban atentos.
-Familia les tenemos una noticia- dijo Toshiro con voz tranquila y segura.
-¿Ya saben qué es? – interrogó Noriko con una sonrisa.
-Sí- respondieron ambos- Es una niña-dijeron felices, todos los felicitaron alegres por la noticia de la nueva integrante a la familia. En medio de las risas y palabras de felicitación estaban, cuando se escuchó el llanto del pequeño Takeru el bebé de siete meses de Kasumi, la cual se dirigió a cambiar el pañal de su hijo, puesto que eso era el motivo del llanto.
Todos se desplazaron nuevamente por el jardín, unos fueron tras los niños que se dirigieron a jugar en unas mesas con unos rompecabezas, las mujeres se dispusieron a llevar lo utilizado en la comida a la cocina, acomodaron los trastes que habían lavado, guardaron la comida que quedó y se sentaron a conversa en la cocina, cuando llegó Nabiki quejándose de tener que ir al baño constantemente.
-Falta poco. Dijo Noriko viendo con cariño a Nabiki- En unas semanas lo tendrás en tus brazos –dijo acercándose a la castaña para ayudarla a sentarse.
-Lo sé- suspiró cansada- pero es que con Hana no me sentía así – comentó llevando sus manos a su abultado vientre de 37 semanas.
-Todos los embarazos son diferentes cariño – comentó Nodoka con ternura y Noriko asintió dándole la razón.
-Hermanita aún estoy de ocho meses, ¿Cuándo darás la noticia? –dijo molestando a Akane y es que Nabiki había anunciado su embarazo a los ocho meses del embarazo de Kasumi y Ranko había anunciado su embarazo a los tres meses del embarazo de Nabiki, razón por la cual molestaban a la peliazul, preguntándole constantemente cuando daría la noticia de la dulce espera.
-¡Nabiki!- dijo Akane sonrojada y girando el rostro hacia un lado, pero lo que Nabiki estaba por decir se vio interrumpido por un grito.
-¿Abuelita me regalas jugo?- dijo un pequeño peliazul de ojos azul -grisáceos, carita redonda, piel blanca, nariz pequeña y vestido con un pantalón corto azul y una camisa amarilla con mangas cortas, viendo con carita tierna a Nodoka.
-¿Qué sabor quieres mi cielo?- cuestionó Nodoka tomando de la mano a Takeshi, para caminar hacia el refrigerador.
-De manzana- dijo el pequeño con una sonrisa enorme. Akane solo negó con la cabeza su hijo sabía cómo conquistar a sus abuelas. Mientras Nodoka le daba una cajita con jugo a Takeshi y le ayudaba a colocar la pajilla, Nabiki tomaba un vaso con agua, Ranma entraba en la cocina caminando directo hacia Akane para abrazarla por detrás, Nodoka sonrió al observar la tierna escena de su hijo y nuera abrazados.
Minutos después salieron de la cocina para seguir conviviendo en el jardín con el resto de la familia. Sahori con siete años de edad, hija de Kasumi, jugaba con Hana de seis años, hija de Nabiki, ambas sentadas en una manta jugando con varias muñecas, Ranma, Takeshi y Kuno jugaban a la pelota, Kenta cuidaba al pequeño Takeru, Ranko y Nabiki estaban sentadas en un sillón conversando y Kasumi con Noriko y Sakura conversaban sobre recetas. Mientras que Soun y Tetsu jugaban al shogi.
Akane se acercó a Nodoka que estaba sentada en un sillón de madera oscura, le hizo señas a Ranma para que se acercara y sentara con ellas, cuando éste llegó le entregaron una cajita rosa con un lazo blanco
-Ese es otro regalo mamá- dijo Ranma con una sonrisa, hace un año él finalmente le había llamado así, con el tiempo conversando con Ranko se dio cuenta de muchas cosas que Nodoka no le contó, por ejemplo de la gravedad de la embolia de Tetsu, que la misma Nodoka había sufrido un infarto en ese tiempo y varias cosas más que habían contribuido a pasar más tiempo separados. Regresando al presente Nodoka quitó la tapa a la cajita y vio un hermoso relicario de oro blanco en forma de corazón, lo abrió y en la primera tapa observó una foto con ella sentada y Takeshi en su regazo, Tetsu y Sakura sentados a su lado y Ranma junto con Akane detrás de ella, al igual que Ranko y Toshiro. En la otra tapa una foto de ella siendo abrazada por sus dos hijos.
-¡Está hermoso! – dijo dándole un beso a Ranma- ¡Gracias! – expresó con una enorme sonrisa.
-Hay algo más-comentó con una pequeña sonrisa Ranma. Nodoka observó la caja y vio un papel azul cielo doblado, lo tomó y leyó abriendo los ojos sorprendida.
-¿Es en serio? – cuestionó viéndolas curiosa.
-Sí- respondió Ranma seguro, Akane se limitó a asentir.
-¿Cuándo dirán la noticia a los demás?- preguntó dándoles un gran abrazo a los dos.
-Después del pastel, no quiero escuchar todavía a Nabiki – respondió Akane.
La hora del pastel llegó y todos disfrutaron del delicioso pastel preparado por Noriko y Kasumi para esa ocasión. Cuando todos estaban terminando su porción de pastel, Ranma y Akane les dieron la noticia, no faltaron los abrazos, felicitaciones y bromas por parte de todos, especialmente de Nabiki.
La celebración se extendió hasta la cena, había mucho que festejar , pues no solo Nodoka Himura cumplía un año más de vida, celebraban la llegada de tres pequeños a esa familia, Nabiki pronto tendría a Soratom Ranko en unos meses más a su pequeña y Akane apenas con nueve semanas esperaba a su segundo hijo.
Nodoka Himura observí a toda su familia reunida en su jardín, sonrió ampliamente. Tenía a sus padres con ella, en Noriko y Soun unos hermanos, tenía hijas a parte de Ranko, ya que veía a las hermanas Tendo como suyas, había recuperado a su pequeño tesoro, tras veinte años de separación, de dolor, de tristeza, lo mejor de todo es que hace casi un año le había llamado "mamá" y con dicha palabra ella supo que finalmente la había perdonado y la veía como su madre. Suspiró con una sonrisa amplia, también veía como hijos a Kuno y Kenta, dos buenos hombres que eran todos unos caballeros. Y lo más lindo y dulce de todo es que era abuela, su pequeño sol como le decía a Takeshi, era su mayor alegría, había sido el motivo de sus constantes sonrisas y cambió de residencia, además pronto llegará su princesita, su muñequita a la cual consentiría como a Takeshi, aunque también veía como sus nietos a Sahori, Hana, Takeru y pronto conocería al pequeño Sorato, próximo a nacer. Estaba ansiosa quería que el tiempo volará para tener entre sus brazos al pequeño que esperaba Akane, pero faltaban casi 7 meses para ello.
Nodoka Himura siuió observando a todos y se sintió alegre, agradecida, amada y bendecida y es que mientras tuviera a su familia completa, su felicidad estaba completa, porque a pesar de los obstáculos, engaños, discusiones, enfermedades, desacuerdos y peleas todo valía la pena, porque estaban unidos como familia.
FIN
