Capítulo 8
Representación número cien
De niña me encantaba echar pompas de jabón. Era mágico ver cómo se formaban esas singulares esferitas y viajaban con el viento… Recuerdo que deseaba entrar a una de ellas y volar por los aires, viajar por el mundo en una de ellas.
También recuerdo cómo mi primo al ver mi cara de felicidad reventaba todas las burbujas que lanzaba… todo con tal de verme enfurruñada.
El lograr que me enojara se convirtió en la afición de Ichigo, tanto que estudió en las mismas escuelas a las que yo iba y puedo asegurar que esa fue su razón para imponernos la misión de llevarnos bien a Kazama y a mí, sabiendo que la detestaba…
Éramos un par muy cursi…citas ocasionales para conocernos, tomarnos de la mano cuando nadie nos veía, juguetear a patearnos por debajo de la mesa en esas cenas con el elenco de vez en cuando.
Pero…
Después de las setenta representaciones, me di cuenta que perdíamos impulso…
-Kazama ¿tienes tiempo? Me gustaría que me acompañaras esta noche en casa… renté algunas películas de terror… podríamos hacer una pijamada.
-Casi puedo leer tu mente, en cuanto hayamos llegado a tu casa empezarás tu jueguito sexy y me enredaré en tus redes… ya me vi.
-No es eso. Me he prometido que resistiré hasta que las representaciones hayan terminado… es sólo que, ya no nos vemos tan seguido como antes. Quería platicar contigo, desvelarme platicando contigo como un par de adolescentes.
- Lo siento. Aún si es eso lo que planeas hacer en tu casa no puedo ir
- Pero, es verdad. Sólo quiero estar contigo. No intentaré nada… Lo juro.
- Entiéndeme… no puedo ir
-Bien, entonces… ¿qué día si puedes?
- No lo sé.
-Avísame entonces.
¿Será que te hartaste de mí? ¡No! Yo estoy segura de que estoy enamorada de Ushio… estoy segura que ella lo está de mí, puedo verlo en sus ojos… tiene la misma mirada de aquel día en que me dijo "por eso te amo".
Pero entonces ¿por qué demonios se aleja de mí? ¿por qué si le sonrío evita mi mirada y se va?
Mi cabeza es un caos: empiezo a dudar si en verdad ella me ama… pero día a día, en esa dulce tortura, llamada "tercer acto" sus besos me sacan de dudas, dicen que si… que me necesitas como antes, como siempre.
Sin darme cuenta… hemos llegado al día de la representación 99.
Bendita esperanza a la que me aferro "cien representaciones" Quizá eso es lo que nos ha mantenido separadas… después de tanto tiempo sin sentir tu cuerpo con el mío, debo tener igual que tú una cara de pocos amigos
En unas cuantas horas haré explotar una bomba (bueno, no literalmente, claro). Gritaré al mundo que te amo.
Toc toc
-¿Quién?
-Hola Sumika, soy Miyako… el señor Murasame te espera en su oficina. Dice que es muy importante hablar contigo.
-Gracias linda, en un momento estoy allá.
Hacía tiempo que mi padre no me llamaba a su oficina… la última vez fue cuando se enteró de que protagonizaría a "Ingrid".
Es algo homofóbico el sujeto, pero soy una experta a la hora de hacer justo lo contrario a lo que él dice. Nunca imaginé que me enamoraría de una mujer, pensaba que por lo menos no haría algo en contra de su homofobia, pero cae más rápido un hablador que un cojo…
-Buenas tardes padre.
-Hola Sumika-san… toma asiento.
-Sin rodeos, ¿cuál es el motivo por el que me has llamado?
-Es justo sin rodeos como quiero hablarte. –Dice con su mirada severa. -En una semana inauguraremos el teatro "Nuevo mundo". Y necesito que te hagas cargo de ese lugar… por lo menos un año, ya tengo a las personas que se encargarán de él, pero es imposible que puedan ocupar el puesto inmediatamente. Quisiera que tú te encargaras por siempre de ese nuevo teatro y sus producciones, pero sé que no querrás hacerlo y… ahora has iniciado tu propio camino, así que… te lo pido.
- ¿Así me lo dices? Que debo encargarme de "nuevo mundo"... No lo sé. Aunque ni siquiera me has preguntado si tengo planes para este año. –Respiré antes de soltar mi florido léxico. Sé que si lo hago perderé quizá algunas piezas dentales. Me lo pensaré y te daré respuesta en cuanto pueda. Te quiero papi.
Y salí de la oficina… por supuesto que ya tenía una respuesta: "NO".
En cuanto termine "Lluvia de rosas" me fugaré con mi amorsote a recuperar el tiempo perdido.
Te veo llegar, luces diferente… sin saludar pasas a tu camerino. Desearía leer tu mente y saber si estoy en ella.
"Aguanta cariño hasta que terminemos las cien representaciones que prometimos"… Ese rayo de esperanza que me mantiene de pie, que me permite mantener la compostura en las presentaciones.
Estoy lista… sólo queda la representación de hoy y la de mañana para gritarle al mundo que soy tuya… para fundirme contigo como lo deseé aquel día en mi camerino, como casi lo logré cuando escapé contigo… cuando por fin nos hicimos una… como lo deseé después de tantas citas que tuvimos y que sólo pude desnudarte con la mirada.
Día cien… que sea lo que Dios quiera.
Nunca en mi vida, una representación de teatro se me había hecho tan larga… ¿quién detuvo el tiempo? ¿Quién hizo que un segundo corriera tan lentamente?
¿Apenas inicia el segundo acto?
A este paso me comeré las uñas hasta las cutículas.
Tercer acto ¡Bendito Dios!
"…Suspiro, camino hacia mi derecha, cubro mis ojos con mis manos, lloro amargamente y finalmente enfoco mi mirada en el público.
Sumika: ¿Por qué? … ¿Por qué? No… nadie va a responderme. No tengo derecho a ser feliz por ser homosexual ¡vaya bola de estupideces! Jajaja (río amargamente) Dime mundo ¿alguna vez me dejarás ser feliz? No te he pedido nada, incluso no te pedí que dejaras de señalarme por ser diferente…
(Suspiro. Deseo con el alma que este acto termine y anunciarles a todos que te amo)
Sumika: …Por favor déjame estar con ella, déjame amarla y si no vas a concederme eso, por favor, déjame desvanecerme junto con el viento.
Kazama: -Aparece detrás de mí- No es necesario desaparecer, aquí estoy contigo, no soportaría que desaparecieras.
Camina y se pone justo a mi lado.
Tomo su cara entre mis manos. Le susurro un "te amo" y … ella me dice: "no tanto como yo" y me besa… hay más pasión que los demás 99 besos de las demás representaciones, puedo sentirlo.
La cortina baja indicando que la temporada se ha terminado. No me doy cuenta de nada… de los vítores de afuera… de los miles de flashazos, sólo noto esa lágrima que recorre tu mejilla.
Vuelve a subir la cortina… el elenco se reúne en el escenario.
Hay ramos de flores: para mi primo, para Kazama y para mí.
No me da tiempo de reflexionar lo que acaba de pasar… ese pequeño cambio en el guión de siempre…
El público vuelve a tomar asiento, mi primo dirá algunas palabras de agradecimiento por el éxito de la obra, de eso estoy segura.
- Damas y caballeros… hace apenas medio año que esto era un simple sueño, una simple meta en mi vida. Escribir el guion de esta obra fue un verdadero reto para mí, debo aceptarlo, elegí personajes cliché, pero esto no importaba… mi intención era lograr una historia que cautivara al público no por sus efectos especiales como una película… más bien por todo aquello que nos hiciera reflexionar que no somos más que simples humanos con la única esperanza de vivir el amor, sin importar raza, edad o género.
Todos los presentes empezamos a aplaudir las palabras de Ichigo. Después de una ronda de aplausos, mi primo retoma la palabra.
- A partir de ahora nos daremos unas vacaciones. Pero antes de que se retiren de este teatro quisiera agradecer su asistencia… sin el público nosotros no somos nada. Y quiero agradecer a las protagonistas. Ellas fueron mi principal soporte no sólo al actuar como "Rita" e "Ingrid", sino para escribir la historia. Les pido un fuerte aplauso para mi prima Sumika Murasame.
Paso al frente. El público me ofrece un caluroso aplauso…
- Y también un fuerte aplauso para mi prometida… Ushio Kazama.
¿Me mienten mis oidos?
El anillo en su dedo dice que no… o quizá alucino…
Pero no…
Mis dotes de actriz salen en mi auxilio. Sonrío y abrazo a mi primo. Luego camino hacia la prometida y la felicito.
- Espero que cuides mucho a Ichigo… significa tanto para mí.
El recuerdo de las pompas de jabón volvió a mí… Mi primo volvió a romperla justo frente a mis ojos.
Hola. Les saludo después de tanto tiempo... no es que me haya tomado el tiempo para hacer una pausa dramática. En realidad mi computadora se tomó unas vacaciones porque agarró un virus. Ya saben, culpa del calentamiento global.
Bien. Sabemos que Kazamita es más bollo que mi pastel de cumpleaños, so... this is stupid! por qué con Ichigo? bueno, eso se responderá lueguito, lo juró :)
