Lonely Wolf: Crónicas de Ryoga.

Capitulo 8: "Destinado a encontrarte".

Habían pasado ya 3 meses desde que Ryoga fue en búsqueda de Ukyo a Osaka, el joven debido a la desesperación y el desamor había perdido el rumbo varias veces y aun seguía buscándola. Mientras tanto Ukyo se hospedaba en casa de su padre que la había recibido con amor y al notar su tristeza él le pregunta que le había pasado a lo que ella le cuenta lo sucedido.

Él le había dicho que no era razón suficiente para haberse ido de allí pero ella le dijo que con lo que había pasado con Ranma su corazón aun estaba muy frágil para recibir otra desilusión, un día frio típico de un cruel invierno un joven en un grave estado de deshidratación y con signos de no haber comido en días cae en frente de la casa de los Kuonji. En ese momento el papa de Ukyo sale y ve al joven tirado allí en la acera e inmediatamente lo socorre y al ver que no reacciona lo mete en la casa, Ukyo luego de un rato Ukyo llega de hacer las compras y ve a su padre salir de la habitación de huéspedes.

Ukyo: ¿qué ocurre papa?

Sr Kuonji: hija hazme un favor y llama un medico rápido.

Preocupada ella llama al médico quien acudiría de inmediato.

Ukyo: papa ¿qué ocurre? ¿Te sientes mal? No me preocupes.

Sr Kuonji: no hija yo estoy bien, el médico es para un joven que encontré desmayado en la acera y se ve que está en mal estado.

Ukyo: ¿puedo verlo papa?

Sr Kuonji: si claro pero trata de no hacer ruido al parecer duerme.

Ambos entran y al verlo el asombro de Ukyo era tal que sus ojos se llenaron de lágrimas y comenzó a llorar, el padre al no entender lo que pasaba le preguntaba si lo conocía y ella le responde que era Ryoga el chico con el que ella estaba compartiendo un lazo especial. En ese entonces suena el timbre y el padre de Ukyo va a atender la puerta, es así que la joven queda con él solo en la habitación en ese momento el empieza a reaccionar dormido y comienza a llamarla como si estuviera buscándola, al parecer tenía una horrible pesadilla.

Ukyo: ¿Esta llamándome? –Decía en voz baja-

Ukyo lo toma de la mano y trata de calmarlo mientras él decía…

Ryoga: -Dormido- Ukyo por favor no te vayas, no te vayas por favor….

La joven se moría de ternura y a la vez se preocupaba por su estado de salud, el padre de ella llega con el médico y este comienza a atenderlo. Tiempo después el doctor sale de la habitación y le comunica al señor Kuonji el estado del joven que encontró.

Doctor: bien señor Kuonji acabo de suministrar al joven un suero para contrarrestar la deshidratación y la falta de alimentación, no sé qué vinculo tendrá con ustedes pero como doctor les recomiendo por el bien del joven que se quede con ustedes hasta que se recomponga por completo por que en verdad si no fuera por usted a esta hora estaría muerto.

Sr Kuonji: lo haremos doctor dígame ¿cuánto le debo?

Doctor: no se preocupe señor Kuonji –El era el doctor del vecindario desde hace muchos años así que todos se conocían- este fue un caso donde una vida corría peligro y fue algo inesperado no me sentiría bien recibiendo algo por esto además es un muchacho joven sería una pena que se vaya de este mundo ahora, siento mucho potencial en el, si tiene una vocación será alguien brillante.

El doctor se va dejando de nuevo al señor Kuonji y su hija otra vez solos con el joven.

Sr Kuonji: bien hija, cuidaremos de él hasta que se reponga, ¿te parece bien?

Ukyo: si papa, no quiero que le pase nada –Se pone de rodilla y le acaricia la frente muy preocupada-

Sr Kuonji: lo quieres mucho ¿verdad hija?

Ukyo se pone nerviosa y se sonroja mucho.

Ukyo: claro que lo quiero, es un amigo que me ha hecho pasar momentos muy lindos…

Sr Kuonji: ¿amigos? Hija para pasar por todo esto y venir hasta aquí yo dudo que no pase algo más.

Ella aun lo miraba descansar muy preocupada, el padre se retira para atender su restaurante, mientras tanto la joven le ponía paños calientes en su frente por que su cuerpo aun estaba algo frio por el tiempo que estuvo afuera.

Ukyo: - decía en voz baja- ay tonto ¿qué fue lo que hiciste…? ¿Por qué hiciste toda esta locura?

El joven Ryoga seguía llamándola como si la estuviera buscando en sus sueños.

Ryoga: Ukyo por favor, vuelve, no me dejes…. –En sueños-

La bella chica se estremecía de la emoción ya que el chico del cual ella se estaba enamorando la buscaba desesperadamente en sus sueños, Ukyo deseaba que el despertara hablar con él, deseaba volver a vivir momentos de los que hacía meses no pasaba. Además quería saber los motivos que habían llevado a Ryoga a terminar de esa manera. Porque no se cuido más si él tenía dinero para viajar y hospedarse tranquilo.

Pasaban unas horas y Ryoga al fin despertaba, se sentaba en la cama, miraba a su alrededor porque obviamente no sabía cómo había llegado ahí y menos aun sabia donde estaba y quien lo había entrado. El aun se sentía débil, no sabía que le había pasado, se volvía a acostar porque aun estaba muy débil.

Ryoga: -En voz baja- ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? Maldición esto me retrasara en la búsqueda de la mujer de mis sueños, ah pasado ya mucho tiempo y aun no puedo encontrarla.

Un momento después Ukyo entra sin hacer ruido y sin saber que él había despertado ya que en ese momento el estaba con los ojos cerrados, ella se arrodilla a su lado y toma su mano muy preocupada, es ahí cuando el abre los ojos y ve a la chica que tanto deseaba ver y los ojos de ambos se llenaban de lagrimas mientras se miraban sin decir nada.