Capitulo 8 ¡Maldicion!... Emmett Cullen

Después de entrar a la casa me quedé un buen rato parada en la entada observando a la familia, al parecer solo yo me sentía diferente, nada había cambiado, los que estaban cerca de mi me dirigían una mirada amable y me sonreían como siempre, e incluso Edward había regresado a su expresión de seriedad. ¿A caso yo había imaginado todo? No, todavía tenía mus bragas rotas en la mano.

Esme estaba en la cocina muy entretenida viendo diferentes telas, al parecer se concentraba en su siguiente proyecto de decoración, Carlisle y Arthur había indo al hospital, mi novio estaba muy intrigado con el increíble control que tenía Carlisle sobre la sangre y siendo todo un aventurero quiso probarse a si mismo, no estaba preocupada sabía que si Carlisle creyera que su secreto estuviera en algún peligro llevando a Arthur al hospital jamás lo haría; Edward y Bella estaba sentados en el piano, Edward parecía algo desesperado y hacía muecas cuando Bella se equivocaba en alguna nota, debo decir que la cara de a Edward permanecía en una constante mueca, Bella no daba una por lo que no pude evitar soltar una risita; Jacob no debería de estar todavía en la casa pero supuse que no se quería ir hasta despedirse de Nessie, él estaba sentado en el sillón de la sala observando a Jasper y Emmett jugar con uno de los videojuegos del "Pooh Cullen", Rosalie estaba trabajando con los coches y Alice estaba en el segundo piso en su sesión de pasarela y fotografía con Nessie, la niña le decía que ya estaba cansada pero ella al parecer no la escuchaba, la pobre niña en su mente suplicaba para que alguien la ayudara,

Subí las escaleras y entré al cuarto de Alice, a Nessie se le ilumino la cara cuando me vio.

-Mi reina, ¿quieres ver como juega tus tíos?- le dije a la niña con una gran sonrisa. Ella asintió y corrió a mis brazos.

-Gracias tía- me susurró y luego se tapo la boca

-¿Qué pasa mi reina?-

-Mi mami me dijo que te preguntara antes si podía decirte tía-

-Claro que si mi reina, me encanta que me digas tía- le dije y le di un beso en la frente.

Antes de bajar fuimos rápidamente a mi habitación a ponerme ropa interior y ponerme un pantalón, mientras no controlara mi don pondría difícil el acceso a mis partes intimas, no volvería a cometer el mismo error que esa tarde. Por desgracia Alice se había asegurado de solo comprarme faldas, no me di por vencida busqué y busqué por todo el armario hasta que encontré los únicos cuatro pantalones que me había comprado me puse uno de ellos y bajamos a la sala.

Carlisle y Arthur iban entrando cuando bajamos, algo muy agradable me inundó cuando vi a mi novio, rápidamente le di a Nessie a Jacob y me lancé a los brazos de Arthur el me recibió encantado.

-Esto es nuevo- me dijo y besó mi frente

-Te extrañé- le dije hundiendo mi cabeza en su pecho.

Ok, esa reacción no solo fue por la alegría de verlo, también tenía algo que ver con la culpa que sentía, estuve a punto de acostarme con alguien antes que con él, eso era para sentirse mal ¿no creen?

Lo jalé hasta el sillón y me senté en su regazo, recargando mi cabeza en su pecho el me rodeó con los brazos, ambos observamos en silencio el juego de Emmett y Jasper, su juego era de lucha libre.

-Ja, te gané- dijo Jasper

-Eso no se vale, yo apenas puedo alcanzar los botones de este maldito control- se quejó Emmett-

-Pretextos hermano… puros pretextos- dijo Jasper

-No son pretextos, tu tienes los dedos mas largos, ¿verdad Jade?- dijo y me miró sobre su hombro con una mirada de malicia.

Yo me tensé al igual que Jasper quien se puso nervioso e hizo que yo me pusiera igual.

¡Maldita sea! ¿Cómo demonios se enteró? pensé

Tomé la mano de Nessie que estaba con Jacob a lado de nosotros.

Jasper, hazme el favor de calmarte, me estas poniendo doblemente nerviosa

Lo siento pensó y una ráfaga de tranquilidad nos inundó

¿Cómo demonios lo supo? Pregunté con un tono molesto

No tengo idea.

Me quedé pensando, solo había cuatro personas que lo sabíamos, bueno ahora cinco, Jasper era obvio que no había dicho nada, yo, por nada del mundo lo haría, conocía a Arthur y eso era algo que jamás me perdonaría y…

Edward Anthony Masen Cullen, ¿Qué demonios le dijiste a Emmett? Pensé quitando mi escudo y me concentré en los pensamientos de Edward sin mirarlo.

En primer lugar, yo no dije nada y en segundo… ¿Cómo demonios te sabes mi nombre completo? Dijo molesto. De inmediato coloqué mi escudo. ¡Demonios! Por fortuna seguía en contacto con Nessie así que pude seguir hablando con él.

Eso no importa ahora, ¿Cómo demonios lo sabe Emmett? Le dije rápidamente.

No lo sé, pero Alice me ha estado bloqueando sus pensamientos dijo a regañadientes.

Me concentré en los pensamientos de Alce y en efecto pensaba en el alfabeto griego y lo traducía al chino, creo.

¿Alice?... ¿tú le dijiste algo a Emmett? Pregunté en un tono tranquilo.

Emmett y Jasper habían vuelto a jugar pero el "Pooh Cullen" me mandaba miraditas maliciosas. Alice no me contestaba.

Alice Cullen… ¿qué pasó?

Lo siento Jade, él estaba cuando tuve una visión de ustedes dos y a veces hablo cuando las tengo y creo que esta fue una de esas veces.

¡¿Por qué?! Casi lloraba en mi mente ¡¿Por qué precisamente Emmett Cullen tenía que saberlo?! No se que expresión habré puesto que Arthur me tomo por la barbilla y me observo

-¿Estas bien?- preguntó

-Yo creo que esta mejor que bien- dijo Emmett mirándome pícaramente.

Por favor Emmett, no digas nada le supliqué mentalmente

No te preocupes hermanita esto será solo entre tu, Jasper y yo pensó y levantó una ceja con malicia. Eso no era bueno pero por lo menos Arthur no lo sabría.

-Jade, ya esta listo tu carro y me aseguré que Emmett limpiara cada oso dibujado- dijo Rosalie entrando a la casa

-Gracias- le dije con una sonrisa

-No entiendo como mi oso se metió con tu carro, si él se moriría si algo le pasara a su Jeep- dijo sacudiendo su cabeza y subiendo las escaleras.

Escondí mi cara en el pecho de Arthur para que nadie notara la enorme sonrisa que cruzó mi cara.

-Tienes una idea- susurró mi novio a mi oído tan bajo que solo yo pude escucharlo, asentí una vez –te ayudaré-

-Lo sé pero esta vez necesito la ayuda de Jacob y la manada- susurré en su oreja y le di un beso en la mejilla.

Estaba impaciente para iniciar mi plan, Emmett se arrepentiría de haberse metido con mi precioso Eclipse. Como de costumbre Edward, Bella y Nessie se despidieron de nosotros y se fueron a la cabaña, antes de que Jacob se fuera toqué su brazo y le pedí que me esperara en el claro, el frunció en ceño pero asintió.

Arthur y yo nos despedimos de la familia y nos retiramos a nuestra habitación, ahí le expliqué mentalmente lo que iba a hacer y se divirtió con mi idea me dijo que me cuidara de la manada y que regresara pronto, mandándome una mirada seductora. No me preocupé por eso, después idearía algo para evitar ese momento de seducción estaba segura que Edward invadiría mis pensamientos en ese momento. Salí por la ventana y corrí hacia el claro, Jacob me esperaba junto con Seth y Leah, quien estaba en fase.

-Hola chicos- saludé con una sonrisa,

Yo ya los conocía a todos, incluidos a los de la manada de Sam; él preocupado por la seguridad de su tribu pidió, mejor dicho exigió conocernos, nos explicó el tratado al que había llegado con los Cullen y lo de el vinculo que tenía Jacob con Nessie, informacion que yo sabía a la perfección.

-¿A que se debe esta reunión?- dijo Jacob en tono tranquilo

-Es una venganza- Leah gruñó –contra Emmett- aclaré, ella torció los ojos y se alejó. Esa loba si que no toleraba a los vampiros.

-¿En que te podemos ayudar?- preguntó Jacob sumamente emocionado, él apoyaría cualquier cosa que molestara a Emmett y Rosalie. Tomé su mano y le expliqué lo que quería, él se rió como loco.

-Lo tendrás, estoy seguro que todos te ayudaran, ¿Cuánto necesitas?- preguntó entre risas.

-Lo que me puedas conseguir para el amanecer- dije feliz y ansiosa. Seth nos miraba confundido.

-Ahorita te lo explico chico- le dijo y después me miro con malicia –será bastante, recuerda que somos muchos-

-Eso será mucho mejor, nos veremos aquí antes del amanecer- ambos asintieron y cada uno nos dirigimos a nuestras casas.

Cuando llegué a la casa Arthur estaba en el sillón negro pegado a la ventana y extendió los brazos para que me sentara con él, lo hice algo nerviosa pero para mi tranquilidad nos pasamos toda la noche platicando, abrazándonos y deteniéndonos de vez en cuando para besarnos. Cuando me dejaba llevar por los recuerdos de la Jade que estaba locamente enamorada de Arthur y olvidaba a la otra, disfrutaba horrores los momentos a solas con mi novio, por desgracia, la mayoría del tiempo me dejaba llevar por los recuerdos de la Jade que conocía todo de los Cullen y tenía otra vida en la que los vampiros solo eran ficción y eso hacía que la relación con Arthur peligrara.

Casi amanecía por lo que me apresuré a llegar al claro, a pesar de que era una casa llena de vampiros que no dormían las actividades por lo regular iniciaban cuando Nessie despertaba y eso era alrededor de las ocho de la mañana pero tenía que apresurarme porque era día de caza y habíamos decidido ir en el Jeep a un lugar mas lejano y empezar con mi entrenamiento con animales mas grandes.

Cuando llegué al claro Jacob me sorprendió con una enorme caja llena de frascos con lo que le había pedido.

-Por favor tienes que dejarme estar para ver su cara- me rogó

-Claro que sí, es lo menos que puedo hacer-

Nos dirigimos a la casa y pusimos en marcha mi plan, él me ayudó, parecía un niño con juguete nuevo, me recordó al Jake de Luna Nueva ese jovencito que no tenía nada que ver con los seres mitológicos ese que ayudó a Bella a sentirse mejor después de que Edward la dejara, y me agradó ver que todavía había mucho de él en el lobo alfa, no dejaba de reírse, varias veces tuve que callarlo para que nadie lo escuchara. Regresé a mi habitación cuando escuché que Esme y Carlisle salieron de su habitación esa era la señal de que las actividades de día iniciaban.

Ya todos estábamos listos Nessie y yo éramos las únicas que llevábamos una mochila en su caso llevaba una casa de campaña, cobijas y un cambio de ropa yo, recordando la primera cacería de Bella la cual terminó toda desgarrada, también llevaba un cambio de ropa.

Nos dirigimos a la cochera, yo llevaba a Nessie en mis brazos y antes de que Emmett abriera la cochera a casi todos les mandé una advertencia.

No respiren chicos les dije, ellos me miraron con el ceño fruncido yo sé lo que les digo, no respiren.

Emmett abrió la cochera y se dirigió a su Jeep, me mordí el labio para no reírme, cuando Emmett abrió la puerta de su Jeep una expresión se asco cubrió su rostro, sabía en lo que me había metido por lo que pasé a Nessie a los brazos de Bella y fui dando pasos hacia atrás.

-Mi Jeep- dijo Emmett entre dientes y me fulminó con la mirada, se escuchaban las carcajadas de Jacob desde alguna parte del bosque -¿Cómo te atreviste?- dio un paso hacía mi. Carlisle que al igual que toda la familia todavía no respiraba se puso frente a él.

-¿Qué pasa hijo?- dijo confundido, yo seguí dando pasos lentos hacia atrás.

-Carlisle mi Jeep- se quejó como niño haciendo berrinche –mira lo que le hizo- dijo señalando el interior de su carro, Carlisle se asomó y frunció el ceño

-No hay nada hijo-

-Respira Carlisle… respiren todos- su cara era muy chistosa estaba haciendo pucheros. Jacob no dejaba de reírse y eso hacia que fuera difícil aguantar mis carcajadas, Arthur había ocultado su cara en mi hombro y avanzaba junto conmigo hacia atrás.

Todos inhalaron a la vez menos Arthur y yo.

-¡AHG… QUE ASCO…!- dijo Alice cubriendo su cara con el hombro de Jasper este se tapaba la nariz con la cemiceta

-LICANTROPO EN SU JUGO- gritó Jacob desde alguna parte del bosque y volvió a reírse con fuerza. Esta vez no pude evitarlo y me empecé a carcajear.

-¡JADEEEE!- rugió Emmett furioso, por fortuna yo ya había canalizado los sentimientos de Jacob por lo que no me afectó su furia estaba muy divertida y no podía parar de reírme.

-Jade Cullen ¿Qué hiciste?- me regañó Esme tapándose la nariz.

Un momento ¿dijo Jade Cullen? no podía concentrarme en la felicidad que pude haber sentido al escuchar eso la histeria de Jacob era lo único que podía sentir, me prometí a mi misma que después la abrazaría y le agradecería que me hubiera llamado así.

-Esme, él se metió con mi precioso Eclipse- dije entre risas –ojo por ojo y diente por diente querido Emmet Pooh- dije mirando al enfurecido oso

-¡YA VERAS MIS DIENTES!- rugió y se lanzo sobre mi, pero lo esquivé, estaba escuchando sus pensamientos así que cada movimiento yo lo esquivaba perfectamente y me reía aun mas.

-¿No me puedes atrapar?- me burlé, ya estábamos lejos de la casa pero podía escuchar las carcajadas del resto de la familia.

-Jamás le quitaré el olor a perro- se quejó sin dejar de asecharme –Era mi Jeep Jade- dijo haciendo berrinche y todos no reímos aun mas.

-Todavía sigue siendo tu Jeep solo que con un especial olor, por lo menos Jacob estará encantado de subirse en el- seguí burlándome

-Ese maldito lobo también me las pagará- dijo y se detuvo en su intento por atraparme, pero yo no me confié

-Esto no se quedará así- me dijo con seriedad y se dio la vuelta rumbo a la casa. Me hubiera preocupado pero todavía no podía dejar de reírme.

-¡JASPER!- lo llamé

-¿Otro encuentro en el bosque?- dijo Emmett para que solo lo escucháramos Jasper, que ya estaba a mi lado, y yo, los afectados le gruñimos aunque mi gruñido fue opacado por las carcajadas.

Tomé la mano de Jasper y la nube de humo imaginaria la dirigí hacia Emmett, quien al instante se tiro al piso agarrándose la barriga muerto de risa

-¡Maldición… Jade!... JAJAJAJAJA- dijo Emmett intentando fulminarme con la mirada

-Ya se te pasará hermanito, nos vemos en tres horas- le dije sin reírme y caminé con la familia.

Cuando llegamos Jasper y yo Esme tenía los puños en la cadera y movía uno de sus pies rítmicamente

-Jade Cullen eso…- empezó a decir pero yo me lacé a abrazarla

-¡Gracias, gracias, gracias!- dije con una sonrisa de oreja a oreja

-¿Por qué corazón?- dijo algo confundida

-Por llamarme Jade Cullen- le dije sin soltarla ella acaricio mi cabeza.

-¿Y de que otra forma podía llamarte? Tu ya eres parte de la familia- me dijo y se alejó de mi para verme la cara y me dio un beso en la frente –Tu eres una Cullen.

Miré a los demás y asintieron pero cuando me topé con los ojos de Arthur mi sonrisa se disminuyó, el me miró con tristeza a pesar que tenía una sonrisa.

Esperamos unas tres horas a que Emmett dejara de reírse y nos fuimos en un Jeep que Carlisle compró mientras esperábamos a que el Pooh Cullen que calmara. Sí, los Cullen son tan ricos que podían comprar un carro en cualquier momento y sabiendo eso fue que me animé a rosear el Jeep de Emmett con sudor de Licántropo patrocinado por la enorme manada de La Push.

Sabía que Emmett se vengaría por lo que estuve al pendiente de sus pensamientos toda la semana pero no pasó de bromas sobre lo sucedido con Jasper así que dejé de preocuparme y solo le contestaba a sus ridículas bromas sexuales.

Todos estaba en sus respectivas actividades por lo que decidí darme mi tiempo de tener mi mente en blanco había estado tan al pendiente de la mente de Emmett que no había tomado esos tiempos libres para aclarar mi mente y saber que pasaba con mi otra vida. Subí a mi recamar y e acosté en el sillón negro cerré mis ojos y puse la mente en blanco en pocos segundo comencé a escuchar el pitido de la maquina al que ya me había acostumbrado.

-Doctor, la paciente no va a reaccionar- dijo una voz femenina

-Lo sé, pero no ha pasado el tiempo suficiente para declarar eso- dijo él doctor.

-Cada momento que pasa sus órganos peligran y ya no servirán para donación- dijo la mujer me supuse que era la enfermera.

-En unos días le diré a la familia que debe tomar una decisión, esta joven puede salvar muchas vidas-

Tardé unos segundos en reflexionar sobre lo que estaba pasando, querían desconectarme y donar mis órganos, pero si yo los escuchaba quería decir que todavía estaba viva, ¿no? Intenté moverme pero no logré nada, mi cuerpo no reaccionaba. Se dejó de escuchar el pitido.

-¡JADE… VEN RAPIDO!- gritó Rosalie, abrí los ojos y miré por la ventana ella me hizo señas para que bajara, corrí hasta ella y cuando llegué. Ella, Emmett, Alice, Jasper, Bella, Edward y Arthur comenzaron a reírse.

-¿Qué les pasa?- dije mirando a Arthur y leí su mente. Me vi a mi misma con don enorme agujeros en mi blusa mostrando mis senos.

Miré hacia abajo y efectivamente en mi blusa había dos enorme agujaron, todos estaban viendo mis senos, por fortuna aunque ya no lo necesitara, eso era una de las cosas buenas de la transformación, traía puesto un sostén amarillo y alguien se divirtió dibujándole a cada copa ojos y una enorme sonrisa, rápidamente tapé mis senos y me metí a la casa.

-¡MALDICION… EMMET CULLEN!- grité desde la casa

-Te dije que no se quedaría así- dijo riéndose

Me cambié rápidamente y me prometí a mi misma que Emmett Cullen me las pagaría y sabía que otra cosa le dolía a parte de su Jeep que todavía estaba en medio del bosque con las puertas abiertas para que el aire se llevara el olor a licántropo, ya tenía una semana así y el olor no había disminuido ni un poco, ¿eso se debería a que todas las noches uno de los lobos dormía en el Jeep, por petición mía? Me encantaba escuchar a Emmett haciendo corajes de que su Jeep seguía oliendo mal, él no había querido conducir el que Carlisle había comprado por lo que ese ahora era el auto de Arthur.

Ya sabía como vengarme de Emmett solo tenía que asegurarme que perdiera en cada uno de sus juegos, con Edward no había problema el solo tenía que leer la mente de su hermano, y para los demás yo leía la mente de Emmett y con ayuda de Nessie le mandaba esa información a su contrincante. Durante el resto de la semana el Pooh Cullen perdió cada uno de los juegos y eso lo hacia hacer berrinches para diversión de todos los demás.

Nessie y yo estábamos fuera de la casa observando una pelea entre Jasper y Emmett yo hacía lo de siempre. Jasper había estado tan cansado de las bromas de Emmett sobre lo sucedido en el bosque que aceptó gustoso que le ayudara a ganar.

-Tia ¿puedo ver?- preguntó Nessie.

Cuando hacíamos que los demás le ganaran a Emmett yo no le mostraba a la niña lo que su tío pensaba por que en ocasiones, el oso pensaba en sus noches con Rose y no me parecía que eso debería de verlo una pequeña si nosotros los vampiros adultos nos estremecíamos con esas imágenes, sería un trauma para la niña.

-Por favor- dijo e hizo un puchero. Emmett estaba muy concentrado en la pelea así que no vi peligro alguno. Le asentí a la niña y le mostré lo que su tío estaba pensando. Estuvimos observando la pelea un rato de pronto Nessie comenzó a saltar sin soltarme la mano para no perder la visón de la mente de su tío Emmett.

-A la derecha tío Jasper- gritó y de inmediato se tapo la boca y me miró apenada.

En ese momento Emmett se detuvo y nos miró. ¿Cómo era posible que no se hubiera dado cuenta antes de lo que estaba haciendo? Así era Emmett, bastante distraído.

-Con que eso estabas haciendo- me miró con malicia y comenzó a pensar en Rosalie, rápidamente solté a Nessie, como lo suponía Emmett comenzó a pensar en su esposa y en como la deseaba, comencé a sentir ardor en mi cuerpo.

-¡Basta Emmett… la niña!- dije antes de que el deseo me hiciera perder el control otra vez. Emmett se detuvo al instante y miró a Nessie. Tenía un poco de deseo en mi interior así que me concentre y lo expulsé de mi cuerpo.

-¿Qué pasa tía?- me preguntó la niña

-Nada mi reina… tu tío Emmett estaba pensando cochinadas- le dije mirando a Emmett entrecerrando los ojos el solo se encogió de hombros.

-Tío Emmett Pooh, eso no se hace- dijo Nessie agitando su dedo índice regañando a su tío –te acusaré con la abuela- dijo y salió corriendo hacia la casa.

-¿Sabes lo que pudo haber pasado enfrente de la niña?- dijo Jasper con seriedad.

-Lo dicen como si antes no lo hubieran disfrutado- dijo Emmett quitándole importancia al asunto.

Jasper y yo nos miramos y nos dedicamos una media sonrisa. Sí, los dos lo habíamos disfrutado aunque yo mas que él porque prácticamente lo había dejado a medias.

-Emmett por favor deja ese tema, si Arthur se entera no me lo perdonará- le supliqué

-Pero no fue tu culpa- dijo Jasper mirándome preocupado.

-Él no lo verá así, para él solo será que lo engañé- dije agachando la cabeza –por favor Emmett, ya para y le diré a los lobos que dejen de dormir en tu Jeep

-Está bien ya no diré… ¡¿en mi Jeep?!- dijo con el ceño fruncido

-Lo siento- dije apenada.

-Está bien dejemos esto por la paz, incluidas las bromas- dijo y extendió su mano, sonreí y tomé su mano

-Es un trato hermanito-

-Ahora si Jasper vamos a jugar sin trampas- la ultima palabra la dijo mirándome y yo asentí. Les di la espalda y caminé hacia la casa

-Hermanita el trato no incluye a Edward- dijo Emmett me di la vuelta y lo miré

-¿Edward?- susurré pero él me escuchó claramente

-Sí, a ti te gusta Edward y no lo puedes negar- abrí los ojos como plato y miré a Jasper en busca de ayuda.

-Es obvio- dijo para mi desgracia y vergüenza. Me di la vuelta y camine hacia la casa lentamente.

Oh por dios, una cosa eran las bromas de Emmett sobre lo de Jasper pero eso había sido algo falso solo una ilusión no había nada entre Jasper y yo, pero lo que sentía por Edward era muy real y si el Pooh Cullen se había dado cuenta quiere decir que el resto de la familia también. Bueno solo tenia que alejarme de Edward, solo me gustaba eso se podía entender, él mismo me había dicho que yo le gustaba físicamente a la familia y eso no tenía nada de malo eso solo se debía a mi don. Me relajé con ese pensamiento todo seguiría igual si la familia sabía que a mi me gustaba Edward no le daría mas importancia de lo en realidad tiene no era tan malo como si yo estuviera enamorada de él.

-Estás muy pensativa- dijo Edward asustándome y choqué contra él.

Me desequilibré un poco pero jamás me hubiera caído era imposible en una vampira pero Edward hizo algo que me dejó helada extendió sus brazos y me sostuvo por la cintura acercándome a él. Lo miré a los ojos y me perdí en ellos su tacto comenzó a mandarme descargas de electricidad y comenzó a arderme la piel donde estaban sus manos.

-¿Qué siento por ti?... ¿Por qué quiero protegerte?- susurró mas para él que para mi y no dejaba de mirarme a los ojos. Si mi corazón estuviera latiendo en ese momento estuviera como loco y me di cuenta de algo que complicaría las cosas.

Mi otro yo, esa Jade que sabia todo de ellos, esa que en alguna parte estaba luchando por su vida en un hospital… estaba perdidamente enamorada de Edward Cullen


Yo sé que era obvio que Jade estubiera enamorada de Edward... pero al pareser él no le hace el feo ¿por qué será?

Muchas, muchas, muchas gracias por sus comentarios... así me animo mas a seguir escribiendo.

Entiendo que es complicada la historia de Jade pero es importante que se entienda que en esta historia se habla algo asi como de dos dimenciones una enla que existen los Cullen y otra en la que ellos solo son los personajes de la saga que todo y todas amamos.

He puesto a los Cullen algo perbertidos, pero me pareció que eran demaciado moralistas para ser vampiros, claro no pienso quitarles esa caballerosidad que caracterisa a los hombres Cullen y esa presencia fina de las chicas, pero ellos al igual que todos nosotros tienen su lado oculto ¿no?

Se acabaron las vacaciones por eso actualizaré hasta el fin de semana pero prometo que serán como minimo dos capitulos o uno vastante extenso... pero sigan escribiendo sus comentarios... me lebantan el animo

Besos

Yeyet