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Creo que de cierta manera les debo una disculpa, por jugar con sus "sentimientos" en el anterior episodio, no era mi intención, solo que si hubiera dejado claro desde el inicio que era una ilusion, no hubiera sido tan emocionante, ¿no creen?.

Sin molestarlos mas, que disfruten del episodio.


Las adicciones no hacen tener ambición, son un placer que el humano se da cuando no es capaz de enfrentar su realidad.-gamagogog

Héroes sin gloria...

(Royal Woods)

11:50 PM

El sonido de un auto moviéndose bajo la lluvia es una forma bastante "típica" de empezar una película...o una historia, y en este caso un fic, pero también muy misteriosa y se podría decir que incluso emocionante.

Un automóvil de marca sin importancia, se encontraba andando por las calles de lo que serian los suburbios, una zona de la ciudad de Royal Woods donde vive toda la gente de clase media, ubicada a las afueras de la misma ciudad. Un lugar bastante tranquilo.

En el se podrían ver a dos sujetos de bastante edad, con severas heridas en sus cuerpos, en especial en sus rostros, los cuales estaban marcados con al menos un ojo morado, moretones, manchas de sangre y algún que otro espacio vacío donde deberían haber dientes.

El silencio predominaría en la ambiente, si no fuera por el sonido de la gotas de lluvia chocando contra el suelo, el parabrisas, el capot y el techo del auto, un sonido de cierta manera relajante pero tan repetitivo y a larga con un efecto contrario.

Ya había pasado por lo menos una hora y apenas habían llegado a su destino, es lo que tenia vivir en la zona mas alejada de todas. Los dos hombres se estacionaron en una esquina cercana a su verdadero destino. Bajaron y empezaron a caminar bajo la lluvia. Lo bueno que tiene caminar en un día lluvioso, al menos en su caso, que sus manchas de sangre desaparecían de su cuerpo, además de la formación de un olor bastante "placentero", que inundaba el lugar, el olor a la tierra mojada, si se le pude decir así.

Los dos hombres se pararon frente a una casa que casi podría considerarse una mansión, con el jardín delantera bastante bien cuidado y con la gran diferencia de que ya no había ningún rastro de juguetes u utensilios de cualquier tipo sobre el mismo, ahora incluso contaba con algunos arreglos florales. Los dos hombre se voltearon a ver por unos segundos, solo para volver a poner su mirada al frente. Uno de ellos saca un documento con los datos del caso, pero esta vez fijándose en la dirección. ("Avenida Franklin 1206, Royal Woods-Michigan"). Volteo a ver la placa con la dirección de la casa, y efectivamente, estaban en el lugar correcto. La lluvia ceso y el silencio domino el lugar durante un largo momento.

Era como ver la portada de la película "El exorcista", solo que en vez de ser un hombre parado enfrente de una casa con un traje elegante mirando por la ventana, eran dos sujetos con trajes totalmente desalineados, con heridas físicas, sucios, que no entrarían de buena gana y que no estaban ahí precisamente para ayudar a la familia que estaba adentro. Claro, si todavía se les puede llamar familia.

12:10 PM

Ya habían pasado varios minutos, y ninguno de ellos había echo ni el mas mínimo ruido, ni siquiera el que se hace al momento de respirar. Se podría decir que por parte de Albert, tenia miedo de como reaccionaria su familia al verlo, la ultima vez que los vio, fue sacado de la casa de su hija y yerno por una pareja de policías por supuesta "invasión de propiedad privada", sacado por su propia familia, ¿quién lo hubiera visto?. Y por parte de Booker, tenia asco de solo pensar en tener que volver a ver esa familia "disfuncional", no podría creer lo que descubrió de ellos, las hijas no eran precisamente inocentes, no solo refiriéndose a lo que le hicieron a Lincoln, si no lo que descubrió de ellas investigando de forma "personal" en la calle, abusos de todo tipo es lo que descubrió de sus hijas, y sus padres tampoco eran inocentes, según los expediente del llamado Sr. Lynn, fue arrestado por posesión de cocaína en altas cantidades, y de la llamada Sra. Rita, podría decir que ya sabia de donde las hijas sacaron esa clase de gustos.

Casi parecían un par de ladrones apunto de entrar, por suerte para ellos a esas horas de la noches, prácticamente los únicos que se encontraban afuera aparte de ellos, eran lo perros callejeros y algún que otro insecto.

-No tiene sentido seguir esperando, dime ¿cómo quieres entrar?, no creo que nos reciban con los brazos abiertos.-(Booker parecía calmado, de echo sonaba mas molesto que nervioso, ante la situación, pero el que no lo estaba era Albert, casi juraría verlo sudar cuando estaban aproximadamente a 5 grados centígrados).

Booker observaba detenidamente a Albert, el sabia que no estaba listo para ver a su familia. Quiero decir, cuando has visto a un militar de mas 80 años temblando por ver como reaccionaria su familia al verlo, Booker sabia que si lo dejaba entrar con el, nada bueno pasaría, probablemente le iría mejor si se quedaba afuera esperando, pero la situación era, ¿cómo lo convencería de que se quedara afuera?.

-Solo...solo necesito un poco mas de tiempo, sabes, para mi resulta demasiado difícil estar aquí.-(Albert saco un bote color azul que decía "digoxina", y procedió a meter una aguja dentro del frasco, sacando un semi-liquido transparente, para proceder a inyectarse la sustancia directa en el cuello, un gesto de dolor se formo en su rostro, para unos segundos después sujetarse el corazón con fuerza).

-Bueno, una duda menos.-(Booker pensó mientras veía como Albert se inyectaba esa cosa. Se había preguntado ¿por qué tenia tantas marcas en el misma lado del cuello, con la misma forma y en el mismo lugar?).

Estaba muy claro para Booker que Albert se encontraba enfermo del corazón. Una mejor razón para hacer que esperara afuera. Por alguna extraña razón, tantos años trabajando como agente en distintos gobiernos le hiso obtener un "sexto sentido" que le indicaba cuando algo iba a salir bien o mal, y en este caso sentía que si dejaba a Albert entrar, tendrían que llamar a una ambulancia.

-Albert, escucha, voy a ser directo contigo, creo que los dos sabemos que no estas en tus mejores momentos para ver a tu familia, será mejor que te quedas afuera o te vayas al auto, porque de ninguna manera voy a dejar que entres.-(Booker tomo del hombro a Albert mientras lo jalaba un poco de la entrada).

-¡Joder!, déjame, ¡es mi familia!, mi familia disfuncional, yo...yo decidiré si quiero verlos o no. Y...y he decidido que...que.-(Albert cayo al suelo de rodillas, llorando, el sabia la verdad, pero no quería creerla, quería pensar que todo fue un malentendido con sus sobrinas, se daba la idea de que los jóvenes hacen esa clase de cosas todo el tiempo, y en parte tiene razón, pero ningún joven lo haría con la intención que sus sobrinas tenían).

"¿Tuvieron sexo para lastimar a Lincoln?, ¿eso es posible?, ¿pasa algo mas?, ¿le tenían envidia?"...

-Albert, se que nadie en este jodido mundo puede llegar a saber como te sientes, a entenderte, pero por mas estúpido que suene, eso no es lo mas importante ahora, lo importante es que dejando a un lado a tus egocéntricas sobrinas, tu yerno indeseado y tu hija que no supo valorarte, aun tienes a un chico de cabello blanco, el único miembro de tu familia que no esta loco, un grandioso chico, ¡tu único sobrino!.-(Booker sonaba como un político, la diferencia era que el no tenia un discurso escrito).

Ya habían pasado varios minutos y Albert seguía hincado a pies de la banqueta llorando, era simplemente lamentable y extraño ver a un anciano llorar,-("no es tan divertido como dicen que es")-. Booker se encontraba bastante incomodo por la escena, para bien o para mal ya habían llegado tarde, así que todas las casas, o al menos la mayoría tenían las luces apagadas y por lo tanto dormidos, incluso las luces de la casa que se encontraba frente a ellos se habían apagado desde antes que ellos llegaran.

-Albert, mira, se que es difícil, pero lo mejor será que volvamos mañana, tu cuerpo ya no es lo que era antes, y creo que te vendría bien un descanso, vamos te llevare al auto...quizá podríamos ir por un trago, ya sabes, de una cerveza que no sea barata.-(Booker levanta a Albert del suelo mientras le permite recargar su cabeza en su hombro, podía sentir como su chaleco empezaba a humedecerse por las lagrimas que soltaba, "dicho y echo, era lamentable").

Recostó con cuidado a Albert en los asiento traseros del auto, permitiéndole descansar, cuando termino de acostarlo, se dio cuenta de que el anciano se encontraba profundamente dormido. Era de esperarse, a esa edad uno ya no es lo que era, además esos medicamentos si no mal recordaba tenían un potente analgésico para evitar que la persona hiciera actividades en lo que esta daba efecto, y por lo visto en un anciano era el equivalente a un potente somnífero.

Se aseguro de que estuviera profundamente dormido, para después sacar una jeringa que tenia guardada en la guantera y tomar el pequeño bote azul de Albert que tenia en su chamarra militar, sacar un poco del semi-liquido, y al igual que el, inyectárselo directo en el cuello. Se aseguro de tirar la aguja por una alcantarilla y guardar nuevamente el pequeño bote de nuevo en su lugar.

Albert no era el único que tenia problemas, Booker desde hace mas de 5 meses se volvió adicto a las drogas, entre otras cosas, y ese pequeño bote azul que tenia ahí, para una persona "normal" era el equivalente a inyectarse un poco de metanfetamina liquida. Para la mala suerte de Booker ni siquiera le hizo sentirse adormilado. Uno pensaría que cumpliría y se iría para regresar mañana, pero Booker no es la clase de persona a la que le guste hacer las cosas dos veces, y ya que estaba por el vecindario, que mejor aprovechar las altas horas de la noche para entrar y buscar "resultados".

Se volvió asegurar de que Albert se encontrara profundamente dormido para después cerrar el auto desde afuera y dirigirse nuevamente a la casa de los Loud. Si su memoria no le fallaba, recordaba que la hermana comediante y la enana inteligente tenían cámaras en la casa, lo recordaba muy bien, aunque esas cintas de grabación nunca se solicitaron para el caso, ya que aparte de el, nadie creía que esas adolescentes tenían algo que ver en el mismo caso. Pero habían otras cosas mas importantes que pensar ahora, ¿estarían en casa?, era claro que las menores y los padres si, pero las mayores deberían encontrarse en la universidad o incluso ya se deberían haber mudado. No lo sabia, toda la información del caso se clasifico por tratarse con asuntos infantiles, además de que se protegió totalmente la identidad de todos los involucrados, así que ni la prensa se entero de esto, aunque si se crearon varios informes respecto a este caso.

Tenia que entrar, pero ¿cómo?, podría forzar fácilmente la cerradura, pero las cámaras lo verían, además de que podrían tener algún tipo de alarma, pero la pregunta decisiva seria ¿las cámaras seguirían activadas?, tal vez las cámaras de la comediante no, pero las de la genio, eso era otra cosa...(pensando en la genio, no pudo evitar recordar un programa infantil llamado "Pinky y Cerebro", la niña le recordaba a Cerebro, pequeño, inteligente, perverso e ¿inofensivo?, el ratón y la niña eran muy parecidos, la única diferencia que podría encontrarles era la especia y el sexo).

La mejor opción seria entrar por la ventana de lo que antes seria la habitación del peliblanco, aunque no seria fácil, además de que también tenia una cámara en la ex-habitación del niño, esa podría evadirla fácilmente, esa cámara solo apuntaba a lo que seria la cama del niño...¡Dios!, eso fue lo primero que se le vino a la mente.

¿Quién diablos?. (La primera y ultima ves que pudo checar esas grabaciones, le perturbo lo que vio, "esa familia tenia problemas muy serios, casi de caricatura. Las cosas que hacia esa familia eran dignas de presentarse en algún programa de televisión...tal vez en un show infantil).

Centrándose nuevamente en lo anterior, recordó ver un vídeo de la cámara de la habitación del peliblanco, en el cual se estaba "masturbando", de cierta manera no le sorprendió, un chico que esta descubriendo su sexualidad, pero lo que si le sorprendió, o mejor dicho asusto, fueron 4 cosas, la primera, ¿Cómo le hiso el chico para hacer algo así?, en una casa donde no se podría tener privacidad, en especial con el, era bastante difícil "hacer cosas de hombre", segunda, el video parecía haberse reproducido de igual manera unas horas antes de que el lo hiciera, tercera, el vídeo era prácticamente el mas reproducido, eso lo podía ver entrando en el historial de la maquina y cuarta, al tener que checar los vídeos de manera digamos "anti-judicial", ya que no tenia una orden, solo fingió tener una, tenia que darse prisa, ya que la niña genio parecía sospechar así que entre las prisas, se percato de que la parte donde su ubicaba la computadora estaba llena de un extraño fluido.

Booker se encontraba a un lado de la casa tomando impulso para poder alcanzar la ventana, pero al parecer la inyección de hace rato estaba surgiendo efecto, tubo algún tipo de efecto retardado en el, que ahora le impedía hacer su trabajo, se sentía mareado y con ganas de vomitar, esa cerveza iba a salir por donde entro. Entre sus estropicios, tiro el bote de basura de la casa de los vecinos, provocando que cayera junto toda la basura. Booker estaba tendido en el suelo arrepintiéndose de ser un maldito "yonky", ¿Cómo es que había terminado así?, así por culpa de niño que fue violado, "no sonaba muy bien". Pasaron apenas unos segundos cuando un hombre ya carente de cabello y de edad bastante avanzada con una ¡ESCOPETA! en sus manos salió apuntándole directamente entre ceja y ceja .

El ambiente era muy tenso, casi parecía que volvería a llover por el mismo sentimiento de pánico que recorría las venas de Booker. Se encontraba en plena desventaja, tirado en el suelo rodeado de basura ¿medica?, mareado y apunto de vomitar, sin mencionar que el anciano sabia manejar muy bien el arma o al menos daba esa impresión. Le sorprendió ver al anciano con una sonda que cargaba con una bolsa llena de orines del mismo, una muleta en su brazo izquierdo y con una notable ¿desnutrición?, casi juraría verle los huesos. Podría llegar a decir que le quedaban menos años de vida que a Albert.

-Escúcheme vago, no me importa si roban mi basura, de todos modos solo a los "drogadictos" como tu querían esa clase de basura, pero si que me molesta que me perturben mientras duermo, así que mas te vale que te vayas de aquí o a los forenses les tocara trabajar tarde, no es como si me quedara mucho tiempo, entiendes.-("rayos", ese sujeto iba en serio, no titubeo ni dudo en ninguna de sus palabras).

…...

-Vamos bastardo, ¿qué esperas?, a que te reviente la cara o...-(de un momento a otro suelta el arma y derrumbado en el suelo se sujeta el pecho con fuerza mientras jadea por tratar de respirar).

Aun no tenia del todo claro lo que pasaba, el sabia que no debía inyectarse esa mierda, pero el la necesitaba, y de verdad quería olvidar, ¿olvidar qué?.

Booker no era capaz de levantarse por si solo, tuvo que apoyarse del bote de basura que había tirado, con una respiración pesada y vista doble mira a aquel anciano y tratando de correr hacia el, su rostro golpea por segunda vez el pavimento, ahora tenia las manos y rodillas raspadas y sangre saliendo de su nariz, sin haber dado tres pasos siquiera, ¿Cómo es que las malas situaciones siempre terminan peor?, vuelve a mirar al frente, y con su vista fijada al señor que en unos segundos mas seria un cadáver, toma un gran "trago de aire" y entonces...¿vomita?, vomito sobre todo el pavimento, manchando su ropa y parte del rostro, ahora su vista había empeorado, se podría decir que ya sabia como veían las arañas, emprendió nuevamente su camino hacia aquel hombre, podía sentir su ropa mojándose y apestándose por el vomito que dejaba mientras se arrastraba, su ropa estaba literalmente limpiando su vomito, se podía observar como dejaba un rastro del mismo desde la banqueta hasta la entrada.

-¿Dónde estaba Albert cuando lo necesitabas?..., a si, encerrado en un auto.-(pensó Booker. Se sentía cada vez mas estúpido).

Esto era demasiado irreal para ser cierto, y lo peor es que el sabia que tenia la culpa de todo, de el mismo y de la persona frente a el. Por su estúpida adicción a las drogas...por su estúpida debilidad.

Los dos hombre se encontraban en las ultimas, la diferencia entre ellos dos,….seria que uno amanecería a lo mucho con una "resaca" o en algún hospital, pero el otro lo haría en la morgue o tirado en la entrada de su casa. Pero todo puede pasar, ¿no?.

Booker seguía arrastrándose hasta aquel sujeto, aunque su mente y su cuerpo no se encontraran en el mejor estado, podría darse cuenta de que se estaba asfixiando, tal vez por asma o alguna enfermedad respetaría, en cuanto llegara a el, tendría que buscar algún inhalador o realmente cualquier objeto que le sirviera.

Los escalones fueron la parte mas difícil, en su estado era como tratar de cruzar una montaña y su vista de "araña", no facilitaba para nada las cosas. Simplemente no podía subir, no importaba cuantas veces lo intentara, se sentía tan inútil como...como...¡como el!. No tenia mas opción, era volver a romperse la "madre"-(cara)-, o ver una persona morir, le elección fue obvia...con algo de vomito todavía saliendo de su boca y con un "temblor" de magnitud 10, que se hacia presente mientras se levantaba, logra ponerse de pie con un ligero balanceo, ahora solo faltaba lo mas difícil, mantenerse de pie y avanzar.

Nuevamente se sintió como un inútil, no era capaz da dar el primer sin sentir aquel "terremoto" en todo su cuerpo, sabia que no podía avanzar sin caer, era la realidad de haber sido débil. Y ¿por qué no?. Dio el primer paso y tan cierto como previsible, cae, pero esta vez se aseguro de inclinar todo su peso hacia adelante, otra vez su cara veía el pavimento, solo que esta vez, su mandíbula fue la que recibió todo el impacto, podía sentir sus dientes flojos mientras el sabor de hierro de la sangre inundaba su boca, pero lo peor fue sentir la sensación de choques eléctricos recorriendo todo su cráneo, le recordó a la primera tortura que le hicieron. Pero había funcionado, la mitad de arriba de su cuerpo se encontraba en la entrada y podía fácilmente alcanzar al anciano, con mucha dificultad logro conseguir jalearlo hasta el, era mas fácil que arrastrarse un poco mas.

El hombre seguía estrujando su pecho con fuerza, solo que ahora estaba temblando y su piel era cada vez mas pálida sin mencionar que un pitido proveniente de su pecho no dejaba de sonar, ¿era un marca pasos?. Era difícil buscar entre sus bolsillos, Booker podía sentir muchos tipos de botes y pastillas en los mismos. Nuevamente el pensamiento de tomar algunas de esas pastillas y tragárselas recorrió su mente, y lo hubiera echo, si no fuera porque ya ni siquiera podía saber donde estaba su boca.

La presión era cada vez mas grande y para empeorar las cosas, estaba empezando a sudar de las manos, lo cual no es que le ayudara mucho, algunas de las pastillas se empezaban a disolver en sus manos, formando una pasta en las mismas, lo cual le causaba un mayor estrés. Estuvo apunto de dejar al hombre morir, pero esa sensación de culpa en su cabeza no lo dejaba, y al no encontrar algo para ayudar al hombre, simplemente hizo lo primero que se le vino a la mente, golpearlo con fuerza en el pecho parecía lo mas lógico para el, un golpe, no paso nada, dos golpes, el tipo empezó a sujetarse el cuello con fuerza, mientras saliva y algo sangre salían del mismo, por un momento pensó en detenerse y reza, aunque desde hace tiempo dudaba que Dios escucharía a alguien como él, tercer golpe, el tipo escupió una canica metálica llena de saliva y sangre, ¿Cómo había llegado ahí?.

El anciano parecía recuperar su color, sin mencionar que dejo de presionar su pecho, su respiración volvía y aunque parecía volver a la "normalidad", aun podía decir que parecía un cadáver andante, tal vez era un paciente en estado terminal o algo así, por otro lado parecía soltarle una sonrisa a nuestro héroe "yonki". Ninguno de los dos se movió después de eso, duraron mas de 20 minutos en volver a dirigirse la palabra. Fue un momento para recuperarse. Para la buena suerte de Booker ahora ya solo veía doble, además de que su estomago había dejado de devolverle la cena y el terremoto parecía haber cesado aunque los mareos al igual que el dolor de su boca y cabeza seguían, tan siquiera sabia que no durarían mucho. Algunas visiones que incluían a una mujer llamándolo hijo aparecieron en su mente, ¿mamá?.

-Grouse, mi nombre es Grouse, gracias por salvarme. ¿Cómo te llamas?.-(Grouse aun tirado en el suelo fue el primero en dirigir la palabra, su voz sonaba muy irritada además de que tardaba en decir las palabras).

-Booker, ese es mi nombre.-(se sorprendió de que pudiera hablar, aunque se arrepintió de eso, sintió como uno de sus dientes se desprendían de su boca y ahora la sangre llenaba su boca, como un rio a un estanque).

-Muy bien señor Booker, aga otro favor a este cadáver y pase por algo de tomar.-(Grouse sonaba cada vez mejor. En ningún momento había desaparecido su sonrisa del rostro.)

Booker simplemente asiente con la cabeza y poniéndose de pie con ayuda del Sr. Grouse, entra a la casa.


N/A:

¿Les gusto?, espero que si, esta clase de capítulos donde los protagonistas son Booker y Albert no pareció gustarles, por eso esta vez me asegure de mejorar mi ortografía, caligrafía y la emoción del capitulo, esperando que así sea mas de su agrado.

Creo que muchos de ustedes esperaban la continuación del capitulo anterior, ya saben, ¿qué pasara cuando Tabby y Lincoln lleguen al departamento?, policías, disparos y sexo es lo que les prometí que habría en ese episodio, tienen todo el derecho a llamarme como quieran.

Sin nada mas que decir, gamagogog les agradece por darse una vuelta y esperando de forma impaciente sus opiniones, me despido, nos leemos en el siguiente capitulo, ¡chau!.