El camino de Dorne a Invernalia fue en silencio; fue para respetar a sus muertos. Ned recordaba con dolor las últimas palabras de su hermana mientras miraba al niño. 'Cuídalo como si fuera tu hijo', Lya le pidió a su hermano.
-El niño será bastardo mío -Ned dijo por primera vez en días.
-¿Bastardo? Ned, manchará tu honor. Y además, no sabemos quién podría ser la madre. No se puede confiar en nadie -Howland miró al niño.
Howland sabía lo que había pasado sin las explicaciones de Eddard. Eso es lo que más le gustaba de Howland, que sabía las cosas sin necesidad de explicarlas o verlas y es discreto por naturaleza.
-Buscaremos a alguien. O si no, la madre no será revelada. Y tenemos que encontrar una mujer que lo alimente; la leche de cabra no será muy sana.
El niño era tranquilo, y apenas lloraba. Era un poco difícil luego limpiarlo y darle de comer, pero Ned suponía que todos los niños eran así.
-¿Como lo llamará? -preguntó Howland.
-¿Al niño? -Ned no había caído en eso-. Pues, no sé -Ned cambió de tema-. Antes de irnos de Dorne, tenemos que hacer una parada.
Fueron a Campoestrella, donde vivían los Dayne. Hacía calor allí, como siempre. Cuando entraron al castillo, Ned pidió estar solo para recibir a Lady Ashara Dayne.
Cuando Lady Ashara entró, estaba hermosa; tenía el pelo recogido en perlas y una diadema de oro, su vestido lila resaltaban sus ojos violetas, y era tan hermosa como siempre. Ned ya no sentía lo mismo que antes. Tras la guerra, no podía ser el mismo de antes. Al ver a Ned se le iluminó la cara; supongo que no se imaginaba verlo aquí.
-¿Qué hace mi señor por aquí? -Lady Ashara sonrió de la forma que a Ned le gustó hace algún tiempo. Ahora para él no es más que una mujer guapa.
Ned le explicó lo que pasó en la Torre de Alegría; el por qué fue allí, peleó hasta la muerte contra su hermano, su hermana falleció poco después, pero evitó sus últimos momentos con ella. Se lo explicó de forma suave aunque no le sirvió; al final Lady Dayne estaba llorando y sollozando. Hasta su manera de llorar era hermosa; se enrojecía y los ojos se volvían brillantes. Aunque a Ned no le afectó.
-Lo siento de verdad, Lady Dayne… Pero su hermano me pidió que le entregase su espada, Albor. Eso lo merecía. Era el mejor espada de todo Poniente, todo el mundo lo sabe -Ned intentó consolarla.
-Y lo mató vos -Ashara dijo con tristeza y un poco enfadada-. Mató a la mejor espada sólo para encontrarte a su hermana muerta.
-Ambos hemos sufrido pérdidas enormes -Ned no podía dejar que le viesen llorar, así que intentó ponerse severo-. Sé que tiene razones para odiarme, y yo también me odio. Era un buen hombre, pero estaba en el lado equivocado.
Lady Ashara susurró 'lado equivocado' y 'buen hombre' y empezó a llorar. Ned sabía que ese era el mejor momento para irse.
Ned se encontró a Howland con el niño en brazos y hablando con una mujer. Era una mujer atractiva, de gran busto. Estaban hablando del niño.
-Y… ¿de quién es este niño tan guapo? -la mujer preguntó.
Ned sabía que ese era el momento de decirlo.
-Es… Mi hijo natural -Ned le costó mucho mentir.
-Ah… -La mujer no preguntó por la madre. Suele ser una prostituta de algún burdel-. Pues no tendrá nodriza, ¿no? Está muy pálido.
-¿De verdad? -Ned prometió que el niño crecería sano-. Pues estábamos buscando una, ¿conoce alguna buena mujer? Tendría que ir con nosotros hasta el Tridente, y podría volver a su casa. Le pagaríamos bien.
-La tenéis delante vuestra -la mujer sonrió-. Willa, me llamo. Por cierto, ¿como se llama el niño?
-Jon -Ned sonrió-. Por Jon Arryn.
-¿Así que Arryn? Un hombre mayor, pero buena persona.
-Jon Arena -dijo Howland-.
-No -dijo Ned-, no puede llamarse así -miró a Howland y después a Willa-. No… No quiero que nadie se entere de que es de Dorne, ¿entendido? Se criará en Invernalia, y su apellido será Nieve.
Y dicho esto, se fueron de Campoestrella. Anduvieron por meses, se les hizo enterno. Subieron por el río que desemboca a Campoestrella, subieron hasta Antigua y fueron subieron por el Camino Real por el Camino de las Rosas. Se les hizo eterno; Wylla, Ned, Howland y el pequeño Jon subieron hasta Altojardín donde unos guardias acompañaron a Ned hasta Invernalia y Wylla volvió a Campoestrella. Tuvieron que buscar otra nodriza, porque a Ned le dio la sensación de que era una chismosa.
Al llegar a Desembarco del Rey, Robert estaba sentado en el Trono de Hierro. Eddard pidió hablar con Robert en privado.
-Y… ¿Y mi amada? Ned, ¿dónde está mi amada? -había furia en la voz de Robert.
Cuando entraron en la sala de asamblea, Ned enseñó los huesos.
-Mi amada… Mi prometida… Lyanna… Era tan hermosa, Ned. Tan delicada y hermosa. Iba a ser la reina, pero murió -Robert pensó un momento-. ¿Cómo murió la cosa más bella que jamás he visto?
-De fiebre y de una herida -Ned respondió-. Su cama estaba llena de sangre.
-¿Y qué pasó para que muriese mi amada?
Ned le contó lo mismo que a Lady Ashara. Robert estaba triste pero también sorprendido y furioso.
-Mataste a la Espada del Amanecer… Vaya, Ned -miró a la ventana-. Yo no quería esto… Nadie quería esto. Sólo quería estar con ella, hermosa como nadie fue. Ahora dicen que he ganado la guerra, pero la he perdido. Él ha ganado. Rhaegar -su nombre le ponía furioso-. Tenía que haberlo matado una y otra vez, pero desgraciadamente la vida no vuelve tras la muerte. Ha muerto muchas personas por mí, ¿sabes, Ned? Yo no quería esto. No quiero este maldito trono. Ahora tendré que ser rey, cuando sólo quería ser el marido de Lya -unas lágrimas cayeron sobre su rostro-.
'Yo tampoco quería esto'. 'Nadie lo quería'. A pesar de su gran pelea, Eddard ya no podía estar más enfadado con Robert; él perdió a su amada, y Ned a su hermana. Eddard abrazó a al musculoso Robert.
A los días siguientes, Eddard se recuperó en la Fortaleza Roja; comió, se lavó y habló con Robert. Aún se lamentaba. Ned decidió a los tres días presentarle a Jon.
-¿Y de quién es este niño? -Robert miró sospechosamente a Eddard-.
-Es mi hijo natural. Jon Nieve -Ned no dio más explicaciones y Robert no pidió más-.
Tuvo que marchar a los quince después de venir con los huesos de Lyanna, a pesar de las insistencias de Robert de hacer un gran entierro para ella. 'Haré que todas las mujeres lloren' dijo Robert, 'habrá rosas azules por todas partes'.
Marcharon de Desembarco del Rey hacia el Norte. Pararon en Foso Cailin para dejar al pequeño lacustre en sus tierras, después de año y medio a fuera.
-Ned, tenía que agradecerte por este viaje -dijo Howland Reed-. A pesar de la guerra y la lucha y la muerte de nuestro seres queridos -bajó la mirada-, he cumplido mi sueño, que ha sido explorar el mundo. Siento de verdad por todo lo que ha pasado, pero he podido conocer a ti, a Lya, a Benjen y Brandon. Será una historia digna de contar a mis hijos -sonrió de forma triste-. Espero que nos podamos comunicar por carta y que este no sea un adiós definitivo.
Ned sonrió y abrazó a Howland. Tras un año de emociones, Howland y Eddard se habían hecho muy buenos amigos.
-No será un adiós definitivo -dijo Ned-. Hasta luego, Howland Reed. Ha sido un placer conocerte.
Howland sonrió y se adentró en el espeso bosque que conducían a los pantanos, llenos de lacustres. 'Demonios del pantano'. A Ned no le parecía ningún demonio.
Invernalia no había cambiado desde que Ned regresó, aunque Ned sí. Era invierno, pero los niños iban embuchados en ropas y correteando por las plazas y patios; hombres y mujeres gritaban la comida que ofrecía para el invierno, hogueras en las calles para calentarse.
Al llegar al Castillo de Invernalia, Rodrik Cassel le saludó y le dio sus condolencias, pero Ned principalmente quería ver a Catelyn.
-Tengo que… darle la noticia -miró a Jon.
El pequeño Jon parecía fuerte y había crecido desde la Torre de Alegría, y no parecía que le molestase al frío. 'Ve acostumbrándote, muchacho, porque va a hacer frío, porque se acerca el invierno'.
Catelyn estaba en sus aposentos; en los aposentos de ambos, donde antes estaba su padre y le hubiese correspondido a su hermano Brandon. 'Hay fantasmas aquí' Ned pensó. 'Fantasmas que me dicen que no debería estar aquí'.
Catelyn estaba mirando a la chimenea de la alcoba y estaba más hermosa que nunca; llevaba una larga trenza de color caoba brillante, su vestido de abrigo le favorecía la tez de su piel, y tenía un niño en sus brazos.
Cuando Ned se acercó, vio que el niño era más Tully que Stark, pelo caoba claro casi rubio, ojos azules, guapo. 'Es mi hijo, a diferencia de Jon. Se criarán juntos como hermanos. Deben ser hermanos'. Jon había salido más a Lyanna; pelo oscuro, cara larga y ojos grises oscuros. 'Ningún rasgo del dragón. Mejor. Así no levantará sospechas'. No era el primer Targaryen con pelo oscuro; uno de los Gran Bastardos de Aegon IV tenía el pelo oscuro, y otro Targaryen tenía también el pelo oscuro. 'Pocos Targaryen nacen de padres que no sean hermanos o primos'.
Cuando Catelyn se giró para saber quién era y al saberlo, sonrió. A Ned, en cambio, le sentó como si lo hubiesen tirado una jarra de agua fría. 'A ella será quién más me cueste decirlo'.
-Ned, tienes un hijo -Catelyn empezó, mirando con ternura al niño que amamantaba de su pecho.
-No tengo uno, sino dos -Ned dijo con amargura.
