Disclaimer: Los personajes no son míos, le pertenecen a Stephanie Meyer. La trama, le pertenece a Paramount Pictures. La mezcla, es mía (:
Capitulo VIII
Edward POV
Era domingo, así que tenía todo el día libre. Me encontraba con Emmett y Jasper en mi departamento tomando algunas cervezas. Hacía ya tiempo la última vez que habíamos hecho 'reunión de chicos'. Principalmente era porque Emmett decía que parecíamos mariquitas, pero realmente era porque la única razón para juntarnos como adolescentes eran las mujeres, y digamos que nos habíamos alejado un poco de ese mundo, a excepción de Jasper la semana pasada. Claro que salíamos, claro que flirteabamos y podríamos decir que nunca faltaba 'alguien' en la cama. Sólo se hacían estas juntas cuando se hablaba de mujeres 'importantes', con cerebro.
"Y qué harás con Bella hoy Edward?" preguntó Jasper sumido en la pantalla del televisor
"Estaba pensando en poder hacer de cenar. Ya sabes que a las mujeres les gusta que los hombres cocinen" dije levantando los hombros.
"Oh. Yo lo he intendado pero siempre se me quema algo" comentó Emmett riéndose como el buen tonto que era.
"Pues, yo te aconsejaría que le hablarás desde ahorita. Quizás esté ocupada alrato" musitó Jasper mientras se paraba del sillón e iba al refrigerador por más cerveza, parando antes de volver por el teléfono de la cocina. Se acercó y me lo tendió.
Marqué el número. Al primer pitillo contestaron.
"Aló?" preguntaron al otro lado del celular
"¿Bella?" pregunté al no reconocer la voz
"Sí. ¿Quién habla?" seguido de esto, hubo un fuerte grito
"Hum.. Edward.¿Bella estás bien?"
"Edward. Gracias a Dios" respondió. Se escucharon voces al otro lado que no pude distinguir, Bella respondió 'Sí, sí es! Ahora callen esas bocazas suyas'
"¿Gracias a Dios? ¿Tanto me extrañas?" Se escucharon más risas. Probablemente me había puesto en altavoz. Si ella lo hacía, yo también podría. Me separé del teléfono y le piqué en donde decía 'Speaker' mientras les hacía señas a los chicos que se acercaran.
"Sí" se escuchó un pequeño grito "Bueno, pensandolo bien, no" dijo como si nada.
"Bueno, te llamaba para preguntarte que harías hoy"
".. Este.. Nada" se volvió a escuchar un grito. "Olvidalo! Creo que.. a sí saldré con las chicas" Emmett y Jasper se empezaron a reír. Yo traté de no hacerlo. Me daba la intención que Bella era alguien que podría enojarse por algo así.
"¿Es forzoso?" pregunté como si no hubiera escuchado nada.
"Siiií!. Ouch Rosalie deja de hacer eso!" Bella definitivamente no me estaba ayudando en mi tarea de no reirme. Los chicos estaban acostados en los sillones partiendose de la risa
"Hummm.." dije mientras me pasaba la mano por el pelo. ¿Qué se suponía que debía decirle?
"No! Olvidalo! No es necesario.¿Tú qué tenías planeado?" preguntó derrepente
"Ya sabes.. una velada en mi departamento. Yo haría la cena" dije lo último tratando de convencerla
"Claro. No habrá problema. ¿A las 8 esta bien que llegue?"
"Sí. Definitivamente"
"Entonces nos veremos a las 8 Edward" musitó antes de colgar.
Volteé a ver a los chicos, que todavía se seguía riendo como los tarados que solían ser. No les puse atención mientras pasaba por su lado para llegar a la cocina. Definitivamente esta noche tendría que pavonearme. Abré el refrigerador paraver que comida había: nada. Esos tontos habían vaciado el frigorífrico. Sin todavía ponerles demasiada atencíon agarré una chamarra y cogí las llaves del departemento. Si les llegaba a pedir que me acompañaran, estaba seguro, que me diríanque fuera a molestar Elizabeth. Salí del departamento sin decir más y caminé hacia el elevador.
Llegué caminando al supermercado que quedaba a dos cuadras. No sabía que podría hacer. Esme, mi hermana, siempre me había dicho que tenía que aprender a cocinar 3 diferentes comidas: Desayuno, comida y cena. A Elizabeth le había encantado la idea, así que durante un verano, tuve clases de cocina intensivas con las dos mujeres más importantes de mi vida. Sabía que costillas BBQ me salían bien. Fuí por los ingredientes y un buen vino, y me dirigí a la cajera. Sin lugar a dudas, a Bella le encantaría nuestra cena.
