Capítulo 8. La última caída de un vengador.

La primavera ha llegado una vez más a Hasetsu y yo suspiro sin poder evitarlo cuando contemplo por la ventana los primeros brotes de las flores de cerezo que, en unos días, llenarán esta ciudad de un delicado color rosado que me hará sonreír de forma nostálgica como ahora.

Y es que cuando pienso en lo rápido que pasa el tiempo cuando eres feliz, me resulta curioso remontarme atrás, pensar en el año pasado, pensar en que hace exactamente un año yo estaba preparándome para mi primer solo frente a toda la escuela. En aquel entonces yo no tenía ni idea de que aquel sería el día en el que Yuri Katsuki, mi amor platónico, posaría sus ojos en mí para no dejarme ir jamás de ellos. Hace un año, yo no tenía ni idea que el paso de los días llegaría a preocuparme. Hace un año todo lo que he vivido con Yuri hasta ahora, solamente era un sueño para mí, un sueño demasiado hermoso que ahora, con el paso de los días está llegando cada vez con más rapidez hasta ese destino donde Yuri y yo estaremos separados por un tiempo.

Otro suspiro dramático escapa de mis labios al pensar en lo cerca que el verano está de nosotros. No, ya no temo que todo entre Yuri y yo termine cuando él deje la universidad pero supongo que saber eso no impide que mi corazón sienta que será completamente difícil no extrañar a Yuri, que será una tortura total no tener sus brazos rodeándome o sus labios besándome. Lo sé, sé que no debo pensar en esos días pero también creo que un corazón necesita prepararse.

Durante todas estas semanas he estado de hecho haciendo una reserva de besos y caricias que Yuri encuentra divertido. A veces, cuando me despido de él en la puerta de mi casa, quisiera que él pudiera quedarse conmigo la noche entera porque de verdad necesito estar cerca de él, cerca de él y de su sonrisa que con el paso de los días ha dejado de estar triste.

Chris dice que soy una vergüenza dependiente de la cercanía de Yuri Katsuki y que le sorprende de verdad que Yuri y yo no estemos ya hartos el uno del otro, pero cuando Giacometti dice eso yo me río de él porque él no sabe nada del amor ¿Cómo podría saberlo? Chris no sabe que los labios de Yuri son como una droga, que no puedo estar contento si él no me besa hasta que los dos perdemos el aire y mi cuerpo empieza a flotar en las alturas; Chris no sabe que los brazos de Yuri son mi refugio, que basta estar en ellos para sentir que un día malo no es tan malo después de todo. Chris sabe que Yuri me regaló una rosa azul, que de hecho me regala una a diario porque él quiere que no olvide su promesa, pero mi amigo ignora que Yuri me ha prometido que nada entre los dos tendrá un final.

En realidad nadie sabe nada acerca de Yuri y de mí, y de algún modo es agradable notar que los rumores estúpidos que en un principio parecían no tener final, se han ido calmando poco a poco y que mis compañeros idiotas se han cansado ya de escuchar chismes acerca de Yuri y de mí. Todo está en calma ahora y lo único que temo es que esto sea la calma que antecede a la tormenta pero ¿hago mal si espero que ya nada malo suceda?

Además todos estos días he estado demasiado ocupado en otros asuntos como para ponerme a pensar en la maldad del mundo. Estoy preparando una sorpresa para Yuri y esa sorpresa es algo muy importante para mí como para preocuparme de mis compañeros y de sus brillantes comentarios en realidad.

La idea de la que estoy hablando llegó a mí después de que le contara al escuadrón ruso del amor y a Chris acerca de la rosa azul que Yuri me había dado. Cuando les dije a todos ellos que no sabía cómo responder a esa promesa- porque yo sé que debo responderle a Yuri de algún modo- los tres me dijeron en medio de sonrisas conmovidas que había una sola forma de responder a una promesa de eternidad como la que Yuri me había hecho:

-¡Hazlo con música!- dijeron los tres al unísono y yo me reí de verdad al ver que mis amigos estaban sincronizados al grado de sonar como un coro musical.

-¿Quieren decir que debo componer una canción para él?- dije yo sin poder entender cómo no había pensando antes en eso. Yuri y yo amamos la música, fue la música la que nos llevó a unirnos después de todo.

-¿Dudas de tus capacidades de compositor?- preguntó Georgi quien al parecer estaba saliendo con una chica nueva y lucía más animado que de costumbre- ¿De qué otra forma puedes declararle tu amor eterno a un músico sino a través del lenguaje que mejor entiende?

-Él ha compuesto varias canciones para ti ¿no es así, Vitya?- dijo Mila riendo alegremente-. Creo que Yuri no se ha cansado de hacerte regalos desde que te conoce…

-Lo sé…- dije yo un tanto avergonzado-. Creo que yo no le he correspondido de forma adecuada.

-Él debe creer que tú eres su mejor regalo- dijo Chris con una mirada soñadora de colegiala enamorada que no le quedaba nada bien-. Créeme, el chico es un jodido caballero medieval cursi.

-¡Hey, no le digas así!- dije yo empujando a Chris con fuerza-. Él es hermoso digas lo que digas, Georgi y Mila tienen razón, debo hacer algo que esté a la altura de todas las cosas que él me ha regalado porque Yuri es perfecto, es completamente adorable y lo amo y…

-Sí bueno, no queremos escuchar una vez más las mil razones por las que Yuri Katsuki es el mejor y más guapo hombre del mundo mundial y sus alrededores, guarda eso para el día de su boda- dijo Chris poniendo los ojos en blanco-. Aunque concuerdo con todo el mundo, creo que deberías hacernos caso, escribe una canción para él, podemos pedirle ayuda a Phichit, él puede ayudarte con el piano. Además, Victor, haz escrito ríos de poesía para Yuri Katsuki en tus cuadernos de apuntes de historia musical, uno de esos poemas puede convertirse en una buena canción para tu amado ¿No crees?

-¿Cómo sabes lo de la poesía, Chris?- dije yo bastante sonrojado de saber que mi amigo sabía de mi costumbre de escribir en clase en lugar de ponerle atención a la profesora Nishigori.

-Jamás le pones atención a la profesora Nishigori y debo admitir que yo tampoco- dijo Chris con una sonrisa traviesa-. A veces no podía evitar leer pequeños párrafos de lo que escribías, lo siento…

-¿Lo ves, Vitya?- dijo Georgi riéndose de mi sonrojo-. Ya tienes la mitad del regalo listo.

-Aunque si una canción no te parece suficiente, regálale tu virginidad y listo- dijo Chris haciendo que mi cara pasara del rojo al morado al escucharlo decir aquellas cosas sin vergüenza alguna-. Aunque bien puedes regalarle las dos ¿No te has cansado ya de solo manosearlo por encima de la ropa en el auditorio?

-¿También me espías en el auditorio?- dije yo realmente apenado al pensar que Chris nos había visto a Yuri y a mí en ese tipo de situación que sí, ok, sí han sucedido.

-¿Sí te manoseas con él en el auditorio?- dijo Mila con una mirada traviesa que me hace toser- ¡Vitya, te has vuelto salvaje! Oye, Chris, creo que es hora de darle a Vitya ese curso de preservativos que lleva evitando desde hace meses…

-¡No empecemos con ese tema otra vez!- dije yo empezando a enojarme-. Concéntrense, estamos hablando de cosas serias, declaraciones inmortales de amor ¿lo recuerdan?

-Ok, ok, aunque insisto en que necesitas estar listo para cuando a Yuri y a ti les estorbe la ropa, ya sabes, los chicos son impetuosos, ya es primavera, el calor, las hormonas…- dice Mila con tono de madre sinceramente preocupada.

-Mila, enfócate, canción de amor, no pienses en nada que no sea una canción de amor- dije yo pensando en que aquella llamada debía terminarse por mi propio bien.

-Ok, entonces todo lo que tienes que hacer es elegir uno de tus mejores poemas y decirle a Phichit Chulanont que te ayude con la música- dijo Chris con calma, siendo apoyado por el escuadrón ruso del amor con un suave asentimiento de cabeza.

-Asegúrate de que sea un regalo solo para él- dijo Georgi con una sonrisa soñadora-. Creo que debes hacerlo de ese modo, como si la canción fuera un secreto entre los dos, un secreto del que nadie tendrá que saber. De ese modo tu canción será mil veces más especial ¿no crees?

-Y además de la canción, regálale otra cosa, algo para hacer que no te olvide, para que pueda llevarte contigo durante su viaje- dijo Mila con una sonrisa dulce-. Verás que todo sale bien si sigues nuestras instrucciones. Yuri y tú nos matan de amor cada vez que hablamos contigo, Vitya, nada malo puede suceder en su historia de amor como la que ustedes dos tienen ¿me oyes? Nada podrá separarlos, apostaría mi carrera entera así que, haz lo que debas hacer, futuro señor Katsuki…

No, supongo que nada malo va a pasarnos, nada malo le sucederá a Yuri. Sonrió con calma al recordar el nombre con el que Mila me llamó aquel día y vuelvo al presente con un suspiro conmovido. Las flores siguen creciendo allá afuera mientras en mi pecho late ya la melodía de la canción que Phichit está ayudándome a crear, él no tuvo problema alguno en ayudarme y de verdad el entusiasmo de ese chico por la vida en general es contagioso. La sorpresa que estoy preparando está ya en marcha y ahora mismo solo puedo pensar que de verdad espero que le guste a Yuri, deseo con todo mi corazón que esa canción sea esa clase de magia musical que pueda unirnos más y que nos haga más fuetes a través de la distancia.

-Eres muy feliz ¿no es así, Victor?- dice una horrible voz femenina detrás de mí, una voz que pensé jamás volvería a escuchar dirigiéndose a mí- ¿Qué te parece si me cuentas de toda esa felicidad? Me cuesta trabajo creer que una persona como Yuri Katsuki pueda hacer feliz a alguien…

-No tengo nada que hablar contigo- respondo yo sin darme la vuelta hacia la señorita perra a la que quiero ignorar hasta que desaparezca de la faz de la tierra.

-Oh, yo creo que sí tienes mucho que hablar conmigo- dice ella y me toma del brazo con fuerza con un movimiento que me hace daño y yo me doy cuenta de que la chica está fuera de sí y no puedo entender qué demonios tengo que ver yo en su arranque de locura total-. Todo en mi vida está mal por tu culpa ¿me oyes? Regresé de Italia para recuperarlo, regresé por él, solo por él y ni siquiera puedo conseguir eso, no tengo nada ahora por culpa tuya. Lo perdí a él, lo perdí a él porque tú te metiste entre los dos…

-¿Por quién volviste?- digo yo empezando a sentirme asustado por la mirada enloquecida que hay en los ojos de Chihoko.

-¡No te hagas el idiota!- dice ella agarrándose a mí con más fuerza-. Tú te metiste en medio de los dos, si tú no te hubieras aparecido en su vida él habría vuelto a mí, él estaría conmigo, él me amaría a mí. Pero ahora me odia, me odia por todo lo que me has hecho creer. Te haces la victima delante suyo ¿no es así? ¿Sabes que fue a gritarme hace semanas? ¿Sabes que me dijo que estaba avergonzado de la persona en la que me había convertido? ¡Todo es tu culpa! ¡Todo! Tú me hiciste actuar así, tú eres un problema para mí…

-¿Quieres calmarte?- digo yo tratando de no responderle a esa chica loca como se merece-. Lo que dices no tiene sentido ¿Por qué me culpas a mí por ser una persona horrible?

-Eso es lo que le haces creer a Yuri ¿no es así?- dice ella totalmente fuera de sí-. Tú le haces creer que soy horrible pero no es así, no es así. Yo solo quiero salvarlo, yo solo quiero recuperarlo porque lo amo, lo he amado por años ¿entiendes? ¿Sabes lo que es eso, sabes lo que es amar a alguien por mucho tiempo y darte cuenta de que ese alguien te ha cambiado por el primer estúpido que encontró? ¡Claro que no lo sabes! Pero tú no lo mereces, tú no eres nada para Yuri, Yuri no puede amarte aunque me gritó que era así, él no puede, no puede…

-¡Basta!- digo yo tratando de contener su locura-. Deja de culparme. Él no te odia, el corazón de Yuri no sabe nada acerca de odio. Él te teme porque tú lo dañaste y no te importó hacerlo. Deja de culpar a los demás por algo que hiciste tú ¿entiendes? Tienes que calmarte y dejar de gritarme, tienes que dejarnos en paz a los dos porque no voy a permitir que vuelvas a dañarlo ¿me oyes?

-¡Cometí un error, lo sé!- dice ella mirándome con enojo-. No soy la única que ha cometido errores en esta historia. Yo no soy la villana, él rompió mi corazón y por eso cometí un error, un pequeño error…

-¿Un pequeño error?- digo yo riendo de forma despectiva- ¿Le llamas un pequeño error a destruir la vida de alguien con rumores falsos? ¿Le llamas pequeño error al haber traicionado a un amigo, a una persona que te quería de verdad? Eso no fue solo un pequeño error, lo hiciste con plena conciencia, lo hiciste porque querías dañar a Yuri. Tú eres un ser despreciable ¿me oyes? Yuri puede no saber nada de odio pero yo sí y te odio por lo que le hiciste, te odio por todo el daño que él tuvo que pasar por culpa tuya. Así que deja de decir estupideces y crece, niña ¿me oyes? ¡Crece y déjame en paz, deja a Yuri en paz!

-Tú no me conoces…- dice ella fulminándome con su mirada-. Tú no sabes quién yo, no me conoces, no sabes lo que hubo entre Yuri y yo ¡Tú no me conoces!

-Ni tú a mí, así que vete ahora- digo yo tratando de zafarme de ella-. Vete ahora y busca algo más productivo que hacer con tu tiempo. Aléjate de Yuri, aléjate de él y de mí. Los profesores dicen que eres inteligente ¿por qué no me lo demuestras?

-No tengo nada que demostrarte, Victor Nikiforov- dice ella sin soltarme-. No soy estúpida, no lo soy. Todo es tu culpa, todo es tu culpa…

-¡Suéltame ya!- digo de forma desesperada, quiero largarme de una vez pero ella me sujeta con fuerza- ¡Vete de una vez!

-¿Quieres que te suelte?- dice ella mientras yo sigo forcejeando y me sorprende que nadie haya escuchado nuestra discusión-. Soltarte será un placer, imbécil…

Sus manos por fin me dejan libre pero el movimiento es rápido y siento que ella me lanza lejos de ella con fuerza haciéndome perder el equilibrio. Mi cuerpo pierde su centro de gravedad y como si todo sucediera en cámara lenta, sé que caeré una vez más y que esta vez el resultado de la caída no será solamente un par de rasguños y la vergüenza propia de visitar al suelo una vez más. No.

Porque de pronto siento que mi brazo derecho impacta con el suelo de una forma más brusca que de costumbre y escucho el sonido de algo rompiéndose, un sonido que eriza el vello de mi nuca y que es después seguido por un dolor lacerante que me hace gritar aunque no quiero hacerlo. Duele, duele demasiado y sé qué significa todo esto pero no tengo tiempo de ponerme a pensar en las consecuencias que tendrá para mí. Porque duele demasiado, duele tanto que solo soy capaz de escuchar el sonido apurado de unos pasos alejándose por el pasillo y el ruido incesante de otros pasos que suben una de las escaleras del tercer piso de la facultad que es donde me encuentro ahora.

Sé que alguien debe escuchar mis gritos, sé que alguien vendrá pronto y me llevará a la enfermería. Sé que este dolor se terminará pronto pero justo ahora no soy capaz de pensar en más nada. Porque soy dolor, todo en mi es dolor y jamás había sentido algo tan horrible como esto. Así que cuando me canso de gritar lo que parece ser una eternidad después, siento que mi conciencia se desvanece porque ese es el único modo de soportar el dolor, ese es el único modo que tengo de no seguir gritando. Así que me callo y dejo que la negrura me cubra, eso es lo único que soy capaz de hacer, solo soy capaz de perderme…


Siento una energía cálida en mi mano derecha, es una energía agradable, conocida, una energía que hace que mis ojos se abran lentamente. Por un minuto entero me siento totalmente desorientado, perdido, como si alguien se hubiera metido en mi cerebro para borrarlo todo pero la energía cálida parece devolverme el sentido de mí mismo. Es Yuri. Sé que es Yuri quien está ahí conmigo.

Mis ojos azules se quedan fijos en él cuando se abren por completo y aunque sigo sintiéndome mareado logro sonreírle y él me recibe en el mundo de los vivos con una sonrisa que aunque es triste, también se nota aliviada y cansada, sumamente cansada.

Trato de moverme un poco pero noto que sobre mi pecho hay un peso enorme y es en ese instante cuando me doy cuenta de que el dolor que sentí en mi brazo debió ser causado por una fractura. Me he fracturado el brazo, fue eso lo que pasó y el dolor adormecido sobre mi pecho me confirma esa idea y de pronto el pánico se apodera de mí porque eso no puede pasar, no es posible, no puedo tener un brazo roto, no cuando soy violinista, no puede ser, no es posible.

-Victor, tranquilo…- dice Yuri con una voz suave que no es capaz de calmar mi miedo cuando empiezo a moverme de forma desesperada-. No debes hacer muchos esfuerzos, debes descansar ahora. Cuando dejes de sentirte mareado te llevaré a casa ¿sí? Pero ahora debes calmarte, por favor, no quiero que te hagas más daño…

-Yuri…- digo yo y no puedo evitar que las lágrimas salgan de mis ojos-. Esto no puede pasar, Yuri, nuestra canción, esto no es posible…

-Shhh, no te preocupes por eso- dice él limpiando mis lágrimas con amor-. Te pondrás bien, fue una fractura limpia, tu hueso soldará a la perfección en menos de un mes. Estarás bien, Victor, yo voy a cuidarte, nada malo va a sucederte ya…

-Pero no podré ensayar y falta muy poco para tu graduación- digo yo sintiéndome totalmente a arruinar nuestro dueto, voy a echar todo a perder. Y es mi culpa, Yuri, yo no debí decirle nada, yo debí dejarla gritando sola, yo…

-Vitya, eso no importa- dice él tomando mi mano, tranquilizándome un poco más cuando utiliza ese nombre especial al dirigirse a mí-. Necesito que respires ¿está bien? No vas a ponerte bien si sigues preocupándote, y quiero que te pongas bien. El dueto es importante pero nada es más importante que tú para mí en este momento ¿me oyes? Además, el doctor dijo que estarás listo para tocar de nuevo antes del verano, tendrás que hacer un poco de terapia física pero todo estará bien. Y Chihoko ya no estará aquí para hacerte daño, a ninguno de los dos…

-¿Qué?- digo yo un poco confundido.

-La expulsaron hoy de la escuela- dice Yuri con aire aliviado-. El profesor Cialdini descubrió que su tesis estaba basada en un plagio descarado del trabajo de uno de los estudiantes de Italia. Algo así es inadmisible, ella ya no podrá estudiar aquí. Me temo que cuando le notificaron eso se volvió loca y quiso desquitar su rabia contigo. Lamento que eso haya pasado, Victor, ceo que también fue culpa mía…

-¿Por qué fue culpa tuya?- pregunto un poco desorientado.

-Yo hablé con ella hace semanas, le pedí que se detuviera, le dije que ya estaba harto de todo- dice Yuri con algo de vergüenza-. Creo que por eso todo se calmó algunos días, creí que ella también estaba cansada de intentar hacerme daño pero no fue así. Ella solo estaba esperando, ella quería dañarme dañándote a ti. Y es horrible, Victor, es horrible que hayas quedado en medio de toda esta locura…

-Hey, pero ha terminado ¿no es así?- digo yo apretando sus dedos entre los míos.

-Creo que sí…- dice él volviendo a sonreírme-. Al menos no la dejarán volver a entrar a la escuela, dudo que sus padres quieran dejarla aquí en Hasetsu ahora que ha sido expulsada. La verdad espero que se vaya lejos, sus familiares viven en la capital ahora. Ella jamás debió volver, pero al menos creo que los demás saben ya qué clase de persona es ella…

-Me hubiera gustado darle una bofetada ¿sabes?- digo yo haciendo que Yuri me mire de forma divertida-. Sé que no debo pensar eso pero creo que esa chica malcriada merece un castigo fenomenal, todas las cosas que me gritó no tenían sentido. Está loca, Yuri, de vedad lo está…

-Su locura ya es suficiente castigo ¿No crees? Deja que el karma se encargue de ella, Victor- dice Yuri con un suspiro lleno de cansancio-. Realmente creo que la vida se encarga de devolver todo el bien y todo el mal que has hecho en el mundo.

-Yo también espero que sea así…- digo yo suspirando con alivio- ¿De verdad no estás enojado conmigo?

-¿Por qué tendría que enojarme contigo, Vitya?- dice él realmente confundido.

-No quiero arruinar tu graduación y además hago que te sientas preocupado por mí- digo yo un poco patéticamente-. Además ¿cómo se supone que voy a aprobar las clases prácticas si no seré capaz de tocar mi violín en un mes?

-Los profesores serán comprensivos contigo, la maestra Minako personalmente hablará con todos ellos- dice Yuri con confianza-. No debes preocuparte por nada que no sea tu recuperación ¿ok? Vamos a resolver lo demás poco a poco, ahora debo llevarte a casa ¿te sientes menos mareado?

-No puedo creer que me desmayé a causa del dolor- digo yo un poco avergonzado- ¿Qué clase de vengador soy si termino en el suelo cuando mi enemiga mortal me derrota en medio de un ataque de furia demente?

-Eres un vengador muy lindo- dice Yuri y besa mis labios con suavidad-. La gente que escuchó la discusión dice que me defendiste hasta el final y no sé si merezco eso, Victor. Perdóname por no haber enfrentado esto contigo…

-No hay nada que perdonarte, no seas tonto. Además, claro que mereces que te defienda, tú eres lo más importante para mí- digo y él sonríe de forma hermosa-. Este no es el modo en el que quería demostrártelo, pero me alegra que algo bueno haya salido de todo esto. Se terminó esta locura ¿no es así? Por fin se terminó esta locura…

-Vamos a casa- dice Yuri ayudándome a levantarme de forma suave y pausada-. Chris dice que hoy podré quedarme contigo para cuidarte, ya le he avisado a mamá acerca de lo que ha pasado y no tiene problema con que no vuelva a casa. Voy a cuidar de ti ¿está bien? Te pondrás bien pronto, Victor, te lo prometo, vas a ponerte bien…

Sonrío al saber que Yuri no se alejará de mí esta noche pero algo dentro de mi corazón se estremece al saber que dormirá conmigo. Sí, claro, en este momento no tengo energía para hacer mucho más que quedarme dormido entre sus brazos pero hasta esa sola idea hace que me sonroje con fuerza. Él me mira y cuando mira mis mejillas encendidas, sé que él sabe lo que estoy pensando y su cara se ruboriza a su vez. Después los dos reímos porque quizá Chris tiene razón y los dos somos demasiado torpes, demasiado tímidos pero ahora que todo estará en calma, ahora que todo estará relativamente tranquilo me digo que quizá, antes de que Yuri se vaya, yo podré regalarle, además de lo que he planeado, algo más que una canción en la cual pueda llevarme con él a donde vaya…