"Miss Spider" I
Como te conocí.
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Sus ojos seguían de cerca a todas las personas que cruzaban por su campo visual, no es que lo hiciera a propósito, es sólo que no tenía nada mejor que hacer.
Llevar más de dos horas esperando para que llegará su turno para ser entrevistado, no te dejaba con muchas opciones. Sentía como su propia paciencia estaba por llegar a su limite, cuando le llamaron. Le agradecido a todos los dioses porque se apiadaran un poco de él. De él y de su pobre trasero.
Abandono su incomoda silla metálica, caminando hasta la oficina principal -unos diez pasos más al frente-, donde un hombre de aspecto serio, le sostenía la puerta para que entrara.
Al ingresar en la habitación, su primer pensamiento fue que el cuarto era demasiado oscuro, el segundo fue que no le iban a contratar.
Si debía de ser sincero, era más que normal que en la mayoría de las oficinas en las cuales se había presentado, se negarán a contratarlo, después de todo se había graduado dos años antes de tiempo.
Su edad e inexperiencia hablaban solas.
Yuuri hablo cerca de media hora con aquel insípido hombre cuya mirada lo inquietaba, y hasta cierto punto pensó que no le daría el empleo -como llevaba sucediendo le desde hace casi un mes-, pero su sorpresa fue mayúscula cuando le dijo que empezaría ese mismo día a laboral.
No podía creer su suerte.
—Estamos algo cortos de personal —informo cerrando el folder manila donde venían los datos del pelinegro—, además tienes muy buenas referencias de tus mentores. En especial de Jackson Folch.
No era lo que esperaba pero quedo satisfecho, minino ahora tenía un trabajo. Ya después le agradecería a Jackson por eso.
Salio de aquella oficina siendo escoltado por el que ahora era su capitán.
—Empezaras como compañero de Minami Kenjiro, ambos harán patrullaje de noche y si demuestran que pueden llevar bien el trabajo en equipo, ambos podría subir rápidamente de puesto.
Yuuri le escuchaba atento mientras inspeccionaba el lugar. Las personas caminaban de un lado a otro, los oficiales entraban empujando a personas esposadas y en algunas mesas del recinto, había otros más tomando declaraciones. Lo típico en una estación de policía.
—¿Me estas escuchando niño? Muchos matarían por la oportunidad que te estoy dando —le gruño el sujeto al verlo distraído.
—¿Cuando conoceré al joven Kenjiro?— hablo, ignorando lo que le había dicho anteriormente.
—Ahora mismo.
Yuuri asintió con la cabeza.
Disimuladamente reviso la hora en su reloj de muñeca, dándose cuenta que ya iban a ser las tres de la tarde.
Y pensar que había llegado a la una.
El oficial le guió hasta un cuarto contiguo donde había unos cuantos policías, de entre ellos resaltaba un chico rubio con un mechon rojo.
—¡Kenjiro! ¿Qué te dije de ese cabello? —Yuuri salto un poco en su lugar dándose cuenta de que ese chico bicolor era su compañero de patrullaje.
El aludido también había dado un pequeño salto para luego centrar su atención en su comandante.
—La próxima lo pintare, se lo juró —dijo el joven disculpándose mientras sus otros compañeros se reían.
—Mira que darle una mala impresión a tu pareja.
Los ojos castaños del joven se iluminaron por un momento al escuchar a su superior.
—¿Ya tengo, quien es? —dijo con la voz demasiado emocionada, Yuuri se atrevería a decir que un poco chillona.
—Yuuri Katsuki.
—¿Katsuki? —entonces sus ojos miraron hacia el castaño y una gran sonrisa se extendió por su rostro—. No puedo creerlo, es un honor.
Tiempo, ¿él me conoce?
—Esto... ¿quién eres?
—¡Ah! —las carcajadas de sus compañeros no se hicieron esperar al oír el lamento escapar de sus labios—. ¿No te acuerdas de mí? —pregunto con voz dolida. Inclusive tenia una mirada decepcionada.
Frunció un poco el ceño. Ahora si que se sentía un poco culpable.
—No, perdón —se disculpo después de tratar de recordar a aquel curioso chico.
Él no entraba en las características de nadie que hubiera conocido con anterioridad.
—Bueno —interrumpió el comandante, un poco divertido por la situación—, ya tendrán tiempo para conocerse. Su turno empieza en tres horas. No lleguen tarde —dicho eso se marcho dejándolo con sus nuevos compañeros.
—Estudiamos juntos en la academia, fuimos compañeros por casi cuatro años —Yuuri sintió sus mejillas enrojecer al no poder recordarlo—, bueno, era obvio que no te acordarías de mí, después de todo eras un prodigio —se lamento derrotado mientras se sentaba donde anteriormente había estado.
—¡Ah! ¿Él es el chico prodigio de Hasetsu? —dijo de pronto uno de ellos—. ¡Wou! Es un placer, mi nombre es Leo de la Iglesia —se presento caminando hasta el japones, estrechando su mano.
Yuuri le sonrió con amabilidad, aún un poco avergonzado por no poder recordar a una persona como Minami.
—Mi nombre es Guang-Hong Ji, mucho gusto —dijo un chico un poco más bajo. Este permaneció sentado.
El pelinegro solo asintió con la cabeza en respuesta al saludo.
—¿Entonces sobre ir a comer? ¿A donde iremos esta vez? —pregunto Leo colocandose su gorro.
Yuuri se removió incomodo en su lugar. Hacer nuevos amigos no se le daba muy bien, no tanto como a él le gustaría.
—Vamos a ese restaurante que abrió hace poco, escuche que sirven un katsudon muy delicioso.
Aquello tomo la total atención del pelinegro.
—¿Vienes Yuuri? —pregunto Guang-Hong al verlo estático en su sitio.
—¿Puedo? —una suave risa emano de Minami mientras avanzaba hasta él.
—Eso no se pregunta, tu ven con nosotros.
—¿Qué ocurre? —pregunto Yuuri al ver los detectives entrar uno tras otro en una sala contigua destinada a las investigaciones importantes.
Minami y el resto permanecían sentados en su lugar con el ceño levemente fruncido.
—¿No escuchaste? Apareció otro —aquello le seco un poco la boca a Yuuri.
—¿Tenemos un asesino serial? —pregunto entre sorprendido y curioso.
—Podría ser... —dijo Leo—, pero no nos dirán nada hasta que la junta termine.
Los ojos marrones cobrizo de Yuuri se dirigieron hacia la sala que se sumió en la oscuridad, posiblemente por el proyector.
Hace tres días en su patrullaje con Minami habían encontrado en un callejón a un hombre de veintitantos años tendido boca abajo, en un primer momento pensaron que se trataba de un borracho que termino ahí de uno u otra manera. Sin embargo al acercarse a ayudarle se percataron de que el charco bajo él no era agua sucia sino sangre.
De eso hace tres días.
—Atención —Yuuri salio de sus pensamientos al escuchar la voz de su comandante—, dadas las circunstancias, tendremos que tener cuidado de ahora en adelante...
Yuuri frunció un poco el ceño.
Mato hace tres días, si lo hizo de nuevo es porque gano confianza... ¿el primero fue premeditado o un simple accidente?
—No sabemos porque pero esta persona esta detrás de oficiales fuera de servicio —un profundo silencio se formo inmediatamente, entonces Yuuri tuvo un mal presentimiento—, no podemos pedirles que se tomen el día libre ni mucho menos, deben de tratar de encontrar a esta persona tan rápido como sea posible.
¿No es arriesgarse demasiado cazar policías? El primero pudo ser una coincidencia pero dos...
—Mi nombre es Alexander Miyamoto, me enviaron desde la prefectura de Kanto. Mi equipo y yo somos de la ANP y desde ahora nos encargaremos de lo que ocurra en este caso —Yuuri observo como su capitán fruncía el ceño.
Eso era normal, no a todos les gustaba que otra persona llegara de pronto y tomara el control de la situación, más aún cuando eres tú el que dirige.
—Les pediremos de la forma mas atenta que sigan la siguientes indicaciones, la numero uno, después de que su turno termine ustedes...
Quien iba a pensar que las victimas seriamos nosotros. Sin embargo la situación no deja de ser extraña, ¿como sabe quienes son policías si están vestidos como civiles?
Yuuri había pasado a segundo plano la explicación de la ANP sobre como debían de comportarse. No necesitaba escucharlos para saber que les dirían no salir solos en las noches, no quedarse hasta muy tarde en lugares que no visitábamos regularmente, etc, etc.
En su mente trataba de acomodar quien podría ser el causante de todo eso.
Me meteré en problemas por no escuchar pero... esto es más importante
En cuanto miro que todos se dispersaban parpadeo un par de veces antes de darse vuelta e irse junto con sus compañeros. Al revisar el reloj de su muñeca noto que ya era hora de su patrullaje.
—¿Qué opinas de lo que dijeron? —pregunto Minami y Yuuri por primera vez lo vio serio—, ¿no es extraño que fueran dos policías identificados aún cuando vestían como civiles?
Los ojos de Yuuri brillaron por un segundo al escucharle.
—Estaba pensando exactamente en lo mismo —musito llegando hasta su patrulla—, es como si la persona que los ataco tuviera conocimiento previo de en donde poder encontrar a esa persona en especifico. Más aún, existe una persona que vincula a ambos asesinatos...
—¡Wou! Haces honor a tu sobrenombre —rio Minami entrando en el coche patrulla siendo secundado con Yuuri.
—¿Tengo uno?
—Elemental mi querido Holms, te hacen llamar Deducciones legendarias. Supongo que sabes porque te pusieron así —puso el auto en marcha tras encenderlo. Yuuri rio un poco.
—No es el mejor apodo que he escuchado pero supongo que esta mejor que cuatro ojos Katsuki.
Minami lanzo un resoplido mientras veía por las calles.
—Ese si que te queda.
Yuuri rodo los ojos mientras veia por la ventana.
Ya había pasado casi un año desde que había llegado a aquella oficina, no tenía prisa alguna por salir del área en el que estaba, hasta hace tres días.
Cuando un asesino serial comenzó a hacer acto de presencia.
Eso había disparado su necesidad inicial por la cual se había obligado a convertirse en un detective. Y pese a que él fue de los primeros en descubrir el cadáver, aún así, eso no era suficiente.
Hace 10 años se había jurado atrapar a todos aquellos que creyeran poder salirse con la suya. Ya no era aquel niño indefenso que no pudo hacer nada ante la muerte de sus padres.
—Minami —dijo mirando por la ventana llamando la atención de este—, ya es tiempo de que cambiemos de estación.
Una leve sonrisa se formó en los labios del bicolor.
—Ya era hora.
Hellou.
Asdfghjkllhgs, estuve pensando y dándole muchas vueltas al asunto y después de meditarlo bien llegue a una conclusión: Yuuri no debe tener padres.
Se que es duro y más si le calculamos que Yuuri debía tener unos 11 años cuando ese evento ocurrió. Un fuerte evento puede crear una gran motivación.
¡TATAKAE!
Always, aqui podemos ver a nuestra pareja más adorable -Leo y Guang Hong ❤- y también de donde se conocen Yuuri y Minami (mi bella papá con ketchup)
Ya en el siguiente capítulo veremos el primer encuentro de Yuuri y Yurio. Y también estará Víctor obviamente xD
Bueno, es todo por mi lado.
PD: PERDÓN
Olvide por completo que en esta plataforma también subía el fanfic afnakdlmawhflwjn en el transcurso de la mañana subire los capitulos que ya tengo escritos /3 en serio perdón.
