Kari: Chicas esperen a que se desarrolle más el fic, no busquen asesinarme, así es que sean pacientes, ¿vale? (Temo por mi vida) De auí en adelante los capitulos son Sonfics.

VIII

NO ME LO PUEDO EXPLICAR

Me faltaba un poco del aire que soplaba,

O simplemente tu espalda blanca.

Na, na, na,

Na,

Na, na, na, na.

Y ese reloj ya no andaba,

De mañana o tarde siempre se paraba.

Como yo, el te miraba.

Transcurrió la mitad del día con completa normalidad. Takao había salido con su novia y con Kenny, Kai, había estado en compañía de Rei en la sala, no es que estuvieran platicando larga y tendidamente, cada cual estaba con sus propios pensamientos, si acaso el bicolor pudo distraerse un poco con la música que estaba escuchando en su discman, en tanto Rei se ocupaba de ver la tele.

De repente sonó el timbre, ninguno de los dos tenía la mínima intención de levantarse a abrir, y Max, desde que se había subido a su cuarto desde en la mañana nadie lo había visto. Como el timbre insistía en sonar, fue el chino el que se digno a abrir la puerta. Pronto regreso a donde Kai.

Kai, son unos hombres, dicen que vienen de parte de tu abuelo –

¿Mi abuelo?- se extraño -¿Qué querrá ahora? – se levanto y salio.

Rei aprovecho la salida del ruso para subir a ver a Max. Muy sigilosamente abrió la puerta y contemplo la figura del americano, parado frente a la ventana, su rostro mostraba una seriedad que extrañaba, pues por lo general siempre se había distinguido por ser un chico alegre. Su mirada azul se posaba en algún punto perdido, cierto aire de melancolía inundaba la habitación. Rei se acerco y lo abrazo por detrás, Max, se podría decir que respondió al abrazo porque fue a posar sus manos sobre las del otro. El chino lo giro y comenzó a besarlo. Al principio el rubio le correspondía, pero súbitamente se detuvo.

¿Pasa algo? –pregunto Rei

Todo –respondió tristemente el menor.

¿Qué? –

Tu y yo sabemos que esto es incorrecto –desvío la mirada- no podemos continuar así.

Pero yo... – buscaba una explicación el pelinegro.

Tú pareces no querer romper con Kai. Y yo no puedo ser el suplente de nadie. No soy alguien para solo un momento, sino para toda la vida (es una frase q´ escuche en cierta película mexicana) Lo he estado meditando mucho y...

Ese "Y..." puso nervioso a Kon.

He decidido volver a Estados Unidos. No puedo seguir así – su rostro mostraba decisión.

Rei estaba en shock. Max tenía razón, el no quería romper con Kai, sentía que con el ruso ya tenía cierta estabilidad, pero definitivamente no quería tener lejos al rubio. Se había comportado tan egoístamente, solo había estado preocupado por los sentimientos y sensaciones contradictorias que luchaban en su cabeza y en su corazón. Pero no había tomado en cuenta en lo que estarían sintiendo Kai y Max. Debía tomar una decisión y ahora, pues el americano, ya de hecho, estaba haciendo sus maletas.

Max lo miraba exigiendo una respuesta. Rei no tenía nada claro, pero de inmediato reacciono.

Hablare con Kai – dijo decidido

Max suspiro, la respuesta que tanto esperaba al fin había llegado.

Entonces, yo los dejare solos. De cualquier forma, necesito hablar con Takao –sonrió tristemente y salio por la puerta trasera de la casa.

Nunca lloraré x ti,

A pesar de lo que un tiempo fui, no, no.

No, no, no,

No,

No, no, no, no.

Si, lo admito,

Alguna vez te pienso

Pero no me tocas más.

Rei bajo nuevamente a la sala, en ese momento también iba entrando Kai, este último tenía una expresión facial un tanto inexplicable. Era una mezcla de asombro, ira, tristeza, en fin, se veía realmente mal. Eso fue algo que noto claramente Rei, pero no podía darse el lujo de dudar nuevamente. No esta vez. Max estaba por irse y había que tomar medidas drásticas.

Kai –lo llamo.

Ah?, ¿Qué? –estaba un tanto ido el bicolor, pero al fin reacciono.

Necesito hablar seriamente contigo –dijo

Si – lo que esos hombres acababan de decirle hicieron que el no notará nada extraño en el timbre de voz de su pareja - Yo también tengo algo importante que decirte. Acaban de... –fue interrumpido

Lo que tengo que decirte no puede esperar más – El chino estaba tratando de hacerse de valor para enfrentar a Kai.

Fue hasta en entonces que el Kai-zer comenzó a sentir que algo peor estaba por venir.

Bien. Te escucho – tomo asiento.

Rei respiro profundamente, cerro fuertemente los ojos y apretó los puños. Lo que estaba a punto de hacer no le estaba siendo nada fácil. El corazón le palpitaba fuertemente.

Kai... esto se acabo –dijo con mucho esfuerzo.

¿Qué?- abrió los ojos de par en par.

Yo... –se entre cortaba su voz –ya no puedo seguir contigo –

Pe... Pero, ¿Por qué? – Kai sentía todo su ser desquebrajarse ¿Qué he hecho para que me hagas esto? –la voz le temblaba.

No has sido tu –se apresuro a decir – lo que pasa es que...

¿Qué? ¿Tu qué? –Kai se había levantado y sujetaba por los hombros a Rei.

A mi... me interesa otra persona –dijo bajando la mirada.

¿Max? –pregunto. No hizo falta esperar la respuesta, el rostro del chino lo dijo todo – Es Max ¿Verdad? – las lagrimas ya salían de sus cobrizos ojos.

Perdóname – le dijo suavemente. Realmente le dolía tener que causarle este dolor a una de las personas que más quería.

No! –grito el otro sosollando. Rei se asusto- ¡No me dejes! ¡No me dejes! –suplicaba.

Lo siento Kai –también lloraba –ya no puedo dar marcha atrás. No te merezco. Eres demasiado bueno y puro para mí.

¿Qué? –se sorprendió.

Olvídame, solo olvídame, busca a alguien que sea digno de ti y se feliz por mi. Sólo no olvides que lo nuestro fue lo más hermoso que yo haya tenido mi miserable vida – salio de la casa dejando destrozado el pobre corazón de un duro, frió, fuerte Kai-zer.

No... No me dejes, no ahora... –lloraba el ruso.

Solo que pensaba lo inútil que es desvariar

Y creer que estoy bien cuando es invierno

Pero tú,

No me das tu amor constante.

No me abrazas y repites que soy grande.

Me recuerdas que revivo en muchas cosas

Na, na, na, na, na, na.

Casas, viajes, coches, libros, páginas de diario,

Que aún si ya no valgo nada x lo menos yo

Te permito caminar

Y si quieres te regalo sol y mar.

Excusas sabes no quisiera molestar.

¿Pero cómo puede esto acabar?

No me lo puedo explicar.

Yo no lo puedo explicar.

Tziano Ferro

Kari K: Si no han oído esta canción, se las recomiendo ampliamente. Y no se preocupen por el fic, todo en esta vida tiene solución menos la muerte... ¿o no?