Hola a todos n.n/

En primer lugar: FELIZ DIA DE LA MUJER , ;)

En segundo xD bueno aquí como mi regalo les dejo la actualización :P sobre de que trata el cap no dire nada xD eso ustedes deben descubrirlo muajaja ¬w¬

Sin mas por ahora me despido ;) disfruten la lectura.

KHR no es mio, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 8: Día de compras.

El resto de la semana había pasado de la forma más "normal", bueno lo normal a lo que Tsuna estaba acostumbrado con su loca familia y las visitas en casa: Mukuro no perdí tiempo y se la pasaba rompiendo la casa en sus peleas con Kyoya, Dino de vez en cuando rompía las cosas que estaban a su lado, Reborn lo torturaba cada que estaba aburrido, Hayato lo tenía atrapado en su oficina por el papeleo mientras los demás seguían haciendo lo suyo, Lambo cada que podía entraba a llorarle por dulces, Ryhoei de vez en cuando le interrumpía su trabajo para decirle que fuera a entrenar con él, Takeshi siempre entraba a acompañarle aunque realmente entraba a observar a Hayato y ponerse a pelear con él, Shoichi y Spanner de casi a diario estallaban algo dentro de la casa por sus experimentos… al menos la única que no causaba problemas era Chrome… al menos.

Sobre su problema de intrusos en su habitación, este se logró resolver sin que el hiciera algo: ya que por alguna extraña razón Dino se volvió muy apegada a Kyoya, pero a la pelinegra no le agradaba mucho la compañía de la herbívora rubia y de hecho la pelinegra fue quien le dijo a la rubia que dormiría en otro lado… se preguntaran que paso, pues es simple: Dino al dormir siempre tiende a moverse mucho y a veces dar patadas… algo que a cierta carnívora no le gusto, las primeras veces aprovechando la ausencia del castaño para dormir en el sofá, pero descubrió que este no era cómodo por lo que simplemente la expulso de la habitación… pero tampoco nos hagamos muchas ilusiones, Tsuna un no podía dormir en su propia cama, pero no porque Kyoya lo sacara, si no que con todo el nuevo papeleo generado ya ni regresaba a su habitación porque terminaba durmiéndose en la oficina enterrado entre tanto documento.

Era domingo en la madrugada, estaba cansado pero después de mucho logro terminar con todo el papeleo para poder descansar, miro el reloj 4:10am… a paso lento llego a su habitación mientras maldecía al idiota que invento el papeleo… estaba demasiado cansado y al fin poder ver su cama le alegro, por lo que sin cambiarse de ropa y solo quitándose sus zapatos se metió a la cama. Al entrar noto a su compañera de habitación profundamente dormida, por lo que con cuidado la giro y abrazo, respirando el aroma a rosa que desprendía el cuerpo de ella y dejándose adormecer.

Kyoya por su parte se había despertado al sentir movimiento a su lado y se asombró de notar que esa noche el herbívoro si fue a dormir a la habitación, en eso noto que este la giraba y abrazaba… ella ya estaba lista para disciplinarlo pero en eso noto que ya estaba dormido… por un momento pensó que querría pasarse de listo como la vez anterior, pero al notar que no haría nada raro simplemente lo ignoro y volvió a acomodarse para igual seguir durmiendo ya que al final el calor que le proporcionaba el cuerpo del castaño le agradaba.

Ya eran las 10:00am y como era costumbre en la mansión Vongola: domingo era día libre para el jefe, por lo cual ni siquiera Reborn lo había ido a molestar; además era el día que todos aprovechaban para salir un rato a dar algún paseo o simplemente a descansar en sus habitaciones.

Tsuna fue abriendo sus ojos lentamente debido a que empezaba a sentir un suave caminar encima suyo, al abrir los ojos noto que sus enemigos estaban encima suyo jugando, en eso noto que acomodaba a su lado estaba durmiendo Kyoya… por un momento dudo que fuera realidad… si debía estar delirando como la vez anterior: mucho trabajo y cero Kyoya le estaban haciendo estragos en su mente, pero en eso sintió un pinchazo cortesía del pequeño puerco espín, ya que resbalo un poco y al girar su cuerpo le clavo una de sus púas… ok… eso dolió, entonces noto su realidad: no era un sueño y tenía entre sus brazos a una Kyoya durmiente, la cual poco a poco fue abriendo sus ojos debido a los movimientos que hacían sus mascotas encima suyo, al abrir los ojos noto que el herbívoro estaba despierto e igual la miraba.

- Buenos días dormilona – le saludo de forma alegre mientras le daba un beso en su frente, haciendo que volviera a cerrar los ojos.

- Hmm…. – Kyoya se separó de esos brazos cálidos para sentarse en la cama mientras se estiraba bajo su atenta mirada, pero de un movimiento rápido de nuevo fue recostada en la cama y ahora el castaño esta encima suyo – herbívoro – le llamo algo enojada.

- ¿Dime? – le contesto de manera coqueta mientras se recostaba encima de ella.

- ¡Quítateme de encima! – le amenazo.

- Moo, que mala eres y yo que te extrañe mucho esta semana – comento de forma coqueta mientras una de sus manos se colaba por debajo de la pijama de ella.

- … - Kyoya al sentir la mano intrusa sobre su piel, saco sus tonfas y ya estaba lista para golpearlo pero el herbívoro fue más rápido ya que con su mano libre sujeto una de sus manos mientras que la besaba y con la otra mano desabotonaba la parte superior del pijama.

El beso fue demandante desde el inicio ya que el pobre castaño llevaba varios días sin poder probar los labios de su amada pelinegra; por su parte Kyoya se estaba perdiendo nuevamente… odiaba eso, no entendía cómo es que podía desarmarla de esa forma pero igual lo estaba disfrutando ya que muy en el fondo también había extrañado ese tipo de "acoso" por parte del herbívoro.

Las armas quedaron en el olvido, las mascotas jugaban en el sofá mientras que ellos seguían fundidos en un beso, las manos de Kyoya se aferraban al cuello de Tsuna, mientras que una de sus manos de él la sujetaba por la espalda y con la otra acariciaba una de sus piernas por encima del pantalón de su pijama. El ambiente se estaba empezando a calentar, se separaron del beso jadeando pero sin perder tiempo el castaño ataco el cuello expuesto de su pelinegra para poder besarlo y dejarle algunas marcas mientras lograba sacar unos suaves gemidos de la boca de ella, su mano dejo de acariciar la pierna de ella y ahora se colaba por debajo del pantalón y la ropa interior de ella empezando a darle un suave masaje en su zona intima provocando que ella se removiera de placer debajo suyo. Tsuna sonrió ante eso, al menos sabía que eso era una buena señal, dejo de besar el cuello de ella y detuvo sus acciones para contemplar el rostro ligeramente sonrojado de ella, la cual ahora lo miraba con molestia por haberse detenido haciendo que Tsuna sonriera de lado mientras sentía que ella lo volvía a acercar para que nuevamente se besaran.

Dios eso era mejor que su sueño donde ella estaba vestida de sirvienta, se sentía feliz pero ahora quería pasar al siguiente paso ya que deseaba pasar al plato fuerte…

En eso la puerta se abrió de golpe asustándoles y haciendo que se detuvieran, se miraran con asombro y luego miraran con enojo a la persona que les interrumpió.

- Kufufu parece que interrumpimos – se burló Mukuro.

- Ne-san, te dije que primero debíamos tocar – le regaño Chrome un tanto apenada y mirando al suelo ya que se sentía mal.

- Kyaaa, Kyoya no me habías dicho nada de eso – hablo de forma picara Dino.

- … - Tsuna sentía un tic en su ojo mientras que un aura negra le rodeaba… al fin tenia a una Kyoya cooperativa y le habían interrumpido.

- … - Kyoya por su parte reacciono a lo que estaba haciendo… una parte de ella se sentía aliviada pero igual otra tenía ganas de asesinar a esas 3 herbívoras por interrumpirles.

- ¿Que quieren? – les pregunto de forma fría Tsuna sin separarse de Kyoya.

- Oya Oya alguien se enojó porque no desayuno a su ave-chan – se burló Mukuro.

- Lamento que le interrumpiéramos Boss – se disculpó Chrome aun sin mirar a ver al chico a los ojos.

- Si Tsuna, perdón pero es que Mukuro insistió que debíamos avisarte de que saldríamos de compras – se defendió Dino con algunas lágrimas en los ojos.

- Que consideradas… - hablo con ironía en su voz el castaño, mirando de forma acusadora a Mukuro ya que ella era quien menos respetaba las normas de la mansión.

- Kufufu nosotras siempre – dijo con ironía.

- Esta bien, pero cuidan de Dino – les indico.

- Gracias Tsuna, bueno nos vemos – dijo alegre Dino, mientras que Chrome jalaba a Mukuro para que se saliera de la habitación y cerraran la puerta.

Tsuna dejó escapar un suspiro y las seguía maldiciendo mientras se quitaba de encima de Kyoya y se sentaba en la cama mientras ella se ponía de pie y se dirigía al baño. Unos minutos más tarde ella salió del baño ya arreglada, por lo que ahora fue turno del castaño de meterse a bañar.

Al salir del baño noto que Kyoya se veía algo preocupada mientras les daba su desayuno a sus mascotas.

- ¿Pasa algo? – pregunto acercándose a ella.

- Yo igual debo salir – le indico mientras se ponía de pie, haciendo enojar un poco a Tsuna.

- ¿Por qué? – le pregunto un poco molesto.

- Porque Roll y Hibird ya no tienen comida – le contesto ignorando el tono de voz que empleo el castaño – e igual para comprarme algo de ropa.

Ante esa respuesta Tsuna atino a sonrojarse… por un momento había pensado que ella querría escapar o estar lejos de él, la verdad no le enojaba compartir su ropa con ella ya que eso le hacía sentir que era suya, pero que ella tuviera ropa propia también le agradaba mientras se la imaginaba en ropa que se ajustaba a sus curvas naturales o atuendos con un gran escote….

- Entonces te acompaño – le indico feliz acercándose a ella.

- … - Kyoya lo miro con una ceja levantada, no le agradaba mucho la sonrisa boba que tenía en su rostro en esos momentos pero igual sabía que sería bueno que el herbívoro la acompañara ya que no conocía los alrededores – está bien – accedió, pero inmediatamente saco sus tonfas – pero más te vale comportarte – le amenazo.

- Claro, seré un buen niño – le contesto mientras le tomaba de la mano y salían ambos de la habitación.

Desayunaron de forma tranquila para luego ir por un automóvil y salir de la mansión. Tsuna llevo a Kyoya al centro de la ciudad donde la primera parada fue por obviedad: una tienda de mascotas, que se encontraba cerca de la plaza principal, después de eso fueron recorriendo las calles del lugar para que Kyoya se familiarizada con los alrededores. Pasaron por varias tiendas de ropa que el castaño pensó que le gustarían a su pelinegra pero se desilusiono al ver que ella ignoraba esos lugares, tardaron un poco y Kyoya logro encontrar algo de ropa.

Al principio noto la clara intención del castaño de hacerla comprar ropa similar a ese ridículo vestido que ella rompió accidentalmente-apropósito, por lo que busco ignorar todas las tiendas que él le indicaba y entro en otras donde encontró ropa de acuerdo a sus gustos.

Después de las compras pasaron a comer en un restaurante. La verdad ignorando el fallido intento de sexo de la mañana, el día estaba transcurriendo de maravilla ya que hasta iban caminados tomados de la mano y Kyoya no parecía enojarse con eso, por lo cual Tsuna estaba contento.

Por otro lado Kyoya estaba algo seria, al parecer el herbívoro no lo había notado pero hacia un buen rato que les estaba siguiendo, por lo que ella estaba concentrada observando a todos a su alrededor, ya los había identificado: eran 4 sujetos armados que les seguían de forma discreta, ante eso sonrió de lado, al parecer era un poco descuidados y se notaba su ansiedad… bueno al final eso era normal porque el herbívoro era el líder de Vongola, así que era natural que alguien quisiera matarle, pero para mala suerte de esos sujetos ese herbívoro era su presa y no dejaría que alguien más se le acercara. En eso noto que le herbívoro le indicaba que ya estaba atardeciendo por lo que irían a buscar el auto para regresar a la mansión.

El auto lo había dejado oculto en un lugar un poco alejado por seguridad, Kyoya noto que ahora los sujetos esos ya estaban en posición de rodearlos y ya estaban listos para lanzarse al ataque, por lo que Kyoya sonrió de lado.

- Tsunayoshi – le llamo haciendo que él la mire a ver algo sorprendido por que le hablara por su nombre y no por su apodo de herbívoro.

Lo siguiente que ocurrió fue algo sorpresivo para Tsuna ya que Kyoya lo jalo de la corbata y le beso, la mente del castaño quedo en blanco por un momento y cuando reacciono noto que habían 4 cuerpos tirados en el suelo a su alrededor.

- Pero que… - pregunto asustado el castaño y en eso noto que la pelinegra estaba parada a un lado suyo sonriendo de lado, con sus tonfas en mano y estas tenían activadas su mecanismo de cadenas las cuales tenían un poco de sangre – Kyoya – le llamo haciéndola girar y empezando a observar la por completo.

- … - la chica estaba extrañada de la actitud del contrario, en eso noto que después de que la observara, la abrazo.

- Que bueno, estas bien – hablo Tsuna dejando escapar un suspiro – mejor regresemos – le indico volviendo a tomarla de la mano.

Kyoya estaba algo extrañada de la actitud del herbívoro… era él a quien estaban por matar y de hecho cuando distrajo al castaño noto que ya uno se estaba preparado para clavarle un puñal por el lado derecho, por eso busco distraerlo y así luego en un rápido movimiento saco sus tonfas y acababa con esos sujetos, tal vez hubieran sido 4 pero todos eran unos herbívoros débiles.

En el trayecto Kyoya estaba analizando lo ocurrido el día de hoy, preguntándose como rayos pudo ser derrotada por un herbívoro tan distraído como ese o mejor dicho como es que seguía perdiendo a veces contra él, pero en eso recordó su primera batalla y entonces se dio cuenta… algo que la hizo enojar mucho… el herbívoro había fingido y ella había caído en su trampa… ya que podía notarlo tenía esa sonrisa boba de ganador en su rostro.

- ¿Pasa algo Kyoya? – le pregunto Tsuna notando que ella le dedicaba una mirada asesina.

- Lo hiciste apropósito – le acuso.

- ¿De qué hablas?

- No te hagas el tonto.

- Ah… lo dices por esos sujetos, yo no lo hice nada pero si había notado que nos seguían – hablo de forma tranquila mientras estacionaba el automóvil en la entrada de la mansión – pero me sorprendió lo rápido que actuaste para detenerles – le dijo sonriéndole de forma picara.

- … - Kyoya estaba enojada… se había preocupado por él para nada….

- Oye hablando de eso que tal si ahora continuamos lo de esta mañana – le dijo de forma coqueta mientras lo tomaba de la cintura y la pegaba a su cuerpo, lamentablemente obtuvo como respuesta una tonfa de lleno en su rostro, mientras notaba como una pelinegra muy enfadada entraba a la mansión dejándolo solo.

- Hehe creo que se enojó – comento algo divertido Tsuna mientras sacaba las bolsas de compras del automóvil y miraba al cielo para luego sonreír. Era verdad que fingió demencia pero quería probar que tan fiable era la palabra de la ella y se sorprendió de ver que estaba en lo correcto al elegirla a ella como su guardiana e igual de enamorarse, definitivamente ella era algo que sería suyo y de nadie más.

Lamentablemente para él esta travesura le costó muy caro, ya que noto para su horror que Kyoya lo mando a dormir en la tina ya que mientras se bañaba esta aprovecho para encerrarle ahí y dejarle un almohada y una sábana. Y aunque Tsuna busco salir noto que sus enemigos estaban ahí mismo: Roll estaba parado en el pomo de la puerta y Hibird sobre la almohada que estaba en el suelo, con una nota entra sus patas que decía: tu duermes aquí por herviboro. Ante eso solo atino a suspirar… bueno esta vez tal vez si se había ganado ese castigo pero sentía que eso era extremista… al menos le hubiera dejado en el sofá, pero bueno tal vez ese castigo no estaría tan mal es decir: a la mañana siguiente ella en algún momento debía abrir la puerta y aprovecharía ese momento para hacerla suya y castigarle por este truco… y con ese pensamiento se acomodó en la tina lo mejor que pudo para dormir un poco.