A continuación el cap. Camino Londres parte I.


Otra vez, pero se lo imaginaba y no era una sorpresa para él tener que partir nuevamente, siempre era así estaba acostumbrado a viajar, por ello también sabía que algún día tenia que partir, y ese día había llegado.

La mañana era fría, como todas desde que el invierno comenzó, la chica a su lado estaba callada con la mirada baja, tal vez pensaba en la otra mujer que vivía con ella, Miranda, se preocuparía mucho al ver parte de la casa destrozada, las manchas de sangre, el cuarto de Lenalee hecho un desastre, y lo peor sería leer la nota que ellos le habían dejado.

Al llegar a la estación Allen compro los boletos, inmediatamente después subieron al tren, no sin antes notar como alguien les observaba desde el otro lado del andén, el peliblanco se percato de esto e hizo subir inmediatamente a la chica al tren casi escondiéndola a su lado y tapándose el rostro con el sombrero.

—¿Qué pasa?—cuestionó la chica, indagando en el rostro preocupado de su acompañante.

Él sólo desvió la mirada y le regalo una sonrisa. Pero aquella expresión ya la había visto muchas veces, esa era una sonrisa falsa, no se dejaría engañar fácilmente.

—Viste algo ¿cierto?— tanteó el terreno, inmediatamente vio la expresión incomoda del chico, continuo—No creas que soy ingenua, tampoco es la primera vez que huyo de algún lugar porque alguien intenta matarme, así que no trates de ocultarme las cosas para que no me preocupe, con eso no lograrás nada. — concluyó con una mirada penetrante dirigida hacia el chico, a quien parecía no sorprenderle ese tipo de reacción.

—Lo siento— se disculpo sin mirarla.

Mientras tanto, Miranda caia al suelo horrorizada, después de haber leído la nota y observar el estado en el que se encontraba lo que una vez fue su hogar, ya no era seguro estar ahí, así que inmediatamente leyó el papel y se recupero del asombro salió a la estación de vuelta con Komui, pero antes hizo una llamada, avisando que regresaría.

—¡No, está por ninguna parte y la casa es—es-está casí de-destrozada!, hay manchas de sangre en la alfombra, la puerta rota, y las paredes tienen orificios como de balas…No sé q-q-q-ué hacer… —explicó entre sollozos la mujer.

—…Calma, seguramente nos llamará ella no es capaz de irse así por así algo tuvo que pasar, seguramente está bien, pero regresa inmediatamente con la mayor discreción posible y tráeme la nota, entendido— Pidió con relativa calma, una falsa tranquilidad, ya que por dentro estaba que se henchía de la rabia y desesperación, su pequeño ángel había escapado y lo más probable era que con aquel tipo.

Puerto de parís 12:00 p.m.

Después de cuatro horas en tren finalmente llegaron al puerto, sin embargo Allen continuaba preocupado, justo al bajarse del tren sintió como si alguien los estuviese siguiendo, tal vez era su imaginación, pensó por un instante. Finalmente decidió no hacer caso a sus delirios de persecución—Justificados—para no preocupar a su protegida. Volteó hacia la chica para ver sus ojos llenos de temor con lágrimas amenazantes en recorrer sus mejillas, y un tipo con una bufanda bastante llamativa detrás de ella.

Fríamente observo al tipo reprochándole con la mirada el ser tan astuto como para atacarlos estando rodeados de tanta gente, tal vez sabia que así no se atrevería a hacer ningún movimiento arriesgado.

En eso el hombre se inclino hacia el oído de la chica, sin quitarle la mirada de encima al peliblanco, y justo pudo observar la mirada de rabia e impotencia de Allen.

—Tranquila Lenalee, he venido a rescatarte.—confesó una voz familiar

Ella abrió los ojos completamente incrédula y se volteo rápidamente.

—Lav…— musitó, le abrazó con fuerza e inmediatamente le dio un certero golpe en la entrepierna que le hizo encogerse del dolor.

Y todo esto ante el atónito peliblanco que ya no sabía que pensar al respecto ¿Qué rayos estaba pasando?

—No vuelvas a darme esa clase de sustos, ¡¿Acaso no tienes idea por todo lo que he pasado?— Soltó la peliverde.

—¡¿Agh?…¡Ouch!— se quejó el pelirrojo (que por tirárselas de gracioso salió lastimado).

Allen contemplaba la escena algo extrañado, pero luego estallo en una carcajada, intentó contenerla para no enfurecer más a la chica pero fue inútil, sin embargo ella lo miró más confundida que molesta, rara vez lo había visto sonreír, ahora mucho menos lo había visto reírse tan efusivamente, eso le hizo olvidar su enojo al menos por un rato.

Lenalee pensaba escapar mientras su amigo estaba "entretenido" pero ya había visto a Allen…si escapaban seguramente daría una descripción del peliblanco a la policía, lo cual no sería de mucha ayuda.

Omitiendo presentaciones el recién llegado se auto-invito al viaje de huida, sólo con una expresión de desconfianza, por parte del peliblanco y la extrañeza que le causo su repentina y certera llegada a Lenalee. Aceptaron sin más que les acompañase…por ahora.

Paris

—¡¿Cómo qué se han escapado? Son una banda de inútiles era sólo una chica— gruño un disgustado Sheryl.

—Ella no estaba sola…unos hombres estaban con ella, ellos fueron quienes hicieron todo, al parecer estaban armados y conocían las artes orientales, por eso ninguno de nuestros hombres fue capaz de capturar a la chica — se justificó uno de los "sobrevivientes"

En ese momento entró Kanda, esta vez no tenía su acostumbrada expresión de piedra, sino que sonreía y sus ojos tenían un extraño brillo.

—¿Hombres…? ¿Armas…?— cuestionaba irónicamente ante los ojos suplicantes de los capos, pero continúo —Hasta dónde tengo entendido, sólo era un chico, bastante enclenque a decir verdad y sin armas…probablemente lo de artes orientales si sea cierto, lo único cierto…— inquirió sin compasión con una sonrisa de satisfacción en el rostro.

Kanda sabía de antemano lo que les ocurriría, y lo hizo a propósito puesto que ellos habían insinuado una vez que él traicionaba al señor Sheryl, lo cual si bien era cierto no le convenía que otros lo supieran, por tanto deberían ser eliminados sin levantar sospechas, y ¡qué mejor forma que esta!

Ante la mirada furiosa de su señor los hombres temblaron, era demasiado tarde para decir algo, incluso advertir sobre la traición de kanda sería inútil.

Triunfante salió de la oficina de su jefe, espero unos segundos hasta que escucho el silbido del silenciador acallando la explosión del arma expulsando el proyectil que acabó con la vida de esas ratas, luego el ruido sordo de los cuerpos cayendo súbitamente al suelo. Se retiró de la escena.

Más tarde charlo con Komui, y este le informo la desaparición de su pequeña hermana.

—Tengo una descripción del posible secuestrador, seguramente la amenazó con matarla, ¿crees que sea uno de los servidores de Kamelot?— cuestionó Komui.

En sus ojos se podía ver claramente la frustración que sentía su juicio comenzaba a nublarse, lo que el más amaba en este mundo era a su hermana, la única persona de su familia que aún vivía, la misma niña que vio crecer y crio con tanto amor ahora estaba desaparecida, quien sabe en qué condiciones…esa era su debilidad y estaba claro que cualquiera que supiese no tardaría en hacer algo para ir en su contra.

Incluso Kanda sentía algo de preocupación por ella, pero como mercenario sabia que el corazón y la razón no deben juntarse en estas situaciones, debía pensar fríamente, algo que no le costaba para nada.

—No creo que este secuestrada ni mucho menos, seguramente se fue por voluntad, en todo caso esperemos a que las comunicaciones se restablezcan y puede que envié alguna carta, sólo hay que esperar. Deja de comportarte como un idiota, recuerda quien eres y si quieres continuar siéndolo, entonces mantente— explico un airoso kanda, bastante molesto por la deprimente actitud de ese compulsivo.

Después del tren lo siguiente era tomar un barco en le havre hasta Portsmouth, de ahí podrían continuar el viaje por tierra. Según tenía entendido, Allen, como las poblaciones de esa región eran muy pobres no existía la mafia tan organizada, lo cual les daba una ventaja: corrían menos peligro, de esa forma estarían tranquilos por un tiempo hasta que todo se calmara.

Una vez en el barco, que lograron pagar gracias a unos cuantos ahorros de ella y el dinero que Cross y Anita le dieron a Allen, sin embargo para poder sobrevivir el viaje completo tuvieron que comprar boleto de clase baja, al chico de la bufanda estridente se le notaba el disgusto por aquella decisión pero no se veía incomodo, es más parecía acostumbrado.

—Más les vale que no descuiden nada…—Advirtió uno de los marineros que les vio subir al barco notando el atuendo de los tres jóvenes.

Una vez dentro, después de encontrar sus dormitorios (literas) que por cierto tendrían que compartir, salieron a cubierta donde se le comunicó al "invitado" parte del plan de escape.

—Hmm…entonces piensas desaparecer un tiempo hasta que todo este calmado…ya veo— concluyó el pelirrojo e inmediatamente dijo—Las cosas no se calmaran nunca, al menos que atrapen al jefe de la mafia y lo refundan en la cárcel, de otro modo todo seguirá así—

Lenalee bajo la mirada…no le había dicho a su amigo la verdad, lo único que él sabía era que el hermano de Lena trabajaba lejos y por eso ella vivía con Miranda, ¿Sería lo más indicado decirle ahora la verdad?

En tanto ella pensaba él continúo

—Hace un mes aproximadamente encontramos un cadáver en el callejón que da al puerto, también hallamos una gran cantidad de sangre por el muelle, además de marcas de balas y varias huellas…ese caso lo han cerrado sin siquiera iniciar las investigaciones, pero sabes estoy seguro que se trató de un ajusticiamiento, seguramente el hombre que fue asesinado traicionó a la mafia lo más seguro es que el otro, a quien pertenece la sangre, haya hecho lo mismo, tal vez este hasta muerto nunca encontraron el cuerpo…el detalle está en que, esa organización tiene más poder en París que la misma policía y hasta el mismo gobierno…tomando en cuenta eso Lenalee, paz nunca habrá…no podrás regresar mientras las cosas sigan así…no podrás volver a ver a tu hermano…ni a Miranda, de qué te sirve huir…¿Por qué?— cuestionó seguro de que ella tenía algo que decirle.

Allen lo miraba con reproche…estaba presionando a la chica para que hablara, él sabía algo, sólo quería confirmar sus sospechas, pero ciertamente no estaba de acuerdo con la forma en la que este lo hacía. Sin embargo guardo silencio, esperando pacientemente la respuesta de ella.

—Tienes razón no tiene caso huir…pero, no lo hago porque tenga miedo sino porque he encontrado una forma de hacer algo de ayudar a mi hermano, lo siento mucho si no estás de acuerdo Lavi, pero ha sido mi decisión y te agradeceré si dejas de atacar visualmente a Allen, él no me dio la idea sólo me apoyo. — finalizó despidiéndose de ambos, para irse a dormir.

Habían sido demasiadas emociones para todo un año, sin embargo ella sabía que esto era sólo en comienzo, al igual que los otros dos que la acompañaban.

Continuara...


Creo que tarde demasiado en actualizar, la razón es han pasado muchas cosas, y no tenia internet y cada que intentaba subir el cap algo pasaba, excusas…, pero son ciertas y luego mi usb, donde tenía todos los caps etc…fue convertido en una granja de virus…y murió. Osea me quedé en cero...y no sabía que hacer, perodí el hilo de mis propias historias completamente, creo que es culpa de mi falta de organizacion...sólo quiero pedirles disculpas por hacerles esperar tanto...u_U Lo siento mucho...fallé lo sé...u_u

*Trataré de actualizar más seguido.

Bueno! esto es todo por ahora, los veo después ! bye! ^w^