Al día siguiente en Arendelle, la reina Elsa se encontraba caminando tranquila en sus jardines exteriores, el canto de los pájaros iluminaban aún más las bellas rosas y flores del majestuoso jardín para el deleite y la tranquilidad de la reina que intentaba aun olvidar el pleito de ayer, pero un ruido de un caballo llamo la atención de su majestad, era el hermoso caballo blanco Maximus, la reina al ver al majestuoso animal acercándose lo reconoció de inmediato y ambos se saludaron, Maximus conocía bien los modales que un noble caballero tiene que tener. En ese momento que la reina se encontraba acariciando el caballo llegó donde ellos el joven príncipe de cabellos blancos con una silla de montar en sus manos.

-¿Que hace aquí el caballo de Rapunzel?- pregunto la princesa al príncipe al percatarse de la llegada de él.

-Lo estoy entrenando, además que desde el desastre que provoco en la boda, Rapunzel me pidió que lo ayudara a relajarse –respondió Jack mientras colocaba una silla de montar al corsel. -Mi lady – sigo hablando Jack mientras se acercaba a la reina y se agachaba - me gustaría disculparme por lo ocurrido, fue muy impulsivo de mi parte.- se disculpó el príncipe por lo ocurrido en la noche anterior.

-Está bien, pero le agradecería que no interviniera así en mis conversaciones con mis guardias.-

-Entiendo su majestad- contesto Jack.

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Mientras en la casa del establo se encontraba los tres jóvenes guardias quienes se encontraban alistándose para su labor del día. Guy y Hiccup se encontraban ya uniformados en la cocina desayunando cuando Hans salió de su habitación.

-¿Y ese abrigo?, ¿no tienes calor?- pregunto Guy al ver que un abrigo cubría el uniforme del pelirrojo.

-No, solo que amanecí un poco resfriado.-contesto Hans mientras se sentaba en la mesa.

-Jajaja, si te oí toser y temblar toda la noche, te estabas congelando verdad?- dijo burlonamente Guy mientras colocaba una bandeja de pan tostado en la mesa.

-Bueno, hoy nos toca entrenar antes de vigilar el castillo-dijo Hiccup mientras tomaba un poco de su café y veía como el pelirrojo se encontraba temblando un poco.

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De nuevo en el castillo, la gobernante de Arendelle junto con el príncipe de las colonias del norte se encontraban aun hablando afuera del castillo mientras caminaban en los jardines junto con Maximus.

-Háblame de tus poderes, acaso no les tienes miedo- pregunto la reina Elsa al príncipe.

-Cuando descubrí que los tenía en vez de miedo sentí felicidad, me divertí congelando cosas en el bosque, nunca les he tenido miedo – contesto el príncipe –y vos majestad,¿ les tiene miedo a los tuyos?

-Sí un poco, pero he descubierto que el amor me ayuda a controlarlo- dijo su majestad mientras veía sus manos

-El amor arregla todo- dijo Jack sonriendo tiernamente a Elsa, sacándole un sonrojo a ella.

- dime príncipe Jack también nacistes con ellos?- pregunto rápidamente Elsa intentando cambiar el tema

-No, los adquirí a mis 16 años, junto con este particular tono de cabello- dijo el príncipe - dice mi padre que es algo normal en la pubertad de los Frost.

-El Rey North también puede hacer nieve.- contesto sorprendida la reina.

-No, el poder de mi padre es diferente.- le dijo el joven de pelos blancos mientras hacia un camino de nieve para patinar a su paso.

-Admiro tu control, me da un poco de envidia-

-Si su majestad desea yo le puedo ayudar con algunas técnicas.

-Y que me enseñarías.

-Son secretos, solo confía en mí- dijo el príncipe mientras se subía a Maximus y le extendía la mano a Elsa para ayudarla a subir.

-Confiare en ti príncipe Frost.-contesto Elsa tomando la mano del joven príncipe.

-Y dale con el príncipe… me puedes decir Jack y yo te diré Elsa, aunque si prefieres las formalidades y como te voy a enseñar me deberás de decir profesor Frost.

-Lo siento príncipe Jack, no puedo hacer eso- dijo la reina Elsa y recibiendo un golpe de una bola de nieve en su cara –¿¡porque hicistes eso!? –pregunto con cólera la reina por el golpe que había recibido del joven del que estaba agarrada de espalda.

-Cada vez que me digas príncipe Jack te daré un golpe, espero que te sostengas fuertes o caerás- dijo entre risas el joven mientras aceleraba con el caballo.

-Todo para ti es un juego-

-Vamos Elsa, es para hacerlo divertido- dijo el príncipe. Ahora recibiendo un golpe él por parte de la reina.

-Dos personas pueden jugar lo mismo, príncipe Jack- se reía la reina provocándole también una risa al joven mientras se alejaban del castillo hasta adentrarse al bosque.

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En otro lado de Arendelle, ahora los tres guardias se encontraban entrenando con las espadas de madera en un campo de entrenamiento que se hallaba un poco lejos de los jardines del palacio, Hans se encontraba enfrentándose con Hiccup cuando donde ellos llegó Astrid para ver a los jóvenes pelear.

-Astrid, no quieres entrenar un poco al novato del Sur- dijo Guy a la rubia

La joven de la trenza acepto el reto, agarrando una espada de madera se adentró al campo de entrenamiento, Hiccup al ver a la joven se alejó.

-No lo mates- dijo Hiccup mientras iba donde Guy.

Aunque al inicio Hans negaba en pelear contra una mujer no tuvo opción al ver que la rubia iba enserio con sus ataques no tuvo otra opción que intentar defenderse.

-Realmente me quieres matar-dijo el pelirrojo esquivando los ataques de una furiosa rubia.

-regla 96, concéntrate- contesto la rubia, atacando aún más al pelirrojo.

Hiccup, que se encontraba observando detalladamente el duelo noto como una pequeña parte del cuello del pelirrojo se volvía del color azul, en ese momento el joven sureño se tiro al suelo sosteniéndose el corazón deteniendo así a Astrid de seguir combatiendo

-Wooow Astrid sigues siendo la mejor- le gritaba entusiasmado el joven Guy a su amiga.

-Bueno, ya me tengo que ir, mi madre quiere que la ayude con el almuerzo- Dijo Astrid mientras dejaba su espada y caminaba donde Hiccup –¿vistes eso también verdad?- le susurro Astrid al joven guardia, claramente se refería a lo sucedido con Hans antes de terminar el duelo, Hiccup solo la miró confirmándole –ya me tengo que ir, sabrás que hacer- termino de decir la rubia dándole un beso en la mejilla al castaño.

Guy se había acercado ayudar a Hans.

-No pensé que fuera tan buena, porque no es una guardia- dijo Hans mientras intentaba reponerse del duelo.

-Ella fue la que entreno a Hiccup con la espada, es la mejor en Arendelle, pero doña Gerda no la deja enlistarse como guardia- le contesto Guy al pelirrojo.

-Dejen de hablar ustedes dos, tenemos que seguir con el entrenamiento para luego patrullar la zona.- ordeno Hiccup a sus compañeros mientras agarraba su espada, Hiccup de reojo vio el cuello de Hans y de nuevo se encontraba de su color habitual