Capitulo 8-Confusión.

Los Jóvenes Titanes no me pertenecen.


(Starfire)

-¿Qué es lo que quieres robin?¿vienes a darme otro espectáculo con minina?- dije haciendo un esfuerzo para usar voz fría aun con la mirada perdida en el horizonte, me negaba a verlo, sabía que si veía su rostro de nuevo me soltaría en llanto sobre sus brazos y la verdad es que en ese momento el orgullo me impedía hacerlo.

-Lamento no ser la persona que esperabas- me sobresalte de inmediato al reconocer esa horrible voz, rápidamente me levante del suelo intentando limpiar las lágrimas de mis mejillas con las palmas de las manos.

Retrocedí con varios pasos torpes hacia atrás haciéndome caer de sentón en el frio suelo. Estaba tan alterada que de inmediato entre en pánico pues me encontraba sola sin la ayuda de mis amigos además de que mis poderes no estaban funcionando de lo mejor.

Él solo se quedo ahí, inmóvil, como si fuese una estatua pero sabía que detrás de su máscara había una gran sonrisa de satisfacción por verme en ese estado de niña miedosa.

-Veo, por las circunstancias, que mi aprendiz hace lo mejor por cuidar a su chica ¿no lo crees?- me dijo con sarcasmo restregándome las lágrimas secas dispersas en mi rostro.

-¡Él no es tu aprendiz! –grité por fin levantándome firme del suelo apretando mis puños y conteniendo mi coraje y furia hacia él.

-Siempre lo fue- susurró como respuesta. Chasqueó los dedos para dejar ver salir de entre las sombras, creadas por los pocos rayos de luz que chocaban contra la pequeña habitación inclinada en donde se encontraba la puerta de la azotea, a un chico peligro con un traje bicolor, era él, robin, su insignia de "R" ahora era remplazada por una "S".

-No, no de nuevo-susurre para mis adentros mientras me ponía en guardia.

-Ya sabes que hacer- ordenó slade mientras caminaba hacia atrás y desaparecía en la poca obscuridad que provocaba la llegada del anochecer.

Estaba en shock que ni siquiera vi venir el pie de robin a mi estomago que me hizo retroceder manteniendo mis manos en mi vientre como si eso fuera a desaparecer el dolor.

Respiré con dificultad pues esa patada sí que me había sacado el aire –no pelearé contigo- dije tomando bocanadas de aire.

-Siempre tan débil, creo que minina sería mejor chica que tú- me respondió de forma cortante hiriéndome por lo que había dicho, ¿Cómo se atrevía a compararme con aquella chica chiflada e insolente?

-Sí, y con más razón con lo que acabas de hacer- le dije molesta pero más que nada herida por sus palabras.

-¿Qué?¿el beso? Pensé que te agradaría, ya sabes solo estaba compartiendo mi lenguaje con el suyo- dijo como si fuera lo más normal del mundo.-y créeme, no fue un desperdicio-

-¿Cómo puedes decir eso?- grité al borde de las lágrimas, sentía como éstas comenzaban a deslizarse por las comisuras de mis ojos dificultándome la visión.

-No llores, eso te hace ver más débil de lo que eres-

Olvidé por un segundo quien era la persona que tenía delante de mí y lancé un starbolt hacia aquella silueta dándole en el pecho hasta dejarlo caer estrepitosamente en el piso.

Parpadeé un par de veces antes de salir corriendo hacia el chico que yacía acostado y darme cuenta de que era Robin al quien había disparado. Me incliné hacia él ofreciéndole mi mano como soporte para levantarse, su cabeza estaba cabizbaja mirando el suelo sin mover ninguna parte de su cuerpo –Robin, ¿estas bien? Yo no debí…- antes de que terminara la oración donde le pedía disculpas me interrumpió usando una voz difícil de descifrar, era algo así como ansias con un toque de frialdad –así es como me gusta-

Enseguida y sin poder evitarlo tomó mi mano fuertemente y con un movimiento de su pierna me empujó por encima de él dejándome caer en su lado contrario al piso boca arriba.

Cerré los ojos aguantando el dolor que se hacía presente en mi espalda sintiendo en cada respiración una punzada de dolor en las costillas, tomé una bocanada de aire haciendo que el dolor se hiciera más intenso pero por lo menos recuperaba el aliento.

Abrí los ojos justo a tiempo para admirar como el boo-staff de Robin se dirigía hacia mi cara con la intención de partirla en dos, por instinto rodé hacia mi costado derecho evitando que su arma chocara en mi rostro y no en el suelo como ahora lo hacía.

Me apoyé en mis rodillas concentrándome en cualquier cosa que fuera feliz, di un pequeño salto y logré levitar a unos pocos centímetros del suelo.

-Por favor Robin, vamos con los titanes ellos sabran como ayudarte, si pudimos una vez sacarte del control de slade lo volveremos a hacer- le dije con optimismo mirando como se daba la vuelta hacia mí.

-Aún no lo entiendes ¿cierto?, eres tan ingenua- rió con ironía –aun no sabes muy bien cómo funciona el bien y el mal aquí en la tierra, te lo pondré de una manera más fácil; supongamos que el bien y el mal son dos espadas, las personas quienes luchan con ellas son las personas que están a nuestro alrededor, a las que continuamente salvamos y a las que continuamente ponemos en peligro. Las espada hacen tanto daño como para los dos adversarios y al final todos salen heridos destruyéndose el uno al otro hasta extinguirse, mi pregunta para ti es ¿Por qué deberían de existir dos espadas si en cambio, con una, no habría problemas? El bien y el mal son dos conceptos tan diferentes pero a la vez tan iguales. Pero si solo hubiera un lado el mundo no estaría en estas condiciones-

-¡Estaría en unas peores!- grité sin entender muy bien lo que Robin trataba de decir

-Starfire, imagina lo que podremos hacer si nos unimos, podríamos hacer hasta lo imposible con esta ciudad, con el país, con el mundo- dijo sonriendo con aire soñador maligno.

-Estas equivocado, donde quedo el chico que una vez me dijo que un héroe era todo lo que era- le dije recordando la visita en Tokio.

-¿Todos pueden cambiar de parecer, no lo crees?, bueno pero si no te convencí a mi me da igual-

Sacó algo de su traje y lo lanzó hacia el piso llenando el espacio en donde estábamos con humo gris sin dejarme ver absolutamente nada. Mis pies tocaron de nuevo el suelo dando pasos alrededor, mis manos estaban encendidas en luz verde esperando a que Robin atacara, el humo se disipó hasta no ser más que una visible neblina, mire a ambos lados buscando una señal de él.

Fue después que sentí sus brazos rodeando mi cuello por detrás, no era un abrazo ni siquiera se acercaba a eso, apretó con más fuerza impidiendo que el oxigeno llegara a mis pulmones –suéltame- pedí con voz apagada mientras intentaba quitarme desesperadamente sus brazos, mi fuerza en este momento no reaccionaba, me sentía aun adolorida de la espalda por aquella maniobra de tirarme con una patada cayendo boca arriba.

Lo único que atine a hacer en ese momento fue crear dos starbolts en las palmas de mis manos y aun sin lanzarlas toque uno de los brazos de Robin quemando un poco su traje y de estoy segura que una quemadura salió en su piel. Él gritó soltándome de su agarre retrocediendo mientras miraba su brazo herido. No quería hacerle daño pero él me obligaba a hacerlo.

Me puse de pie firmemente mientras respiraba a grandes bocanadas, no quite la mirada de Robin, no quería que me volviese a tomar por sorpresa.

-¡me quemastes!- escupió con un poco de dolor, lo siguiente que hizo fue correr hacia mi pero alcance a esquivarlo, me di media vuelta comenzando a pelear cuerpo a cuerpo con él, recibíamos patadas tanto él como yo, sus puños impactaban contra mi cuerpo mientras que mis starbolts trataban de hacerle el menor daño posible, quería buscar el momento para darle en la nuca con un starbolt y por lo menos así terminar nuestra pelea hasta que él amaneciera en la camilla de la enfermería de la torre, pero no, no podía conseguirlo él se movía tan rápido evitando mis disparos con su boo que ágilmente aparecía de un lugar a otro.

Y así seguimos por un tiempo hasta que sentí que mis piernas ya no aguantarían, en mis brazos podían verse algunas heridas pequeñas que sangraban y otras un poco más grandes en mis piernas, estaba agotada de tanto lanzar esferas centellantes y él parecía nunca rendirse, su uniforme un poco rasgado por mis rayos lucia exactamente como si acabase de salir de un edificio en llamas.

Cuando paré un poco a causa del aturdimiento Robin tomó la oportunidad para golpearme en la frente, caí exactamente a su costado derecho sobre mis rodillas, sentía como la parte del golpe comenzaba a palpitar y me lleve la mano hacia ella encontrándome con un tremendo dolor además de un liquido caliente inconfundible, sangre.

Comencé a sentirme más mareada de lo que estaba, llegue hasta el extremo de ver a dos Robin totalmente borrosos que apenas alcanzaba a distinguir, cerré un poco mas mis ojos tratando de ponerme de pie pero en el intento caí de nuevo totalmente acostada en el glacial suelo, los sonidos a mi alrededor se distorsionaban sin poder saber cuál de ellos era real, cerré totalmente mis ojos viéndose todo en obscuridad y lo último que pude oír antes de caer en la inconsciencia fue el grito de Robin llamándome.

Continuara…


Bueno ojala les guste este capitulo y lamento demasiado la demora pero es que a veces se me va toda la imaginación y no puedo continuar. Gracias a El Angel De La Eternidad por tu review, sabes yo también amo tus fics y a damon jeje!bueno bonita semana para todos, adioss.