Esta es una historia creada en mi pequeña y perversa mente. Es una historia corta y rápida de cómo creo yo que fue el último año del colegios de mi pareja favorita: Lily y James. Espero que les guste.

QUIDDITCH

Las fiestas decembrinas con los Potter habían sido muy buena, mucho mejor de lo que ella creía. El último día de su estancia en la mansión Potter, Lily y James se habían quedado solos. Sirius había ido a visitar a una prima que vivía en un pueblo muggle a dos horas de distancia y Charlus y Dorea habían ido a una prima de ella que estaba en San Mungo, as{i que la casa fue completamente sola para Lily y James.

Al principio Lily se sintió un tanto ansiosa. ¿Pensaría James hacer cosas indecentes mientras que sus padres no estaban? Eso justo estaba pensando porque él le había vendado los ojos y la tomaba por la cintura para llevarla a no sabía donde. Pero cuando por fin le quitó las ataduras se quedó maravillada.

Detrás de la mansión había un hermoso lago que, ese día, estaba congelado. Lily no podía creerlo. Ella jamás había patinado sobre hielo porque era malisima. Pero, con la ayuda de James y un poco de magia de este, pudo hechizar sus patines y hacer grandiosas piruetas al lado de él.

Tres horas más tarde los dos venían platicando agarrados de la mano rumbo a la casa para darse un baño caliente y tomar chocolate.

- Sabes James.- dijo Lily muy sonrojada y feliz.- esto es lo más cercano que hemos tenido a una cita.

Entonces James abrió muchos los ojos y se detuvo, haciendo que la pelirroja parase.

- ¿Qué, he dicho algo malo?- preguntó preocupada.

- Al contrario.- se acercó a ella.- Pensé que jamás iba a poder tener una cita contigo.

- Y yo pensé que jamás me lo ibas a volver a pedir.- le dio un beso rápido y se fue corriendo a la casa.

El regreso a Hogwarts para Lily fue mucho mejor que en el verano pasado. Sentada al lado de James y escuchando las bromas de los chicos. Aunque claro, a ella no le hacían ni pizca de caso. Lily creyó que algo tenía que ver Sirius, pero no le importaba mucho.

- Entonces, ¿Cuándo es tú nuevo partido, Cornamenta?- preguntó alegre Peter.

- Es dentro de dos semanas. Voy a tener que entrenar día si y día también.-dijo alegre.

Y lo cumplió. James tenía muerto a todo el equipo. Lily había tenido que llevar sus deberes al campo de quidditch para poder verlo en el entrenamiento. Eso le había pedido James, le decía que ella era su amuleto de la buena suerte. Sirius, en cambio, le decía que era cono un perrito faldero y acosador. Después de eso siempre recibía un buen golpe por parte de James.

Lily veía como James estaba concentrado y les gritaba a las chicas de su equipo que se estaban distrayendo. Ella sabía que el Quidditch era algo muy importante para James, casi tan importante como sus amigos… o ella.

Claro que si, ella iba a estar en aquel partido contra Ravenclaw.

Y así fue. Lily estaba sentada en primera fila al lado de Rick y Roy, los dos chicos que se habían quedado en Hogwarts en Diciembre y a los que les empezaba a hablar.

- Y comienza el juego.- anunció Sirius con voz potente desde el micrófono. Le encantaba ser el centro de atención y ya que en los partidos era James el foco de las miradas él tenía que hacer algo extra para que las chicas lo voltearan a ver.- Jagger toma la pelota para Gryffindor y se va hacia los aros de Ravenclaw librandose por un pelo de la bludger que lanzó el golpeador Spinnet. Jagger pasa la pelota a Meadow quien conecta perfectamente hacia Clover y… ¡ANOTA! Diez puntos para Gryffindor.

Lily nunca antes se había sentido tan emocionada viendo el quidditch en toda su vida. Tal vez habría sido porque James le había dicho que la snitch de ese día la iba a atrapar para ella.

El marcador iba 90-80, favor Gryffindor. Al parecer los entrenamientos habían valido la pena cuando James vio la snitch dorada revoloteando cerca de una tribuna. Pero el buscador del otro equipo estaba más cerca y parecía que casi la alcanzaba. James se pegó al palo para avanzar más rápido. Al momento de ver como los dedos del otro buscador rozaban las alas doradas de la pelota no lo pensó, simplemente se abalanzó para poder tomarla primero él. Y lo logró. Cuando tomó la snitch entre sus manos comprendió que habían ganado el juego, pero también comprendió que su cuerpo estaba flotando en el aire, y en milésimas de segundo iba a empezar a caer. Y así pasó.

Lily estaba afuera de la enfermería sentada en el pasillo junto con Cassandra Jagger, la cazadora del equipo. Los merodeadores estaban del otro lado dal pasillo sentados viendo al piso. A excepción de Sirius que se paseaba de un lado al otro de la puerta de la enfermería. El resto del equipo de quidditch estaba unos metros después de Lily y Cassandra.

James llevaba más de dos horas en la enfermería y no salía. Ni dejaban que nadie entrara.

Lily sollozó un poco y Cassandra la abrazó y le susurró que todo iba a estar bien.

- Tranquila, él siempre ha sufrido de heridas y siempre sale adelante. Aparte, Madame Pomfrey es una experta en esto.

Lily asintió. Volteó a ver a los merodeadores quienes le dedicaron una mirada fría. Sabía lo que pensaban ellos, y hasta cierto punto ella también lo pensaba. Si James no le hubiera prometido la Snitch no hubiera hecho eso tan tonto.

Tres cuarto de hora después, la puerta se abrió y salió Madame Pomfrey con cara algo cansada y sudando un poco.

- Tuvo suerte de estar con vida. Una caída así no es cualquier cosa, aún con magia.- les dijo a todos en el pasillo.- Solo voy a dejar pasar a una persona y únicamente quince minutos. Nada más. Él necesita descansar.

- Yo entro.- dijeron a la par Lily y Sirius.

Ambos se voltearon a ver y Sirius le dedicó una mirada de puro odio.

- ¡Tu no vas a entrar!- le dijo Sirius.

- Claro que voy a entrar.- se defendió Lily. No estaba para bromas y ya se estaba cansando de que él la insultara tan a menudo.

- No me importa quien va a entrar, pero háganlo en silencio. Cuando se decidan entran.- dijo Madame Pomfrey y cerró la puerta.

Se hizo un silencio profundo pues el duelo de miradas entre Lily y Sirius ponía a cualquiera los pelos de punta.

- Creo que todos nosotros nos vamos.- dijo Cassandra llevándose al equipo.- mañana pasaremos a ver a James.

- Gracias por todo Cassandra.- dijo Lily volteando a verla y sonriendole.

Cuando se fueron los chicos del equipo Lily supo que iba a ser una pelea difícil, pues los tres merodeadores la voltearon a ver como un bicho insignificante.

- Escucha Evans, tú no vas a entrar a ver a James porque ya fue suficiente. Antes lo lastimabas y ahora también. – dijo Sirius.

- ¡Yo voy a entrar porque…- trató de decir Lily, pero fue interrumpida por Remus.

- Evans baja la voz de una vez.- dijo de forma tan cortante y decidida que Lily se tuvo que callar.- No queremos que te acerques a James. A ninguno de nosotros nos has engañado. Solo estas con él porque no tienes con quien estar. Le estás haciendo más daño. Aléjate si sientes un poco de pena.

- Yo no…

- Basta.- dijo Peter.- No te has dado cuenta que sino fuera porque James te prometió esa Snitch él no estría aquí. Es tu culpa que esto esté pasando, que James este así.

Lily sintió una presión en el pecho. Eso que decía Peter era verdad… ella lo sabía. Miró a los tres chicos y no vio signo en los ojos de ninguno de desmentir esa acusación… era verdad.

- Todos los que están cerca de ti salen lastimados.- dijo Sirius.- Tus amigas, James...- vaciló un momento pero lo dijo.- tus padres.

Eso fue el detonante. Antes de decir algo más Sirius había recibido una cachetada tan fuerte que le había volteado la cara y hacerlo tambalear.

- Jamás vuelvas a decir eso…- le dijo Lily con un susurro agresivo.

- Pues deja a James en paz, que nosotros no lo queremos ver muerto.- dijo Sirius enojado por haber recibido el golpe de esa mujer y no poder cobrárselo, pues ante todo, era un caballero.

Lily volteó a ver a ellos tres con lágrimas en los ojos. Nunca creyó que fueran tan crueles siendo amigos de James. Con razón a Severus nunca le cayeron bien. Salió corriendo de ahí.

- Creo que fuiste un poco rudo con ella.- dijo Remus cuando los pasos de Lily se dejaron de escuchar.

- No. Eso fue solo la verdad.- dijo y se metió a la enfermería.

Lejos de la enfermería Lily sollozaba sola en un aula. Ella tenía la culpa de todo. De la muerte de sus padres, de que sus amigas se alejaran de ella, de que James estuviera herido, de que su hermana la odiara, de que James se peleara continuamente con sus amigos, de todo…

Unas fuertes manos la abrazaron por detrás y ella se asustó un poco. Olió el perfume de aquella persona y la abrazó también. En ese momento lo único que ocupaba era un amigo.

- Tranquila, Lily. Conmigo estás bien.

- Sev.- susurró Lily entre sollozos.


HOLA A TODOS!!!

PERDÓN SI ME TARDÉ EN SUBIR ESTE CAPITULO!! LO QUE PASA ES QUE ANDABA EN MIS PRACTICAS, COMO LES HABÍA DICHO. LLEGUE APENAS HACE TRES DÍAS Y RAPIDO A ESCRIBIR Y ACTUALIZAR. ESPERO LES GUSTE MUCHO ESTE CAPITULO PORQUE YA QUERÍA QUE LLEGARA. ESTE, JUNTO CON EL PRIMERO Y EL DE LA HISTORIA DE LA MUERTE DE LOS PADRES DE LILY ES DE MIS FAVORITOS. BUENO, SE VE UN POCO COMO LILY YA NO AGUANTA EL CARACTER DE LOS MERODEADORES Y LES GRITA UN POCO, PERO BUENO, LOS SENTIMIENTOS DOLOROSOS SIEMPRE SALEN AFLOTE Y TE DOMINAN... SOLO UNOS CUANTOS CAPITULOS MÁS Y TERMINO EL FANFIC.

POR CIERTO, VOY A ESCRIBIR UN POCO DE SEVERUS... DE COMO SE SIENTE ÉL.

GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEWS.

betsy potter: Si, Sirius le está haciendo la vida imposible a Lily, pero es porque antes ella ni de chiste le hubiera dado una oportunidad a James. Pero era porque él era demasiado arrogante y molestaba desobremanera a Severus, amigo de Lily. Pero bueno... a ver que pasa.

Ely-Barchu: Aquí ya tengo un nuevo capitulo. Perdón por la tardanza. Espero que te guste. me comentas haber que tal me quedó. byebye

BELL: Hola!! muchas gracias,espero que hayas pasado unas felices fiestas. y que te guste este cpaitulo tanto como los demás... cuidate!! y pronto actualizaré.

leniiss: Aloo!! Gracias por le review... pues yo también quisiera que Sirius ya dejara de odiar a Lily, jajaja. Pero eso pronto ocurrira... o no? jajaja... aun no lo se.

reviewsss