Capitulo 8: Besos
"Chizuru" me llamó al ver que estaba detrás.
"Ah, lo siento"
El estaba mirándome cuando de repente me cogió las manos.
"¿Ka-Kazama-san? ¿Qué estás haciendo? Sueltame; ¡hay gente viéndonos!"
Cuando yo mire alrededor, la gente nos estaba mirando. Me sentí avergonzada, pude sentir mi respiración palpitando de nuevo.
"Déjales que vean lo que quieran. Tu tienes frio, asique ocúpate de eso"
Con eso dicho, Kazama-san caminó cogido de mi mano mientras que yo andaba algo por detrás. Me sonroje. Pude sentir la calidez que provenia de sus manos hacia las mias. Me pregunto cómo nos veremos por los demás. Kazama-san caminaba despacio dejando mi espacio ya que mi cuerpo estaba un poco frio y porque con el kimono no podía andar bien. Si Kazama-san no tiene sentimientos por mi, el tiempo que dure el estar cogidos de las manos, me hace realmente feliz.
Escale una cima con Kazama-san cogiendo mi mano. Cuando llegamos a la cima, me soltó. Puse las manos en mi boca dando algo de aire caliente para calentarlas entonces sentí algo calido en mi hombro.
"Oh, gracias, pero si tu me das tu haori, ¿no tendrás frio?"
"No te preocupes. Puedo manejar el frio porque soy un hombre" replico mirando hacia mi, nuestros ojos se encontraron.
"Ah, e-esta bien" dije con vergüenza, me gire.
Mire hacia arriba y algo capto mi atención. Era un gran cerezo. Si miras alrededor, hay muchos árboles diferentes, ¿pero porque hay un cerezo en invierno? ¿Cómo encontró este lugar?
Me asome a su cara. "Kazama-san, ¿Cómo encontraste este lugar? ¿No es raro que este en el medio de la montaña?"
"En el pasado encontré este lugar por pura casualidad" respondió mirando el cerezo. "Este cerezo florece en todas las estaciones y la razón de ello es desconocida. Tal vez este esperando por algo, quien sabe". El me miro.
"¿Esperando a algo…? Quisiera saber a quién está esperando" dije mirando embobada al cerezo a la vez que sentía que el se agachaba.
Un viento frio soplo y yo tirite. Entonces me acerco a el, como si fuera a abrazarme. Me sonroje otra vez.
"¿¡Ka-Kazama-san!?"
"Tienes frio. Quédate quieta junto a mi asi sentirás menos frio—" se pauso por unos segundos mientras que me miraba, "Hm, ¿Qué pasa? Tu cara esta roja. ¿Cogiste un resfriado?" me pregunto a la vez que posaba su cara con la mia.
Cerca, ¡estas demasiado cerca! Ahora mismo mi corazón late desorbitado. ¡Por favor que no lo escuche!
"¡N-no! ¡No lo estoy! Mi cara esta roja por el frio, ¡eso es todo!" gire mi cara de sus ojos. Él se precipito. Sabia que no era por el frio, maldito.
Volvimos a la posada. En nuestro camino de vuelta, le pregunte a Kazama-san porque estaba de vuelta y el dijo que la localización de mi padre se había confirmado. Nos iríamos mañana cuando no hiciera demasiado frio.
Se siente bonito y calido cuando estábamos dentro. Empecé a desnudarme tranquilamente y vi que la marca del beso seguía alli; avergonzada, me dirigi al baño. Por suerte, no había nadie. No sabría que hacer si me encontraba a alguien. Me meti en el agua tibia y me relaje por un momento. Una voz me sorprendió y me di la vuelta.
"¿Ka-Kazama-san? ¡¿Qué estas haciendo aquí?!" dije gritando y cubriendo mi pecho.
¿Qué estaba haciendo el allí? ¿Por qué estaba aquí? ¿No era el baño de mujeres? Oi ruidos como si alguien fuera a venir. ¿Qué debería hacer? … Oh no, si nos ven a Kazama-san y a mi aquí entonces…
"No, si alguien nos ve juntos aquí…" estaba a punto de continuar, cuando abruptamente me llevo detrás de la gran roca.
¿Q-que era esta posición? Uno de sus brazos estaba alrededor de mi cintura y otro estaba entre mi cabeza y la gran roca que sostenia mi cabeza. Mi corazón latia muy duro y mi cuerpo estaba caliente desde el roce de nuestra piel. Estaba perdida en mis pensamientos y escuche que sonreia con cara de suficiencia. Miro la marca en mi pecho. Me sentí avergonzada, trate de moverme, pero el agua hizo un pequeño sonido; no estaba bien si los otros nos encontraban. Entonces me agarró mas cerca de el y senti nuestros cuerpos presionados uno contra el otro.
"¿Kazama-san? Mmmm…" Al momento que levante la cabeza, me besó.
Fue un beso largo y pude sentir la suavidad y el calor de sus labios. Un momento paso y el aparto sus labios de los mios. Miraba hacia abajo mientras yo intentaba coger aliento luego senti su mano detrás de mi cabeza y me beso de nuevo, empujándome hacia la roca. "¿Mmn?"
Esta vez el forzó su caliente lengua dentro de mi boca, haciendo que mi cabeza se sintiera borrosa y mareada. Mientras que su lengua trazaba cada esquina de mi boca, pude sentir el fervor. Sentí mi cuerpo explotando, y mi corazón latiendo muy deprisa, sentía como podía explotar en cualquier momento. Lo empuje, con mis dos manos en su pecho. Pero no podía, ni siquiera se movio. El profundo beso ferviente continuo, me trague un poco de la mezcla dulce, que hacia nuestra saliva. Sabía dulce. A pesar de que no podía respirar y necesitaba recuperar el aliento, no paró. Empecé a perder el sentido en mis piernas, y mis pensamientos se empezaron a desvanecer. Incapaz de soportarlo mas, cogió mi cuerpo con su mano en mi cintura. Cuando sus labios se separaron de los mios, pude ver el brillo de la saliva en nuestros labios. No se cuanto duro el beso, estaba perdiendo la conciencia. Los últimos momentos antes de que todo se viera negro; vi su cara borrorosa; creo que le vi burlarse.
Cuando me levante, estaba en mi habitación y parecía ser por la mañana. ¿Me trajo Kazama-san aquí? Me di cuenta de que llevaba mi yukata. ¿Me puso el yukata…? Pensando en que me puso el yukata hacia que estuviera avergonzada una vez mas, el beso de la noche pasada me vino de repente. No puedo creer que Kazama-san y yo nos besaramos de nuevo. Yo no debería dejar que hiciera eso conmigo. Si esto continua, mis sentimientos solo empeorarán. Pero siempre me coge por sorpresa, ¿Qué puedo hacer? No puedo quedarme o estar a solas con él; si hago eso las cosas se torcerán. Lo mejor, es que deba evitar estar a solas con él. No puedo creer que me haya enamorado tanto de él.
Kazama-san y yo partimos a donde se encontraba padre cuando el sol estaba alto en el cielo. Habia mucha nieve por todas partes. No estaba tan frio desde que el sol había salido.
Nos tomó un tiempo desde que estábamos en el bosque y nosotros no hablamos nada. Yo me sentía un poco triste por no escuchas su voz. Queria preguntarle si era el que me había puesto el yukata, pero era muy vergonzoso. ¿Qué hizo realmente? ¡Nooo! ¡Es tan embarazoso! De todas formas, fue Akio-san. Le preguntare si fue Akio-san.
"...Um... Kazama-san..."
Final del capítulo 8.
