—Así se actúa Gabriel... sin piedad... no utilizando payasos idiotas como hace seis años... con tu poder y el mío los siete Miraculous serán ¡Míos! ¡Solo míos! — Le Paon soltó — una sonora carcajada que hizo eco en el lugar adornado con cientos de velas a medio derretirse.
Miles de plumas azules se levantaron del frío suelo — ¿Qué hay de mí?, el trato era que yo me quedaría con los Miraculous del zorro y la abeja — refutó el hombre hincado en el piso rindiendo pleitesía.
—También tendrás tu parte — respondió tomando con rudeza el mentón del hombre ya entrado en años.
El pergamino que el Lucky Charm le había otorgado a Ladybug bloqueó la vista del poderoso Tengu, oportunidad que Chat Noir no desaprovechó para deshacerse de el báculo que hacía de arma y defensa.
Queen Bee utilizo sus flechas que actuaban como aguijón, cuando se introdujeron en la piel del villano de turno, la punta de la flecha soltó un tónico inmovilizando al enemigo.
De forma eficiente Volpina arrancó el collar del cuello del Tengu liberando al Akuma el cual fue purificado por Ladybug.
Al final la víctima resultó ser el empleado de una casa de antigüedades, que, para sorpresa y desgracia, quedó inconsciente, sus ojos estaban en blanco y fue trasladado de emergencia al hospital.
Después de la difícil lucha con el ciudadano akumatizado, los cuatro defensores de París buscaron a la única persona que les daría una explicación de todo lo que estaba pasando.
Por fortuna el maestro Fu al fin se encontraba en su consultorio.
Después de alimentar a sus kwamis respectivamente alejados los unos de los otros con el fin de ocultar sus identidades, Ladybug y Chat Noir condujeron a las dos heroínas que desconocían a aquel sabio.
Los cuatro enmascarados más un niño irrumpieron el hogar del anciano.
—¿Por qué hay un niño entre nosotros? — La rubia preguntó con un ligero fastidio.
—Jóvenes — el anciano de camisa hawaiana hizo una reverencia —los esperaba... Veo que hay un pequeño héroe demás en esta reunión.
Louis sonrió al ser llamado con el título de héroe, no le importaba sobrar en la habitación, que más podía pedir al estar sobre los hombros de su querido Chat Noir y ahora lo habían llamado héroe.
—Déjelo estar aquí por favor, maestro— Ladybug hizo una reverencia— él sabe mi identidad — la joven madre sentía una gran preocupación permitir que su hijo esté lejos de ella en esos momentos.
—Pero es un niño, los niños suelen contar secretos inocentemente —contestó razonable el anciano.
—Confío en el plenamente, no puedo regresarlo al jardín, después de lo sucedido no me siento segura dejándolo fuera de mi vista.
—¿Y su padre? — Preguntó el mayor entré cerrando los ojos y sobando la barba gris, con una de sus manos.
Al escuchar esa pregunta, por reflejo Ladybug y Chat Noir chocaron miradas provocando una gran incomodidad en ambos.
La moteada desvío con rapidez sus ojos para responder decidida —no se encuentra en casa todavía.
—Está bien, pero el pequeño debe esperar en la habitación continua... Dejaré unos bocadillos para que se mantenga un poco entretenido.
—No hace falta tantas molestias, maestro... con una hoja de papel y un lápiz él se quedará tranquilo.
—No es molestia querida Marinette, en todo caso, también le dejaré papel y unas acuarelas— el hombre mayor se retiró regalándole una sonrisa.
Se quedó observando como desaparecía el anciano al cerrar la puerta corrediza dirigiéndose a otra habitación.
La moteada dio un paso para atrás, pero sintió su espalda chocar con algo, en sus hombros sintió unas manos las cuales la sujetaron con firmeza, al darse la vuelta se topó con el rostro del enmascarado.
—Disculpa— esquivó el cuerpo del hombre, mientras él solo la observó huir.
Cuando Ladybug se acercó a sus dos compañeras, vio a su pequeño hijo junto a Volpina y Queen Bee.
Las jóvenes se encontraban sentadas en el piso sobre unos pequeños cojines, mientras que Louis estaba frente a ellas.
—Señorita Queen, permítame presentarme... mi nombre es Louis —para sorpresa de la rubia el niño tomó su mano y besó sus nudillos.
—¡Adoro a este niño! — contestó encantada Queen Bee mientras apretaba los cachetes de Louis.
—Desde cuando Louis hace ese tipo de saludos — dijo Ladybug con una mano en el pecho quien presenció aquella escena.
Atrás suyo estaba Chat Noir quien con nerviosismo rascaba su cabeza —mmm Kurtzberg de seguro.
—El no hace ese tipo de cosas — se giró mirando al gato con los ojos entre cerrados.
La verdad es que el pequeño había visto al gato muchas veces hacer ese gesto a su madre, y no sólo a él, también a Adrien Agreste, pues de él estaba aprendido muchas cosas, con la excusa de ser amigo de su madre cada día lo recogía del jardín llevándolo en su auto.
El joven Agreste llevaba un mes de su retorno a su natal París, ya se había presentado al público dejando una gran conmoción en los medios quienes lo creían uno más en la lista de los tantos desaparecidos en el atentado terrorista de Hawk Moth como era conocido aquel fatídico día, así que se permitía salir por la ciudad.
Adrien quería pasar el mayor tiempo posible con su hijo y Marinette no se lo impediría, tenía el mismo derecho, al fin de cuentas era su verdadero padre y en ese mes la estaba ayudando demasiado al hacerse cargo del niño unas horas por la tarde.
Su boutique estaba en proceso de crecimiento y ella junto a su empleado más leal y mano derecha estaban cada vez más ocupados con el trabajo, a pesar de que Adrien estaba ocupado con el levantamiento de la empresa de su padre, sacaba tiempo para llevar a Louis a su oficina.
Para el niño era mucho mejor que pasar con quien creía ser su padre, pues desde hace un buen tiempo la indiferencia que el mayor tenia para con el pequeño había crecido, el ruido le molestaba pues no lo dejaba concentrar en sus pinturas, así que Louis debía permanecer en silencio, algo casi imposible para un niño de casi seis años con gran energía, tampoco le tomaba mucho interés en ayudarlo a realizar las tareas o tan solo escucharlo relatar alguna anécdota en el jardín de niños, su fanatismo por Chat Noir y peor cuando mencionaba al amigo de su madre, para Nathaniel escuchar el nombre "Adrien Agreste" de la boca del niño que había criado desde que casi era un bebé lo ponía colérico.
Razones por las que Marinette lo tenía a su lado por las tardes después de clases y juntos volvían a su hogar por la noche para encontrarse unos pocos minutos con Nathaniel quien trabajaba como profesor en la escuela de Bellas Artes en el horario nocturno.
Por su puesto la azabache ignoraba la mala relación que se estaba creando entre su hijo y su pareja, apenas tenía sospecha de que el pelirrojo podía sentirse un poco resentido sobre todo por la negativa a tener un hijo de él. Muchas veces había preguntado a Louis sobre algún problema con Nathaniel, pero simplemente su hijo negaba cualquier mal pensamiento hacia el hombre que había sido su padre toda su corta vida, la naturaleza del pequeño rubio no era dar quejas.
Todo lo contrario de Adrien quien no dudaba en expresar la felicidad que le proporcionaba tener a su hijo cerca, la química entre los dos era perfecta, simplemente la sangre los llamaba.
Para el Agreste adulto era gratificante tener a su niño cerca y para el menor estar con Adrien era algo nuevo, con él podía ser un poco engreído pues era raro que le exigiera algo a su madre o a cualquier familiar, además que era fácil de adaptarse a cualquier lugar, pasaba horas sentado en el suelo de la oficina del Agreste dibujando o sentado frente al escritorio del mayor quien ayudaba en cualquier duda sobre la tarea de el niño. Muchas veces empleados y accionista habían presenciado aquello a lo cual Adrien respondía que el niño era hijo de alguien a quien apreciaba.
Antes de caer la noche Adrien llevaba de regreso a Louis con su madre, lo dejaba en la boutique de la azabache quien se limitaba a agradecerle por la ayuda, la relación se volvió distante desde aquel beso a modo de desquite por la aparente infidelidad de su pareja, cuando patrullaban el trato era mínimo. Por su puesto todo eso era ignorado por Nathaniel, la azabache simplemente no quiso hacerlo participe de las decisiones que tomaba sobre su hijo.
—¿Cuál es tu apellido Lou? —Interrogó la mujer de traje amarillo y rayas negras.
—Eso no le puedo responder, señorita Queen — respondió el pequeño mientras intentaba peinar sus cabellos dorados previamente despeinados por la mayor.
—¿Por qué? — la azabache escuchó el susurro de la voz de Chat Noir a sus espaldas.
—Por seguridad y prevención, Louis no puede decir sus apellidos a un desconocido a no ser que sea necesario y menos si estoy transformada de Ladybug.
El gato y la moteada observaban a su hijo a unos metros alejados.
—Wow... Louis es muy colaborador — habló sin dejar de mirar cada movimiento del pequeño.
—Ha sido mi compañero por estos largos 6 años... es el hombrecito más importante en mi vida —caminó hacia los demás dejando solo al gato.
Cuando el maestro Fu volvió a la habitación donde estaba todos reunidos alrededor de un kotatsu*, envió al pequeño a otro cuarto donde estaba preparado un tazón de sopa y unos cuantos bocadillos más unos lienzos y acuarelas para que dibuje a gusto mientras los demás conversaban, Marinette y Adrien se sintieron inmensamente agradecidos ante tal gesto.
—Sin problemas pueden destransformarse, adelante — dijo amable Fu.
—Háganlo... yo ya sé sus identidades — dijo Queen Bee enrollando la punta de su larga coleta rubia entre sus dedos.
—¿Chloe? —dijeron al unísono —Ladybug y Volpina.
A lo cual Chat Noir golpeó la frente con una mano.
—¿¡Es en serio!? — atacó la azabache señalando a su compañera.
—Basta jóvenes, no vinimos a pelear, mejor quédense como se sientan más cómodos — el anciano negó con su cabeza cerrando sus ojos.
Dio inicio a lo que sería la mayor revelación hasta ahora.
Frente a sus ojos el mayor sacó de un baúl bajo llave, un libro de apariencia antigua, de pasta dura con símbolos escarlata grabado en casi toda la cubierta.
—Este es el libro sagrado de los Miraculous, gracias a nuestros antiguos miembros Ladybug y Chat Noir, podemos tenerlo hoy ante nuestros ojos— colocó el objeto milenario sobre la mesa para que todos puedan apreciarlo.
—El libro está en constante actualización... cada guardián debe agregar información nueva acerca de todo lo que descubra en el transcurso de su larga vida sobre los Miraculous.
—Por muchos años había estado perdido... fue robado cuando el anterior guardián fue asesinado — los presentes observaron con sorpresa, ¿Tan peligroso era luchar contra el mal?
—Aparentemente el libro estaba en el poder de Hawk Moth, esa era la razón por la que estuviera tan informado acerca del milagroso poder resultado de la correcta combinación de dos Miraculous, pero para poder descifrar la lengua muerta con la cual se escribe toda información en el libro, tiene que haber tenido contacto con quien fue mi aprendiz.
—Ahora no sólo Nooroo está corrompido, sino que también lo está mi querida Duusu — una pequeña criatura verde con caparazón de tortuga habló desde el hombro del guardián.
—Así es mi querido Wayzz y eso lo hace aún más peligroso.
—¡Diablos!, pensaba que esto sería obra de Gabriel Agreste como hace seis años y no de otro portador—se expresó Chat Noir quien fue regañado por Fu para que cuide su vocabulario.
—¿¡Gabriel Agreste!? — con sorpresa soltaron al unísono Volpina y Queen Bee.
—Entonces... definitivamente eres Adrien — la morena habló triunfante por haber confirmado sus sospechas.
—Ya no tiene caso que estemos transformados, ya no hay identidad que ocultar — sonrió de lado y seguido deshizo su transformación dejando ver al joven empresario.
La siguiente en deshacerse del traje fue Ladybug, seguida de Volpina y al final con un poco de duda Queen Bee.
Cada Kwami voló para darse un abrazo de reencuentro, era la primera vez en siglos que estaba juntos casi el grupo completo de siete.
—Así que Chloe Bourgeois — habló con sorpresa Marinette escrutado con la mirada a la rubia de pies a cabeza, para luego mirar con frialdad al de ojos verdes.
—Pensé que solo podían recibir un Miraculous quienes poseía un corazón de bien —juzgó Alya.
Como resultado la hija del ex alcalde de la ciudad desvío la mirada agachado la cabeza.
El anciano carraspeo aclarando su garganta —prosigamos.
—Sí bien tengo entendido que el joven Agreste me estuvo buscando desde hace un mes, debo disculparme por ello, mi ausencia tiene justificante.
—Viajé para asegurarme de que lo he descubierto no era algo erróneo.
—Cuando Hawk Moth fue derrotado su Miraculous no fue recuperado, ahora ustedes deben haber sentido la presencia de Nooroo y Duusu ¿Correcto? — preguntó a los Kwamis quienes respondieron afirmativamente.
Jóvenes, estamos en una situación de peligro mayor, aparentemente son dos portadores que han corrompido sus Miraculous, les pido mantenerse sanos mental y espiritualmente.
—Ser un portador tiene su lado oscuro, ¿Saben por qué se debe elegir a una persona fuerte y de buen corazón?... Para que no sea propenso a ser atacado por su propio poder— al decir esto último la mirada del anciano se dirigió a Adrien quien lucía nervioso.
—¿A qué se refiere, maestro? —Preguntó preocupada Marinette.
— Hace unos pocos años atrás descubrí que dependiendo de sus actos como protectores del bien o sentimientos negativos, el Miraculous los castigará acumulando toda la negatividad en su corazón... su corazón gradualmente se irá consumiendo por la energía negativa... posiblemente terminado con la vida de la persona. Ese es el castigo de no haber cumplido con el papel de héroe.
—¿Eso quiere decir que Le Paon y Hawk Moth?...
—Probablemente — asintió el hombre mayor ante la pregunta de Chloe.
La rubia y la azabache dirigieron sus azules ojos a Adrien quien intentaba mantener una fría expresión.
—Hábleles sobre la complementación y compatibilidad entre portadores — la suave voz de la Kwami de Chloe interrumpió.
—A eso voy pequeña Pollen.
—La compatibilidad entre portadores existe y seis de los Miraculous la poseen, formando tres parejas. En el caso de Chat Noir y Ladybug se complementan el uno al otro al momento de pelear juntos tienen una coordinación única — los mencionados se miraron por unos segundos, a sus mentes llegaron los recuerdos de sus tantas batallas juntos y como ganaron cada una, ambos se necesitaban, simplemente eran un equipo
— Si una persona llega a poseer ambos Miraculous puede desear tener cualquier cosa, pero todo tiene su excepción, pero a mi pesar aún no he podido descifrar cual es.
—En el caso de Queen Bee su complemento es Volpina — al escuchar esto Chloe y Alya se miraron con desprecio la una a la otra, eso debía ser un erro, nunca se habían llevado bien, ¿Cómo podrían ser compatibles?
—Queen Bee utiliza su Golden Pollen para paralizar a su oponente, luego de eso tienes cinco minutos antes de que pierdas tu transformación ¿Correcto? — la mencionada asintió con la cabeza — lo que en realidad tu poder especial logra es entrar en la mente de quien lo uses, dejando en blanco sus pensamientos hasta que tu transformación acabe. Aquí es donde entra Alya; con el poder de crear ilusiones de su flauta, Volpina puede crear nuevos recuerdos en la mente de esa persona. Pero ya lo saben, siempre obrando a bien. Este delicado poder deben usarlo simplemente cuando sea necesario y para el bien de a quien se lo aplique — las féminas asombradas asintieron con lentitud para luego mirarse las unas a las otras, eso aterradoramente increíble, en sus manos estaba la manipulación de los recuerdos de otras personas.
—¿Eso quiere decir que Hawk Moth y Le Paon tienen compatibilidad?
—Así es mi estimado Adrien, y en las manos equivocadas juntos son un peligro.
—Hawk Moth y Le Paon se complementan en energía.
—En el caso de Hawk Moth, a las papillons blancas las atrae los corazones puros, poseen a una persona y así su portador le otorga una parte de su energía con el fin de recibir ayuda extra en alguna batalla. Ahora como sabemos el actual portador de Nooro busca la oscuridad en los corazones para convertir a las papillons en akumas, el resultado es el mismo pero llenos de maldad.
—A diferencia de Le Paon que con una bella melodía puede controlar el cuerpo de su oponente a voluntad.
—Ambos portadores han descubierto que a través de la papillon que posee el cuerpo de una persona Hawk Moth controla su mente, mientras que Le Paon puede controlar a voluntad su cuerpo dejando a la persona a merced utilizándolo para ocasionar desastres.
—Es un dúo realmente aterrador — la aguda voz de Tikki resonó por la habitación.
Sin decir nada, Adrien sintió esperanzas en su corazón, si su padre era nuevamente el villano de la historia esperaba con fervor que haya sido atrapado por el poder hipnótico de Le Paon.
—¡Una melodía! ¡Eso fue lo que escuché! El día que mi casa ardió en llamas escuché una bella melodía, después de eso mi cuerpo empezó a moverse solo, tomé una vela y en contra de mi voluntad empecé a prender las cortinas, los muebles ¡Todo! — revivir ese día para la morena era doloroso.
—Lo mismo debe haber ocurrido con la cantidad de personas que ahora se encuentran atestando los hospitales sin poder despertar — dedujo el pequeño Wayzz.
—La pregunta es ¿Por qué la chica si despertó cuando nadie más lo ha hecho? — agregó el Kwami con forma de gato.
—Lastimosamente aun no estamos seguro de ello — Fu rascó su barba — les he resumido todo lo que he descubierto a lo largo de mi vida, parece poco, pero descubrir al menos algo pequeño sobre los Miraculos es un trabajo duro.
—Una cosa más, ¡Chicos! Preséntense como es debido — el anciano llamó a los Kwamis que con alegría flotaron sobre la mesa.
La primera fue la pequeña rojiza — soy Tikki la mariquita y represento a la creación y amo las galletas — les dio a todos una calidad y amplia sonrisa.
—Yo soy Plagg el gato negro de la destrucción — hizo una pequeña reverencia — y ¡amo el camembert! — finalizó con una enorme sonrisa dejando a la vista sus blancos y pequeños colmillos.
—¿Cómo están? — la dueña de una tímida y suave voz se abrió paso de entre sus compañeros —soy Pollen, la abeja y represento al espíritu, es un gusto conocerlos.
—Hola, soy Trixx mi forma es de un zorro y represento lo tangible— contestó animada para luego lanzarse a abrazar la mejilla de su inseparable Alya.
—Y por último, es un placer para mi tener a cuatro de mis amigos y a sus portadores en nuestro hogar, soy Wayzz la tortuga y represento a la sabiduría — finalizó dándole la mano los cuatro jóvenes.
Cuando la reunión se dio por concluida la noche caía, cada joven se despidió agradecido de dicha información.
Louis había quedado dormido y ahora descansaba en los brazos de la heroína quienes se encontraban en el umbral de la puerta de salida del consultorio del maestro.
—El pequeño gatito no resistió el aburrimiento — las manos Adrien despeinaban los dorados cabellos del menor y en el rostro del hombre se dibujaba una sincera sonrisa al ver como su hijo dormía tranquilo apoyando su pequeña cabeza en el hombro de su madre quien decidió marcharse transformada para llegar de una forma más rápida a su destino.
Ladybug inconscientemente sonrió al ver la ternura desbordante en el rostro del padre de su hijo, por un momento se sintió como si fueran una verdadera familia.
—Será mejor que me apresure a llevarlo para que descanse en su cama.
—¿Segura que no necesitan que los acompañe? —preguntó Adrien, la mano que cruzaba los cabellos del niño ahora estaba acariciando la mejilla de la moteada.
Sus ojos se perdieron en los colores del contrario, con sus mentes en blanco olvidaron los incidentes entre ambos ocurridos en todo ese mes, una sonrisa llena de nostalgia se formó en ambos.
—No es necesario que te preocupes, estaremos bien.
Las palabras sacaron al joven de la pequeña ensoñación haciendo que retire su mano al ser consciente de lo que hacía.
—Entonces cuídense por favor — la azabache asintió, antes de partir Adrien besó la mejilla de su hijo despidiéndose, después de ello Ladybug ató su yoyo a un poste de luz perdiéndose en la oscuridad.
—Idéntico a su padre, ¿No? — Adrien detrás de su espalda escuchó la voz de Fu.
—Como me hubiera encantado que en esa pelea las cosas hubieran terminado diferente — el tono de su voz reflejaba tristeza —maestro quiero hablar con usted —se dio la vuelta en dirección de donde se encontraba el mayor, al hacerlo observo a lo lejos la presencia de su amiga.
—Chloe, por favor ve a la mansión, yo iré después.
—Pero Adri... —.
—¡Ve!, por favor — interrumpió con firmeza.
la rubia lo miró con ojos furiosos, sin embargo, obedeció sin decir palabra alguna.
En el interior de la casa el enojado anciano caminaba en círculos.
—¡En que pensabas Adrien! ¡Eres Chat Noir! ¡Eres un adulto! Debes actuar de forma madura sin interponer tus emociones y problemas personales —se escuchaba realmente enojado al maestro Fu.
—Intenté detenerlo — Plagg se excusaba.
Adrien solo escuchaba en silencio sentado en el piso y con la cabeza agachada, no podía mirarlo a los ojos.
—Lo lamento... Actúe sin pensar, maestro.
—En estos momentos necesitamos que las mentes y corazones de ustedes estén fuertes... ¿Quieres que a ella le pase lo mismo que a ti? Ya no basta con que el portador de la destrucción esté débil, ¿También quieres que la portadora de la creación esté igual?
—Yo sé que ella no lo ama — contestó Adrien sin levantar la cabeza.
—Pues eso lo averiguas luego de que resolvamos todo esto, elegiría a otro portador, pero has demostrado ser uno de los Chat Noirs más competentes, no he tenido quejas de ti, pero realmente me decepcionaste esta vez.
