Necesidades oscuras
Esa noche el cielo se veía espectacular, gracias a la ventisca de verano se podían ver las estrellas, Harry suspiro contento y un poco de vaho salió de su boca, el aire era fresco, después de escuchar tocar a Draco una vez más el moreno quiso arreglar las cosas con él y confesarle lo que sentía, aunque era bastante obvio nunca estaba de más ponerlo en palabras, ese era su plan hasta que se dio cuenta de que al rubio lo acompañaba otro hombre que parecía ser de la misma edad que Draco, alto, castaño y bastante atractivo aunque de lejos daba un aire a ratón de biblioteca, seguro que ese tipo y Hermione se llevarían de maravilla, pensó Harry.
—Te busque por días, no tenía ni idea de que esto sería así —dijo el castaño.
Harry rápidamente se escondió detrás de un bote de basura, no era su intención espiar pero la burbuja en la que esos dos se encontraban era difícil de romper.
—¿Tu sabes algo de lo que está pasando? —pregunto el rubio, su voz parecía diferente.
—Por supuesto yo lo hice por ti.
—¿Por qué? —pregunto Draco enojado.
—No podía soportar que te fueras de mi lado.
Harry se tapó la boca a tiempo para detener un grito de sorpresa, no me digas que… ¿es un ex novio? Se preguntó el moreno de repente celoso, la espina se le calvo un poco más cuando vio a Draco sonreír, en el tiempo que habían estado juntos nunca lo había visto de aquella manera.
—Mira que eres tonto Theo, ¿podrías explicarme como paso todo esto?
—Claro vayamos a otro lado ¿Dónde te estas quedando?
—Te sorprenderías —dijo Draco divertido.
Harry observo a esos dos marchar. Cho que también había espiado la escena con toda intención esbozo una sonrisita y le dio una palmada a Harry.
—Parece que te han ganado —dijo la morena muy pagada de sí misma.
—De ninguna maldita manera —contesto Harry resuelto.
Cho suspiro, ser amiga de un chico como ese cansaba a veces.
—Bien.
Draco se sentó en la alfombra azul que empezaba a gustarle mucho y Theodore empezó con su relato de cómo había conseguido crear aquel mundo para que Draco pudiera vivir, el rubio se sintió profundamente conmovido y también aterrado ¿Por qué llegar a tal extremo por él? Buscar un libro de artes oscuras en el callejón nocturno, cometer asesinatos, jugar una vez más con magia negra y sobre todo dar tu vida y magia a cambio de una segunda oportunidad.
—No lo entiendo, ¿Por qué llegaste tan lejos? Estoy seguro de que ir directo al más allá no me habría molestado —dijo el rubio mirando con intensidad a su compañero.
Theo se ensombreció.
—¿De verdad no lo sabes? —se quejó con voz dura.
Draco abrió mucho los ojos cayendo en la cuenta.
—¿Yo te gusto?
—Estoy enamorado de ti.
Dichas esas palabras el castaño se abalanzo sobre Draco sujetándolo contra el suelo con su cuerpo y aprisionando las manos pálidas a los lados de la cabeza del rubio, como era de esperarse el ojigris no opuso resistencia alguna debido a la sorpresa, había notado antes las señales pero eso era demasiado.
—Quería una segunda oportunidad, decírtelo e intentar algo contigo pero ¿Qué haces? Le confiesas tu amor al imbécil de Potter y luego vas y te mueres para salvarlo, actuar como héroe no es nada propio de ti —dijo el castaño con intensidad apretando el agarre en las muñecas del rubio.
—Theodore detente, me haces daño —se quejó Draco pero por toda respuesta recibió un bufido.
—Vi cuando te confesaste a él de la manera más increíble posible, lo acorralaste contra el escritorio y lo besaste a la fuerza utilizando con él tu típico arrastre de palabras, susurrándole al oído, diciendo su nombre, provocándolo y luego ese idiota cayendo ante ti pero después golpeándote…
Draco se quedó helado.
—¿Por qué? ¿Por qué él y no yo Draco? Se metía contigo todo el tiempo, te humillaba, prefería andar por ahí con sangres sucias y traidores ¿Qué te atrajo de él? ¿su heroísmo? ¿su fama? ¿su fuerza?
—¡Sí! Es todo eso y más, Harry Potter, él era luz y yo oscuridad, él podía hacerlo todo y yo no me cansaba de intentar superarlo —grito Draco.
Theodore se enojó aún más se inclinó para atrapar los labios de Draco, este los cerro con fuerza para evitar cualquier avance pero el castaño se abrió paso a mordidas hasta hacerlo sangrar, lo beso con fiereza inusual, bien dicen que tienes que tener más cuidado con los silenciosos y tranquilos, cuando Theo dejo los labios del rubio, él aprovecho para hablar.
—Cálmate Theo, tómatelo con serenidad —sugirió Draco.
—Serenidad mi trasero ¿Cómo crees que me sentí? ¿eh? Primero el salvador del mundo mágico te roba de mi lado y ahora… ¡ese mocoso te mira como si fueras un dios!
Cuando el castaño encontró a Draco se había sentido inmensamente feliz pero no se esperó que al llegar a ese mundo hubiera un segundo Harry Potter mucho más joven, no decía nada de eso en el libro ¿Por qué demonios estaba ahí Potter? Sirviéndoles cervezas a los comensales y paseándose como si fuera dueño de ese mundo que ¡él! Theodore Nott había creado y no solo eso sino que había notado la admiración y resolución en los ojos verdes cuando Draco estaba tocando el piano, le desespero tener que volver a competir por el rubio, pero esta vez no perdería.
En ese momento el timbre sonó insistentemente, era Harry Potter el que tocaba.
Gracias a Ginny miau y a chiquita05 por comentar.
