Hola! Pasando por aquí dejando este capítulo.

¿Adivinen quien ya cumplió un años de escribir Fanfics?

¡Por su servidora Alela —Alex por favor—! *esta feliz y emocionada*De No les interrumpo más *se va feliz de la vida a seguir escribiendo su otro fanfic*


Capítulo 7

Un extraño agradable.


Sábado, 22 de Mayo.

04:46 pm.

Departamento de Aoi.

La policía había llegado para interrogar sobre el asesinato de Sato Shin, Aoi se mantenía serena y tranquila. Ya sabía que decir y que hacer para no involucrarse más con la policía.

Yamato entrecerró sus ojos, está sentado frente a ella.

—Entonces... Usted fue quien llamo antes del incendio y colgó —volvió a decir el detective. Utakata tomaba notas. Aoi sintió con la cabeza—, ¿podría relatarnos los hechos?

—Aja —dejo de beber su té, guardo silencio unos segundos y prosiguió—. El sujeto ese quiso atacar a mi esposo cuando entro al apartamento de mi vecina. Esto lo hizo porque se escuchaban ruidos y eso nos inquietaba —empezó a relatar tal y como Sasuke le dijo—. Nosotros tenemos unas copias del departamento, últimamente nuestra vecina no estaba en casa porque el viernes pasado, cuando regresaron a casa encontraron un animal muerto en su mesa, destazado.

Yamato asintió y Utakata tomo más notas.

—Entre al apartamento —Eita apareció por el umbral de la puerta de la cocina—, quiso apuñalarme con un cuchillo. Pero no lo logró. Entre golpes salimos al pasillo —le mostró unos que otro moreton que se tuvo que hacer para que pareciera más real—. Lo empuje escaleras abajo y me adentre a mi hogar. Aoi trato de llamar a la policía pero la luz se corto. El tipo destrozo la puerta con un machete...

—No se encontró nada de eso en la escena del crimen —justificó Utakata con sospecha.

—No lo se, yo solo digo lo que sucedió… el tipo me quiso matar. Aoi le estrelló un florero y forcejeamos más hasta que lo empuje con demasiada fuerza y cayó por la ventana.

—Nos fuimos de ahí inmediatamente —Aoi negó con la cabeza—. No nos íbamos a quedar a ver si sobrevivía.

—¿Por qué no llamaron a la policía nuevamente? —pregunta Yamato.

—El miedo nos tenía paralizados.

—Había sangre suya señor Ito —acusó Yamato—, mucha sangre. Debió de salir herido.

—No salí herido, es más, revísenme si quieren. No encontrarán ni una cicatriz —dijo con seguridad Eita y con seriedad. Se alzó su camisa para demostrarles, se dio la vuelta y no se vio nada.

Los dos detectives se miraron entre sí, serios.

—Otra pregunta. ¿Este departamento, cuando lo compraron? —interrogó.

—Llevamos más de cinco años ahorrando —dijo Eita.

—Pero ninguno tiene cuenta bancaria —justifica Utakata.

—Estaba a nombre Higurashi Raito, él es un amigo nuestro. De mucha confianza y poco a poco le fuimos pagando el departamento con estas cosas —señaló a su alrededor.

—¿Tiene algún contrato? —pregunta Yamato.

—Si —Aoi se incorpora para buscarlo. Regresa en unos cuantos minutos a la sala con la carpeta en la mano.

—Esto será evidencia, gracias por su colaboración —dijo Yamato incorporándose.

Los dos detectives salieron del lugar.

Aoi suspiro aliviada, por lo menos lograron engañarlos.

—Qué problema —rió Eita.

—¿Si verdad? —le devolvió la sonrisa a su esposo—. Llamaré a Sasuke-kun —dijo caminando hacia el teléfono. Marco el número anotado en una libreta y espero a que contestarán—. Hola Sasuke-kun, la policía nos interrogó, le dije lo que me indicaste... Tuve que darles el contrato... Si, lo más seguro es que están desconcertados... Aja, claro. Hasta luego —puso el teléfono en su lugar.

—¿Qué te dijo? —pregunta con duda su marido.

—Qué solo esperemos.

*::*::*::*::*::*

—Cómo es posible, había sangre, mucha y no hay herida —dijo Utakata negando con la cabeza—, no hay registros del hospital al que haya acudido. Una herida de hacha necesita de un doctor o por lo menos unas puntadas.

—Lo se, no sabemos si están mintiendo o no —miro el contrato en sus manos—, pero hay algo que no me cuadra... —Yamato se cruzó de brazos—… ellos llamaron alrededor de las 11:18 pm. El incendio fue reportado alrededor de las 01:00. ¿Qué sucedió entre las 11:30 y 01:00 am? El cuerpo de la víctima debió de quedar en la banqueta. Sin embargo se encontró en el departamento de las Haruno. Sin ojos y lengua —repaso el caso desconcertado—, además, no se encontró el hacha ni cuchillo ni mucho menos los cristales de jarrón para checar las huellas digitales.

—Los que mataron a la víctima debieron provocar el incendio para eliminar huellas —Utakata asintió con la cabeza—. Desaparecieron las evidencias, son muy astutos.

—Falta por interrogar a Haruno Sakura —dijo encendiendo el auto.

*::*::*::*::*::*

—Maldición, están aquí —dijo desesperado Itachi agarrando su chaqueta.

—¡Date prisa! Si se acercan más al edificio encontrarán el olor de los tres —Hikoro miro por la ventana con preocupación. Todo esto se estaba saliendo de sus manos. No podría vivir en el mismo apartamento por mucho tiempo. Así que sería mejor empezar a empacar.

Itachi cerró la puerta, miro a sus lados verificando que nadie lo estuviste viendo y así uso su velocidad sobrenatural para llegar al elevador. Oprimio el botón para el vestíbulo y espero impaciente hasta que las puertas se abrieran nuevamente.

Corrió aún más rápido pasando alado del portero. Éste le lanzó su katana, e Itachi agradeció no parando de correr.

—Esos cazadores, algún día se darán a conocer —el viejo se adentro debajo de su escritorio y empezó a forjar una nueva katana, y ahora era un encargo de Sasuke.

*::*::*::*::*::*

Itachi paro de correr en cierto tramo, al instante tres hombres aparecieron frente a él, los tres venían encapuchados y desprendían auras blancas.

—Uchiha Itachi… ¿Qué asunto deseas con nosotros? —pregunta la persona a su derecha, Itachi se endereza sobre su estatura.

—Están en territorio, éste distrito me pertenece —dijo el pelinegro mirándolo intimidante.

—¡Oh! Sobre la política de los territorios… Nadie tomará nada hasta que se decida que pasará con Tokio —sonrió de lado, la capucha solo mostraba su nariz y boca.

—Por eso podemos estár libremente por la ciudad —agregó una voz femenina a su lado, Itachi frunció el ceño. Eso era un grave problema—. Pero… como cazadores, acatamos las normas y entiendo que estés protegiendo tu territorio… temporal —dijo lo último con malicia. El Uchiha gruño con enojo.

—Largense.

—No podemos, venimos a matar a un nuevo mestizo —dijo el último—. Mitad humano, mitad vampiro. Y por lo que tengo entendido… es mujer y vive con ustedes.

Itachi se puso en posición de ataque, si ellos llegaban a pasar más de ahí no importaba si estaba en desventaja.

Confirmado —pensó la mujer, alzó su mano e Itachi se preparó para atacar. Pero en vez de ataque apareció una cortina de humo.

Itachi agitó la katana dispersado el humo, y cuando eso paso, los tres cazadores habían desaparecido.

*::*::*::*::*::*

Centro comercial de Tokio.

Restaurante Ichiraku.

05:09 pm.

Sasuke bebió de nuevo de su refresco, miro sus manos y luego a su lado.

No había más que una mesa ocupada y era la de él con Naruto y Suigetsu —que jugaban póker—. Sakura está alado de él, aburrida. Karin y Ayame habían salido ha comprar algunas cosas, y Moegi miraban de reojo a Sasuke.

La venta estaba baja ese día. El viejo miraba desde la barra a sus empleados con una ligera sonrisa de diversión.

Sakura bostezo por tercera vez.

—Debiste dormir más —Sasuke la miro con el ceño fruncido recordando la hora que durmió.

—No, debí terminar la tarea —dijo ella. Le quito la soda a Sasuke para dar otro sorbo, no ordenó algo de beber pero tenía sed.

Un cliente entro, todos viraron sus rostros para ver de quien se trataba.

Sasuke gruño entre dientes y se pego un poco más a Sakura, ésta se encogió de hombros como ignorado y bebió del refresco. Suigetsu frunció el ceño y Naruto se puso serio. Moegi no entendía mucho a sus respectivas reacciones.

Sasori paso cerca de la mesa y se sentó en el lado contrario.

—¿Podrías atenderlo, Moegi? —pide la pelirrosa, la chica asiente y se pone de pie.

Sakura se recorre de lugar cuando Moegi se marcha. Sasuke hizo lo mismo.

Suigetsu y Naruto siguieron jugando aparentando que no vieron al tomate podrido.

Sakura volvió a bostezar.

—No debiste venir a trabajar —Sasuke le quito la lata y bebió de nuevo de la soda.

—Y tu debiste recordarme que tenía tarea —reprochó ella quitándole la soda nuevamente.

—No me quites mi refresco —frunció el ceño jalando de nuevo la lata. Sakura negó con la cabeza como niña chiquilla.

—Es mi venganza por haberme metido un hielo por la espalda el otro día —jalo la lata y puso una mano de forma protectora. Fulmina a Sasuke con la mirada.

El Uchiha alzó una ceja escéptico.

—Si no mal recuerdo, ¿quien me metió el dedo a la boca con el estúpido helado sabor a fresa? —pregunta con ironía y entrecerró sus ojos hacía ella. Sakura sonrió nerviosa y le regreso la soda diciendo que las pases ya están hechas.

Desde la otra mesa, Sasori escuchaba perfectamente. Apretó los puños por debajo de la mesa. Él debería estar en el lugar de Sasuke, él debería sacarles esas sonrisas. No Sasuke. Él, pero por su estupidez la perdió, pero también está dispuesta a recuperarla.

Sakura sonrió divertida cuando Sasuke bufó murmurando que no se le olvidaba que era muy vengativo y que tal vez no dormiría bien esa noche.

A la Haruno le corrió con escalofrió por la espalda.

—Si haces algo pervertido te juro que quemó las cosas que están debajo del colchón —le amenazó con la mirada. Sasuke dejo su sonrisa de lado congelada para pasar a una mueca de sorpresa.

—¡No hagas nada Sasuke! Aún no he visto los discos —rogó el Uzumaki al escuchar aquello. ¡Los discos pornograficos eran lo más sagrado —antes del ramen— de su vida!

Sakura sonrió triunfante al ver que Sasuke se encogía de hombros abatido. No le convenía que ella viera "aquellas" cosas, la pelirrosa era demasiado inocente; o eso era lo que pensaba Sasuke.

Moegi puso un helado —postre de restaurante— frente a Sakura. La pelirrosa la miro desconcertada y Sasuke con el ceño fruncido.

—Ese chico me pidió que te lo diera —murmura Moegi con una sonrisa cómplice. Ella no sabía que Sasori es el ex-novio de la pelirrosa. Claro que, estaba enterada de lo sucedido.

Sakura observa a Sasori desde la mesa, éste le devolvía la mirada impaciente.

Miro el postre; un vaso transparente de helado de fresa, batido con galletas de chocolate. Además arriba venía fruta: frambuesa. Y...

Ella odia la frambuesa.

Al parecer el pelirrojo ni siquiera sabía bien sus gustos. Apostaba sus libros a que el helado de fresa lo escuchó de Sasuke.

Él Uchiha fulmina con la mirada a Sasori, éste tenía el rostro sereno. ¿Cómo se atrevía a aparecer ahí después de lo que hizo? Debería ser estúpido.

Le daba ganas de arrancarle la cabeza.

Sakura sonrió con ironía.

—¡Oh! ¿Me lo das? —pregunta emocionado el peliblanco mirando el postre. Sakura alza la vista—. Después de todo, tu odias la frambuesa —sonrió socarrón mirando a Sasori con cara de «si serás estúpido».

Sasuke le sonrió con burla y Sasori tuvo un tic nervioso en su frente.

—Claro —sonrió y le empujó el helado con la cuchara—. Todo tuyo.

Sasori fulmina con la mirada a Suigetsu.

—Mmm... —Sakura suspiro, apoyo los codos en la mesa y su cara en las manos— No me dan ganas de comer eso.

—Hmp, no desayunaste bien —el Uchiha ladeo el rostro pensativo. Sonrió de lado y se puso de pie, diciendo que volvía en unos minutos y salió del restaurante.

Sakura lo vio irse extrañada, se encogió de hombros y bebió más del refresco.

Moegi se sentó a su lado una vez que le entrego el plato de curry a Sasori.

—Ese chico te está tirando la onda —comentó picarona. Sakura bufo.

—Él es Sasori... —y con eso le dijo todo.

Moegi al instante, le lanzó una mirada asesina al pelirrojo. Ese chico merecía la peor de las suertes.

—Está muerto el trabajo —dijo Suigetsu tomando una carta del montón. Le dio una cucharada al postre y siguió concentrado en las cartas.

—Es normal como cualquier otro negocio —Moegi se encoge de hombros restándole importancia.

El silencio fue un momento grato para los cuatro. Sakura bebió de la soda nuevamente dándose cuenta que ya no tenía.

—Se ha acabado —comentó.

—Pide otra Sakura-chan —Naruto sonrió amigable—. Ya sabes que nosotros invitamos.

—Más bien es Sasuke-chan quien lo hace ahorita —dijo burlón el albino, Naruto sonrió nervioso.

—No es mi culpa que se me olvidara mi cartera em casa dattebayo —se excuso agarrando otra tarjeta.

Sakura negó con la cabeza divertida y sintió la mirada de Sasori. Le dio una mirada de indiferencia para después ignorarlo.

La campana sonó, Naruto estiró el cuello para ver quien entró y sonrió socarrón para ver a Sasuke caminar hacía ellos con una bolsa de Starbucks en la mano.

—¿Me trajiste algo Teme? —pregunta con curiosidad. El azabache llegó hasta le mesa y miro fijamente a Moegi.

Por un momento la peli naranja no captó el mensaje que el Uchiha le decía con la mirada, pero luego de descifrar su mirada, se sonroja y se pone de pie. Y se sentó en el otro lugar vacío.

Sasuke se sentó alado de la pelirrosa, abrió la bolsa y le puso una cajita frente a Sakura que parpadeo varias veces.

—¿Y esto? —pregunta con curiosidad.

—Me acordé de algo... —dijo con una sonrisa socarrona.

—¿Y eso que es? —sonrió levemente. Abrió la caja y sonrió alegre. Le dio unas palmadas a Sasuke en la mejilla, él se cohibio un poco—. No sabes cuando te adoro... ¡¿Cómo lo supiste?! Me quede con las ganas ese día —agarró una cuchara de plástico. Había budín, Aoi le había invitado para el domingo comerlo. Pero enserio, no aguantaba las ganas.

—¿Cómo no? Si me estuviste molestado anoche por eso —dijo con fastidio recordando.

¡Sasuke-chan! —exclamó Sakura parada en el borde de la cama, eran las 1 de la mañana y acababa de terminar de hacer la tarea.

El Uchiha hacia dormido tranquilamente en su lado del colchón; los dos dormían juntos —por seguridad—. Sasuke abrió un ojo con pereza mirando a Sakura.

¿Qué quieres...?

¿Me compraras budín mañana? —pregunta ilusionada poniéndose de rodillas frente al azabache cerca de él.

Mmm... —murmura cerrando sus ojos de nuevo, el sueño le estaba dando en lleno.

¿Es un si o un no? —pregunta con el ceño fruncido— ¡Sasuke! —llamo al no recibir respuesta.

¡¿Qué?! —gruño alterado o más bien casi gritando.

Sakura se quedo quieta para después poner una mirada resentida. No se sentía bien cuando Sasuke gritaba, y más a ella.

El rostro del Uchiha se ablando acordándose de que Sakura se ponía muy sensible cuando le gritaba. Suspiro para él mismo tratando de calmarse, cuando tenía demasiado sueño no era recomendable hablarle.

Lo siento —dijo sentándose y poniendo una mano en su cabello, Sakura se encogió más en hombros—. Cuando estoy así soy muy enojón, así que evita hablarme. ¿Vale? —le mostró una sonrisa ligera para después echarse a dormir de nuevo.

Sakura hizo un puchero.

No me respondiste... —murmura sentida.

Sasuke rodo los ojos hastiado.

Ya duérmete —ordenó apagando la luz de la lámpara.

Sasori apretó de nuevo los puños, su enojo iba mal en peor. Sasuke sabía algo que él no: sus gustos. Confesaba que en el tiempo que fue novio de la Haruno no se tomó la molestia de saber algo tan insignificante e importante.

El ojinegro le envío una mirada triunfante a Sasori y a éste le dieron ganas de sacarle los ojos.

Naruto miro sospecha a Sasuke, él nunca se comportaba de esa manera —competidor y protector a la vez—, no era parte de su persona. Luego, un foco se encendió en su interior.

¿Acaso Sasuke estaba celoso?

—Teme, tenemos que hablar —dijo con seriedad.

—¿Qué? —espetó con sequedad y frunció el ceño desconcertado al ver al Uzumaki serio.

—¿Vielleicht diese eifersüchtig von Sasori? [¿Acaso estas celoso de Sasori?] —pregunta en otro idioma —alemán—desconcertado a Sakura, Suigetsu y Sasori, el último por escuchar su nombre.

Sasuke pareció sorprenderse por la pregunta. ¿El celoso? No, claro que no. Simplemente quería hacerle ver al idiota del tomate podrido que Sakura no estaba sola.

—Nicht die ich bin, nicht ist von wo taschen diejenigen dummheit. [No lo estoy, no se de donde sacas esas estupideces.] —contestó en el mismo idioma el azabache cubriéndose el rostro con la mano.

Sasori no entendía mucho, por su mala suerte no aprendió el idioma. Sólo captó cierta frase como «de donde sacas esas estupideces».

—¿De que tanto hablan? —pregunta curiosa la pelirrosa llevándose un bocado de budín a su boca.

—De nada —Sasuke dirigió su mirada de nuevo al ojiazul quien sonrió socarrón.

—Wenn du sollst sein ängste. [Si serás Teme.] —Naruto negó divertido con la cabeza. Esquivo la lata de refresco que le lanzó el azabache mientras gruñía.

Moegi le llevó a Sasori una lata de refresco, éste lo agarró y dio un largo sorbo.

—Esto es para ustedes —Sasuke le tendió la bolsa a Moegi, ella agarró con una sonrisa de agradecimiento.

—Gracias, Sasuke-kun —dijo para irse a la cocina.

Sakura término su budín con una sonrisa, bueno, casi lo termino ya que le dio a Naruto.

—¿Quieres? —ofreció con una sonrisa. El Uzumaki sonrió bobalicono asintiendo con la cabeza varias veces.

La campana sonó pero esta vez nadie presto atención.

—¿La señorita Haruno Sakura trabaja aquí? —pregunta el detective Yamato a Moegi, todos voltean a esa dirección descubriendo a los dos detectives.

—Si, ¿que es lo que necesitan conmigo? —Sakura frunció ligeramente el ceño, los dos policías se dirigieron a la mesa.

—Solo hacerle unas preguntas relacionado con el incendio y el asesinato de Satō Shin —dijo Yamato mientras mostraba su placa de policía.

—Tendrán que pedirle permiso al gerente, soy menor de edad —dijo Sakura con indiferencia.

Los dos detectives se dirigieron a la barra para hablar con el viejo.

—No te asustes, respira profundo y todo saldrá bien —susurra Sasuke a su lado, ya que la pelirrosa había comenzando a respirar pesadamente. Se tranquilizó a tiempo y Sasuke le sonrió levemente.

Suigetsu y Naruto se incorporan de sus asientos para sentarse del otro lado, sabían que eso era privado. No les importa sentarse en donde estaba Sasori, a él le dio un tic nervioso al notar que Sasuke se sentaba alado de él mirando a dirección de Sakura.

¿Qué hacían lo detectives? Tal vez descubrieron algo relacionado con el asesinato.

Los detectives se sentaron frente a ella, Sakura jalo el pedazo de budín para comerlo.

¡No, mi budín! —pensó el rubio llorando a cascaditas y apretándo sus puños a la altura de su barbilla.

—¿Dónde estuvo el viernes entre las 11:30 pm y las 01:00 am? —empezó a interrogar Yamato. Saco su grabadora y lo puso encima de la mesa.

El jefe de Ichiraku está de brazos cruzados mirando a los detectives con algo de recelo.

—Después del trabajo me dirigí a mi casa para buscar ropa, me quedaría en casa de unos amigos. El viernes antepasado se habían metido en mi departamento —comentó como si nada— y para evitar problemas me fui.

—De su trabajo a su casa tarda una media hora en llegar. La primera llamada salió alrededor de las 11:30 pm. Tomando el tiempo, debió se llegar a casa entre las 10:30 pm y 11:30 pm —dijo Utakata sacando esa información—. Así que debió de presenciar algo.

Sakura se quedo en silencio, no se sentía intimidada mi mucho menos nerviosa.

—No presencie nada. ¿Y sabe por qué? —hablo más rápido que el detective—. Me llevaron a casa en auto, no tome el metro —apunto con la mirada a Sasuke y Naruto—. Después de salir, ellos me vinieron a buscar, luego pasamos a dejar a Suigetsu y Karin a sus casas. Llegue a mi casa agarre mi mochila ya lista y me salí del apartamento —explico tomando la soda que había dejado Moegi.

—¡Wow! Sakura-chan gab bestens seine erklärung [¡Wow! Sakura-chan dio muy bien su explicación] —murmura Naruto a Sasuke.

Él asintió con la cabeza.

—Ihm ich sagte als tun, ich hoffnung und mit dies die polizei nicht spaziergang abhören mehr [Le dije como hacerlo, espero y con esto la policía no ande fastidiando más] —murmura Sasuke.

Utakata les dirige una mirada, mete la mano al bolsillo y luego la saca. Cosa que notó el azabache que sonrió de lado.

—¿Y si nos está mintiendo? —acusó Yamato. La pelirrosa rodó los ojos.

—Hay testigos que aseguran mi cuartada —se encogió de hombros.

Yamato se le quedo mirando fijamente. Lo malo era que, en el distrito 3 no hay ni una cámara de seguridad. No sabían si lo que decía la chica era cierto.

—¿Conoció a Satō Shin?

—No —contestó.

—¿Por qué los señores Ito tenían una copia de la llave de su apartamento?

—Simplemente se las di para que las guardarán por si Tenten llegaba en uno de esos días y yo no estaba —dijo harta de tantas preguntas—, mi prima se encontraba de viaje.

—¿Está completamente segura de que no vio nada? —pregunta nuevamente Utakata.

Sakura se pone seria, se inclina un poco hacia adelante y lo mira directamente a los ojos.

—Yo. No. Vi. Absolutamente. Nada —pronunció de forma lenta y fastidiada— ¿Alguna que otra pregunta que me quieran hacer? —pregunta con ironía sentándose de nuevo cruzándose de brazos.

—No... Pero a ellos si —apunto con la mirada a Sasuke y Naruto, estos se miran entre sí.

Sasori se mantenía al margen de la situación, nunca pensó que Sakura tuviese alguna relación con el asesinato de ese hombre.

Sasuke y Naruto se incorporan, el azabache se acerco y se quedó de pie mientras que Naruto se sentó alado se Sakura.

—Había huellas de ustedes dos en el contrato que la señora Ito nos dio —dijo con seriedad Yamato, Sasuke alzó una ceja interrogante—. Son menores de edad para hacer ese tipo de trabajos. Además, es un delito utilizar nombres falsos, Uchiha Sasuke y Uzumaki Naruto —acusó con la mirada.

—¿Y eso que? Para nosotros es fácil y nada ilegal. Lo tenemos autorizado —dijo Naruto asintiendo con la cabeza.

—La señora Ito asegura que usted tenía una cuenta a nombre de Higurashi Raito, en el cual tenía el dinero de ellos para el departamento que les vendió.

—Así es, somos amigos desde hace cinco años —contesto muy tranquilo—. El contrato es legal, puede consultar a mi abogado —dijo Naruto con indiferencia mirándose las uñas.

—¿Desde cuando conocen a la señorita Haruno?

—Desde hace... —Naruto se quedo pensativo— Es cierto, ¿desde cuándo? —pregunta mirando a Sakura que negó con la cabeza resignada.

—Desde más de un mes —contestó.

—Así que estuvieron la noche del asesinato con ella —comentó Yamato.

Sasuke asintió con la cabeza con el ceño fruncido.

—Y no vieron nada tampoco —dijo Yamato, sonrió de lado al momento de sacar una bolsita del interior de su chaqueta.

La puso en la mesa, adentro había cabellos... Rodados.

—Esto es por mi cuenta, lo encontré en el apartamento de los Ito debajo de un cristal —sonrió se lado—. Sakura, tu estuviste ahí esa noche.

Todo se quedo en silencio, los detectives pensaron que Sakura negaría los hechos y que se inventaría una que otra cosa.

Eso era lo que la mayoría de las personas lo hacían, nadie quería ir a la cárcel ¿no?. Por eso eliminaban toda evidencia, pero siempre quedaba alguna pista.

Pero en cambio Sakura empezó a reír, si a reír junto con Naruto, les parecía gracioso la situación.

—¡Teme, esta vez casi hacemos el crimen perfecto! —dijo como si nada cuando paro de reír— Lastima que no vimos el cabello de Sakura-chan —se lamento como niño chiquillo.

Los detectives se quedaron incrédulos, ¿lo decían así de fácil? ¿Qué diantres pasaba por su cabeza? ¿No se suponía que deberían estar negando los hechos e inventándose cualquier excusa barata?

—Hmp —Sasuke ladeo la cabeza. Miro al gerente que asintió con la cabeza y se adentro a la cocina.

—Yo pensé que resolverían el caso en dos días —dijo Sakura con aburrimiento—, pero se tardaron cuatro días, que desilusión. La policía ya no están buena como en mis tiempos —comentó bebiendo de su soda.

—Ustedes mataron a Satō Shin —confirmó Yamato con el ceño fruncido.

Sasuke apoyo una mano en la mesa, se inclino un poco hacia ellos con una sonrisa de lado.

—Ustedes lo único que quieren saber que fue lo que paso. Muy bien. Le diré —se puso serio—: efectivamente llegamos entre las 10:45 y las 11:00. Cuando Sakura subió arriba descubrió al ladrón en su casa, ¿y sabes que fue lo que le quiso hacer? —pregunta más para si mismo, apretó la mano arriba de la mesa—. Trató de violarla.

Sakura se encogió de hombros un poco dolida, aun se acordaba de esa experiencia nada grata en su vida.

La mirada de Sasori se oscureció.

—Luche con él —dijo Sakura interviniendo—. Cuando le hice una herida salí corriendo, Eita me vio sin blusa, me llevo a su departamento. Aoi trato de llamar a la policía pero la luz se fue. Shin rompió la puerta con el hacha y Eita le clavo un cuchillo en la pierna derecha —paro de hablar porque no se acordaba mucho.

Miro a Sasuke esperando una confirmación para seguir hablando. El Uchiha inclinó un poco su cabeza y para ella esa fue la señal. Así que prosiguió con su explicación.

—El ladrón hirió a Eita con el hacha haciéndole una herida mortal, ¿no? —pregunta ahora mirando a Naruto —quién se había encargado de curarle la herida a Eita—. El rubio asintió con la cabeza teniendo una sonrisa socarrona en su rostro ante lo que hacían los detectives: Utakata tomaba notas rápidas y Yamato apretaba la grabado—. De ahí forcejeamos rompimos casi todo —prosiguió—. Saco su pistola yo le golpee la mano con ella, me trato de ahorcar y yo igual.

»Me tiro al piso, Aoi le estrelló una botella en la cabeza. Aproveche la oportunidad para empujarlo contra le ventana y cayó casi muerto —término de decir encogiéndose de hombros un poco aliviada.

Los detectives se miraron entre sí, ya estaban confesando todo. Según los hechos fue en defensa propia. Pero lo de quemar el edificio fue algo incorrecto.

Lo mejor es que tenían la confesión grabada, ya no podrían negar nada.

—Satō no tenía ojos, sus piernas estaban rotas de una forma que el impacto no hizo, y brazos. Y sin lengua.

—¡Oh! Yo fui el se las piernas —Naruto alzó la mano como niño chiquito—. Sasuke-chan ojos y el can lengua. Por si sobrevivía que era remotamente imposible —se encogió de hombros.

—Así que ustedes fueron quienes lo mataron. Después de que el cuerpo cayera, lo llevaron al departamento de Sakura, lo dejaron ahí. Cubrieron de gasolina todo el edificio más el gas y un encendedor —dijo Yamato con ojos entrecerrados armando las piezas para dar con los hechos del crimen. Los tres sólo se. Encogieron de hombros dando a entender que podía ser cierto—. Hubo más involucrados. Los señores Ito y un último. ¿Cómo se llama? —interrogó con seriedad.

—No echamos para atrás a camaradas —Naruto los miro ofendido, otra cosa era que les valiera madres si los descubrían y otra muy diferente a revelar nombres de involucrados—. Y los señores Ito nos ayudaron ya que le salve la vida a Eita.

—Pero la herida era mortal. ¿Cómo le hicieron? —pregunta sorprendido Yamato.

—Es se-cre-to —dice Naruto sin quitar la sonrisa y llevando un dedo a su boca en señal de silencio mientras les giñaba un ojo.

—Ni modos, tendremos que matarlos —dijo con aburrimiento el Uchiha incorporándose poniendo alerta a los detectives. Alzó su mano y una luz empezó a brillar a su alrededor sorprendiendo a los detectives que no dudaron en tocar sus pistolas.

—Sasuke... —Sakura lo miro con reproche— Ya tenemos problemas en descubrirán, ¿y todavía quieres más problemas?

—Linda —le dijo sin apenarse, ya se había acostumbrado y Sakura igual—, nosotros nos podemos librar fácilmente de este problema —miro a Sakura con aburrimiento. Ella le dio una mirada de reproche, y de mala gana, Sasuke bajo la mano solo para no molestar más a Sakura—. Solo hacemos una llamadas y listo. Y si ellos valoran su vida, trabajo como también su familia no harán nada al respecto —dijo con amenaza hacia los detectives que se incorporan con el ceño fruncido.

—La justicia llega tarde o temprano —dijo Utakata.

—Eso es para ustedes, los humanos —Sasuke se puso serio—. En nuestro mundo o vives...

—O mueres —completo Sasori desde la otra mesa. Los detectives lo vieron—. el Fujun'na hantā tiene razón; las normas en este mundo son un asco. Por eso nosotros podemos cometer esa clase de atrocidades por juego o simplemente hacerlo y nunca pasara nada —se encogió de hombros. Dejo dinero en la mesa y se fue del local. Sentía que no podía hacer nada más allí.

—¿Su mundo? —pregunta desconcertado Yamato viendo como Sasori se iba.

—Nuestro mundo, así que piensen las cosas antes de hacerlas —le sugirió Suigetsu con burla—. Tal vez mañana no vean la luz del sol.

Los detectives miraron amenazantes a Sasuke, éste se mantenía serio.

Esa era un amenaza y muy grave.

—En máximo 24 horas habrá una orden de arresto en su contra —Yamato sonrió triunfante—. Solo recuerda aquel asesinato Sakura. ¿Cuanto tardo la policía para descubrir la interrogante? —pregunta. La pelirrosa ensancha sus ojos de sorpresa y sus ojos se llenaron de lágrimas. Naruto miro con odio al detective por hacerle recordar un acontecimiento doloroso de su vida— sentirás la misma sensación, pero esta vez no será con una linda y hermosa psicóloga. Que tengan buenas tardes —hizo una reverencia y salió del local junto con su compañero.

—No te preocupes Sakura-chan —Naruto le paso una mano por su espalda frotándola para tranquilizarla— en unos minutos arreglo esté embrollo —dijo poniéndose de pie y salió del local.

La gente comenzó a entrar. Todos los empleados empezaron a moverse incluyendo a Sakura.

Se seco las lágrimas para no estar demacrada y ponerse a trabajar

Sasuke se quedo pensativo unos minutos, paso alado de Sakura quien atendía una mesa. Le murmura al oído que regresa en unas horas y ella asintió con la cabeza.

*::*::*::*::*::*

Estación de policía.

06:35 pm.

Yamato entro junto con Utakata, los dos listos para entregar las evidencias y resolver el caso más rápido de lo que no habían hecho.

—Shiro —saludo Utakata a una mujer rubia de ojos negros y con lentes. Ella se le veía nerviosa— ¿que sucede?

—El caso de Satō Shin a sido cerrado. Los altos mandos lo han ordenado —dijo tallándose las palmas de las manos.

—¡¿Qué?! —casi grito Yamato. ¿Cómo era posible eso?

—La orden viene de más arriba —explico—. Si encontraron pruebas ya no serán válidas. El caso está cerrado por falta de las mismas. Ya paso el tiempo ordenado —suspiro para tranquilizarse.

—Pero si ya encontramos al asesino —dijo Utakata molesto—. No pueden hacer eso. Están encubriendo a los asesinos... Es corrupción...

—¡Utakata, Yamato a mi oficina ahora! —ordenó un hombre de alrededor 28 años de cabello negro corto y ondulado. Sus ojos eran negros rasgados. Vestía unos jeans azules y una camisa manga larga morada remangada hasta los codos. Paso alado de ellos teniendo el celular en la mano.

Los dos siguieron a su jefe hasta dicho lugar.

El pelinegro se paso del otro lado del escritorio. Los dos detectives, cerraron la puerta tras de sí.

—¿Qué fue lo que descubrieron? —pregunta con seriedad.

—Encontramos cabello de Haruno Sakura en la escena del crimen. Revelaron todo, ella junto con otros tres cómplices más que son Uzumaki Naruto, Uchiha Sasuke y un último cual no revelaron nombre, mataron a Satō Shin y quemaron el edificio para encubrir las pistas —Yamato saco la bolsa y Utakata sus notas. Los pusieron en la mesa.

—Oh... —murmura con el ceño fruncido— que bien. Lo felicito por resolver su primer caso en tan poco tiempo. Pero... —hizo una pausa larga— el caso a sido cerrado.

—¿Por qué?

—Hay cosas que es mejor no saber —suspiro un poco—. Si se ponen a pensar. ¿Cuál es el chiste de resolver el caso? Nadie reclamo por el cuerpo. Nadie denunció. Pero si hubo un delito. Eso es claro —se cruzó de brazos—. Sin embargo a veces es mejor dejar las cosas así.

—Pero es incorrecto. Eso no es la ley. La justicia tiene que hacerlos pagar por el delito que cometieron —Yamato no estaba dispuesto a olvidar lo que paso ahí.

—Pero hay cosas que no merecen ser castigadas —rectificó—. Ellos nos hicieron un favor: eliminar una amenaza para la sociedad. Por qué eso es la verdad —señaló con un dedo— Satō pudo matar a Haruno Sakura y a Ito Eita. ¿Quien hubiera garantizado que no haría lo mismo con otras personas? Más muerte más sed de venganza y más problemas. Así que es mejor evitarnos de ellos —agarró las evidencias—. Esto será eliminado y dejado como un caso cerrado por falta de pruebas.

—¿Hace esto por su propio gusto, verdad? —acusó Utakata.

—No, y si —levantó dos dedos—. No, es porque son órdenes de arriba y si, porque estoy haciendo un favor. Si metemos a la cárcel alguno de ellos, "alguien" —enfatizó la palabra— dejará de ayudarnos en los casos más extremos.

Yamato reprimió el impulso de preguntar de quien se trataba. Sólo se limitó a apretar los puños.

—Los matarán a los dos y a su familia, tomen esto como un favor —siguió diciendo—. Ahora, ustedes no saben nada. Ya nadie comentará de este caso y tampoco intenten algo, claro que, si no quieren terminar muertos en las vías del metro al día siguiente —término de decir y pidió que se fueran.

—Con permiso, Shisui —dijo entre dientes Yamato saliendo de la oficina junto con su compañero que seguía indignado y confuso.

Al salir, se toparon con una persona que les recordó a Sasuke. Pero no era él, este hombre era más mayor y tenía el cabello largo.

Itachi entro a la oficina teniendo una sonrisa de lado.

—Está todo resuelto —dijo Shisui con una sonrisa.

—Genial, gracias por el favor.

—Todo sea por la familia y por esa chica. Es conveniente estar del lado de una próxima cabecilla —Shisui se encogió de hombros sobandose la barbilla—. Me la tienes que presentar, por lo que veo con Sasuke esta muy clavado en ella.

—Eso sí, pero nada más como amigos. Te invito a comer.

—Pero tu pagas —le advirtió sonriendo socarrón.

*::*::*::*::*::*

Restaurante Ichiraku.

07:45 pm.

Sakura bostezo de nuevo, esta en la barra levantando pedidos para llevar. El ambiente está tranquilo y sereno.

Noticias de última hora —la televisión encendida pasaban las noticias.

—Gracias por su compra vuelva pronto —dijo Sakura sonriendo amigable a un cliente que se marcho al recibir su pedido.

La policía reveló algo sorprende. Los asesinatos que se han dado últimamente están ligados con desapariciones y mismos asesinatos de 1994, donde en ese años se descubrió una fosa común en lo más profundo de Hong Kong, China.

—Mmm... —Sakura puso más atención como las otras personas.

El presuntuoso detenido en ese entonces había confesado que solo lo hacía por diversión. El señor Hidan murió en 2003; sus crímenes junto con estos tienen mucho parentesco. ¿Será que alguien trata de seguir sus huellas?

De seguro se trata de un demonio —pensó Sakura encogiéndose de hombros.

Por otro lado, la policía de Tokio cerró al caso de Satō Shin —la foto del ladrón apareció a un lado de la pantalla— por falta de pruebas y el tiempo finalizado. Uchiha Shisui, jefe de delitos mayores dijo algo que todavía sigue con una interrogante —Sakura presto más atención al escuchar el apellido Uchiha.

Por lo que sabía los Uchiha solo vivian en el fuente y si se escuchaban el apellido fuera de allí era porque esa persona era un desterrado o un mestizo.

Le presto más atención a la televisión, pasaba una toma donde el Uchiha estaba rodeado de reporteros.

—«El caso a sido cerrado por falta de pruebas. Las leyes de esta sociedad son trasparentes.» —dijo ante la pregunta de un reportero.

—«¿No es como, algunos aseguran, que están encubriendo el asesinato? Con esta vez van 7 veces que pasa lo mismo» —otro reportero pregunto.

Shisui abrió la boca para responder.

—«Hay cosas que es mejor no saber y permanecer ignorantes por el bien de la sociedad.» —dijo para después empezar a caminar mientras que los reporteros trataban de que respondiera más de sus dudas.

Sakura asintió con la cabeza estando de acuerdo con lo que dijo Shisui, a veces era mejor permanecer ignorante.

Otras no.

*::*::*::*::*::*

Departamento de Kakashi.

11:13 pm.

—¡Tío! —exclamó alegre la pelirrosa al ver al peli plata, le dio un abrazo cuál él respondió gustoso. Ayer de había ido a Nueva York en busca de información.

Sasuke y Naruto lo saludaron alegremente —ese fue el último—. Pasaron a la cocina para platicar.

—Toma —Kakashi le dio budín a Sakura que agradeció emocionada—. Encontré algo interesante hoy en la tarde con Shisui —dijo sacando una carpeta— posiblemente... Hemos encontrado a un mestizo que nos conviene que este de nuestro lado —sonrió de lado.

Todos prestaron más atención. Kakashi anteriormente les comunico que no sería mala idea buscar mestizos y platicar con ellos. Así tenían más aliados.

—Es un francotirador. Según la información se hizo oficial su titulo hace dos años —abrió una carpeta—. Nadie sabe su nombre verdadero pero si su identidad, es hombre. Se hace llamar ¹Mugennohi, lo más sorprendente es que puede cargar un CHEYTAC M200(cerrojo) —explicó.

—¿Un que cosa? —pregunta desconcertada la pelirrosa al no entender nada.

—Es un rifle, un arma —le dijo Sasuke, luego dirigió su mirada a Kakashi.

—Los que lo han visto con ella carga el arma con mucha facilidad y se mueve con agilidad, corre sin ninguna dificultad, ni siquiera los más expertos y fuertes pueden hacer eso —les mostró una foto del arma, un rifle color dorado largo en un mostrador—. Esta es su arma. Es de calibre 408cheytac y su alcance efectivo de 2000-2300 metros. En pocas palabras un arma singular.

—Para que pueda cargar esta arma tan pesada y tenga una experiencia nata, quiere decir que pude ser un cazador o algo así —Sasuke se puso serio.

—Pero también cabe la posibilidad de ser un mestizo —Kakashi frunció el ceño.

—¿Es hombre? —pregunta Naruto al ver una foto, donde está una persona vestida de negro, tirado en el pasto con el rifle y teniendo una máscara dejando ver sus ojos amarillos.

—Si, pero nadie sabe su verdadero nombre. Nació en Corea del Sur en Seúl. No se sabe su ubicación actual pero la última vez que lo vieron fue hace meses en Nueva York. Pero cuando fui ya no se encontraba en el lugar, tengo informes que estará en Corea del Sur en estos días.

—Es cuestión de investigar —dijo Sasuke—, vayamos ahí. Tal vez pueda rastrearlo. Hay que pedir permiso a la escuela y pedir a Karin que se quede a cargo de Sakura —lo último lo dijo mirando a la mencionada.

—Okey, otra semana aburrida —comento llevándose un pedazo de budín a la boca. Bebió del vaso con popote, ya le tocaba su ración de sangre.

Kakashi sonrió socarrón mientras sacaba un sobre y una caja mediana. Se lo tendió a Sakura que lo miro desconcertada.

—Todo lo que viene aquí es tuyo, ábrelo.

Sakura apartó su comida, rompió el sobre por la orilla y lo abrió. Metió la mano y lo primero que saco fue dos documentos pequeños donde tenía escrito PASAPORTE y el otro VISA. Miro desconcertada a su tío cuando los abrió y vio su nombre y foto ahí.

—Son tuyos, ahora puedes acompañarnos a los viajes que haremos —sonrió levemente bajo su máscara.

Sakura se había quedado sin palabras. Nunca pensó tener una de esas, en la escuela, antes le presumían sus compañeros sobre esos documentos.

Podría conocer otros lugares.

—Gracias... —sonrió de la misma forma, agradecida.

—Revisa hay más —le dijo apuntando la caja y sobre.

Sakura metió más las manos en el sobre y descubrió que había tarjetas de crédito de varios lugares. En inglés, y en español como lengua extranjera que no supo entender bien.

Se quedo maravillada al ver una tarjeta en particular, era una blanca con rallas rojas y azules. Era de la biblioteca que estaba cerca del centro comercial. Una gran biblioteca que sólo podías comprar libros con esa tarjeta.

—Eso se le ocurrió a Sasuke —aclaró su tío mirando a Sasuke que se sonrojo levemente cuando Sakura poso su mirada en él.

—Gracias —le dijo y Sasuke se sintió satisfecho—. Pero no creo que todo esto sea necesario... —empezó a decir. Claro que, la tarjeta de la biblioteca lo metió en su bolsillo trasero del jeans. Sasuke entrecerró sus ojos al ver eso y le dedicó una mirada de «si como no» llena de ironía.

—Sakura, te dije que yo me haría cargo de ti. Cubrir tus necesidades básicas y secundarias —sonrió más al ver que Sakura empezó a entrar en razón—. Entiendo que no quieras dejar el trabajo, esta bien. Pero esto es un lujo que puedo darte.

Sakura no pudo decir nada más al respecto. Abrió la caja y se quedó sorprendida por lo ve vio.

Más dinero, pero en efectivo.

—Hay libras, wors, dólares... —empezó a decir Naruto.

—Claro —susurro con resignación. Ya no podía decir nada más. Miro lo otro extremo de la caja, y se encontró con una pistola negra con una estrella negra.

—Todos tenemos una, está es para empezar —Sasuke agarró el arma, Sakura lo miro curiosa— te enseñare a disparar y utilizar la katana. Empezaremos a entrar esos poderes.

—Bien —asintió con la cabeza y saco otra caja más pequeña, pero ésta, está envuelta con papel decorativo un moño. Lo agitó un poco— ¿y esto es…? —pregunta curiosa.

—Es mi regalo —dijo presumido el Uzumaki— ¡ábrelo Sakura-chan!

La pelirrosa alargo una uña y partió el papel. La caja de igual manera se rompió.

Sakura saco un celular touch algo grande y de color negro. Atrás tenía la tapa color blanco. Vio en la caja y había unos audífonos y cargador.

—Ammm... Arigato —murmura.

—¡Y esto... —Naruto saco de quien sabe dónde una laptop gris, la alzó al aire con ambas manos— es de parte de Hiko-chan!

¡Nooo! ¡Son muchos regalos! Contrabajo y le entiendo a la computadora de Sasuke y a su celular —Sakura fue rodeada por un aura oscura y agacho la cabeza.

—¿No te gustaron? —pregunta desilusionado el rubio.

—No es eso, si no que... No se nada de la tecnología —murmura— contrabajo y le entiendo a la computadora de Sasuke... Moriré de analfabetismo —dijo dramática, su alma salió por su boca, sus ojos se volvieron puntitos y cayó de forma cómica al piso sobresaltando a los tres varones.

*::*::*::*::*::*

Centro comercial de Tokio.

Miércoles, 27 de Mayo.

03:05 pm.

Es día estaba tranquilo, no había tanta gente en el centro comercial.

Disfrutaba de su caminata con los audífonos puestos, miro la pantalla del celular. Era todavía temprano, para entrar al trabajo faltaba media hora. Podría andar un rato caminado observando. De nuevo dio otra mirada al celular y sonrió levemente al ver la foto de pantalla.

Una donde está Sasuke, Naruto y ella. Su amigo rubio fue quien tomo la foto. Desde un ángulo de arriba en el restaurante Ichiraku —se la pasaba mayormente metidos ahí los fines de semana—.

Ella sentada en la mesa vestida con su uniforme de trabajo y con una sonrisa viendo hacia la cama, alado está Sasuke, que ese día había decidió vestirse casual: una camisa manga larga color azul oscuro, las mangas remangadas hasta los codos, los dos primeros botones de la camisa desabrochados dejando ver casualmente un poco de su torso. Unos jeans negros desgastado, con una cadena de lado en donde va el cinturón cual cuelga la cadena que Sakura que regalo y la de él.

Solo se veía que alzó los ojos solo por unos segundos, cuales, Naruto aprovecho para tomar la foto.

El rubio esta sentado del otro lado de la mesa, al parecer tuvo que alzar la mano, hacia un símbolo de amor y paz junto con la lengua de fuera. Sólo se le podía apreciar un poco la camisa de polo azul que tenia puesta.

Se acordó que ese día, ella y Naruto tuvieron que recompensar la foto, o más bien "las fotos" que le tomaron, por cinco cajetillas de cigarro.

—Ese Uchiha se fuma una cajetilla al día. Con suerte le duraba día y medio —refunfuña divertida.

Miro a su lado, no había nadie. Sasuke no había ido con ella, y el motivo era muy gracioso.

Rió un poco al recordar que, la noche anterior, se agarraron a beber con Shikamaru —cual había estado fuera de la ciudad para visitar a su novia de China—, Naruto, Kiba —que paso a saludarlos de casualidad y para ver como estaba Sakura—, Itachi, Shisui —quien conoció ese mismo día, le pareció una persona muy graciosa y agradable. Se la paso todo el rato poniendo celoso a su primo Sasuke— Anko, Tsunade —que esa donde había alcohol iría—, Sasuke y sorprendente Tenten —que se unió después de llegar del trabajo. Su último día pues había renunciado—. Al parecer festejaba un aniversario del lugar que fue por años su hogar: Libertad.

Los que no vivían allí se quedaron a dormir en el suelo, claro que, no lo sintieron mucho ya que todos estaban borrachos.

Kakashi, Hikoro y Sakura, fueron los únicos sobrios de la noche. Sakura se fue a dormir con Hikoro esa noche, y Kakashi se quedo cuidando a la bola de borrachos.

Cuando se fue a la escuela en la mañana, todos los que tomaron se encontraban dormidos en la sala.

Shikamaru acostado en el sillón chico con la boca semi-abierta; Tenten boca abajo en el sillón más grande, su brazos colgaba como su pierna; Itachi en el piso boca arriba estando abrazando una botella, entre sueños decía que no se arrepentía de nada; Shisui cerca de Itachi sentado con la cabeza agachada y babeando; Naruto sentado en el suelo recargando su cabeza en la mesita de noche, con saliva en la comisura de los lados y roncando; Anko durmiendo en el suelo de igual manera abrazando dos botellas vacías; Tsunade dormía alado we Anka boca abajo, un hilo de saliva escurria pot la comisura de sus labios; Kiba dormía normal, sin signos de haber tomado y estaba acostado en el sillón mediano y por último, Sasuke. Quien dormía de la misma forma que Kiba, pero el suelo justo alado de Shisui, tenía un brazo flexionado detrás de su nuca y la otra sobre su torso.

De seguro cuando se levantaran, tendrían unas ojeras marca mapache ya que apenas y durmieron una hora, y tendrían una resaca de los mil demonios.

El licor que tomaron no era cualquier licor. No, fue uno que hace un amigo suyo y que Anko llevo hasta para que todos se bañaran en el.

Sakura les hizo la maldad de poner una canción de rock pesado, que para ellos fue como un grito ya que todos gimieron por el dolor de cabeza. Ella se apresuró irse y salir corriendo antes de que uno de ellos se parará y fuera contra ella.

El único que despertó para advertirle —o más bien amenazarle— fue Sasuke gritando que no se escaparía de su venganza.

De nuevo rió. No se había sentido así en mucho tiempo, alegre, llena de vida. En ese tiempo empezó a ser nuevos y gratos recuerdos junto a sus amigos, nuevas y confiables personas con su propia personalidad que los hacían únicos e irremplazables; personas que estarían con ella hasta el fin de sus días y que siempre podía contar con su apoyo.

Por un momento pensó que... Si ellos no hubiesen llegado a su vida, ésta sería la misma de hace unos meses: monótona.

Así de sencillo. No tenía palabras para descubrirlo más.

Sus lazos invisibles o como ella les decía "rojas", se iban fortaleciendo a base de las experiencias y anécdotas que vivían juntos.

Era bueno tener personas a su alrededor, eso le hacía sentirse viva. Sentirse útil en algunas ocasiones, pero sobre todo, querida.

Se detuvo en el Starbucks cual apenas acaban de abrir cerca del área de ropa. Tenía ganas de tomar café —el Uchiha le pego el afán por el café que hacían ahí—. Se adentro al lugar, todavía le faltaban 20 minutos para entrar. Se formó en la fila no tan larga esperando su turno.

Unos minutos más y faltaba por atender una persona para luego seguir ella. Frunció el ceño al ver que, el cliente y el cajero discutían. Discretamente bajo el volumen a la música para escuchar.

—¡¿Qué no aceptan tarjetas de crédito?! ¡¿Qué mierda les pasa?! ¡Se supone que deberían! —exclamó indignada una chica alta de piel clara y de unos 20 años con un leve asentó americano. Su cabello es largo hasta las rodillas ondulado y de un hermoso color chocolate brillante. Y hacían juego con sus grandes ojos jades cuales reflejaban molestia.

—Lo siento señorita, pero apenas la sucursal acaba de abrir y todavía no tenemos ese servicio —el chico tenía el ceño fruncido. Apenas hace dos días que trabajaba ahí y ya tenía problemas.

La chica se cruzó de brazos haciendo un mohín, tendría que quedarse sin su adorado pastel de chocolate. Odiaba que le negarán sus cosas favoritas.

Sakura asomó su rostro por el hombro de la chica. La observó por primera vez detalladamente.

Su cabello y sus ojos no eran lo único que resaltaba. Si no también su cuerpo. Curvas bien definidas y donde deberían estar. Alta, tal vez de metro ochenta, fracciones delicadas y finas. Rasgos orientales pero más occidentales. Tenía puesto un kimono corto, de la parte de abajo esponjado de color crema y un listón grueso color negro con un moño en la parte de atrás. Las mangas eran largas con detalles de pétalos negros. Unas botas negras tipo zapatillas —por el tacón de agujas de no más de diez centímetros— que le llegaban hasta las rodillas, y de esa parte en medio, hasta las muñeca del pie, había una abertura adornado por agujetas delgadas negras.

—¿Cuánto es? —pregunta al cajero, este se sonrojo al ver a Sakura.

—Son 1400 yenes —contestó en susurro.

La ojijade mayor miro desconcertada a Sakura quien saco dinero de su mochila y se la entrego al muchacho que lo agarró y le entrego la bolsa.

Sakura le tiendo la bolsa a la recién conocida.

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Departamento de los Uchiha.

03:20 pm.

—¡Ahhh...! —gimió de nuevo el pelinegro mayor. Se llevó el vaso de agua a sus labios. Se trago más patillas en pesadez y sintiendo el sabor rancio en su boca.

—Maldita resaca —murmura resentido el rubio, fulmina con la mirada la botella frente a él. Esa botella era la culpable de su terrible dolor de cabeza.

Shisui murmura que nunca más caería en las provocaciones del alcohol.

—¡No grites! —Kiba se agarró la cabeza. Hacía mucho tiempo que no sentía la resaca.

—¡Yo no grite! —dijo Naruto y todos sintieron una punzada de dolor en la cabeza y gimieron nuevamente.

—¡Estos no aguantan nada, les falta aprender más mocosos! —dicen Anko y Tsunade indignadas, bebieron de un solo trago la botella que traían en sus manos.

*::*::*::*::*::*

Centro comercial de Tokio.

—¡De nuevo muchas gracias! —exclamó alegre la peli chocolate.

Sakura y ella están sentada en una de las mesas fuera de un área libre. Dónde la gente podía irse asentar y observar el lugar.

Sakura sonrió levemente, bueno no era que quisiera hacerlo, bueno si. No sabía en que gastarse el dinero, y como su tío le advirtió que cuando llegara a casa no quería ver el dinero que le dio.

Así que cuando vio a la turista y su problema… Se le ocurrió la idea.

Bebió el café que compró.

—No fue nada —se encogió de hombros restándole importancia. Se quedaron unos minutos en silencio, de por sí Sakura no era muy habladora con la gente que apenas conocía.

—Lo siento, mis modales son muy pésimos —dijo la chica al recordar que no se había presentado, todavía tenía ese asentó occidental. A Sakura le parecía una cosa fascinante—. Me llamo Nakahara Ali —se presentó con una gran sonrisa mientras se llevaba a la boca un pedazo de pastel— ¿y tu?

—Haruno Sakura, un placer, Nakahara-san —sonrió alegre.

—¡¿"San"?! Por Kami, no seas así. Me haces sentir más vieja —la chica la miro con horror. Sakura no pudo evitar reír un poco—. Ali a secas ¿vale?

—Vale, Ali —aceptó asintiendo con la cabeza.

—¿Tú conoces aquí donde haya un banco cerca? —pregunta después de unos minutos de silencio.

—Mmm... —se quedo pensativa unos segundo— Si.

—Si no fuera muchas molestias... ¿Podrías llevarme? Enserio, no me ubicó en Tokio. Apenas y vengo visitando, verás... Vengo de Florida, Estados Unidos —explico con una sonrisa nerviosa, se rasco la nuca un poco apenada.

—Lo siento, con gusto te llevaría pero... —la miro con disculpas— dentro de 10 minutos entro a trabajar —se disculpo.

—¡Oh! Entiendo... —murmura desilusionada llevándose un bocado de pastel a la boca— el trabajo es primero.

Sakura tuvo un poco se lastima, con una suspiro empezó a decir.

—Te llevaré —dijo decidida. Ali alzó la vista sorprendida.

—¿Y tu trabajo?

—Pediré permiso para salir temprano, con suerte y el viejo me dice que si.

—¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Enserio de lo agradecería mucho! —exclamó la ojijade mayor con alegría, ¡por fin algo bueno en el día!—. Te regresaré el dinero que utilices en mi. Sólo tengo que ir a retirar mi paga —dijo pensativa—. Puedo esperar toda la tarde, no tengo problema.

—Vamos entonces —Sakura se puso de pie y Ali no dudo en seguirla.

*::*::*::*::*::*

Restaurante Ichiraku.

03:28 pm.

Sakura entro por las puerta de empleados. Por suerte se encontró con su jefe ahí.

—Mmm... Señor Teuchi —llamo un poco tímida, el viejo le sonrió amigable.

—Dime Sakura. ¿Qué puedo hacer por ti? —pregunta el viejo.

—Este... Se que este es mi última semana que estaré trabajando entre semana —empezó a decir—. Pero... Quería pedirle permiso para salir primero…

—Sakura —interrumpió, ella lo miro—. Te debo tu día de descanso de la semana pasada ¿no?

—Si, ¿por qué? —pregunta desconcertada.

—Tómate el día libre —le sonrió alegre—. Vete sin cuidado. Aquí nosotros nos las arreglamos. Te lo mereces.

—Pero...

—Nada de peros, ve — le ordenó apuntando la puerta—. Haz lo que tengas que hacer y regresa a casa.

—Enserio, muchas gracias viejo —dijo agradecida la pelirrosa, le dio un enorme abrazo. Se dio media vuelta y salió del local.

*::*::*::*::*::*

Fuera del restaurante Ichiraku.

Ali esperaba afuera sentada en una banca jugando un juego de zombies en su celular.

—¡Muere bitch! —exclamó divertida Ali apretando la pantalla rápidamente. El celular emitió un sonido sonoro de una explosión— ¡Logro logrado! —dijo alegre sonriendo como niña chiquilla al ver que decía en japonés la frase mencionada.

—Mami, esa mujer es rara —un niño que pasaba alado de Ali la miro con extrañeza.

—No la veas —la mujer jalo a su hijo del lado contrario y siguió con su camino.

Ali les mostró la lengua de forma infantil cuando desaparecieron por las tiendas. Madres sobreprotectoras.

Volvió a mirar la pantalla del celular y a jugar de nuevo.

Movía impaciente el pie, esperaba que a Sakura le diesen permiso. Ahí tenía el dinero para pagar el hotel cual se estaba quedando. Si no retiraba el dinero ese mismo día no dormiría en su cómodo colchón.

De un momento a otro alzó sus ojos al frente y se le iluminaron al ver a Sakura salir del restaurante.

—¿Qué te dijo tu jefe? —pregunta rápidamente cuando llego frente a ella.

—Me tomo el día libre —sonrió triunfante. A Ali se le iluminaron los ojos.

—¡¿Entonces que esperamos?! —pregunta energética. Guardo su celular en el interior de su kimono y se paro rápidamente—. ¡Andando se a dicho! —dijo decidida dando marcha a su caminata.

Sakura sonrió divertida y la siguió de cerca.

Una vez fuera del centro comercial, se dirigieron a la estación del metro para ir al banco más cercano. En el camino, Ali venía platicando puras cosas chistosas. Y jugando a algo que ella había inventado en ese mismo momento, le llamaba «ese tipo es un gigolo». Se trataba de ver a una cierta persona e imaginarse su vida.

—Ese el de rojo que está parado ahí —apunto con la mirada a un señor, era de treinta y pico años, cabello azul alborotado y ojos levemente rasgados color crema. Vestía una camisa polo roja, unos pantalones de tela negra y unos zapatos de mismo color. En su mano tenía un saco y en la otra agarraba el celular que tenia en la oreja.

—Tiene cara de divorciado. Trabaja en una firma de abogados, gana lo suficiente para dar pensión a sus dos hijos —dijo Sakura cuando doblaron en una esquina.

—Yo le vi de soltero, ¿que va a tener hijos? Se ve que no puede ni con sigo mismo —se cruza de brazos pensativa—. Trabaja de cajero en un supermercado pero viste así para no sentirse tan miserable.

—Muy buen... —murmura Sakura divertida. Ahora le tocaba escoger.

Su celular empezó a sonar. Lo saco del interior de la mochila y se sorprendió un poco al notar que era Sasuke. Él no era de llamarle ya que la mayor parte del tiempo esta con ella.

—Ya empezó el novio —dijo con burla Ali al ver el nombre de quien la llamaba.

—De hecho es uno de mis dos mejores amigos —corrigió, el otro se refería a Naruto. Dejo que sonará hasta que la llamada seso.

—Que mala —Ali fingió sorpresa.

Sakura rió por debajo negando ligeramente con la cabeza.

—Si quiere escuchar mi hermosa voz, que hable tres veces. Eso le pasa por amenazarme en la mañana —dijo con rencor—. Ayer él y unos amigos se agarraron a la borrachera —explico al ver que Ali tenía dudas—. Les hice maldad de ponerles música en la mañana.

—¡Eso es! ¡Tu eres unas de las mías! —exclamó divertida— una que le gusta chingar en momentos perfectos —soltó una carcajada.

Su celular sonó nuevamente, y era otra vez Sasuke. Ahora no se hizo de rogar y contesto.

—¡Hola!

Si serás —murmura Sasuke con rencor, pues prácticamente la pelirrosa le grito.

—¿Ya estas mejor? Al parecer una ducha y tus cigarros son buenas para la resaca. Prueba el sexo en la tarde, tal vez eso también te siente bien —comento con burla. Ali ahogó una risa.

Chistosita —dijo nuevamente con rencor.

—Soy culpable de todo pecado...

—¡Te toca! No podemos seguir con el juego hasta que bajemos del metro —le dijo Ali a Sakura que asintió con la cabeza buscando con la mirada una persona.

Desde el otro lado de la línea, Sasuke está acostado en su cama sin camisa y con el aire acondicionado encendido. Frunció el ceño al escuchar aquella voz un poco chillona, no la reconoció. Pues, Sakura no tenía muchos amigos que digamos y él conocía a todos.

¿Con quién estas? —pregunta con recelo.

—Ya van a empezar con las preguntas típicas —dijo de forma sarcástica la ojijade mayor. Pudo escuchar la pregunta de Sasuke— y luego viene: ¿a dónde vas?

—Alguien que conocí hoy —Sakura suspiro—. El viejo me dio el día libre por lo de la semana pasada, y llevo a Ali a un banco. Es turista —explico brevemente—. La de amarillo —ahora le dirigió la palabra a Ali.

Ali se quedo mirando fijamente a la mujer rubia alta de cuerpo estructural y de infarto, ojos morados penetrantes y cabello lacio hasta la cintura. Tenía puesto un vestido rojo muy pegado al cuerpo resaltado sus curvas. Un escote que dejaba mucho a la imaginación de los hombres, unas zapatillas negras con tacones de aguja de 15 centímetros de alto. Y para finalizar una cartera de mano color negro.

—Definitivamente es dueña de un antro muy prestigioso —aseguró Ali—. O tal vez sea una «suripanta», gana mucho dinero y de paso, no sé. Tal vez haga uno que otro fraude a un viejo con mucho dinero y si tiene suerte a un papacito adonis —finalizó satisfecha de su mente, se cruzó de brazos.

Sasuke escucho aquello, su mirada se volvió crédula.

¿Qué fue eso?

—Sasu-chan! —exclamó Ali burlona, se inclino un poco al celular— jugamos a algo que se llama «ese tipo es un gigolo». —rió al escuchar el gruñido del azabache— ¡te toca!

—Le vi cara de ramera —asegura firme—. Está en busca de hombres ricos y jóvenes. ¿Viste el anillo en su mano dedo? Se hace la casada para atraer hombres que les gusta la adrenalina y lo prohibido —lo último lo dijo con misterio.

¿Sakura... Qué cosas haces? —el Uchiha rió resignado. Le gustaba saber lo mucho que se divertía la pelirrosa.

—Jugando —contestó con inocencia.

—¡Ese allá! —Ali apunto a un pelirrojo.

Sakura trago grueso al reconocer a Sasori parado en espera a que el semáforo se pusiera en rojo para poder pasar. La pelirrosa se volteo rápidamente jalando del brazo a Ali. Camino a paso rápido desconcertadola.

—Mala idea —aseguró—. Es mi ex —contesto ante su mirada de duda.

¿Qué? —Sasuke se sentó en la cama.

—¡Huy! Tenía cara de tomate podrido —le insulto— ese si se veía de ser gigolo... ¡Maldito calor! —insulto mirando al sol. Cuál daba rayos de sol potentes. Miro su celular, estaban a... ¡¿36° grados?!.

—Créelo que si —concordó Sakura entre risas, también sentía el calor y el sol quemaba su piel descubierta. Se hizo de lado la coleta de su cabello —pues le había crecido hasta la cintura— y le hacia muy bochornoso—. No te preocupes Sasuke, Sasori no me vio y no creo que me siga —dijo para no preocuparlo.

Iré a buscarte —sentenció el azabache.

—No es... —empezó a decir pero Sasuke la interrumpió.

Lo es —y dicho eso colgó.

Sakura suspiro con frustración mirando la pantalla del celular.

—Dijo que vendría por mi —hizo un mohín—. No le dije donde estoy pero lo más seguro es que me encuentre.

—Mmm... —Ali se quedo pensativa. Sakura saco su tarjeta de metro y la paso dos veces para que pudieran entrar— apaga el GPS —le sugirió.

—¿Qué es eso? —pregunta. Definitivamente la tecnología no era su fuente.

—Por ahí te localiza, es lo más seguro. Si lo apagas no te encontrará —le dio una mirada traviesa. Sakura sonrió de la misma forma.

—¿Harías el honor de apagarlo? —pregunta teniéndole el celular ya desbloqueado.

—Sera todo un placer —contesto ella con maldad.

*::*::*::*::*::*

04:46 pm.

—De nuevo te lo agradezco —Ali hizo una reverencia, después de todo si pudo llegar al banco. Ahora ya tenía dinero y le había regresado a Sakura lo que se prestó, al principio la pelirrosa se negó pero al final no tuvo otra opción.

—De nuevo, no fue nada —agitó su mano restándole importancia—. Me divertí mucho contigo.

—Yo igual —confesó con una sonrisa—. ¿Te llamaré, vale? Espero verte otra vez y pronto —le dio una amigable abrazo, se separó de ella—. Anote tu número —le giño el ojo.

—Que astuta —dijo divertida.

—¡Es que nadie puede con mi sabrosura polar! —dijo entre risas, miro la hora de su celular— ¡oh! Ya es tarde, me tengo que ir —le dio un beso fugas en la mejilla y se despidió con la mano mientras corría en dirección contraria.

Sakura agitaba su mano, suspiro al perderla de vista. Bueno, por lo menos su día o la mitad de su día fue bonito. Conoció a una persona agradable y muy graciosa. Eso era un buen comienzo.

Se quedo un rato de pie, observó el sol, si que hacía calor, se limpio el sudor con un pañuelo que traía consigo.

—Regresaré a casa —pensó en voz alta.

—¿Quieres que te lleve? —pregunta con ironía alguien a su lado.

La pelirrosa dio un tremendo respingo al escuchar la voz de Sasori alado suyo. Rápidamente se alejo de él teniendo una mano justo en el corazón que se aceleró.

—No, ¿y que haces aquí? —pregunta de forma brusca cuando recuperó la compostura y el aliento— ¿acaso intentas secuestrarme nuevamente? —pregunta con temor llevándose las manos a las mejillas.

—No —el pelirrojo ladeo el rostro—. Enserio, me arrepiento de eso.

—¡Vaya! Por lo menos AHORA —recalcó la palabra— eres sincero —empezó a caminar hacia la estación del metro.

—Se que no fui el mejor novio...

—Fuiste muy pésimo. ¿Enserio no sabias que odio la frambuesa? —pregunta mirándolo con burla sobre su hombro. A Sasori le salto un tic nervioso en su ceja—. Un punto menos a tu favor —alzó un dedo—, mmm... Secuestrarme, otro punto menos. A ver difamado cosas sobre mi en la escuela, otro punto menos y... Haberme engañado otro punto menos —a cada acusación levantaba un dedo.

Llego la metro y paso su tarjeta. Sasori hizo lo mismo.

El celular de Sakura sonó, lo miro. Un WhatsApp de Sasuke. Abrió con flojera el mensaje.

Sasuke: ¿dónde demonios estas?

Escribió una respuesta rápida.

Sakura: Estación cerca del banco en el centro.

—Por eso estoy en busca de tu perdón —confesó Sasori con un ligero sonrojo en las mejillas. Apenado volteo su rostro cuando Sakura despegó la vista de su celular ignorando el vibrar.

La pelirrosa abrió la boca del asombro. Nunca pensó escuchar esas palabras por parte de Sasori. Parpadeo desconcertada y hasta un cierto punto, incrédula.

—¿Te sientes bien? —pregunta realmente preocupada poniendo una mano en su frente y acercándose a su rostro.

Sasori se quedo inmóvil, un poco impactado por la acción de la pelirrosa y por su repentina a cercanía hacia su persona.

—No es normal que tu, sobre todo tu, digas esa clase de cosas —se alejo un poco de él aún mirando incrédula.

—Se... Qué fui un idiota...

—Eres un idiota —corrigió la pelirrosa.

—... Por haberte tratado así y no valorarte —continuo diciendo ignorando el comentario—. Quiero pedirte otra oportunidad —dijo con seriedad.

Sakura se mantuvo sería antes su palabras que parecían sinceras.

El metro había parado pero ninguno de los dos se iba a subir, eso era claro.

De pronto, Sasori apretó los dientes y su mandíbula se tenso.

—Sasori... No puedo darte esa oportunidad —suspiro agachado un poco la mirada, su fleco tapó un poco su rostro. Los ojos cafés de Sasori se centraron en ella—. Me lastimaste mucho. Eres un lindo y doloroso recuerdo que conservare... Yo... Te sigo queriendo —confesó haciendo que el pelirrojo abriera los ojos de la impresión—. Sin embargo, no puedo estar contigo. Me valoró en ese aspecto y tengo dignidad —levantó la barbilla con ojos decididos.

No quería darle esa oportunidad a Sasori, porque no quería salir lastimada, y no quería tener más problemas emocionales. Contrabajo y podía con lo sucedió recientemente. Además… no amaba a Sasori. Sólo lo quería, nada más.

Los ojos de Sasori recayeron. Por primera vez se dio cuenta que... No tenía nada más que decir.

Sakura se acerco a él y le deposito un beso en los labios, un escaso pero era el adiós. Su historia con él terminaba ahí. En una estación de metro, él era su primer amor, y su primer novio.

Se alejo nuevamente dos pasos.

—Lo único que puedo ofrecerte es mi amistad —le sonrió levemente—. Nada más —negó ligeramente la cabeza.

Sasori no decía nada, tenía los ojos puestos en su dirección.

Sakura pensó que ya no diría nada y mejor lo dejaría solo para que pensará las cosas. Dispuesta a irse se dio media vuelta.

Abrió los ojos al extremo de la sorpresa al ver a una persona a un metro de ella.

Sasuke tenía los ojos entrecerrados, su mandíbula tensa y sus puños apretados. Sus ojos ahora miraban fijamente a la pelirrosa que trago grueso no sabiendo porque se sintió mal al ver el rostro de decepción de él.

El aire se volvió tenso, ninguno de los tres se atrevía a decir algo al respecto.

El metro nuevamente paso, esta vez tenía que tomarlo. Y si Sasuke iba con ella o no, le importaba poco.

Todo sea por no seguir observado esa mirada.

Paso alado de él con la cabeza ligeramente agachada, Sasuke no dijo nada. Se limitó a enviarle una mirada de advertencia al pelirrojo para después seguir a Haruno al metro.

Sasori observó el metro irse, dentro de el, el amor que dejó ir por sus estupideces. No supo valorarlo. Si alguien preguntaba si no le dolía su pérdida diría una sola cosa.

Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

*::*::*::*::*::*

07:46 pm.

—Sakura —llamo por encima vez el azabache siguiendola por detrás. Ella hizo caso omiso de nuevo al llamado.

Ahora tenía su cabello corto hasta los hombros dejando dos largos mechones que le llegaban hasta los pechos en los costados del rostro. Por lo menos tuvo algo en que gastarse el dinero.

Desde que subieron al metro no mencionaron nada al respecto, o por lo menos por parte de ella. Se había soltado el cabello y puesto los audífonos a todo volumen para ignorar a Sasuke. No quería escuchar sus regaños, no tenía ánimos.

Bajo de regreso al centro comercial, se fue a cortar el cabello, ya estaba muy largo. Tuvo la esperanza que el Uchiha no la siguiera, empero, él se supo de pie y la siguió.

Y desde ahí no se despegó de ella.

Por unos minutos solo veía como Sasuke abría y cerraba la boca hablando. Pero como tenía los audífonos no escucho nada y decidió ignorarlo entrando rápidamente al salón de belleza.

Ahí también entro, para el colmo, se dio cuenta de los audífonos y se los decomiso con un fuerte gruñido.

Y no se los devolvió. Sasuke le pregunto que demonios le pasaba y ella contesto: «debería preguntarte lo mismo». Al decirle eso, se desvío a los baños públicos. No quería verlo.

Y ahí estuvo una hora, sentada en la tapa de la taza pensando en su vida, en Sasori. Pensó que estaba dispuesta a olvidarlo y a darse, en el futuro, una oportunidad con otra persona.

Ahora, estaban de camino a casa. De nada le sirvió su día libre si no pudo disfrutarlo como Kami mandaba.

—Sakura...

Ella paro en seco irritada de tanta insistencia, se dio media vuelta y lo fulmina con el la mirada.

—¿Qué es lo que me pasa? Eso quieres saber —aseguró ella—. Lo que me pasa es... ¡¿Por qué me miraste de esa manera?! —grito llamado la atención de varias personas que transitaban por ahí— una mirada llena de decepción y dolor...

—No te vi así —se excusó el pelinegro teniendo el ceño fruncido no aceptando lo confesado por ella.

—¡Oh! —espetó con sequedad– Claro que lo hiciste. ¡Me duele viniendo de ti! Tu que eres mi mejor amigo, simplemente tenías que decir: «no debiste hacerlo, pero bueno, es como una despidida ¿no es así Sakura?» ¡Pues déjame decirte que estoy más que dispuesta a olvidar a Sasori! ¡Saldré a delante en lo que consta de los sentimientos! —todo lo dijo a gritos. Respiraba de forma agitada y era un mar de sentimientos confusos. Se llevó las manos al rostro— eres un insensible, idiota... Se que te has decepcionado al ver el beso. ¿Pero, que más da? Si, él me secuestro pero también me dio el sentimiento de amar aunque al final término en dolor y desilusión —murmura para si misma, se da media vuelta dispuesta a caminar, se sentía abatida y lo que menos quería era darle explosiones innecesarias al Uchiha. Pero Sasuke la sujeto del brazo deteniendola.

—Todavía lo amas —no fue una pregunta, si no una afirmación que a Sasuke le costó pronunciar.

Sakura lo miro con ojos cansados.

—Amar... —pronunció despacio, como algo nuevo que descubrir—. No creo, nunca lo ame —dijo negando con la cabeza—. Era muy inexperta, solo lo quería y lo sigo queriendo pero es menos la densidad —explico.

Sasuke suspiro algo aliviado, no supo porque, pero se alegro internamente al escuchar esas palabras. Sentía una extraña sensación en el estómago, su boca se sentía más amarga y rancia. Sakura no amaba al pelirrojo, eso era buena señal.

No quería verla sufrir en el futuro, se preocupaba por ella en todo lo que le consta. Su integridad física como emocional, la pelirrosa era muy inestable. Una desilusión más y terminaría conociendo verdaderamente el dolor y un corazón partido.

—Vamos a comer algo —pidió agarrado su mano y tirando de ella para buscar un Starbucks o algo. Sentía que debería recompensar y hacer las pases.

—¡El chantaje no me sirve! —exclamó cuando miro el Starbucks frente a ella con el rostro iluminado. Le parecía que a Sasuke le gustaba la comida de ese lugar.

—Como no —sonrió levemente con ironía y a la vez divertido al ver la expresión del rostro de Sakura. Una sonrisa alegre y brillante.

Una imagen que guardaría en su mente para siempre.

*::*::*::*::*::*

Se sentaron en una de las mesas, Sakura se quedo viendo al frente los diferentes y variables aperitivos.

—No se si inclinarme a lo dulce o a lo amargo —se sobo la barbilla pensativa.

—Solo dime lo que quieres, Sakura —el Uchiha tenía su mirada inexpresiva sobre ella.

Alzó una ceja algo expectante, miro con ojos entrecerrados a Sasuke y él parpadeo dos veces cuando Sakura le sonrió de lado.

—¿Qué?

—Ahora me preguntaba... Desde cuando dejaste de decirme «Señorita Haruno» y pasaste a Sakura —dijo con delicadeza. Quería olvidar la pequeña discusión de hace unos minutos.

Sasuke gruño ligeramente.

—Hmp.

—¿Será que me agarraste confianza? —pregunta entre alegre y burlona, apoyo sus codos en la mesa y las palmas de las menos en sus mejillas.

—No es asunto tuyo —dijo ladeando el rostro al verse descubierto, Sakura rió por debajo, y a él le gustó ese sonido maravilloso.

—Quiero lo de siempre... —cambio de tema, al aparecer a Sasuke le incomoda hablar sobre eso— No, mejor aquel pastelillo. Tiene buena pinta —apuntó a la imagen y un vez que Sasuke lo identifico se incorporó a la fila.

Sakura se quedo un momento mirando fijamente la pantalla de su celular hasta que tres adolescentes se sentaron en las sillas restantes. Sakura frunció el ceño desconcertada y los mira con cautela mientras guarda su celular.

—Tú, ¿conoces a Uchiha Sasuke? —pregunta la chica peli blanca de ojos negros con frialdad.

Sakura los ignoro olímpicamente mientras jugaba con una servilleta.

Los jóvenes tuvieron un tic nervioso en su frente. Esa mujer era desesperante y eso que era algo mayor que ellos.

—No los conozco, no tengo porque responder si conozco a ese tal Sasaki.

—Es Sasuke.

Sakura solo pensaba, ¿para que lo querrán? Tal vez eran demonios que lo buscaban para matarlo o cazadores en el peor de los casos.

Los tres cachorros gruñeron. Esa chica tenía el repugnante olor de Sasuke impregnando. Era seguro que ella lo conocía, solo que no quería decirles donde se encontraba. También se desconcertaron al no verle ni un aura alrededor de su cuerpo.

Sasuke estampó la bolsa en la mesa junto con su mano, los tres cachorros dieron un respingo.

—¿Qué madres quieren? —pregunta en gruñido.

El peli gris trago grueso. Él si se llegó a intimidad por él azabache y no se diga cuando recibió la paliza de Itachi.

—¿Y tú que crees? —pregunta con ironía la chica peli blanca— ¿que no nos vas a presentar con tu novia? —le sonrió con burla.

Sakura y Sasuke sonrieron divertidos mirándose entre sí. ¿Acaso parecían novios?

—Nena —dijo con burla a Sakura que sonrió de la misma forma—, ellos son los "lárguense de una puta vez" —le sonrió burlones al ver que fruncieron el ceño—. Y ella es "vámonos de aquí" —le hace con la mirada la señal y la ojijade se incorpora.

—Uchiha...

—Al carajo los tres —espetó molesto el Uchiha. Sakura los miro en forma de disculpa por el insultó.

Los dos salieron del Starbucks caminando rápidamente. Miraron para atrás y los cachorros ya no lo seguían.

—¿Quienes eran? —pregunta curiosa cuando ya caminaban despacio.

Sasuke no contesto, solo se limitó a extenderle su café primero. Ella lo agarró con resignación.

¿En verdad parecemos novios? —se pregunta internamente el azabache mirando de reojo a Sakura. Ella iba feliz de la vida caminado en silencio.

—100 yenes por tus pensamientos —lo interrumpió la pelirrosa con una sonrisa cariñosa.

—No son asuntos tuyos —dijo cortante y se sintió culpable ante la mirada desilusionada de la pelirrosa.

Sakura suspiro un poco, se encogió de hombros y se dedicó a beber de su café. Era mejor no insistir en ese momento, total, tarde o temprano lo sabría.

Ahora Sasuke andaba de evasivo y cortante. Sabía que era así por naturaleza pero normalmente con sus amigos no mostraba ese lado suyo. Especialmente con ella.

Frunció el ceño pesando en eso ¿Por qué será que se comporta así?

Notaba la diferencia, en si ella era la única —aparte de Hikoro— chica que no le mostraba mucho ese lado cortante y indiferente.

Un cálido sentimiento se instaló en su pecho. Se sintió especial.

—A los tres chicos los conoces —afirmó con seriedad la pelirrosa. Él no dijo nada, ni siquiera la miro—. Y tu claramente no quieres verlos... Ni hablar de eso, muy bien —murmura por debajo. Saca su celular y los audífonos de la bolsa de su falda.

Sasuke gruño mientras le arrebataba los audífonos. Sakura frunció el ceño y lo fulmina con la mirada. ¿Qué coños hacía?

—Odio que utilices esta porquería estando conmigo... —susurra desviando la mirada ante la de Sakura y él algo cohibido. La pelirrosa se quedo boquiabierta por tal confesión.

Normalmente el Uchiha no era expresar mucho de sus pensamientos propios, así que se quedó totalmente anonada.

En las pocas veces que tuvieron una conversación seria y desde ese tipo, solo terminaron con un monosílabo por parte de Sasuke. Ya se había acostumbrado a eso, y se sentía... Extraño.

Pero un extraño agradable.

Sabía que él era una persona un poco cerrada de palabras.

—¿Por qué? —pregunta con una sonrisa dulce.

Sasuke se quedo anonado al verle esa sonrisa... Dirigida a él, aun no se acostumbraba a tales mientras de cariño por parte de la pelirrosa. Se sentía... Extraño.

Un extraño agradable.

—Por nada —masculla muy quedamente, Sakura puso los ojos en blanco ante su respuesta nada satisfactoria.

—Petición aceptada —sonrió para sus adentros y por fuera tenía una sonrisa de lado. Algo se le debió de pegar de Sasuke. Éste solo la miro de soslayo para sonreír levemente sin ser visto por ella. Sakura no se imaginaba como Sasuke disfrutaba de su compañía.

La vio distraídamente cuando bebía su café mientras miraba al frente. Notaba sus pequeños movimientos, como el de su pie donde recargaba todo su peso mientras el otra lo tenía un poco flexionado. Su mano que jugaba con la tapa del vaso y la mueca de satisfacción en su rostro al beber del líquido amargo-dulce.

Por un momento se quedo pensando en lo que había leído en su expediente, pero específicamente en el dato que sufrió de desnutrición a los 13 o más bien casi los 14 años.

Se acordó de las veces que comían en la escuela, ella fruncía el ceño con desagrado a la persona que tiraba un alimento a la basura o cuando Naruto se quejaba de comer sopa, ella le ofrecía una mirada asesina y decía: «por lo menos agradece que estas comiendo algo, idiota.»

—Te noto demasiado pensativo —murmura Sakura captando su completa atención— ¿Qué tanto? Pareciera que es algo relacionado a mi, ya que miras al frente, especialmente al reflejo —dice sin despegar los ojos de enfrente, Sasuke la miro de reojo.

¿Cómo demonios lo sabe? Se sintió vulnerable pero realmente anonado. Nadie le había podido decir o llegar a acercarse a sus pensamientos. Y dudaba que la Haruno pudiera leer la mente.

Su vista se dirigió de nuevo al frente, donde del otro lado, las puertas para pasar al interior era de espejo. Ella lo miraban fijamente por su reflejo teniendo una ligera sonrisa de diversión.

Sasuke respiro de forma profunda debatiéndose internamente en preguntale o no.

—¿Pásaste hambre alguna vez?

Sakura frunció el ceño ante su repentina pregunta. Su sonrisa se desvaneció por completo y lo miro con algo de irritación.

No era una época agradable que les gustaba recordar. Sin duda Sasuke no era nada delicado y sensible.

Uchiha insensible.

—Ya —dice con sequedad, él arqueo una ceja ante su tono de voz—. ¿Eso es? —pregunta con cierta ironía.

—Tks.

—Ah —asintió levemente con la cabeza—. Fue después de que Hachi-san muriera, él era...

—El esposo de Tenten —murmura pensativo.

Sakura abrió los ojos al extremo de sorpresa ¿Cómo sabía aquel dato tan... Íntimo? Nunca se lo comentó a él —y tampoco era que ella y Tenten hablaban de aquello—, luego rápidamente entendió y su rostro paso a uno de enojo e indignación.

Sasuke se golpeó mentalmente. ¿Por qué tuvo que abrir su boca?. Entrecerró su ojos esperando un regaño.

—Me has investigado —afirmó con irritación y enojo.

Sasuke la miro como si le hubiese salido dos cabezas porque no le dijo nada al respecto —y Sakura volvió a adivinar— pero mejor decidió no comentar nada —de su actitud jodidamente serena—. Y eso le inquietó.

—No —ladeo el rostro para no mirarla.

—Uchiha Sasuke —se cruzó de brazos y frunció el ceño—, mírame fijamente a los ojos y responde: ¿Me has investigado? —pregunta furiosa apretando los puños y casi asesinarlo con la mirada. ¿Cómo podía ser posible que él invadiera su privacidad de aquella forma?

Sasuke la miro directamente a los ojos con una mirada penetrante, para cualquiera que los viera pensaría que estaba a punto de tener una discusión o agarrarse a golpes.

Pero en realidad no iba por ese punto la discusión.

—No —espetó con el ceño ligeramente fruncido.

Sakura suspiro un poco frustrada, Sasuke era un caso perdido. Llevo una mano a su frente sorprendiendo a Sasuke cuando le dio un piquete en su ceño haciendo que cerrará un ojo y sus mejillas se tiñeran ligeramente de rosa ante aquel tacto.

—Eres un mal mentiroso cuando estas conmigo, Sasuke-kun —otra vez ese fluido, pensó el azabache llevándose la mano a su boca para cubrir su sonrojo—. Te conozco lo suficiente para saber que, cuando tienes el ceño ligeramente fruncido es porque estas mintiendo —le sonrió de forma traviesa, el Uchiha no pudo mirarla sabiendo que en ese momento estaba vulnerable—. No puedes escapar de mi; también se que cuando te cubres la boca es porque estas apenado —reveló con una gran sonrisa olvidando por un momento su enojo.

Ver a Sasuke ensanchar los ojos de sorpresa para luego cerrarlos mientras le daba la espalda por la vergüenza que sentía...

No tenía precio.

—Molesta —susurra con rencor por la pelirrosa al verse descubierto se esa manera tan... No tenía palabras para decirlo.

—¡Kyaaa! ¡Eres lindo! —chillo cuando el Uchiha la miro por el hombro fulminándole con la mirada pero aún teniendo el sonrojo más intenso.

Se le abalanzó en brazos para abrazarlo —no se pudo resistir—. Todas las personas lo miraron con diversión a la "pareja" abrazarse, el chico protestando y la chica riendo.

Se veían adorables.

—¡Oye! —protestó el Uchiha, Sakura lo abrazaba por la cintura y tenía a vista alzada con una de sus sonrisas de oreja a oreja. Sasuke rechino los dientes al no poder moverse —o más bien no querer— ¡que le digas a un hombre que es "lindo" resulta ofensivo! —gruño entre dientes apenado.

Él no pudo evitar controlar su sonrojo. ¿Qué diantres le sucedía? Él nunca se sonrojo en esa clase de circunstancias ni nada por el estilo. Entonces, ¿por qué lo hacía ahora? No entendía su propio comportamiento.

—No te molestes, es solo que me gusta conocerte mejor —le sonrió levemente para luego fruncir ligeramente el ceño—. Así que, para la otra, si quieres saber algo de mi pregúntame —hizo un puchero y le pellizco la cintura. Sasuke la miro algo sorprendido por su acción pero detrás de su a semblante se divertía.

—Luego te enojas porque lo que te hago —le dice ronco y con una sonrisa de lado, Sakura abrió la boca para decirle algo pero el Uchiha le metió el popote entre sus labios, ella parpadeo—. Si, puedo ser un pervertido. Pero no contigo —le aclaró porque sabía que Sakura diría "pervertido". Sonrió de lado al ver que se defendió.

—Me alegra que nos estemos conociendo tan bien —dijo con sinceridad cuando se quito le popote del a boca, le dio un beso en la mejilla y se separó de él.

—Así es, Sakura.

El metro llego a los pocos segundos.

—Hmp —le hizo una seña para que ingresarán—, si llegamos tarde Hikoro estará chingando.

*::*::*::*::*::*

Bosque Norte de Tokio.

11:19 pm.

—¿Esto es...? —sonrió nerviosa señalando cierta parte. Hikoro la miro con pena y a su hermano con burla.

Sasuke rodó los ojos.

—¿Alguna objeción? —arqueo una ceja. Alzó la pistola al aire y Sakura negó con la cabeza.

—Sólo que me expliques nuevamente —sonrió nerviosa mirando a Hikoro, ésta sonrió más burlona a Sasuke que tuvo un tic nervioso en su frente.

Siento que tiene algo contra mi —pensó el Uchiha desviando el rostro dramáticamente.

—Para disparar debes de quitarle el seguro —Hikoro le arrebató el arma a su hermano, el Uchiha gruño y fulmina con la mirada a Sakura. Ella sonrió dulcemente. La pelinegra le quito el seguro—, así se toma el arma —lo agarró con ambas manos sin poner el dedo en el gatillo, Sakura miro el silenciador de la pistola—. Tienes que concéntrate en tu objetivo, respirar despacio —la Uchiha apunto a un árbol a lo lejos que tenia marca de círculos. Apretó del gatillo y la bala dio justo en el círculo del centro—. Te toca —le extendió al arma a Sakura con el seguro puesto. Ella lo agarró con seguridad.

La agarro con ambas manos justo como le indico Hikoro, cerró ligeramente un ojo, quito el seguro y al momento apretó del gatillo.

La bala fue a dar un poco afuera del círculo del centro.

—Nada mal para ser la primera vez —comenta Hikoro alado de ella—. Ahora... Pienso que tienes que localizar un objetivo —miro por el bosque en busca en algo en movimiento—. Ese ciervo —apunto a dicho animal.

Se acercaron sin hacer mucho ruido, se ocultaron entre los arbustos y sin que nadie dijera nada, Sakura alzó la pistola. Luego la bajo y salto hacia un árbol.

Los dos Uchiha observaron como ella se ponía en una rama alta haciendo un poco de ruido al aterrizar. El animal alzó la cabeza y al momento de hacerlo una bala impacto en su cabeza matándolo al instante.

Sasuke silbo al igual que Hikoro con falsa impresión.

—¡Le diste a la primera! —exclamó alegre la Uchiha cuando Sakura estuvo de vuelta con ellos.

—Solo es el principio de un largo entrenamiento —Sasuke sonrió socarrón—. Pero al paso que vas creo que no será mucho tiempo el entrenamiento —le revolvió el cabello y ella sonrió algo arrogante.

—Esa sonrisa es made in "Uchiha Sasuke" —dijo con burla la ojicafé.

—La niña crece tan rápido —Sasuke rió levemente ante el puchero de la pelirrosa.

Hikoro los miraba enternecida. Notaba con satisfacción el brillo de amor y diversión en los ojos de Sasuke, uno inconsciente que le profesaba a la pelirrosa. Hacía mucho tiempo que no lo veía así.

Se alegro internamente.

Sólo en una persona Sasuke demostró ese tipo de sentimientos. Y ahora se sumaba otra.

Haruno Sakura.

No sabes lo agradecida que estoy contigo… Sakura-chan.

*::*::*::*::*::*

Lugar desconocido.

12:13 am.

—¡Y entonces yo le dije: "¿Cómo es eso posible?"! —y después de eso los dos hombres rieron a carcajada sonora inundando el lugar de ecos infinitos.

Entre abrió sus ojos aguamarina al escuchar las risas. Respiro hondo mientras se abraza con sus brazos delgados por la brisa que pasaba por un hueco de la pared.

Su cuerpo está en forma de ovillo en medio de una celda mugrienta. Con paredes de piedras sólidas cubiertas de moho, el suelo con charcos de agua y animales pequeños como hormigas que picaban la piel.

Cerró sus ojos cuando una gota de agua del drenaje llego a sus labios que tenían un color azul violáceo. El sabor a rancio inundó su boca, paso la lengua sobre sus labios partidos y resecos.

Qué ironía era la vida.

Rió con amargura.

Abandonado por sus padres con una familia que no hace más que maltratarlo y utilizarlo para sus juegos clandestinos.

Pero no tenía permitido quejarse, él no era así.

De pronto se escucho un zumbido, y para él era de nuevo una tortura.

Su cuerpo dio algunos espasmos moviéndose bruscamente, dio un grito de dolor arqueando su espalda.

No era el único que gritaba, los demás prisioneros de las celdas gritaron. Y alguno no, porque conocían las consecuencias.

—¡Cállate! —ordenó un hombre barbudo azotando un látigo contra los barrotes de la celda. El chillido infernal no hizo nada más que empeorar la situación.

Grito con más fuerzas ante el impotente dolor de su cráneo.

—¡Te dije que te callaras! —el barbudo abrió la puerta de la celda y le dio de latigazos por todo su cuerpo sin remordimiento alguno.

Él solo permaneció en ovillo gritando cada vez que sentía el látigo golpear contra su espalda desnuda cubierta de marcas de cicatrices. Más que ahora soló eran líneas de diferente color y tenues.

No se permitió llorar, él no era alguien que se expresará fácilmente ni mucho menos que mostrará sus sentimientos.

Un monstruo era así, ¿no?

Continuará…

Mugennohi: Luz Interminable.

¿Bomba? *acento de donde soy cx* ¿Que les pareció el capítulo?

Me desanime un poco ya que en el capítulo anterior no hubo review *carita de perro triste*

Pero hay esperanzas! Gracias por quien han agregado en favoritos este fic y ponerlo en alerta (^~^)T eso me da ánimos, también gracias a los que me apoyan por inbox en Facebook.

En fin, ¿tienen dudas? ¿Porque estoy dejando en suspenso al final? ¿Quién ese men que apareció al final? ¿Y Ali, que papel tiene en esta historia? ¿Mugennohi aparecerá? ¡¿Porque Itachi es tan guapo?! \^o^/

Y cambiando de tema...

¡EL NUEVO OPENING (20) DE NARUTO SHIPPUDEN ESTUVO BELLÍSIMO!

Qoeidhbamxkd —Y no se diga el ending, pero aquí entre nos, me gusto más el opening- *colapsa emocionalmente* SPOILER de las novelas... ¡Señales! ¡Señales de las novelas! SasuSaku —como amo a está pareja (*~*) / Sasuki!—, NaruHina, ShikaTema y SaIno.

Por lo que tengo entendido solo se animarán: Shikamaru Shinden, Konoha Shinden y Sasuke Shinden *está más emocionada por ver el último*

¡Estén preparados para el nuevo arco! Los diseños de la película de The Last ~(*-*)~ ¡esto se saldrá de control!

Bueno, esto es todo.

Me despido, ¡saludos!

Gracias por tomarte el tiempo de leer, querido lector.

En espera del siguiente capítulo de Naruto Shippuden y sus animaciones de las novelas—

¡Alela-chan fuera :v!