Mi vida diaria como chica monstruo
Capitulo 8: Esfuérzate (Gala) Parte 1
NdeBria: Hola a todos, soy Bria. Probablemente se pregunten ¿Y ella quien es? ¿Qué hace aquí? ¿Dónde está el tipo que se tarda en actualizar la historia? Todo a su tiempo. Me gustaría hablar más de mi, pero mi primer trabajo es solo anunciar el nuevo capítulo. ¡Disfrútenlo!
Una mañana completamente normal empieza, con una ligera diferencia.
-¡Mikos despierta! ¡El desayuno ya está listo!
Esa es mi huésped: Mino.
Demonios ¿Qué le ocurre hoy? Nunca antes se digno en despertarme, y menos golpeando la puerta de mi habitación y entrando como si nada. Estoy seguro que esa marca en la puerta es de una de sus pezuñas.
Salí de mi habitación con un cambio sencillo para encontrarme con "otra" Mino.
La que yo conozco y me fue asignada como huésped, es aquella que en cualquier mal uso de la palabra te partiría en dos, y en más de una ocasión se a mostrado como la típica Tsundere, además de sufrir constantes cambios de humor, siendo eso principalmente por su carácter y no un problema mental, entre otros más que no me molestarte en mencionar.
Y justo ahora se encuentra ella tan feliz, tan radiante, con una amplia y hermosa sonrisa en el rostro, esos ojos con un resplandor inigualable. El movimiento sincronizado de su cola, cuerpo y orejitas demuestran una amplia alegría.
¡¿Qué diablos le pasó a mi Mino?!
Ella se volteo a mi ofreciéndole esa amplia sonrisa, además de un par de platos con lo que vendría a ser mi desayuno: Uno con algunas bolitas de melón bañadas en miel y con granola encima, y en el otro una torre de tres panqueques con el clásico cuadrado de mantequilla y un vaso con lo que puede ser un licuado.
¡¿Qué diablos le pasó a mi Mino?!
-Oye Mino- hablé -¿Te pasa algo?
-¿A qué te refieres?- volteo con otro par de platos pero con el doble de lo que contenían los míos.
-Tu sabes- la señale -Actúas tan… diferente.
-Que cosas dices Mikos- comento sin borrar esa sonrisa -Yo sigo siendo la misma.
-Si ajá- esto pasaba en la escuela todo el tiempo -Mejor dime quien y cuanto te pago ¿Fue Gala verdad?
En ese momento Mino paso de un rostro de felicidad al de una persona con algún tipo de trauma, y que conserve esa gran sonrisa no ayuda.
-G-gala? No, no sé dónde está.
-Pero yo no pregunté…
-No te preocupes por ella. Vamos, come tu desayuno.
En ese momento pasó su tenedor para cortar un poco de los panqueques, con la diferencia de que no se detuvo al tocar el plato, sino que lo termino rompiendo.
-Oh, pero que descuidada soy- comento con su sonrisa. Acaba de pasar de dulce a terrorífica.
-Mino, enserio creo que…
-Yo estoy perfecta- dijo entre dientes.
-Mino…
-¿Podemos hablar de otra cosa?- en ese momento su sonrisa se desvaneció y su semblante pasó a uno serio -Por favor.
No sé exactamente lo que pasa en su cabeza ahora mismo, pero supongo que no es algo bueno. Debería preocuparme por ello, pero me preocupare mejor por que no quiera matarme por ser muy insistente.
-¿Qué harás el día de hoy?- pregunto ella de nuevo con su sonrisa (la linda, no la de terror)
-Básicamente podría quedarme en casa, aunque también me dan ganas de salir un poco, nada más ¿Qué hay de ti?
-Pues como ya sabes, el día de hoy empiezo a trabajar. Es un empleo simple pero ya es algo.
-Me alegra que hayas conseguido un trabajo- dije comiendo una bolita de melón.
Nuestra plática fue de lo más normal del mundo. Algunos temas triviales y el como esperamos que fuera el día de hoy. Ya con un poco más de tiempo terminamos el desayuno.
-Mikos- habló Mino detrás de mi -¿Puedo pedirte un favor?
-Por ti, lo que sea- le respondí con un guiño -Menos prestarte dinero.
-Me gustaría que me llevaras al centro comercial.
-Claro, por mí no hay problema.
Mientras nos dirigimos a la puerta Gala salió de su habitación. Ella igualmente comienza a trabajar (de nuevo) el día de hoy, así que amablemente me ofrecí a llevarla a las oficinas de MON, ella con gusto acepto y así salimos los tres.
La fortuna de todo esto es que Smith cambio mi auto por uno donde pueda salir plácidamente con Mino.
-Bien- hablé mientras las chicas subían al auto -Asegúrense de mantener piernas, manos, cuernos y colas dentro del vehículo en todo momento mientras este en movimiento, y me refiero a ti Mino.
Ella simplemente desvío la mirada y comenzó a silbar. Se cree que no la conozco.
-Pónganse los cinturones de seguridad y no lo desabrochen hasta que arribemos a su destino- proseguí -A menos que sean lo suficiente resistentes para sobrevivir a un accidente automotriz ¿Verdad Gala?
-Me conoces bien, pero soy una agente de la ley, la seguridad es primero.
Ya con las bromas hechas fui directo al centro comercial, puesto que es el que está más cerca y que no me gustaría que Mino llegará tarde en su primer día.
Una vez ahí ella bajo y se dispuso a entrar. Espero que le vaya bien.
-¿Te preocupa?- comento Gala a mi lado.
-No sé si decirlo así- respondí -Es verdad que no ha salido más que dos veces, pero lo hará bien, creo.
-Bueno, es normal. Siempre te preocupas por aquellos a los que quieres.
-Si, como su amiga debes estar preocupada de como lo hará ¿Verdad?
-Si, solamente como su amiga- su tono de voz se noto algo apagado.
-Confió en que lo hará bien.
-Igualmente está bien que tú te preocupes por ella, después de todo la quieres mucho.
Esa declaración si que me tomo por sorpresa. No esperaba un comentario tan directo de parte de Gala.
-B-bueno, no sé si tenemos el mismo concepto de "querer"
-¿Eso quiere decir que no estás interesado en ella?- se mostró bastante curiosa.
-Pfff, que va, ella es mi huésped y se quedará como tal- dicte deteniéndome frente a las oficinas, no tomo tanto tiempo como pensé -¿A que viene la pregunta?
-Mera curiosidad. Cómo representante de la ley del acta, y con la tendencia de los anfitriones por enamorarse de sus huéspedes o viceversa, es mejor descartar las posibilidades- dijo bajando del auto -Aquí me despido. Pasa un buen día Mikos.
Una vez llegado al destino de Gala ella solo bajo y se despidió de mi para correr al interior de las instalaciones de MON.
Espero que a ella también le vaya bien.
*POV Gala*
Ya estoy aquí de nuevo. Me hubiera gustado quedarme más tiempo de floja en casa, pero también extraño patear traseros. Para ser una piedra no me gusta estar mucho tiempo quieta.
Cómo todas las mañana en las que venía aquí, al entrar saludo a las chicas que aparentemente tenían una misión. Me encantaría estar involucrada pero la maldita fractura me detuvo, deberé cuidarme mejor para la próxima.
Cómo primer paso debo ir con Smith para notificarle de mi presencia.
-Toc toc, alguien toca la puerta de la jefa.
-Gala qué gusto verte- comento sentada frente al escritorio -Pasa de una vez.
-También me alegro de verla Smith- respondí con una sonrisa mientras me sentaba -¿Qué tal todo por aquí?
-Bien, supongo- ella se levantó -¿Gustas algo de café?
-No, muchas gracias. El café no me dará energía y yo nunca amanezco cansada- disentí con la mano -¿Qué quiere decir con eso de "supongo"?
-Como primero, esas dos se quejan demasiado de tu ausencia.
-Me extrañan, eso es todo.
-De hecho, es porque ahora ellas tienen que hacer todo el trabajo por su cuenta- comento hojeando algunos papeles en su escritorio.
-Les hace falta tiempo juntas- sonreí maliciosamente -Ese era mi plan desde un inicio.
-¿Y tú plan incluía una fractura en tu brazo?- comento muy incrédula.
-Detalles Smith, detalles. No hay plan perfecto y no tuve tiempo de afinarlo, debía ponerlo en marcha cuanto antes, y por lo que me dice rindió frutos.
-Escucha Gala, lo que tú y las chicas decidan hacer es muy su problema, pero yo necesito que se encuentren en buenas condiciones cuando se les necesite- dictó mirándome fijamente -MON salió hace un momento, por lo que sabes perfectamente lo que les corresponde a ti y a tu equipo.
-Si, lo se. Esperemos que este día sea algo calmado.
-Eso es lo que decimos todas cuándo sale el sol.
-Pero así nos ganamos el pan- le comenté con tono juguetón.
-Un pan que tú no comerás- respondió ella con una sonrisa -Siempre te gusta hacer este tipo de bromas.
-Y no me cansare de hacerlo- luego de eso me levanté y salí de su oficina. No sin antes despedirme, la etiqueta es importante.
Podría simplemente partir con "mi" equipo, pero ella me insistió en realizarme un pequeño análisis.
Una vez frente a la puerta me dispuse a entrar.
-¿Hay algún alma por aquí?- pregunté asomándome por la puerta.
-Sabes que no, después de todo estoy muerta.
Ahí está, la doctora Saadia Vanessa Redguard.
-Siempre que vengo aquí hacemos la misma broma- comenté pasando por completo.
-Esa eres solo tu, yo solo te sigo la corriente- comento con un tono algo malhumorado frente a su computador.
-¿Qué tienes? ¿Smith volvió a dejarte mucho trabajo?- me burle de ella.
-Talvez- volvió a decir con ese tono -No todas podemos tener vacaciones cuando nos lastimamos.
-¿Acaso es envidia eso que huelo?- comenté solo para molestarla.
-¡Cállate de una maldita vez!- vocifero muy furiosa.
-Oblígame, te reto.
-¡Pues adelante!- dictó levantándose de su asiento -¡Ven y déjame cerrarte la boca a besos!
-Yo también te quiero negra ninfómana- comenté sacudiendo un poco su cabello a lo que ella volvió a sentarse.
-Ve al maldito grano ¿Qué es lo que quieres?
-Smith me mandó aquí por un chequeo. Ya sabes, por lo de mi brazo y eso- comenté señalando mi brazo.
-Solo siéntate, en un momento me ocupo- comento sin apartar la vista de la pantalla.
Redguard me agrada y demás, pero no puedo evitar pensar en que ahora mismo podría estar viendo quien sabe cuántas cochinadas en su ordenador, eso o en realidad hace su trabajo. Es difícil saber en ocasiones.
Luego de un rato se levantó y camino hasta mi con una tabla de apuntes.
-Cuéntame ¿Cómo has sentido tu brazo desde aquella vez?- comento mientras lo veía.
-Nada raro. Se siente como si nunca me lo hubiera fracturado- dije mientras anotaba en la tabla.
-Bueno, solo una revisión general- dijo dándome la espalda -Solo quítate la ropa y empezaremos.
-Lo haré si apaga la cámara
-¿C-cual cam…?- antes de que terminará señale a la esquina de su oficina donde claramente se podía apreciar una cámara -Vamos, esa ni siquiera me pertenece; es parte del edificio.
-Pero me preocupa lo que pueda pasar con esas grabaciones.
-Sabes, suena como si te avergonzaras de tu cuerpo- comento mirándome de arriba hacia abajo -Lo cual no debería ser.
-No me malinterpretes Saadia- comenté -Me siento muy orgullosa de este escultural cuerpo, fue tallado en mármol por los mismos dioses, pero me preocupa lo que alguien como tú pueda hacer con ese archivo de video.
-Si te parece la apagare- hablo yendo hacia la cámara -Me sirven las imágenes mentales que pueda guardar.
-Sabes Redguard, a veces creo que estás enferma- comenté mientras me retiraba la ropa -Y no precisamente del virus que te regreso a la vida.
-Solo sube a la plataforma- dijo apuntando al aparato -Mientras más antes terminemos esto, más tiempo tendré para terminar mi trabajo. Además de pedir las grabaciones de la cámara- esto último lo dijo en voz baja pero aún así la escuché.
No tiene sentido discutir con ella, después de todo está podrida, y me refiero en mente y cuerpo.
Luego de eso comenzó a tomar tanto mi estatura como mi peso
-198 cm, no has crecido desde la última vez- comento mientras lo anotaba en su tabla -Aunque si puedo decir que subiste un par de kilos, ahora pesas 177 kg
Ok, antes de que piensen mal de mi y que soy prácticamente una gorda, quiero aclarar que mis manos son 30 kg extra por las piedras, lo mismo con mis piernas que son 60 kg
Eso hace un total de 90 kg de peso muerto por así decirlo (después de todo estoy viva) (bueno, más o menos)
-Tus medidas siguen igual, a excepción de tus pechos y cintura- dijo ella con cinta métrica en manos -Debo decir que tus pechos crecieron 4 cm, y, a pesar de subir de peso, tu cintura se redujo 2 cm.
-Eso es bueno- comenté -¿Cuáles son mis medidas ahora?
-157 para tus pechos, 77 para tu cintura y 118 para tus caderas.
-Excelente- exclame -Cada día me parezco más a Tío, aunque aún me falte pecho- Y la altura pero eso no importa.
-Bien Gala, todo parece estar en orden, como siempre- comento mientras volvía a vestirme a lo que ella me detuvo -Antes de que te vayas necesito que me permitas una sesión de fotos.
-Redguard, podré ser de piedra pero no una estúpida- comenté cruzando mis brazos -Solo dígame la verdad ¿Son para su uso? ¿Para la degenerada de Emy? ¿Planea venderlas a algún tipo de fetichista por la geología? Si es así, no me negare si me ofreces algo de dinero.
-En realidad, son para la investigación de la cual te hablé.
-Pero para eso me tomaste unas hace un par de semanas.
-En realidad esas si fueron para mí uso.
-¿Qué no tenías no sé cuánto de fotos de Tio? Se supone que con eso es más que suficiente.
-Es una larga historia- dijo girando sus ojos -Tus medidas son similares, sin mencionar que son casi idénticas. Me harías un gran favor.
-Te lo permitiré solo por esta vez porque son para la investigación- replique solo dejándome la ropa interior -Pero cuando lo necesites, no dudes en pedirme una noche a solas- respondí guiñándole.
-¿Qué te parece mañana temprano?- pregunto mordiendo su labio inferior.
-Parece que graduarse en el MIT no ayuda a saber cuándo alguien te está tomando el pelo- comenté revoloteando su cabello nuevamente.
-Maldita piedra ilusionista- vocifero con notoria molestia -Solo prendes la estufa para no cocinar nada.
-Y tampoco ayuda para hacer buenas analogías- replique volviendo a vestirme.
-¿Qué pasa con las fotos Gala?- pregunto con cámara en mano.
-Usa las que tenías para tu uso personal- luego me dirigí a la puerta -O usa las de la cámara. Podré ser de piedra pero no una estúpida.
Luego de eso me despedí lanzándole un besito para molestarla dejándola sola con sus maldiciones siendo susurradas hacia quien sabe quien.
Una vez fuera, me dirigí hacia donde guardo mi equipamiento.
Ahhh, mi querida Fabi, no sabes cuánto te echaba de menos. Es tiempo de repartir un poco de plomo transformado en goma.
Y por si se lo preguntan, si, le puse nombre a mi arma, hasta cierto punto es normal.
Una preciosa escopeta Fabarm SDASS con un color completamente negro mate. Esa linda mira de punto rojo, acompañada de su porta cartuchos con una capacidad de 7 cartuchos más ubicada en la culata (honestamente es lo que más me gusta de Fabi) Claro que me encantaría que fueran perdigones de goma, pero Smith me insistió en que fueran de una bala, pero bueno, peor es nada.
Acompañada en una funda en mi muslo derecho se encuentra Gabi, una Glock 17c. No está muy equipada ya que me gusta más como es y así la quiero mucho.
Además de los bonitos uniformes que usamos. Son completamente iguales a los de MON, con la excepción de que ese amarillo (el cual no me gusta para nada) fue cambiado por unos tonos de azul más oscuro (y algunos detalles sin importancia que le agregué a mi uniforme con la ayuda de Tio)
Una vez lista y equipada me dirigí hacia donde mi equipo se encontraba listo para hacer cumplir la ley. El cuarto de Hikari en las oficinas.
-¡Chicas ya llegué!- grite entrando tras haberle dado una patada a la puerta
En ese momento las dos se sorprendieron bastante por presentarme sin previo aviso.
-¡Gala!- grito muy fuerte mi compañera
-¡¿Qué demonios crees que haces?!- fue turno de la capitana.
-Vine a cumplir mi labor genio- comenté desde la puerta -Andando, nos toca lo de siempre.
Luego de eso me retire con dirección al estacionamiento donde espere a aquellas dos por un par de minutos más. Luego de eso las pude ver llegar ya con su equipamiento. Mi equipo para repartir justicia por la ciudad, aquellas que me ayudan a mantener el orden tanto para nosotras mismas como para todos aquellos a los que apreciamos, mis hermanas de armas.
Mis grandes amigas: Hikari y Azalea.
-¡Más te vale que valga la pena el día de hoy maldita piedra!- comento mordazmente Hikari
-Mas tarde tendrás tiempo de comer- comenté bromeando a lo que ella simplemente cerro la puerta del piloto con gran fuerza demostrando su enojo. Por parte de Azalea no hubo comentario (como siempre) y subió por la parte trasera cediéndome el lugar del copiloto.
Una vez arriba las tres, simplemente debíamos hacer patrullaje para asegurarnos de que todo está en orden.
Cada vez que hacemos esto tenemos la costumbre de comer algo más en las tardes, y ya que el día de hoy va completamente tranquilo llegó la hora de comer antes de que nos diéramos cuenta.
-¿Y qué tal todo chicas?- pregunté a ambas.
-Muy tranquilo- comento Azalea. Una lagartija con unas escamas de un tono rojas, al igual que su larga y muy bonita cabellera, además de esos ojos de color esmeralda. No es muy alta a comparación mía o de Luz, pero según lo que yo pienso (y dice su examen médico) que mide apenas 167 cm. Al igual que yo y Hikari, viene con el uniforme de MON, aunque se podría decir que este es un poco más "especial"
-Especialmente porque alguien se tomó unas vacaciones que no merecía- comento bastante ofendida Hikari. Una oso de la cual no se puede decir mucho. Ojos de color violeta, un cabello de color miel, y ella si es alta al igual que yo (según su examen que también fisgonee un poco) de 187 cm. Cuerpo humano con pelo desde las manos hasta el brazo, similar en sus piernas; desde pies a muslo. Es prácticamente como yo y Azalea, solo que en lugar de piedras o escamas, pelo. Lo sé por lo que he visto en las duchas. Junto a ella no podemos olvidar esas monísimas orejitas que lleva. En más de una ocasión me ha dado por sobar su cabeza y mimarla, pero el cañón de una Colt apuntando a mi mentón o al costado de mi cráneo me ha detenido de eso.
-Tampoco es para tanto- comente a ambas
-No tienes idea de cuan difícil es para nosotras hacer esto solas- agrego Hikari.
-En primera, siguen vivas, por lo que estuvieron bien- mencioné encarándola -Y en segundo, parecen unas inútiles por no poder hacer nada sin mi presencia. Y se supone que la de menor rango soy yo.
-L-lo que pasa es que L-luz está molesta porque ella t-también quería un descanso- comento una tímida Azalea como de costumbre.
-¡Demonios pastelito! ¡Se suponía que ella no lo supiera!- comento muy furiosa Hikari a Azalea.
-¡Lo sabía! ¡Sabía que en el fondo me admiras!- le dije con el afán de molestarla.
-Eso es absolutamente estúpido y sin sentido- comento, luego se volteo con Azalea -Y tu, me traicionaste pastelito. Eso duele más de lo que piensas.
-Ni te quejes, además, no me gusta que me llames por ese apodo- comento muy sonrojada.
-¿Hablas de...?- antes de que terminara su pregunta ella fue "interrumpida" por el movimiento de la cabeza de Azalea en forma afirmativa.
Luz comprendía muy bien lo que pasaba, fue entonces cuando esa típica sonrisa se formó en su rostro.
-¿Que tiene de malo que te diga "mi pastel"?- comento haciendo énfasis en el apodo.
-¡Sabes perfectamente el porque!- comento Azalea aún más avergonzada.
-No veo nada de malo con querer meterte el dedo cuando nadie te ve- respondió sin ni una sola pizca de vergüenza.
Un silencio se formó dentro del vehículo, lo único destacable era el sonido del exterior y nulo sonido por la vergüenza de Azalea. Al menos hasta que me dispuse a romperlo.
-Traficando rimas, traficando estilo.
-¡La piedra si me entiende!- comento Luz con gran júbilo para luego chocar palmas las dos.
En ese momento, ambas terminamos entre carcajadas mientras Azalea seguía siendo consumida por la vergüenza.
Para ser honesta, sus platicas tan privadas y libidinosas nunca me molestaron, de hecho, creo siempre me daban igual. Luego de un tiempo alejada de estas dos, sus bromas tan buenas como malas, además de estúpidas eras algo que echaba de menos.
Y por si se lo preguntan, si, ellas dos son pareja.
-Oye, tu español ya no es tan malo- comento luz.
-He tenido una buena maestra- comenté posando mi mano en su hombro.
-No tienes porque destacar…
-Aquella serket que se mudo al lado es muy buena.
-¡Oye!- grito ella un poco más ofendida.
-Tranquila, es broma- trate de calmarla.
-Mas te vale, me quitaría el trabajo- añadió un poco más relajada.
-No te doy ni un quinto por las clases- dije volviendo a mi asiento.
-Lo se. Lo único gratificante es que tengo alguien que me entiendas cuando me da por gritar palabrotas- luego de eso libero una pequeña risa.
-Eso puedes hacerlo por tu cuenta.
-Pero no es lo mismo en un idioma que en tu lengua natal- explicó ella –Además de que así siempre puedo alburearte cuando me sienta aburrida.
-Pues gracias, supongo- dije encogiéndome de hombros.
Mi amiga aquí presente es así, y por si se lo preguntan, si, mi amiga es mexicana ¿Que porque la llamamos Luz o Hikari? Ambas son la misma palabra en japonés y español, con la ventaja de que ambas palabras perfectamente pueden ser usadas como nombres.
-¿Entonces todo va bien?- volví a preguntar.
-Dentro de lo que cabe- comento Azalea.
-Seguimos vivas, eso es algo que debemos agradecer- replicó Luz.
-Lamento que las haya dejado toda la semana pasada- dije con un poco de culpa.
-No te sientas mal- alegó Luz -Lo importante es que estás aquí y ahora.
-Y que no pasa a nada grave- añadió Azalea.
-Gracias chicas- respondí a ambas.
-Aunque- alegó Hikari -Me sorprende que por solo una fractura te ausentaras tanto tiempo.
-Gracias por el apoyo moral- replique sardónicamente.
-Cuando quieras- dijo ella esbozando una sonrisa -También recuerda que si no puedes con esto podrías retirarte.
-Y lo dice la gringa- comenté.
-Una cosa son los americanos- dijo con una mueca de desagrado -Y los chingones mexicanos.
-Ahhh disculpe usted señora salta muros.
-Eso ofende pero lo dejaré pasar.
-¿Por qué no vuelves a tu país come tacos?
-Eso también ofende- dijo bastante calmada -Créeme, en más de una ocasión he pensado volver a mi país.
-¿Y porque no lo haces?- pregunté.
-Me gustaría volver a la tierra que me vio nacer- relato ella -Pero no me gustaría dejar todo lo que tengo aquí.
-Es muy cierto- fue lo único que pude decir.
-No pienso dejar todo lo que he logrado aquí- dijo señalándose a si misma -Tampoco planeo abandonar a la única familia que tengo. Pero algo que jamás haría- se dio vuelta hacia atrás -Es dejar a mi pastelito atrás.
-A mi me encantaría visitar tu hogar- dijo azalea con una sonrisa.
-Pues alista tus maletas que nos vamos- dijo tomándola del cuello con su brazo -En cuanto Smith nos de vacaciones (y nos pague) dejamos a la piedra durante un mes.
-Seria un alivio- replique -Y ojalá te quedes el resto de tu vida.
-Lo haría, pero no sería tan fácil- alegó Luz -El acta es un problema aquí en Japón. Piensa que tan beneficiosa pueda ser en el extranjero.
-Tal vez no por mucho- dije con voz juguetona -Hay rumores de que por ahí hay alguna extraespecie que quiere mejorar el acta en otros países. Principalmente en…
-México- se apresuró a decir -La conozco. Esa tal Ana María o algo así.
-¿Aquella que sale con su guardaespaldas?- interrogo Azalea.
-El tipo…- trato de recordar -Rodrigo Gonzáles.
-Roberto García- corregí.
-Ándale. Ese wey- dijo Luz.
-Podría ser que haga buenos cambios al acta del país- comenté.
-Y esperemos que sea así- agrego luz -De otra forma tendría que seguir soportándote.
-Pues perdón por molestarte con mi amistad- remarque con indignación.
-Disculpa no aceptada- dijo sonriente -Eres como una piedra en el zapato.
En ese momento Azalea trato de contener su risa lo más que pudo (sin mucho éxito) poniendo sus manos cubriendo su boca. Era tanta la gracia que incluso no lo soporto más y termino dando ligeros golpes al costado de la camioneta.
-Chicas, las aprecio- dije después de que azalea recobrar la compostura -Y se que ustedes también…
-No tanto- interrumpió luz. Yo solo la ignore.
-Pero a veces me siento sola- recrimine -¿Por qué siempre tienen que ser ustedes dos contra mi?
-Porque así es más divertido- dijo Hikari -El ser una piedra ayuda a que nuestros insultos no te duelan.
-En realidad si ofenden- aclare.
-Lamentamos todo lo que decimos Gala- afirmó Azalea -Pero recuerda que en realidad te apreciamos. Nuestros despliegues de hostilidad no son con la peor de las intenciones.
-Las mías si lo son.
Luego del comentario de Luz ambas simplemente volvieron a reír, podré quererlas mucho, pero a veces quisiera darles una merecida reprimenda. En ese momento quería simplemente ignorarlas, terminando la hamburguesa que habíamos comprado simplemente me recosté en el asiento para dormir un poco. No es que este cansada, simplemente quiero ignorarlas un poco, aunque eso no duro mucho, un aproximado de 15 minutos.
-Oye piedra, despierta- dijo Hikari moviéndome de mis hombros.
-Que pasas chicas.
-Robo a un banco- comento Azalea -solo se tienen objetivos liminales por lo que tendremos que intervenir.
-Espero que no hayas perdido la práctica- dijo Luz provocativamente.
-Lo que bien se aprende no se olvida- respondí con el mismo tono.
Una vez allí nos colocamos fuera del lugar con la señorita Smith esperando por nosotras.
-Me alegra que llegarán a tiempo chicas- comento Smith frente a nosotras.
-¿Cuál es el asunto jefa?- comento Luz.
-Como pueden ver, un robo al banco- comento acomodando sus gafas -Por lo que podemos ver, solo hay liminales dentro. 2 Kobolds, 1 Dragonewt y 2 hombres lagarto.
-¿Eso es todo?- pregunté.
-Espero algo sencillo, pero necesito que liberen a los rehenes- luego se miro a Azalea -Ya sabes que hacer.
-Si jefa- afirmó Azalea -¿Alguna forma de entrar?
-Lo clásico, ductos de aire- dijo Smith sacando planos del edificio en cuestión -Puedes pasar perfectamente por la parte trasera, recorrerán todo el camino hasta la sala principal y con ello atraerás la atención de todos.
-No se preocupe Smith- afirmó Luz -No es la primera vez que hacemos esto, déjenoslo a nosotras.
-Confió en ustedes- fue lo último que dijo Smith.
-Bien chicas, juntas- dijo Luz a lo que nos juntamos en círculo -Esto es exactamente igual al entrenamiento de hace un mes, lo practicamos bastante en ese entonces ¿Saben que hacer?
Ante eso solo asentimos las dos y luego no colocamos en posición para empezar.
-Bien pastelito, ya sabes la ruta que debes tomar- hablo Hikari a través de la radio -Avísanos cuando te encuentres lista.
-Afirmativo- dijo Azalea -Solo una cosa mas.
-¿Qué pasa pastelito?- dijo Luz
-¡Deja de llamarme así!- grito Azalea.
-Hasta el día que te mueras- comento Luz con una ligera risa. Azalea solo gruño y corto la comunicación -¿Cómo vas tu piedra?
-Lista y esperando sus órdenes- fue mi turno de hablar por la radio.
-Bien, sabes el plan- Hablo ella -Cuando Azalea atraiga la atención de todos, será nuestro turno.
Y así el operativo comenzó. Con Azalea andando por los ductos de aire, con Luz fuera con la policía y conmigo detrás del edificio, esperando la señal de Azalea.
-Umh… ¿Chicas? Ahí un ligero problema- se escucho a Azalea por la radio.
-¿Qué pasa linda?- comento Luz -¿Algún inconveniente que debamos tomar en cuenta?
-Un poco, si. Es algo complicado de decir- se notaba el nerviosismo en su voz.
-Vamos, solo dispara- fue mi turno de hablar.
-M-me atore e-en los du-ductos.
-…
-…
-¡No me dejen así! ¡Digan algo por favor!
-Linda, te dejé en claro que no puedes llevar tu Galil en brazos mientras vas por ahí- dijo Luz con un tono algo molesto.
-Lo se, es solo que…- ella se mostraba muy dudosa.
-Si no nos dices no podremos continuar- hablé.
-¡Mi trasero se atoro en los ductos!
-…
-…
-¡Chicas, no me hagan esto de nuevo!
-Demonios Linda- reclamo Hikari -Entiendo que tengas un físico perfecto, pero no es momento para bromas.
-N-no es b-broma, me atore de verdad- explicó Azalea.
-Entonces… ¿Cuál es el plan capitana?- pregunté a Luz.
-Denme un minuto.
Luego de eso alrededor de unos dos o tres minutos volvimos a obtener respuesta de Hikari.
-Ligero cambio de planes- hablo Luz con un tono serio -pastelito, trata de retroceder y gira a la derecha en el segundo ducto que veas, y luego a la izquierda, no será el mismo lugar pero esperemos tenga el mismo efecto.
-Entiendo, intentaré retroceder- hablo Azalea.
-Piedra, con el ligero cambio tendrás que entrar por el costado derecho en vez de la entrada trasera.
-Pero eso implica…
-Que atravesaras la pared- declaró Luz -Confió en que podrás hacerlo.
-Sin problemas- me apresure a decir.
-De acuerdo, yo me quedaré en mi lugar porque soy barbara.
-¿Quién te crees? ¿Numero 1?- comenté de forma burlona.
-No ahí tiempo para referencias de series cartoon, tenemos una misión en progreso.
Una ves que no reubicamos, Azalea estaba lista para entrar. Ella dio su señal y se le permitió entrar. Apenas entrar tomo cobertura sin que nadie la notará.
-¿Qué puedes ver linda?- hablo Luz.
-Veo a los cinco sujetos de los que hablo Smith, además de eso puedo ver 12 rehenes, cuatro empleados del banco y ocho civiles, cuatro de ellos presentan características liminales.
-Eso es bueno- fue mi turno de hablar -Puedes eliminarlos uno a uno en pocos minutos.
-La piedra tiene razón- hablo Hikari -Si la cosa se tuerce un poco estaremos para respaldarte.
-Esperen- espeto Azalea de repente -Dos tipos más salieron de la bóveda, posiblemente se encuentren más dentro.
-Bueno, eso cambia un poco el asunto, pero no el plan- dijo Luz -Elimina a los que puedas lo antes posible, y si sientes que se te va aunque sea un poco de las manos, no dudes en decirnos.
Una vez todo aclarado, Azalea salto rápidamente disparando con su IMI Galil a los dos Kobolds que se encontraban junto a los rehenes. Una Galil completamente de un color gris estático, una mira holográfica. Para ser honesta a esa las tres la conocemos como "Giovanna"
Luego volvió a cubrirse mientras los otros cinco tipos tomaban cobertura y disparaban hacia donde se encontraba nuestra compañera.
Luego de una pausa ella volvió a levantarse con la diferencia de que solo pudo eliminar a un nekomata (de los que salió de la bóveda) ya que el dragonewt y los hombres lagarto lograban cubrirse siempre con sus brazos y alas en el caso del dragonewt.
-Chicas- hablo Azalea -No es que tenga problemas pero no me caería mal un poco de ayuda para quitarme a esos cuatro de encima.
-Bien, Gala y yo te apoyaremos, pero no vuelvas a hacer algo estúpido- reclamo Luz.
-Lo siento querida, pero sabes que debo hacerlo- hablo Azalea.
En ese momento ella salió eliminando al cuarto tipo siendo un elfo dejando que las tres especies restantes dispararan hacia Azalea quien se había quedado al descubierto por completo, solo para terminar cayendo al suelo como si de una persona muerta se tratase.
-¡Maldita sea!- grito luz con rabia -¡Estúpidos ataques suicidas que usa!
-Supongo que ahora entró yo capitana- hablé.
-Ya sabes que hacer Gala- hablo Hikari -Manda esa pared abajo.
Luego de su orden, me abalance a la pared impactándola con mi costado derecho haciendo solo un montón de polvo en el aire. Apenas pude tener un poco de visibilidad actúen casi por instinto. Cómo primera acción que hice fue golpear con la culata de Fabi al dragonewt, a quien tenía más cerca directo en el rostro para luego disparar a un hombre lagarto.
El otro de ellos tan pronto pudo reaccionar al haber eliminado a dos de ellos en segundos quiso vaciar lo mucho o poco que quedará el cargador de su arma, pero tres tiros por parte del arma de Luz lo detuvieron. Ella uso su confiable DSR-50 que, al igual que Fabi, es completamente negra. Su sistema de cerrojo le permitió dar uno directo a su arma, desviado su mira de mi persona, luego uno directo al pecho y luego a la cabeza, dejándolo completamente en el suelo.
-Todo limpio por aquí- Hablé.
-Libera a los rehenes- dictó Luz -Yo entraré en un momento.
Fui directo y con mis propias manos fui rompiendo las ataduras de cada uno de los rehenes, mientras que con mi visión periférica pude ver cómo Azalea se levantaba de entre los muertos.
Bueno, en realidad no. Se sabe perfectamente que las escamas, tanto de dragonewt, wyverns y lagartos son capaces de repeler cualquier arma blanca e inclusive algunos calibres de bala.
¿Recuerdan que dije que el uniforme de Azalea era un poco "especial"? Bueno, su traje no está compuesto solo de tela común y corriente, sino de tela de arachne, la cual es más flexible que el nilon y más resistente que el acero, pero para que la cosa no se quede así, su chaleco está compuesto por un material aún más útil que el propio Kevlar: Escamas de lagartos.
Hace no mucho alguien que trabaja para MON descubrió que la piel muerta que desprenden es un poco menos resistente que las escamas en general, pero al ser delgadas, flexibles y ligeras, agrupar cierta cantidad puede ser suficiente como para triplicar la resistencia de las escamas de la especie en si, lo cual lo vuelve algo completamente útil para este tipo de trabajos.
Claro ejemplo es cuando un tipo que salió de quién sabe donde con un cuchillo que igualmente saco de quién sabe donde se lanzó contra Azalea, y tras notar que no pudo hacer nada ella solo lo tomo del brazo, lo obligó a soltar su arma y desenfundo su Colt con la que le disparo una sola vez a quemarropa en el abdomen.
Sigo pensando que un arma así no es muy "útil" para este tipo de situación, pero alguien le consigue balas de goma para su arma por lo que le permiten usarla.
-¿Qué tal tu siesta?- hablé en tono burlón.
-No tan agradable como quisiera- hablo Azalea -Recostarse de espaldas cuando tienes cola es un problema, y los casquillos en el suelo no ayudan.
Ambas reímos, pero esa alegría duro poco, puesto que cuando el último rehén salió, también salió un último individuo de la bóveda cargando cuatro maletas repletas de dinero
¿Cómo diablos podía cargar cuatro maletas repletas de dinero sin dificultad alguna? Fácil, es un ogro.
Ahora es cuando me alegro de haber regresado ahora, para no dejar que mis amigas lidien solas con este tipo, a la vez que me arrepiento por no haberme quedado en casa hoy dejando a mis amigas lidiar con este tipo solas. Podría eliminarlo con relativa facilidad, de no ser por lo que parece un traje similar al de Tio que lo protegía de pies a cabeza.
Azalea le apunto con su Colt y luego de tres tiros directos la volvió a guardar.
-¿Puedes con el?- pregunto a mi lado.
-Solo si Luz estuviera aquí para ayudarme- conteste -Ponte cómoda, esto tomara un poco de tiempo
Una vez Azalea se resguardo detrás de un sillón que había sido destruido por los constantes disparos de plomo me lance hacia el ogro. He peleado bastantes veces con tipos como el, y siempre terminan igual, con alguien tras las rejas o en el hospital y con una piedra como la heroína del día. Y luego sucedió.
Lo siguiente que recuerdo es que estaba de espaldas mirando al techo con un dolor en mi quijada ¿Acaso el tipo…? Oh, si lo hizo.
El malnacido me mandó al suelo con un uppercut.
Una vez recuperé la conciencia el ogro se dirigía hacia Azalea para hacerle lo mismo que me hizo a mi. Si dejo que la toquen la capitana me odiara por el resto de su vida.
Una vez me puse de pie con mis sentidos recobrados corrí y me lance hacia la espalda del ogro, quien de pronto me pasó por arriba de su hombro y me dejó caer al suelo en seco. Pude reaccionar y moverme para evitar un golpe directo a mi rostro que termino rompiendo el azulejo del suelo, una vez arriba le devolví el favor con una serie de golpes directos a su rostro y algunos a su abdomen, aunque a pesar de todo no parecían ser muy efectivos ya que la armadura reducía en gran medida la potencia de mis golpes.
Entre ambos comenzamos una gran y reñida pelea para ver quién podía hacer que el otro callera al suelo primero.
-¡Pastelito!- entró gritando Hikari por la puerta directo hacia Azalea -¡Maldición, estaba tan preocupada!
-Tranquila- le hablo ella -Estoy bien, no debes preocuparte por nada.
Y luego Luz la golpeó en la cabeza.
-¡¿Eres estúpida o que diablos?!- reclamo ella -¡Sabes perfectamente lo que opino de tus estúpidos ataques suicidas!
-L-Lo lamento- dijo ella sobando su cabeza -Era la única forma de ganarme su atención.
-¡Pudiste haber ideado otra cosa!- volvió a recriminarle jalando levemente sus orejas
-Chicas… no quiero molestarlas ni nada… pero me gustaría un poco de ayuda de su parte… si no es mucho pedir claro...- hablé con la respiración entrecortada. Este ogro es duro.
-¿Qué le pasa?- pregunto luz completamente ajena a lo que hacia.
-Esta peleando con un ogro que intentaba irse con el dinero- respondió Azalea de la misma manera.
-Cielos, que problemas- respondió Luz -¿Necesitas ayuda?
-Si no es mucho pedir, gracias- respondí luego de recibir un golpe directo a mi mejilla derecha.
¿Alguna vez vieron dragón ball? ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que no?! ¡¿Quién en su sano juicio no ha visto dragón ball?! Eh? ¿Dijiste que si? Perdón, no te escuché pues los golpes entre el ogro y yo no me dejan escuchar.
Ehem… volviendo al punto principal, ya que todos aquí vimos dragón ball, supongan que mi amiga saco una caja de su bolsillo similar a las que usan para guardar las cápsulas de la corporación cápsula.
De ella no saco cápsulas, bueno fuera que lo hiciera, sino unas cosas parecidas a las ampolletas que se usan para las inyecciones solo que más pequeñas.
Esas cosas son dardos tranquilizantes.
-¿Recuerdas cuál era el color de los ogros?- pregunto a Azalea quien estaba a su lado.
-Creo que eran los rojos- respondió ella.
-No, los rojos son para wyverns.
-Creo que los azules eran para dragonewt.
-Y los amarillos para minotauros ¿Debería usar uno de esos?
-Mejor guardarlos para cuando tengamos que enfrentarnos a uno de verdad.
-Ah, ya recuerdo, son los morados.
-Error, esos son para los Kobolds y nekomata.
-¿No eran los cafés?
-No, esos son para arachne.
-Aunque los naranjas son solo por si nos encontramos con alguna tarántula.
-Además de que los rosas son para las saltarinas.
-El café es solo para tejedoras y cazadoras revoltosas… vaya verso me acabo de clavar hace un momento.
-Hablando de café ¿No tendrán para que terminen ebrias y las podamos capturar más fácilmente?
-No se, yo no las hago.
-¡Podrían dispararle de una maldita vez!- grite mientras seguía con el ogro.
-Es que no me acuerdo cuáles eran- respondió luz muy calmada considerando la situación en la que estaba.
-¡El maldito verde!- volví a gritar luego de que me estrellarse contra una columna
-Eso tiene sentido para mi- respondió Azalea.
-¿No ese era para las escilas o para dríadas?- opino luz.
-Puedes ser, pero yo creo recordar que era para Onís o matangos- volvió a decir Azalea.
-¡Solo dispararle con el maldito verde!- volví a gritarle a mis amigas.
-Si gasto una de estas en vano tu la pagarás- reclamo luz mientras ponía una en su arma
-¡¿Y bien?!- pregunté.
-No logro ver una apertura en su armadura- comento Luz -¿Puedes hacer que se de la vuelta? Creo que hay una abertura en su espalda.
En ese momento el ogro me soltó solo para darle la cara a Hikari, y por consecuente me dio la espalda a mi.
En ese momento me monte a su espalda cortando el paso de aire con mis manos, y aunque me estrello contra más de una pared me negaba a soltarlo, y poco tiempo después se canso, por lo que lo inmovilice y espose, dando por terminada la pelea.
-¿Realmente tenía una abertura en la espalda?- pregunté recuperando el aliento.
-No, pero qué bueno que entendiste y aprovechaste la situación- posó su mano en mi hombro -De otra forma no sé cómo pudo haber terminado esto.
-Gracias, supongo.
-De nada, supongo.
Una vez terminada toda la situación del banco nos dispusimos a retirarnos, claro que teníamos que sacar a los atracadores arrestados fuera del edificio por lo que entre las tres nos llevamos a esos 8 tipos. No sé si es que ellos no lo plantearon bien o nosotras somos muy buenas.
-Bien hecho chicas- congratulo Smith luego de subir a todos a la camioneta que los llevaría a prisión.
-No se preocupe- aclaro Hikari -Es nuestro deber, solo lo cumplimos.
-Es un alivio que ustedes se encontrarán en servicio- suspiro Smith -Sin MON ni MOE no sé cómo habría acabado.
-¿Acaso MOE también está involucrada en la salida de MON?- interrogue muy curiosa.
-No. Ellas simplemente disfrutan su día libre- respondió Smith.
Una vez se resolvió todo el asunto debíamos continuar asegurándonos de que el orden reinara en la urbe de la ciudad.
Claro que no solo nos quedamos en un lugar a esperar a que algún otro grupo de locos se les ocurra alterar la paz de las personas. Andamos de aquí para allá y de acá para allá.
Aunque hay que recordar que no es lo mismo de acá para allá que de allá para acá.
Continuamos con todo el día tranquilo, al menos hasta que pasamos junto a una tienda donde vendían helados.
-Oye Luz- hablé a mi amiga -Detente aquí un momento.
-Si lo que quieres es un helado la respuesta es no- hablo ella.
-Seguimos en servicio Gala- acotó Azalea -Sin contar que ya tomamos un descanso.
-No, no lo entienden chicas- replique hacia ambas -Solo será un momento.
Hikari se negaba rotundamente a parar debido a su insistente idea de que yo quería un alimento refrigerado. Pero mi insistencia se debía a una razón completamente diferente.
Para mí buena suerte, el semáforo de la esquina se puso en rojo por lo que luz tuvo que parar, y en el mismo instante en el que se detuvo abrí la puerta y baje corriendo en dirección a la tienda antes mencionada. Mis amigas solo se limitaban a gritar mi nombre para detenerme, pero debía ignorarlas, no podía dejar que sucediera lo que mis ojos acontecieron.
Una vez frente a la heladería me seguí derecho por la calle. Mi objetivo principal no era esa tienda, era el callejón al lado de esta.
Una vez ahí lo pude ver. Dos chicos hablando con un tercer individuo en el callejón. A simple vista puede sonar mal, pero solo tenían una conversación y no puedo detenerlos por ello, aunque tampoco he de decir que su "conversación" era muy licita que digamos.
Déjenme explicar el porque de mi actuar.
Simplemente pasamos y vi a estos dos chicos hablar, un oni y un ogro pero no sólo eso, sino que el tercer individuo no era cualquier cosa, era en realidad una minotauro
¿Y que tiene eso que ver? No es la especie, o lo que estuvieran hablando, sino lo que hacían.
Acosaban a la minotauro.
Calma Gala, eres policía (o algo así) puedes manejarlo. Actúa normal y resuelve esto sin el uso de la violencia.
-Hola- hablé para ganarme su atención -¿Qué hacen ustedes por aquí?
-¿Y ella quien es?- pregunto el ogro al oni, este último solo se encogió de hombros -¿Qué es lo que quieres?
-Oh nada, simplemente estaba de paso- respondí acercándose a ambos.
-Bien, solo continua tu camino- bufo el ogro.
-Me gustaría pero también quisiera saber ¿Qué esta pasando aquí?- comenté poniéndome frente a el.
-Solo hablamos con esta chica- dijo pasando su dedo por su barbilla.
Lo digo y lo repito, podré ser de piedra pero no una estúpida. Claramente está no era una charla normal, esto es algo más.
-¿Y la conoces?- pregunté.
-Claro- luego se volteo con la minotauro -¿Verdad linda?
Claramente pude ver como la chica asentía rápidamente con la cabeza mientras sonreía, pero se nota que está bastante nerviosa. Es claro que los tipos no tienen buenas intenciones.
Por lo que puedo ver, la chica frente a mí no es cualquier minotauro, se ve que es joven, su uniforme escolar lo dice todo.
-Y por lo que dices ¿Tú también eres un simple estudiante?
-¿Te importa mucho?
-Solo por algo que veo… ¡ahí!- en ese momento se podría decir que le di una "nalgada" al ogro, pero lo que en realidad quería era lo que estaba en su bolsillo trasero -Una cajetilla de cigarros.
-¡Devuélveme eso!- grito tratando de alcanzarlos pero lograba alejarlos con mi brazo.
-¿Son tuyos? Vaya que aún hay unos cuantos.
-Si, ahora devuélvemelos o…
-¿O que? ¿Le dirás a tus padres? Debería decirle que su hijo se la pasa fumando y acosando a sus compañeras.
-¿Qué te hace creer que vivo con mis padres?
Ahora sí, teóricamente me dio vía libre para detenerlo.
Justo después de sus palabras lo derribe al piso y con las manos en la espalda lo espose.
-Ya que no vives con tus padres, eres un ciudadano adulto- dicte seriamente -Y la minotauro de ahí sigue en la escuela por lo que es menor ¿Sabes a donde quiero llegar?
-¡Maldición Gala!- grito luz quien había llegado al callejón -Si tú capitana te da una orden la obede…
-¡Detengan a ese oni!
Puede que sea raro pero no sé de qué argumento se basaron mis compañeras para detenerlo sin explicación alguna, aunque creo que verme con un ogro esposado era suficiente.
-¿Q-que van a hacernos?- pregunto el ogro, se nota nervioso.
-Detenerlos- declare sonriéndole -Se podría decir que es por acoso.
-P-pe-pero no pueden hacer eso- volvió a decir.
-¿Y eso porque?- pregunté de forma inocente.
-Porque aún soy muy joven- declaró -Así que ya puedes solta…
-Oh cariño, eso no quita el hecho de que voy a detenerte- le comenté sonriendo -Talvez una reprimenda de tus padres ayude.
En ese momento mis amigas se llevaron a ambos tipos mientras yo me quedaba con la chica.
-¿Estás bien?- le pregunté.
-Si- respondió con una amplia sonrisa -Muchas gracias por su ayuda…
-Gala- le ofrecí la mano lo cual correspondió -Y no te preocupes, solo cumplí mi trabajo.
-Igualmente le agradezco su ayuda.
-Y ¿Realmente conoces a esos tipos?- comenté.
-Si. Son los clásicos idiotas del colegio- explicó ella -Los que dicen ser unos malotes pero solo aparentan.
-De cualquier manera no deberías andar sola por lugares como estos- declare seriamente.
-Lo se, pero en realidad vengo con mis amigas por unos helados de aquí al lado- dijo -Aunque la verdad es que me encontré a este lindo gatito solo, es por eso que vine aquí.
-Awww, es tan lindo- dije acariciando al gatito que estaba en una caja. Es una pena que lo hayan dejado aquí solo pero al menos alguien acudió a su ayuda.
Luego de eso la acompañe hasta la heladería de la que hablamos donde una wyvern y una lamia esperaban a la chica.
-Monika- exclamó la wyvern -¿Por qué tardaste tanto? Tu helado está prácticamente derretido, incluso ya me ensucie las alas.
-Lo siento- respondió rascando su nuca con pena.
-¿El gatito te causó problemas?- pregunto la lamia.
-Solo me quedé jugando un poco con el- dijo mientras tomaba sus helados y le entregaba la caja con el gatito a la lamia -Nuevamente quiero darle las gracias por su ayuda Gala.
-Y nuevamente te repito que no es necesario- explique -Lo que importa es que estás bien.
-Igualmente gracias- dijo dándome la mano y yo devolviendo el gesto, ante esto me percate de que depósito algo en mi mano
-¿Qué es esto?- le pregunté confundida al ver lo que me dio.
-Es un sandwich de helado- respondió guiñándome el ojo -Es algo como un "Gracias" y no aceptaré un no por respuesta.
-Te lo aceptaré solo porque también quería un helado- le dije sonriendo.
-Oye Monika- se acercó la wyvern -¿Acaso hubo algún problema?
-No paso nada Ivette. Se los explicaré luego- respondió con esa sonrisa.
-Y para que no se repita vayan directamente a sus casas, cuiden por dónde van y no se separen para que no haya problemas- dije señalándolas a ambas.
-Así será- comento la wyvern -No entiendo a que se refiere pero así será.
Yo solo me despedí de ambas (ya que la lamia estaba muy entretenida con el gatito) y me subí a la camioneta con mis amigas. Luz se disculpo (o algo así) por ser tan negligente, le respondí que no se preocupara y le compartí un poco de mi helado. Y para agarrar parejo también le di un poco a Azalea, incluso le ofrecí un poco a los chicos que detuvimos.
Simplemente nos dispusimos a llevar a ambos chicos a sus casas, que para nuestra fortuna, eran vecinos uno del otro.
-Sabes, te daré un consejo- le dije mientras lo escoltaba -Si quieres a alguien que te brinde su cariño te querría ver aseado, cortado el pelo como hombre decente y bien vestido.
-Lo tendré el cuenta- respondió cabizbajo.
-No te sientas mal- respondí golpeando su espalda en tono de broma, aunque creo que no lo tomo muy bien pues dejo escapar un ligero quejido y una mueca de dolor. Mea culpa -Solo se tu mismo. La honestidad es algo importante, especialmente en algo como el amor.
Luego de toda la charla sobre sus acciones con sus padres me retire a la camioneta esperando a Luz y Azalea quienes habían llevado al oni.
Una vez terminado todo el día nos encontramos en las oficinas de MON nuevamente para entregar nuestro equipo dispuestas a descansar por el resto del día de hoy. Las tres nos encontrábamos hablando sobre lo sucedido el día de hoy, por lo que no tuvimos objeción para continuar nuestra plática en las duchas del edificio.
-¡Eso fue increíble de verdad!- exclamó Luz hacia mi persona.
-Ni que lo digas- disentí un poco -El tipo me trato como si fuera una muñeca de trapo.
-Y aún así lograste someterlo- dictó Azalea con su típico tono bajo -Y lo hiciste por tu cuenta.
-Eso no es verdad- aclare -Ustedes me ayudaron. Claro que se hicieron tontas con los dardos y eso, pero aún así no lo hubiera logrado sin ustedes.
-Para eso estamos piedra- dijo dando palmadas en mi espalda -Si algún día necesitas de nosotras, siempre estaremos ahí para lo que se te ofrezca.
-¿Incluso para una noche de pasión?- comenté en tono juguetón. Me encanta hacer estas bromas en las duchas.
-Tampoco te pases- aseveró ella -Ese trasero de ahí, es solo para mí.
-Estas muy orgullosa de poder presumirle eso al mundo- aclare con sarcasmo.
-¿Y quien no?- se encogió de hombros -El trasero que se carga mi pastelito es la octava maravilla del mundo.
-T-tampoco es l-la gran c-cosa- afirmó una tímida Azalea.
-Lo ves- dije señalándola -Ella misma asegura que no es tan grande.
-Oh, grande no es- sentenció luz -¡Es enorme!
-Deberías dejarme hincarle el diente para comprobar la veracidad de tus palabras- comenté con una voz seductora a la vez que me mordida el labio. No podía negar que su trasero si era grande.
-Antes me muero a dejar que alguien le meta los dedos a mi pastel- dijo amenazándome.
-Eso podemos arreglarlo- comenté tomando mis nudillos.
-¿Huelo una amenaza?- dijo ella con un tono de indignación.
-No, es tu sucio aroma a lesbiana- respondí.
-¿No te habrás mordido la lengua?
-Te recalcó que la bisexual aquí soy yo.
-Pero eso no quita el hecho de que mueres por darle una probada a mi pastelito.
-Hasta cierto punto, sabes bien que prefiero los pechos.
-¿Cómo los de tu amiga la vaca esa?
-No la metas a ella en esto.
-¿Y porque te empeñas en meter a mi novia en esto?
Luego de ese "rudo" intercambio de palabras las dos no echamos a reír. No puedo negarlo, este tipo de pláticas con luz siempre, de una u otra forma, aportan algo que te alegra el día.
Pudimos seguir hablando hasta que una voz nos interrumpió.
-Si van a seguir con sus indecencias asegúrense de no hablar a las espaldas de esa persona- comento Azalea saliendo del área designada. En ningún momento nos dimos cuenta cuando termino y se cambió.
Nosotras preferimos dar por terminada nuestra ducha. Simplemente nos cambiamos para descansar, por mi parte debo ir a casa por lo que me puse el mismo atuendo que use para venir aquí.
Luz es un caso especial, ella simplemente se pasea por el edificio con unos shorts holgados y una camisa blanca que dice "Gambeare"
Los juegos de palabras son lo máximo.
El hecho de porque ella se pasea así por el edificio es porque ella vive en uno de los tantos cuartos que hay. Yo vivo con Mikos como mi anfitrión, y en el caso de Azalea, bueno, ella igual es un caso especial.
De camino a la habitación de Hikari nos percatamos de que Azalea estaba aún lado de la puerta.
-Vaya que tardaron- comento ella mirándonos de reojo.
-Parece que alguien me espero- comento Hikari abrazándola de la cintura y pegándola más a su cuerpo -¿Lista para continuar desde donde lo dejamos?
-Es una pro-propuesta ten-tentadora- comento denotando su sonrojo.
-Bien, porque esta noche seré la "mala"- dijo ella con cierto tono pícaro.
En ese momento Azalea cerro los ojos esperando compartir un ósculo con su amada peluda, pero en su lugar solo recibió un golpe en la cabeza.
-¡Te lo tienes merecido por tus estupideces de la tarde!- replicó luz cambiando su tono de voz.
-P-pero lo hice por…- trato de replicar Azalea.
-Por mera estupidez- interrumpió Hikari -Solo por eso, sabes lo que pasará esta noche.
-¿Vas a usar…?- antes de terminar su pregunta, se vio "interrumpida" por el movimiento afirmativo de la cabeza de Luz -Pero no me gusta.
-¡Silencio! Te lo tienes merecido por tus idioteces- dictó ella.
-Espera- replicó Azalea -¿No vas a preguntarme porque estaba fuera de tu habitación?
-Es cierto que tienes una copia de la llave y tu mochila en el pasillo me intriga un poco- luz posó sus manos en sus caderas -¿Qué tiene que ver todo esto con lo que hablamos?
-Me hablaron de casa- dijo ella poniendo su mochila en el hombro -Ya sabes que debo ir.
En eso momento el semblante de "enojo" de luz se desvaneció por completo, dejando solo uno de entre tristeza y nostalgia. Luego dejo escapar un largo y pesado suspiro.
-Esta bien, lo entiendo- dijo ella bastante desganada.
-No te sientas mal- paso su mano por su mejilla -No quisiera ir, pero debo de.
-No te preocupes- dijo ella tomando sus manos -Sabes perfectamente que la familia está primero.
-Tu ya eres parte de mi familia.
-Lo se lo sé, pero siendo honestas- luz plantó un beso en sus manos -Parejas puedes tener muchas, pero tu familia es solo una.
-Te lo compensare- volvió a pasar sus manos por su mejilla, luego le dio un beso -Te amo.
-Y yo a ti.
Azalea solo dispuso a retirarse caminando por el pasillo.
-Ustedes dos son muy melosas- comenté luego de todo su despliegue de amor.
-Cuando estás enamorada eso es el pan de cada día- comento sin despegar su vista de Azalea.
-Hablando de eso… No comas pan enfrente de los pobres.
-Es tu culpa ser pobre- comento en ese mismo estado. Seguro está deleitándose con esas posaderas, no puedo negar que son grandes -Tienes una candidata, según tus palabras, perfecta para ti. Es tu culpa seguir pobre.
-Es un tanto complicado ese asunto- comenté un poco nerviosa.
-Como quieras- comento devolviendo su mirada a mi -La tienes bajo el mismo techo, solo es cuestión de que te pongas las pilas.
-Lo entenderás si supieras como es la situación- rasque un poco mi cabeza -Es un tanto complicado de decir.
-Aprovéchala mientras puedas, porque cuando menos te lo esperes no van a poder compartir el mismo techo como es mi caso- luego de eso soltó una risa ligera -¿No sería gracioso que solo vaya a casa para evitar el casti…? Un momento…
En ese momento ella solo se quedó con una cara de asombro a la vez que con un poquito de enojo. Luego se volteo hacia Azalea quién aún no había desaparecido por completo del largo pasillo.
-¡Pastelito!- grito ella muy fuerte.
-¡Te quiero mucho cariño! ¡Nos vemos mañana!- y luego se hecho a correr.
No pude evitar reír ante esa respuesta por parte de Azalea, incluso juro que se tropezó un poco con su "plan" de huida.
-Maldita- expresó luz entre dientes -Esa lagartija si que es lista
-Vaya que tu novia es astuta- dije yo.
-¿A quien engaño?- soltó un suspiro y posó su mano en su frente -Soy una completa estúpida, y lo peor es que siempre me dejó llevar por lo que ella diga.
-Pareces cansada- dije posando mi mano en su hombro -Necesitas descansar, y no te mortifiques tanto.
-Supongo que un buen sueño ayudará- ella entro a su habitación a punto de cerrar la puerta -Tu también debes descansar. Si fuera tú me apuraría para que te lleven a casa.
-Podría, pero ese no es problema para mí.
Luego de eso me despedí de ella y hasta que cerro su puerta comencé mi caminata por el largo pasillo. A decir verdad si quisiera que Azalea me llevará pero no precisamente a casa.
Luego de un poco me la encontré en su propio auto. Le pedí que me llevará y acepto.
-Entonces ¿Es verdad lo de tu anfitrión?- pregunté para romper el silencio.
-Hasta cierto punto- comento ella -Es cierto que están causando algunas disputas, pero como siempre son solo ofensas para molestar.
-¿Cómo puedes soportar a semejante par?- interrogue -En tu lugar las hubiera detenido por alterar la paz.
-Cuando son parte de tu familia aprendes a tolerarlas- ella se giro conmigo en un semáforo -Podría ser un tanto raro o disfuncional la relación que llevan, pero les agarras cariño con el paso del tiempo.
-Tienes razón, pasar mucho tiempo con las personas ayuda a establecer lazos muy fuertes- comenté.
-Claro ejemplo eres tu- volvió la vista al frente para reanudar la conducción -Pasaste año y medio con tu amiga, y supongo que la quieres mucho.
-Mas de lo que te imaginas.
-Lo se Gala, pero quiero que sepas que tus acciones no me parecen nada correctas- sentenció ella -¿Es acaso esto lo que tu familia hubiera querido?
-Dudo si siquiera les importará lo que me pasa en este momento- comenté un poco malhumorada.
-Ese no es el punto- aclaro -El punto es ¿Realmente crees que es lo correcto?
-Yo creo que si- encogí un poco mis hombros -Según mi madre y otras personas mas así es como "funciona"
-Solo déjame decirte que, a ella no la conozco, espero conocerla algún día, pero a ti si, y lo que haces no me parece correcto. No voy a decirte que o que no hacer, pero como tú amiga me gustaría que tomes un poco en cuenta mi consejo.
-Tal vez lo haga- no me gusta hablar mucho de esto -¿Iremos a tu casa o a la mía?
-Mi plan era llevarte a casa- dijo -Pero no sé que es lo que tu quisieras.
-Vamos a tu casa- dije recostándome en el asiento -Me apetece un poco del pan de ahí y después me iré.
-Claro por mí no hay problema.
Luego de un tiempo llegamos a casa de Azalea. Simplemente bajamos del auto y pasamos por la puerta, siendo recibidas por una campanita.
-Erika, se acabaron los dorayakis.
O más bien, a la panadería "Becker"
Al igual que antes, el caso de Azalea es especial.
Ella y yo, a pesar de ser miembros de MON, nos encontramos en la misma situación: Ambas tenemos una familia anfitriona, aunque en el caso de ambas solo se refiere a una persona.
Por mi parte está Mikos y como miembros de mi familia solo se encuentra Mino. Pero Azalea es un poco diferente.
Su anfitrión es Kojiro. Si, el mismo Kojiro que trabaja donde Nina y Mino, teniendo como miembros de su familia a esa arachne Erika y a la kobold Kiara.
¿Por qué el hecho de la panadería? Bueno, su hogar se compone de dos niveles, donde el primero está destinado para el negocio que Erika quiso abrir desde hace tiempo por cuestiones familiares.
-¿Qué tal todo?- pregunto Azalea pasando por la puerta de empleados.
-Hola rojita- respondió Erika sacando unas charolas del horno que tenía -Como puedes darte cuenta, estamos un poco ajetreados.
-¿Quieres un poco de ayuda?- pregunté tomando una de las charolas que aún se encontraba en el horno.
-¡Gala!- expresó ella con voz sorprendida por mi presencia -Que bueno que estás aquí ¿Podrías echarnos una mano?
-Te daré las dos- dije sacudiendo mis manos -Pero sabes que no será gratis.
-Lo se muy bien- dijo ella tomando algunos ingredientes de una alacena -Si me ayudas me dará tiempo de preparar más de la cuenta.
-¿Y que estamos esperando?- acote para dar a entender que estaba de acuerdo.
Y sin quererlo ni deberlo termine ayudando a mi amiga Erika con su negocio. Cómo piedra, el no sufrir de quemaduras por la temperatura del horno, usar mis manos para trabajar la masa con mayor eficiencia, además de no sufrir daño al utilizar utensilios de cocina (principalmente cuchillos) me ayuda a que puedan acelerar su ritmo considerablemente, además de que así ninguno de los empleados podría lastimarse.
Luego de una hora, la alta hora de la noche y los pocos pedidos de la gente que aún requerían algo para la merienda, pude retirarme para dejar a los demás empleados haciendo lo demás.
-Creo que eso sería todo de mi parte- comenté a Erika quien estaba en la registradora.
-Y te lo agradezco demasiado- dijo ella mirándome -Gracias a que apareciste nos ayudaste a aliviar el ambiente aquí.
-Vaya que venden demasiado- respondí luego de un silbido.
-Bueno, no por algo somos la mejor panadería de la ciudad- comento golpeando su pecho.
-Es para honrar a tu padre- comenté tomando uno de los papelitos que regalan a los transeúntes para promoción.
-En parte- dijo volviendo su atención a la registradora -Sino también honrar su apellido.
-Tu padre el alemán Becker.
-El se esforzó para llegar hasta donde yo me encuentro- relato -Es lo menos que puedo hacer por el, después de todo lo que hizo por mi.
-Si, lo recuerdo bien- disentí -Es algo tarde, creo que me voy a casa.
-Cierto- ella se dirigió a la cocina conmigo detrás -Aquí está tu "paga" por la ayuda.
Y me los dio. Una bolsa con, lo que al menos puedo ver, 25 cuernitos. Estas cosas son maravillosas.
-Como siempre, gracias por el pan Erika- dije inclinándome un poco a modo de agradecimiento.
-Gracias a ti por ayudarnos- ella imito el gesto -De no ser empleada de MON te pediría que trabajaras aquí.
-No te conviene- luego me acerque a su oído y susurre -El pan desaparecería misteriosamente.
-Ohhh ¿Enserio?- respondió con un sarcasmo muy notorio.
-Si- respondí -Y si abría que culpara alguien yo diría que es Braulio.
-El es buen chico- respondió mirándolo.
-No se- me encogí de hombros -Yo solo tengo mis sospechas.
-Si, lo que tú digas piedra- respondió con un ligero empujón acompañado de algunas risas -Ya es tarde, debes ir a casa.
-Si, es tiempo de que me vaya- comenté mientras me dirigía a la puerta -Saludas a Kojiro de mi parte.
Luego de eso me retire. Es tiempo de regresar a casa después de todo esté tan movido día.
A decir verdad, mi anterior casa quedaba más cerca de la panadería de Erika, pero ahora que me mudé con Mino y Mikos no me queda de otra más que caminar unos pasos extras.
No importa, yo nunca me canso y así tengo más tiempo de pensar algunas cosas, debo de pensar bien lo que estoy haciendo.
Continuara…
Aparte
Hola, soy yo, Bria (de nuevo)
Primero que nada, déjenme decirles que tanto Brandon y yo deseamos que les haya gustado el capítulo que recientemente leyeron. Le dimos su especial a la vaquita y esta vez quisimos agarrar parejo y darle el suyo a Gala.
Esto fue algo así como un mini arco de lo que se considera el "día a día" de nuestras protagonistas.
Ahora, puede que tengan muchas dudas sobre mi persona y eso está bien. Yo solo aparecí y me apodere del fic.
Bueno, en realidad no.
Como primer punto, yo soy solo la escritora (y secretaria) de Brandon, a pesar de que el sigue siendo la mente de todo esté asunto, yo soy la que usa sus manos para tratar a los personajes lo mejor posible.
De ahora en adelante podrán verme en algunos capítulos, principalmente cuando el se encuentre muy ajetreado con algunos asuntos ajenos a su increíble amor por la escritura.
Aunque el me pidió (casi al punto de exigirme) que recite sus palabras tal y como me las dijo:
"El que tú me ayudes a escribir no hará que la historia avance más rápido. Yo sigo siendo la mente de todo esto, y si yo no tengo que escribir, simplemente no se puede continuar"
O al menos eso es lo que recuerdo que me dijo. Teehee~
Volviendo al tema de la historia, acordamos que explicaría el porque la división del capítulo anterior y este.
Esto debido a que es parte de (como ya mencioné) un mini arco de sus días de trabajo, los siguientes capítulos, con sus respectivas segundas partes, serán el inicio y final de otro mini arco, dando así final a un arco que Brandon ha estado trabajando.
Otro punto es que puede que algunos se confundan por el inicio exactamente igual al del capítulo anterior, pero eso se debe a que los acontecimientos suceden el mismo día. Y Brandon no quiso gastarse más haciendo algo diferente, pero no le digan que les dije ;)
Algo que también debemos recalcar es que, oficialmente, este es el capítulo más largo hasta ahora de la historia. Lo del banco se extendió más de lo que teníamos planeado, sin mencionar que el asunto con Monika fue algo que se nos ocurrió en el momento. Fue algo completamente inesperado.
Aunque esto es casi algo inútil por mencionar, se me pidió que lo mencionara.
Se publicó el capítulo pero después de un repaso final Brandon y yo decidimos eliminarlo para hacer una mejor versión del capítulo. Simplemente se cambiaron algunas palabras, errores de ortografía y un poco de coherencia en la lectura.
Cómo último punto queremos darle un infinito gracias a Tarmo Flake por permitirnos el uso de su personaje: Saadia Vanessa Redguard.
En realidad me hubiera gustado trabajar con el personaje pero Brandon fue quien se encargó de trabajar con ella. Quería darle un ligero toque personal.
Igualmente esperamos (principalmente Brandon) que te haya gustado nuestra interpretación de la doctora. Si hay algún punto que no te guste o que pudo haber sido diferente no dudes en decirlo, a través de eso trataremos de mejorar su redacción y evitar posibles errores en el futuro.
Igualmente se plantearon 4 escenarios diferentes con la doctora pero usamos el que más nos gustó, en nuestra opinión. Esperamos que te haya gustado.
También le mandamos un saludo a Onix Star a quién le hicimos unas ligeras (aunque muy evidentes) referencias a su fic "Forjar una nueva vida"
Y claro que no podríamos olvidar mandar un saludo a aquellos que ocupan algo de su tiempo para leer las cosas que escribimos, y también darles las gracias por seguir esperando los capítulos.
Sabemos que son lentos, y el que yo este aquí no va a ayudar en nada, pero a pesar de la tardanza ambos esperamos poder ofrecer capítulos cada vez mejores (o que al menos no sean tan malos) a ustedes los lectores, nuestros queridos lectores.
¡Un saludo y hasta el próximo!
Bria fuera.
Pd: Como pequeño aparte, algunos podrán percatarse que ahora ya viene el nombre del capítulo en la versión de ordenador. Después de unos minutos de aburrimiento ambos nos percatamos de como hacerle. Nunca nos detuvimos a mirar más detenidamente, pero a raíz de esto todos los capítulos próximos (y los previos) contarán con el nombre.
