¡Hola a todos! Para no variar, os digo lo mismo de siempre, por los siglos de los siglos XD: el fic es de chaton weasley y los personajes de J. K. Rowling. ¡Disfrutadlo!

Capítulo 8: Flash Back

Un día de noviembre, Ginny recibió un mensaje que llevaba una lechuza: "Necesito que me ayudes. Estate esta noche a las 9 en la Sala de Pociones". Ginny se preguntó quién podría haberla enviado tal nota.

- ¿Qué tal estás?- preguntó Harry, besándola en la mejilla.

- Bien…- respondió Ginny, inmersa en sus pensamientos.

- ¿Estás segura? No pareces estarlo…

- Sí, es que… es que tengo muchos deberes y los llevo muy mal. De hecho, tengo que irme ya, debo revisar el tema antes de entrar en clase.

Durante todo el día, Ginny se preguntó por la persona que le había mandado esa nota y si debía acudir a la cita o no.

Cuando llegó la hora de la cena, Ginny aún no se había decidido. Sin embargo, presa de la curiosidad, acudió de todos modos, aunque con cinco minutos de retraso para no llegar antes que el desconocido.

Así pues, a las nueve y cinco entró en la Sala de Pociones y, para su sorpresa, allí estaba Draco Malfoy.

- Llegas tarde, Weasley.

- ¡Tú! Pero… ¿por qué…

Draco se ajustó la corbata y se apoyó contra la mesa del profesor.

- Tengo que pedirte un pequeño servicio.

Ginny se estiró y cruzó los brazos, tratando de no sentirse acobardada por el rubio.

- Es lo que he creído entender.

- Deja ya esos aires de sabelotodo, Weasley.

- ¡Ginny!

- ¿Perdón?

- Mi nombre es Ginny, no Weasley.

- Si lo prefieres, está bien.

- ¡No es que lo prefiera! Si quieres que te ayude para… hacer eso que quieras hacer, deberías empezar por respetarme, llamándome por mi nombre.

- Está bien, Ginny- contestó el chico, enfatizando el nombre.

- Gracias. Bueno, entonces, ¿qué quieres? ¿Quieres que te enseñe a jugar al quidditch porque cuando estuve jugando como buscadora atrapé todas las snitch, a diferencia de ti?

Viendo que se había pasado, Ginny se calló, pero el joven tampoco pronunció palabra.

- Lo siento… Bueno, dime qué quieres.

- Déjalo. Sólo quería que me ayudaras a ingresar en vuestro… no sé cómo se llama. El encarcelamiento de mi padre me ha ayudado a entender que por fin soy libre para decidir mi propio futuro, pero bueno, creo que se me han quitado las ganas.

Draco se dispuso a irse de la sala, pero Ginny lo paró.

- ¿Qué es lo que esperas de mí?

- Que me ayudes a unirme a vuestro bando. Quizá podríamos empezar siendo amigos.

Ginny se sorprendió enormemente de la propuesta del que hasta ahora consideraba un enemigo.

- Esto… déjame un poco de tiempo para pensármelo. Mañana por la noche te daré una respuesta.

- Sí. ¿Sabes cuál es la Sala de los Menesteres?

- Sí.

- Allí a las seis.

- De acuerdo. Hasta mañana. Buenas noches.

- Buenas noches.

El día siguiente, Ginny estaba en la luna, tratando de adivinar la trampa que le había tendido Malfoy. Puesto que siguió sin comprender, pese a todas sus reflexiones, decidió ver a Dumbledore para pedirle consejo. El mago le aconsejó que siguiera su instinto.

Ginny observó que ese día acababa las clases a las seis de la tarde, por lo que se retrasaría. Cuando la profesora Macgonagall permitió a sus alumnos que salieran del aula, Ginny se precipitó hacia la salida. Sin embargo, se sorprendió de encontrarse a Harry allí.

- ¿Qué haces aquí, Harry?

- Venía a proponerte un paseo por el lago.

- Ah… Lo siento, pero ya he quedado.

Ginny lo besó en la mejilla y se alejó corriendo.

- ¡Llegas tarde, Weasley!- dijo el rubio, que no soportaba los retrasos.

- Adiós, Malfoy.

- ¡Espera! ¿Qué haces?- preguntó Draco, sorprendido.

- Estaba a punto de aceptar tu proposición, pero odio que me llamen Weasley.

- Está bien, perdona- dijo, con cara inocentona- Dame una oportunidad.

- Creo que estoy haciendo una gilipollez, pero está bien, acepto. He hablado con Dumbledore; por ahora, sólo me obedecerás a mí y más tarde, si te aceptan, ya te enterarás de todo.

- ¿Y qué esperas que haga?

- Que me digas todo lo que puedas saber.

- ¿Y cómo te enviaré los mensajes?

- Todas las noches nos veremos sobre las nueve, ¿de acuerdo?

- De acuerdo.

Así transcurrieron varios días sin que Draco se enterara de nada importante. Sin embargo, en una de las citas, Draco se encontró a Ginny hasta arriba de trabajo.

- Ah, estás aquí- dijo gentilmente la pelirroja- ¿Sabes algo?

- Lo siento, no tengo nada.

- No pasa nada. ¿Podrías dejarme a solas? Es que tengo muchísimos deberes. Gracias.

Draco se dispuso a irse pero, antes de hacerlo, se giró hacia ella.

- ¿Potter no puede ayudarte?

- Harry tiene muchas cosas que hacer ahora mismo, como para ayudarme con mis problemas de pociones.

Draco se sentó al lado de Ginny.

- Dime cuál es el problema.

Ginny miró a Draco, sorprendida.

- ¿Qué pasa?- preguntó Draco.

- ¿Qué estás haciendo?

- Necesitas ayuda, ¿no?

- Sí.

- Pues entonces voy a echarte una mano. Ya sabes que se me dan muy bien las pociones.

- ¡Gracias!- respondió una sorprendida Ginny.

Esa noche nació una verdadera complicidad entre los adolescentes. Puesto que Harry apenas tenía tiempo para su novia, la pelirroja empezó a pasar cada vez más noches junto a Draco; hablaban, hacían los deberes,… a veces, incluso llegaban a dormir en el aula, Ginny apoyada sobre Draco, sus manos sobre su torso y sus piernas sobre las de Malfoy.

Una noche, mientras Ginny estaba terminando sus deberes, Draco dibujaba.

- ¿Qué es eso?- preguntó la chica cuando vio el garabato de Draco.

- Un dragón, ¿no se nota?

- Pues no- dijo Ginny, un poco disgustada.

- Mira, si te fijas aquí está la cola y aquí…

Al momento, Ginny hizo un boceto.

- Esto sí es un dragón… bueno, se le parece- dijo dudando.

Draco cogió el dibujo.

- ¿Que "se parece"? ¡Está genial el dibujo!

- ¿Tú crees?- contestó ella, recuperándolo- Sí, tal vez tengas razón.

Así pues, al día siguiente, cuando volvió al lugar de la cita, la joven descubrió un caballete.

- ¿Qué es esto?

- Es para ti. Se te da muy bien dibujar, deberías hacerlo más a menudo.

- ¡Deja de decir tonterías!- contestó, riéndose- Todo el mundo puedo hacer el dibujo que hice.

- Ginny, sabes perfectamente que eso no es cierto.

Ginny se sentó delante del caballete.

- ¿Y qué quieres que haga con esto?

- No sé… quizá podrías intentar plasmar lo que sientes. Podemos dejarlo aquí y si algún día…

Entonces Ginny se acercó a Draco y lo besó en la mejilla.

- Gracias.

- ¿Por qué?

- Por cuidarme.

- Somos amigos, ¿no?

- Sí, pero no eres tú quien debería hacerlo…

- Escucha, si Potter no se da cuenta de lo maravillosa que eres- dijo, cogiéndola de las manos- allá él.

Ginny se arrojó sobre los brazos del chico, cosa que Draco sabía necesitaba.

Los días pasaron sin que Ginny tocara su regalo, hasta que un día en el que no tenía clase por la tarde, cogió un pincel y se puso a dibujar. Estaba tan absorta dibujando que ni siquiera fue a cenar. Harry no se dio cuenta de ello, pero Draco sí. Así pues, el rubio fue a la cocina a buscar algo de comer y se dirigió a la sala que se había convertido en su punto de encuentro.

- ¡El repartidor!- anunció, al entrar.

Se sorprendió enormemente cuando percibió a la pelirroja pintando.

- ¿Te has puesto a pintar?

- Sí, llevo desde mediodía. Ven a verlo.

El rubio se acercó al cuadro.

- ¿Y qué significa?

- El acercamiento entre dos casas: Slytherin y Gryffindor.

- el contraste entre rojo y verde.

- Claro. ¿Qué te parece?

Sin pensarlo, Draco la cogió entre sus brazos.

- Yo prefiero el acercamiento de verdad- susurró.

- Deja de mirarme así- dijo Ginny desviando la vista, pero sin apartar al chico.

Dado que Ginny no lo miraba, Draco se aproximó al cuello de la pelirroja. La chica no lo rechazó; hacía mucho tiempo que no se sentía tan bien en los brazos de un chico, tanto tiempo. Por supuesto que estaba Harry, pero el moreno llevaba un tiempo sin prestarla atención, demasiado ocupado entrenándose para la batalla. Ginny rechazó esas ideas; no quería pensar en Harry, no ese día. Quería quedarse ahí, en los brazos de Draco. El chico empezó a besarla por el cuello y, después, sus labios encontraron la boca de la chica, que dejó hacerse por completo.

Cuando los labios de los jóvenes se encontraron, Ginny olvidó todo lo que la rodeaba y se dejó llevar por sus nuevos sentimientos hacia el Slytherin. Nada más sentir las manos de la chica acariciándole el pelo, Draco la cogió en sus brazos y la llevó a la cama que había en la Sala de los Menesteres. La depositó con calma, mirándola fijamente.

Ambos dejaron de moverse, pero ninguno era capaz de alejarse del otro. Ginny fue, sin embargo, la primera en moverse, levantándose para llegar a los labios del rubio con picardía, algo que gustó mucho a Draco. Después de haber estado besándose durante más de una hora, los enamorados se durmieron abrazados.

Cuando Ginny se despertó, al día siguiente, se sintió terriblemente mal por haber traicionado a Harry. Entonces abandonó la sala sin despertar a Draco pero, cuando llegó a la sala común de Gryffindor, se encontró con Harry.

- ¡Ginny!

- Ah, Harry…- contestó ella, molesta- ¿Qué haces aquí?

- Ayer estaba tan cansado que acabé durmiéndome aquí.

Harry se sentó, dando a entender a su novia que quería tenerla a su lado.

- Creo que te he abandonado un poco desde hace algún tiempo.

- No pasa nada- respondió- Lo comprendo.

Ginny se levantó.

- ¿Qué pasa, Ginny?- preguntó Harry, que veía que su novia no estaba muy bien.

- Necesito estar sola ahora mismo. No sé ni dónde estoy.

- Te necesito, Ginny. No me dejes.

La joven aceptó en silencio y subió al dormitorio para ducharse.

Cuando bajó, pasada una media hora, observó que Harry estaba delante de la chimenea, pensativo. Ginny lo sorprendió por detrás.

- Perdóname.

- ¿Has conocido a alguien?

- No- contestó ella, obligándolo a mirarla- es sólo que… esta guerra me da miedo y necesito estar sola- se explicó entre lágrimas.

Harry la besó en la frente.

- Si eso es lo que necesitas, lo entiendo. ¿Te apetece ir a comer?

Ginny levantó el rostro con una dulce sonrisa y sonrió a Harry. En su interior, estaba enormemente agradecida de que fuera tan compresivo, pero también se odiaba a sí misma por hacerle sufrir tanto.

Mientras desayunaba con Harry, Ron y Hermione, que se habían unido a ellos, Ginny observó a Draco entrando en el Gran Comedor y sentándose enfrente de ella. La chica se tensó al momento.

- ¿Qué pasa, Ginny?- preguntó Hermione.

- Nada, es que… me he olvidado los deberes y tengo que volver al dormitorio a por ellos.

Ginny se levantó de la mesa y se dirigió a los baños, donde se encerró para ocultar sus lágrimas a los demás.

- Que sí, te lo digo en serio. Sólo quiere que deje a Potter para divertirse- anunció una voz que Ginny asoció a Pansy Parkinson.

- ¿Y eso?

- Draco cree que si la Weasley deja a Potter tratará de desaparecer. Y eso sería muy beneficioso.

Ginny tuvo que morderse la lengua para no gritar de rabia. Entonces volvió inmediatamente a la mesa de Gryffindor, donde se sentó al lado de Harry.

- ¿No tenías que ir a buscar tus deberes?- preguntó éste.

- Sí, pero me había olvidado de algo- dijo, antes de besarlo en los labios- Te quiero y daría mi vida por ti.

Próximo capítulo: Jueguecito

¡Ya está! ¿Qué os ha parecido el pasado de la parejita? Me da un poco de pena Harry, pero como dice Draco "allá él". Se veía venir que todo era un plan, pero está claro que acabó en algo más (´la rpueba está en el esto del fic XD). para cualquier cosa, comentad y opinad. besines!

Yuuki Pan: gracias por los ánimos (los necesito XD). ké tal el cap? ya tenía ganas de traducir algo así, de cuando eras pequeñines. espero no tardar mucho en renovar. bss!

RociRadcliffe: hola! ya ves, el tiempo pasa volando! XD. Qué paciencia bendita tiene Draco, además de estar echo un lío por los cambios tan bruscos de Ginny. espero tu coment! bss

Anilec: hola! pues sí, se ve que su relación empezó ya en Hogwarts... bueno, ahora que lo pienso se notaba que el amor que siente Draco venía ya de antes XD. gracias por comentar. bsines!

danitza hoshi: ké tal? sí, fue un poco corto el capítulo anterior, pero bueno, espero ke éste lo compense. bueno, akí keda bastante claro el resentimiento de Ginny hacia Draco, no? la verdad es que ahora la entiendo un poco más, aunque a veces me desquicia. a ver ké pasa ahora. besines!

lunatipola: gracias por los ánimos! (maldita universidad, esta época es la peor!!). espero ke este capítulo te haya quitado el mono durante algunos días XD. Después de esto, sólo falta ke Ginny espabile de verdad. gracias por leer. besines!

lara evans: gracias por tu coemntario y por los ánimos. Espero estar haciendo un buen trabajo! XD. Ay, a mí también me gustan esas escenitas de celos, desvelan tanto! espero que haya más y mejores y que te gusten tanto como a mí. bss!

Sheba7: dios, ké razón tienes!! odio junio!! (bueno y septiembre, claro... porke en junio todo no se puede aprobar XD). Espero que este cap te haya aclarado algunas cosas, además tiene una mini escenita de celos! XD. bss!

potter-love: jajaja, me alegra mucho ke te haya dejado intrigada!! ké te ha parecido el cap, resuelve algunas dudas?? espero tus próximos comentarios y opiniones. nsines!

angelica malrry: gracias por tu coment. sí ke te veo enganchada XD. bueno, espero de verdad ke este cap te haya gustado y te haya quitado esas ansias XD. muxos besos!