Hola hermosuras! Este cap es como 60% lemmon así que prepárense, los quiero y disfrútenlo.


Mi respiración ya se había normalizado y la de Gray-sama igual, su pecho subía y bajaba tranquilamente mientras yo estaba encima de él.

Moví mi cabeza levemente para ver su precioso rostro. Tenía sus ojos cerrados y se encontraba tan tranquilo que sabía que se había quedado dormido, además había dejado de pasear su mano por mi cabello confirmando mi teoría. Pase mis ojos por todo su rostro tratando de grabar cada detalle. Su respingada nariz, sus ojos cerrados dulcemente, sus labios deliciosos que recorren suavemente mi cuerpo, sus mechones negros desordenados, sus orejitas que me hicieron ver su lado tierno y vulnerable. ¡Todo! Todo en él era perfecto y por más que quisiera encontrar un desperfecto no lo hallaba en ninguna parte, ni siquiera esa cicatriz en la frente era un impedimento para que creyera eso, me encantaba todo de él.

Trate de acomodarme ya que estaba cansada y recordé que seguíamos siendo uno. Tenía algo que me llenaba por completo, era cálido, enorme y sabía que él había cumplido mi deseo, no se había salido de mí. No abrió los ojos con mi movimiento e instintivamente contraje los músculos de mi vagina. Movió sus ojos pero sus párpados seguían cerrados. Lo hice en repetidas ocasiones y sentía que estaba creciendo dentro de mí. -¿Ju-Juvia?-despertó rascando su ojo tratando de asimilar lo que estaba pasando.

-¿Te estabas divirtiendo sin mí? -En un movimiento me dejo debajo de él y se salió de mi suavemente. Gemí un poco, me había dolido que se saliera y sentí su mirada deseosa sobre mis pechos.

-¿Quieres seguir? ¿Estás segura? No quiero que estés adolorida mañana. -Ya lo estaba y los quince minutos que descansamos no habían sido suficientes para mí.

-¿Seguir qué? -trate de sonar lo más inocente y sexy posible, Gray-sama estiro su cuello moviendo su cabeza hacía a un lado, sabía que significaba ese gestó, se estaba intentando controlar.

-¿Que quiere seguir Gray-sama? -Volví a repetir y abrí mis piernas haciendo el mayor contacto con las de él para que pudiera recostar su erección en mi zona íntima.

-Juvia, tu sabes lo que quiero -me susurró eróticamente en el oído y si a él le encantaba mi voz de niñita caliente a mí me volvía loca su voz varonil susurrándole en el oído haciéndome parar el corazón y sentir un escalofrío recorrer todo mi cuerpo.

-Gray-sa... -su nariz de nuevo olisqueaba mi cuello.

-Que rico hueles Juvia. -me sentí un poco incómoda, debía oler a sudor y a sexo. ¿Cómo podía oler a rico?

-Juvia estuvo con Gray-sama, Juvia debe oler a... -a mí, hueles a mí y a ti. Es una combinación deliciosa ¿No lo crees? -sonreí automáticamente y eche mi cabello hacia un lado para que pudiera seguir oliendo mi cuello.

-¿Te he dicho que tienes un cuerpo perfecto?

-¿Usted lo cree? Juvia no es tan bonita -Baje mi mirada evitando mirarlo a los ojos y se alejó de mí.

-¿Que dijiste? -Estaba completamente enojado, su voz me hizo sentir miedo y sus ojos grises me reprochaban. Me quede callada y ¿Que quería que dijera? Siempre escuche de Cana y de Evergreen que era horrible y yo lo creía hasta que me levantó de la cama y pegó mi cuerpo contra la pared suavemente. Al sentir el frío muro chocar con mi cálida espalda me dio un escalofrío.

Su mirada recorrió todo mi cuerpo y me sentí un poco incómoda.

-Mmmmm ¿Por dónde empiezo? -De nuevo me inspeccionó con la mirada y no lo soportaba, ¿Cómo me podía debilitar tanto con tan sólo una mirada?

-Tu cabello es tan largo, son como cascaditas cayendo por tu hermosa espalda. -cogió uno de mis mechones y los olió deleitándose al percibir mi olor.

-Tus ojos azules me hipnotizan, puedo ver tu alma por medio de ellos: tierna, inocente y buena, pude saberlo con tan solo mirarte ese día. Sabía que eras la indicada.

Tus mejillas son tan suaves y apretarles -paso sus dedos por mis mejillas y las pellizco delicadamente.

-Tus labios tan rojos y suaves -movió sus dedos por mis labios por todo el borde de ellos -Son mi droga. Tan adictivos y deliciosos -me mostro sus colmillos sonriendo seductoramente y mordió mi labio inferior estirándolo y saboreándolo.

-Tu cuello es tan delicado y sabroso -Dejo un camino de saliva por toda mi piel y ya estaba empezando a mojarme. Estaba perdiendo el control y quería volver a sentirlo dentro de mi dándome placer.

-Tus pechos son tan grandes pero caben perfectamente en mis manos -manoseo y toqueteo todos mis pechos, gemí suavemente.

-Tu vientre es plano y tu cintura es pequeña -puso sus dos manos en mi cintura y rego besos por todo mi vientre.

-Graayy-sama -pase mis manos por su cabello y quería tomar sus orejas pero no podía perder el control, quería que me dijera todo lo que pensaba de mí.

-Tus caderas son tan anchas, amo la curva que se te forma en este lugar -bajó sus manos por toda mi curvita hasta llegar a mi huesito y después de esto lo mordió -Aaaaahh -otra vez salió de mí.

-Tu cola es tan grande, firme, redonda -Se levantó del suelo y despegando mi cuerpo de la pared agarró mis nalgas masacrando las circularmente.

-Tus piernas, uffff tus piernas son tan largas y hermosas -me tomo una pierna y me la subió hasta su hombro dejando toda mi zona íntima a su vista, agradecí que tuviera buena flexibilidad de lo contrario ese movimiento me hubiera matado.

-Este botoncito -gemí instantáneamente al sentir sus dedos sobre mi clítoris, sus dedos eran expertos dándome placer -Me encanta porque por medio de él puedo escuchar tu dulce voz repleta de placer gritando mi nombre con locura. ¡Jamás vuelvas a decir eso! ¿Entendiste?

-Sí, Gray-sama, usted es muy tierno, Juvia ama sus palabras -se sonrojó y evitó mirarme. Aunque en vez de tierno era todo un pervertido, jamás pensé que me tuviera tan detallada pero bueno ya me valía mierdas lo que pensaban los demás, lo único que me importaba era lo que él pensaba y me sentía endemoniadamente feliz.

-Aprovecha porque sabes que no soy de los que dicen esto en público -eso lo sabía perfectamente.

-Sí, gracias Gray-sama, gracias por todo -me adueñe de sus labios y desesperadamente acaricie su espalda.

-¿Sabes? Aún hay algo de tu cuerpo que me encanta. ¿Quieres saber qué es? -asentí y en menos de un segundo entró en mi lentamente, eche mi cabeza hacia atrás y lo agarre fuerte de los hombros.

-Encajamos perfectamente, tú eres la parte que falta en mi rompecabezas.

-Juvia lo ama Gray-sama -le confesé con miedo, con miedo a perderlo algún día, tenía que sacar esas ideas de mi cabeza tenía que disfrutar de él.

-También te amo -me acaricio la mejilla y se salió para entrar en mí, envistiéndome, acariciándome, haciéndome gemir de placer y de un tanto de dolor.

Adentro y afuera, repitiendo esos movimientos con sutil elegancia y la experiencia adquirida algunos minutos. Todo su cuerpo desprendía sensualidad y eso me encantaba porque mi excitación llegaba a niveles insuperables.

-¡Grrnyaa! -escuche de nuevo ese gemido de placer de su parte mientras sentía que íbamos a atravesar la pared de lo fuerte que estaba entrando en mí.

-AAAHHH... MMAAAS...Por...por...favor...Gray-sama...más -sonrió y abrace su cintura con mis piernas, me alzo hasta llevarme a la cama sin mucho problema, se quedó de pie y alzo mis piernas dejando mis tobillos en sus hombros. Mi cintura a ese ángulo, su penetración más profunda, sintiendo su punta más y más adentro me estaba volviendo loca. Mi orgasmo llego y el suyo igual. Se salió de mí y me beso acostándose a mi lado.

-Descansa, mañana no te dejaré ni un solo segundo -asentí y subí mi pierna encima de él y recosté mi cabeza en su pecho, fue cuestión de segundos para quedarme dormida y es que nunca pensé que hacer el amor agotara tanto.

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No sabía exactamente qué horas eran, pero la luz ya entraba por medio de las ventanas en todo su esplendor. Había una razón por la que me había despertado y esa razón me estaba provocando cosquillas en mi zona íntima. Su cola se estaba paseando por todo el lugar y se sentía como terciopelo. Sus pelos negros acariciándome suavemente me estaban llevando a la gloria. Arriba y abajo, arriba y abajo estimulando mi clítoris y haciéndome gemir. Lo vi a la cara y estaba durmiendo o eso quería hacerme pensar.

-¡Aaaahh! -Sabía perfectamente que se estaba haciendo el dormido, en todas las noches que habíamos dormido juntos su cola no se movía cuando estaba dormido.

-¡Aaaahhhhh! -gemí más fuerte y con más deseo para que despertara, empecé a revolcarme en la cama eróticamente para llamar su atención, quería que despertara, quería que me viera.

-Graayy...Graaaayy-saaaammmaa -Sus ojos aún seguían cerrados.

-Ri...rico...se siente muy rico ¡aaahhhh! ¡Mmmm! -entonces lo vi, sus ojos se movieron levemente y confirme mi teoría. Si no se despertaba con eso entonces lo haría despertarse con otra cosa. Saltó un poco reaccionando cuando sintió mis manos en su miembro, suavemente comencé a mover mis dedos, sin dejar de tocar sus testículos. Perdió el ritmo que estaba manteniendo en su cola masturbándome, sabía entonces que estaba excitado y que iba a comenzar a moverla descontroladamente.

-Graaay-sama ¿Está despierto? -le hable muy sexymente muy cerca del oído pero seguía sin abrir los ojos, aparto su cola para no lastimarme y sentí como crecía en mis manos.

-Gray-sama, Juvia va a jugar sola -le advertí y dándole la espalda lo metí profundamente. -¡aaaahhh! -gemí sin apoye mis manos en sus muslos y empecé a cabalgarlo.

-Juvia -Su voz ronca me mostraba que estaba demasiado excitado.

-De-despertó Gray-sama -No dejaba de moverme y voltee levemente mirándolo por encima del hombro.

-Tu trasero se ve delicioso -Pellizco mi cola y me la masajeo mientras yo saltaba encima de él, subió sus manos por mi espalda y halo un poco mi cabello por la emoción.

-Gray-sama sus gemidos son tan tiernos -vi un sonrojo en sus mejillas y dure mucho montándolo mientras me complacía con un tierno gemido.

-Quiero abrazarte -Me salí de él cumpliendo su deseo, sentándose cruzo sus piernas y me senté en sus muslos entrando de nuevo en él apresando lo con mis piernas y mis brazos. Mis movimientos se volvieron más rápidos mientras nos besábamos y abandonaba mi boca para lamer mi cuello, gemía sin parar y esta vez Gray-sama duro más tiempo, más tiempo dándome placer, orgasmo tras orgasmo y al final se vino dentro de mí.

Se cayó encima mío y me sonrió.

-¿Entonces te gusta cómo gimo? -le sonreí tímidamente.

-Le fascina, va a dejar sin sangre a Juvia de tantos derrames nasales que le provoca al escucharlo.

-¡Eres una exagerada! -empezó a mover su nariz en la mía rozándola suavemente.

-¿Podría hacerlo de nuevo? Son pocas las veces que Juvia lo ha escuchado.

-¿Que me das?

-Lo que usted quiera Gray-sama.

-¿Estas segura?

-Sí, muy segura.

-¡Grrrrnnyyyyyyyaaaa!

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-Juvia está llegando, así Gray-sama, a...así...a Juvia le...le...encanta que lo haga duro -Habíamos estado todo el día encerrados en la habitación disfrutando nuestra luna de miel, ni siquiera el hambre o las ganas de tomar una ducha nos había detenido, hicimos el amor todo el día haciendo solo pausas para mimarnos y recuperar fuerzas. No fue difícil imaginar que quería a cambio de su hermoso grugemido.

-Juvia...yo..yo también estoy llegando -arque mi espalda, recostando mi cuerpo en el suyo, debía estar sudada, despelucada, llena de todos sus líquidos y de su saliva. Mi estómago sonó, ya ni había luz del sol, la luz rosada de las lunas entraba por la ventana alumbrándonos.

-¿Tienes hambre, Juvia? -asentí y me sonrió.

-Aunque te comí todo el día también tengo hambre -sonreí ante su comentario.

-Báñese mientras Juvia cambia la cama y la tiende ¿sí? -se negó y entramos los dos al baño, me ayudo a bañarme y entró en mi subiendo mi pierna a su cintura y dándome contra la pared. El agua caía lavándonos a los dos y aumentando el deseo. Gray-sama término adentro y terminamos de asearnos. Me puse al fin uno de los vestiditos que había comprado, un abrigo y mientras él se terminaba de arreglar quite las sábanas y las cobijas que tenían los rastros de mi virginidad. Ya no era una niña, nunca más, era la mujer de Gray-sama el kamineko de ojos grises y hermoso cabello negro.

Cambie toda la cama dejadora lista para más tarde. Me peine, me arregle y baje las escaleras sola ya que Gray-sama se había adelantado para que nos sirvieran. Sentí de nuevo la brisa en mi cara y había olvidado lo que se sentía estar en la playa, sentir el sabor salado del agua, me quite las sandalias y metí mis pies en el agua fría. Sentí una sensación deliciosa y me reí chapoteado el agua, no iba a una playa desde que tenía 7 años, de hecho solo fui una vez en mi vida, no me permitían salir del castillo e ir fuera de este para la playa pues significaba un riesgo para la princesa.

Sentí que me abrazaban de la cintura y me sacaban del agua.

-¡Es peligroso que entres en la noche! -estaba enojado y me saco del agua.

-¿Por qué se enoja Gray-sama? -Me dio miedo su mirada.

-¡Tonta! El mar es peligroso de noche, las criaturas cantan engañando a todos para que te vayas y te ahogues en el agua. -baje mi mirada y tenía la faldita mojada, no me había dado cuenta en que momento llegue a esa profundidad, sólo quería mojar mis pies.

-Juvia, Juvia lo siente Gray-sama -salí para cámbiame el vestido, tenía un nudo en la garganta y quería llorar.

-Fue mi culpa por no advertírtelo -me abrazo del cuello y me detuvo -no sé qué hubiera pasado si no hubiera llegado, te hubiera perdido.

-Juvia enserio lo siente.

-¡Está prohibido meterse en el mar por la noche! ¿Entendiste?

-Sí

-Déjate así vamos a comer -Gray-sama me contó de todos los peligros que tenía el mar, no era como la tierra, existían criaturas mitológicas que salían de noche y con su canto engañaban y mataban por costumbre. Muchas personas habían perdido la vida pero yo no reconocía ninguna voz, tal vez si me estaban guiando para matarme y jamás volvería a cometer ese error. Terminamos de comer y Gray-sama y yo caminamos por la playa cogidos de la mano alejándonos de la casa. Hablamos de muchas cosas hasta que llegamos a una fogata, una hermosa fogata que había preparado para mí. Me senté a su lado mientras sus empleados cantaban canciones y decían chistes pasando un momento agradable. A eso de la media noche todos se fueron a dormir y nosotros también lo íbamos a hacer hasta que algo entro en mi mente.

-Gray...Gray-sama -dije un tanto nerviosa.

-¿Quieres decirme algo? -Me miro con ternura.

-¿Cómo cree que será el hijo de Gray-sama y Juvia? -tosió y miro a las estrellas con las manos en su cuello.

-Juvia cree que su hijo será -cogí un palo, me agaché y dibuje en la arena -Será un hombre y su cabello será negro como el de su padre, su nariz como la suya también, ojos grises y profundos, será muy fuerte como su padre y... -pero no puede tener sólo mis características con una madre tan hermosa, su piel será tan blanca como la tuya, será tan inteligente como tú, además no tendrá nuestra enfermedad y será tan sano y fuerte como un roble. -mi corazón dolió al escuchar sobre su enfermedad, sabía que podía perder a Gray-sama en cualquier momento, pero no podía deprimirme por eso tenía que ser fuerte.

-Es una promesa -se rio y me beso suavemente -¿vamos a dormir? Estoy muy cansado -Asentí y salimos a dormir no sin antes sentir todo su amor dentro de mí. Otra vez sin ropa me quede dormida abrazada a él y cuando me desperté el seguía durmiendo, no quería despertarlo así que me aliste y salí a caminar un rato por la casa.

-¡Buenos días señorita Fullbuster!

-Buenos días -dije sonriendo a uno de los empleados de Gray-sama.

-No es necesario que use las pulseras en este lugar, eso solamente es para la ciudad.

-Ammm muchas gracias, Juvia se las quitara cuando le molesten.

-Ya casi tenemos el desayuno, ya se lo servimos.

-Muchas gracias, ¿Juvia puede meter los pies en el agua?

-Si no se preocupe en el día no hay peligro de que le hagan daño -me fui por el caminito de madera, me quite los zapatos, me senté y metí mis piernas en el mar que tenía un color entre rosado y verde, muy hermoso en realidad. Chispoteé un rato recordando todo lo que había pasado el día anterior, Gray-sama era muy salvaje y me encantaba estar con él.

-Hola -Una voz rompió mis pensamientos asustándome, saque rápidamente los pies del agua viendo muy asustada a una niña nadando.

-¿Wendy? -me acerque al reconocer su rostro, la más pequeñita de las chosen one antes de que hicieran otra recolecta de chicas. Fui a acariciar su rostro y era tan suave como el de ella.

-No soy Wendy -me sonrió -soy una sirena -me mostró su cola y no entendía cómo es que ella tenía su rostro.

-¿Vas a hacerle dañar a Juvia?

-Claro que no, solo quería conocer a una princesa en persona, eres demasiado hermosa y por eso salí en el día.

-¿Por qué tienes el rostro de Wendy?

-¿Has escuchado que en algún lugar hay alguien igual a ti? Ella debe ser la otra igual a mí.

-Juvia entiende. Cuéntele de usted.

-No es mucho lo que tengo que contar de mí, nado y nado en el mar, mi casa está al fondo del mar y vivo allí con las demás sirenas.

-¿Hay alguien igual a Juvia?

-No, por eso me causaste mucha curiosidad. ¿Quieres saber cómo serán tus hijos?

-¿Hijos? Juvia solo puede tener un hijo según las órdenes de este lugar -puso su mentón en mis piernas exactamente como lo hacía Wendy.

-Tendrás gemelos y serán como su padre.

-¿Gemelos? ¿Se lo juras a Juvia?

-¡Te lo juro! Pero primero tienes que superar una prueba muy difícil, tienes que ser muy fuerte y nunca dejes de confiar en ti misma princesa del Reino Unido. Todo está en tus manos.

-¿De qué hablas?

-Él va a morir. Tu kamineko -Me asustaron sus palabras ¿Que no iba a vivir siempre con él?

-¿Cuando?

-En tres años aproximadamente -Vi en los ojos de Wendy que estaba asustada y cuando voltee a ver Gray-sama estaba detrás de mí mostrándole sus colmillos amenazándola.

-¿Que hacías hablando con eso? -abrace a Gray-sama y empecé a llorar como una niña pequeña, me aterraba, me asustaba y me llenaba de miedo el solo hecho de pensar que lo iba a perder.

-¿Que te dijo ese monstruo?

-Juvia no quiere perderlo.

-No te dejaré jamás, son sólo mentiras, te quería confundir y luego matarte. ¿No entendiste lo que te dije ayer?

-Era Wendy, ella jamás le mintió a Juvia.

-¿Wendy? Usó la cara de alguien que conocías, ¿Que más prueba quieres? Jamás vuelvas a creer en mentiras ¿entendiste? -Trate de calmarme, puse en mi mente que todo era mentira, que esa sirena quería matarme y por eso me dijo eso, desayunamos y para alegrarme Gray-sama dijo que íbamos a ir a nadar.

-Juvia no sabe nadar. -le dije desde la orilla del mar.

-No importa yo te salvo -Sonrió y me encanto su sonrisa. Camine hacia él y nos quedamos donde mis pies tocarán el suelo. Jugueteamos un rato, me enseño a nadar, me daba indirectas de que lo que quería y me sonrojaba con sus palabras, entonces me abrazó y empezó a besarme y a jugar con mi lengua, cuando se separó de mi boca ya estaba mojada con mis líquidos.

-¡Pon las piernas en mi cintura y agárrate bien de mi cuello!

-Gray-sama alguien los puede ver.

-Les dije que ignoraran cualquier cosa que vieran, imagina que estamos solos. -hizo a un lado mi vestido de baño y me quitó el sostén para que con el movimiento mis senos se restregarán con su pecho, entró en mí y dolió un poco, el agua se había llevado mi lubricación. Seguimos teniendo sexo debajo del agua mientras lo besaba, probaba su cuello y mordía algunas partes de su cuerpo que estaban a mi alcance.

-Hasta debajo del agua me produces mucho placer -roncamente me habló al oído mientras aruñaba su espalda sin poderme controlar, me sentía más liviana en el agua y la olas golpeándome mientras él me envestía nunca lo iba a olvidar, aunque dolorosa fue una sensación increíble. No salimos del agua al terminar, nadamos un rato y el me mostraba todos los peces de colores y hermosos que había en el mar. Uno que otro pez lo mordía cuando lo sacaba y me sacaba la lengua cuando me reía de él. Dimos una vuelta en su moto acuática por todo el lugar y pude observar más a fondo todo él mar, me encantaba todo eso, no quería que nos devolviéramos, toda la mañana y algo de la tarde se nos fue en eso. Nos devolvimos porque mi estómago empezó a gruñir y rápidamente me adelante a la habitación mientras él ponía la moto en su lugar, fui poniéndome el disfraz que Lucy me había convencido a comprar. Me dio vergüenza verme al espejo y ponerme las orejitas ¿Las palabras salían solas? ¿Qué iba a hacer? ¿Sólo tenía que dejarme llevar del momento? Me senté en la cama totalmente sonrojada e iba a entrar al baño para quitármelo cuando sentí que el abrió la puerta. Vi que paso saliva y me escaneó con la mirada, un vestido atrevido que arriba de mi cola tenía un colita de algodón, mi cabello estaba suelto tapando mis pechos y me llegaba hasta más arriba de la cadera, no podía negarlo me veía sexy pero tenía mucha vergüenza. Era mi momento, tenía que actuar.

-¿Conejita? -dijo casi sin aliento.

-Esta conejita está perdida y tiene mucha hambre -hable lo más inocente y sexy que pude.

-¿Tienes hambre?

-Sí, además tiene miedo, muchos animales pueden comerla, usted es un gato que no come conejitas ¿no cierto? -Sonrió con malicia -Lo siento pero me encantan las conejitas y te voy a comer, pero primero te voy a alimentar para que cuando te coma sepas más rico.

-¡No por favor! no se coma a Juvia.

-Lo siento, este gato te va a demostrar que es todo un tigre comiéndote -Se acercó como un depredador a su presa y cuando me tuvo al frente de él me miro a los ojos -Quieres tu zanahoria ¿no es así conejita?

-¿Zanahoria? ¿Le va a dar a Juvia una zanahoria? -hable emocionada y vi cuando llevo sus manos al botón de su pantalón y saco su "zanahoria" para que me la comiera.

-Juvia jamás había visto una zanahoria tan grande -abrí mis ojos muy sorprendida, me arrodille, lo observe detenidamente como si jamás lo hubiera visto y le pegue un lengüetazo a su tronco, lleve mi lengua de arriba a abajo por todo su extensión. Chupe sus bolas y me dirigí a la cabeza succionando, me lo metí todo hasta sentirlo en la garganta y empecé mi movimiento, Gray-sama puso las manos en mi cabeza guiando el ritmo que debía seguir. Ya me había vuelto una experta en eso -¿Te gusta tu zanahoria, conejita?

-A la coneiita le encanta -se lo dije sin sacármelo de la boca. Antes de venirse me tiro a la alfombra y comenzó a comerme a besos, a quitarme el disfraz dejándome solamente las orejitas, salvajemente, exactamente como lo que había dicho, como un tigre me penetró, fue el mejor sexo sin lugar a dudas que habíamos tenido, hablaba suciamente y él también lo hacía siguiéndome el juego mientras fuertemente entraba y salía de mi ser. Se corrió dentro y casi sin aliento hablé.

-Tigre-sama le falta comer esta parte de la conejita -Lleve su cabeza a mi zona íntima y movió su lengua haciéndome recordar el primer día que llegue a su casa totalmente asustada y como por medio del espejo vi cómo me tocaba y se adueñaba de mí.

Me vine y él se tomó mis líquidos limpiándome completamente.

-¡Conejita! ¡Quiero mostrarte el pueblo! ¡Vamos! -me susurró en el odio y le sonreí.

-Sí Tigre-sama -Nos reímos a carcajadas al dejar de actuar.

-Que bien actúas mi conejita.

-Fue improvisación Gray-sama, Juvia jamás imagino que usted le diera su zanahoria.

-Jajajaja ¡Tonta! ¡Cámbiate y bajemos a almorzar! -Me zafo las orejitas y me puse algo sexy. Caminamos por el pueblo después de comer y me compro todo lo que yo quería, habían cosas muy hermosas y le compre con su dinero una manilla de plata que hacia juego con mi collar de cruz. Con su collar de cruz.

-Mi madre nos espera, tenemos que devolvernos. Por mí no iría a clase mañana pero debemos marcharnos.

-Tiene que ir a su clase Gray-sama, además Juvia tiene que ir a la fábrica a cuadrar unas cosas en su nueva oficina. Ya comenzara a trabajar desde mañana. - Nos devolvimos metimos todo en el carro nos despedimos, me despedí del mar y entramos en el carro.

Me dormí en sus piernas totalmente feliz, la felicidad reinaba en mi vida y no quería que nada me arruinara eso que estaba sintiendo.

-¡Llegamos Juvia! -me despertó, entramos a la casa y había algo en la sala que definitivamente me arruino la felicidad.

-¡Pensé que no ibas a viajar con esta puta! ¡No después de como pelearon ese día!

-Juvia se dio cuenta de sus intenciones, ¡Váyase Ultear! No forme más problemas entre los dos.

-Tú me amas ¿no cierto? -esa kamineko estaba desesperada, jamás la había visto de esa manera.

-Lo siento Ultear pero Juvia es la única a la que amo.

-Es mentira, esta puta bruja te lavo el cerebro, tú me amas a mí, vas a dejarla por mí.

-Lo siento Ultear y te pediré que jamás te vuelvas a meter entre Juvia y yo, no permitiré que molestes a mi mujer.

-Tarde o temprano caerás, desearás mi cuerpo cuando ella ha te parezca normal y te acostumbres a follarla.

-Nunca pasara, hice un juramento de sangre con ella. No me meteré con ninguna que no sea Juvia. -abrió sus ojos y pude ver todas las ganas de asesinarme por medio de ellas. Le lanzo un florero en toda la cara y mientras Gray-sama recibía el golpe se fue hacia mí, tirándome al suelo e inmovilizándome con sus piernas, empezó a apretar mi cuello y no podía respirar. Pataleaba y forcejeaba pero ya no me llegaba el aire y Gray-sama no lo veía en ningún lado.

-Si mueres perra, ese juramento valdrá mierdas y me acostare con Gray cuando yo quiera. –Ya no estaba respirando y estaba sintiendo la muerte muy cerca.

-Mika-san y Aries-san la quitaron de encima mío mientras yo trataba de conseguir aire en el piso totalmente mareada y a punto de desmayarse. Me dolían muchos los ojos y la garganta, vi cuando Gray-sama se levantó del piso con la herida en su frente abierta de nuevo.

-¡Vete al infierno maldito! ¡Los médicos te han desahuciado! ¡La enfermedad ya despertó en ti y en tres años morirás! -perdí el conocimiento con esa noticia. No pude saber lo que paso después.


Buaaaa final del capítulo mis hermosuras, ya saben próximo cap será el final y será un POV Gray. Alisten sus pañuelos y díganme sus teorías para el próximo capítulo.

Sicaru-chan: Bueno no sé qué decir, primero gracias por tus sexys palabras, me encanta que te gusté y gracias además por todo tu apoyo y tus lindas palabras. Mmm no nos podemos casar con cosas si pudiera me hubiera casado con mi Nutella, como la amo. Lo de la vida es cruel pero hay que seguir. Vomite arco iris igual que tu al escribirlo es una extraña sensación porque yo misma me spoleo la historia entonces vomito antes de leerla. Te quiero y te mandó un Mega abrazo psicológico con sabor a nutella en el cuerpo de un kamineko. Ok no :3

Saroninas: Muchas gracias por tus ánimos, ya lo supere :3 me alegra haberte echo sentir millones de emociones, esa era mi intención y me alegro haberte llegado. Jajajaja y si ame la escena salvaje entre ellos dos por sus lindas orejas y espero que hayas amado estas escenas salvajes de este capítulo. Te mando un besote gigante y un abrazo psicológico.

Chachos: ok -doble puke rainbows- Jajaha sé que vas a morir de un derrame nasal algún día por mi culpa ¿y cómo no poner el Grrrnyya? O sea Gray de esa manera fue hermoso. Definitivamente fue porque mataste a Jellal y bueno no le mates. Ya casi se acerca la hora de sufrir. Besote y te extraño ¿Por qué se dañó tu celu?

Luniitaturska: Jajaha feel like a boss, se lo que se siente aprobar un examen sin estudiar y te Mega felicito. Gracias me encanta que te encante y te mandó un abrazo y besote psicológico por apoyarme. Nos leemos. Bye!

Lala. Tempestad: Creo que todas tus preguntas de han resuelto en el final del cap, por fin lo hicieron y si lo hicieron como conejitos en primavera literal en este capítulo. Espero que te haya gustado el cap y te nadó un abrazo psicológico. Bye!

Juviadelasoledad: Gray es un salvaje en la cama de naturaleza, lo amo tanto no sabes cuánto. Los sorprenderé con ese final y espero que no me odien naaaa solo esperen el final sé que te va a gustar. Te mandó un abrazo psicológico y un besote en agradecimiento por tus lindas palabras que me animan y me hacen sentir genial. Te quiero Bye!

Oni no Ao: Ojalá también hayas mordido con este cap y hayas vomitado arco iris y mucha sangre con el cap. No me odies por lo que pasara. Te maso un besote gigante y Buajajajajaja los deje en suspenso.

Dobe Pandita: Hola! Well no sabes cómo me encantaba tener el celu cerca de mí y recibir tus mensajes con tus sexys reviews. Jejeje muchas gracias por tus palabras y me encanta que te encante, lo hago con todo el amor para ustedes :3 espero que te haya gustado el cap. Te mandó un besote y un abrazo psicológico. Bye! Y claro que todos queremos un sexy kamineko que juegue con nosotros al conejito y al tigre Jajaha ok no.

Yamii 3: jajaja bueno vivo de tu amor no lo olvides, si no me dejas de amar habrán más nyas por parte de Gray, bueno ahora esperemos que sobreviva. Soy una perversa escritora. Te mandó un besote y un abrazo psicológico.

Anonimous: Waaa lo sé, imaginarse a Gray en esos términos me hace tener un derrame nasal y vomitar arco iris, definitivamente esa faceta es hermosa de Gray. Espero que te gusté el cap y te mandó un besote y un abrazote bye (psicológico claro está)

Chii: sip creo que tienes esa costumbre y Jajaha todos odian a esa perra aunque en el anime y manga la amo, al principio la odiaba pero ahora la amo por todo lo que hizo. Pero si acá es una perra. Gracias por tu review y tu apoyo te mandó un abrazo psicológico y un beso.

Viry3fick: todos queremos tocar esas orejitas, o sea imagínate a Gray teniéndolo todo sumiso, sonrojado, ronroneándote y restregando su mejilla en tus pechos. De sólo pensarlo se me eriza la piel. Amo a Gray y me encanta que te haya gustado. Te mandó un abrazo psicológico y un besote.

Yamii Nara: No quiero que llores con el final trágico, sólo espero que el final te sorprenda y quiero matar a Ultear por tratar de matar a Juvia pero veremos qué pasa en el último cap. Te mandó un besote y abrazo psicológico. Bye.

Nos vemos en el final, los quiero y sufran esta semana. Ok no los quiero hermosuras.