Les traigo un nuevo cap ¡Espero les guste y comenten para las musas!
Tiene contenido mágico, es Universo Alternativo, Contiene Slash (ChicoxChico).
Advierto aquellos que no les gusta el Slash que no lea y todos felices.
Ahhh ya saben, los personajes no son míos bla bla, pero le agradecemos a su creadora por ellos XD Eso sí.
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Capítulo VIII
Ataque
En la fortaleza de Voldemort…
En medio del bosque tenebroso, se alzaba un castillo fortificado rodeado por una barrera que creaba una espesa neblina la cual alejaba incluso a los animales de sus alrededores, pero se podían ver figuras monstruosas moviéndose entre los árboles marchitos, nadie se acercaba a ese lugar y si alguien lo hacia, no salía vivo de allí.
Bellatrix estaba de pie en un oscuro despacho mirando con gesto pesaroso a su líder -Mi señor, le he fallado, no me deshice del supuesto elegido- masculla con enojo en su mirada.
-Serénate- Desestima Voldemort -Yo no me preocuparía, mandare a alguna de mis criaturas para que lo rastreen y lo destruyan-
-¿No lo está subestimando?- Pregunta la pelinegra dubitativamente.
Obtiene como respuesta a unos ojos rojos que la miran con incredulidad -¡Ja! ¿Qué puede hacer ese niñito tonto?- se burla irónico.
Bellatrix se muerde los labios con nerviosismo -Pero…-
-No te mortifiques, si no funciona, sólo enviaremos a un ejercito- se encoge de hombros confiado.
-Yo puedo hacerlo- afirma con afán de sanar su orgullo herido.
Voldemort niega con la cabeza –No- Ordena comenzando a sentir molestia –Tú permanecerás a mi lado, esa es tu tarea más importante-
-Pe…- Trata de decir pero es callada por la mirada molesta que la atraviesa.
El ojirojo se sienta en el sillón más cercano -No quiero darte esa tarea como una orden- su tono de voz llega a su interlocutora con un tinte de amenaza mientras Voldemort tamborileaba sus dedos sobre los apoyabrazos.
-Está bien- Acepta a regañadientes conociendo la mirada y gestos de su señor para saber cuando no insistir.
Voldemort se acomodo en su asiento, mientras le hacia señas con un dedo para que se acercara -Ven acá y siéntate conmigo- Ordeno palmeando sus rodillas.
Bellatrix prontamente obedeció sentándose en el regazo de su señor, Voldemort le rodeo con sus brazos y le dijo -Tu misión es complacerme a mí, no ensuciarte las manos con pequeñeces que otros pueden resolver- decreto mordisqueando el cuello de la bruja, quien se relamió los labios provocativamente.
-Es el deber más placentero que se pueda tener- Acepto con actitud seductora la pelinegra cambiando su papel de leal sierva al de amante de Voldemort, quien le dedico una sonrisa depredadora de medio lado haciéndola sentir grande con la mirada complacida que recibió de aquellos ojos rojos como la sangre, que la veían sólo como un instrumento de egoísta satisfacción.
En las cercanías de la cascada Joka…
El viento soplaba suavemente las copas de los árboles y los rayos del sol se colaban traviesos entre las hojas, detrás de una cortina de enredaderas se escuchaba el tatareo de una canción, proveniente de un manantial oculto de ojos curiosos donde Harry estaba dándose un baño, el joven luego de asearse y relajarse, se puso en pie en tanto el agua escurría por su cuerpo, mientras caminaba se podían ver a través de las aguas claras piedras de colores en el fondo, el pelinegro, se seco con prontitud, para proceder a vestirse, tras recoger sus cosas en una canasta tejida, se recostó unos instantes observando las nubes pasar mientras descansaba del entrenamiento físico que había tenido ese día.
Un rato después, se dispuso a volver a la cueva donde estaba viviendo, tomo la cesta con sus cosas y miro a los lados para comprobar que no había nadie que descubriera su lugar para relajarse, asintió satisfecho y emprendió camino de regreso a donde lo esperaban Sol y su maestro. Caminaba murmurando cosas importantes sobre su entrenamiento, como conjuros, hechizos y pasos tanto de ataque como de defensa, repasando las enseñanzas de Draconis. Cuando de repente…
Ya frente a la cascada, escucho un sonido extraño y se puso en alerta, tras observar su alrededor en búsqueda de algo o alguien que pudiera descubrir la cueva escondida, pensó que sólo era su imaginación, pero en el momento en que la cortina de agua se movió para darle acceso, aparecieron diferentes criaturas monstruosas y lo atacaron, él salió corriendo tratando de alejarles de la cascada para tener más facilidad de movimiento pues si entraba en la cueva quedaría atrapado, pero no se alejo mucho pues una gran serpiente roja de ojos amarillos lo hizo tropezar, dándole la oportunidad a los que la acompañaban para atacarlo, Harry trataba de tranquilizarse para tomar el control de sus emociones con el fin de atacar o al menos defenderse, pero se quedo paralizado tras alzar sus manos, las criaturas se acercaban velozmente con colmillos y garras dispuestos a destruirlo. Justo en ese momento un resplandor plateado destruyo algunas de esos seres que parecían mutados y otro destello más grande de color dorado acabo con los demás, los ojos verdes miraron con alivio a Draconis y a Sol quienes llegaron a su rescate, ambos se dirigieron hacia él, sin notar que tres pájaros negros con cinco pares de ojos rojos se escondían detrás de unos arbustos esperando una segunda oportunidad de atacar y sin darse cuenta de que un monstruo serpiente se deslizo furtivamente fuera de su alcance.
-¿Estás bien?- Pregunta su maestro von tono de voz autoritario y preocupado a la vez.
-Lo estoy- Respondió el aludido poniéndose en pie.
El peliplata lo miro fijamente para luego afirmar con la cabeza más tranquilo al comprobar que estaba bien y su mirada cambio a una de enojo ante los ojos bicolores de Sol que rodaron en molestia mientras recogía las cosas que había dejado caer el elegido -¿Por qué no usaste tus poderes?- interroga.
Harry sintiéndose cohibido farfulla –Yo… Bueno- Se muerde los labios sin poder formular una respuesta decente.
El inmortal bufa con molestia mientras acariciaba el tabique de su nariz –Deberías de…- Iba a decir tener más cuidado pero cambio sus palabras con un chasquido de su lengua -¡Eres el elegido! ¡Tu poder es grande!- regaño.
Harry trato de explicarse -Es que…- Pero es interrumpido.
-¡Tonto! ¡Debes tener más confianza en tus capacidades…!- Exclama con frustración, enfundando su espada.
Sol y Harry se percatan de tres aves oscuras que salen de entre los árboles con sus garras afiladas como navajas dirigidas hacia la espalda de Draconis -¡Cuidado atrás!- gritan a la par.
El inmortal al mismo tiempo había sentido la presencia de las criaturas detrás suyo, por lo que se giro rápidamente sacando la espada de su funda -¡Resplandor Eclíptico!- ataco y las destruyo con mortal eficacia.
Harry suspiro aliviado, en tanto Draconis se dirigió a la cueva, seguido por su pixy de compañía y el elegido quienes intercambiaron miradas preocupadas por el enfado del inmortal. Al alcanzarlo estaba recogiendo algunas cosas en un bolso mediado hecho de cuero que se colgó en su hombro atravesando su pecho y luego busco uno más grande elaborado en piel que se disponía a afirmar sobre ambos hombros.
-¿Qué hace?- Cuestiono el ojiverde en tanto recibía su bolso de manos de la pequeña pixy.
Draconis gruño con molestia -¿Y me lo preguntas?- sus ojos grises atravesaron como lanzas al moreno.
El aludido dio un paso atrás -¿Maestro?-
-¡Toma tus cosas nos vamos!- Dictamino con un grito lleno de enojo.
El joven movió sus manos con inquietud -Pero… ¿A dónde?-
-¡Haz lo que te digo!- Ordeno para luego salir del lugar hecho una furia -¡Sol! ¡Nos vamos!- la llamo desde afuera.
Harry recogió sus pocas cosas y fue tras Draconis quien ya había salido de la cueva, Sol lo siguió en silencio al saber que su amo estaba enfadado por lo que era mejor dejar que rumiara su enfado sólo.
El joven de ojos verdes al verlos que le llevaban ventaja llamo -¡Espérenme!-.
El peliplata no se detuvo pero aminoro su marcha -¡Apresúrate!- profirió con la cólera un poco más controlada.
Poco a poco el grupo se fue alejando de la cascada Joka a la cual el elegido le dio un último vistazo compungido, Sol le dirigía una mirada de apoyo mientras volaba a su lado, tras una considerable distancia y esperando que su amo quien estaba más adelantado, estuviera más sosegado se acerco él -¿Qué es lo que acaba de pasar señor?-
-Lo atacaron unas criaturas de Voldemort- Explico con seriedad y voz plana.
-Entonces él y Bellatrix, ya saben que está vivo y lo perseguirán tratando de matarlo- la pequeña paso saliva preocupada.
El aludido hizo un gesto dándole la razón -Era algo de esperarse- expuso fastidiado.
Harry los alcanzo tras apresuras sus pasos -¿Sobre que discuten?- quiso saber.
Draconis le dirigió una mirada apreciativa sin detener la marcha -Esas criaturas que te atacaron son monstruos que sirven a Voldemort, ya saben que estás vivo y te buscaran para matarte- Explico con fría precisión esperando la reacción de su pupilo.
El joven dejo salir el aliento en una exhalación -Y ¿Qué haremos ahora?- trato de mantenerse calmado ante la mirada de aquellos ojos grises que analizaban su reacción.
Asintiendo satisfecho ante la tensa calma del muchacho sin esperar más, explico -Tenemos que ir al castillo Gryffindor para que te den un arma mágica, allí es donde le dan la que le corresponde a cada ser mágico y tal vez encontremos respuestas de cómo vencer a Voldemort-
Los ojos verdes mostraron reconocimiento -¿Queda muy lejos?- pregunto con curiosidad, tratando de no pensar en los posible seres oscuros que pudieran volver a atacarles, pero decidiéndose a que mejoraría para poder defenderse por si solo.
-A cinco días de aquí- Respondió el inmortal con su mirada clavada al frente y su atención dispersa en búsqueda de posibles peligros -Debemos darnos prisa- agrego casi para si mismo pero sus acompañantes le escucharon.
El pelinegro suspiro y se dirigió hacia su maestro contrito -Perdóneme por mi inseguridad, es que…- trato de decir.
Draconis negó con la cabeza -Déjate de tonterías- luego lo miro fijamente con sus ojos tormentosos -Tienes una gran responsabilidad-
-Pero…- EL joven trataba de explicarle que aún no se sentía listo a pesar de que quería estarlo, deseaba ser valiente y fuerte como él. Hasta Sol era más valiente que él a pesar de su tamaño, pensó mordiéndose los labios con incertidumbre.
Los cabellos plateados eran desordenados por el viento, el maestro del elegido dejo salir el aire de sus pulmones esforzándose por mantener la paciencia -He esperado mucho tiempo para conseguir al elegido que se equipare a los poderes de Voldemort, tenemos que darnos prisa-
-Disculpe…- Sus cejas se fruncieron por la duda pero decidió que igual preguntaría -¿Cuánto ha esperado?-
-Cien años- las palabras escaparon de su boca antes de frenarlas, negó con la cabeza y apresuro sus pasos.
-Pero… ¿Cómo es posible?- Sus palabras impregnadas con incredulidad -No aparenta más de veintiocho años- cuando alzo la mirada el mago estaba fuera de su alcance ignorando sus preguntas -¡Espere!- llamo tratando de alcanzarle.
-Harry, ¿Acaso no sabes que mi amo es un inmortal?- Explico la pequeña pixy con paciencia.
-¿Eh?- Los ojos verdes parpadearon en consternación pero luego se iluminaron en comprensión, recordando algunas historias de su hermano.
-Sí…- Afirmo la pixy -Es el último que queda de los legendarios señores inmortales- informo despertando la ya viva curiosidad de su amigo.
-¿Cuántos eran? ¿Qué sucedió con los otros?- Pregunto rápidamente ante la mirada traviesa de Sol que lo estaba distrayendo de sus pensamientos derrotistas.
-Eran siete y seis fueron asesinados- Respondió con tristeza reflejada en sus ojos bicolores.
-Pero ¿Cómo? ¿No eran inmortales?- El elegido quería comprenderlo.
- Voldemort encontró la forma de matarlos para poder hacerse de la inmortalidad él, por eso me preocupa mi amo- Confeso Sol angustiada.
-No debería arriesgarse- Exteriorizó el joven y se mordió los labios ante su propia declaración.
-Sinceramente creo que él no le da importancia, es callado, serio y no da a conocer lo que siente- Revelo con algo de culpa -Pero yo sé que sólo quiere destruir a Voldemort para vengar a sus hermanos inmortales- agrego cruzándose de brazos pensativa.
Los ojos verdes se tornaron pensativos -Ya veo- susurro y tras unos minutos de recordar lo que le había pasado a su familia, descubrió que podía comprender el sentimiento –Comprendo-
Sol le dirigió una mirada analítica ante el cambio repentino de actitud del moreno –Así fue, por eso se comporta como lo hace- dijo sabiendo que a su maestro le molestaría que le contara esas cosas a Harry, pero creía que él debía saberlo para entender porque su maestro era así.
El joven sacudió la cabeza para salir de sus pensamientos ocasionando que sus cabellos se desordenaran -Que triste lo que le sucedió- Se lamento con simpatía -¿No ha tenido familia? ¿Pareja? O ¿Algo así?- Pregunto con palabras atropelladas.
-Su familia eran sus hermanos inmortales, aunque no lo eran de sangre, la mayor era una mujer muy sabia. Él fue elegido para ser un inmortal desde su nacimiento, así como los otros seis todos señalados por sus antecesores y…- Sus ojos bicolores se abrieron en reconocimiento -Uno de los inmortales era su prometido el único doncel de los siete… Era…-
-¡No se queden atrás!- Estaban tan concentrados en su conversación que respingaron al escuchar el llamado de Draconis.
-¡Espéranos!- Ambos se apresuraron para darle alcance al ojigris.
En el castillo oscuro del valle tenebroso…
En una de las habitaciones de la fortaleza se podía escuchar el sonido de un látigo y de las llamaradas de fuego al agitarse en el aire, mientras unas figuras de madera se quemaban ante la mirada de una pelinegra que practicaba sus habilidades. Cuando un sonido de algo arrastrándose por el suelo la detuvo, al voltearse pudo ver a una de las criaturas en forma de serpiente que había enviado su señor para acabar con el elegido de una vez por todas, contemplo las heridas profundas causadas por magia que surcaban los anillos cubiertos de escamas, esperando una explicación.
La monstruosa serpiente siseo con temor –Señora… Fallamos la misión- Tembló ante la mirada que destello en rojo.
-¿Cómo es posible?- Murmuro sintiendo la rabia bullir dentro de ella -¡Eran muchos!- reclamo dando un latigazo en el suelo a su lado causando que las chispas saltaran.
-Lo esta ayudando un hombre antiguo, tiene el cabello plateado trenzado, ojos grises, viste de blanco y usa una espada muy poderosa con el símbolo del sol y la luna- Explico agitándose nerviosa la criatura.
Los ojos de Bellatrix perdieron por un instante el brillo rojizo al llegar a una conclusión que le dejo sorprendida -¿Draconis? Pero… creí que todos ellos habían muerto- Murmuro sin podérselo creer.
-¿Los inmortales?- la voz de la serpiente oscura tembló.
-Sí…- Afirmo Bellatrix perdiéndose en sus pensamientos por un instante.
La criatura asustada, trato de aprovechar el momento de distracción para escabullirse –Ellos eran muy poderosos, mejor me iré-
Sin darle oportunidad de escapar Bellatrix lo destruyo con su látigo de fuego mientras gritaba -¡Estúpido! ¡Voldemort no será vencido!-
La pelinegra se cambio rápidamente quitándose su vestimenta de entrenamiento, para luego dirigirse a la sala de reuniones privadas de su líder, al encontrarse frente a la puerta de madera oscura, toma aliento y golpea la superficie pulida en tanto pregunta –Voldemort ¿Estás ocupado?-
A través de la puerta escucha la respuesta amortiguada del señor del castillo -Pasa Bellatrix- la mujer accedió al lugar fijando su mirada en el hombre sentado en el escritorio con pergaminos sobre la mesa y una pluma en su mano.
-Vengo a informarte- Al recibir una señal hecha con la mano del ojirojo se sentó para explicarle –Una de las criaturas serpiente, me informo que los monstruos no pudieron hacer nada, pues el mocoso está con Draconis- soltó a boca jarro esperando la reacción de su señor.
-¡¿Qué?!- Voldemort se levanta de su asiento rápidamente -¿Cómo? ¿Está vivo? Ese… ¡Maldición!- Rompe la pluma que tenía en su mano debido a la presión que ejerció.
-Perdona- Bajo la mirada por unos instantes hasta que escucho la risa perturbadora de su interlocutor.
Una sonrisa sínica se pinto en los labios de Voldemort -Esto se pone cada vez más interesante, creo que me divertiré un poco- declara restándole importancia al asunto -¡Los destruiremos a cualquier costo y dejaran de estorbar!- Su risa oscura se convirtió en una carcajada maniática que resonó en toda la estancia y Bellatrix no se resistió en imitar.
Continuara… (?)
LE&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&LE
¿Qué tal les va pareciendo la historia? ¿La seguimos? :v
¿Qué tal les ira en el castillo de Gryffindor?
¿Qué dificultades, pruebas y engaños habrá en el camino?
¡Lean y lo sabrán a medida que avance la historia! XD
¿Y dónde está la gente?
¡Gracias por leer!
¡LA MAGIA BRILLE EN SUS VIDAS!
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*Lunática y las musas*
