cLos personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979
Canción : I DON'T WANT TO LIVE WITHOUT YOU
Interprete: FOREIGNER
-No tienes que renunciar a nada, en cuanto pueda hablar con el Juez le pediré que nos case, ya no quiero que tan siquiera pienses en alejarte un minuto de mí amor, no podría vivir sin ti, no vuelvas a decir que quieres irte de mi lado candy, por favor
-Sabes que no es eso, Albert te amo Como nunca ame a nadie, el rubio la abrazo con fuerza y luego la beso con ternura
-Te amo pequeña
La mañana paso rápidamente y a la hora del almuerzo se encontraron con Archie y Annie en el restaurante del Hotel
-Candy, Albert ya no pudimos vernos, no te imaginas el mal rato que pasamos ayer en la tarde con Eliza y su madre, decía Archie
-Archie te dije que saldríamos a primera hora, ya te vi regresar, cuan me anunciaron que ese par se instalaría en la mansión
-A mí, me interrogó la tía abuela, que incomodo fue ver la cara de satisfacción de Eliza, decía Annie poniendo cara de disgusto
-Ya es suficiente disfruten del almuerzo en paz, dijo Albert cansado del tema, la comida transcurrió entre risas y recuerdos, cuando hacían la sobremesa entraba George buscándolos con la mirada, cuando los ubicó fue con ellos
-Buenas tardes Señoritas, Joven Archie, William, William si de verdad quieres hablar con mi amigo tendrá que ser ahora, el rubio su novia muy sonriente
-Es la hora pequeña, Archie, Annie nos van a tener que disculpar pero esto es algo que debemos hacer Candy y yo juntos, en ese momento Albert le extendía la mano a la rubia quien no entendía nada de lo que sucedía, sin embargo tomo la mano del rubio y le siguió
-¿William que es todo esto? George no entendía que pasaba
-Esto es el principio de una nueva vida George, decía Albert mientras le sonreía a la rubia, al llegar al Juzgado Candy se pego de Albert poniéndose de puntillas
-Necesito ir al baño Albert
-Princesa ya resolvemos, al llegar con la secretaria del Juez Andres, le pidieron que les indicarán en donde había un tocador damas, la chica muy sonriente le indico a donde se encontraba, minutos después la secretaria les pedía que entrarán con el juez
-Señor Andrew, Señor Johnson pasen por favor, Alberto no se movía, tenia la mirada clavada hacia donde camino Candy
-William debemos entrar, decía George
-Espera un momento George, yo no voy a ninguna parte sin Candy
-William el Juez esta haciendo esto como un favor, entra tú y yo espero a la señorita Candy por favor, con renuencia el rubio entro solo y hablo con el Juez, mientras tanto la rubia comenzó a conversar con la secretaria, media hora más tarde salia Albert de aquel despacho tan contento, que no le importo abrazar delante de todos a su pequeña, a la secretaria le pareció tan tierna la manera como se veían los rubios, suspiro ilusionada de que alguien algún día la mirará de esa manera
-Daniela espero verte pronto, le decía la rubia a la joven
-Gracias Señorita Candy, espero este bien
-Entonces nos vemos el Viernes señorita Daniela, dijo el rubio sin soltar el abrazo - Princesa necesitamos ir por algunas cosas
El moreno lo veía sin decir nada, por fin entendía que era lo que ese par se traía entre manos y no pudo más que estar feliz por ellos, George también se despidió Daniela y se marcharon, cuando se había ido el Juez también estaba por retirarse
-Daniela, el Señor Andrew traerá mañana sus documentos y los de su novia para que los case, prepare todo para que el acto de se lleve acabo el viernes en la tarde
-Qué linda es la novia del Señor Andrew, hacen una hermosa pareja
-¿Cómo sabes tú eso? ¿La conoces acaso? Indagó el juez con cara de escéptico
-ja ja ja ja ¿Cómo cree? Vino con él Señor Andrew y el Señor Johnson, es muy simpática, nada que ver con esas chicas de sociedad engreídas y estiradas.
-William es un buen hombre se merece ser feliz, Daniela ya me voy tengo que ir a ver al investigador, nos vemos mañana
-Hasta mañana Señor
Esa tarde los rubios fueron a una modista por un traje para que Candy lo utilizará el viernes y para que ella escogiera un vestido de novia, la idea de Albert era casarse antes de que Elroy intentará hacer algo para separarlos
-George por favor acompaña a Candy, ya hable con la encargada le explique que es lo que necesitamos, pero no la puedo ver mientras yo voy a probarme un traje, cuando Candy se decida ven para que me ayudes con la corbata, quiero que haga juego con el vestido de ella
-William, William ¿por qué no me contaste?, el rubio se levantó de hombros sonriente
-Solo lo decidimos George, apoyados por favor, el moreno solo sonreía
-¿Es que no lo hice siempre? Fue la respuesta, el rubio sonreía y le abrazaba
-Gracias, después de esto George fue con Candy y Albert fue a probarse un traje
George venia con una gran sonrisa, traía a Candy del brazo, ella tenia su cabeza recostada el brazo del moreno aquella visión era algo enternecedor, George se veía relajado y sonrisa al hablarle, parecían padre e hija, Candy sonreía despreocupada disfrutando del momento
-Mucha risas ustedes dos ¿y albert que lo bese un sapo no? George y Candy abrieron muchísimo los ojos
-¡Albert! ¿Estas celoso de George? Pregunta Candy
-Hasta del aire que respiras, contestó albert poniéndose serio, George abrió desmesuradamente los ojos
-¿William que dices? El moreno palideció, y Albert comenzó a reír
-ja ja ja ja ja ja ja No puedo con ustedes dos ¿Cómo creen? ¿ Pequeña por qué tardaste tanto? George yo sé que quieres a Candy como a una hija, el moreno arrugó el ceño y movía su cabeza de lado a lado
-William Albert Andrew ¿Cómo te atreves a darnos este susto? La rubia golpeaba a su novio en un brazo
-Auchhh amor, tienes la mano pesada pequeña, en un descuido de la rubia Albert la tomo de la cintura y le dio vueltas en el aire, la rubia reía feliz
Mientras los tres charlaban a gusto las empleadas traían varios paquetes para los novios con la ropa y los accesorios, George se encargó de escoger las corbatas y los pañuelos para combinarán con los vestidos de la rubia, quedaba pendiente la entrega del vestido de novia y el traje del novio al día siguiente George se encargaba de llevar todos los documentos a la oficina del juez que oficiaría el matrimonio civil de la pareja, luego fue avisarle al joven Archie sobre una invitación especial a un matrimonio que tenían para el día siguiente, esa tarde Annie y Archie fueron juntos a comprar lo necesario para asistir muy elegantes a esta inesperada invitación
Los rubios pasaron todo el jueves juntos en el hotel, olvidándose del mundo entero, a la hora de la cena los cinco se encontraron en uno de los Restaurantes más lujosos de Chicago, los rubios estaban radiantes de felicidad, Archie y Annie los veían extrañados, hasta George esta sonriente.
CONTINUARÁ ...
