Capitulo 7
Perro de ojos azules
Preparaciones
Sueños extraños
Ni el viento se hizo presente en ese momento, todo sonido ya no existía en la mente de Sakura, solo el latir de su corazón, frente a ella estaba Remus, mirándola fijamente. En su mano derecha estaba su varita, agarrándola con firmeza, listo para cualquier movimiento que ella tratare de hacer.
Sus ojos verdes buscaron a su sombra pero Bankai había desaparecido –¿Cómo es posible que tu seas la Princesa?— pregunto Remus avanzando con lentitud, Sakura retrocedió hasta rozar la puerta de Halloween, respiraba con dificultad –Es una historia larga que nunca creerías Remus— dijo con calma, aunque con un leve tono de preocupación. Remus levanto su varita apuntando directamente contra ella –No me llames Remus, tu perdiste ese derecho al mentirme y tratar de acercarte a Harry— dijo el hombre lobo.
Sakura pestañeo confundida pero pudo entender de inmediato a lo que se refería el licántropo –No soy una seguidora de ese tal Voldemort, tu sabes porque estoy aquí. Pero lo que no sabían los del Concilio cuando me mandaron, era que yo soy la Princesa de las Calabazas— dijo con seriedad y más al ver a su sombra salir del suelo, detrás de Remus –¿Y esperas que crea eso?— pregunto Remus acercándose más a Sakura –No, puede ser que ya no confíes en mi, que ya no me veas como tu amiga, la joven de otro país. Pero aun así debo cumplir la promesa que te hice— dijo con una sonrisa dejando extrañado a Remus.
Por fin Remus pudo sentir algo detrás de el, Bankai se lanzo en contra suya empujándolo. El licántropo abrió sus ojos y más al ver como Sakura abría la extraña puerta, cayo sobre ella haciendo que ella también cayera, Bankai estaba pegada a la espalda de Remus. Los tres cayeron dentro perdiéndose en la oscuridad, la puerta se cerro lentamente como disfrutando lo que paso, parecía que su sonrisa era más grande y aterradora.
Abrió sus ojos con lentitud, le dolía la cabeza y la espalda. Poco a poco se levanto del suelo, parecía estar en el mismo y extraño lugar donde siguió a Sakura, pero algo en el aire le decía que era diferente, sus instintos de lobo estaban alborotados, como felices.
Se sacudió el polvo de su ropa, su varita estaba al lado de su pie derecho. Se inclino para recogerla cuando algo corrió a su lado con rapidez, se levanto en un segundo para mirar como una sombra corría hasta desaparecer entre los árboles muertos. Agarro su varita y con cautela siguió a la sombra. A medida que seguía avanzando, los árboles se torcían más y más, La luna brillaba con más fuerza de lo que recordaba, aunque no estaba ya en su fase de luna llena, no sentía lo mismo malestares cuando pasaba su transformación y cuando la luna dejaba de ser completa, su cuerpo estaba mas relajado, con mas fuerza y con el deseo de hacer travesuras.
Sacudió su cabeza, en un vano intento de alejar esos pensamientos, ya no había motivos para hacer las travesuras que solía hacer en sus años de estudiante, los recuerdos de esos años pasaron uno por uno en su mente, haciendo que la tristeza lo abrazara una vez más. Cuando paso de nuevo esa sombra aun más cerca de el. Pestañeo extrañado, la sombra parecía de algún perro, uno muy grande pero erguido en sus patas traseras, pero lo que lo dejo más extrañado, era un aroma que le parecía conocido.
Siguió caminando, después de varios minutos, por fin pudo salir del oscuro y muerto bosque, abrió sus ojos al ver la misma colina una vez más, el cementerio y el campo de calabazas, solo que este era más extenso de lo que recordaba, pero no lograba ver el castillo ni el Bosque Prohibido. Cerca de el estaba un Espantapájaros colgado a un cartel. Se acerco con cuidado para mirarlo bien, era extremadamente flaco, la sonrisa en su rostro de calabaza era gigantesca y malvada, un escalofrió recorrió todo su cuerpo. Poso sus ojos en el cartel –¿Halloween Town¿Y donde queda…?— no pudo seguir su frase ya que una corriente de aire movió el espantapájaros, dejando su brazo en una dirección, como señalando el camino –Eso— dijo extrañado, algo le decía que tomara el camino señalado por el muñeco, sin dudarlo sus pies empezaron a moverse, ya lejos del muñeco, este movió su cabeza para mirar la espalda del hombre lobo, su sonrisa creció.
Ya había pasado el campo de Calabazas y la extraña Colina en espiral, ahora caminaba entre las extrañas lapidas y estatuas, el suelo era totalmente uniforme y extraño, nada crecía en el y las pocas plantas que logro ver estaban marchitas. El ladrido de un perro lo distrajo, miro a su izquerda encontrando lo que parecía una casa de perro, pero era la lapida mas grande que había visto, en la puerta estaba tallado la imagen de una cabeza de perro con dos huesos debajo de el entrecruzados. Una vez más escucho el ladrido, venía debajo de la lapida. Remus abrió sus ojos asustado –¡Espera pequeño¡Yo te sacare!— dijo esperando que el perro lo escuchara pero cayo para atrás cuando el fantasma de un perro salio del suelo.
Miraba asombrado al pequeño fantasma, este parecía muy feliz al ver al licántropo, en especial cuando lo olfateo un poco, ladro de alegría mientras daba pequeños giros en el aire para luego salir volando fuera del cementerio. Se levanto con cuidado, como esperando que algo similar pasara –Ok, eso fue demasiado extraño, aun para mi— dijo en voz baja, miro de nuevo la tumba y vio escrito el nombre del perro fantasmal –Zero, muy poco original si me permiten decirlo— dijo al aire. Una vez más se sacudió la ropa para seguir caminando, a donde fuera que iba.
Las rejas del cementerio estaban abiertas de par en par, apenas cuando termino de pasarlas se cerraron de golpe, su corazón latía con violencia, algo en el aire lo ponía intranquilo pero la alegría que sentía el lobo dentro de el lo ponía aun mas intranquilo de lo que ya estaba, trato de seguirla pero no lo logro, hasta que sus ojos vieron algo que lo dejo en shock, dos destellos azules en la oscuridad, pero de la misma forma en que aparecieron, se esfumaron.
Unos ojos del mismo color aparecieron en su mente al igual que el rostro de un viejo amigo mostrando su sonrisa despreocupada y divertida, suspiro tratando de calmar su corazón, los recuerdos de el y los de su muerte solo traían ese enorme vacío en su alma, con paso lento siguió, sin saber porque continuaba caminando, algo lo impulsaba a seguir ese camino que no lograba ver, algo lo llamaba para que viera lo que tenía entre sus manos. A los pocos minutos logro ver la silueta de una extraña ciudad, de edificios torcidos y oscuros, con extrañas formas desde lo que parecía una bruja hasta una cara con su sonrisa de Halloween.
Una gran reja le impedía el paso, suspiro una vez más esa noche, saco su varita pero la reja con un chirrido empezó a levantarse, cuando se detuvo, dudo en seguir pero de nuevo apareció el destello azul, cruzo la reja a paso lento, esperando cualquier cosa, apenas la cruzo esta cayo al suelo de un solo golpe, saco su varita, ni una luz alumbraba las oscuras calles de esa ciudad, el único sonido provenía de una extraña fuente de una gárgola ahorcándose a ella misma. Trato de calmar su corazón cuando lo escucho, las pisadas de un gran perro corriendo hacía el. Con sus ojos trato de buscarlo pero no podía, aun con sus sentidos desarrollados por el lobo, no lograba ubicarlo, hasta que fue tarde, de entre las sombras algo salto frente a el, empujándolo contra el suelo. El peso del animal se distribuía por todo su cuerpo –Dulce o truco Moony— Remus abrió sus ojos, frente a el estaba un rostro, parecía el de un perro pero era tan semejante a alguien en especial sus ojos azules –¿Padfoot?— pregunto, las lagrimas empezaban a salir de sus cansados ojos –Claro que si amigo ¿A quién esperabas a ver¿A Snivellus?— pregunto mostrando su sonrisa.
Eso fue lo único que Remus necesito para saberlo, su amigo Sirius estaba frente a el, sin dudarlo lo abrazo llorando, Sirius devolvió el abrazo, estaba igual que su amigo, el también lo extraño y a Harry, estuvieron unos minutos así hasta que una voz los saco de sus mundos –Así que este es el amigo de que tanto me hablaste Sirius— Remus ladeo su cabeza para ver al mismo espantapájaros que vio colgado al cartel. Sirius sonrió –Así es Jack, este es mi amigo Remus— dijo rompiendo el abrazo, se levanto y ayudo a su viejo amigo –Remus te presento a Jack, el Rey Calabaza— ante estas palabras, recordó la carta que le mando Albus después de la Luna llena informándole sobre el encuentro del famoso Rey Calabaza con Sakura –Es un placer por fin conocerte Remus, Sirius me contó de todas las travesuras que hicieron juntos y espero que te nos unas en Halloween— dijo con un tono de voz macabro mezclando con diversión.
El sonido de unos ladridos y el de la reja los hizo mirar hacia atrás, el perro fantasmal flotaba velozmente hacia Jack, seguido por una joven de ojos verdes –¡JACK!— grito Sakura agitando su brazo, el espantapájaros se volteo completamente y corrió para abrazar a la joven hechicera, los dos reían alegremente, al verlos Remus pudo sacar sus teorías de ese "enfrentamiento" entre ellos dos. Cuando Sakura vio a Remus parado al lado de alguien que ella no conocía, se soltó de Jack para quedarse detrás de el, Sirius se acerco con paso normal hacía ellos –Entonces tu eres Sakura. Jack me contó todo lo que te paso aquí y las bromas que has hecho. Es un honor por fin conocerte, soy Sirius Black— Sakura pestañeo pero mostró una sonrisa –Es un placer conocerte Sirius— dijo.
Remus tenía el seño fruncido levemente, mirando a Sakura, esta al sentirse observada, bajo su rostro. Sirius noto esto y volteo a ver a su amigo, reconocía esa mirada perfectamente, el algunas veces la había puesto cuando estaba en Grimmauld Place. Se acerco a Sakura y le dio una sonrisa –Mejor hablamos mañana, es algo tarde y de seguro querrás descansar para mañana— Sakura levanto su rostro asintiendo, un leve aro de fuego rodeo a Jack, haciendo que sus ropas desgarradas y piernas de paja desaparecieran, ahora un elegante traje negro de rayas blancas aparecía, el moño de cuello de Murciélago abría sus alas, la cabeza de calabaza desapareció mostrando el cráneo de Jack. Remus pestañeo asombrado, el temible Rey Calabaza ahora parecía un ser totalmente inofensivo, incluso lo veía como alguien divertido por la gran sonrisa en su rostro.
Jack, Sakura y Zero se fueron en una dirección, a una casa con una gran torre en ella, Remus veía todos los edificios a su alrededor, ninguno parecía obedecer las leyes de la física común, los ángulos de inclinación, incluso las formas eran imposibles de sostenerse entre ellas si ayuda de magia, pero parecía que el lugar desafiaba todo –¡Vamos Moony! Dormirás conmigo, espero que no le moleste a mi amigo, fue muy amable al dejarme quedarme en su casa— dijo Sirius con una gran sonrisa. Remus olvido todo por un momento, dejando que una sonrisa surcara en su rostro, no necesitaba ahora de explicaciones, ni saber porque tenía esa forma, solo sabía que su mejor amigo estaba a su lado de nuevo.
El sol del Halloween salía lentamente, con su gran sonrisa, los vampiros abrieron sus paraguas, la gente de Halloween Town hacia sus actividades diarias, aunque muchos se detuvieron al ver al humano caminando al lado del gran perro negro, todos en el pueblo se le quedaban viendo por unos segundos para seguir en lo suyo, Remus se sentía extraño allí, todo lo que veía era puras criaturas relacionadas con el Halloween, pero lo que no le sorprendió fue a ver a su amigo con una de sus típicas sonrisas dirigidas a un pequeño grupo de mujeres lobos que le sonreían y algunas le daban un pequeño guiño.
Había cosas que no cambiaban, y esa era que Sirius Black era un incorregible conquistador, Remus no pudo evitar sonreír, parecía que nada hubiera sucedido, aun así su mente lo hizo volver a la realidad –Sirius— el mencionado volteo su rostro para mirar al de su viejo amigo de casa –¿Qué pasa Moony?— pregunto Sirius con tranquilidad, aunque sabía que cuando su amigo lo llamaba por su nombre algo serio ocurría –¿Cómo es qué…tienes esa apariencia?— pregunto algo nervioso. Sirius no dejo de caminar aunque su rostro dejo de mostrar esa sonrisa –Es algo que me desagrada recordar y que aun no tengo claro, creo que la única persona que puede ayudarme a entender bien todo es Sakura, ella paso por algo parecido por lo que supe— explico. Remus recordó a la joven, en su mente estaba la imagen de la jovencita amable y de gran sonrisa aunque algunas veces de carácter serio, luego la de la Princesa de las Calabazas, con su Guadaña doble cubierta de sangre.
Pronto cruzaron una reja con una calabaza con una corona en la parte de arriba, subieron las escaleras uniformes hasta llegar a la puerta, Sirius jalo una araña colgando de un grueso hilo negro, un grito sonó por toda la casa, Remus pestañeo por el extraño aparato, parecía un timbre que usaba los muggles en sus casas, pero muy extraño, la puerta se abrió y Remus tuvo que contener una exclamación de horror, una mujer de cabello marrón rojizo estaba frente a ellos, su ropa parecía estar hecha de varios trozos de tela de diferentes colores y diseños, pero lo que dejo aterrado al Licántropo era que todo el cuerpo de la mujer estaba lleno de coseduras –Buenos días Sally— saludo Sirius abrazando a la mujer de trapo –Buenos días Sirius. Buenos días— Remus trato de encontrar su voz para responder el saludo cuando su amigo lo salvo sin darse cuenta –Sally, este es mi amigo Remus— dijo feliz –¿En serio? Que felicidad de que por fin lo puedas ver de nuevo— dijo con alegría Sally.
Dentro de la casa se escuchaban ladridos y las risas de Jack, una risa que puso de punta los pelos de la nuca de Remus –Sakura le ha estado contando todas sus bromas a Jack desde la mañana y no ha dejado de reír, pero pasen, seguro no han desayunado nada— dijo Sally cerrando la puerta cuando los dos entraron.
Remus miraba todo con curiosidad, notando en una pared la silueta de algo grande que colgaba allí pero ya no estaba, Zero apareció en el pasillo, se acerco a Sirius dando giros alrededor de el –jajaja Hola Zero— saludo Sirius, Remus siguió con sus ojos el movimiento del perro, había visto muchos tipos de fantasmas pero el de un perro, jamás. Sakura apareció unos segundos después, la sonrisa en su rostro desapareció al ver a Remus –Buenos días Sakura— saludo Sirius notando el cambio de humor de la joven –Buenos días Sirius— devolvió el saludo, Jack apareció y saludo a los dos aunque a Remus le costo un poco, aun no se acostumbraba a todo.
Pocos minutos después, todos estaban sentados comiendo, claro que los platos de Remus y Sakura eran normales, el hombre lobo no entendía como su amigo podía comer esa extraña comida que parecía en un estado de putrefacción, cuando todos terminaros un silenció se apodero del lugar, concentrándose mayormente sobre Remus y Sakura. Sirius notando esto decidió empezar –Sakura— la mencionada desvió sus ojos del suelo al rostro canino –¿Quería preguntarte algo si no es mucha molestia?— pregunto –Para nada— respondió con una sonrisa. Sirius respiro lentamente –¿Qué clase de trato hiciste con el Espíritu del Halloween?— Sakura abrió sus ojos ante la pregunta, Bankai apareció en ese preciso momento, observando con curiosidad al gran perro.
Sakura tomo su momento antes de responder, Remus no entendía nada, aunque por el rostro de los dos, era algo muy importante o delicado –Mi trato con el Espíritu…fue para poder ayudar a salvar mi hogar y a Jack de Oogie Boogie, debía ser parte del Halloween, claro al tener una vida en el mundo humano no podía dejarla, por eso vivo como una humana aunque ya no lo soy tanto— dijo Sakura, Remus quedo sorprendido, ahora entendía esa canción de lamento. Sirius asintió ante la explicación de Sakura –¿Tu también hiciste un trato con el Espíritu?— pregunto Sakura –Si, hice uno con el. Me salvo la vida aunque claro, tuvo que hacerlo de esta forma, no tenía el poder suficiente para salvar mi viejo cuerpo— dijo –¿Tu viejo cuerpo?— pregunto Remus –Si Moony, veras todo ocurrió después de que mi queridísima prima me lanzara por el velo…—
"Sentí como el hechizo me dio, no era letal pero si lo suficiente fuerte para empujarme y lanzarme a esa cosa, lo que vi no se puede explicar con palabras, solo con una. El Infierno, demonios, seres monstruosos devorando carne, torturando a humanos y entre ellos mismo, no importaba quien fuera, solo deseaban matar y destruir, el tiempo no existía allí, no supe cuanto tiempo pase sufriendo y aun así no podía morir.
Cuando cerré mis ojos por un momento lo vi. Una gran llama verde, lo más extraño de todo pero que me dio risa era la cara de una calabaza de Halloween, no sentía el cuerpo y pensaba que era una alucinación –Bienvenido Sirius Black— allí supe que eso no era una ilusión. Miles de fuegos se prendieron a nuestro alrededor, todos con diferentes formas y colores –¿Donde…estoy¿Quién eres?— me costaba hablar pero necesitaba saber si había salido de ese lugar –Yo soy el Espíritu del Halloween. Y estas en mi Mundo en donde solo reina el Halloween Sirius, lograste escapar de las garras de la Muerte, pero tu cuerpo esta destruido pronto la Muerte te reclamara, ella es paciente— me dijo, con cada respiro que daba, mi cuerpo dolía más y mas –Pero hay una forma de salvarte Sirius, aunque deberás abandonar muchas cosas— ante eso la mire fijamente –¿No es vender mi alma verdad? Mira que es un cliché muy viejo— se que no era el momento pero no pude evitarlo, tenía que decirlo aunque para mi sorpresa se rió con calma –No Sirius, seguirás teniendo tu alma pero es muy parecido si lo quieres ver. Te volveras parte del Halloween, solo podrás salir algunas veces al mundo humano pero por poco tiempo, solo para mantener el miedo en ellos. Solo en la Festividad de Halloween podrás estar fuera por todo lo que dure el día. Qué decides Sirius— cualquiera puede pensar que no quería morir, que era algo arrogante pero podría ver de nuevo a ti Moony y a Harry.
No se como lo hice, pero pude sentarme en el suelo, el dolor reclamaba cada parte de mi cuerpo, podía sentir como las pocas fuerzas que aun tenía desaparecían, levante mi cabeza para verlo directamente –Acepto, pero no por miedo a la Muerte… sino para poder ver a los seres que amo— dije con firmeza, aunque lo vi aun lo dudo, su sonrisa creció –Me alegro de escuchar eso, me recuerdas a Sakura, ahora ven a mi con tu esencia del Halloween— cuando dijo eso no lo entendí al principio cuando lo vi, un perro de llamas negras, sus ojos eran dos llamas azules, me ayudo a levantarme y apoyarme en el, los dos caminamos hasta entrar dentro del Espíritu. De allí no recuerdo lo que paso, solo se que cuando abrí los ojos estaba en medio de la plaza de Halloween Town y que Jack me miraba con una leve sonrisa, extendiéndome su mano."
Al finalizar, Sakura y Remus tenían diferentes rostros, el del licántropo mostraba sorpresa y tratando de de asimilar todo, el de Sakura mostraba algo de tristeza pero sus ojos mostraban respeto por el hombre perro –Cuando apareció, estábamos a mediados de Agosto— dijo Sally –¿No tienes un mes aquí y ya te acostumbrases a esto?— pregunto Remus –Qué puedo decir, el lugar es muy divertido y todos son muy amables, en su sentido del Halloween— dijo Sirius con una pequeña sonrisa.
La noche llego a Halloween Town, poco a poco los habitantes del Halloween se iban a descansar, algunos seguían en las calles, colocando adornos extraños en las paredes y calles, Remus miraba todo esto por la ventana de la habitación que le había dado el Hombre Lobo, se asombro ayer en la noche al verlo y como este lo trataba con tanta familiaridad como si se conocieran por años.
Aun estaba asombrado por el relato de su amigo y triste, pensando que el podría volver con ellos y el Destino le daba una bofetada haciéndole ver la realidad, el ahora pertenecía a ese mundo, a esas criaturas que solo sabían asustar y mantener el miedo vivo entre los humanos. Suspiro apoyando su cabeza en el vidrio de la ventana, la puerta se abrió dejando mostrar a Sirius, este se sentó al borde de la cama, ninguno de los dos hablo por el momento, esperando que el otro hablara.
Remus abrió sus boca pero Sirius le gano –Seguro piensas que debe haber alguna forma, que no tengo que quedarme aquí para siempre pero no lo creo así, además me gusta estar aquí— ante esas palabras, Remus volteo lentamente para mirarlo y como poco a poco su corazón era apretado por la tristeza –En estos pocos semanas, me e acostumbrado, me gusta el aire de diversión y miedo que hay aquí, siento que algo en mi despertó, algo que dormía profundamente y ahora quiere disfrutarlo en este mundo. Remus, realmente lo siento mucho— dijo Sirius con pequeñas lágrimas en los ojos, Remus se acerco lentamente a el, cerro sus ojos azules esperando un posible golpe pero los abrió al sentir un fuerte abrazo, correspondió el brazo, no necesitaban palabras para expresarse. Ambos sabían que podrían seguir viéndose y eso era lo único que les importaba.
El sol de un nuevo día aparecía en la tierra del Halloween, los habitantes de Halloween Town estaban caminando de un lado para otro, decorando, arreglando cosas y trayendo más cosas. Remus miraba todo tratando de entender lo que hacían sin logro alguno, cerca de la fuente, Jack, Sakura y un hombre bajo y regordete con un sombrero de copa demasiado grande hablaban de algo, luego Jack y el hombre se fueron, se acerco despacio –¿Me odias Lupin?— la pregunta lo desconcertó pero luego recordó su actitud la noche en que llegaron –Yo…quería pedirte perdón, me deje dominar por mis instintos— dijo avergonzado –No hay que pedir disculpa, yo hubiera reaccionado exactamente igual como tu ¿Quieres caminar un poco?— pregunto volteándose, en su rostro una pequeña sonrisa aparecía –Claro— respondió.
Todo el día caminaron por las calles de Halloween Town, Sakura le mostraba todo a Remus y le presentaba a cada uno de los habitantes, el licántropo veía que la gente quería mucho a Sakura, en la tarde salieron de Halloween Town para caminar en el cementerio, de día no daba tanto miedo como en la noche, miraba con interés las tumbas y estatuas, cerca de allí Sakura le hacía muecas a las Calabazas y estas les respondían. No pudo evitar reír al verla, si ella fuera de su generación y hubiera conocido a los Merodeadores, nadie estaría a salvo de las bromas, aunque nadie lo estuvo realmente.
En la cima de Spiral Hill, ambos miraban Halloween Town y los alrededores, ese día Remus pudo entender un poco mejor a Sakura y a Sirius, algo en el ambiente lo motivaba a hacer bromas y asustar, talvez el lobo dentro de el era muy responsable en eso al verse rodeado de seres semejantes a el. Sakura sonreía aunque un suspiro escapo de sus labios, Remus la vio extrañado –Debemos regresar esta noche a Hogwarts, realmente no quiero hacerlo, por casi todo un año e estado alejada de esta tierra que es mi hogar y ahora que estoy de regreso, me es difícil alejarme de ella— dijo con tristeza, Remus apoyo su mano en el hombro de Sakura, esta levanto su rostro mirando directo a los ojos color ámbar –Pero podrás volver, ya sabes como hacerlo, así que no hay motivo para que estés triste— dijo con una leve sonrisa.
Sakura miro por unos segundos el rostro que alguna vez parecía siempre cansado y triste, ahora lleno de felicidad y de una juventud perdida, le sonrió –Gracias Lupin— Remus pestañeo e hizo una mueca –Me gustaba más que me llamaras Remus, y realmente lo prefiero así, porque somos amigos— Sakura sonrió aun más y asintió, se acerco al borde de Spiral Hill, este lentamente se movía creando un camino para Sakura y Remus, cuando ambos bajaron volvió a su forma normal –Sabes, aun no te cuento mi historia ¿Quieres escucharla?— pregunto Sakura –Claro, me interesa mucho— respondió Remus con una sonrisa y prometiéndose jamás revelar lo que había visto a nadie, ni a Albus Dumbledore.
La Puerta del Halloween se abrió esa noche, Bankai salio lentamente, como tratando de retardar lo que era inevitable, al igual que Sakura, Cuando Remus saco su pie de la entrada tocando el duro suelo de tierra, un sentimiento de tristeza lo invadió y las ganas de regresar invadieron su mente y alma.
Cuando los tres salieron, la puerta se cerró lentamente, miraban dudosos si de abrirla de nuevo y regresar o ir al castillo, sin dudarlo dieron media vuelta dándole la espalda a los 7 árboles de las festividades, regresando a la vida normal, para Remus J. Lupin ya nada sería normal, ahora que sabía lo que se encontraba detrás de esa puerta, el mundo del terror y la diversión, el mundo donde aun vivía su amigo.
El lunes algunos se preguntaron donde había ido la joven de ojos verdes, algunos ya sacaban sus conclusiones y los rumores se repartían más rápido que el viento –Jajajajajaja— Sakura se reía esa mañana en el Gran Comedor, Hermione la veía con el seño fruncido, Ron y Harry la miraban con una sonrisa nerviosa –Que genial eso. Que me fui el fin de semana a cometer asesinatos. Que locuras inventan ustedes— dijo con una sonrisa –No es nada gracioso, si haces eso la próxima vez la gente empezara a hablar de más y te meterás en líos— dijo Hermione –Que piensen en lo que quieran pensar, por mi no me afecta en nada— dijo Sakura agarrando un jugo de naranja y algunos huevos revueltos.
Las clases transcurrían con normalidad esos días, incluso no se presentaron bromas de parte de la Princesa, cosa que el Profesor Dumbledore se extrañaba y a la vez temía, pensado que ella esperaba el momento adecuado para realizar algo aun más horrible y talvez muy peligroso a sus estudiantes. Esa semana muchos se asombraron, otros se alegraron y algunos odiaron en especial la casa de la Serpiente de que Remus Lupin había regresado como Profesor de Defensa contra las Artes Oscuras –Vaya Remus o debería llamarlo profesor Lupin, me lo tenía muy bien escondido— dijo Sakura en broma y con una sonrisa al verlo apenas entro al salón –Así es Sakura o mejor dicho señorita Kinomoto, no puedo revelar todos mis secretos— dijo en el mismo modo Remus.
El Trío de Oro se alegro mucho al ver a su viejo profesor, el hombre lobo también estaba alegre pero el lobo aun más al tener cerca de nuevo a su cachorro, para el Harry lo era aunque el lobo también se había encariñado con la Princesa de las Calabazas. Sakura le fascino el modo de enseñanza de Remus, no era tan aburrida como la de los demás profesores, aunque en un momento, vino lo peor.
Remus se dirigió a un armario –Bueno, ya que les e enseñado nuevas cosas, quiero ver si aun recuerdan lo aprendido en los últimos años, por eso en esta media hora que queda, veré como les va con un boggart— ante esto, muchos empezaron a murmurar, recordando la primera vez que enfrentaron a uno, Remus se acerco a Sakura para explicarle lo que era y que debía hacer, aunque también algo mas –Aprovecha, podrás ver los miedos de tus compañeros— dijo con un guiño, la sonrisa de Sakura creció aunque no mucho.
Uno por uno, los alumnos pasaban al frente, Remus abría el armario y el Boggart tomaba la forma del miedo, algunos eran demasiado tontos, otros muy cómicos, Sakura pensaba que los miedos de sus estudiantes eran muy simples, ella los haría olvidar e implantar nuevos miedos. Cuando llego su turno se concentro en Jack, quería ver el rostro de sus compañeros al ver al temido Rey Calabaza, pero no fue así.
Remus abrió el armario, Sakura espero por unos segundos, pero nada paso, los estudiantes también esperaban a ver cual era el temor de la joven, Remus sintió un escalofrió cuando trato de mirar dentro del armario, este estaba totalmente oscuro, como si algo se hubiera tragado todo lo que hubiera estado adentro del mueble, cuando aparecieron. Sakura abrió sus ojos al ver dos destellos rojos que poco a poco tomaron forma de ojos, unos ojos rojos llenos de maldad y locura, Harry por un momento pensó en Voldemort al ver esos ojos, pero estos eran un poco más grandes, como los de Sakura.
Una gran sonrisa apareció debajo de los ojos, la sonrisa sádica y asesina de un loco trastornado –Hola Sakurita ¿Me extrañaste?— la respiración de Sakura era agitada, dando un paso atrás, el rostro por fin salió a la luz y todos se asombraron de ver que el boggart tomo la forma de Sakura, pero esta era extraña, se sentía alrededor de ella un olor a muerte. Sakura no pensó con claridad, los recuerdos de su otra yo en el otro Halloween llegaron a su mente, haciendo lo único que pensó, matarla.
Se lanzo en contra del boggart ahorcándola, aunque se veía en su rostro el dolor su sonrisa no dejaba su rostro, en una rabia descontrolada empujo con violencia sin soltarla hacía dentro del armario, solo la verdadera Sakura se veía, sus manos y la otra habían desaparecido en la oscuridad, dejando libre una de sus manos del agarre, levanto su mano haciendo un puño y lanzándola directamente a la oscuridad. El golpe se escucho claramente en todo el salón, sin detenerse ni un segundo, dio golpe tras golpe. Los alumnos estaban asombrados y aterrados, Remus estaba en shock al ver la actitud se la joven japonesa pero se asombro de ver sangre en su puño.
Con un grito saliendo de los labios de Sakura dio el ultimo golpe, como descargando en el todo su odio y rabia, se escucho el golpe y de cómo algo cayera al suelo y un sonido sordo al chocar contra una superficie dura, respirando con agitación, cayo al suelo sentada, una mano de una joven cayo al suelo, saliendo de entre las sombras, seguida de un charco de sangre.
Algunas alumnas gritaron al ver el charco de sangre extendiéndose por el suelo, Remus se acerco a Sakura, notando que su cara estaba manchada con algo sangre –Me duele la mano— dijo como si estuviera ausente, perdida en sus pensamientos, Remus levanto con cuidado el brazo derecho de sakura, su mano estaba llena de sangre y parecía rota –Pueden irse ahora— dijo Remus ayudando a Sakura y llevándosela fuera del salón, cuando se alejo del armario, la mano y la sangre desaparecieron. Los alumnos salieron pero sin separarse, empezando a hablar y murmurar –¿Alguien esta tan extrañado como yo?— pregunto Ron –Más que extrañado, estoy desconcertado. No entiendo porque hizo eso en vez de usar el hechizo Riddíkulo— dijo Harry –Aun así, esto nos demuestra algo, que ella es más de lo que aparenta,. Algo en ella me hace desconfiar de lo que nos ha dicho— dijo Hermione con seriedad.
Sakura estaba sentada en una de las camillas de la enfermería, Remus estaba a su lado, la señora Pomfrey había aplicado un hechizo reparando los huesos de la mano de la joven, aunque no podía por unas cuantas horas. La puerta de la enfermería se abrió de golpe, Minerva McGonagall entraba enojada, detrás de ella un serio Dumbledore le seguía el paso –¿Alguien me puede explicar eso de que la señorita Kinomoto es una asesina¡Los alumnos de mi casa no dejan de hablar de eso y ya para este momento todo Hogwarts esta hablando de eso¡— dijo exaltada –Por favor profesora McGonagall, cálmese, Sakura no esta bien en este momento— pidió el hombre lobo –Lo siento Remus pero yo también quiero saber que paso exactamente en tu clase— dijo Dumbledore con un tono mas calmado que el de la mujer pero se notaba la seriedad que había.
Sakura miraba al suelo su sombra, sin que nadie lo notara, Bankai trataba de animarla –Solo…— empezó a hablar haciendo que los tres magos pusieran sus ojos sobre ella –Solo hice lo que era mejor, si la dejaba ella nos iba a matar a todos— dijo con un hilo de voz –Escúchame Sakura, eso era un boggart, no era esa joven— dijo Remus –Aun la escucho, escucho esa sonrisa maniática y esos ojos rojos, si no hubiera presenciado su muerte, no creería que esta sepultada bajo toneladas de rocas— dijo con una leve sonrisa de cansancio –¿Quién es ella?— pregunto Dumbledore tratando de sacar alguna palabra mientras la joven estaba en ese estado. La joven levanto su rostro para mirar directamente a los ojos azules de Dumbledore, el anciano mago noto que los ojos verdes tenían un tono oscuro –El mismísimo Demonio con un rostro de niña. Mi rostro— dijo.
El fin de semana llego pero Sakura estaba encerrada en el salón donde estaba el espejo de Oesed, La habitación había cambiado, varios símbolos cubrían las paredes, techo y suelo del lugar, Remus estaba sentado al lado de Sakura en el suelo, la actitud de la joven le preocupaba demasiado, aunque la entendía. Su historia en Halloween Town y en el otro explicaba su ánimo, esa otra Sakura era capaz de todo, aunque fuera un boggart, era el miedo más grande de Sakura y podía manifestarse perfectamente. Dumbledore trato de hablar con la joven pero esta no quiso, el tuvo que intervenir para que la dejara en paz, ahora el anciano director lo mantenía vigilado.
El espejo no reflejaba nada en ese momento, las imágenes se distorsionaban constantemente, Sakura ya lo estaba alterando y tratando de convertirlo en un portal, aun no sabía si lo lograría pero lo intentaba, hasta que paso eso –¿No iras a ver a Jack?— pregunto Remus –No tengo ánimos Remus, quiero descansar— dijo con voz apagada, Remus suspiro y se levanto, se dirigió a la puerta, la card Lock se separo de la puerta para dejar libre el paso a Remus, el aun se asombraba al ver las verdaderas Clow Cards o mejor dicho las Sakura Cards –Pienso que la Princesa de las Calabazas no dejaría que su pasado la hundiera en esto, lo afrontaría para seguir haciendo sus bromas y ayudar a su amigo Jack, como lo hizo hace un año— dijo Remus para después salir.
Sakura levanto su rostro mirando al espejo, de alguna forma pudo ver la cara sonriente de Jack, se levanto del suelo, sus Cards brillaron en su bolsillo y Lock regreso al mazo, Sakura sonrió, Bankai salio del suelo abrazando a su ama, esta correspondió el abrazo, ambas rieron en silencio, pensando en lo mismo.
El mes de Septiembre se acaba y Octubre empezaría pronto, en esas semanas la Princesa de las Calabazas había hecho las mil y un bromas, algunas graciosas y otras tan espeluznantes que incluso que algunos profesores sufrían de pesadillas. Dream brillaba en las manos de Sakura, le encantaba crear de esas pesadillas a todo Hogwarts, aunque esa noche algo extraño paso, una esencia mágica oscura provenía de la habitación de los muchachos de sexto año, mezclándose con la de Harry, Sakura cerró sus ojos y uso una vez más la Card Dream.
Harry estaba en Departamento de Misterios, en la habitación del velo, viendo como Sirius caía por el –¡NNNOOO!— grito corriendo al velo, pero no podía avanzar, parecía correr en el mismo sitio –Una y otra vez lo veras pequeño Harry, como todos mueren por ti, como sus intentos de salvarte son pagados con sus vidas— dijo una voz, en la oscuridad dos ojos rojos brillaban, Harry cayo de rodillas al suelo tapándose los oídos –¿Quien podría ser el siguiente. Que tal ese Hombre Lobo? Lupin— dijo la voz con maldad –Porque no mejor tu— respondió la voz de una joven.
Todo lo que rodeaba a Harry se desmoronaba, del suelo salían extraños aparatos, columnas inclinadas sostenían el techo aunque este no se lograba ver, calabazas de Halloween empaladas mostraban su fuego dando algo de luz al lugar, tres estatuas se alzaron, una de un Grifo, otra de un Dragón con una larga cola y la ultima de una ave con cuerpo humano, cada una sosteniendo espadas.
Del suelo se formaba un círculo con los símbolos del Sol y la Luna, rodeando una gran Estrella, unas cadenas atraparon a Harry jalándolo hasta pegarlo a lo que parecía a lo que parecía una ruleta de juego, aunque mas bien parecía una gran sierra circular. El grito de una joven se escucho, Hermione apareció sus pies y manos estaban dentro de bloques de madera, evitando que se moviera, el cabello rojo de Ron apareció seguido después por el, saliendo de un bloque de cemento, solo mostrando la mitad de su cuerpo, desde su cintura hasta los pies estaban dentro de ese bloque. Voldemort estaba en el centro del círculo atado de pies y manos, una gran perro y un lobo parado en sus patas traseras sonreían como locos, entre los dos apareció la Princesa de las Calabazas, estaba vez no usaba una mascara, aunque mas de la mitad de su rostro no se podía ver, solo su boca.
Una extraña música empezó a sonar, el lugar poco a poco se ilumino en colores mas brillantes de tonos verdes y rojos, parecían fosforescentes y haciendo que el lugar fuera mas extraño de lo que ya era.
Bien, bien, bien
¿Que tenemos aquí?
Pero si es Voldemort
oohh que miedo tengo
Así que tú eres de quien todos los magos hablan
Jajajaja
La Princesa empezó a cantar y bailar alrededor del mago oscuro más grande del siglo, como si fuera lo más normal del mundo.
Es Broma, es broma
No creo lo que veo
No puede ser verdad
No puede ser el
De un rápido movimiento lo jalo de su túnica, poniéndolo frente a su rostro para mirarlo mejor
Es viejo y feo
No se que es peor
Me podría partir de la risa
Sino te mato primero
Lo salto haciendo que el mago oscuro se diera un fuerte golpe en el suelo, para luego subir cuando una pequeña columna saliera del suelo poniéndolo a la altura de la cintura de la joven, era lo suficiente ancha para que el mago estuviera aun acostado. La Princesa agarro el borde de la columna y la hizo girar.
Si la Princesa dice
Que los problemas se acercan
Debes prestarle atención
Ya que yo soy ella en persona
Y si aun no estas temblando
Es que algo anda mal
Y puede ser la ultima vez
Que escuches mi canción
De un golpe detuvo la columna y levanto al mago oscuro, haciéndolo bailar con ella, aunque estaba atado de pies para después dejarlo caer para abrazar al perro y al lobo que empezaron a cantar junto a ella.
Ohhh
Ohhh
Ohhh
Ohhh
Ohhh, Yo soy la Princesa de las Calabazas
La Princesa se abrazo a si misma, en su rostro una sonrisa sádica se mostraba acercándose al mago que se retorcía con paso lento moviendo las caderas.
Si me comienza un hormigueo
No tengo más que hacer…
Que un guiso de carne y huesos
¿Y sabes que le daría mejor sabor?
Una pizca de serpiente y tu eres el indicado
El Hombre Lobo se acerco la joven Hermione con un cuchillo, mientras que el Perro a Ron con hacha, ambos sonreían y cantaron una vez más junto a la Princesa.
Ohhh
Oh, Yeah
Ohhh
Ohhh
Ohhh
Oh, Yeah, ella es/ Yo soy la Princesa de las Calabazas
Voldemort se sentía humillado, había escuchado hablar de esa tal Princesa de las Calabazas pero jamás pensó que ella podría entrar a la mente del joven Potter y a la suya.
Suéltame ahora mocosa
Si quieres seguir viviendo
Mis planes no te involucran aun
Así que desátame ahora mismo
Las tres estatuas empezaron a moverse, Voldemort esta frente a ellas aunque el les daba la espalda, por eso no podía ver como ellas levantaba sus espadas para luego bajarlas al suelo, aunque el frió mental jamás atravesó al mago al ser jalado por la Princesa y hacerlo bailar una vez mas con ella.
Es broma, es broma
No creo lo que oigo
Debe haber alguna forma de callarte
Me ahogo en mis lagrimas
Que risa, me divierte
Eres gracioso
Y ahora con tu permiso
Podemos comenzar
De una patada lo lanzo al suelo, para luego inclinarse hasta estar a cms del rostro de serpiente del mago.
¿Que piensas hacerme?
Todo lo que me pueda imaginar
Ooohhh, el sonido de los gritos
Es música celestial
En especial cuando yo los provoco
Porque soy un Demonio
La Princesa se acerco al círculo y este empezó a moverse lentamente, de entre sus ropas saco varios cuchillos lanzándolos hacia Harry, algunos rozaron sus brazos y piernas haciendo que el gimiera de dolor.
Y es más divertido, debo confesar
Cuando se juegan las vidas con la muerte
La mía ya no pero la tuya viejo
Es mucho mejor
Del techo bajo un gancho que coloco en las ataduras de Voldemort, para alejarse y ver como era jalando hasta el techo, mientras unos reflectores lo iluminaban.
Libérame ahora
Si deseas seguir existiendo
La Princesa se acero a Harry y haciendo girar una palanca, la ruleta empezó a girar.
Oh viejo, me cansas
Pareces que no entiendes
En la situación
En la que estas
No tienes salvación
No hay esperanza de vivir
Ya que soy la Princesa de las Calabazas
Y tu solo iras a un lado
¡Jajajaja!
Voldemort seguía colgado en el aire pero mas cerca al suelo, apenas rozándolo, la Princesa se acerco a el con una gran sonrisa, jalando una palanca el suelo se abrió, mostrando un agujero de fuego, Voldemort abrió sus ojos, el lobo y el perro tomaron otra palanca, jalándola al mismo tiempo haciendo que la cuerda se soltara y el mago oscuro cayera.
Voldemort grito mientras empezaba a arden por las llamas, su cuerpo envuelto en el fuego cayo en un vació para luego se tragado por una gran boca, la de una calabaza de Halloween.
En ese momento seis personas se levantaron de sus camas, el Trío de Gryffindor respiraba con agitación sudando, Voldemort se levanto de su asiento, respirando con agitación, una leve capa de sudor resbalaba por su cara, Remus pestañeo un momento, extrañado por el sueño pero no podía negar que fue divertido ver la caras de Voldemort, Sirius bostezo para luego caer de nuevo en la cama, aunque sonriendo por el sueño. Sakura dormía con una gran sonrisa en el rostro y con la Card Dream entre sus manos.
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Bien, otro capitulo, otra canción modifica, increíblemente aun con trabajos, exposiciones y demás cosas que tengo, saco tiempo para escribir, claro tengo 4 días libres contando con el fin de semana, los viernes los tengo libres y hoy es un día de fiesta nacional, por eso tengo tiempo :P
Pero talvez lo siguientes si tardaran, aunque espero que el capitulo 8 llegue en un día especifico (Ya deben saber cual es) por el momento espero que lo disfruten y un pronto Feliz Halloween.
