Bueno, vengo triste. Mi abuelita que estaba enferma ya no lo esta. Ahora ella esta mucho mejor que mucho de nosotros. Pero Dios me pudo haber quitado a una abuela, pero me mando tambien un angel. Asi qeu hay que seguir adelante y superarlo todo. Siempre la recordare como la buena abuela que fue siempre al pendiente de nosotros. Gracias a todas por su apoyo.
Disclaimer: La mayoría de los personajes le pertencen a Stephenie Meyer, solo la historia me pertenece.
Capitulo 8: De regreso a Forks
Seth Pov.
Estaba emocionado. Y algo nervioso. Digo, vería a mi madre y a mi hermana después de diez años. Además conocería a mi cuñado. A aquel que había sido capaz de soportar a mi hermana por tres años.
Ahora nos encontrábamos en el Aeropuerto Regional de Nebrasca esperando a ser llamados para abordar el avión.
-Estoy algo nerviosa-me dijo Michelle con una barriguita de casi 5 meses que estaba oculta bajo una camiseta ancha y muy a la moda.-No se como se tomen Sue y Leah el hecho de que tu estés saliendo con una semi-vampira que está esperando un bebe tuyo. ¡Oh, lo olvidé! No es uno, ¡son dos! Creo que moriré tan pronto llegue a Forks a mano de una loba furiosa.¿Estoy exagerando?-me preguntó luego de su pequeño ataque de histeria. Yo solo reí por su ocurrencias y la abracé.
-Solo un poco. Sabes que antes de que te vaya a poner una mano encima la mato. Aunque sea mi propia hermana.-dije muy seguro. Por muy hermana mía que fuera, no tendría derecho alguno de tocar a mi novia ni a mis hijas.
-Creo que exageras. Tu hermana es muy importante para ti. Yo ni existía cuando tu naciste. De hecho, me doblas la edad-me dijo.
-¿Eso a que viene al tema?-le pregunté tratando de aguantar la risa. A veces pensaba que a Michelle le faltaba un tornillo.
-Déjame tranquila. Estoy algo nerviosa.-dijo. Una pequeña risita se me escapó de mis labios.
-Lee los pensamientos de los demás. Quizás eso te ayude-le recomendé. Ella vió a su alrededor y miró a Jake que estaba a unas cuantas sillas de nosotros. Esperó unos segundos y soltó una risita. -¿Qué pasa?
-¿Ves la bolsa de Doritos que tiene Nessie en la mano?-yo asentí mirando en dirección a su hermana que estaba recostada en el pecho de Jake.-Jacob quiere comer, pero esta casi seguro de que si le pide a Nessie ella no le dará-me dijo. Yo mire la escena nuevamente. Esta vez me percate de que Jake tenia la mano izquierda apretada en un puño y la mirada fija en la bolsa de frituras. Yo me reí con ella.
-Pasajeros con destino a Washington favor de comenzar a abordar el avión-se oyó por los altoparlantes.
-Hay Dios. Voy a morir de un ataque Seth-me dijo Michelle agarrando mi brazo izquierdo.
-Tranquila, no dejaré que nada te pase-dije dándole un suave beso en los labios.
-¡Oigan, ustedes dos!-nos separamos para ver a Nessie aguantando la risa y acariciando su pequeña barriguita-Se nos va el avión-dijo agarrando la bolsa que contenía a Honey.
-¿Vamos?-ella asintió y yo tome su bolsa de viaje junto con la mía y ella se llevó la bolsa que contenía a Sam
8 horas después estábamos saliendo del último vuelo en Seattle.
-Nosotras iremos al baño, parece que vomitare todo lo ingerido durante le viaje-dijo Michelle y Nessie asintió en acuerdo con ella.
-De acuerdo, nosotros iremos a buscar las maletas-dije y me perdí entre el gentío seguido de Jake.
Azul, rojo, negro. Eran los colores de las maletas que teníamos delante. Hasta que al fin distinguimos las maletas con listones verdes, violetas y azules. Recogimos las cinco maletas ante la mirada extraña de unos cuantos curiosos. Cuando ya estábamos un poco mas alejados de todas las personas buscando sus maletas, mi teléfono comenzó a sonar.
"Una loba en el armario, tiene ganas de salir AUUU" Algunas personas cerca si que nos miraron raro.
-Es Leah-le dije a Jake. Dejé las maletas con él y contesté la llamada.
-¿Hola?-dijo una voz femenina al otro lado del teléfono.
-Hola hermanita.-dije algo asustado. Iban unos meses que no llamaba a mi mamá ni a mi hermana.
-¿Se puede saber que pasa que no llamabas? Van casi siete meses que no llamabas. ¡Tienes a mamá de los nervios!-dijo enojada. Muy enojada.
-Lo siento pero es que he tenido la cabeza en otras cosas y te iba a llamar pero sucedió algo y traigo noticias. Estoy en Seattle. Acabo de bajar el avión-le dije. Vi a Michelle llegar junto con Nessie. Ambas pálidas y caminaban desganadas-¿Están bien?-pregunté apartando mi teléfono de la oreja.
-Si, pero odio vomitar. No puedo esperar cuatro meses más para que todo esto acabe-me dijo sentándose en unas sillas que habían allí junto con Nessie.
-¿Vomitar?¿Cuatro meses?¿Qué esta pasando Seth?-preguntó una curiosa Leah por el teléfono.-No importa. Lleguen hasta Port Angeles. Yo los recogeré en el aeropuerto.-dijo para después cortar comunicación conmigo.
-¿Otro avión más?-me preguntó Michelle desde el sillón con la cabeza arrecostada en la pared.
-Será el último amor. Y es una hora-le dije levantándola del sillón y abrazándola.
-¡Voy a morir!-dijo con un lloriqueo falso. Se separó de mi y se fue con los hombros caídos y con cara de pena. Yo solo reí de sus ocurrencias.
Michelle Pov.
¡Al fin en Port Angeles! Esa hora se me hizo malditamente eterna. Mis bebés me estaban recordando constantemente lo poco que le gustan los aviones. Por eso, cuando aterrizamos, salí disparada del avión.
-Hogar, dulce hogar-dije mirando al rededor. Extrañaba mucho este lugar y las veces que salíamos de compra con tía Alice.
-Al fin en donde realmente pertenecemos-dijo Seth mirando al rededor-Iré a el hotel del areopuerto para ver si nos podemos quedar por hoy.-me dio un corto beso en los labios y se fue.
-Yo buscare un lugar para sentarme porque no me aguanto-dije. Por suerte habían unas sillas cerca y me senté junto con Nessie que estaba igual o peor que yo.
-Extrañaba este lugar-me dijo con algo de nostalgia.
-Yo también. Recuerdo cuando jugábamos en La Push y cuando nos castigaban-dije soltando una pequeña risa.
-Si, y la vez que llevaste a ese puma bebé a la casa. Recuerdo muy bien la expresión en la cara de papá-dijo soltando una pequeña risita. Yo reí junto a ella recordando al pequeño Simba.
Flash Back
-¡Papi, ya llegamos!-dije entrando y bloqueando mis pensamiento para que no supiera nada de nada. Al menos, no de mi parte.
-¿Que tal te fue en…? Oh no, eso si que no-dijo mi padre negando con la cabeza al ver a Simba en mis brazos.-Michelle, se supone, que debes comerlo, no traerlo a casa-luego, sus pensamientos cambiaron de forma.-Es que no sabes como hacerlo, ¿verdad? Yo te enseño-dijo tratando de quitarme a Simba de mis brazos.
-¡NO!-gritamos todos los presente excepto mi padre.
-Edward, Michelle encontró a este pequeño puma en medio del bosque, desolado. Creemos que lo mejor es llevarlo a la reserva de animales y cuando sea lo suficientemente grade para valerse por si mismo, soltarlo en el bosque. ¿Que opinas?-preguntó Seth dando una detallada explicación sobre lo sucedido.
-Digo que ese puma huele demasiado bien para mi-dijo mirando al pequeño en mis brazos que se puso incomodo de momento.
-Eso es un si, vamos a llevarlo-dijo Seth quitándome a Simba de las manos. En ese momento, Nessie bajaba las escaleras.
-Que bien, algo de comida. Ya me estaba dando algo de sed-dijo acercándose a Seth rápidamente. Por suerte, sus reflejos eran mas rápidos y antes de que Nessie saltara sobre el, Seth se había quitado del medio, provocando que mi hermana terminara estrellada contra la ventana detrás de mi lobito hermoso.
-No me dolió-dijo pegada a la ventana y deslizandose lentamente hacia abajo
Fin del Flash Back
-No te rías, no es gracioso-dijo mi hermana dándome un suave golpe en el hombro para que dejara de reír.
-¿Que es lo gracioso?-pregunto mi lobito hermoso acercandose a nosotras.
-Nada, solo recordábamos los viejos tiempos-le dije con una gran sonrisa.
-Bien, ya tengo las habitaciones para quedarnos esta noche-dijo pasándome una llave a mi y una a Nessie
-¿Una para cada uno?-le pregunte extrañada
-No, una para cada pareja. Tu y yo nos quedamos en una y Nessie y Jake en otra-nos explico.
-Uf. Estas cosas están pesadas-dijo Jake llegando hasta donde nosotras con tres de las cinco maletas.-Necesito ayuda Seth, ¿Serias tan amable?-pregunto algo enojado. Todos lo miramos algo extrañados. Jacob no se enojaba casi nunca.-Lo siento, es que el viaje me tiene los nervios de punta-explicó con tono cansado.
-Vayan llendo a las habitaciones. Yo busco las maletas que faltan.-dijo mi lobito hermoso. Me dió un beso y se dirigió al sitio donde se recogían las maletas.
-Bueno, vámonos-dije recogiendo la mochila donde tenía a Sam.
Leah Pov.
Después de colgar el teléfono, me quedé pensando. Había algo que mi hermano me estaba ocultando, pero no lograba decifrar que era.
-Hija, ¿que pasa?-me preguntó mi mamá.
-No es nada. Llame a Seth. Me dijo que estaba en Seattle. Le dije que llegara a Port Angeles y que yo lo recogería mañana temprano-le dije. Vi un brillo en sus ojos que no veía desde que mi hermano se había ido a Londres.
-¿De verdad? Hay Dios, tengo que recoger este desorden para recibir a mi hijo. No lo puedo recibir con todo este desorden y…
-Mamá, hay algo más. No viene solo. Creo que oí la voz de Michelle al otro lado del teléfono. Hablaba de algo de cuatro meses y que ya no quería vomitar.-le dije. Vi a mi mamá ponerse seria de momento.
-¿Estas segura hija?-me preguntó.
-Totalmente mamá. No se que esté pasando, pero Seth solo, no viene-le dije muy segura.
Esa noche no dormí muy bien. En especial por un sueño que tuve esa noche.
Estaba en un lugar con mucha niebla y había frente a mi una luz blanca y cegadora. Esa luz blanca y cegadora salía de una sombra que casi no se veía.
"Tratalas bien. No es bueno para ellas tanta presión y rechazo. Es por eso que decidieron venir a Washington" hablaba la sombra.
-¿De quienes hablas?¿Quién eres?¿Porqué me buscas?-le preguntaba a esa sombra que jamás en mi vida había visto.
"Ya lo sabrás."Y con eso, desapareció la niebla, la luz y la sombra.
…
-Seth, estoy en el aeropuerto. ¿Dónde te encuentras?-le pregunté por el teléfono.
-Estamos saliendo del hotel. Recogenos por ahí-dijo mi hermano antes de colgar.
-Da la vuelta Chris-le dije a mi esposo.
Chris Simons, un hombre de negocios dueño de una empresa de autos. Un día vino a vacacionar con su pequeña hija de 5 años a la reserva india de los quileute. Chris tuvo una esposa que lamentablemente falleció en el parto de la pequeña Ashley Simons.
Fue amor a primera vista. Imprimación para ser exactos. Todos creíamos que nunca sucedería pero sucedió. Me imprime de Chris y nos hicimos novios. Dos años de novios y tres de casados. Mi vida no podía ser mas perfecta.
-¿Ya llegamos?-preguntó Ashley en el asiento de atrás.
-Ya casi llegamos Ash-le dije.
-De echo, ya llegamos.-dijo Chris aparcando el auto frente al hotel del aeropuerto.
Allí al frente estaba Seth, Jake y las que supuse eran Michelle y Reneesme. Estas ultimas ya no eran las niñas de hacía diez años. Ahora eran notablemente mas altas. Sus rasgos físicos era mas de adultas que de niñas y su cabello ahora era mas largo. En cambio Seth y Jake… Bueno, se veian un poco mayores.
-Seth-dije dandole un abrazo y sonriendole.-Te extrañe mucho hermanito-dije separándome de el.
-Si, y no hay abrazo para el mas importante-dijo Jake con voz ofendida.
-Yo también te extrañe idiota-dije abrazándolo. Me separé de Jake y miré a Michelle y a Nessie, a quienes les dedique una sonrisa tímida.
-Vaya, ahora si que estas sonriente. ¿Vinieron los aliens?-pregunto burlón.
-No seas tonto-le dije. En ese instante escuche pequeños ladridos de perro. Mi vista se dirigió a las hermanas Cullen nuevamente.
-Lo siento, es que Sam y Honey están algo cansados por el viaje y casi no han podido estirar las patas-dijo. Seguido de eso, se doblaron dejando las mochilas en el suelo, de donde salieron dos cachorros de beagle.
-¡Que lindos!-dijo Ashley acercándose para acariciar a los perros. Pero yo estaba perpleja ante lo que había visto ahora y no había notado antes. Esas pancitas que ellas tenían no era que habían engordado.
-U…Ustedes e…están, ¿embarazadas?-pregunté sorprendida.
Ahora, ¿que pasara? ¿Que le dirán a Leah y a Sue? Averiguenlo pronto si me dejan un review!
