¿Quién es una asco? Yo sé, yo sé!
YO! D: Sé que hace un millón de años que no escribo nada, y la verdad es que no tengo escusas. Si me pidieran la verdad diría que soy un floja que no hace nada, porque definitivamente es la verdad. Pero en fin, espero me perdonen por esto. Les dejo una historia corta. Espero la disfruten, la verdad es que disfruté escribiéndola. Espero me recuerden claro xD Como dice allí arriba, hace tiempo que no escribo, así que espero no haber perdido mi poco talento escribiendo y que les guste este fic (:

Saludos.


Perfección

Me senté en uno de los sillones más alejados de donde ella estaba clavando mis ojos en un periódico viejo, haciendo un vago intento por leer alguna de las noticias pasadas mientras un polvo mágico me cubría haciéndome invisible a su vista.

La observé un buen rato, viendo como todo lo manejaba con un perfecto sistema. La forma sencilla y perfecta en la que sus libros estaban alineados, uno debajo de otro, mientras los separadores de flores secas sobresalían de las páginas color crema.

Como con delicadeza y aún así con gran seguridad iba colocando cosas en su escritorio, acomodándolo como si fuera un gigantesco rompecabezas que había aprendido de memoria.

Con el dorso de la mano se secó las comisuras de los labios sonriendo para sí y continuó con su simplemente hermosa perfección.

Tomó su cabello entre sus manos y cepillándolo un poco con sus dedos lo sujetó con una liga y un pasador con forma de flor. Respiró profundo y pasó los dedos por sus labios, como tratando de recordar algo. De un momento a otro desapareció de la habitación y al regresar traía consigo varios papeles y tres libros de pasta gruesa. Dejó los papeles y libros sobre la mesa y apoyándose suavemente en ésta subió a la silla que tenía a lado, alcanzado unos estantes. Tomó uno de los libros y lo ojeó unos cuantos segundos, puso su dedo sobre una de las páginas, como disfrutando el tacto, y rebuscó entre sus cosas hasta encontrar uno de sus separadores de flor, lo colocó en la pagina seleccionada y guardó el libro en el estante junto a ella. Después repitió el mismo perfecto proceso con los otros dos libros.

La observé un rato más, viendo como traía cosas de aquí para allá. Su forma de respirar y la sutileza con la que mordía su labio inferior al pensar. Después de un rato la vi sentarse en la silla frente al escritorio, soltó un sonoro suspiro, sonaba agotada.

Me levanté sin pensarlo y me acerqué a ella. Con cuidado levanté su rostro un poco y la besé en los labios, saboreando con ellos su perfección y hermosura. Me separé de ella y le sonreí de lado. Ella se sonrojó un poco.

-¿Qué sucede Edo?—Me preguntó sonriente.

—Nada—suspiré. –Sólo que te amo a ti y a tu hermosa perfección—.


¿Les gustó? (:
Recuerdan a las gomitas, pues bueno, están enojadas, pero aún apoyan la causa en contra de su extinción. Así que si quieren dejar un review, háganlo por ellas, y por mi...si quieren xD

HasukA -si porque aunque no lo crean, sigo viva. ¿Huh?-