Asdfsakdldj, ¡Regresé! (?) De verdad me disculpo por la súper demora, ¡Pero no se preocupen! Ya tengo la idea de dos capítulos más, y como estoy de vacaciones tendré tiempo para escribirlos (Eso es lo que todos dicen e.e) En fin, desde ahora les aviso que este capítulo se me fue un poco de las manos y… emm… puede que encuentren conversaciones algo… subidas de tono e_eUUU, así que de antemano me disculpo si a alguien le molesta o incomoda e.e
Bleach no me pertenece.
-¿Q-Que… se supone que es… esto?-
Como de costumbre, todos los sábados a las siete de la mañana el camión de abastos llegaba a la tienda, a pesar de vender artículos para Shinigami, Urahara también vendía objetos comunes para pagar deudas como la electricidad, agua, teléfono, gas y demás tonterías que de alguna manera se habían vuelto endemoniadamente útiles. El tendero esperó desde las seis de la mañana con paciencia a que este llegara, no había mucho que hacer, así que se dedicó a disfrutar la brisa mañanera que aquel sábado le ofrecía.
Finalmente el camión llegó, y de este se bajó un joven pequeño y enclenque que, por su apariencia, Urahara supuso que era el nuevo ayudante.
-¿U-Usted es Urahara-san?- nervioso, leyó una destartalada libreta.
-Sí- respondió con firme tranquilidad.
-A-Aquí dice que dos cajas de Dulces BamBamBam-
-Así es- sonrió con algo de lástima hacia el pobre muchacho.
Casi inmediatamente, el chico bajó dos grandes cajas con un esfuerzo descomunal para su débil contextura.
-Lo lamento, estamos cortos de personal- el tendero hizo un ademán para tranquilizarlo y sin que este le dijera firmó la libreta que afirmaba que había recibido su pedido.
Con ayuda de una carretilla llevó las cajas al depósito tratando de no despertar a nadie. Una vez llegado, como de costumbre abrió las cajas para confirmar que todo el material estaba intacto y completo, el servicio de esa distribuidora era excelente, no había de que preocuparse, pero mejor es prevenir que lamentar. Y ese día, realmente se lamentó.
-¿Q-Que… se supone que es… esto?- preguntó en una total parálisis.
Existen veces en las que cualquier distribuidora se equivoca, es algo muy común, puedes pedir una caja con dos docenas de paquetes de arroz y te llega una caja con dos docenas de paquetes de arvejas, incluso puede llegar con dos docenas de pañales para adultos. Cualquiera se equivoca, el mismo Urahara estaba consciente de la dificultad de manejar enormes inventarios para distintos clientes, pero, lo que vio aquella mañana fue… Simplemente insólito.
Revista Playboy, vigésima octava edición. (?)
Cientos de revistas que decían casi lo mismo, distintos colores, distintas portadas, pero al final todas se reducían a mujeres semidesnudas en la página principal.
-¿Por qué estas cosas me pasan a mí?-
La suerte de Kisuke siempre había sido envidiable. Un simple negocio de objetos y alimentos comunes le había bastado para mantener a cuatro personas de forma decente, incluyéndose a él. Durante sus estafas… ejem… negocios casi siempre salía ganando. Todos recurrían a él, a pesar de ser un traidor de la Sociedad de Almas. Es actualmente reconocido como uno de los mejores, para no decir el mejor, científico que se haya conocido en el Seretei. Y casi nunca le pasaban cosas que arruinaran su día, incluso llegó a pensar que toda su mala suerte cayó en Ichigo al nacer, explicación válida del por qué a el Shinigami sustituto le pasan tantas cosas. Sí, todo era perfecto… hasta el día en que Yoruichi Shihouin llegó. Es como si el universo quisiera que todas las vergüenzas le ocurrieran a él justo cuando la ex Shinigami está presente.
Y ese día no era la excepción.
-¿¡A quién se le ocurre intercambiar una cajeta llena de dulces por una llena de revistas pornográficas?!- gritó, olvidando por completo que todos estaba dormidos –Tessai me matará si descubre mi descuido, los niños perderán la imagen del padre modelo que les he formado (?), Yoruichi-san… ¡Pensará que soy un depravado! (N.A: Ya lo debe saber xD)- inmediatamente fue a buscar su teléfono para arreglar aquel desastre antes de que alguien se diera cuenta, olvidando ocultar la morbosa caja.
No muy lejos de aquella habitación, el escándalo que había hecho el avergonzado tendero logró despertar a cierto felino individuo que dormía apaciblemente. Odiaba que la despertaran, y con justa razón, pues ayer había estado ayudando a combatir unos hollows ante la ausencia de Ichigo, estaba cansada, y esta vez no estaba exagerando. De mala gana saltó de su cama y estiró su peludo cuerpo, estaba dispuesta a matar al causante de tanto alboroto. Tal vez así dormiría tranquila.
Los gritos provenían del depósito, pero al llegar no encontró a nadie ahí, fue justo cuando Kisuke decidió ir a hacer su reclamo telefónicamente. Estaba a punto de irse hasta que, por un simple descuido, tumbó cierta caja con cierto material no apto para menores de edad.
A pesar de estar transformada en su gigai de gato, la expresión que la mujer puso en su rostro fue épica.
-… ¿Cómo que no pueden regresar hasta la otra semana? Necesito mi mercancía para…- Kisuke entró con su teléfono móvil en mano, estaba tratando de disuadir al encargado de la distribuidora, pero al parecer era en vano. Aunque ahora ese no era el mayor problema -… mierda-
-señor, no permitiré que me hable de esa forma- dijo el sujeto en la línea.
-d-disculpe… lo llamaré en un rato- lentamente colgó el teléfono, procurando no hacer ningún movimiento en falso.
-… Kisuke- la gata lo llamó con un suave y masculino (?) tono de voz.
-¿S-Si, Yoruichi-san?- temía por su vida, y tenía por qué hacerlo. Un reiatsu oscuro y pesado envolvía el pequeño cuerpo de Yoruichi. Algo malo va a pasar, algo malo me va a pasar, algo muy malo me va a pasar, decía el pobre tendero.
-¿¡SE PUEDE SABER QUE SIGNIFICA ESTO?!- sí, algo malo iba a pasar.
-¡No es lo que crees, Yoruichi-san! ¡L-La distribuidora confundió mis cosas! ¡Te juro que yo solo quería unos inocentes dulces! ¡Todo fue un error!-
-¿Error? ¿Error, dices?- un tic en el ojo y una vena de irritación había aparecido en el felino rostro de la chica. Kisuke tragó saliva –Error fue haber construido un gigai de gato macho, error es vestirte con ese ridículo sombrero todos los días, error es dejarte la barba creyendo que te ves bien cuando no lo es, error es haberme fijado en alguien tan descuidado como tú…-
-E-Espera ¿Qué?-
-¡No me interrumpas!- pocas veces se alteraba de esa forma y cuando lo hacía no medía sus palabras, por un momento Kisuke llegó a pensar que estaba en sus días otra vez, no había razón para que se enojara tanto, tan solo eran revistas con mujeres operadas en un papel.
Una espesa neblina inundó la habitación dando señales de que Yoruichi había decidido transformarse
-¡Tienes a una mujer como yo viviendo en tu casa! ¡Te doy el privilegio de verme desnuda las veces que yo quiera! (N.A: Que modesta xDu)- rápidamente se acercó a él, lo alzó por las ropas estrellándolo contra la pared. Por otro lado, Urahara luchaba internamente contra su instinto masculino (?) y su integridad -¡¿Y aun así prefieres ver una revista con un par de mujerzuelas con la mitad del cuerpo operado?!-
-C-C-Claro que no, Yoruichi-san- tragó saliva, sintiendo el calor que emanaba el cuerpo desnudo de esta jamás iba a ser capaz de articular algo digno de la mente más brillante del Seretei.
-¿¡Acaso crees que no soy suficiente mujer para ti?!- el aura asesina de Yoruichi aumentaba a medida que pasaban los segundos, los pensamientos y deducciones que había sacado volaban demasiado rápido en su mente sin poder frenarlas con el sentido común. Por primera vez había sentido lo que muchos denominaban: celos de pareja. Lo peor del caso era que ni siquiera estaban juntos.
-¡Sí! ¡Te aseguro que sí lo eres!-
-¡Lo estás diciendo solo para salvar tu vida!-
-¡N-No! ¡Te juro que es verdad! ¡Lo de las revistas fue un e…!- un diferente reiatsu estaba saliendo del cuerpo de Yoruichi, esta vez era más fuerte y pesado que el anterior, incluso se sentía electrizante. Alerta de pánico para el pobre ex shinigami –E-Espera… Y-Yoruichi-san… ¡Yoruichi-san no lo hagas! ¡Te lo ruego! ¡No! ¡NO! ¡YORUICHI-SAN! ¡ALTO!-
-Shun… ko-
45 dolorosos minutos después…
Como era de esperarse, Kisuke despertó adolorido después de la paliza que recibió por parte de su compañera. Débilmente abrió los ojos para percatarse que aún seguía en el depósito. No muy lejos de él se encontraba la causante de todo este alboroto que, sin duda, había logrado despertar a más de diez en el vecindario, aunque había algo diferente sobre ella.
Pasaron varios segundos para que Kisuke lo advirtiera, al parecer el golpe había sido más fuerte de lo que esperaba. Con la nuca recostada en la pared, Yoruichi se encontraba sentada de piernas cruzadas pasando las páginas de algún libro cualquiera que había encontrado por ahí; llevaba puesto el haori verde del tendero al igual que una bata. Sonrió. Aquel común y corriente pedazo de tela que delineaba a la perfección sus curvas, tapando beneficiosamente esas partes del cuerpo que más de una vez lo habían hecho desfallecer ante una hemorragia nasal. Se veía tan natura, se veía tan… suya.
Volvió a sonreír.
-Te ves hermosa, Yoruichi-san- murmuró, olvidando que hay ciertas palabras cuyo deber es permanecer en su mente hasta previo aviso.
-¿Eh? ¿Dijiste algo?- la susodicha inmediatamente se volteó para verlo, sorprendida y aliviada de que haya sobrevivido a tan mortal ataque.
-No, nada- respondió con natural tranquilidad. Levantándose a duras penas, caminó hacia ella, le daba curiosidad saber qué tipo de libro había logrado calmar su ira -¿Qué estás le…?-
-Mira, Kisuke- lo llamó con cierto tono de curiosidad y asombro sin despegar la vista de aquel librillo, el ex capitán se agachó sin disminuir el interés a cerca de su lectura –aquí dice que las mujeres aumentan su actividad sexual un 30% cuando es luna llena-
PLASH
Kisuke volvió a caer al suelo una vez supo qué era lo que estaba leyendo (N.A: imagínense esas caídas que aparecen en los animes).
-¿Uh?- la morena se volteó ligeramente, algo desconcertada por su reacción -¿Sucede algo?-
Efectivamente, mientras esperaba ansiosa que Kisuke despertara para poder proporcionarle una segunda paliza, esta decidió ojear una de esas revistas de cuarta. Al inicio solo pasaba las páginas con arrogancia, pues seguía "ligeramente" cegada por los celos y admitía una y otra vez que ella era mucho más hermosa y natural comparada con esas mujeres, pero, después de un rato, descubrió que algunas de esas páginas podían llegar a ser incluso educativas.
-Yoruichi-san… ¿P-Por qué estás leyendo eso?- preguntó el tendero en un murmuro mientras era rodeado por una nube negra imaginaria.
25 datos inútiles que no sabías a cerca del sexo. Ese era el título de aquel artículo.
-Hay cosas realmente interesantes en estas revistas, ya logro entender por qué las compras- dijo, con la mayor inocencia posible.
-Ya te dije que no las compré- reclamó a regañadientes, pero la morena hizo caso omiso de este.
-escucha esto- alzó su tono de voz para leer el siguiente punto –Dato #7: "La ciencia afirma que besarse es saludable, activa la circulación sanguínea y mejora la autoestima, las personas que lo hacen viven más años y…"-
-¿Q-Qué está haciendo?- las mejillas de Kisuke enrojecían lentamente, incluso de jóvenes este evitaba tocar ciertos temas, a pesar de que su viejo amigo Isshin siempre insistía en hablar de eso para bromear. El problema se reducía en la velocidad que las ideas viajaban por su cabeza -… ¿Por qué me dice algo como eso con tal descaro? Sé que somos amigos, pero… ¿Hacer eso es natural?... ¡Un minuto! ¿M-Me estará dando alguna indirecta?-
-¡Oh! ¡Y este!- Yoruichi ignoraba olímpicamente las inocentes reacciones de su enrojecido amigo –Dato #11: "El promedio de las relaciones sexuales es de 39 minutos".-
Sí, la imaginación de Kisuke Urahara volaba demasiado rápido. Y no solo era su rapidez para proyectar imágenes, el problema era que todas esas malditas imágenes de una u otra forma terminaban con Yoruichi en la cama.
-Dato #14: "La fantasía sexual más común es el sexo oral"-
-Y-Yoruichi-san…-
-Dato #18: "Entre más intenso sea el color de las mejillas, más placentero es el clímax. Esto es conocido como sonrojado sexual"-
-Yoruichi-san…-
-Dato #23: "El orgas…"-
-¡YORUICHI-SAN YA CIERRA LA BOCA!-
Finalmente logró llamar su atención, pero de qué forma. Si hubiese sido otra ocasión esta de seguro se habría enojado con él ante aquel grito, pero esta situación ameritaba una actitud diferente. En un ligero resumen, Kisuke estaba siendo apuñalado por flechas de piedra imaginarias con la palabra "Pervertido", "Degenerado", grabado en color rojo, hipotéticamente.
Yoruichi soltó una estruendosa carcajada.
-¿Qué pasa Kisuke? ¿Ya te estás imaginando cosas?- dijo entre risas.
-bruja…- murmuró, mirándola mal.
-Vamos, Kisuke…- poco a poco se acercó a él para finalmente quedar a escasos centímetros de este.
-¿E-Eh?- Como era de esperarse, la gran e ingeniosa mente del ser más inteligente en la Sociedad de Almas quedó en el olvido con solo sentir el calor que emanaba la mujer al acercarse cada vez más.
Sigilosamente, Yoruichi deslizó sus manos detrás de la nuca del pobre y sonrojado tendero, estrechó más su cuerpo contra el pecho de este, si eso era posible y, a pesar de que llevaba puesto el haori de Kisuke, la piel de la morena se podía sentir de forma inevitable. Lentamente acercó sus labios a la oreja de este.
-… ¿No quieres comprobar si en realidad esos datos están en lo correcto…?- susurró en un tono demasiado sugestivo para la salud de Kisuke. Este, por cierto había adquirido un nuevo tono en la escala de colores rojo, tal vez más profundo que el cabello de Renji -… ¿Conmigo?-
PLASH
Y de esta forma, el pobre Kisuke Urahara cayó inconsciente en el suelo. Se desconoce si la causa fue una hemorragia nasal, una colección de deseos reprimidos (?), o simplemente una explosión cerebral. Tal vez todo al mismo tiempo.
-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!- las carcajadas de Yoruichi probablemente se escucharon hasta la casa de Ichigo. Debía admitirlo, hacer que Kisuke colapse de esa manera se había convertido en uno de sus pasatiempos favoritos, pero al fin y al cabo se lo merecía esta vez, según ella -… Quemaré esas revistas-
De verdad lo siento si incomodé a alguien con estos "Datos" ;_; Fueron los más sanos que encontré en Google. Para aclarar, jamás he leído una revista PlayBoy o cualquiera de esas en su especie, si acaso las he visto de lejos en esos puestos que venden periódicos, revistas y esas cosas, lo que escribí en el fic fue pura invención mía. En fin, espero que les haya gustado y si no les gusto, no me denuncien por alterar sus inocentes mentes ;_;
