En la Mansión Malfoy se llevaba a cabo una reunión para celebrar la llegada de los chicos y el final de otro año más en Hogwarts, se encontraban reunidos todos los integrantes de las familias de alta alcurnia, desde los más jóvenes hasta los más viejos, se respiraba un ambiente tenso, como algo esperando para explotar, algo que unas pocas personas sabían que sucedería.

-Hoy nos reunimos en este lugar porque tenemos invitados especiales que nos visitaran sin saber lo que les va a ocurrir al llegar acá – iba diciendo el Sr. Malfoy caminando en círculos por la amplia sala

-¿Vendrán a colocarse la marca Padre? – dijo su hijo previendo que no fuera más que eso

-No hijo, son invitados tan importantes como nuestro Lord Oscuro – respondió Lucius Malfoy con tranquilidad observando de cerca a su hijo, intentando que no lo interrumpiera más

-Jajajajajaja, viene Potter y su grupoooo, jajajajajajajaja – exclamó en sus usuales gritos la bruja Lestrange

-Bella, guarda tú alegría para cuando lleguen – respondió arrastrando las palabras el mortífago Yaxley mientras a cierto rubio se le helaba la sangre, eso significaba que iba a venir la castaña

Una vez que empezaron a retirarse los mayores de la habitación, tres chicos se fueron a los jardines, a los más alejado posible sin salir de los terrenos de la Mansión, tenían que idear un plan para salvar a sus "invitados de honor"

-No quiero salvar a cara rajada ni a la comadreja, pero ellos están con Granger y a ella sí la tengo que salvar de las garras de los mortífagos – dijo Draco dando vueltas en círculo

-Tú también eres un mortífago, ¿Qué te hace pensar que va a confiar en ti? – respondió Theodore sintiendo un manojo de nervios interno

-No estoy en desacuerdo contigo Draco, pero Theo tiene razón, no puedes salvarla si no confía en ti – dijo Blaise rezando internamente porque cierta pelirroja no fuese también a esa casa

-Draco, conozco esa mirada tuya, es la misma que tenemos todos al idear un plan, ¡Cuéntanos¡ - exclamó Nott sin ocultar su curiosidad

-No puedo chicos, deben saber es que la voy a rescatar, no permitiré que le pase nada, así sea a la fuerza – respondió el ojigris mientras caminaba acercándose a la Mansión

-Draco, pero no puedes hacerlo solo, podemos ayudar – le dijo Blaise al llegar nuevamente a su lado

-Sí, necesitarás ayuda – apoyó Theo al otro lado

-No se hable más del tema, no quiero que nadie más se entere – respondió secamente el rubio dando zancadas aún más grandes hasta llegar al frente de la puerta de la Mansión, se giró y le guiñó el ojo a sus amigos, los únicos que sabían que algo iba a pasar

Al llegar a su habitación, el ojigris intentó colocar hechizos para evitar que alguien pueda aparecerse dentro de los terrenos de la gran casa Malfoy, pero fue imposible, los que tenían mayor autoridad eran su padre y Voldemort, dejó esa idea a un lado y se puso a trazar otro plan en su cabeza, nadie le haría daño a esa castaña, así deba morir para que eso suceda, consiguió terminar el plan perfecto justo cuando le comenzó a arder la marca tatuada en su antebrazo izquierdo, era el momento de comenzar a jugar y poner en marcha su plan, salió de su habitación y al llegar a la sala donde unas horas antes estaban reunidos todos los mortífagos, se llevó una sorpresa al darse cuenta que solo había 7 personas en ese lugar esperando a los visitantes, su padre, madre y tía loca, Nott, Zabini y su amiga Pansy

-Tú no eres mortífaga aún, ¿Qué haces acá? – preguntó Zabini mirando fijamente a los ojos verdes de la chica mientras ella se levantaba la manga del brazo izquierdo y dejaba ver la marca tatuada en su piel

-¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? – fue lo único que pudo decir Theo en el momento en el cual oían el sonido usual de una aparición y observaba como todos se colocaban las máscaras de mortífago, siendo él, la última persona en colocársela

-Buenas Sr. Potter, Sr. Weasley y Srta. Granger, que gusto que hayan podido venir a la cita que acordamos ayer, esperábamos no tener que ir a buscarlos para que estuvieran en nuestra celebración, siéntase como en su casa – articuló Lucius quitándose su máscara de mortífago, no había necesidad de eso por el momento

-¿Para qué nos quería usted acá? – preguntó Harry observando a los presentes en la sala, sin reconocerlos a todos, deben ser nuevos pensó

-Para poderlos atrapar, la Srta. Granger muy bien sabrá que una vez adentro, ya no podrán salir hasta que crucen los terrenos de la Mansión ¿Me equivoco sangresucia? – respondió con parsimonia el rubio mayor

-Vamos a tener pelea hoy y lo voy a disfrutar, jajajajajajajaja – dijo Bellatrix comenzando la guerra de hechizos a diestra y siniestra sobre el trio de oro - ¿Qué esperan? ¡Ataquen idiotas! – exclamó con furia, Draco juraba que si las miradas mataran, ellos estarían muertos por la forma en la que su tía los observó sin siquiera parpadear

Comenzó la pelea de hechizos, de todos lados y a cualquier parte, todo intentaban hacer sus mejores tiros para no levantar sospechas, pero la castaña Hermione no podía pensar totalmente bien viendo cómo el rubio menor se desenvolvía peleando contra Ronald, justo en ese momento ella fue tumbada al suelo por Belletrix y aprisionada por unas cadenas, luego de un momento sintió una punzada en su brazo, que la hizo voltearse y observó con horror como la bruja le cortaba la piel con su varita escribiendo algo que no lograba leer, con una cachetada volvió su rostro a la posición donde se encontraba antes mientras algunas lágrimas se resbalaban por su mejilla, aguantando el dolor para no gritar y viendo la pelea que tenía Ron con tres personas, cuando ya no sentía la varita de la bruja cortarle la piel, cerró los ojos, dejándose llevar por la sensación de mareo que le ocasionó la pérdida de sangre, sintió unos brazos rodearla por la cintura esperando que fuese Ron, se dejó caer oyendo un fuerte ¡NO¡ con la voz de Harry, ¿Qué estará pasando?, se preguntó abriendo los ojos rápidamente, encontrándose con unos orbes grises justo antes de sentir el jalón usual en el estómago antes de una desaparición, cuando sintió que ya estaba en suelo firme nuevamente, se levantó llena de furia queriendo matar a Malfoy en ese momento, se llevó una gran sorpresa al no verlo ahí, pero reconocer el aroma que se encontraba impregnado en su ropa, asegurando que era del Slytherin

-¿Dónde estás serpiente? ¡Sal de tú escondite! – gritaba a todo pulmón la castaña esperando una respuesta, sin obtenerla, se maldijo por estúpida e intentó desaparecer, y cayó al suelo exhausta al no poder hacerlo

Unas horas después, Ron y Harry se encontraban en la Madriguera, molestos y preocupados horriblemente, habían visto momentáneamente a Malfoy llevarse a Hermione, pero justo cuando volvieron a ver, él se encontraba peleando contra el elfo Dobby antes de que éste los sacara vivos de ahí, sin correr con la misma suerte, hace unos momentos lo habían enterrado ya, no había nada por hacer.

Ya caída la noche, los chicos, Harry y Ron, no quisieron comer, estaban demasiado asustados por su amiga que no podían hacer otra cosa que pensar en la forma de rescatarla, pero siempre era Hermione la de los planes de nivel profesional, era ella la que tenía las mejores ideas, ¿Cómo iban a hacer algo sin ella?, sin conseguirle respuesta a nada en sus cabezas, se fueron a acostar, pero les fue imposible dormir hasta altas horas de la noche, donde cayeron en los brazos de Morfeo por el cansancio que tenían sus cuerpos y la necesidad de recuperar las fuerzas para salir a buscar a su amiga castaña justo cuando comenzara a amanecer.