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-Como hermanos -

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Dejo el dinero en la mesa y me dirijo hacia la salida, antes de salir la escucho decir.

—Gracias Kazekage-sama, cuando quiera relajarse, sólo búsqueme o mande a buscarme.

Yo me marcho, espero con esto ya haber calmado mis ansias por la mujer de mi mejor amigo. Al salir del motel me encuentro con mi hermano, ¿es que tiene que estar metido en todo?

—¿Que tal estuvo?, —me pregunta con descaro.

—Bien, —respondo secamente.

—Dale mas crédito, te busque a la más guapa y sexy de todas, ¡primera clase!, ella misma elige a sus clientes, cuando le mencione que tú eras el cliente casi se le caen las pantaletas de la emoción.

¿Por qué mi hermano tiene que ser tan vulgar?

Camina a mi lado mientras dice —¿pero lo disfrutaste sí o no?, porque si no hay que poner el reclamo.

Si lo disfrute, no soy de piedra, pero no pienso darle detalles.

—Ahora que estas relajado, quiero pedirte un favor.

Lo sabía, algo tenía que pedirme, —¿qué es?

—Necesito que me prestes algo de dinero, es que voy a salir con una chica, ¡toda una preciosidad!, será tu futura cuñada.

He escuchado esto ya varias veces en mi vida.

—Te daré un anticipo de tu sueldo.

Lo dejo atrás y él me sigue quejándose. —¡anticipo no, luego me lo vas a descontar!.

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De nuevo en mi oficina recuerdo la carta de Naruto, me da curiosidad pero también algo de miedo leerla, una parte de mi desea que el problema sea irremediable y otra que todo se solucione ya de una vez por todas.

—No le voy a dar más largas a esto.

Saco la carta y comienzo a descifrar los garabatos de mi amigo.

Gaara, me alegra saber que todo marcha bien Sunagakure, ya sabes que cuentas con mi apoyo y el de Konoha, nuestra alianza no sólo es económica, sino una de hermanos. Yo no tuve hermanos de sangre, pero tú y Sasuke son como mis hermanos. Me hace feliz saber que Sakura-chan está bien.

Sobre tu pregunta, me sorprende que no lo sepas, pensé que Sakura-chan llegaría hablando pestes de mi. Le lleve flores el otro día, pero no he recibido ninguna carta de ella.

Todo es un malentendido, cree que le fui infiel con una chica con la que salí dos veces antes de que Sakura-chan me diera la primera cita, pero no es así, yo no haría algo así. Me tendieron una trampa, es tan frustrante que ella no me crea.

Dile a Sakura-chan que mi vida es demasiado triste sin ella.

Sé que estas cosas te incomodan, así que te propongo que me ayudes con eso, Konoha está dispuesta a invertir el doble de dinero en Sunagakure, sólo ayúdame a convencer a Sakura-chan de regresar a Konoha, lo demás lo hare yo.

¿Hablar con ella?, no tengo la confianza como para hablar un tema así.

¿Más dinero para Suna?, no necesito más dinero.

Tocan a mi puerta y escucho la voz de Haruno. —¿puedo pasar?

Guardo la carta en la gaveta y me levanto para abrir la puerta, me había encerrado con seguro para poder leer la carta sin interrupciones, una vez intente matar a Sakura hace ya varios años, parece que hubiera pasado un siglo, porque todo ese asco que sentí por aquella niña, desapareció por completo.

La primera vez que tuve conciencia plena de la existencia de Haruno note la gran amistad que tenía con Naruto y lo importante que es ella para él, fue después de volver a la vida. Sakura, la vieja Chiyo y Naruto hicieron hasta lo imposible por rescatarme de los Akatsuki, les debo la vida.

La segunda vez que me agrado Sakura Haruno fue en la cuarta guerra ninja, con desesperación ella masajeaba el corazón de mi mejor amigo y le daba respiración boca a boca, su deseo tan fuerte de querer mantenerlo con vida a toda costa me hizo admirarla con ninja y como persona.

—Te recomendé que trabajaras menos, y he tenido que venir yo misma a sacarte de aquí.

Me dice apenas abro la puerta.

—No deberías de preocuparte por mí. —le digo con voz seria.

Ella recorre mi oficina con sus ojos mientras dice —Me preocupo por todos mis amigos.

—¿Y Naruto? —le pregunto con curiosidad.

Ella tuerce la boca levemente y me dice con voz irritada, —la única forma de perdonarlo es quedando a su mismo nivel.

Según la carta ella cree que Naruto le fue infiel, comprendo la situación, el año pasado casi me casan con una chica que jamás había visto, pero ella juraba que estaba embarazada de mí, tener un titulo tan importante atrae a muchas personas interesadas.

—Eso no arreglaría nada, te sentirías peor —le respondo viéndola a los ojos.

Ella me cambia completamente el tema. —Llevo días sin casi verte, ¿ya estas saliendo con esa mujer que tanto te gusta?.

¿Por qué le importa eso?

—No. —le respondo mirando sus labios, si yo fuese Naruto la besaría.

—Entonces sigues soltero, necesito un favor tuyo. —me dice rápidamente.

—¿Cual? —le pregunto con curiosidad.

—Naruto está insistiendo mucho en su inocencia, no quiero quedar como idiota perdonándolo tan fácil, Naruto debe sufrir un poco, él y yo debemos quedar a mano, necesito tu ayuda para eso.