FIC
MAL ENTENDIDO
POR COQUI ANDREW
CAPITULO OCHO
Candy regresó a vivir a la mansión y empezó sus estudios con la Tía Elroy, quien era muy exigente, pero con mucha paciencia para enseñarle a ella.
Aprendió rápido, porque tuvo el entusiasmo y motivación para hacerlo.
-Tía, ¿puedo comentarle algo?-pregunto Candy
-Dime-
-¿Sabe usted, si todavía cuento con el dinero de mis mesadas? –Dijo con cierta duda
-Sí, Candy, aún puedes disponer de ese dinero, nunca se ha dejado de depositarte. No entiendo ¿por qué nunca lo ocupaste? Comento la Tía Elroy
-Es qué quería ganarme mi dinero, pero ahora que no estoy percibiendo mi sueldo, ¿puedo disponer de el?- Pregunto con cierto temor
-¿Para qué lo necesitas, Candy?-pregunto la Tía algo preocupada
-Pues verá quiero tomar un curso de Floristería y posteriormente iniciar un negocio propio e independiente del Corporativo.- dijo Candy con entusiasmo
La Tía se quedó pensando y le dijo
-Pues me parece buena idea, tomarás ese dinero y pagaras a un instructor aquí en la Mansión y posteriormente te daré el dinero para empieces tu negocio...-
-¡Pero, Tía!- dijo con molestia…-
-No interrumpas Candy, después de que te apoye tú me irás devolviendo ese dinero. ¿Te parece?
-Sí, claro que sí, muchas gracias Tía- se acercó y le dio un cariñoso abrazo.
-Bien empecemos la clase de tejido, ya has avanzado mucho con el guardarropa del bebé, pero Candy, ¿no crees que tu vientre está muy abultado para las semanas que tienes? ¿Cuántas semanas dice el doctor que tienes?
-Veinticuatro semanas, Tía-dijo Candy acariciando su vientre
-Mmmmm, creo haremos más ropita-
-¡Ay, Tía! Yo creo que el bebé está muy grande, por eso el tamaño, recuerde que Albert es alto-dijo soltando un suspiro.
La Tía pensó –Pues recuerdo que Pauna no tenía el vientre tan grande-
-Bien Candy, dime por qué quieres floristería-
-Porque siempre me han gustado las rosas, Tía, recuerde que Anthony cultivo una especial y por eso quiero continuar lo que él empezó- dijo con nostalgia.
Pasaron cuatro semanas más; Candy ya había empezado sus estudios sobre floristería y estaba buscando un local en el centro de Chicago para su negocio de flores, estaba en la sala platicando con la Tía Elroy sobre eso cuando Peter, el mayordomo, entró a la sala anunciando unas visitas
-Señora Candy, la busca el Duque Granchester y su novia-
-Que pasen Peter, por favor- dijo Candy con una gran sonrisa
-Si señora, con permiso-
-Adelante Duque Granchester, señorita…
-Buenas tardes- dijeron al unísono
-Buenas tardes contestó la Tía Elroy
-¡Terry! ¡Paty!- se acercó Candy a ellos dándoles un gran abrazo.
-Tomen asiento, por favor, Peter que nos traigan café, por favor- dijo Candy
-Sí, señora Candy, con permiso- dio una leve reverencia y se retiro
-¿Cómo han estado? ¿Cuándo anuncian su compromiso? ¿Cuándo se casan? ¿A qué demos su visita?- pregunto Candy sin dejar de hablar
-¡Candy!- contestaron los tres-
-Si no dejas hablar no sabrás nada-Dijo la tía con reproche
-Perdón Tía, disculpen Terry y Paty-
-No te preocupes, contestaremos todas tus preguntas, primera hemos estado bien y viendo los preparativos del compromiso que será después de que tengas a tu bebé o sea que faltan como tres meses y en tres más después del anuncio nos casamos- dijo Terry
-Y hemos venido a invitarte a un evento de recaudación de fondos para la fundación de Eleonor Becker- dijo Paty
-Pero mi madre quiere que tú te encargues de los arreglos florales y en ese evento te darás a conocer para que tu negocio empiece a marchar, va ir la crema y nata de la alta sociedad y el gremio de la actuación- dijo Terry
-¡Oh! Será un gran honor hacer el trabajo, vamos al invernadero para que escojan las flores esta semana ya viene personal para empezar hacer los arreglos, fotógrafo para hacer el muestrario.
¿Cuándo es el evento?-Pregunto Candy
-En dos semanas, Candy-dijo Paty
-¡Wow! Muy pronto, pero lo haré- dijo Candy decidida y la Tía Elroy se sintió orgullosa de saber que no se intimidaba por el tiempo.
-Pero antes de que vayan al invernadero, tomemos el café- dijo la Tía
Después de un rato fueron al invernadero y escogieron bellas hortensias de diferentes colores y calas.
-Es muy bello tu invernadero Candy, pero me imagino que las dulces Candy solo son exclusivas para la familia Andrew, ¿verdad?- comentó Terry
-Así es, querido Terry-respondió Candy.
-Bien Candy, nosotros nos retiramos; mañana mismo te depositaré el cheque, muchas gracias-
-Gracias a tu mamá, que tiene fe en mi trabajo y por la oportunidad que me da.-dijo Candy cariñosamente a sus amigos- salúdame a tú mamá Terry y tú Paty a la Abuela Martha.
-Gracias, Candy de tu parte les daremos sus cordiales saludos. - dijeron Paty y Terry
Cuando se marcharon de la Mansión Candy retomo su plática con la Tía Elroy, ambas están muy entusiasmadas por el primer trabajo de ella y pregunto:
-Tía Elroy, quisiera pedirle un favor más, ¿me podría hacer otro préstamo, por favor? -
-Candy, ¿para qué quieres ese préstamo?- preguntó con curiosidad la Tía
-Sabe Tía, quiero comprar el departamento donde vivimos Albert y yo, me gustaría después de que naciera mi hijo ir unos días allá con él y descansar de todo este ajetreo, ¿Usted me entiende verdad? Solo así tendría un poco de paz para dedicarme al negocio de las flores.-Dijo Candy optimista
-Candy y ¿tú crees que cuando te vayas con el bebé tendrás paz? Dijo con una sonrisa en los labios por las ocurrencias de Candy
-Al principio si Tía, pero después me dedicaría a mi hijo exclusivamente- dijo con una gran sonrisa solo de imaginar esos momentos.
-Está bien te daré ese dinero…-
-Madame Elroy no estoy de acuerdo con lo dice-Dijo George, quien había llegado y alcanzo escuchar la conversación- Yo, como su padre le regalare ese departamento, tengo mis ahorros
¿Estás de acuerdo, hija? Además así estarás cerca del Corporativo y podrás ir a la oficina y te harás cargo desde ahí de tu empresa, recuerda que al casarte con William tus responsabilidades serán mayores y tendrás que participar en los negocios.
-Claro que acepto, papá, muchas gracias- se acercó y le dio un beso y un abrazo.
-Por cierto papá ¿Cuándo regresa Albert?- pregunto con curiosidad, pues lo extrañaba mucho.
-Aún no recibo respuesta pero será en cuatro meses más.-
Pasaron dos semanas más y llego el día de la gala, Candy lucía un vestido verde obscuro corte imperio con un lazo de un tono más claro que su vestido que terminaba en moño en la parte de atrás, su embrazo ya notable, su cabello peinado de lado, adornado con una peineta de plata con incrustaciones de esmeraldas, aretes, collar, pulsera y anillo a juego, regalo de la Tía Elroy,
maquillaje sencillo, lucía bellísima. Llegaron al gran salón de fiestas del Blackstone Hotel, Candy, Paty iban junto a Terry, cuando llegaron llamaron mucho la atención, Eleonor se acercó y les dio la bienvenida al evento, un mayordomo los llevo a su mesa, los arreglos que Candy elaboró junto a su personal quedaron espectaculares en cada mesa había un gran florero de cristal con un lazo en moño y con calas al centro y alrededor hortensias de colores, a la entrada y distribuidas por salón grandes macetas con hortensias de colores, en la mesa principal un gran arreglo que abarcaba casi toda la mesa a lo largo con las bellas flores eran sencillos pero elegantes.
El evento se llevó a cabo y durante las presentaciones la actriz Eleonor Becker agradeció a la nueva empresaria encargada de los arreglos florales del salón. Después de la cena Candy se sintió mal y le pidió a Terry si la acompañaba al jardín a tomar un poco de aire, el acepto y salieron por una de las puertas que daban al hermoso jardín del hotel, caminaron un rato por el sendero del jardín Candy no se reponía aún, entonces Terry le dijo
-Voy por un vaso con agua y le informo a Paty que nos retiramos, no quiero que te pase nada malo, Candy, espérame por favor-
-Si Terry, aquí espero en esta banca-Dijo Candy
Terry se retiró dejando sola a Candy, quien se sentía observada y eso la angustió, por más que buscaba con la mirada no encontraba a esa persona de mirada penetrante. Se levantó y empezó a caminar hacia al salón cuando se encontró a Terry.
-Toma Candy, bebe algo y nos vamos, Paty ya fue a pedir el auto.
-Si Terry, por favor ya no me quiero quedar aquí, siento que alguien me observa y no quiero que me hagan daño- dijo muy asustada. Terry miro alrededor, pero no vio a nadie-
-Creo que es tu imaginación Candy, no veo a nadie. Pero vamos, te dejaré en la mansión- tomándola por el brazo se retiraron.
Continuará…
Gracias y Saludos,
Coqui Andrew
