Los personajes NO son míos

Pertenecen a las maravillosas autoras

Que crearon la serie de Candy Candy

La idea ES MIA y de nadie mas!

No se aburran!^^

Una visita al pasado

Por Lady Karen

Capitulo VIII "Baile"

Candice se mordía los labios y no había dejado de jugar con sus dedos por más de una hora. Estaba nerviosa, preocupada, algo le diría que no saldría bien ¿Presentimiento? ¿Sexto sentido? O ¿Simple y llana preocupación demás? Miro atreves de la ventana sin ver lo que realmente quería ver.

-¿Candice?- Dijo quedamente Albert.

-¿si?- Pregunto.

-No estés nerviosa…todo saldrá bien…-Tomando su mano. Ella solo volteo a verlo y le compartió una sonrisa, su mente no dejaba de crear escenas ¿Cuáles? Como el hacer el ridículo frente a la tía de Albert o tropezarse con el vestido, entre otras.

-Esta bien…-Suspirando. Albert no soltaría su mano el resto del viaje a la mansión de la tía Elroy que se encontraba a dos horas de camino. Las residencias de los Andrew se encontraban en casi todo el país, debido a que sus empresas eran famosas y siempre hacían viajes de negocios. -¿Albert?

-¿Si?- Volteando a verla.

-Gracias…-Apoyando su cabeza en el varonil hombro. Albert se sorprendió ante tal gesto, una sonrisa surco su rostro y su corazón se aceleró un poco. Poco a poco se estaba dejando doblegar por el cariño que sentía por Candice. Mientras ella se dejaba llevar por el momento, le gustaba la forma en que se recargo en el. No lo pensó, pero necesitaba sentir ese apoyo especial que él le proporcionaba, por instantes se sentía flotar en el aire…parecía como si fuesen algo mas que simples amigos. Sonrió ante tal idea pero pronto se desvaneció al saber que seria imposible.

El chofer observaba discretamente con miradas fugaces a sus pasajeros en la parte trasera. Su tarea era llevar al Joven Andrew a la fiesta de la Sra. Elroy, pero por encargo de George investigaría quien seria la acompañante. Para su mala suerte, la joven acompañante llevaba el antifaz puesto ¿Quién era? No lograría saber, pero vaya que se había paralizado tan solo al ver el color brillante de sus ojos, era realmente hermosa. Para el, hacían la pareja perfecta. A sus ojos los dos rubios parecían tener un lazo único y especial.

Por fin llegaron a su destino. Candice se separo delicadamente de él, viendo a través de la ventana como todos los demás lujosos autos iban en fila, dejando a sus galantes invitados. Los nervios se apoderaron aun más de ella. Albert se dio cuenta de esto por lo que apretó su mano, la cual no había sido separada aun.

-Tranquila…-Le susurro. Candice solamente asintió.

-¿Cómo luzco?-Pregunto nerviosa.

-Simplemente hermosa…-susurrando a su oído. Eso hizo ruborizar a Candice.

Por fin, después de dos meses de espera, un par de horas de viaje y unos minutos de estar en la gran fila de autos, era la hora de salir. Respiro profundo.

-Muy bien Candice…es ahora o nunca…- Preparándose para salir, ella seria la primera.

El chofer abrió la puerta y rápidamente unos cuantos flashes la dejaron segada por un momento. Al parecer la noticia de que el joven Andrew llevaría a una nueva compañera a la fiesta, se había extendido como el viento. Los periodistas curiosos se habían acercado enérgicamente haciendo preguntas como "¿Cuál es su nombre?", "¿De donde es?", "¿Qué familia pertenece?", "¿Es prometida del Señor Andrew?"…Ella no inmutaba palabra y estaba completamente paralizada. Albert le había advertido de quienes estarían allí, como los entrometidos reporteros que esperan conseguir la primicia. El, sabía perfectamente a lo que se enfrentaría al hacer una aparición pública con su misteriosa "invitada".

Albert la tomo por la cintura, ella solo se sorprendió.

-Vamos…avanza…yo estoy contigo…-Le volvió a susurrar. Avanzaron a paso firme, ignorando que eran fotografiados y como si nadie estuviera a sus lados, entraron a la residencia.

Candice se asombro al ver el tamaño de la mansión. Era más grande aun que la de Lakewood. Todos los invitados estaban cubiertos por los antifaces, entretenidos con sus amenas pláticas. Cuando anuncian su llegada, como si estuvieran coordinados, todos los invitados voltearon a ver al mismo tiempo a los dos rubios. Candice trago en seco; ahora no podía volver atrás. Fingió sonreír, al mismo tiempo que hiso este gesto, poco a poco la tensión y las miradas hacia ella dejaron de ser.

-No es tan difícil…-susurro al oído de Albert. El solamente rio.

Candice estaba maravillada. Todos en el gran salón principal, estaban vestidos de elegantes trajes y vestidos. Los había de todos colores. Las mujeres llevaban vestidos finos, de colores pastel y de tonalidades fuertes y desde ostentosos hasta discretos. Los varones contaban con elegantes trajes que no pasaban de negro a blanco. Se escuchaba una ligera música que ponía el toque refinado a la reunión. Tuvo curiosidad de donde salían los melodiosos sonidos y a lo lejos diviso un quinteto los cuales tocaba distintos instrumentos. Allí se encontraba su favorito, el violín.

-Es el grupo de músicos favorito de la tía…- Le asevero Albert al verla extasiada con el sonido del violín.

-¿Enserio?... Tocan realmente bien…-Perdida en notas musicales que emanaba el instrumento.

-Sabes…-Albert iba a comenzar a decir algo cuando una voz a poca distancia interrumpió su conversación.

-¡Tío!- Un galante joven sin antifaz se acercaba a ellos. Albert lo miro con gran familiaridad y extendió sus brazos.

-¡Sobrino! ¡Archie!- Fundiéndose en un abrazo fraternal.

-¡Tío! ¿Cómo has estado? ¿Qué has hecho?- Separándose.- Tienes a la tía Elroy…realmente preocupada…-Con un tono de preocupación.

-Lo se…pero tengo mis razones y hasta que estas no estén terminadas no volveré…- Respondiendo firmemente y volteando a ver brevemente a Candice.

Candice solamente escuchaba la amena plática de lo que al parecer era tío y sobrino. Archie, como se había llamado el galante chico, lo reconoció en ese mismo instante, si no mal recordaba era unos de los "Cornwell"; el hermano de Stear para ser mas exactos. Se sorprendió al ver que era mucho mas guapo en persona que pintado al oleo. Solamente se deleito viendo a los dos platicando de manera tan agradable y su mirada se perdía entre la belleza de los dos jóvenes. Cuando Archie la observa detenidamente.

-Tío… ¿No me presentaras a tu acompañante?- Dijo coquetamente.

-Lo siento…Archie ella es… Ca…-Freno su lengua en ese mismo instante, volteando a ver a Candice preocupado; pidiendo auxilio.

-Katherine…encantado de conocerlo…- Extendiendo su mano. No se le ocurría otro nombre. Menos mal que había intervenido.

-Mucho gusto Katherine…-Besando coquetamente la mano de Candice. Ella hizo una pequeña reverencia.

-El gusto es mio…-Sonriéndole.

En ese mismo instante, Archie se perturba.- Esa sonrisa…-Piensa.-Tiene meses que no veo una sonrisa así de pura…- fijando su vista en "Katherine". La examina desde los pies hasta la cabeza, de elegante porte, tez blanca, altura no tan normal para una chica, recorre cada línea de su rostro…- sus labios se parecen…la nariz…el cabello…pero…los ojos…¡los ojos son tan diferentes! y esa forma de mirar…no…no es ella ¡Rayos Archie! ¡¿Que te sucede?- Se repetía en su interior. Si no fuera por el estúpido antifaz, disiparía sus dudas por completo.- Pues tío…tienes aquí a una hermosa acompañante…-Guiñándole un ojo a Candice.

Candice solo se ruborizo en ese mismo instante y Albert noto su turbamiento y las miradas de Archie llenas de coquetería y refinamiento. Carraspeó.- Y bien Archie… ¿Para que ha hecho esta reunión la tía?

-Aun no lo se tío…no me han informado.-Extrañado.

-Dime Archie…y ¿Annie?- Preguntó curioso, tratando de cambiar de tema al ver que Archie no renunciaba al observar a Candice con detenimiento.

-Tío, preferiría no tocar ese tema ¿De acuerdo?-susurrando a su oído, el solamente asintió.

Los 3 estaban casi al centro del salón, por lo que estaban a la vista de todos los invitados.

Al igual que la primera vez que salió de su "no" encierro, los "¿Quién es ella?" no se dejaban esperar, algunos con desprecio y oído, otros con simple y llana curiosidad.

Pero de algo estaban de acuerdo todas las mujeres del salón ¡Envidiaban a la chica que estaba junto a William Albert Andrew!

La presencia de ella tampoco no paso desapercibida por los varones de edad casamentera; no se pasaba por alto… hubieran dado lo que sea por acercársele- ¡No todos lo días te encuentras con una belleza de mujer así!- Decían entre ellos. Todos se frenaban debido un gran obstáculo y esa era la gran presencia de Albert, sentían los huesos temblar siquiera al pensar pararse junto a la imponente figura del patriarca de los Andrew, estaban seguros; no había competencia con el.

Al otro extremo del salón unos ojos marrones los miraban con recelo y odio, pero en especial estaban posados en la chica que acompañaba a uno de los Andrew.

-¿Quién será esa mosca muerta?- Pensaba con gran rabia. Se acercó a paso lento, de todos modos se tendría que acercar ya que le daría un mensaje al patriarca Andrew.

-Buenas noches…- interrumpiendo conversación del trio.

-Buenas noches…-Sonrió Candice y quedo impactada ante la imagen que vio. Una bella pelirroja de ojos marrón obscuro que aun siendo obscuros brillaban haciéndola ver aun mas bonita, piel morena clara, sonrisa coqueta, una antifaz que no dejaba ver su rostro por completo y un vestido que completaba su ornamenta.

-Hola Albert…-Acercándose sin ningún tipo de pudor. Beso la mejilla de William.

La actitud de Candice cambio por completo de estar serena paso a un estado perturbador, por un momento sintió deseos de quitar a la pelirroja a rastras del beso que le estaba plantando a Albert. Decidió voltear a ver a otro lado.

-¡Eliza!-Sorprendido, reconocería esa voz chillona a donde fuera.

-¿Me extrañaste?- Tomando el brazo de el joven Andrew.

Para estos momentos el rostro de Candice había conseguido una pigmentación rojiza ¡Estaba hecha una furia! ¿Celos acaso? Albert volteo a verla notando su inquietante estado. El, no podía hacerle un desplante a Eliza para que lo dejara tranquilo. No, ante la sociedad; no podía.

-¿Qué haces aquí?- Tratando de zafar su brazo disimuladamente.

-La tía Elroy también me ha invitado…naturalmente tío…yo también soy de la familia.-Aferrándose aun mas.

-¿Tío?- Pensó Candice. La vio de pies a cabeza por un momento se sintió inferior, ella no era ninguna competencia para la sensual pelirroja, volvió a repasar todos sus rasgos. La opacaba en gran manera, Eliza tan Voluptuosa y ella sin ningún atractivo en especial pero ¿Qué hacia la sobrina coqueteando con su tío? Era una situación que francamente no entendía, pero ese calor que sentía al verla aferrada al brazo de Albert no cambiaba.

Los minutos que pasaba Albert con Eliza se hacían eternos para la joven Granchester, Archie intentaba platicar con la rubia pero ella estaba mas al pendiente del rubio y de la sensual pelirroja.

-¿Katherine?- Decía Archie tratando de llamar su atención.- ¿Katherine?- Candice no reconocía su nombre falso. Archie pasó su mano frente a su rostro, captando su total atención.- ¿Katherine?

-¿Eh? ¿Qué pasa?- Recordó que ese era su nombre ahora.

-Te preguntaba ¿De donde eres?- Pregunto curioso.

-Ohh…pues vera…naturalmente no soy de aquí, he venido desde muy lejos a conocer todo lo que los rodea…-Sin perder de vista a Albert.

-Ya veo…-Tocando su mentón, en una posición de pensativo.- Hablas como si fueras de otro tiempo…- Candice volteo a verlo instantáneamente ¿La habían reconocido? Abrió grande sus ojos y sintió temblar por un momento ¡Lo que no había querido! – Pero eso es totalmente imposible…-Riéndose, le jugo una broma. – Háblame de tu…me siento demasiado viejo.- Dijo sinceramente, Candice asintió.

Ella respiro profundamente y cuando regreso su vista a Albert, el ya no estaba. Lo busco desesperada entre todas las personas de la fiesta, pero ninguno estaba a la altura del patriarca de los Andrew. Ella lo reconocería donde fuera.

-Bueno…srita. Katherine…-Tomando su mano y besándola.- Me retiro… Mi presencia es requerida en otro lugar… si necesitas algo no dudes en buscarme ¿De acuerdo?-Despidiéndose.

-Gracias…Archie…-Sonriéndole. Sintió deseos de decirle que se quedara con ella ¿Qué haría sola? No tenía ni la más mínima idea por lo que emprendió su búsqueda de Albert. Justo en ese momento, como si estuvieran esperando que estuviera sola. Un grupo de varones, jóvenes y no tan jóvenes se juntaron alrededor de ella.

-¡Esto no por favor!- Pensó. Rápidamente todos comenzaban hablar al mismo tiempo esperando saber su nombre. Candice no sabía ni que palabras usar o si decir su nombre falso era buena idea. Suspiro.- Esta será una larga noche…-Diciéndose así misma. Tendría que encontrar una forma de distraer a cada uno de los hombres que se le habían acercado para investigar su vida mejor dicho ¡Su biografía! ¡Eran peor que los mismísimos reporteros! ¡Un fastidio! La embargaron con mil y un preguntas, así como saludos y besos en su mano. Menos mal que llevaba el antifaz, no la reconocerían si la verían en la ciudad.

-¿De donde eres Preciosa?- Decía galantemente uno de los de aquel grupo.

-¿Preciosa?- Pensaba indignada.-Soy de muy muy lejos…-Tratando de cortar con la conversación a cualquier costa.- ¿Albert donde estas?-Pensaba afligida.

OOO

Mientras ella lidiaba con los invitados que la acosaban con miles de preguntas; Albert había sido llevado a otra habitación de la gran mansión.

-Veras tío…La tía Elroy quiere verte.- Aun sin soltar su brazo, cuando por fin estuvieron solos. Albert soltó su brazo con brusquedad.

-¿Qué pretendes Eliza? ¡Suéltame!- Acomodando su traje.

-¿Yo? Nada- En tono burlón y fingiendo inocencia.- Solamente estoy tratando que por fin algo sea mio…-Llevaba años tratando de seducirlo, desde que se entero que era el tío abuelo William y por lo tanto patriarca de los Andrew. Uso mil y un maneras para atraerlo pero ninguna funcionaba. Todas evadidas por el rubio.

-¿Cuántas veces evadiré tu propuesta? Lo nuestro ¡No sucederá!- Levantando la voz.

-Bueno…pero seguiré intentando.-Con determinación y acercándose peligrosamente para robarle un beso en los labios.

-¡He dicho que no!- Frenándola. Esto, solo hizo que Eliza hirviera de coraje ¡Primero Anthony! ¡Luego Terry! ¡Después Albert! ¿Qué no tenia ella para conseguir a alguien? ¡Lo tenia todo! ¡Lo había comprobado! ¡¿Pero que rayos no veían ellos en ella? Más de una vez comprobó que conseguir a cualquier hombre que se propusiera era sencillo pero ¡Los Andrew acabarían con su paciencia!

Le abrió la puerta a la habitación donde se encontraba Elroy Andrew y el entro.

-Adiós…- Guiñando su ojo.

Albert solo la ignoro y eso causo en ella un gran enojo por lo que cerró la puerta con gran fuerza.

El interior se encontraba un tanto obscuro pero divisó una figura muy familiar cerca del gran ventanal. Si, la tía Elroy. Trago en seco.- Es ahora o nunca Albert William Andrew.- Pensó.

OOO

Candice aun seguía abrumada con los jóvenes de edad casamentera. Al lugar que ella iba, ellos la seguían. No encontraba una excusa realmente buena para separarlos de ella.

-¡Dios mio! ¡Por favor sácame de aquí! ¡Prometo portarme como toda una dama! ¡No hagas que mi boca diga cosas incoherentes!¡Albert por favor sálvame!- Estaba perdiendo la paciencia y ¿Quién no?

La acorralaron. Candice estaba apunto de explotar. Nunca en su vida despertó tantas pasiones y tantos pretendientes como en ese momento. Cuando alguien la toma por el brazo, se sintió salvada ¡Sus plegarias habían sido escuchadas! Estaban fuera del gran salón, en uno de los balcones.

-¡Albert gracias a dios! ¡Creí que iba a morir asfixiada!- Abrazándolo. Pero el misterioso salvador hizo que guardara silencio al poner su dedo sobre sus labios.

-Shhh…nos descubrirán…-En susurro.

-Esa voz…esa voz… ¡No es de Albert!- Abrió los ojos enormemente. -¿Quién eres?- Dijo soltándolo.

El solamente rio. Su risa causo en Candice escalofríos que calaron hasta sus huesos.

-¿Yo? Soy Neal Legan…encantado de conocerla…-Tomando su mano y besándola.

Algo no andaba bien, lo podía sentir.- ¿Quién eres? ¿Te conozco?

-Soy sobrino de Albert…no soy muy diferente a el linda…-Tomándola de la cintura para pegarla a su cuerpo.

-¡Suélteme! ¡Suélteme! –Decía frenéticamente.

-Vamos…después de todo yo te salve.- Su voz causaba en la joven Granchester pavor estaba sumamente desesperada, casi al borde de la lagrima ¿Quién se atrevía a tomarla de tal manera? ¿Sin ninguna clase pudor o respeto?- Después de todo eres la acompañante de mi tío ¿Cierto?- soltándola, le gustaba cada rasgo de terror que denotaban sus ojos.

-¡Si! Pero tu no eres nadie para tomarme de esa manera…tan impropia…¡Estoy gravemente ofendida!

-¿Ofendida?-rio de nuevo- ¿Lo escuchaste Eliza?-Dirigiendo su mirada hacia un rincón lleno de obscuridad.

-¿Eliza?- Pensó.

-Si hermano…ya lo escuche…-Esa voz chillona ¡De nuevo! Hizo que su sangre hirviera. De entre la obscuridad salía una impactante figura con una copa en la mano, la pelirroja que unos momentos atrás conoció. Ahora mostraba un lado un tanto aterrador infundiéndole miedo, de pronto empezó a temblar.- ¿Ofendida? ¡Por dios! ¡Si eres una las tantas que ha tenido mi tío! Mírate…¡solamente te tiene lastima!- Acercándose a ella. Sus palabras estaban cargadas de odio y aborrecimiento.

-¡Déjenme en paz!- No oiría cosas que no eran verdad, después de todo Albert no era nada de ella, pero si le surgió la duda de la razón por la que la había invitado al baile.

-Si te trajo al baile ¡Para presumir su nuevo trofeo! Así es mi tío… regresara en unos días a las empresas Andrew- Esas palabras calaron en Candice y abrió los ojos.- ¿No lo sabias?- Con una sonrisa de cinismo.

-¿Albert? ¿Volver? Pero si no hablo de nada de eso… ¡No Candice no creas en sus palabras!- Movía la cabeza de un lado al otro al pensar.

-¿Creías que te iba a ayudar en lo que necesitaras? ¡Por dios que ingenua eres! ¡El solo ayuda a las mujeres por conveniencia…¡No es quien tu piensas!

-¡No lo conoces!- Alego Candice pero ¿como sabia ella que Candice necesitaba ayuda? ¿Acaso era cierto lo de las demás mujeres?¿La había ayudado por conveniencia? ¡No era imposible! Albert le dijo tantas veces que aun seguía amando a Candy.

-¡Claro que lo conozco! ¡¿No, notaste cuando lo bese? ¡El no puso objeción! – Decía con descaro.

-¡Rayos! ¡En eso tiene razón! ¡Pero Albert no es nada mio!- Pensaba.- ¡No es nada mio!- Tenia que sacar algo a su defensa.

-¿Nada tuyo? ¡Eso no es lo que piensa la sociedad! Todos saben…que eres su "acompañante" pero eres algo mas ¡Todos lo saben! Lo siento…tu reputación ha sido manchada y sobre todo el no llegara a ser tuyo ¡Te abandonara! ¡Como lo hizo con todas! ¡Te dirá que no puede estar contigo! ¡No es una blanca paloma!-Las palabras de Eliza eran como fuego que hacían que el corazón de Candice se hiciera cenizas, eran veneno puro.

-Para ser una "Dama" o sobrina de la tía Elroy, no tenia nada de refinada.- Se repetía Candice, sin siquiera pensarlo su corazón empezó a latir rápidamente y sentía pequeñas punzadas en su corazón…-¡Cállate! ¡Cállate!- Le repetía una y otra vez, sus ojos empezaban a llenársele de lagrimas eso la perturbo en gran manera ¿Por qué estaba llorando?- ¡Candice! ¿Por qué lloras? ¿Por qué? ¿Sera cierto? ¡Pero si tu no estas enamorada de Albert William Andrew! ¡No! ¡No lo estas!- En el fondo de su corazón toda esperanza que se le acumulo en algún tiempo ahora era terriblemente pisoteada por las palabras de Eliza Legan.

-Solamente tienes miedo de oír tu verdad… ¡Tu verdad!- Con gran recelo. Eliza la odio desde el primer momento que entro en la residencia Andrew acompañando a su tío.

-Ahora mi querida hermana me invade la curiosidad que clase de chica escogió esta vez el tío...-Se acercaba Neal.

-Tienes razón Neal…veamos a quien "engaño" el tío ahora…-en tono burlón.

-¿Acaso no quieres ver quien es la humillada?- Con una sonrisa de descaro en su rostro.

-¡Claro! ¡No me lo perderé!-Secundo Eliza.

Candice intento escapar - ¿A dónde vas preciosa?- Era Neal quien la tomaba entre sus brazo acercándola obscenamente a su cuerpo y con una sonrisa burlona que solo hizo temblar a Candice, llenándola de miedo.

-¡suéltame! ¡Suéltame!- Le aterrorizaba la forma en que los dos la intimidaban. Eliza se acercaba peligrosamente extendiendo su mano para poder ver su rostro. Movía su cabeza de un lado al otro para arruinar los planes de los legan.

Sin previo aviso alguien interrumpe.- ¡Neal déjala!- Proporcionándole a Neal un golpe en la cara que lo dejo gravemente aturdido haciéndole perder el equilibrio. Candice solo cayó de rodillas, no pudo moverse.

-¡Tu no te metas!- Decía Eliza con gran rabia.

-¡Me meto en donde yo quiera!- Vocifero defendiendo a la chica que aun se encontraba en el suelo.

-Vámonos Neal…nuestro trabajo esta hecho…-Vaciando sobre Candice la copa de vino que llevaba aun en la mano. Esto hizo reaccionar a la rubia que se encontraba en su trance.

El extraño salvador de Candice se hinco ante ella al sentir que estaban completamente a salvo, con los Legan se podía esperar cualquier cosa.- ¿Estas bien?- Extendiéndole su mano. Ella lo examino detenidamente, no lo reconocía; no sabia quien era.

-¿No me harás daño cierto?- Pregunto con cierto temor.

-No, yo no te hare daño…-Sonrió.

-¡Esa sonrisa! ¿Dónde la he visto?- sintió tanta familiaridad con esa sonrisa. Tomo su mano para incorporarse y ella comenzó a sollozar.

-¿Estas bien?-Pregunto Preocupado.

-No…no estoy bien…-afligida y viendo como su vestido había sido arruinado en tan solo unos minutos.

-No te preocupes… ¿Me permites?- Esperando su respuesta, Candice solo asintió.- Veras…alguien una vez bueno…-Rio al recordar.- Muchas veces me enseño…que los Legan nunca deben amargar una fiesta…-Tomando la falda del vestido de Candice.- Ahora…-Rasgando un pequeño pedazo.

-¡No!- Tratando de detenerlo. El, volteo a verla directamente a los ojos. En ese instante, sintieron como si se conocieran.

-No te preocupes…quedara bien…-Sin perder de vista sus ojos. Termino de desgarrar la parte del vestido manchada del vino derramado.- No quedara así…espera…- Como si hubiera tenido practica, retiro la tela de forma en que el vestido no quedara de una manera deplorable; lo dejo aun mejor.

Candice se sorprendió al ver la gran habilidad que tenia.- ¿Dónde aprendiste?

-¡Fácil! Mi esposa me enseño…-Perdió su mirada atreves de la vista del balcón y recargándose en el barandal.-solía pasarle muy a menudo cuando veníamos a las fiestas de las sra. Elroy… así que por ella aprendí esto…realmente nunca pensé volver a utilizar esta técnica…-Sonrió.- A decir verdad, aunque me llenaba de coraje siempre decía "Solamente es tela…no debe amargarnos la existencia"…

-Pues su esposa ¡Es toda una mujer!

-Era…-Despegándose del barandal- Falleció…

-Lo siento mucho…- Se sintió una entrometida. Aun así no dejo de sentir algo especial con aquel gentil hombre.

-¡Pero que descortés soy! Mi nombre es…-Despojándose del antifaz para presentarse.- Terrence Granchester…-Los oídos de Candice fueron aturdidos con solo la mención de ese apellido. GRANCHESTER. ¡Su tatarabuelo! Palideció. -¿Señorita?- Repitió Terry.

Candice trago en seco ¿Qué debía de decir? ¿Si la reconocía?- Ehh…ehh…le agradezco la ayuda pero tengo que irme…- Yéndose a prisa, pero el la tomo del brazo.

-Por favor no se vaya aun…dígame su nombre…-Suplicante.

-Katherine…Soy Katherine.-Soltándola al instante de comprobarle su nombre.

-Mucho gusto Katherine…-Pensó. Volvió a ponerse su antifaz. Desde el momento en que el grupo de solteros se acercaron a ella, se acercó curioso al ver ahora a quien habían atrapado. Para su gran sorpresa una hermosa joven… ¿Quién era? Se pregunto. Noto su victorioso escape y paso unos minutos buscándola, algo no andaba bien. La vio en brazos de Neal y eso lo lleno de un sentimiento protector. Le pareció tan extraño. Regreso a la interior.

-¡Dios mio! ¡Albert! ¡Cuando te vea!- Al mencionar su nombre las palabras de Eliza golpearon su mente, haciendo que su corazón se encogiera atestándolo con un sentimiento que pasaba mas haya de la tristeza. Se sostuvo en uno de los grandes pilares del salón, sintiendo que el aire le faltaba. Mientras estaba perdida en sus sentimientos y pensamientos alguien toca su hombro.

-¿Katherine?- Pregunta.

-¿Eh? ¿Quién es?- volteando a ver al chico que la estaba buscando desde hace un tiempo. - ¡Archie!- Abrazándolo inesperadamente.

-¡Ahh! ¡Katherine!- Subiéndosele un rubor en las mejillas.

-¡Que bueno que te encuentro! ¡Gracias! ¡Gracias!- Para estos momentos todos los que asistieron a la gran reunión los habían visto.

-Katherine…seria mejor que me soltaras…-Susurro a su oído. Ella abrió los ojos al recordar que no estaba en cualquier lugar.

-¡Lo siento!- Escondiendo sus brazos.- ¡Rayos! ¡¿Qué hiciste?- Pero necesitaba de alguien a quien conociera y Archie aun que paso minutos de conocerlo sentía como si fuera de su familia.

-¿Qué te sucedió? ¡Te he buscado por toda la fiesta!-Examinando su estado, un poco despeinada y con el vestido un tanto lleno de arrugas, resultado de algún forcejeo. Archie era un experto en cuanto a la elegancia y se preocupo al ver su estado.

-Este…-Alguien interrumpió su explicación.

-Pregúntale a tus primos Legan…- Era Terry de nuevo.

-¿Terry? ¿Qué haces aquí?- Pregunto Archie.- ¡Tenia que ser el! ¡Aristócrata engreído!- Pensó Archie.

-¡¿Eliza y Neal?- Candice comenzó a sollozar, había sido humillada, aplastada, avergonzada, ofendida, de todo sentía en esos momentos. -¿Katherine que te han hecho?

-Nada…algo sin importancia…

-¿Por qué dices eso?- Pregunto Terry preocupado.

-La han humillado…- Intentaba Terry hacer reaccionar a Candice pero solo gruesas lagrimas salían de sus ojos verdeazulados. Esto hizo que Archie sintiera coraje en su interior, iría por Eliza y Neal ahora mismo para pedirle disculpas a "Katherine" nadie humillaba a una dama y ¡Menos alguien como ella! Si, llevaba poco tiempo de conocerla pero era la acompañante de su tío.

-¡Ahora me van a escuchar!- Salió deprisa pero Candice lo detuvo.

-No por favor… yo no quiero causar problemas… por favor…-Dijo apenada y dándole una sonrisa un tanto agridulce a Archie, esto hizo recordar a alguien muy familiar.

-¡No Katherine! ¡Esto no se hace!

-Por favor…te lo ruego…-Aun sollozando. Archie no pudo más que desistir. Ese carácter de pensar en los demás; aunque se tratara de Eliza y Neal, hizo recordar a Candy. Siempre haciendo que las cosas marcharan sin ningún disturbio o problema.

-Está bien…-Resignado.

-Gracias…

Terry solo veía tal escena, estaba realmente confundido. Al igual que Archie ese carácter hizo referencia a su amada Candy ¿Por eso le recordaba a ella? Tal vez…tal vez…era eso.

OOO

Mientras tanto una acalorada discusión se llevaba acabo en la biblioteca de la inmensa mansión.

-¡He dicho que no tía!- Golpeando el escritorio con el puño.

-¡William! ¡Tienes que entender! ¡Entiende!

-¡Me niego! ¡Siempre he hecho lo que me has pedido! ¡Para no darte disgusto! ¡No puedo darte las razones por las cual no puedo volver!

-¡Entiende hijo! ¡Te estas haciendo daño! ¡No puedes vivir completamente solo!- Albert la estaba sacando de sus casillas.- ¡Tienes que acatar tus responsabilidades en las empresas!

¡Cuanta verdad había en las palabras de la tía Elroy! No podía correr de todo con su responsabilidad.- ¡No volveré en unos días! Sera cuando yo lo decida…George se puede hacer cargo…-Intento disuadirla.

-¡Albert! Por favor vuelve…No sabes lo que causas en este viejo corazón…-Tal vez así lo conmovería.- ¡Candy! ¡A muerto! ¿No lo entiendes? ¡Terry a estado preocupado por ti!

-¿Terry? ¿Qué sabe de mi?- Pregunto un tanto alarmado.

-Se ha enterado gracias a George de tu comportamiento y el aferramiento que has tenido por quedarte donde murió Candy…Vuelve hijo…nos tienes preocupadas.- Dijo afligida.

-Lo siento tía…pero tengo mis razones.- No podía abandonar a Candice hasta que ella volviera a su tiempo.-¿Terry? ¿Habrá venido al baile?- Se pregunto y algo se alarmo dentro de el.-¡Candice!- Se repitió.

-¿Cuáles razones? ¿Acaso es la joven a quien invitaste al baile? ¡¿Es ella?- Con repugnancia.

-¿Por qué pregunta así de ella? ¿Qué tiene de malo? Especifique cuando recibí la invitación que vendría que con quien quisiera…- Noto el tono de voz de ella.

-¡Es pobre! ¡Eso es un insulto! ¡Traer alguien de un rango inferior es una calamidad! –Nada se escapaba de la vieja Elroy.

-¡¿Cómo sabe usted?

-¿no la ves? ¡Claramente no pertenece aquí!- La tía Elroy tenia un muy buen ojo para inspeccionar.

-¡No la conoce!- Era capaz de cualquier cosa pero con Candice no se meterían.- ¡Tal vez nunca la conozca pero si lo llegan a hacer!- Saliendo enérgico de la habitación, era tiempo perdido el discutir con la tía Elroy.

La anciana solo cerró los ojos y frunció el ceño, sintió aun mas enojo al ver que su sobrino no reaccionaba ¿En que había fallado? Invirtió en su educación y nunca la había hecho enojar como esta vez ¿Qué le pasaba a William? ¡¿Que le sucedía? Trato de persuadirlo de mil maneras para que volviera a la su vida "normal" y que formara una familia. Todo era en vano en cambiar sus ideales de su sobrino, el encaprichamiento de estar solo en la mansión la preocupo meses atrás gravemente, la gente comenzaba a murmurar que estaba perdiendo la cordura y unos cuantos que había tenido un amorío con Candice White Andrew; su propia hija adoptiva y ¿Quién era esa chica que trajo al baile? No tenía ni la más mínima idea. Lo que mas le importaba era el apellido "Andrew" no decayera del gran rango de estatus en el que se encontraba. No permitiría que se manchara de tal manera. William no seria capaz de deshonrar a la familia. El toque de la puerta hizo que saliera de sus pensamientos.

-¡Adelante! – Sin abrir lo ojos aun, la conversación enérgica la había dejado sin fuerzas.

-Señora… ¿Dara comienzo al baile?

-Anúncialo George…en estos momentos estoy debatiendo con mi mente…no diré el motivo del baile…-Sin dar más explicaciones.

-De acuerdo…-Se excuso George.

A decir verdad, la fiesta fue un simple pretexto para traer a William. Sabía que no se negaría a un baile y más si la comidilla de la sociedad iría. Sabía que le daría el gusto a la tía Elroy. Suspiro resignada.

OOO

Candice tomaba asiento, estaba ensimismada en sus propios pensamientos y su mente era un revoltijo de recuerdos que paso con Albert. Eliza la había infectado con sus palabras y ¿Si era cierto? ¿La ayuda era por conveniencia? Otra persona la hubiera corrido en el momento que invadió la mansión, pero Albert…Albert era diferente…No parecía como aquellos hombres que solo tienen una mujer como un objeto. No, él no.

Dieron el anuncio del baile, las parejas que desearan tomar sus posiciones eran invitadas. Alguien extendió su mano hacia ella.

-¿Me permite este baile?- Era Terry extendiéndole su mano galantemente. Por un momento lo quiso rechazar. A final de cuentas, tomo la mano de su tatarabuelo.

-Claro…-Dijo quedamente.

La música poco a poco iba cobrando fuerza y ella se dejaba llevar por ella. Haciéndola olvidar de todos los pensamientos que tenía. El bailar con su tatarabuelo la conmovió en sobre manera ¿La razón? Parecía estar en los mismísimos brazos de su padre.

-Baila usted muy bien…-Con una sonrisa en su rostro.

-Gracias…un gran amigo me ha enseñado. -Recordando a Albert. Su cara entristeció por un momento.

Al otro lado del salón, los ojos color zafiro miraban con celo al castaño y la rubia que bailaban. Se impacto el momento que los vio y una gran preocupación sobre vino. Noto la mirada triste en ese momento de ella. Se había prometido que la primera pieza de baile la bailaría con ella. Camino hacia el centro pero rápidamente fue interceptado por varias damas de la alta sociedad, haciéndolo estar en un lio. Alguien lo tomo de su mano haciéndolo ir a la pista de baile.

Candice solamente volteo a ver y reconoció inmediatamente esa varonil figura, para su sorpresa la misma chica que la lleno de esas ideas bailaba con el. Represento una estocada en su corazón que se sentía lastimado. Aun mas lastimado de lo que ya estaba.

Continuara….

Notas de la autora:

Jijiji espero y este capitulo les haya gustado…como a muchas les surgió la curiosidad si iba aparecer Terry jiji pues a mi también me pico así que lo metí :P espero que para algunas no haya sido malo XD pero alguien tenia que salvarla de la víbora de Eliza…bueno paso rapidin y les digo GRACIAS a estas chicas tan preciosas!

Milady Romina, PATY, Val rod, Alejandra, Rosi White, fanny R C, luna, Luna White 29, keilanot2, ALEJANDRA, Rose de Andry (No se me olvida lo de los fics ;) ), Ana B…

Chicas preciosas! Mil gracias por los reviews! GRACIAS enormemente pensé que no la iba a librar cuando estaba escribiendo este capitulo estaba en blanco :'( y entre otras cosas que tenia en la vida real! :S perdón por el atraso! Mi batalla medieval aun sigue u-u pero actualizare lo prometo!

& a ti que no me dejas un review pero lees esta locura! GRACIAS! Anímate un dia de estos!;D!

Bueno besos y abrazos! De oso!

BY: Lady Karen :)