Hola a todos!! Disculpen por favor mi tardanza! De casi una semana ¿creo? XD. Hehehe como sea, les traje un capítulo muy largo de casi 15 hojas! Les prometo que estará bueno! Muchas gracias por el apoyo, y por esperarme!
FkM
Abril-chan! Muchas gracias por tu comentario! Me alegra mucho que te esté gustando la historia, ojalá con este capi me puedas perdonar mis intrigas!! Hehehe! Cuídate
Serena T.C.: Muchas gracias por el apoyo! No dejes de leerme!
TLAP: Gracias por los msjitos, espero sea de tu agrado este capi!
The Girl who Stole the Stars, Ana!, MRoush, Karina, -Ive-Kag- espero verlas muy prontito por acá!!
Un besoo
Capítulo 8. Verdades tardías
Dos meses después, ya no había vuelta atrás, y tal cual el plan predicho, Kagome regresó a su nueva casa, que más bien era un apartamento tipo pent-house de bastantes finos acabados, zona exclusiva, dos cuartos..
--¿Para qué dos cuartos?.- preguntaba la mujer al asomarse al cuarto secundario de su nuevo hogar
--Para cuando venga nuestro pequeño preciosa!.- exclamaba animado su marido.- Dime si no es precioso..
--Hermoso.- decía en tono menos animado la mujer.- Sí, realmente fue buena idea que escogieras donde viviremos.. amor.- aún después del tiempo transcurrido cómo costaba decirlo, vaya que sí costaba
--Claro Kagome.- acotó Sesshoumaru meloso.- Sólo lo mejor de lo mejor para ti, lo sabes..
La acercó por la cintura, le rozó los labios suave..
Por unos momentos, la joven olvidó lo anterior, con cierto temor apoyó la mano sobre el pecho del hombre, y le besó suavemente, quizá sentía de todo menos amor, pero no era de cartón y claro que sentía..
Sesshoumaru, sintiendo su roce; con su otro brazo rodeó su cintura, y poco a poco comenzaba a deslizar su mano por debajo de la blusa, recorriendo toda su fina espalda, y al llegar al momento del brassier..
Al sentir aquello sin saber del todo porqué, y sin ser del todo brusca; lo empujó..
--¿Qué sucede Kagome?.- preguntó extrañado del rechazo
--Eh…-balbuceaba sin atinar a nada.- Lo que pasa.. es que viene el agente de bienes raíces! Me daría pena si él nos..
Sesshoumaru cambió su semblante.- Tienes razón amor.- decía mientras se acomodaba el cabello platinado un poco hacia atrás tratando de que luciera lo más peinado posible
--Knock Knock
Tal cual caído del cielo, unos toques dieron contra la puerta principal..
--Yo abro.- se adelanto Sesshoumaru.- Si quieres sigue conociendo el departamento preciosa
Kagome no dijo ya nada, que situación tan embarazosa la que acababa de acontecer, tratando de no obviar más el asunto optó por tomar el consejo de su marido y fue a explorar el resto de la casa..
Entró sigilosa al cuarto principal, apoyó la pálida mano sobre la pared de color blanco, mientras caminaba lento recorriéndolo poco a poco, cuando su mano topó con algo parecido al closet se detuvo
Se asomó abriendo a pasos cortos el closet, lo examinó, gavetas para guardar ropa, donde colgarla, parecía un closet normal hasta que su
mano sintió algo duro que se camuflajeaba con la pared
--¿Qué es esto?.- se preguntaba mientras halaba su nuevo descubrimiento
De pronto.. una puertita se dejó entreabrir..
--¿Un cuartito secreto?.- se preguntaba extrañada.- No.- acotó al verlo mejor.- Es como un lugar muy muy pequeño para guardar cosas de valor, ni siquiera cabe una persona.- miró mejor.- Bueno quizá sí.. pero sentada..
--¿Kagome?.- escuchó una voz desde lo lejos
Sin saber qué hacer o porqué la joven cerró de golpe su descubrimiento
--¿Qué haces?.- le preguntó tierno el muchacho
--Explorando.. nuestro hogar.- confesó nerviosa
--Qué rara eres preciosa.- acotó el hombre, mientras le tendía la mano para que ella se reincorporara.- Por eso te amo..
Kagome llegó a sus brazos y se fundió en un abrazo con él, cerró los ojos y mientras apoyaba la cabeza en su hombro, tragó un poco de saliva, susurró.- Yo también..
--Oh disculpen!.- exclamó el agente al entrar al lugar.- No quise..
--No es nada.- acotó la mujer separándose sin brusquedad pero rápida de Sesshoumaru
--Sí.- acotó el otro, contento por la frase que su mujer acababa de mascullarle.- Ahora… por favor explíqueme si la casa tiene algún detalle o lo que sea que desconozcamos
--Riiiing Riiiing
--Disculpen.- acotó el joven mientras levantaba su móvil para contestar.- Kagome por favor..
La muchacha sin que le dijera nada se acercó al de bienes raíces y comenzó a atenderle..
.-
--Sí..- acotaba Sesshoumaru mientras caminaba a pasos lentos por la sala vacía.-Comprendo.. Pasaré de inmediato a la oficina a arreglar esos pendientes, gracias Tsuyu.- colgó
.-
--Como podrá ver.- acotó el agente.- Este cuarto tiene una característica especial de los demás lugares de la casa, tiene un pequeño compartimiento en el closet que..
--Debemos irnos preciosa.- acotó el hombre irrumpiendo en la habitación.- La secretaria de mi hermano me llamó y..-cortó la conversación mientras le daba la espalda levemente.- Señor.. ¿Kizu? Le agradezco su amabilidad al venir a mostrarnos los últimos detalles del departamento, pero ni mi esposa ni yo podemos atenderlo¿sería tan amable?
El agente sin decir más extendió un tablón que tenía unos papeles, le acercó una pluma.- Me alegra mucho que compraran una propiedad en Cotempo & Co. No se arrepentirán!
Mientras firmaba, sonreía levemente.- Estoy seguro de que ha sido de las mejores inversiones que he hecho
Sin decirse más, el agente estrechó la mano con Sesshoumaru, se dio la vuelta y callado salió del apartamento.
Siguiéndole los pasos Sesshoumaru y Kagome salieron también dirigiéndose a un lujoso coche aparcado no muy lejos de allí
--¿Para que te llamó Tsuyu?.- preguntó intrigada la mujer
--Quiere que vaya a la oficina preciosa.- acotó, mientras se daba de reversa.- Es probable que tenga que ir.. a arreglar unos papeles e irme
--¿Te vas a ir a Okinawa?.- preguntó preocupada, no quería ir a la boda.. menos sola..
--Desafortunadamente creo sí.- acotó el joven.- Pero no te preocupes amor, regresaré muy pronto..
Kagome exhaló un suspiro, no era que no lo fuese a extrañar, solamente..
--Voy a pasar a dejarte a tu casa cariño.- le dijo mientras se acercaban entre avenidas y calles.- Te prometo que cuando esté todo resuelto voy a pasar a buscarte..
Media hora después el joven de porte serio se aproximaba a las Industrias Taisho..
Saliendo del elevador, fue directamente al escritorio de la secretaria de Inuyasha..
--Señor Sesshoumaru!.- exclamó la muchacha con tono afable.- Qué gusto verle!
--Gracias Tsuyu.- acotó el otro un poco sonrojado
--El matrimonio le ha sentado bien.- exclamó la muchacha al ver su expresión.- Que gusto verle así de contento!
--Gracias de nuevo.- acotó sonriendo.- Es que mi mujer, es lo mejor que me ha pasado.. Soy muy feliz..
Inuyasha iba saliendo en esos momentos de su oficina..
Alcanzando a escuchar aquello, el joven posó su mirada ambarina en los menos vivos ojos de su hermano, ciertamente el coraje y la envidia iban de la mano en aquella mirada
Sesshoumaru al ver aquello, respondiéndole la mirada, dijo.- Muy, muy feliz..
Tsuyu, parecía no percatarse de esto, mientras asentía emocionada del cambio del señor Sesshoumaru, contestaba.- Me alegro mucho por usted señor.- acotó cambiando de tema.- No se preocupe será solamente una semana y media
Sin decir ya nada y sin aguantar las indirectas, Inuyasha se volvió de nueva cuenta a su oficina, pues ya no quería complicar más las cosas..
--Quizá no llegue a la boda de mi hermano.- se dirigió de nuevo hacia la secretaria
--Trataré de arreglar aquellas fechas odiosas.- acotó la joven.- Pero..el joven Inuyasha y yo le tenemos una sorpresa..
--¿De qué se trata?.- se preguntó extrañado
--Su nueva secretaria.- exclamó.- Pasa por favor..-mientras oprimía el botón del altavoz
Saliendo de la oficina de Sesshoumaru, una joven vestida con un traje a media pantorrilla color caqui, y un chonguete con una graciosa pluma con perlillas rojizas a modo de adorno, trataba de caminar lo más recatada posible con el fin de dar una buena primera impresión
--Estuve esperándolo en su oficina.- exclamó extendiendo la mano.- Soy su nueva secretaria, Kagura
Sesshoumaru esbozó una sonrisa y estrechó la mano de la mujer.- Mucho gusto, Sesshoumaru…
A mediados de esa misma semana Kagome estaba sentada en el escritorio de su cuarto, en aquella casa que en muy poco tiempo se quedaría solamente con Miroku.. mientras esperaba que los de la mudanza por fin llegaran..
--Falta menos de una semana..-exclamaba para sí.- Una semana en la que.. Podría convencerte de que no lo hagas.. de que yo..-ladeó la cabeza en señal de negación.- No.. qué tonterías pienso!.- sobó sus sienes pausada.- No quiero ir a la boda.. No podré soportarlo..
La sonata de Beethoven sonaba a lo lejos..
--¿Quién será?.- exclamó mientras tomaba el móvil de su bolsa
--Amor!
--Ah..-se escapó un suspiro de cierto desgane.- Cielo… ¿qué tal Okinawa?
--Bonito cariño.- acotó el otro, en medio de un ruidero producto de un receso de una junta.- Pero te extrañaba demasiado..
--Nos veremos muy pronto amor, descuida.- trataba de sonar nostálgica
--Sí preciosa.- acotaba el otro un tanto apurado.- Es probable que no llegue a la boda de Inuyasha¿irás tú en nuestra representación? Ni siquiera tuvimos tiempo de ir a la fiesta de compromiso..
--Sí, supe que llegamos tres días después..-acotó no muy emocionada.- Pero sí, descuida.. Iré yo, aunque sea un rato.. Me he sentido un poco mal últimamente..
Sesshoumaru sonrió complacido.- ¿No será que ya tenemos un pequeño en camino hermosa?
Kagome sonrió incrédula ante este comentario.- No creo cariño.- acotó recelosa.- Creo tengo una anemia solamente, iré a checarlo con el médico..
--Avísame cualquier cosa, por favor.- respondió afable.- Ojalá sean buenas noticias
--Esperemos.- respondió no tan emocionada, pero en buen tono la mujer.- Bueno amor, te dejo que vienen los de la mudanza a recoger mis cosas..
--Sí sí muñeca.- acotó.- También debo irme, el receso de la junta ha terminado.. Nos veremos muy pronto!
--Cuídate amor.- finalizó
Al cerrar el celular Kagome frunció el ceño.- Muñeca..-sonrió álgida.- Así me llamaba Inuyasha.. ¿Por qué le mentí acerca de los de la mudanza? Ni siquiera me han llamado para decirme que ya llegan.. No sé..-buscaba algo en su bolsa con prisa.- Aquí están…- se dijo triunfante mientras las sacaba.- Hoy se termina el mes.. .- sin decir más, tomó el vaso de agua que estaba cerca, quitó la última píldora que marcaba el plástico y se la tomó..
Lentamente se levantó, tomó la ahora basura sobrante y se dirigió al baño de su cuarto, mientras envolvía en papel higiénico la caja, con el fin de que nadie se diera cuenta..
--Por eso sé que no es un niño.- acotó seria para sí misma.- Porque no voy a quedar embarazada..
Y tiró el envoltorio en la basura, viéndolo de reojo con el fin de que nadie lo notara a simple vista, aquello.. era una caja de anticonceptivos..
--De aquí a que regrese Sesshoumaru.- acotó de nuevo.- No tendré que tomar más estas cosas.. Haré cita con mi ginecólogo esta semana que viene.. y tomaré otro medio para no embarazarme..
--Knock Knock..
--¿Eh?.- masculló mientras salía asustada del baño
--Son los de la mudanza señorita.- acotó su criada desde el otro lado de la puerta
--Que pasen.- dijo más tranquila
Menos de media semana después, Kagome instalada en su nuevo departamento, se arreglaba de cierta manera.. desganada, un bello peinado de salón que era tipo coleta, con unos rizos sobresalientes, se acomodaban graciosamente sobre su espalda, que estaba al descubierto, su vestido que era un azabache que contrastaba completamente con su tono de piel, totalmente ceñido a su cintura, el cuello.. al descubierto adornado solamente por un bello collar de diamantinos discretos, tipo strapple, es decir sin nada que lo sostuviese, realmente.. se veía hermosa
--¿No será que voy de un color demasiado delator?.- se decía mientras se daba los últimos retoques de rubor.- Parece que voy a un velorio.- frunció una mueca a manera de mofa.- Bueno.. es como si lo fuera, hoy se morirá definitivamente lo de Inuyasha y lo mío..
Sin decir más, tomó un discreto bolso con diamantinos iguales a los que portaba en su cuello, se dio la media vuelta para verse en el espejo, alzó la mirada, exhaló un poco y salió..
A menos de una hora de la misa, Kagome sentía unas ganas incontenibles de llorar, sin saber del todo por qué, sentimientos que creía bien guardados, luchaban por salir de su cuerpo, como si quisieran evitar cerrar aquella última puerta..
Se contenía, exhalaba, respiraba, se sentía atrapada, aquello le era más difícil de lo que hubiera creído, sin Sesshoumaru allí realmente era más difícil contenerse..
Una hora más..
--… por lo que me lleva a preguntar.- dijo el padre.- Kikyou Onisama ¿Aceptas por esposo a Inuyasha Taisho? Para amarlo y respetarlo todos y cada uno de los días de tu vida, en la salud, en la enfermedad, en la pobreza, la riqueza..
Kikyou sonreía contenta, como pocas veces en su vida, se le veía contenta, radiante, se veía.. feliz
--Sí acepto!.- concluyó anhelante
El joven de mirada dorada esbozó una sonrisa al escuchar esto, mientras la tomaba por las manos, sabía que las cosas darían un giro de 360° cuando el padre terminara con aquello..
-- Y yo le pregunto, tú Inuyasha Taisho ¿aceptas por esposa a Kikyou Onisama? Para amarla y respetarla todos los días de tu vida..
Hubo un momento de completa turbación en la mente de Inuyasha, no terminó de escuchar todo lo que el padre le quería decir.. Solamente, su cabeza se llenó de recuerdos, de promesas rotas y de heridas que no lograba sanar.. De pronto.. Ella¿Dónde está?.- se preguntó fugazmente, volteó discreto a la izquierda.- Aún con todo esto…-se dijo mientras con la mirada la buscaba afanoso.- Ella no haría nada al respecto de esto, porque.. ya no le importa..- de pronto, la vio.. Allí estaba, tan hermosa, tan agraciada, tan.. ¿triste?.- ¿Kagome?.- se preguntó mientras plisaba el entrecejo discreto.- ¿Acaso es cierto? Mi muñeca.. está triste..
Segundos.. y Kagome lo miró también, por unos momentos cruzaron miradas..
--Inuyasha..-mientras correspondía su mirada.- Perdóname.. pero.. no puedo evitarlo..- y sin que se dijera más una delicada lágrima se escapó de su rostro..
Inuyasha abrió los ojos al ver aquello, no.. Kagome no mentía, estaba llorando.. y él solamente quería..
--¿Inuyasha?.- preguntó el padre consternado, hacía solamente segundos que acababa de preguntarle si se quería casar con Kikyou y se quedaba callado..
--Ehhh.- balbuceó a dar de nuevo con la realidad
--Inuyasha.- acotó el padre no muy convencido de que supiera qué se le estaba preguntando.- Te pregunté si aceptabas por esposa a Kikyou..
Unos segundos más de turbación invadieron la mente del joven, y de pronto, al ladear un poco más la mirada vio los ojos anhelantes de Kikyou, el miedo del que era presa su mirada..
--No puedo hacerle esto a Kikyou.- acotó para sí mismo.- No puedo dejarla plantada por alguien que ya está casada, además.. no sería justo..
--Sí, acepto.- acotó serio, mientras trataba de no ver de nuevo a Kagome en la multitud
Kikyou simplemente lo abrazó y la gente estalló en murmullos, aplausos y voces..
--Discúlpame Kikyou.- le susurró mientras la abrazaba.- Es que tuve un leve mareo antes de contestar..
Kikyou asentía emocionada, realmente le creía cualquier cosa que le dijera, se sentía dichosa, olvidando por completo todas las cosas que tuvo que hacer para lograr aquello..
--Ahora puedes besar a la novia.- finalizaba el cura
Sin decir más y tratando de reivindicar el error, la tomó suavemente de la cintura, tratando de no abrir ni una sola vez los ojos para buscarla, la tomó dócilmente del rostro, la acercó a él y la besó..
La gente, aplaudía y aplaudía más.. Y Kagome, simplemente.. se dio la media vuelta, y salió de la iglesia
Justamente, en medio de todo el barullo, trataba de divisar otra cosa que no fuera la salida triunfante de los recién casados..
--Kagome!.- exclamaba alguien tomándola del brazo, con el fin de detenerla
--¿Qué sucede Miroku?.- trataba de sonar lo más tranquila posible
--Hermana yo… quería pedirte disculpas..
--Ah..-fingió demencia.- ¿De qué hablas?
--No me mientas Kagome.- acotó el joven.- Sé que quizá no te haya parecido bien que haya sido el padrino de anillos de Inuyasha..
--No.- mentía.- Está bien, te lo juro.- alzó su anular izquierdo.- Recuerda que yo también estoy casada..
--Mmm.- decía no muy convencido.- A decir verdad.. no te he dicho nada porque pienso que no debería de entrometerme en tus cosas, ahora tú eres la dueña absoluta de Higurashi Corp. Bueno.. en realidad en 3 meses más.- ladeó la cabeza.- Disculpa si yo.. te he orillado a hacer todo esto..
Kagome respondía resuelta.- No me has obligado a nada hermano.- acotó.- Estoy bien, estoy felizmente casada y.. Sesshoumaru está conmigo..
--Mmm.- mascullaba inquieto.- Sin ánimos de ofenderte hermanita, sé que sigues enamorada de..
--No es verdad!.- trataba de sonar lo más intemple posible.- Baja la voz o..
--¿Por qué estás haciendo todo esto?.- preguntó por fin
--Hacer qué Miroku!.- exclamó fastidiada
--Esto!.- alzó las manos señalándola.- Casarse con Sesshoumaru..
--Porque lo amo!.- mintió, para librarse de aquél interrogatorio
--Mientes!.- exclamó el otro.- Si realmente lo amaras no estarías sufriendo ahora!
--¿Sufrir qué?.- preguntó agitada
--Que Inuyasha se esté casando con Kikyou!.- exclamó por fin
Kagome frunció el ceño en señal de disgusto¿acaso era tan obvia?, intentó cambiar de tema.- No me molesta en lo absoluto! Además si me hubiera molestado, te hubiera dicho que no me parecía que fueras el padrino de anillitos de aquél par! Mínimo combinaban con el lujoso anillo de diamantes de Kikyou?
Ahora Miroku era el que fruncía el ceño.- ¿De qué hablas Kagome?
--Och! Nada!.- ¿Acaso Miroku era estúpido? Solamente le preguntó si los anillos que había escogido combinaban!
--¿Diamantes?.- preguntó de nueva cuenta
Kagome cruzó ambos brazos, quizá estaba siendo demasiado obvia del malestar que todo aquello le ocasionaba
--Inuyasha le regaló uno de zafiros a Kikyou! Fue por eso que fue tan difícil conseguir unos anillos de compromiso que quedaran acorde!
Kagome por unos segundos dudó.. Aquél día, que Kikyou fue a buscarla a su casa, el anillo que le había enseñado no era de zafiros..
--¿Kagome?.- Miroku la sacudió levemente, se había quedado en estado de trance
--¿Eh?.- dijo mientras trataba de vislumbrar de todas las formas posibles si había confundido diamantes con zafiros..
--Te quedaste estática!.- la sacudía de nuevo.- ¿Qué sucede¿Dije algo que no debiera?
--Ehh..-no atinaba qué decir.- Este.. Miroku.. ¿Traes coche? Para ir juntos a la a la fiesta..
Más tarde, cuando la noche estaba a punto de develarse, un hermoso conjunto de violinistas tocaban una bella pieza para darle armonía a la ceremonia, mientras los novios bailaban su primer vals, se presentaban..
--No puedo creer lo que está pasando.- se decía la muchacha dándole un fuerte sorbo a la champaña que tenía en mano.- Si Inuyasha.. sintiera o sintió lo que yo ahora.. Siento.. horrible, celos.. ¿Por qué no bailamos nuestra canción juntos¿Por qué no soy yo la que se está presentando con todos? Demonios..-sorbió de nueva cuenta la copa, no quería pensar más en cosas que no eran..
Se levantó impetuosa del asiento, con el fin de dirigirse al baño, necesitaba enjuagarse la cara, algo.. Lo que fuese..
Al llegar al baño, hizo lo propuesto..
--Kagome!.- una voz le llamaba no muy lejos
La joven volteó, aquella voz, sabía quién era..
--¿Qué sucede Kikyou?.- trataba de sonar lo más impasible posible, mientras se secaba las manos
--Quería presentarte…-trataba de sonar amigable, pero no por ello perdiendo el tono retador de siempre.- A Sango, Sango Takahameiko.- finalmente la presentó.- Kagome Higurashi
--Un gusto.- acotó extendiendo la mano
--El gusto es mío.- respondió Sango altiva.- Jamás pensé que conocería a la heredera del poderío Higurashi
--Es solamente un nombre.- acotó modestamente la mujer.- Ahora si me disculpan..
--Realmente ha sido un gusto.- reincidió la mujer, que venía peinada con coleta y pequeños mechones.- Señorita Higurashi..
--Llámame Kagome.- dijo la mujer mientras se disponía a salir.- Hasta luego, Sango.. Felicidades Kikyou..
La mujer que acababa de ser presentada miró de abajo a arriba a Kagome, mientras observaba como se alejaba poco a poco.- ¿En serio le ganaste a Kagome Higurashi, Kikyou?
--Oye!.- reclamó Kikyou con un poco de enfado.- No soy fea! Y se supone eres mi amiga!
Sango sonrió ante el comentario.- No estoy diciendo nada! Solamente que.. Ella.. No sé destaca demasiado en las cosas que hace, su empresa número 1 en cuestiones petroleras en Japón, su marido.. uff! No he tenido el honor de conocerlo en persona, pero en revistas..
--No es la gran cosa.- admitió Kikyou con cierta apatía
--Ja!.- rió un poco.- Parece que tuviste que ver algo con él por la forma en la que hablas!
Kikyou le dedicó una mirada desganada, no quería decir nada..
--Como sea.- agregó Sango.- Es muy bonita! Además.. tu marido.. Estaba comprometido con ella ¿cierto?
--Sango!.- reclamó Kikyou jalándola del brazo.- Por más porras que quieras echarle, la que está casada con Inuyasha soy yo..
--Lo sé amiga!.- respondió en tono compinche.- Es por eso que te admiro más! Te ves preciosa hoy! Además esa Higurashi tengo entendido hizo todo lo posible por separarte de Inuyasha¿verdad? Qué bueno que le diste su merecido!
--Así.. es.- balbuceó por instantes.- Ahora Sango.. Recuerda, si la ves cerca de mi marido, no dudes en avisarme!
--Obvio!.- asintió la joven.- Estaré muy al pendiente de ella! Ése era el chiste de que me la presentaras ¿no? Estar lo más cerca posible de ella..
--Por eso me caes tan bien!.- exclamaba insidiosa la mujer, mientras decía para sí misma.- Ahora que Inuyasha es mío, debo cuidarlo lo más posible..
Saliendo del baño, la joven se torcía de preguntas.- Maldición! Por tanta cosa, no le vi el anillo a Kikyou..- arqueó una mueca.- De todas formas serviría de poco saber aquello¿qué más da si son diamantes o zafiros? Inuyasha está casado, yo también..
--Miroku.- acotó mientras se sentaba de nueva cuenta en la mesa.- ¿Te ha llamado Souta últimamente?
--La verdad no hermana.- acotó tratando de no obviar tanto su vaso vacío
--Miroku..-exclamó tratando de no subir la voz.- Aquél vaso estaba lleno cuando salí al tocador..
--Hermana yo..
--Kagome!.- una voz no muy lejana se acercaba a la mesa
--Eh..-se volteaba.- Sango..
--Sí, hola de nuevo.- decía mientras se acercaba.- Es decir¿puedo sentarme con ustedes?
--Por supuesto.- agregó la mujer.- Toma asiento.. Éste es mi hermano.- decía mientras le miraba con cierto enojo.- Miroku, Miroku ella es amiga de Kikyou, su nombre es Sango
--El gusto es mío.- respondía animado el joven
La sonata de Beethoven sonó de nuevo..
--Disculpen.- dijo la mujer mientras se levantaba de su asiento.- Sango te quedas con mi hermano..
Sango no le hizo mucho caso a la mujer, dado a que estaba enfrascada en una charla con su nuevo conocido
--¿Sí?.- contestó el teléfono
--Amor..-se escuchaba cierto barullo del otro lado.- ¿Qué tal la fiesta?
--Preciosa.- decía sin mucho ánimo de escucharle.- ¿Cuándo regresas?
--Más pronto de lo que crees preciosa.- acotaba el otro con diferente tono.- Bueno.. solamente hablaba para saludarte..
--Cuídate cielo..
Pero antes de colgar, escuchó en medio de todo el bullicio una voz femenina.- ¿Nos vamos Sesshoumaru?
--Sí Rin, vámonos..
Kagome colgó, sin saber del todo porqué, no tenía ganas de escuchar… ¿Acaso Sesshoumaru le estaría siendo infiel?.- negó con la cabeza.- No creo..-acotó, mientras caminaba por el jardín sin rumbo fijo, para después meterse entre corredores y pasillos de la gran hacienda rentada para el festejo, se dijo segura en voz alta.- Sesshoumaru me quiere, el problema es.. ¿Por qué este tipo de situaciones no me causan celos?
--Porque no estás enamorada de él
La joven volteó para ver si no habían sido alucinaciones lo que acababa de escuchar.. No.
--¿Inuyasha?.- abrió los ojos con gran estupefacción.- Tú..
--¿No ibas a acercarte jamás a mí por el resto de la fiesta o qué?.- agregó con cierto reproche.- Si no te hubiera seguido hasta acá probablemente ni hubiéramos cruzado palabra
--Creo que no tenemos mucho que decirnos.- trataba de sonar lo más seria posible
--Kagome..-exhaló el otro, a punto de jugarse su última carta.- Quiero.. que hablemos..
--Inuyasha.. -su voz estaba bajando de nuevo la guardia.- Es peligroso.. Los demás te esperan..
--Por favor.- suplicó el otro.- Yo te prometo que si hablamos esta única vez, no volveremos a hablar jamás de lo mismo
Kagome se mordió el labio en señal de temor.- Con toda la gente allí¿cómo explicarles que solamente eran amigos? Nadie lo creería..
--Por favor.- agregó de nuevo suplicante
La joven de mirada enmielada miró a ambos lados, resignada, y sin saber del todo porqué.. asintió.- Pero.. que sea rápido por favor..
Inuyasha sin decir más, la jaló rápidamente del brazo, y sin que nadie se diera cuenta, en lo más alejado de aquél enorme lugar, se metieron sigilosos en un cuarto de servicio donde solamente había un lavabo, una pequeña rendija, muchas cajas apiladas y productos de intendencia..
--Haber..-Inuyasha trataba de ser lo más rápido y congruente posible.- Antes que nada quiero que me prometas que me vas a decir la verdad..
--¿De qué hablas?.- preguntaba angustiada, estaba nerviosa
--De por qué decidiste casarte con Sesshoumaru!.- exclamó tratando de no subir el tono de voz
Kagome se enojó instantáneamente, si de verdades hablaban, ella tenía muchas más que reclamar, mintió.- Porque estoy enamorada de él!
--Estás mintiendo!.- reclamó
--¿Por qué te casaste con Kikyou entonces?.- reclamó en respuesta
--No hasta que me respondas tú primero!
--Ya te dije!.- respondió enojada
--Kagome!.- el joven pasó sus manos fugaz por su cabeza.- Esto no nos va a llevar a nada!
La mujer, desesperada por el tiempo, y las respuestas que no llevaban a nada reclamó por fin.- Porque tú me orillaste a ello!!
--¿De qué hablas?.- preguntaba intrigado.- ¿Yo? Yo menos que nadie hubiera querido que te casaras con él!
--No mientas Inuyasha!.- reclamaba la mujer.- Tú fuiste el que comenzó a jugar con fuego! Tú fuiste el que me utilizó!
La cara de extrañeza del joven no podía denotar otra cosa que preguntas
--Dime entonces la verdad! .- reclamó el joven ante tantas respuestas nulas
--¿Sabes qué?.- respondió fastidiada.- Esto no nos va a llevar a ningún lado! Me voy!
--No Kagome!.- la tomó rápidamente del brazo.- No te irás hasta que esto se termine!
--Suéltame!.- manifestó con rudeza.- Suéltame he dicho!
--No creas que te irás tan fácil..-acotó el hombre mientras la tomaba más fuerte del brazo y la haló de la cintura hacia sí..
Más que palabras, al quedar frente a frente la mujer volteó por completo la cara, no quería verlo, no quería que los sentimientos la traicionaran..
Inuyasha, deslizó suavemente sus yemas por su espalda descobijada, hasta que llegó a su cuello, desabrochó un collar rápidamente, subió un poco más, rozó suavemente su mejilla, y con suavidad le volteó de nuevo el rostro.- Sabes que él no te toca como yo..
Kagome quiso decir algo.. No pudo.. Era verdad, todo lo que decía era verdad.. Hacía unos días.. Sesshoumaru había hecho exactamente lo mismo, pero con resultados diferentes.. ¿Por qué era presa de todo esto?
--Inuyasha.. –trataba de mascullar con congruencia.- Tú.. estás casado..
--Tú también.- respondía mientras se acercaba peligroso a su cuello.- Pero las diferencias.. son obvias..
--Inuyasha yo..-estaba demasiado cerca, no podía, no debía, pero..
--Shh.- la calló quedamente.- Déjame aspirarte.. Cómo todas esas veces..
Kagome cerró los ojos, solamente él la hacía sentirse realmente amada y única.. Dio un paso hacia atrás, esperando que con ello el contacto se rompiera, sin embargo.. topó con el lavabo..
Inuyasha sonrió mientras la besaba poco a poco desde el cuello.- Parece que este lugar está de mi lado..
Kagome sonrió ante tal declaración, porque parecía cierta, el haberse topado con aquél lavamanos parecía la única salida posible al lugar, osea, ninguna..
A cada caricia que él le propiciaba, cada vez se sentía menos dueña de lo que hacía, la necesidad de tenerlo era latente..
Inuyasha rozaba su espalda, sus hombros, la besaba poco a poco hasta que llegó a su barbilla.- Kagome.. te he extrañado tanto..
La joven no podía seguirse conteniendo, siempre sus besos la habían dejado extasiada, pero aquella vez.. Quizá era el hecho de haber carecido de ellos por tanto tiempo..
--Mi amor..-exclamaba con infinita sinceridad.- Todo este tiempo.. me has hecho tanta falta..
--Muñeca..-por fin pronunció.- Mi muñeca..
Ya sin decirse más el muchacho se fundió en un solo movimiento en un beso, mordió levemente sus labios, entrelazó su lengua, rozó sus labios de nuevo.. posando ambas manos alrededor suyo, oprimiéndola a cada momento de cada roce que compartían..
La mujer por fin entregándose a sus emociones, deslizó una mano a su pecho, como su vieja costumbre para con él, la otra detrás de la nuca para acercarlo más a ella..
Aquél beso comenzó a desenfrenarse, la espera llamaba a ser pagada, Kagome le mordía impetuosa los labios, deslizaba su delicada muñeca sobre su hombro, él entremetía más su lengua, se escapa por momentos a su cuello, aspiraba.. y cual droga se posaba de nuevo en sus labios..
--Hazme tuya.- suplicó sin más, fervorosa, sin contener ya sus emociones.- Como solamente tú sabes hacerlo..
El joven de mirada ambarina, abrió de repente los ojos, la miró con anhelo, un mar de emociones se deshacían por hacerla sentir como nadie.. La tomó de la cintura con más fuerza, la alzó un poco y la sentó con cuidado en el lavamanos..
Allí sentada, la mujer jadeaba de excitación al ver como su pareja, se agachaba lentamente, y de pronto.. lo veía recorriendo con gusto imperecedero sus piernas, aspirando y besando al gusto, mordisqueándola y recorriéndola parte por parte, hasta que llegó a su sexo.. transitando con su boca por aquél pequeño lugar, donde solamente se guiaba por sus repentinos movimientos y pequeños jadeos de placer, con sus dientes mordió el pequeño pedazo de tela, lo bajó con cierta brusquedad, con su mano derecha terminó el trabajo, y ahora subía un poco más.. Extasiado.. para besar y lamer con cuidado sus brazos, el cuello y terminar besándola de nuevo.. Mientras ella lo estrujaba contra sí a cada caricia recibida..
El joven deslizó sus manos contra el vestido, en la parte izquierda, tenía un cierre que con facilidad cedió ..
--No Inuyasha..-trataba de negarse
El joven hizo caso omiso, el vestido cedió.. y ella quedó desnuda frente a él, aún sentada sobre la tela sobrante..
--Así ansiaba tenerte.- decía entrecortado el muchacho de verla al fin desnuda
La besó de nueva cuenta, esta vez bajando a sus pechos para mordisquearlos, uno a uno.. poco a poco.. sintiendo con cada roce un jadeo o un grito ahogado..
Allí, sentada en aquél lugar oscuro; la joven se deshacía a cada caricia, anhelando tener otra más, sin poder contener el sentimiento, lo tomó fuerte de ambos brazos –que estaban apoyados en el lavamanos- comenzó a desabrochar con rapidez su camisa, para poder al fin sentirlo..
Al sentir aquél cuerpo semi-desnudo contra sus manos, lo único que atinó a hacer fue recorrerlo con ambas manos, acercándose levemente para romper cercanía.. Lo besó, recorrió.. lo besó con igual ímpetu por todo su pecho, dejándose llevar solamente por el olor tan varonil y característico que lo diferenciaba.. tomó con avidez su pantalón.. lo bajó.. su trusa.. lo mismo.. Rodeándolo con ambas manos lo acercó más a ella, mientras entreabría sus piernas con cierta enajenación..
Inuyasha comprendiendo la situación, con una mano desenmarañó el cabello del rostro de la joven, posó esa misma mano en la bien formada espalda femenina, más o menos en la parte baja, y con su otro brazo se apoyó en una pierna de la mujer..
Kagome cerró los ojos con total embeleso, lo sentía cada vez más cerca, hasta que por fin..
--Ah…-un gemido latente escapó de lo más hondo de su garganta
Inuyasha sonrió al ver el resultado de su entrada, la mano que tenía en la espalda de la mujer, la apretó más contra sí, para hacer más presión..
Mientras que con la otra la rodeaba de nuevo..
--¿Así muñeca?.- peguntaba jadeante, entrando de nuevo en ella..
--Sí mi amor así..-gemía con éxtasis la mujer.- A cada movimiento ella encajaba sus uñas en su espalda, lo apretujaba más contra sí..
Los movimientos eran pausados, rápidos.. lentos.. estáticos..
Ambos se miraban a cada empuje, cada salida, cada grito ahogado..Palabras entrecortadas, sentimientos manifiestos..
Inuyasha miraba sus gestos a cada paso, la veía gozar, embelesarse, esto aunado a su propia excitación.. hacían su entrega más verdadera y enérgica
--Kagome..-jadeó con ímpetu.- Dime.. dime.. que soy el único en tu vida.. que.- exhaló.- No hay nadie más que yo..
La joven trataba de ahogar sus gemidos, pero en aquél momento, todo lo demás.. era nulo, excepto él.- Eres y serás.. el único.- acotaba con fuerza.- Nadie.. me hace sentir como tú..-tomaba aire apresuradamente.- ¿Y yo..?
--Mi muñeca..-trataba de decir en una sola línea.- No importa lo que suceda.. tú.. eres y serás la única.. No hay nadie más que tú.. Nadie..
Al escucharle decir esto, la mujer sonrió.. No importaba que tan malo había sido.. él no podía dejar de ser sincero en esos momentos, menos cuando lo sentía tan verdadero..
Inuyasha empujó con más fuerza, el sudor resbalaba por su fornida espalda.. Kagome lo apretaba más a cada movimiento, aspiraba el olor que ambos despedían, se mordía el labio inferior en señal de delicia.. Mientras posaba una de sus piernas por detrás de la espalda de su pareja, haciendo más fuerte la presión, formando gestos de más deseo entre ellos..
Él no pudiendo contenerse a este último movimiento la tomó de ambas manos, que yacían apoyadas en su espalda, las posó junto con las suyas y las apretó con fuerza, como si sintiera lo que se venía.. Quería mirarla, admirarla, tenerla aquellos instantes, como sabía que su hermano jamás la tendría..
Kagome lo miró con anhelo, los movimientos disminuían a grandes pasos la velocidad.. apretó sus manos con fuerza, abrió los ojos para contemplarlo, como hubiera deseado siempre verlo junto a ella.. Tan suyo.. Como ni Kikyou ni ninguna otra lo harían jamás gemir de aquella manera..
Ambos apretaron aún más sus manos, al momento de sentirlo.. Miles de emociones estallaban dentro de ellos, la culminación del acto venía.. Inuyasha la apretó más contra él..
--Ah…-un gemido largo y extasiado salía de los labios del joven, la apretó más contra él.. Sabiendo que ambos compartían aquél orgasmo, entregándose tanto.. Como jamás lo harían con nadie más..
Kagome recargó su cabeza en su pecho.. lo sentía.. tan fuerte, estrujó su mano..
Pasaron segundos calmos..
Inuyasha se separó con sumo cuidado, soltó una de sus manos con docilidad..
Kagome volteó a verle anhelante, él le alejó los cabellos dispersos del rostro, la besó cuidadoso en la frente, le susurró más quedamente.- Mi amor.. No importa lo que pase, quiero que sepas.. que te amo..
La mujer se quedó estática, no esperaba aquello, pero lo sentía tan cierto, no se contuvo.-Yo también te amo tanto Inuyasha.- respondió.- Todo este tiempo te he amado tanto, tanto..
Inuyasha sonrió contento, nada le hacía más feliz que ella, sin importar lo que sucediera, no dejaría que las cosas se fueran al borde de nuevo, se acercó cuidadoso, la besó con cuidado..
--Muñeca.- preguntó apoyando su mano lentamente en el lavamanos.- Por favor.. responde lo que sea que te pregunte, sin enojos ni reclamos ¿está bien? Solamente quiero saber unas cuantas cosas inconclusas..
Kagome asintió con seguridad, si algo quería después de aquello era arreglar las dudas..
--¿Por qué me dijiste que te utilicé?.- preguntó dúctil el joven sin dejar de mirarla
Kagome exhaló, pero sabía que si querían llegar a algún lado tenía que decir la verdad..- Porque.. .- balbuceó unos instantes.- Supe que Sesshoumaru y Kikyou te fueron infieles, fue por eso que pensé que tú a manera de desquite por aquello…
--¿Qué?.- exclamó más que preguntar.- Sesshoumaru y Kikyou..!
--Así es.- acotó Kagome.- La misma Kikyou me lo dijo
--Eso no es verdad!.- negó el joven con la cabeza.- Yo jamás supe que Kikyou me había sido infiel con mi hermano! Solamente la vi en la cama con un tipo, pero jamás le vi la cara¿cuándo te dijo Kikyou todo esto?
Kagome abrió los ojos en señal de sorpresa¿él no la había utilizado?.- ¿Estás seguro de que no la viste con Sesshoumaru?
--Segurísimo.- agregó con toda sorpresa.- ¿Cuando¿Por qué? A raíz de qué Kikyou te dijo todo esto?
--La verdad es que no lo sé!.- exclamó con culpa, Inuyasha no sabía nada..-Solamente llegó un día a mi casa, me dijo que tú te habías comprometido con ella..! Y me dijo que como sabía que yo seguía enamorada de ti, que tenía que decirme que tú me habías utilizado por lo celoso que estabas de que ella había estado con Sesshoumaru!
--Eso es mentira!.- exclamó impotente el otro.- Yo jamás supe de todo esto hasta ahora! Además yo no le propuse matrimonio hasta que…-calló unos segundos.- Te casaste tú..
--¿Cómo?.- preguntó confundida.- Tú.. ¿no le diste aquél anillo que me mostró ese día que fue a mi casa?
--El único anillo que yo le di a Kikyou fue uno de zafiros hace menos de dos semanas!.- reclamó Inuyasha enojado por aquella 'presentación' de Kikyou en casa de Kagome..
--Perdóname!.- exclamó con culpa la mujer.- Despechada por aquello, yo..-exhaló con fuerza a punto de llorar.- Llamé a Sesshoumaru, para decirle si se quería casar conmigo..
--¿Y el imbécil accedió así de rápido?.- preguntó enojado Inuyasha de lo aprovechado de su hermano
--Inuyasha…-trataba de que no hablara mal de él frente suyo
--Perdón muñeca.- acotó con cuidado.- Pero dime.. Sesshoumaru¿por qué accedió..?
--Él ya me había dicho que nos casáramos desde hacía mucho antes.. Dos veces quizá.. pensé que nada más era tomar su palabra..
--Maldito aprovechado!.- exclamó el hombre enojado.- Cómo se atrevió a proponerte matrimonio a sabiendas de que yo estaba enamorado de ti!
--También..-exhaló.- Fue mi culpa.. Yo le dije que quería casarme con él!
--Pero Sesshoumaru.. ¿No te cuestionó porqué cambiaste tan rápido de parecer?
--Lo hizo, por supuesto.- asintió Kagome.- Pero yo le dije que no lo hacía por ti, le dije que mi empresa estaba pasando por graves problemas gracias a los problemas con el alcohol de Miroku, pero no creía al principio que no fuera por despecho..
Inuyasha hizo una cara de extrañeza
--Porque ese mismo día que le llamé, le pregunté si era verdad lo de haberse acostado con Kikyou..
--¿Te dijo que sí?.- preguntó con suma sorpresa
--Por desgracia sí.- acotó Kagome.- No sé como pasó! Pensé que estabas totalmente consciente de esto..
--Está bien muñeca.- sobaba su mejilla con delicadeza.- No me duele, en lo absoluto, ni siquiera porque estoy casado con ella..
--Amor..-preguntaba con confianza absoluta.- ¿Por qué lo hiciste¿Por qué te casaste con Kikyou?
--Por la misma razón que tú con Sesshoumaru mi amor.- acotaba serio.- Me dolió mucho el último rechazo, ya sabes.. cuando te casaste, fue
tanto mi despecho que sin pensar en más, le dije si se quería casar.. Fui un completo imbécil.. Además.. yo iba dispuesto a impedir la boda..
--¿En serio?.- preguntó la mujer
--Iba a hacerlo te lo juro.- acotaba más tranquilo.- Pero ese día, rompí la invitación y los de intendencia recogieron la basura antes de que regresara de nuevo por ella, al no saber dónde era la misa, marqué a cualquiera que supiese, pero.. Kikyou fue la única que me contestó.. Y me dijo mal la dirección..
--Kikyou!.- exclamó con sumo coraje la mujer.- Esa mujer está loca! Por culpa de sus intrigas es que las cosas están así!
--Sesshoumaru no está exento de nada muñeca.- acotó enseriado de todo lo que acababa de escuchar.- Si él sabía que me fue infiel con Kikyou¿por qué no me lo dijo¿Por qué no te dijo nada?
--Porque…-acotó apenada.- Yo no lo dejé.. Supuse que sabías, y no quise que él tocara el tema, no quería que esto me lastimara de nueva cuenta.. No sé.. Perdóname amor, fue mi culpa..
--No muñeca..-acotó el otro deslizando su mano por su espalda, esto es mi culpa también por imbécil, los dos nos hemos dejado ir y venir al antojo de los dos, tanto de Sesshoumaru como de Kikyou.. Ignoro si todo esto es una serie de malentendidos, o una trampa intrigosa por parte de uno, o de los dos.. La verdad, no me importa ni un bledo el haberle sido infiel hoy..
--A decir verdad..-acotó la mujer.-Me apena lo de Sesshoumaru, sinceramente no creo que él haya estado metido en todo esto.. Pero.. no sé amor.. tengo sentimientos encontrados..
--No deberías mi amor.- acotaba cariñoso el otro.- Ahora que ambos sabemos la verdad, debemos hacer algo para remediar las tonterías cometidas..
--No sé que haré!.- exclamó con aprensión la muchacha.- Necesito estar casada con Sesshoumaru dos años mínimo para no perder el 50 por ciento de la empresa! Souta aún no es mayor de edad.. Si la tuviera, se perdería el 33 por ciento..
--No pienses en ello.- agregó el otro.- De todas formas con Kikyou sucede lo mismo, de entrada no va a querer darme el divorcio, además ¿recuerdas el testamento? Si ella se divorcia antes de los dos años pasa lo mismo, también me convenció con que Naraku quería hacerle firmar unos papeles que la obligaban a renunciar a todo lo suyo dejándola en la calle..
--¿Eso quiere decir que estaremos separados dos años, cielo?.- preguntaba preocupada.- No quiero.. no puedo ya estar lejos de ti..
--No vamos a estarlo preciosa.- acotaba sincero el otro.- Estos matrimonios de farsa se acabarán en menos de dos años, si Kikyou quiere estar casada conmigo va a tener que pagar su precio, yo no pierdo nada si me divorcio, en cambio ella si, va a tener que cumplir mis condiciones..
--¿Qué condiciones?.- preguntó pasmada la joven
--No me voy a acostar con ella en todo el tiempo que duremos casados.- acotó el joven.- Jamás, no la quiero, ni la deseo..
--Inuyasha..-exhaló la mujer con felicidad.- Gracias amor.. Me hace feliz escuchar aquello..
--Kagome..-exhaló serio .- Debes prometerme.. que no vas a hacer nada con Sesshoumaru de aquí a adelante… Por favor, prométemelo.. Sé que quizá en medio de tu enojo y la confusión de cumplirle como esposa.. te hayas entregado a él… Te juro.. que por más dolor que me cause.. lo comprendo, porque yo haría exactamente lo mismo, pero ahora.. que sabes que me amas, y que estoy contigo, no quiero que te acuestes con él, ya me dolió mucho pensar en esa luna de miel tan larga.. No me hagas esto por favor, júrame.. que no vas a volver a ser suya..
Kagome alzó la mirada, si tan sólo ese día había sufrido tanto con el sólo verle bailar y besarla¿qué haría después con la duda de imaginárselo en cama con aquella odiosa mujer?
--Sí mi amor.- acotó cariñosa, entrelazando sus dedos en un mechón platinado.- Te lo prometo.. Será nuestra promesa secreta..
--Me encantas muñequita.- acotó el otro.- Sin importar qué suceda, estaremos juntos..
--Kagomeee!!.- un grito se escuchaba a lo lejos..
Inuyasha y Kagome saltaron cual resorte contra la puerta..
Inuyasha mientras apoyaba la oreja contra la puerta, le hacía señas quedas a Kagome de que se preparara para salir…
La mujer, de forma expresa se vistió, que en realidad no era mucho, subió el cierre de su vestido con precisión, se colocó detrás de Inuyasha dándole su camisa..
--Muñeca.. Nos están buscando.- acotó quedo el muchacho.- Tenemos que hacer algo.. ya
De pronto.. La clásica sonata comenzó a irrumpir el silencioso lugar..
--Kagome..!.- exclamaba quedo el muchacho.- Calla esa cosa o..
--Es Sesshoumaru..-decía con nerviosismo, mientras trataba de cortar la llamada y apagaba el celular
--Kagomeee!.- esta vez se acercaba más la voz con el sonido.- Amor!
--Está aquí..-ahogó una línea.- No me dijo que llegaba hoy..
Algunos toques se escucharon contra la puerta..
Capítulo 9. Giros repentinos
--Quizá.. jefe.- se acercó más la secretaria.- Su mujer no lo haga sentir por completo.. el verdadero hombre que es usted..
Sesshoumaru, desconcertado por lo mismo de hacía menos de un mes, se levantó impetuoso y se dirigió hacia ella..
.-
--Ahora que quieres!!.- exclamaba alborotada por el teléfono
--Mi pago..-acotó seguro.- Por mi silencio..
Heeeee!! No hice el lemon muy larguito! Pero me gustó bastantito, oigan! Si no tenían todo el tiempo del mundo!! Hahhaa, bueno muchas gracias por la espera! Ojalá que les haya gustado, prometo no tardar otros 10 años para publicar!
Espero sus reviewss! Necesito saber dónde está la falla eh!
