¡Cumpleaños!

Edward Pov:

- Señor Edward ¿Podemos ir a los bolos?- dijo Seline.

-Solo Edward Seline.- dije- Renesmee ¿No le mencionaste nada a Carlisle?- Renesmee se encogió en su asiento. Lo siento lo había olvidado. Lo juro!. Dijo su mente en tono suplicante.

No quiero ser el padre protector y malo que no deja que su hija tenga una vida social. Es cierto que Renesmee esta mañana de cumpleaños y tendré que aceptar que aunque de tiempo tenga 7 años, de mente y físico tiene 17 años.

-Creo que a Carlisle no le molestara- corrió instantáneamente a abrazarme cuidando su velocidad. Gracias, susurro mentalmente. Yo cepille su cabello con mis dedos.

Wow! De verdad parece que fuera su padre. Pensó Robert.

-¿Y cuando?- enfatice.

-Se supone que saldríamos hoy , peo que Renesmee lo olvido tendremos que hacerlo otro día- Dijo Seline con su mirada fija en el suelo.

-Pero vayan el permiso esta concedido-dije con aire de grandeza. Mi bebe me va amar.

-Gracias. Edward?-dijo mi bebe.

-Vayan- entonces Renesmee y Seline subieron a la habitación a cambiarse y prepararse y los chicos vieron un partido de baseball con Emmett.

Renesmee Pov:

Estábamos en los "Árcade games", Seline estaba en el mesón pidiendo una mesa para los bolos y los chicos pedían los zapatos de todos y yo estaba sentada en una de las mesas donde dejas tus cosas o comes algo mientras el resto juega. Me puse a pensar en la actitud de papá esta tarde. Me había dejado salir sin poner ni siquiera una maldita condición. Algo pasaba en casa.

-¿Qué pasa mi niña?- así me decía Dan desde que empezamos a tener confianza y fue rápido.

-No lo se- bufe- Estos días han sido raros en mi casa y en mi mente- dije.

-Eso después se pasa no te preocupes- Sonrió ampliamente.

-No creí que tendría tanta suerte al encontrar amigos así de increíbles y así de rápido-reí, pero no estaba contenta.

-Suele suceder si eres encantadora-rio Dan.

-¿Encantadora?-

-Admite que lo eres Renesmee, y muchos chicos de la escuela lo piensan-

-Gracioso- golpee juguetonamente su hombro.

-Vamos a jugar- dijo energética Seline.

La tarde paso rápido. Yo era pésima pero Dan siempre siendo un buen amigo me ayudo. Robert y Seline eran excelentes, y además parecían hermanos celebraban todo, tenían las mismas actitudes y el mismo humor. Amaba a mis amigos…

Después de haber comido ( poco por mi parte y demasiado por Robert y Seline, Dan no demasiado), nos fuimos al auto, para llevarme a casa.

-¿A que no adivinan lo que se?-dijo Seline en tono cantado

-¿Qué?- rio Dan.

-Mañana alguien esta de cumpleaños- rio Seline. Creo que pude oír el click en mi cabeza.

-¡Mentira!- exclame, sobresaltándome de mi asiento.

-¿Enserio Renesmee?- dijo Robert. Yo me puse igual que un tomate.

-Si es cierto Rob, pero mañana Renesmee es toda mía- enfatizo Seline.

-¿Y que hay de nosotros?- dijo Robert con cara de perrito mojado y apuntándose a el y a Dan, este reía.

-¿Eres idiota o que?- Rio Dan y le dio un zape en la nuca.-Son chicas es su día y es el cumpleaños 17 de Renesmee.- sonrió ampliamente.

- No quiero que nadie sepa- me hundí en el asiento.

-Llegamos loquilla- rio Seline.

Bajaron todos callados, y me siguieron a la puerta. Sentí risitas detrás de mí pero las ignore. Puse mis ojos en blanco y antes de tocar la perilla de la puerta mi tía Alice la habría abierto por mí, con una enorme sonrisa blanca.

-Wow! Llegaron temprano – exclamo. ¡¿Qué se trama ?. Le grite mentalmente a mi padre. Lo vi alzar los hombros en señal de ignorancia, pero tenia una juguetona sonrisa. Mire a mi tía asesinamente.

-Bueno chicos la tarde estuvo estupenda. Seline?- me miro- Mañana nos vemos.-dije, nos despedimos y la casa quedo vacía de humanos.

-Lo que se que estés tramando tía. NO LO HAGAS!- y subí a mi habitación.

Estaba en un tipo de peladero dentro del bosque media como 20 de diámetro, a 15 metros de mi había un árbol caído y a seis había una chica de cabellos negros y ojos claros como la miel que se retorcía de dolor. La silueta femenina aun estaba completamente ennegrecida y estaba a tres metros de la chica y a nueve de mí. Podía reconocer el sufrimiento de la chica, había sido mordida por uno de los míos, creí a la silueta la culpable hasta que baje mi vista y vi mis manos ensangrentadas.

Me asuste y a dos metros de mi había un charco. Corrí hacia a el. Mi reflejo me espanto quitándome el aliento. Yo, estaba despeinada mis labios estaban manchados de sangre y mis ojos tenían el color de los rubíes.

Mire el techo oscurecido de mi habitación, mi respiración estaba irregular y había sudor frio en mi frente. Me levanta apoyándome en mi costado izquierdo, para largar mi brazo derecho hacia la mesita de noche. Mire la hora en mi móvil, eran las 2:54 de la madrugada.

¡Feliz cumpleaños Renesmee!, me felicite mentalmente con la voz de toda mi familia, t reí levemente. Tenia que dormir.

-Cariño, despierta- decía mamá, mientras me zamarreaba levemente.

-Mmmm!- me quejaba.

-Renesmee Carlie Cullen, esta de cumpleaños- enfatizo. M e senté en la cama y mire fijamente a mamá y me carcajee.

-Bella Cullen, tu igual lo estas-reí.

-No es cierto- refunfuño.

-Oh claro que si- y ambas reímos.

-Feliz Cumpleaños, hija- me abrazo fuertemente.

-Para ti también, mami-reí.

-Bueno, vístete o tu tío Emmett te vendrá y se que no es agradable- corrí al baño y tres minutos estuve lista, no quería otra experiencia como la ultima.

Baje las escaleras, podía escuchar los movimientos en la cocina. ¡Algo tramaban!, y no era bueno. Ósea si tienes a alguien como mi tía Alice en tu familia, todo pero absolutamente toooooooodo! Puedes esperar para una fecha tan "importante" como tu cumpleaños. Oí la risita de mi padre y a mi madre susurrándole que le dijera que le causaba risa. Yo también reí.

-Y! Aquiiiiiii estaaaa!- grito el tío Em. –Feliz cumpleaños pequeñita- me alzo y comenzó a darme infinitas vueltas. El reía sonoramente y yo igual.

-Bájame! Por favor!- rogué.

Todos me saludaron, con abrazos y besos. Lo bueno que nada de regalos.

-Estas as grande, bebe- mi padre beso mi coronilla. Escuche una bocina fuera de la casa.

-¿Quién es?- pregunte.

-Seline…- dijimos papá y yo.

Tome mi bolso previamente preparado por mi tía Alice, una chaqueta y salí corriendo. La puerta del copiloto estaba abierta y Seline se veía espectacular con su camisa simple de cuadros sus jeans apitillados y las típicas converse negras.

-Si me sacas una foto te durara mas- rio- Feliz cumpleaños, loquilla- se levanto un poco y me abrazo.- En el centro comercial te doy tu regalo- y el auto partió.

El centro comercial aun no estaba repleto de gente, por la hora. Era sábado y eran las 10:30 nadie se levanta temprano. Oh! Si una hibrida y su loca amiga rubia.

Nos fuimos a Starbucks a desayunar algo. Se me avecinaba un día arduo de compras.

¡Había pasados solo dos horas! Pero no habíamos comprado desenfrenadamente, solo mirábamos mostradores y lo que realmente nos gustaba lo llevábamos, pero cuando pasamos fuera de la librería entramos y se sentó a ver libros yo también lo disfrute.

Cuando el almuerzo se avecinaba, me llevo a la cafetería y comimos hamburguesas, yo solo pensaba en cazar, el olor particular de cada persona me distraía, pero debía aparentar ser humana por el bien de mi familia.

-Bueno ahora vamos al baño y nos pondremos nuestros vestidos y zapatos nuevos- dijo cuando terminamos, eso era lo único queme había obligado a comprar hoy.

Íbamos con las ventanas del auto completamente abiertas, cantando a todo pulmón las canciones que pasaban en la radio. Lo increíble es que Seline sabía todas las canciones que pasaban en la estación, conocía mucho de música, le encantaba.

Ya con nuestro vestidos puestos. Seline había escogido uno rojo sangre con escote recto, tenía una ancha cinta negra debajo del busto y caía en campana a hasta un poco mas arriba de sus rodillas.

El mío era de un azul oscuro muy similar al de Seline, solo que no tenia la cinta ancha debajo del busto y tenia tirantes. Me había obligado a comprarme un cintillo rojo y unos zapatos de igual color.

Saque las llaves de mi cartera y Seline llevaba todas nuestras bolsas de compras, ella había insistido en llevarlas, le di una vuelta a la perilla y entramos a casa.

-¡SORPRESA!-gritaron mi familia amigos y todos mis compañeros de clase. Yo me quede anonadada y sin saber que decir. ¡Ahora comprendo la actitud tan extraña de mi tía y amigos ayer!. Le grite a papá.

-Espero que te haya gustado a sorpresa- murmuro Seline detrás de mí y se encamino al estudio para dejar las bolsas y por un minuto la vi totalmente ennegrecida…

Perdón! Para los que sigan esta historia, he comenzado mis clases después de un tortuoso mes post-terremoto. Para los que leen de verdad lo siento pero mi tiempo en la computadora no es como el del verano.

Pero como dicen por ahí

MÁS VALE TARDE. QUE NUNCA!

Adiu! Cuídense!