Capítulo VIII
Anillo esmeralda
-No tuve opción…- su voz ronca y dolosa capto mi atención enseguida, sabía que fuera lo que fuese a decir sería decisivo para ambos, el sabía que estaba despierta así que continuó.
-Mi padre comenzó a trabajar para Hiashi Hyuga mucho antes de que yo naciera- tragó – al principio fue una asociación pero después se volvió un empleado más con un sueldo alto, mi padre siempre fue la parte técnica del negocio y Hiashi se encargaba de hacer los tratos, de conseguir clientes hasta llegar a ser lo que hoy es la empresa- me abrazó por la cintura como temiendo que yo me escapara, sentía un temor infundado, pero estaba ahí, con el latir de mi corazón agitado y temeroso. – conforme la empresa fue prosperando el señor Hyuga se volvió receloso de que esta quedara en manos de sus nuevos socios y pudieran perderlo todo por malos tratos que hizo… mi padre no tenía miedo por perder la empresa ya que si pudieron levantarla sería fácil al menos para el trabajar por su cuenta…- un silenció inundo la habitación.
-entonces…- fue mi voz la que rompió el silencio.
-Sakura, si no te lo dije fue por que no quería darte cargas innecesarias y transmitirte el desastre en que se convirtió mi vida entonces- su voz amenazaba a sonar aún más ronca y lenta. –mi madre enfermó, necesitaba tratamiento médico y mi padre no podría haberlo costeado sin el seguro, el tampoco me quiso hacer parte de esto pero lo escuche hablando por teléfono con Hiashi, la única forma en que podrían mantener la empresa era si yo me casaba con su hija y nos la heredaran en vida…- suspiró, no podía creer todo lo que me estaba diciendo. Las cosas que yo pensaba de Naruto cuando el siempre me demostró que era la única en su vida… todo lo que tuvo que soportar solo.
-tendrías que habérmelo dicho, yo habría entendido- respondí inquieta, con unas terribles ganas de vomitar.
-ese es el problema, me habrías orillado a dejarte para siempre, porque así eres tú- me tomó de la cintura y me jalo hacia el –te habrías retirado de mi vida para siempre y no habría podido seguir sin ti… prefería que me odiaras a perderte para siempre. No hice intento de alejarme, en todas sus palabras había algo de verdad pero no explicaba lo que hacíamos ahora ahí.
-Y huir fue tu mejor idea, igualmente hiciste lo que no deseabas hacer-
-no hui, te robe, es diferente-
-no te entiendo-
-creí saber lo que tenía que hacer y eso hice… hablé con mi padre y le dije que ambos podríamos comenzar de cero… por otra parte estuve buscando como ayudar a mi madre sin tener que depender del seguro, y es por eso que estamos aquí-
-¿Kushina esta aquí?- pregunté asombrada
-Mis padres se mudaron hace dos días, para entonces mi mama había venido varias veces a recibir el tratamiento, conseguir un local aquí le costó a mi padre la mitad de su parte en la compañía pero… estamos bien, consegui trabajo y continuare estudiando aquí-
-¿Por qué hiciste todo esto así?-
-tuve que salir con Hinata en varios eventos sociales para callar a los abogados y a las amenazas contra la empresa, cuando se supo lo del compromiso nos dieron una prórroga de 5 meses que fue el tiempo que aproveche para mover cielo mar y tierra y hacer algo por mi cuenta-
-estas loco- lo miré sorprendida
-eso ya lo sabias…- sonrió –vístete, antes de ir con mis padres hay un lugar al que quiero llevarte-…
…
El tren avanzaba borrando las figuras de los arboles a su paso, campesinos con trastos en la cabeza se perdían de igual forma en el horizonte que se extendía sobre nosotros. Me quede dormida a los 15 minutos…
…
Con cada pisada sentía que mi corazón se salía de mi pecho. Con cada tropiezo me entraba un terror indescriptible, no sabía a donde me dirigía, solo quería ver a Obito una vez más.
-¡Rin!- escuché a lo lejos, mi corazón dio un brinco de alegría. Corrí con más fuerza hasta que entre la penumbra lo divise.
-¡Obito!- Grité a pocos metros de el cuándo un objeto extraño golpeo mi espalda, caí de rodillas viendo con terror el pico de una flecha que salía de mi pecho. Todo comenzó a borrarse.
-¡Riiiin!- escuche el grito desgarrador de Obito a lo lejos mientras su figura difusa se acercaba a mí. Sentí sus manos cálidas rodear mi cuerpo que comenzaba a ponerse frio.
-Perdóname… perdóname- escuchaba decir, ¿perdonar? No tenía que perdonarle nada, él me había salvado de mil formas, fue lo único bueno que había conocido hasta entonces, y al parecer hasta siempre. Me sentía feliz de haber terminado así, en sus brazos, rodeada de ese amor y ese calor que siempre desee sentir de él. Lamentaba lo que sucedería porque ya lo sabía, estaba muriendo. Y no quería dejarlo… así que solo cerré mis ojos y desee que si algún día nos volvíamos a encontrar poder estar siempre a su lado. –Te amo…- susurró en mi oído… yo también te amo. Pensé…
…
-¡Obito!- desperté de un brinco, asustada tocándome el pecho. Naruto estaba junto a mi y me miraba asustado.
-¿Estas bien?- me acarició la mejilla, y el mismo calor de mi sueño se traspasó a la realidad. Sonreí.
-Si, estoy bien-
El tren se detuvo en un área inhóspita donde ni si quiera había gente en la estación. Nos bajamos del tren y Naruto espero a que un granjero pasara por ahí y nos llevara a quien sabe dónde, mientras avanzábamos me perdía entre los árboles y el paisaje, sintiendo que ya había estado ahí… esa extraña sensación que me llenaba cuando estaba con Naruto.
Llegamos a un claro, las piedras alrededor indicaban que el lago había sido mucho más amplio que ahora que fácilmente podrías cruzarlo brincando de piedra en piedra. No solté su mano en ningún momento.
Cruzamos unos árboles más y me indico cerrar los ojos, eso hice. Me deje guiar por él y avanzamos un buen tramo así. Me detuvo con cuidado y me giró sobre lo que parecía una piedra.
-Abre los ojos- y eso hice. Delante de mí se dibujaba un hermoso paisaje, y sin fin de colinas más allá… estábamos a una altura de más de 50 metros rodeados de la nada, y al mismo tiempo de todo. Naruto estaba ahí junto a mí. ¿Nunca has sentido esa sensación de bienestar cuando piensas que todo a tu alrededor se acomodó y que es justo ahí, en ese preciso momento, con esas mismas personas tal y como debe ser? Eso fue lo que sentí. Me giré y ahí estaba, de rodillas ante mí con un hermoso anillo esmeralda.
-¿Te casarías conmigo?-
FIN
Holi, a los seguidores de esta historia, ¿les gustaria un epilogo? ¿que les gustaria que explicara?
Pensé explicar ciertas cosas en este capitulo pero al final salio cortito y consizo, se que ya querian saber el final así que no quise hacerlos esperar más. Estoy pensando en hacer un epilogo pero igual y no es necesario y estan satisfechos XD.
Feliz Inicio de año! Los quiero mucho. bai
