Empecemos esto!

Voy avisando sobre los diversos cambios a tratar como:

-Eliminacion de algunos eventos

-Cambio de parejas

-Nuevos personajes

Estaré colgando capítulos a diario :D ahora, disfruten :3


[Ost del capítulo] Opcional

Shippuu Jinrai Ost Extended


Opening 1 de NG – Fiesta (Opening 6 de Fairy Tail) •

*música*

Aparecen lugares de todas las batallas de Fairy Tail pasado

Al final el título de Fairy Tail aparece envuelto en llamas

El edificio del gremio es iluminado por la luz del sol

Kinou wo kuyandatte ato no matsuri

Aparecen los muchachos en el gremio, como en un día cualquiera

Oto ni tada mi wo makasete mireba

Los mayores mirando el horizonte amaneciendo

Kimochi made karuku shitekureru yo

Ellos se vuelven sombras, y sus hijos aparecen delante

Ima ni demo tobe soujan

Los muchachos sonríen

Layla y su equipo observan el sol en su punto más alto

Soko ni yama ga aru kara sou itteta tozanka

Aparecen los Clase S que no están de espaldas

Distribuidos en un fondo naranja

kekkyoku kotae wa tanjun de

Los maestros de distintos gremios aparecen sonriendo

Dare mo ga idomi tsuzukeru tabibito nanda

El castillo de Crocus aparece

Se rebelan a los demonios, y a los tres generales

Hora ame sae Mo

Aparecen los muchachos de Fairy Tail listos para luchar

enerugi ni kaete

Los mayores los observan con Levy y una espada delante de ellos

Egao sakase odori akasou

Las magias de cada uno aparecen por segundos, mostrándose en sus puños

Layla se lanza a la batalla y todos le siguen

Taiyou wo shimesu bokura no konpasu

Tadotte yukeba jiyuu ni nareru kara

Draco aparece golpeando con puños de fuego a los demonios

Ana ataca con sus espadas, Simon junto a ella con armadura de alas negras

Eiko con una garra de cocodrilo y Cornelia con cartas atacan a más demonios

Makarov lanza un golpe de relámpagos contra el suelo

Tomoni uchiage you hanabi

Ul aparece y lanza lanzas de hielo contra el tercer General, Saber Tower

kimochi hitotsi ni shite

Gale vuelve su brazo una espada de hierro

Y va a luchar con todas sus fuerzas contra el segundo general, Sword Fire

Taiyou wa shizumi kurikaesu

Layla va corriendo y ataca a la Reina, Ax Darkness

Ashita hare nante hoshou wa nai kedo

Un golpe de ambas causa una explosión de fuego

Donna aranami sae mo umaku norikonashite

Aparecen todos aquellos que se quedaron protegiendo el gremio

Luego los adultos nuevamente observando a los muchachos luchar

Unmei no rakuen wa ima

La imagen de Natsu distorsionada aparece tras de Layla

Luego ella hecha a correr

koko ni aru

Su golpe en llamas deja el fondo en blanco

*música*

Aparece Crocus, Magnolia y al final el edificio del gremio.

El emblema de FT aparece en una esquina.


Capítulo 7: Magos vs. Demonios

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Ficha gremial

Nombre: Metalicana Redfox

Edad: 17 años

Magia: Re-equipamiento de espadas mágicas

Gusta: Los libros, el gremio

No le gusta: La tristeza

Marca de gremio: muslo derecho, color celeste

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La explosión abrió un agujero hacia el gran salón de reuniones del castillo, el cual Ax comenzó a observar asombrada, mientras Layla estaba en el suelo intentando levantarse a duras penas, con sus ropas quemadas y su cuerpo lleno de morenotes. Mientras se levantaba sentía el dolor pesado en los hombros y espalda, y también el dolor en el pecho la hacía toser. Por el rabillo del ojo miró toda la destrucción que el ataque de Ax había provocado.

"Absorbí mucho fuego…" pensó preocupada "Y aun así provocó todo ese daño…"

—Debes sentirte una heroína ¿no? — dijo Ax —. Imagina que hubiera pasado si no absorbías parte del ataque — rio con sorna —. Sin embargo, ¿Cómo se siente tu cuerpo por eso?

—¿Yo? — dijo Layla poniéndose de pie, fingiendo que nada le dolía —. Bueno, tu fuego no sabe nada mal, pero preferiría comer algo menos diabólico.

Ax volvió a reír.

—Pero si te preocupas sobre la fuerza… estoy bien. De hecho, me siento un poco renovada.

La verdad era que no, todo le dolía, pero esa mocosa la había hecho enojar. Así que solo quedaba una cosa por hacer.

Tomó aire mientras se enderezaba, con la mirada hacia el techo del salón. Ese lugar era majestuoso y elegante, pero después de lo que pensaba hacer, faltaría tiempo antes de los grandes juegos mágicos para que lo volvieran a reconstruir.

Entonces dio un paso y echó a correr, tomando a Ax por sorpresa. No se contuvo y le plantó un puñetazo prendido en fuego en la cara, con todas sus fuerzas para que el puño en sí le hiciera daño, puesto que el fuego no le afectaba en nada. Hizo lo mismo tres veces más antes de girarse sobre su pie derecho y usar su pierna izquierda para golpearla, y al envolver en fuego su pierna esta generó una pequeña explosión contra el cuerpo de Ax, quien salió disparada metros más allá.

Claro que la explosión no le hizo gran daño, pero el que rodara por el suelo bastó para atontarla un poco, cosa que Layla aprovechó para ir contra ella volver a golpearla con su pierna, haciendo que Ax se parara de repente, y así la dragón slayer comenzó a atestarle más golpes en la cara y estómago. No supo el número exacto de golpes que dio antes de levantar su pierna para volver a lanzar el cuerpo de Ax lejos, pero justo cuando estaba a centímetros de golpearla, Ax tomó su pierna, sin mirarla, con los ojos cubiertos por su cabello rojo. En cuestión de segundos tiró de la pierna de Layla haciendo que perdiera el equilibrio, con la intensión de que cayera al suelo y al hacer eso, la demonio uso su codo contra el estómago de Layla, haciendo que el impacto contra el suelo sea más brutal.

El suelo de losa blanca bajo Layla se desquebrajó, y el dolor la invadió de inmediato. El golpe la hizo escupir y dar un grito ahogado, apenas arqueando su cuerpo por inercia debido al impacto contra el suelo. Sin embargo, eso no bastó para hacerla caer. En un parpadeó logró tomar a Ax de los hombros y el cuello para acercarla a ella, y darle una patada en el estómago, causando otra explosión que la hizo salir volando de nuevo.

Layla giró sobre su costado, jadeante, poniéndose de pie, mientras Ax hacia lo mismo. Sus ojos dorados seguían resplandeciendo, y los ojos verdes de Layla estaban igual.

—No voy a caer tan fácil — sentenció la Dragneel —. No importa el tiempo que estés jugando conmigo.

Ax esbozó una sonrisa torcida.

—Te diste cuenta de que estoy jugando ¿ah? Pues bien, seguiremos jugando hasta que te parta en dos — dijo con la barbilla en alto —. Sin embargo, no creo que tus compañeros o la ciudad resistan eso.

Layla la miró con confusión, y se alarmó cuando Ax extendió los brazos hacia los costados. Sus cuernos se encendieron con un brillo rojizo, al igual que sus ojos, que cambiaron de color.

—Me cansé del castillo ¡Vayan hacia la ciudad! ¡Y que los de la frontera comiencen a avanzar!

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Gale logró que la espada de Sword se deslizara sobre la suya hacia el suelo, y en ese margen de tiempo consiguió largar una patada hacia el demonio, moviéndolo a un lado. Volvió su brazo derecho un bastón de hierro, mientras en el izquierdo quedaba su espada. El bastón se alargó a toda velocidad con la intención de golpear a Sword, pero el demonio logró bloquearla con la espada, pero igualmente Gale blandió su otro brazo, chocando contra la espada empedrada de Sword.

El demonio lo llevaba a pelear un duelo simple de espadas, mientras sonreía con burla ante la cara impaciente de Gale, porque verdaderamente se estaba impacientando.

"Hora de cambiar esto" pensó.

La espada en su brazo desapareció, y Sword blandió su espada contra el aire, confundiéndose. Ahí fue cuando Gale lanzó su puño derecho recubierto de escamas de hierro a toda velocidad contra su fea cara, haciendo que el demonio retrocediera. Estaba por levantar su espada de nuevo, pero Gale volvió a golpearlo antes de que reaccionara, varias veces hasta lograr darle una patada en el costado, derribándolo.

Sword dio un giro en el suelo, alejándose de Gale, con la espada extendida. El muchacho de cabellos celestes observaba como el demonio analizaba la situación en cuestión de segundos, cosa que él también hacia.

Como lo veía venir, Sword se lanzó hacia él con la espada hacia adelante, pero Gale cruzó los brazos hacia adelante, en forma de lanzas de hierro, atrapando la espada de piedras. Entonces, con un impulso rápido y potente, dio un salto girando su cuerpo en horizontal, levantando a Sword también, quien no soltaba bajo ninguna circunstancia la espada. En el breve momento en que ambos estuvieron en el aire, en esos pequeños segundos, Gale soltó la espada de Sword y dio un giro hacia adelante, quedando encima del demonio. Respiró hondo antes de gritar.

—Tetsuryuu… ¡no Houko!

Y un torbellino de miles y pequeños fragmentos de hierro salió de su boca, golpeando a Sword, quien chocó contra el suelo, pero debido al ataque este se destruyó y siguió cayendo hacia abajo. El rugido de Gale logró destruir tres pisos de la torre, y en el cuarto quedó tirado Sword, con la espada en la mano, sin soltarla bajo ningún motivo. Gale lo observó desde el borde del último piso antes de saltar hasta donde estaba el demonio, aterrizando cerca de este, atento por cualquier cosa.

Sword comenzó a levantarse con ayuda de la espada, y como no parecía que se fuera a lanzar contra él de nuevo, Gale bajó la guardia por un segundo. Y en ese breve instante, Sword extendió la mano libre hacia el chico.

Gale agrandó los ojos cuando sintió una fuerza aprisionando su cuerpo, empujándolo contra el muro más cercano, dejándolo ahí con ambas manos a sus costados.

—¡¿Qué ra…?! ¡Gaaah! — intentó separarse, pero una sensación desconocida le corroía la piel, imposibilitando el hecho de que se moviera.

Sword caminó hacia él sin dejar de extender su mano.

—Magia de gravedad, ¿la conoces? — dijo el demonio con una sonrisa.

La fuerza invisible sobre el cuerpo de Gale se hizo más potente, hundiéndolo contra la pared, ocasionando que la piedra tras él se destrozara. Conocía la magia, conocía la técnica, pero nunca antes había estado bajo el efecto de esta, pero estaba completamente seguro de que la sensación que lo rodeaba no era propia de esa magia. Miró a Sword quien estaba balanceando su espada, listo para ir contra él, y esta vez no sería un simple corte. Como pudo, giró sus brazos hasta que las palmas de sus manos estuvieron pegadas a la pared, después de eso se concentró.

—Ahora acabaré con esto… ¡pequeña plaga!

Y avanzó nuevamente hacia él, como si el haber caído hasta donde estaban no le hubiera afectado en nada. Gale inspiró hondo, y apretó los puños.

—¡Tetsuryuukon!

La pared tras de Gale tembló, sus puños se iluminaron y en un abrir y cerrar de ojos, de esos puntos exactos de la pared salieron decenas de barrotes de hierro a cada lado, golpeando a Sword y evitando que se acercara más. La fuerza invisible desapareció y Gale pudo separarse de la pared, pero no había tiempo para relajarse todavía, los barrotes desaparecieron, dejando a Sword estático donde estaba. En ese momento Gale se levantó rápidamente, con el brazo completamente cubierto por escamas de hierro.

—¡Tetsuryuu no goken!

Ese golpe bastó para levantar a Sword metros en el aire, y Gale aprovechó para darle una patada en el estómago, con un gran impacto que lo mandó a volar lejos nuevamente.

Viéndolo rodar por el suelo y chocar contra la pared, Gale finalmente pensó que se podía calmar, al menos un segundo.

—No soy una pequeña plaga… ¡Soy una enorme y molesta plaga que va a acabar contigo! — exclamó, volviendo su brazo nuevamente una espada, mentalizado para darle el golpe final a ese tipo, esperando que desaparezca después.

Pero entonces, un barullo que provenía de las afueras de la torre llamó su atención. Miró a través de una de las pequeñas ventanas que había en la habitación, y sus ojos se agrandaron al ver a varios grupos de pequeños demonios cruzando los muros del castillo, dirigiéndose a la ciudad. Gale apretó los dientes en una mueca.

—¡Maldición, están saliendo!

Sword se rio todavía estando tirado en el suelo.

—Esos pequeños son proyecciones de nuestra reina, y no tienen fin — dijo mientras comenzaba a reincorporarse —. Si ella cae todos caemos, hipotéticamente hablando.

Gale frunció el ceño.

—Si la reina es así de fuerte ¿Qué es lo que haces tú exactamente?

—Mi reina es fuerte sí, pero es una niña inmadura que solo quería jugar — dijo haciendo un gesto con las manos, encogiéndose de hombros —. Siempre y cuando acabemos con esta parte de Ishgar no se meterá en problemas después.

Gale ladeó la cabeza a un lado, dejó caer su cabeza hacia adelante, esbozando una sonrisa.

—De hecho yo pienso que se meterá en graves problemas — comentó, a pesar de no tener idea de que problemas hablaba Sword —. Porque tú ya no estarás para vigilarla.

Se puso más alerta que antes, puesto que el demonio no parecía dañado con ese último ataque, al igual que cuando cayó desde arriba. Se preguntó a qué rayos se debía, y porque los demonios pequeños no se veían afectados por los ataques de Draco. Entonces pensó que si esa tal reina los controlaba, y si eran a prueba de fuego, la reina también lo era. En ese caso Layla tendría problemas más serios de los que pensaba. Ya estaba bastante preocupado por ella, y ahora se enteraba de algo así. Sin embargo, debía preocuparse más por el demonio que tenía al frente, y que estaba saltando en su encima.

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—¡Vamooos! — exclamó Draco golpeando una vez más al demonio gigante.

Simon por su parte hacía lo mismo.

—¡Hacia allá!

Invocando un mazo con pizas en los costados, y girándolo como si nada en su mano, golpeaba a la bestia en la cara, haciéndolo retroceder.

—Una…vez… ¡Más! — decía Ana levantando su espada sobre la cabeza, para finalmente blandirla contra el suelo.

Generó una explosión contra el demonio frente a ella, haciéndolo volar hacia atrás, chocando contra el demonio que Draco estaba empujando, para que llegara el tercer demonio empujado por Simon esta vez.

—¡Quédense quietos! — exclamó Draco golpeándolos una vez más, juntando a los tres demonios en un solo lugar.

Las tres enormes bestias lo miraron al mismo tiempo, causando que Draco sonriera con nerviosismo.

—¡Cuando quieras, Simon!

El pelirrojo había vuelto a tener su espada blanca en las manos, y sosteniéndola frente a su pecho, se concentró. Blandió la espada contra el aire en forma de cruz, dejando un destello negro por donde cruzaba su espada.

—Kurona Senpu (Torbellino negro) — murmuró mientras retraía la espada, para golpear la cruz negra después.

Esta avanzó como un relámpago hacia los demonios, haciéndose más grande, pasando a través de los enormes cuerpos. Los demonios se vieron envueltos por un humo negro después, lo cual hizo que se juntaran más, inmovilizándolos. Draco se separó de ellos cuando el humo comenzó a hacerse más denso y a subir hacia el cielo, girando una y otra vez, formando un tornado negro que empezó a absorber tanto escombros como demonios pequeños.

Ana clavó su espada contra el suelo para no moverse, así como Simon lo hacía con su mazo. Draco se sostenía a una de las columnas del pasillo. Eiko se sostenía al suelo con una garra de oso mientras sujetaba a Cornelia. Los mayores se resguardaban y sostenían en las columnas del pasillo.

Rápidamente, cada pequeño demonio que se encontraba cerca era absorbido por el torbellino negro que seguía creciendo y giraba a toda velocidad. Los demonios emitían alaridos al entrar en el tornado, y más que viento y tierra, era como un tornado de demonios que volaban por los aires. Fue cuando ya no quedó ningún demonio en el gran jardín que el torbellino perdió potencia y fue desapareciendo, encogiéndose hacia el suelo, esfumándose en un soplido que levantó pequeñas piedras, dejando a la vista nada más que una mancha negra en el suelo.

El viento alrededor del lugar se calmó, y los magos pudieron soltarse de donde estaban; sin embargo, poco duró el momento de calma, ya que después de eso volvieron a aparecer demonios pequeños por los techos del castillo.

—¡Siguen viniendo! — exclamó Eiko mientras los más jóvenes se reagrupaban.

Los oídos de Draco retumbaron.

—¡Debe ser una maldita broma! — exclamó girándose hacia la salida del jardín.

Dos demonios grandes venían trotando nuevamente, junto con una oleada de demonios pequeños que corrían a toda velocidad.

Simon chasqueó la lengua.

—Lo haré de nuevo — dijo Simon blandiendo su espada.

Pero entonces un viento frio recorrió el lugar, haciendo que todos se estremecieran un solo segundo.

La oleada de demonios se vio interrumpida y petrificada por un muro de hielo que apareció de pronto, creciendo y atrapándolos a todos. Dos personas salieron corriendo de una de los pasillos del edificio alterno.

—¡Hey! — exclamaba Ul corriendo hacia ellos.

La persona que la acompañaba se detuvo al ver demonios pequeños en el techo, preparándose para bajar.

—¡Rairyuu… no houko! — exclamó Mak, expulsando un torbellino de truenos que acabó con todos los demonios del techo, dejando que él y Ul llegaran a los muchachos.

—¡Mak! — exclamó Mira saliendo de donde estaba seguida de los demás.

—Ul-chan, ¿estás bien? — dijo Juvia llegando junto a su hija tomándola de los hombros con preocupación.

—¿Lograste encontrar a todos? — preguntó Gray junto a Juvia.

Ul asintió.

—Lo hice, y también encontramos a la reina Isue y su escolta congelados en una estancia — explicó —, ahora todos están en la ciudad evacuando a la gente y combatiendo los demonios de afuera.

—¡¿Ya hay de esas cosas afuera?! — exclamó Draco sorprendido, como todos los demás.

—Empezaron a atacar cuando el maestro, Sting-san, yo y los demás llegamos aquí — dijo Mak —. Los demás maestros se quedaron porque estaban atacando Era también.

Jellal dio un respingo, cayendo en la cuenta de algo.

—¿Fueron allá sin magia?

Ul y Mak se miraron, y luego el rubio extendió su mano hacia adelante, la cual sostenía un pequeño cuerpo. Nadie se había fijado en él. Era parecido a los demonios que atacaban, pero mucho más pequeño y menudo. Mak lo tenía sostenido por el cuello por su chalequito de cuero, encogido de nervios ante la mirada de todos.

—Este enano es el responsable de…

—¿Seguro que eres quien para decirle enano a alguien? — cuestionó Draco burlonamente, interrumpiéndolo.

—¡Cállate! — se quejó Mak —. Como decía, él fue quien congeló a todos y les quitó sus habilidades temporalmente.

—¿Él? — preguntó Max arqueando una ceja desde el hombro de Lucy.

—Pero si todos están fuera entonces… — dijo ella.

Mak miró a la cosa en su mano.

—Hazlo con él — dijo extendiendo su mano hacia Gray —. Rápido.

El pequeñín tembló, pero aun así estiró sus bracitos hacia el mago de hielo, y entonces sus palmas brillaron por cinco segundos y de ahí volvió a esconder sus manos. Todos lo miraron extrañados hasta que Gray estiró las manos hacia delante de su pecho, y vieron el vapor helado que empezó a desprender. El pelinegro cerró los puños, conforme.

—Perfecto — dijo Jellal —. Recuperemos nuestra magia y vayamos a apoyar a los de afuera, pero que un grupo encuentre a Layla y a la líder de los demonios, necesitamos…

Se vio interrumpido por un estallido, y todos giraron las cabezas hacia el lugar de donde provenía el estruendo. Entonces lo vieron, como la torre que hace rato estaba firme, empezaba a caer.

Draco pensó en su amigo que estaba combatiendo ahí, y antes de que alguien pudiera decir nada, hecho a correr.

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Después de que Ax gritara aquello, una pantalla transparente apareció sobre ella, mostrando un mapa, y por lo que sabía Layla de geografía, podía deducir que se trataba del límite de Clover town con el mismísimo país de Bosco. En el mapa se mostraron entonces, centenares de luces rojas, que supuso, eran los demonios que ella estaba ordenando que atacaran.

Sin embargo, por observar eso ni se percató cuando Ax, en un parpadeo, estaba frente a ella, golpeándola y tirándola al suelo nuevamente. Layla gritó, y se quejó cuando Ax puso una rodilla sobre su estómago y las manos en su cuello.

—¿Te das cuenta? Ahora no hay nada que puedan hacer. Esa ciudad estará acabada antes de que alguien pueda hacer algo — decía Ax apresuradamente, con una sonrisa torcida, apretando el cuello de Layla.

La pelirosa tomó sus brazos, intentando alejarla, pero entre su estómago aplastado y su cuello siendo apretado, el aire se le iba, al igual que sus fuerzas. Jadeando, arqueaba la cabeza hacia atrás por la presión en su cuello. Miró a Ax para intentar encontrar una salida, pero entonces volvió a ver la pantalla, por sobre el hombro de la demonio. Se fijó en un detalle, y entonces no pudo evitar sonreír, a pesar que el aire dejaba sus pulmones.

Ax la miró con confusión. Siguió sus ojos hacia el último punto donde habían visto, aflojando su agarre. Sus ojos se agrandaron con terror cuando, vio cuatro puntos negros moviéndose en el mapa, en medio de los puntos rojos, los cuales iban desapareciendo poco a poco.

—¿Pero qué…?

—¿Te das cuenta… — murmuró Layla. Entonces aprovechó y empujó a Ax, y cuando pudo la pateó en el estómago, y reincorporándose rápidamente le plantó un puñetazo envuelto en la cara —… de que somos más fuertes?!

Ax rodó por el suelo bajó los ojos de Layla. La dragón slayer esbozó una sonrisa.

—Así que estas por ahí… Lily.

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Eran cientos de criaturas con colas y cuernos, pero ninguno de los cuatro parecía asustado, solo el pequeño gato gris, que se escondía tras su compañera, pero aun así asomaba la cabeza con los ojos verdes llenos de determinación.

—¿Esto tendrá que ver con el aviso de Connie? — preguntó una gata de pelaje naranja.

—Posiblemente, en ese caso el problema no era solo en Crocus — dijo el chico más alto —. Nana, asegúrate de que no escape ninguno. Nosotros los mantendremos aquí.

El que acababa de hablar avanzó unos pasos.

—Lily, ¿Lista?

La nombrada rio.

—Claro.

Entonces, corrieron hacia la oleada de demonios que había al frente, y pasando a toda velocidad, cortaron a todos y cada uno de los que estuvieron en su paso con sus manos en forma de garras cubiertas por escamas de hierro.

Avanzaron bastante, abriéndose camino entre las criaturas, mientras los demonios que acababan de cortar se desvanecían. Ambos hermanos se prepararon para los demás que se les venían encima.

Ellos eran Silver y Lily Redfox.

—Jaa… — musitó Lily al ver como saltaban sobre ella. Sonrió mostrando los colmillos —. Entreténgannos.


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Ending 1 de NG – Tenchi Gaeshi (ED 1 de Haikyuu) •

*musica*

El sol va bajando poco a poco

Nanno hanashi ni tatoetara

Draco desde su casa mirando el sol esconderse

Con Max a su lado

umaku kimi ni tsutae rareru kana

Ana viendo como el agua del rio fluye

Gale ojeando libros en la biblioteca

Kono omoi wo

Simon limpiando y arreglando sus armaduras

kono kyori wo

Ul viendo el cielo echada en el prado

Kodokuna field no ue

Layla viendo el horizonte sobre una roca mientras el viento sopla fuertemente

Fukai tameiki sotto yokaze ni magire sasete mirun da

Se gira y ve a todo el gremio allí sonriéndole

Y ella también lo hace

Nankai "kawatte yarutte hora chikattanda yo

Layla corre por el prado a toda velocidad mientras el sol sigue escondiéndose

Itsumo mayotte tochitte tsumazuitakedo

Las sombras de los mayores se ven el cielo uno por uno

Saigo wa waratte yarotte ano hi naita koto

Layla sigue corriendo cuando el sol esta por desaparecer

Zettai muda ni wa dekinaidarou

Las sombras de los clase s que no están van pasando

Hyaku paa kanatta yumette ikutsu arun darou

Aparecen las figuras de los demás en el cielo

Aparece Draco lanzando fuego

Dokka de koronde yowatte munashiku natta itsumo

Ana blandiendo su espada

Gale luchando con sus brazos vueltos lanzas

Sore demo togatte yaroutte

Simon invocando su armadura del purgatorio

Ul moldeando hielo y lanzando estacas

kuishibatta okubaZettai muda ni wa dekinaidaro

Layla sigue corriendo hasta llegar al gremio

Bokura no ribenji

De ahí toda la nueva generación salta frente a este

Con la luz de la luna encima.


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N/A: Mañana subo el siguiente, y así hasta terminar. Espero les haya gustado :3 sobretodo los detalles que se están agregando y cambiando. Nos leemos mañana~

Layla Redfox fuera!

:3