Disclaimer: Assassination Classroom no me pertenece & tampoco la asombrosa portada que se ve~. Todo es sin fines de lucro(8).
Hey! Mientras no me estabilice del todo, creo que sí seguiré subiendo las cosas a esta hora 9v9(8).
»Aclaración&Advertencia: Conjunto de viñetas/OneShots sobre BL, sin conexión y variando por lo que toque en el día~. Como era de prever, sólo algo de dulce OoC por el momento uwo.
Y sin nada más con que retrasarlos... ¡A Leer!
#08;
Physical fight.
¿Qué la violencia no era la respuesta a los problemas? ¿Qué clase de idiota podría pensar eso? Hasta Terasaka, siendo un bobo impulsivo, estaría de acuerdo con resolver las cosas a los golpes, porque ambos sabían que dar o recibir uno en un preciso momento podía cambiar las cosas, fuese para bien o para mal.
Al menos, eso es de lo que había estado convencido hasta hace unas horas, cuando el cuerpo no le dolía, parte de sus nudillos no sangraban por unas leves cortadas y aún confiaba en que su rival no era más que un cachorro que se limitaba a ladrar sin atreverse morder realmente.
Suspiró, maldijo y volvió a suspirar mientras se revolvía el cabello, comenzando a frustrarse con sólo recordarlo. Si se suponía que había hecho lo correcto, ¿por qué se sentía como si hubiese actuado como un completo imbécil miedoso?
—No fue más que otra tonta pelea —pensó en voz alta, alzando la mirada y tratando de creérselo—. Debería dejar las cosas así y no molestarme más.
Decirlo era demasiado fácil, sobretodo cuando bastaba dar un breve vistazo alrededor para darse cuenta de que seguía de pie frente a la puerta del chico con el que, en efecto, se había golpeado antes. Y si eso no era suficiente para demostrar la incongruencia en su actitud, también mantenía un puño alzado para cuando al fin se dignara a llamarlo en un no-desesperado-intento de aclarar el último pleito fuera de la escuela.
¿Qué era lo que le detenía? El orgullo no podía ser (no se habría aparecido en la entrada si no lo hubiese dejado aparte). ¿Miedo? Bah, como si le pudiese tener miedo a un Asano…
Tragó saliva. La idea nunca había pasado por su mente hasta aquel momento y… aún si fuese eso, no la aceptaría, ni ese día ni en un millón de años.
Quizá, ese mismo terror inconsciente fue lo que lo llevó a comenzar a golpear frenéticamente la puerta tras dejarse llevar, como si se tratase de una genuina emergencia o como si lo que en verdad buscaba era provocarle un infarto a cualquier desprevenido que tuviese la mala suerte de escucharlo. Fuera cual fuese la razón, Karma disfrutó de unos diez minutos de alboroto porque, al once, su muñeca fue atrapada en el aire al mismo tiempo que Asano Gakushū se dejó ver en el umbral.
— ¿Qué quieres?
No hubo queja, tono filoso o, siquiera, un justificado ceño fruncido. A pesar de tener algunos vendajes que se asomaban y delataban la intensidad de la pelea, el rubio le había tratado… ¿desinteresado? ¿Qué es lo que pasaba con él? ¿No le guardaba rencor?
— ¿Te sientes bien?
—Hasta hace unos segundos te comportabas como un desquiciado total, ¿y me preguntas si yo me siento bien?
Receloso por la respuesta, trató de retroceder pero, apenas lo hizo, se dio cuenta de que el otro no sólo sostenía su muñeca, sino que la apretaba con más fuerza de la que podría necesitar.
Gracias a la pequeña pizca de nervios que emergió luego de corroborar que aquellos ojos violetas volvían a notarse tan peligrosos como instigadores, prefirió comenzar a reír ligeramente antes de mostrar algún otro signo de alerta.
—No hubieses bajado si no lo hacía así —presionó, forcejeando en vano para soltarse.
—Alguien debía asegurarse de que dejaras de hacer el ridículo afuera de mi casa. —Respondiendo al reto, sonrió altivamente cuando hacía fuerza hacia el lado contrario para ver quién cedería primero—. Y el director aún no llega de trabajar como para haberse encargado de ti.
— ¿Tampoco están tus súper-amigos-descerebrados?
— ¿Crees que bajaría yo mismo a callarte si alguno de mis lacayos estuviera estudiando dentro?
—Con lo cobardes que son… —Hizo una pausa para fingir pensar, demostrándolo en una convincente mueca relajada—. Sí. Aunque, en este momento, no dudo que haya alguien escondido y espiando qué hacemos.
— ¿Por qué lo dices?
—Peleamos y, en vez de hacer las paces y desquitar la tensión sexual revolcándonos en algún lugar de tu casa después de una posiblemente acalorada discusión… seguimos en la entrada y con un mínimo contacto, si se le puede llamar así a que no dejes de apretar mi muñeca, quién sabe por qué cosa.
—Todo suena muy lógico, Akabane —señaló con sarcasmo al rodar los ojos—, tanto como el hecho de que ni siquiera me has dicho para qué se supone que has venido hasta aquí, además de para tratar de sacarme de quicio otra vez.
— ¿No? Pero si acabo de hacerlo, Asano… Deberías prestarles más atención a tus mayores.
Sin dejarlo alcanzar a preguntar sobre que a qué se refería, asaltó sus labios con fiereza luego de enredar los dedos de la mano libre en su nuca, evitando que el rubio se escapara tras conseguir presionar su lengua contra la suya. Lo de arrinconarlo contra uno de los bordes había sido casi sin querer pero, además de dejarlo más contra su merced, también le había dado la oportunidad perfecta de darle un vistazo a la habitación principal en busca de algún mirón… aunque eso no le gustó nada a su rival, que fue una de las primeras cosas de las que se percató cuando Karma no se quejó ni dijo nada ante su aparente indiferente.
No le dejaría ganar, y tampoco disfrutar ese breve golpe de suerte que había tenido por tomarle con la guardia baja.
Ignorando olímpicamente al genio de labios gruesos que se encontraba filmándole a él y al pelirrojo detrás del confort del sofá de la sala principal, pasó a dejarlo contra la pared exterior con la mayor brusquedad que podía, y que se vio recompensada después de que el de la Clase E gruñese por lo mismo y, en menor parte, por disimular cualquier tipo de gemido que pudo escapársele sin notarlo.
— ¿Vas a decirme que no aguantas nada, Akabane? —Jactándose en su oído, mordisqueó parte del lóbulo antes de pasar a rozar los labios contra su cuello—. Si tienes tanto miedo de hacerte daño, podemos detenernos.
—Yo no soy el que no puede faltar a ninguna clase o algún club deportivo, ¿recuerdas?
Sólo como una medida adicional para ayudarle con la memoria, le rodeó con un brazo para aprovechar a hacerle notar parte de las zonas que debían haber quedado resentidas por la pelea de —en un principio— exhibición en las cercanías de la escuela.
Si en la guerra y en el amor todo era válido, ¿por qué no habría de serlo también en el verdadero duelo físico que acababa de desatarse?
Hey de nuevo! Quizá la historia habría terminado diferente si Seo hubiese sido una fangirl... o Ren (?), o si tuviese la oportunidad de hacerlos más extensos si el tiempo & el internet limitado no me traicionasen :'D (?). Sea como fuese, me es raro que haya quedado algo conforme x'3, aún cuando sé que el lime deberá esperar para algún otro momento... o por un OneShot aparte~.
Narrar una pelea física sobre un par así creo que no habría tenido mucho chiste (y habría sido como... medio-interminable xD), por lo que decidí jugar un poco con los contextos para variar 7v7 —al igual que puede que haga con los temas que prometen drama... si se les toma literal 9.9—. Anyways, mañana estará el siguiente y absurdo capítulo :'3, que espero que guste tanto o más de lo que lo hizo este uvo(8).
Y sin nada más para decir... ¡Ciao-Ciao nvn7! ¡Grazie siempre por leer~!
