Capitulo 7.- The Man Who Sold The World

Nymphadora se enjugaba las lágrimas con una servilleta que se encontraba en la mesa. Hace mucho, mucho que la chica no reía así.

-Muy buena, eres muy gracioso en un principio pensé que tu nombre Bug era falso pero con esto se que lo es- dijo la chica riéndose como una niña pequeña.

-No, es enserio soy tu ángel guardián suena estúpido pero lo soy.-

-¿Y tus alas o esa corona flotante?- pregunto Dora arrugando la servilleta

Bug suspiro cansado de que la chica no entendiera.- Te embauque no soy un ángel, soy un fantasma- dijo este viendo a la pelirrosa fijamente. – Mi nombre es Adam Plenkov, pero tú puedes decirme Bug.

-¿Cómo diablos esperas que te crea?- dijo está incrédula.

-Nadie más me puede ver, tu verdadero nombre es Nymphadora pero odias ese nombre aun que es bastante bonito debo decir y en estos instantes pareces una loca- finalizo este.

-No puedo creerlo no puedes llegar y decir soy un fantasma de nombre Bug ¿y qué haces aquí, no deberías estar en la luz o algo así?.

-Nop, aun no.

-¿Por qué no?.

-Todo a su debido tiempo, pero ya que estoy aquí puedo ayudarte con tu poema- dijo este viéndola con una sonrisa suspicaz .

-Un fantasma ayudándome con mi poema, este día no puede ser mejor- dijo Dora con tono sarcástico – vale si, solo estoy nerviosa eso es todo

-Entonces si no era eso, ¿Qué te pone nerviosa?.

-Es la persona que lo oirá- dijo Dora con un ligero tono carmesí en sus mejillas

-Espera ya se- dijo este viéndolo con una sonrisa traviesa. – Remus el caricortado te pone nerviosa.

El sonrojo exagerado de la chica fue respuesta suficiente para Bug.

-El que no arriesga no gana Nymphadora, el es el hombre lobo y tu eres Alicia, si el hombre lobo pudo arriesgarse a invitar a Alicia al país de las maravillas, Alicia también puede arriesgarse a entrar del otro lado del espejo

-¡Qué tipo de analogía es esa!-

-La analogía de Bug Plenkov, le encantara tu poema de eso estoy seguro

-No sabes ni siquiera de que trata.-

-Los fantasmas tenemos ojos en muchos lados- dijo este con una sonrisa traviesa –deberíamos tomar algo no lo crees, un poco de moloco plus no me vendría para nada mal

-Eres un fantasma ustedes no pueden tomar

-Si tú me lo ofreces si puedo, un pequeño hoyo en esto, ahora ve por ella yo guardo los lugares.- Dora lo vio con molestia, pero era una molestia falsa, en realidad se divertía con Bug aun que apenas lo conozca, la chica se dirigió a la barra de madera que se encontraba en una esquina oscura.

-¿Qué hay?, me das dos moloco plus

-Tonks ¿qué hay?- dijo una voz gangosa conocida muy conocida por Nymphadora, Remus

-John, hola-

-¿Cómo has estado?- pregunto limpiando un vaso con su mohoso mandil

-Perfectamente, fresca como una lechuga y tu John como van las cosas en el lugar

-Exelentemente, oí que vas a participar en el concurso- dijo este guardando el vaso debajo de la barra –vienes con Charlie – Dora veía como Remus llenaba el vaso de moloco plus, en la barra había una especia de manguera de la cual al presionar el gatillo salía el liquido blanco.

-Um, no vengo en realidad con otra persona- dijo dudativa Dora.

Remus subió la mirada, buscando alguien más sentado en las mesas que estaban frente al estrado, pero no había nadie.

-Pues no quiero desilusionarte preciosa, pero creo que tu compañía te abandono- dijo este acercándole el vaso de vidrio con el contenido blanco a la chica. Bug tenía razón se preguntaba la chica pero joder, los fantasmas no existen están en otro plano existencial ¿no?

-um…

-En diez minutos más será el concurso, deberías prepararte- dijo rompiendo Remus rompiendo el silencio

-¿Cuánto te debo?- pregunto mecánicamente Dora

-Va por la casa, pero si pierdes el concurso tendrás que pagarme e invitarme un trago eh Nymphadora- dijo Remus viéndola divertido, la chica le regalo una sonrisa, se dirigió a su mesa tal vez Bug ya no estaría, solo era un extraño tímido que quería algo de compañía ¿verdad? Si, Bug debe haberse ido…

-Nymphadora trajiste mi moloco- dijo Bug con una sonrisa

-¡Qué diablos!- Dora sintió que el color de la cara le competía con la leche

-¡Mi leche Nymphadora!- dijo Bug con el labio inferíos levantado en un puchero –te dije que me la invitarías, apuesto que ese caricortado hizo que se te olvidara

-Tu… tú no eres…- dijo la chica alejándose de la mesa

- Real, sí, solo tú me ves- dijo Bug con suficiencia

-¿Disculpa, ves a alguien más aquí?- pregunto Dora a un chico de cabello rojo fuego que pasaba por su lado, el chico de cabello fuego inspecciono la mesa de Dora la analizo detenidamente, Dora espera el veredicto, pero el chico de cabello de fuego la volteo a ver extrañado.

-¿Cuánto synthemesco consumiste, chica?- pregunto alejándose de Dora

-Por todos los diablos, eres un fantasma- murmuro Dora para sus adentros dejando la leche en su lugar, Bug la miro con una sonrisa gamberra tomando la leche.

-A tu salud Nymphadora- alzo el vaso dándole un trago.

La pelirrosa cayó en peso muerto en la silla que se encontraba al lado de Bug, el chico sorbía los últimos tragos del moloco, dio un gran eructo y se limpio los bigotes de leche que quedaban arriba de sus labios con el dorso de su mano.

-Yo te dije, pero mira el lado positivo, hoy no es un día normal- dijo con una sonrisa – te quedan cinco minutos Dora será mejor que vayas practicando, leí tu poema mientras coqueteabas con el caricortado.-

-Yo..yo… ¡no estaba coqueteando con nadie!- dijo molesta Dora, la chica comenzó a buscar su cuaderno el cual vio abierto frente a Bug –¡hijo de perra! Quien te dio permiso de leerlo – protesto la chica tomando su cuaderno.

-Esta bonito tu poema, le encantara- dijo mirando a Remus en la barra – dos minutos Nympha

-No me llames así- dijo la chica leyendo su poema

-Ya es hora Nympha, prepararte.- dijo con sonrisa autosuficiente Bug

-Bug-dijo Dora con los ojos en su cuaderno – me recuerdas a ese violador que secuestro a una chica llamada Polly, el hombre hablaba pero no violaba, ¿eres su fantasma?.-

-hahahaha quisiera pero no, yo fui mucho peor- dijo el chico bajando la mirada. –por cierto, ¿no llevaras tu saxofón?.- Pregunto Bug apuntando al instrumento

-um… leeré un poema, no creo que vaya bien que toque a mi viejo saxofón.- dijo viendo decepcionada a su saxofón

-Dora vete al estrado, detrás de las cortinas- dijo un chico con cabello de punta color verde, tenían un delantal que decía con letras chatas La sirena desmembrada el chico tenía la cara llena de porquerías como diría Andrómeda, los brazos estaban llenos de tatuajes, en su cara podía leerse tatuado púdrete.

-Gracias Eddie- dijo la chica tomando su libreta dirigiéndose a las escaleras del estrado

-Suerte- grito Bug con los pulgares arriba

La chica estaba detrás de las viejas y mohosas cortinas purpura que estaban en el estrado, roídas no había ni siquiera necesidad de ponerla igual la gente la veía pero daba igual solo quería decir su poema en voz alta y drogarse con la moloco plus,

-Castiga, exhausto, el poste tosco y recto, e insiste, infausto que ha visto los espectros.- murmura Dora para sí misma, las personas que estaban a su lado la veían extrañados, solo la chica sabia que significaba en un tiempo hace mucho mucho tiempo sufría de pánico escénico lo que la llevo al tartamudismo pero su padre le decía que no había que temer, una y otra vez la hacían decirlo en voz alta si lograba decirlo sin tartamudear lograría presentarse en público y no volver a tartamudear.

(Yo fui el hombre que vendió al mundo sabes…)

La chica abrió los ojos que no noto que había cerrado, las personas a su lado la veían más extrañados que antes una chica con una gran pircing en su labio inferior se acerco a ella preocupada,

-¿Estás bien?- pregunto, tenía grandes lentes, su cabello morado peinado en chongo como un capullo esperando abrirse le daba aire de bibliotecaria desquiciada, Dora asintió con la cabeza.

-Si solo estoy un poco nerviosa-

-No tienes de que preocuparte, no son tan rápidos cuando se trata de arrojar las botellas de leche del mostrador- dijo con una sonrisa – y si algo paso, Eddie dejo una silla en el estrado, puedes cubrirte con ella. -¿eres tú la primera?

- A mal paso darle prisa- dijo Dora seria, las dos chicas estallaron en risas, no tenían nada de gracioso lo que dijo la pelirrosa pero eran risas nerviosas, risas histéricas.

-Jane Corcoran- dijo la chica presentándose

-Dora Tonks- dijo limpiándose las lágrimas con el dorso de su mano

-Mucho gusto Dora, y por cierto rompete una pierna, sigues tu- dijo Jane señalando a Eddie él cual llamaba a Dora, la chica ya de por si pálida de nacimiento se puso del color del moloco. Sentía su corazón latir mas rápido tal vez así se sentía la adrenalina, cosas vomitaban dentro de ella. Dora camino lentamente al estrado, la luz le quemaba los ojos amarillo un amarillo muy potente, todos los adolescentes y adultos la veían seriamente y con carcajadas busco con la mirda a Bug el cual estaba en la misma mesa donde había estado hace rato, Bug la veía con una gran y ensanchada sonrisa el chico le gritaba ''suerte Nympha, ¡SUERTE!, la chica se sentía nerviosa pero si algo aprendió esa noche es fingir, fingir ser valiente.

-Lame sus heridas, lo acompaña en la soledad, lo quiere cuando ya nadie lo soporta. El prometió estar a su lado, ''vamos al árbol del ahorcado a buscar a mi doncella''. El lobo y el perro cargando las quejas de la humanidad, si te vas te esperare junto al árbol del ahorcado, la doncella de cabellos rubios y ojos como el ocre, mi amo, ella aun nos espera. Canto y yo ladro

Dora termino el poema, volteo a ver a su público el cual no hablaba, no susurraba, estaba para lo peor, en los próximos 14.6 segundos no hubo ninguna botella hacia el estrado, asi que estaba bien. Jane Corcoran comenzó a aplaudir, Bug gritaba ''!Bien Nympha! Los dejaste atonitos, ¡UHHH! Siii. Uno a uno el publico aplaudió, Remus aplaudía con enjundia unos chiflaban podría jurar que vio un encendedor en el aire, la chica sonrió, inclino la cabeza y se fue detrás del estrado.

-fue genial y no te lanzaron botellas Dora- dijo Jane

-suerte, rómpete una pierna.- dijo Dora bajando las escaleras

Dora se sentó junto a Bug el cual seguía alabándola.

-se que eres un fantasma ya lo acepte, pero cállate por el amor de Dios-

-fue genial Dora, le encanto al caricortado- dijo abrasando a la pelirrosa

-gracias Bug.- dijo esta dándole pequeñas palmadas en la espalda

-hubieras tocado tu saxofón- dijo este señalando la maleta

-no, no quiera que me aventaran después sillas y tarros de la vieja cerveza.-

-um…

-cállate y mejor oye los poemas de los demás.-

Jane vio a las personas, como si fuera un radar localizo a Dora y le dedico una media sonrisa.

-No olvido, es contradictorio, son quimeras o dragones, el punto es que queman mi corazón. ¿Curioso, no?, intente desacerme de mis memorias, pero regresan como cicatrices de errores. Dile a todo el mundo que estoy loca y ven con pegamento y pega mis cicatrices e inhala el pegamento conmigo… ¿Estoy drogada? Imposible…. ¿tú también ves mariposas?

Jane vio al público seriamente y murmuro un gracias, se fue lentamente del estrado, Dora le levanto los pulgares y aplaudió, Bug silbo, los demás aplaudieron y silbaron junto que Bug.

Fueron solo Nymphadora, Jane y otros nueve chicos que recitaron sus poemas. El concurso había llegado a su fin después de una hora. Eddie se paro en el estrado, su cara se veía espectral con las luces amarillas.

-Gente, el ganador del primer concurso de la sirena desmembrada es…

-Serás tú Nympha- dijo Bug con los dedos cruzados

-No hagas eso, es de maricas- dijo Dora con una sonrisa

-Jane Corcoran- dijo aplaudiendo Eddie con una fingida sonrisa. Todos aplaudieron, unos silbaron, encendedores en el aire y una chica desilusionada.

-Me gusto mas el tuyo Nympha- dijo Bug dándole palmadas en la espalda, Dora se levanto de su asiento y se dirigió a la salida, había demasiada enjundia tuvo que empujas a varias personas recibiendo a cambio algunos pisotones. La chica salió como pudo del Bar, Bug ya la esperaba afuera.

-¿Estás bien?- pregunto el chico viéndola seriamente

-Jodidamente bien- dijo la chica con una fingida sonrisa

-Aprendiste rápido

-No, solo fingía que aprendía- los dos se vieron por un momento, ambos se destornillaron de risa.

-Ya vámonos- dijo Bug poniendo su brazo alrededor de los hombros de la pelirrosa

-¿Vamos?- pregunto la chica con las cejas alzadas

-No tengo a donde ir, y no me iré hasta solucionar ciertos problemas que tienen que ver contigo.- dijo con una sonrisa

-tonto- murmuro la chica caminando por el muelle con el fantasma

-Sabes, yo fui el hombre que vendió al mundo- dijo con una melancólica sonrisa

-Esa es una canción de Nirvana.-

-Una de mis favoritas, me hace sentir a años luz de aquí.-