Chris acabo fácilmente con aquellos tres zombis, sonrió orgulloso de sí mismo, sabía que era ben tirador, tenía premios que lo demostraban, su marca personal era la más alta del equipo, pero nunca estaba de más demostrar que tan bueno podía llegar a ser si tenía tiempo de apuntar. Desenfundar y disparar no era su espacialidad, era la de Barry, incluso Zafiro tenia mejor habilidad que él en esa situación.
Abrió la puerta con el grabado de la espada, se trataba de una habitación solamente, un librero, una cama y un simple escritorio con una libreta encima de él. Chris tomo la libreta, en realidad se trataba de un diario. Pasó las hojas llegando a las últimas anotaciones, el dueño parecía tratarse de un cuidador de ese lugar. Hablaba de unos experimentos y un accidente en un laboratorio, experimentos que habían escapado.
Chris guardo el diario en una bolsa de su chaleco. Aún no tenía las cosas completamente claras, pero estaba seguro que ahora tenía una pista muy importante para resolver aquel enigma.
Wesker habia permanecido oculto detrás de la balaustrada de la primera planta de la mansión, pensando paciente en su siguiente plan de acción. Conocía los laboratorios mejor que nadie, pero apenas había estado un par de ocasiones en la mansión. El lugar entero era una trampa, un lugar construido por un arquitecto por encargo de un anciano loco, obsesionado con las conspiraciones y los espías, muy de moda a finales de la década de los años 60. Apenas hacia un par de días que había recibido sus órdenes, y pensaba llevar al equipo Bravo y Alpha a los terrenos de la mansión y después a la mansión para comenzar con la limpieza y la recabación de datos. Tenía todas las llaves maestras y los códigos necesarios, esto le abriría la mayoría de las puertas. Pero la puerta del patio no se abriría así de sencillo, era una cerradura de rompecabezas, y sin todas las piezas sería imposible moverla. Aquella puerta era su acceso más rápido a los laboratorios, eso o dar un rodeo por el bosque.
Es algo que no pienso hacer. Esos perros se me echarían encima antes de que avance dos metros. Además, si los 121 han logrado escapar...
Sabía perfectamente de que eran capaces los 121, lo había visto con sus propios ojos hacia eso de un año o dos, un guardia novato había cometido el error de cercarse demasiado a las jaulas que los contenían, el pobre había muerto antes de que siquiera pudiera abrir la boca para pedir ayuda.
Había perdido comunicación con los ejecutivos de la mansión hacia 6 semanas, la última llamad que recibió fue de un directivo que había ocultado las 4 heráldicas en un desesperado intento de aislar la mansión de los infectados, y evitar que entraran. Pero a esas alturas ya todos estaban infectados y sufrían de un delirio de manía paranoica, uno de los efectos secundarios del virus. Sabia por la llamada que había recibido que las heráldicas estaban ocultas solo donde Spencer podría encontrarlas, Wesker sabía que el anciano estaba loco por los mecanismos secretos, lamentablemente no tenía demasiada información de la mansión. Jamás pensó que la necesitaría. Sabia de algunos de los escondrijos de la mansión, pero no tenía tiempo de ir a todos lados.
Sonrió para sus adentros, ¿quién dijo que tenía que hacerlo todo él? Había dejado de lado a los S.T.A.R.S. para idear un nuevo plan, estaba seguro de que no podía confiar en Chris para ese trabajo, era demasiado temerario, y no conocía lo suficiente a Jill como para utilizarla, tampoco confiaba en que Zafiro pudiera cumplir con aquello. Pero Barry Burton, el buen Barry era una persona en la que todos los miembros confiaban. Podría tener a todos los S.T.A.R.S. correteando por la casa, mientras el activaba el sistema de autodestrucción y salir de aquel lugar, misión cumplida.
Se puso en marcha, sintiéndose emocionado por comenzar con aquella pequeña aventura.
Habían regresado a la casa, intentarían abrir las puertas en su camino de regreso a la recepción de la mansión. La primera puerta que intentaron abrir estaba cerrada, había un casco grabado en la cerradura, ni siquiera Jill pudo abrirla.
La siguiente puerta que intentaron, se abrió con facilidad, era una sala en forma de U, el graznido de un cuervo las puso en alerta. Aquella estancia tenía al menos una docena de cuervos posados en la barra de las luces.
Jill decidió ignorar la estancia, no había nada de interés realmente, solo era una galería de arte, Jill observo los cuadros sin entender por qué alguien se había molestado en hacer una galería para aquellos cuadros, no es que fueran malos, pero tampoco eran excepcionales. Un bebe, un niño pequeño, un hombre de mediana edad... además debajo de cada cuadro había un interruptor, supuso que serían para las luces, o al menos eso pensó hasta que vio los interruptores que indicaban "luces" justo al lado de la puerta.
Jill se acercó al cuadro al lado de la puerta. Se titulaba "de la Cuna a la Tumba". No había ningún interruptor debajo, por lo que Jill pasó al siguiente. Zafiro permaneció observando el cuadro con atención.
- Esto me parece sospechoso- murmuro Zafiro , Jill acciono el interruptor. Ambas escucharon un chasquido eléctrico, y los cuerpos levantaron el vuelo, dirigiéndose hacia ellas.
Zafiro abrió la puerta dispuesta a salir de ahí cuanto antes, Jill se apresuró a salir detrás de ella. Ambas respiraron agitadas. ¿Qué demonios había pasado?
- La barra de apoyo- murmuro Zafiro sentada aun en el piso- este maldito lugar acabara por matarnos por su cuenta si los zombis no lo hacen.
- A mi juicio parecía una trampa muy elaborada- murmuro Jill poniéndose de pie- eso quiere decir que hay algo importante ahí
- Bien entremos y rellenemos de plomo a esos cuervos
- Eso es muy obvio, además no podemos darnos el lujo de malgastar munición, tiene que haber otra manera
- ¿Qué hay de esos interruptores? El chasquido se escuchó después de que accionaste, de toda la sala solo el primero no tiene interruptor, pero si un título más elaborado que solo "un recién nacido" o "un infante" ...- Zafiro dejo de hablar de pronto- no puede ser – susurro tallando sus ojos
- El primer cuadro... "de la Cuna a la Tumba" ... piensas lo que yo ¿no es así?
- Creo que si- respondió Zafiro
- esperemos a que se posen de nuevo, entrare y probare suerte, tú permanece en la puerta y si alguna de esas cosas vuela, dispara.
- Rebecca, soy yo, abre la puerta!
Chris escucho como algo pesado se movía detrás de la puerta, Rebecca abrió un poco y Chris se apresuró a entrar. Saco el diario del bolsillo de su chaleco.
- Encontré esto, ¡parece que hacían una especie de investigación!
- Virología- respondió Rebecca- tenías razón, estos documentos fueron algo útiles, aunque tengan 10 años de antigüedad
- Aquí dice de un accidente en uno de los laboratorios que hay aquí, ¿crees que el virus siga siendo peligroso? El que escribió esto se convirtió en una de esas cosas en 9 días
- ¿Cuándo presento los primeros síntomas?
- 24 horas, parecía quejarse de picores ... crees que podamos estar infectados?
- No lo creo... si el virus siguiera activo aun ahora, a estas alturas todo Raccoon podría estar infectado- respondió Rebecca
- Tenemos que encontrar a los demás, si entran al laboratorio sin saber que hay ahí. No quiero ni pensarlo, tenemos que irnos de aquí... sé que es peligroso, pero necesito que me acompañes, puede que ocupe dispararle a la cerradura de una puerta para volver a la recepción, pero necesito que alguien vigile mis espaldas de mientras
- Lo hare- respondió Rebecca decidida- vamos entonces
Chris regreso a la puerta que había cerrado accidentalmente cuando se encontró con el primer zombi, tiro con fuerza del pomo, pero esta parecía no moverse en absoluto.
- Échate para atrás- le dijo a Rebecca, disparar a una cerradura no era tan fácil como lo hacían ver las películas, la bala podría rebotarle y herirlo.
Chris disparo en contra de la cerradura, astillando la madera de la puerta, Rebecca le dio aviso de que otro de los infectados se aproximaba. Salió del corredor jalando a Rebecca detrás de él, y cerrando la puerta tras de sí.
Observo el amplio corredor y las puertas que no había inspeccionado, además del cuerpo tendido de espaldas con la mitad del cráneo esparcido por el suelo, al menos estaba seguro de que otro de los S.T.A.R.S. había pasado por ahí, posiblemente en su búsqueda. Podrían estar en cualquiera de las dos puestas que tenía enfrente.
O podrían haberse marchado, no puedes llevar a un compañero desarmado a un área no explorada, sería poner a Rebecca en riesgo.
- Volvamos a la recepción- murmuro al fin marchando al salón comedor, con Rebecca avanzando detrás de él.
Barry pasó por encima del cuerpo del zombi que acababa de aniquilar, había comenzado a buscar comenzando por la puerta del fondo solo por mero instinto. La puerta demostró estar firmemente cerrada, y los moratones de su hombro lo demostraban, había continuado por un obscuro pasillo hasta unas estrechas escaleras que lo habían llevado a la cocina, era obvio que Chris no estaba por ahí.
La capa de polvo media al menos un dedo de espesor, y no se veían huellas de que alguien además de él hubiera pasado por ahí.
Estaba por marcharse de ahí cuando escucho un sonido metálico al fondo de la cocina, se trataba del ascensor que había visto también en la planta de arriba, había esperado que no funcionara, ya que no había obtenido respuesta cuando pulso el botón antes. Permaneció atento con el arma en alto, dudaba que alguna de esas cosas fuera lo suficientemente inteligente para abrir la oxidada puerta de metal del aparato, y mucho menos para presionar los botones. Pero podría tratarse de algún miembro del equipo Bravo, o alguien que vivía ahí y que le pudiera decir qué demonios estaba pasando.
Wesker bajo el revólver al ver salir a Wesker del ascensor, una oleada de alivio le recorrió todo el cuerpo.
- Barry, justo a quien estaba buscando! - exclamo sonriendo ampliamente
- Wesker! ¿Dónde te habías metido? Creímos que habías sido atacado por una de esas cosas, porque te marchaste
- Bueno, tenía unos asuntos que atender, ya sabes, asuntos del cuerpo
Barry lo miro como si se tratara de una broma, una para nada graciosa.
- En fin, vayamos al grano, necesito que me ayudes con una cosa muy importante- dijo acomodando sus gafas de sol- ¿alguna vez has escuchado hablar de White Umbrella? No? bien, se trata de una rama de la empresa Umbrella, que se dedica principalmente a la investigación biológica... recientemente ha ocurrido un accidente en uno de sus centros de investigación, que precisamente se trata de esta misma mansión, mis amigos de White Umbrella me llamaron para ayudarlos a limpiar el desastre y destruir las pruebas, como sabrás, no pueden dejar que esta información se filtre a los medios ni a la policía, pero para llegar a los laboratorios necesito de unas llaves, en realidad son 4 placas, más o menos del tamaño de una taza con los grabados del sol, la luna, las estrellas y el viento, necesito que me ayudes a buscarlas.
- ¡¿Estás loco?!- gruño Barry- dices que todo este embrollo y las muertes de Raccoon por causa de estos monstruos ha sido a causa de un accidente de investigaciones clandestinas de Umbrella?! ¿Y aun así esperas que te ayude a destruir las pruebas?
- Si básicamente- respondió Wesker con calma, sabía que el viejo Barry reaccionaria así
- Eres un hijo de...
- Escucha Barry, realmente no tienes muchas opciones- respondió sin inmutarse- en este momento mis amigos de White Umbrella están frente a tu casa, vigilando a tu esposa y a tus hijas- Barry se quedó helado, Wesker pudo notar como la cara del gran hombre palidecía, empuñando el arma con fuerza- Puedes dispararme si quieres, pero si no me comunico con ellos pronto, tienen órdenes de proceder con la operación de igual manera, siempre podrás disculparte frente a las lapidas de tu familia.
Wesker noto como el cuerpo de Barry estaba tenso por la rabia e impotencia que sentía en esos momentos, sabía que, para él, su familia lo era todo en la vida. Barry agacho la cabeza. derrotado, dejando caer los hombros.
¡Bingo!
Wesker saco un puñado de llaves unidas por un aro. Saco una y se la entregó a Barry.
- Esta llave debería de abrir a mayoría de las puertas de la otra ala de la mansión, al menos las más importantes.
- Chris, Jill y Zaf?
- Puedes decirles que te ayuden en tu búsqueda, que encontraste una vía de escape, pero ocupan esas llaves... estarán encantados de ayudar al buen amigo Barry, aunque, deberías de pensar muy bien cuanta información les brindas, no quisiera encontrarme en una situación delicada... como con un tiro por la espalda, tu entiendes. - suspiro Wesker – encuentra esos grabados, entrégamelos y tu mujer y tus hijas serán libres
- ¿Dónde estarás?
- Estaré cerca, te lo aseguro- sonrió Wesker
- No.… no te olvidaras de informar verdad? ¿Les dirás que te estoy ayudando? - el tono de súplica lleno de satisfacción a Wesker
- Tú solo haz lo que te digo, y te aseguro que tu familia estará a salvo. - respondió Wesker subiendo de nuevo al ascensor, dejando a Barry a solas.
- ¡Una menos! - exclamo Jill Triunfal chocando los puños con Zafiro , habían encontrado la placa con las estrellas en la sala de las pinturas, justo detrás del último cuadro que cayó de su lugar después de haber accionado todos los interruptores en orden. - deberíamos volver justo por donde llegamos, y probar suerte con las demás puertas que podamos abrir.
Zafiro asintió y se pusieron en marcha, probando suerte con la puerta que habían pasado por alto justo al final del corredor de las pinturas campestres. Se trataba de una habitación cuadrada con el techo muy alto, y paredes de mármol blanco con detalles dorados. Esta habitación las condujo a otra habitación más amplia con un techo un poco más bajo.
Estaban completamente solas en aquella estancia, Jill inspecciono la habitación con detalle, una mesa de café ovalada al cetro de la estancia, y una alfombra oriental justo debajo de esta, y una escopeta apoyada en un par de ganchos en la pared, ligeramente iluminada por unas lámparas que emitían una luz muy tenue.
- ¡Por favor que este cargada! - suplico Jill tomándola en sus manos, los ganchos que la sostenían se desplazaron hacia arriba, y escucharon como si algo metálico se moviera en las paredes.
Zafiro levanto su arma y apunto en todas direcciones, la estancia estaba exactamente igual que antes, ningún cuadro se cayó, ningún ave salió graznando de los rincones.
- Deberíamos marcharnos- susurro Zafiro
- Pienso lo mismo- respondió Jill después de inspeccionar al arma, se trataba de una Remington M870, el modelo que utilizaban los S.T.A.R.S., estaba en excelente estado, y completamente cargada. - no parece haber nada más aquí, regresemos.
Salieron cerrando la puerta detrás de sí.
- Con suerte Barry ya habrá revisado el resto de las habitaciones de la otra ala, podremos revisar la planta superior, buscar a los demás miembros del equipo Bravo y al resto del Alpha y largarnos de aquí.
- Suena bastante fácil- murmuro Zafiro tomando el pomo de la puerta para salir de ahí... mas no se movió
- ¿Qué pasa?
- El cerrojo esta puesto- murmuro
- No puede ser, acabamos de entrar por aquí- murmuro Jill tirando del pomo, obteniendo el mismo resultado, observo el espacio entre la muerta y el marco, efectivamente, el cerrojo estaba puesto, y uno muy grueso.
- Esto no me ... – Zafiro dejo de hablar cuando una fina lluvia de polvo comenzó a caerle encima, al tiempo que el sonido de un mecanismo al ser accionado comenzó a inundar el cuarto, Miro hacia arriba desconfiada- Jill... no creo que esto sea bueno
El techo elevado estaba comenzando a bajar, el mármol de las paredes comenzaba a hacerse polvo.
- ¡Mierda! - exclamo Jill regresando a la otra puerta, estaba tan cerrada como la primera.
- ¡¿Ahora qué?!
- ¡Quédate atrás! - exclamo apuntando la escopeta contra la cerradura de la puerta de salida, disparo, la fuerza del impacto astillo la madera dejando a la vista lo que Jill temía, la barra de metal cubría la puerta hasta la mitad, jamás la movería a disparos. – podría debilitarla y derribarla después
- Jill! - exclamo Zafiro – oh, no podemos morir de este modo! Tenemos que...
- Jill eres tú?!- la voz de Barry se escuchaba al otro lado de la puerta- Jill? Zaf?
- Barry!- Exclamo Jill con alivio- ¡oh Barry, no hay tiempo, derriba la puerta, ya!
- ¡Quédense atrás!
La puerta se estremeció un par de veces, pero a madera resistió, Jill suplico en silencio, el techo estaba a metro y medio sobre sus cabezas. El sonido del tercer impacto fue seguido por el de la madera astillándose y saltando en pedazos. Barry les tendió la mano jalándolas literalmente para sacarlas de ahí.
Los tres cayeron al piso mientras a sus espaldas la puerta era aplastada por la pesada placa de concreto. El techo llego al suelo levantando una nube de polvo.
- ¡Casi terminan hechas sándwich! – exclamo Barry viendo la placa de roca sólida que ahora ocupaba todo el espacio de la habitación
- ¡Oh Barry! - exclamo Zafiro - gracias, gracias, gracias!
- ¿Están bien?
Jill asintió, mirando la escopeta en sus manos, había sido demasiado confiada, ahora de verdad se preguntaba cómo diablos iban a salir de esa casa.
Justo como Chris esperaba, la recepción de la mansión estaba completamente sola. Momentos antes había escuchado un sonido extraño, como el de una puerta muy pesada cerrándose, permaneció a la escucha, pero el sonido no se repitió.
Observo a Rebecca aun intranquilo, debía buscar un lugar seguro para ella hasta que pudiera conseguirle un arma.
- Esto solo nos deja con el plan B
- Y cuál es el plan B
- Y como voy a saber- suspiro Chris- Regresemos a ver que hay en el corredor que dejamos atrás- dijo finalmente, ambos regresaron al salón comedor, inundado enteramente por el tic tac del reloj.
Las botas de Chris pisaron algo, como un trozo de escayola pintada, lo removió con la punta de la bota, cerca había tres trozos similares.
- ¿Esto estaba ahorita que pasamos? - le pregunto a Rebecca
- No lo sé, ¿es importante?
- Realmente ya no sé si lo es o no, cualquier cosa podría ser una pista- dijo rodeando la mesa, ahí, justo del otro lado del reloj, estaba una pila de restos de escayola que antes pudieron ser una estatua. Ahora no era más que basura. - no parece haber nada de interés- murmuro removiendo los escombros- sigamos.
Regresaron al corredor donde aún estaba el cuerpo del infectado tendido de espaldas, con la mitad de la cabeza embarrada en el suelo. Chris se dirigió al otro lado, hacia una puerta de madera con intrincados adornos tallados, en la cerradura estaba la imagen grabada de una espada, Chris le dio la llave a Rebecca para que abriera, mientras el vigilaba el corredor.
La puerta daba a un pequeño bar de copas con un piano de cola cubierto por una delgada capa de polvo, por lo demás estaba completamente vacío.
- Rebecca, escucha, tengo que seguir registrando el resto de la casa... pero...
- Entiendo- respondió ella tranquila- no tengo un arma, y si te metes en problemas, solo seré una carga
- Yo, no quería hacerte sentir mal
- Está bien, lo entiendo- sonrió – pero si patea el trasero un problema matemático no me vengas llorando ¿está bien?
- Está bien- respondió Chris sonriendo- cierra la puerta con llave, llamare a ella cuando regrese ¿está bien?
- Ten cuidado Chris
- ¿Y el símbolo de las estrellas ya estaba aquí? - pregunto Barry observándola placa de metal que tenía enfrente
- No, la encontramos en otro cuarto con trampa- respondió Jill- pienso que tal vez deberíamos buscar juntos el resto de los emblemas
- Pudiera ser... pero... aún tenemos mucho que cubrir, y solo somos tres, avanzaríamos más separados, al menos hasta encontrar a Chris y Wesker, o a algún otro miembro del equipo Bravo.
- ¿Crees que… Chris y Wesker aun estén con vida? - pregunto Zafiro
- Estoy seguro... encontré varios cuerpos en la otra ala de la mansión, todos con un tiro limpio en la cabeza, estoy seguro que fue alguno de ellos, de igual manera deberemos extender nuestra búsqueda a la planta alta de la mansión también.
- Barry... estas bien- pregunto Jill – luces algo cansado
- Estoy bien, es solo que estoy preocupado por Chris, fue mi compañero en las fuerzas aéreas y buen amigo ¿sabes? - respondió- regresare al otro lado de la casa y comenzare a buscar en la planta alta, ustedes podrían revisar la planta alta de este lado. Mientras usemos el sentido común estaremos bien... sabemos que esto está lleno de trampas.
Barry se marchó ates de que ambas pudieran decir algo al respecto, Jill miro a Zafiro , cuestionándola con la mirada.
- ¿También lo notaste no? - pregunto
- Barry esta raro... un poco retraído... no creo que sea solo preocupación por Chris lo que lo tiene así
- Tal vez encontró a Chris o a Wesker muertos y no quiere decirnos
- O algún otro del equipo Bravo- murmuro Zafiro - o el mismo teme que no saldremos vivos de aquí
- Como sea, ¿qué debemos hacer ahora?
- Encontrar los demás símbolos- respondió Zafiro entregándole el arrugado mapa que llevaba en el bolsillo- creo haber memorizado la planta baja de la mansión, tal vez te sirva, regresaré y registrare las habitaciones que nos faltaron cuando llegamos aquí, tal vez en la galería de los tapices azules encuentre algo más de utilidad en la puerta bloqueada por el escritorio
- ¿Crees que sea seguro?
- No, pero no tenemos alternativa... y Jill... que no te hagan sándwich por un arma, está bien
- Ten cuidado, registrare la planta alta, según esto parece haber unas escaleras aquí- señalo una habitación contigua – seamos prudentes esta vez.
Zafiro asintió e hizo un saludo militar antes de marcharse de ahí. Jill permaneció unos segundos más ahí, de pie, aspirando el tibio aire de la noche, ates de volver al frio y asqueroso aire del interior. Tenía que volver al interior, encontrar los símbolos y asegurar una vía de escape. O morir en el intento.
Zafiro regreso y comenzó a rebuscar en todas las puertas de habían dejado cerradas a su paso, movido el escritorio que antes les había bloqueado el camino, a un lado. Tan solo era una especie de bodega, donde había algunos cuadros amontonados, y estanterías con materiales de arte.
Regreso a la recepción, podría comenzar a rebuscar en la planta alta de la casa, según Barry había registrado la planta baja de la otra ala, y no había encontrado nada.
Recordó su comportamiento extraño y lo que había dicho Jill acerca de que posiblemente había encontrado a Chris o a Wesker muerto. O algún otro de los Bravo. Avanzo hacia la otra ala de la casa, quería comprobarlo, quería comprobar que nadie más hubiera muerto.
El tic tac del reloj la puso en alerta. No había más amenaza que él puso e incesante sonido. Sus botas patearon un trozo de escayola del piso. Se agacho para tomarlo entre sus dedos, no era nada realmente útil, aunque podría usarla como tiza para marcar las zonas que había explorado y no volver por el mismo camino.
Intento probarla en la pared, pero un sonido muy distinto al sonido del reloj llego hacia ella, era una especie de ¿piano?
Avanzo con sigilo al fondo del pasillo y abrió la puerta, el cuerpo de uno de esos infectados estaba derribado de espaldas en el piso, afortunadamente muerto. El sonido del piano sonaba más al fondo de ese corredor. Justo detrás de una puerta de madera con intrincados patrones talados en ella.
Tomo el pomo de la puerta intentando abrirla, pero estaba cerrada con llave. El piano se detuvo de golpe. Retrocedió un paso y levanto el arma.
- Chris?!- pregunto una voz desde adentro
- Rebecca? - pregunto Zafiro bajando el arma y acercando su oído a la puerta- Rebecca eres tú?
- ¿Zafiro?
- ¡Sí, soy yo! - respondió, la puerta se abrió desde adentro, Rebecca parecía muy feliz de verla. - oh por dios Rebecca! – exclamo abrazándola- estas viva!
- Pensé... temía... cuando Billy me dijo que caíste del tren... pensé que esos monstruos...
- Estoy bien, llegue aquí de causalidad huyendo de ellos- y ¿qué hay de ti? ¿Cómo saliste del tren? ¿Qué fue de Billy?
- El tren nos llevó a un complejo de Umbrella- respondió Rebecca- si supieras la cantidad de cosas que había ahí, además de esos perros y los infectados. Zaf, esto es algo más serio de lo que creemos. Apenas escapamos de ahí, y vine aquí, Encontré a Enrico y me dijo que los demás habían corrido hacia aquí.
- ¿Los demás? ¿El resto del equipo está aquí? ¡Debemos buscarlos!
- Lo siento... yo... prometí esperar a Chris aquí – murmuro Rebecca
- Chris? ¿Lo has visto? ¿Está con vida? - pregunto Zafiro tomando las manos de Rebecca
- Amm sí, no tiene mucho que se marchó- murmuro – me dijo que se había separado de los demás
- Tal vez ya se haya encontrado con Barry o con Jill- murmuro- pero... ¿por qué te quedaste atrás?
- Yo... perdí mi arma cuando huía de esos perros de camino aquí- respondió Rebecca apenada- me descuide y olvide que ya no protegían mis espaldas... pero me alegro de ello, tal vez esos perros lo hubieran matado, o los demás lo hubieran arrestado...
- ¿Entonces Billy sigue vivo? - pregunto Zafiro curiosa – creí que lo arrestarías?
- Yo... ahh- manoteo Rebecca – yo, decidí no hacerlo, mira, sé que suena extraño, pero... de verdad él no era culpable, el no asesino a esas personas
- Sospeche algo así- respondió Zafiro encogiéndose de hombros
- ¿Lo sabías? Entonces por qué...
- No en un principio, ¿pero... crees que un asesino desalado hubiera tratado de salvarme cuando caí del tren? Billy casi cae llevado por mi peso, y aun así se arriesgó.
- Lo deje marcharse- murmuro Rebecca
- Que nos garantiza que no lo buscaran para volverlo a arrestar
- Porque le diré a todos que está muerto – murmuro Rebecca sacando las placas de identificación de su chaleco de kevlar- debería ser suficiente para que lo dejen tranquilo
- Debería serlo – respondió Zafiro mirando las placas de identificación, Rebecca había cambiado tanto en tan solo 24 horas – ¿practicabas con el piano?
- Ahh, no soy buena en eso, lecciones de pequeña, quería ver si recordaba algo
- "Sonata claro de luna" de Beethoven- murmuro Zafiro tomando la partitura que estaba en el piano- a mi abuelo le gustaba tocar esta sonata ocasionalmente.
- Aun no consigo, además este piano esta extraño- se quejó Rebecca, Zafiro pasó los dedos por las teclas, mirándolas con extrañeza- ¿lo ves? Están demasiado duras, aun así, creo que lo estaba logrando - agrego sentándose en el taburete de nuevo.
Rebecca comenzó a tocar lentamente, Zafiro cerró los ojos disfrutando la melodía, un recuerdo vino a su memoria, escuchaba esa tonada a través de sus delirios febriles a causa de su asma. Su abuelo tocaba para ella cuando enfermaba.
- Zaf? - la llamo Rebecca sacándola de su trance- mira eso- señalo un hueco en la pared que antes no estaba ahí.
Zafiro desenfundo el arma y se acercó al hueco recargándose en la pared, estaba completamente vacío, salvo por un busto tallado de Beethoven con un blasón dorado en la base. Entro con sigilo, la luz que iluminaba la pequeña estancia entraba a través de una pared de cristal que daba a una especie de invernadero. Por lo demás no había nada de interés, pero que ocultaban en ese lugar, ¿qué tal si esa placa tenía algo más?
Tomo la placa dorada con facilidad, la pared detrás de ella comenzó a cerrarse, el pánico la invadió y volvió a colocar el blasón en su lugar, para su buena fortuna la pared se abrió de nuevo.
- No tocare eso – murmuro Zafiro saliendo de ahí- ya intentaron aplastare hoy por tomar algo que no debía- agrego, Rebecca entro a la habitación secreta, revisando el escudo- vi uno de estos en el comedor... pero creo que era de madera... ¿crees que pasara algo si los cambiamos?
- No lo sé, a menos que quieras intentarlo
- Pero, ¿y si Chris regresa? ¿O si aparecen esas cosas?
- El pasillo estaba despejado cuando llegue... yo podría
- Iré yo- respondió Rebecca decidida- no he hecho nada más que incomodar a Chris desde que me encontró... al menos quiero hacer algo útil
- ¿Segura que no quieres que te acompañe?
- Espera aquí por si Chris regresa, no tardare.
Encontró el cadáver de Forest en una pequeña terraza de la planta alta, se había quedado pasmado al verlo en un principio, su cuerpo inerte estaba lleno de múltiples heridas, como si alguien lo hubiera apuñalado con un cuchillo sin punta.
Cerró ligeramente los ojos mientras trataba de tomar la Beretta de los dedos muertos de Forest, rebusco en el cinturón de su compañero sacando tres cargadores completos de 9mm. El graznido de un cuervo hizo que se levantara de golpe. El animal estaba posado sobre el pasamanos de la terraza con algo rojo colgando del pico.
En animal graznó de nuevo dejando caer el trozo de carne en la baranda metálica, a este se le unieron más graznidos. Chris salió corriendo de ahí en cuanto escucho los aleteos a sus espaldas. Cerró a puerta detrás de si escuchando los graznidos frustrados de aquellas monstruosas aves. Se reprimió a sí mismo por haber sido tan descuidado, debió suponer algo así al ver las heridas y los múltiples arañones en el cuerpo de Forest, había sido devorado por esos pájaros del demonio.
Joseph devorado por perros, Forest por cuervos... qué sigue?
Tenían que salir de esa casa cuanto antes, cualquier cosa que estuviera ahí podría tratar de matarlos cuanto antes. Observo la Beretta que aun sostenía en su mano, al menos Rebecca podría defenderse ahora.
Se preparó para regresar al cuarto del bar donde había dejado a Rebecca.
- Chris! - la voz de la chica lo había sacado de sus pensamientos, Rebecca estaba de pie en las escaleras de la recepción, además no estaba sola, Zafiro estaba con ella.
- Rebecca! ¿Sucedió algo? ¿Qué haces aquí?
- Me puse a tocar el piano cuando te fuiste, y se abrió un cuarto secreto con un emblema en su interior, cambie ese emblema por del de la cocina, y el reloj se movió... detrás de él estaba esta llave, creí que podría alcanzarte antes de que te alearas demasiado, sé que me dijiste que me quedara ahí, pero... lo siento
- No te preocupes por ello- respondió Chris reuniéndose con ellas – veo que alguien más te encontró ... me alegra verte con vida Zaf
- Y a mí me alegra verte bien- respondió – Jill me comento que desapareciste
- ¡¿Jill? ¡¿está bien, ella, Barry, el capitán?!
- Wesker está desaparecido, Barry explora aquella parte de la mansión, y Jill esta otra- señalo ambas áreas- di con Rebecca cuando escuché el piano.
- Me alegro que estén bien- murmuro Chris con alivio- Toma, esto te será útil- le dijo a Rebecca entregándole el arma
- ¿De quién era? - pregunto tomándola, Chris se quedó serio un momento- Chris sé que soy una novata en el equipo, pero estamos en una situación delicada, ocultar información podría ponernos en peligro de muerte
- De Forest- respondió al fin – Kenneth también está muerto.
Rebecca cerró los ojos con angustia solo un instante.
- ¿Qué hacemos ahora? – pregunto
- Probaremos con otra puerta- murmuro Chris – vamos
Jill sostenía en su mano el emblema del sol, había comenzado a registrar la planta alta de la casa, afortunadamente para ella muchas de las puertas estaban abiertas, había llegado a una puerta de hoja doble con grabados circulares, al entrar descubrió una amplia estancia con 8 armaduras, 4 a cada lado. Dos coladeras en piso y un botón, y al fondo de la estancia una vitrina con el emblema dentro. Estaba segura que sería otra de aquellas trampas mortales de la casa.
Había tratado de imaginar los cientos de maneras en que aquella trampa podría matarla, pero no quiso correr el riesgo.
Todo problema tiene más de una respuesta Jilly
Se quedó meditando un momento, paso de largo vigilando las armaduras para que no trataran de matarla, sujeto su arma y golpeo con fuerza el cristal de la vitrina haciéndolo pedazos. Metió la mano con cuidado y extrajo el emblema.
Si me salto las reglas de esta casa, puede que logre sobrevivir a más de una trampa.
Encontraría el resto de los emblemas y aseguraría la salida de esa casa de locos, ¿qué habría más adelante? No lo sabía, pero no podía ser peor que aquel lugar. ¿O sí?
Wesker tenía en su poder el emblema del viento, después de hablar con Barry en la cocina había pasado junto a la estatua de escayola de la segunda planta, recordó que tenía un compartimento secreto, y para ahorrar tiempo de búsqueda, simplemente arrojo la estatua a la planta baja.
Había conseguido una joya de color azul, uno de los ojos del Tigre, cuando la coloco en su lugar, este se giró y revelo el pesado emblema de cobre.
Decidió permanecer oculto en lo que Barry se hacía cargo de encontrar los otros tres emblemas, había usado la llave del yelmo para ocultarse en un pequeño estudio justo al lado de la puerta del patio, desde ahí podía escuchar el ir y venir de los demás miembros de S.T.A.R.S. e incluso podía captar algunas de sus conversaciones. Todo estaba marchando a la perfección, incluso se había topado a Ellen Smith mientras registraba la biblioteca.
Se trata de la doctora Ellen Smith, si no te importa.
Había pasado a revisar el cuarto secreto de la mansión que tenía vista al helipuerto solo para comprobar el estado de este, y si podía servir como vía de escape. Fue entonces cuando salió tambaleante de entre las estanterías de la biblioteca. Había intentado salir con ella desde que se había trasferido a Raccoon City, atraído por su cabellera rubia platinada y sus piernas largas, siempre le habían agradado las rubias, y alguna que otra castaña, sobre todo si eran listas. Pero la maldita no solo lo había rechazado en más de una ocasión, tampoco se había esforzado en ser amable. E incluso le recordaba constantemente que ella era su superior, y se dirigiera a ella como tal.
Haberle estallado el cráneo con un par de disparos lo había hecho sentir satisfecho. No se consideraba un hombre frívolo, pero haberle disparado a esa maldita zorra había sido tan gratificante.
Wesker se desperezo y se levantó para mirar las estanterías de los libros, Virología, ADN, Genética, posiblemente si terminar echándose una siesta después de todo. Poso su mirada en un libro con cubiertas de cuero rojo, al fin algo no tan aburrido de leer en el título, aun cuando fuera algo tan ridículo como "águila del este, lobo del oeste".
¿Acaso no es eso lo que está escrito en la fuente?
Abrió el libro apresuradamente, el cual solo se trataba de una cubierta falsa, para un libro hueco, en cuyo interior se encontraba un medallón de oro con un águila grabada en relieve. Aquella era una de las dos llaves para entrar al laboratorio. Orto de los intrincados jueguitos de Spencer.
Se trataba de una fuente antigua, a la cual solo se podía acceder a través de una red de intrincados túneles ocultos en el jardín, la entrada al laboratorio solo se revelaba si el medallón del águila y el del lobo estaban en su sitio, y si el medallón del águila estaba ahí, el del lobo podría estar en cualquier parte. Arrojo el libro contra la lámpara situada sobre el escritorio al ser incapaz de controlar su rabia, sumió toda la habitación en obscuridad, sus planes de entrar primero al laboratorio se habían ido al garete. Permaneció de pie con los puños apretados, tratando de no gritar de rabia.
- No puede ser, ¡Richard!- exclamo Rebecca inclinándose al lado del frio e inerte cuerpo, coloco sus dedos en el cuello buscando el pulso.
Chris y Zafiro intercambiaron miradas, sabían que Rebecca no podría encontrar nada, el hombro destrozado de Richard había dejado de sangrar hacia mucho, y el cuerpo demasiado pálido, Richard llevaba mucho tiempo muerto.
Rebecca cerró los ojos de su compañero, tratando de no afligirse, Chris observo el corto corredor donde habían entrado, una gran mancha de sangre en la pared y una huella ensangrentada proveniente de la bota de Richard era lo único que había entre el cuerpo y la puerta de madera a unos tres metros de distancia. Sea lo que fuera lo que lo había matado, estaba del otro lado de esa puerta, posiblemente esperando más víctimas.
- Échenle un vistazo a esto- murmuró Rebecca- ¿ven este color purpura alrededor de las heridas? – señalo las dos perforaciones separadas por unos 15 cm aproximadamente- creo que Richard ha muerto envenenado, no creo que... se desangrara
- ¿Envenenado? ¿Por qué? ¿Por quién? - pregunto Zafiro
- No lo sé... pareciera una mordedura de serpiente
- ¿Serpiente? - pregunto Chris- que serpiente tiene ese tamaño?
- No lo sé, pero sí sé que murió envenenado por la misma criatura que hizo estas heridas
- Y puede que esté detrás de esta puerta, como sea debemos tener cuidado- murmuro
Zafiro se recargo en la pared cubriéndose los ojos
- ¿Qué sucede? - le pregunto acercándose ella, la impresión de ver el cadáver de Richard había sido demasiado para ella?
- Yo lo siento... no me sentí muy bien – murmuro, la verdad era que no se sentí muy bien desde aquel encuentro con el perro en el pasillo de los muestrarios.
- Espera aquí y descansa un momento- ordeno Chris
- Pero...
- No sabemos que hay detrás de esa puerta, no podemos arriesgarte a que te quedes inconsciente si nos topamos con esa criatura- respondió en un tono menos severo colocando una mano en su hombro, estate atenta, puede que necesitemos ayuda
- Por lo menos déjenme ir en la retaguardia
- ... muy bien, pero... si te digo espera, esperaras entendido
- Entendido.
Chris abrió la puerta y entro seguid de Rebecca y Zafiro , delante de ellos había tres escalones de madera y al final de esta otra puerta más y grandes manchas de sangre en la pared.
A mitad de camino había una ramificación del corredor con otra puerta.
- Rebecca, registra la ramificación, yo registrare esta puerta de aquí, Zaf, quédate aquí, por si alguno de los dos necesita ayuda está bien?
- Entendido- respondió asintiendo, Rebecca asintió y se marchó por el otro corredor.
Chris se aproximó a la puerta tirando del pomo, estaba cerrada, y la cerradura tenía un escudo grabado. Chris saco la llave que momentos Rebecca le había entregado. Comprobó su Beretta antes de entrar, suspiro y abrió la puerta ingresando en la estancia.
Se trataba de un amplio ático, con poses de apoyo de madera, en el fondo de la estancia había un muro parcial de unos 3 metros de largo, a Chris le recordó al establo de un caballo, aquella era la única zona oculta de su vista.
Se aproximó al muro parcial con sus botas haciendo eco en la madera, re recargo en la pared, y asomo la cabeza, no había ninguna serpiente, pero si un enorme agujero entre las dos paredes de al menos 60cm de diámetro. Percibió algo por el rabillo del ojo, parecía un toro de metal del tamaño de un puño, con lo que parecía una luna grabada en este. Chris entro en el área rodeada y tomo el trozo de cobre en sus manos. Una bonita pieza de artesanía.
Un sonido siseante salió del hueco en la pared, como si algo muy grande se arrastrara, Chris retrocedió pegándose a la pared apuntando hacia el agujero. Un cilindro negro salió disparado, chocando a pocos centímetros de su pie.
¡¿Eso es una serpiente?!
El animal saco el resto de su cuerpo mientras levantaba la cabeza a la altura del pecho de Chris, abrió la boca mostrando sus colmillos goteantes.
Ataco a Chris de nuevo, apenas y tuvo tiempo de echarse un lado, disparo abriendo dos huecos sangrantes en el cuerpo del animal.
A los ojos, ¡dispárale a los ojos!
El animal se abalanzo sobre el de nuevo, disparo causándole más obscuras heridas en el cuerpo. Chris continúo disparando mientras la serpiente cabeceaba, el pesado cuerpo cayó encima de él en un descuido, Chris lucho por liberar los brazos.
- Chris! - lo llamó Zafiro entrando a la habitación, la serpiente fijo su atención en la nueva presa
Chris libero sus brazos y disparo, el cuerpo del animal comenzó a retorcerse sacudiendo la cabeza frenéticamente, finalmente se desplomo en el piso, con la sangre escurriendo de la órbita ocular donde había acertado el proyectil de 9mm.
- ¡¿Están bien?!- pregunto Rebecca llegando enseguida- oh…eso es... una serpiente
- Y por lo que veo, la asesina de Richard. - murmuro se dio cuenta que aun sostenía el emblema de cobre, casi moría a causa de una serpiente mutante, esa cosa debía ser importante. Y sentía que lo averiguaría en el camino.
