Saludos desde Ecuador para mis lectores!
Es sábado de actualización, pero antes quiero dar los agradecimientos respectivos a todas las personas que leen esta historia semana a semana y a quienes me apoyan con sus comentarios. Gracias a Tot12, Kumikoson4, Hikaru Kino88, Revontulet711 y Saya-Walker por comentar.
[Saint Seiya/ Los Caballeros del Zodiaco] – Saga: CATACLISMO 2012
Escrito en Ecuador por Kazeshini
CAPÍTULO 8: ¡LA MARAVILLA SUPREMA!: NACE EL ESCENARIO DE LA ÚLTIMA BATALLA
El mundo entero fue impactado por el suceso sin precedentes que acaecía en Grecia. Los noticiarios en varios idiomas mostraban con temor las imágenes de aquel fenómeno inédito.
Ninguna persona se explicaba lo que ocurría. Esa gigantesca superficie de tierra había descendido desde el cielo apartando las nubes, para mantenerse flotando sobre el Santuario de Atenea. Era increíble siquiera concebir que una isla desierta había nacido desde las alturas, amenazando con impactar aquel lugar histórico en cualquier momento. El objeto cubría un área mucho mayor que la del recinto de la diosa, y escapando a toda lógica y a las leyes físicas, permaneció estático en el aire.
Casi tan perturbador para todos fue observar como una luz anaranjada volaba inquieta cerca del lugar. La mayoría la identificaba como un ángel, un ovni o un fantasma. Los más creyentes atribuían el fenómeno a una señal divina del fin del mundo anunciado en la profecía maya. Y en realidad no estaban lejos de la verdad, ya que apenas faltaban un par de días para el acontecimiento.
—Muy bien. Ya tengo la superficie lista —anunció Brahma para sí, surcando veloz el cielo en su forma espiritual—. Ahora daré nacimiento a las Nuevas Diez Maravillas del Mundo.
El gran pedazo de tierra se sacudió con violencia, para luego encenderse en una intensa tonalidad anaranjada. Fragmentos empezaron a caer sobre los pocos habitantes sobrevivientes del Santuario, quienes observaban impotentes la escena, esperando lo peor.
Diez magníficas edificaciones surgieron del lugar. Su belleza mostraba la conjunción de varias culturas del mundo reunidas en una sola fortaleza. Por primera vez la humanidad podía ver juntas, por ejemplo, a una pirámide egipcia con un castillo celta y un palacio hindú. La majestuosidad y hermosura del lugar dejó boquiabiertos a los guerreros que lo observaban desde el Santuario de Atenea, el cual se veía humilde y pequeño en comparación con la imponente Maravilla Suprema. Lo más impactante para muchos fue ver que los edificios se encontraban de cabeza, ubicados paralelamente a la morada de la diosa protectora de la Tierra. A unos tantos incluso les dio la impresión de que las colosales estructuras colapsarían en cualquier momento sobre ellos.
—Seguramente me creerán un pretencioso por construir nuestra morada sagrada sobre la de Atenea —supuso la luz anaranjada, vigilando el nacimiento de la Maravilla—. Pero todo tiene su razón de ser...
Sin que Brahma tuviera la intención de hacerlo, consiguió humillar las creaciones humanas de milenios de antigüedad. Lo que pudo hacer un dios en tan solo unos minutos, lucía mucho más impresionante que lo que pudieron hacer los humanos en toda su historia. Era sublime, además, contemplar el nacimiento de vida natural en medio de los edificios. Plantas, bosques, flores y demás nacían a velocidad vertiginosa para adornar el lugar.
La luz solar ya no llegaba al Santuario de Atenea, no obstante, el resplandor divino de la Maravilla Suprema era suficiente para alumbrar lo que estaba debajo de ella.
==Santuario de Atenea. Límites Exteriores==
Faltaban pocas horas para que termine el 19 de diciembre de 2012. Un cielo anaranjado acompañaba al astro rey, el cual se escondía sin prisa tras el horizonte marino.
Sentado a orillas de un risco, Milo observaba con tranquilo semblante el bello crepúsculo vespertino.
—«Quizás esta sea la última vez que vea al sol ocultarse» —reflexionó con nostalgia.
El guerrero alzó la mirada para contemplar la fortaleza recién creada por la deidad hindú. Por un momento se sintió pequeño ante la apariencia imponente de aquel lugar.
—¡Rayos! ¡Si tan solo supiera lo que está ocurriendo en el mundo en este momento!
Al bajar la vista, sus ojos se posaron en la figura de Kyrie. La muchacha parecía dormir tranquilamente apoyada contra una roca cercana. Su apacible y hermoso rostro consiguió devolverle la paz al legendario Escorpión.
—Discúlpame por presionarte para que pelees en serio, Kyrie —le dijo a la inconsciente chica rubia con una suave voz.
Abatido, el antaño Santo se acomodó delicadamente al lado de su sucesora de oro.
—Eres fuerte. Más de lo que imaginas. Incluso tu técnica de 'Aguja Escarlata' fue superior a la mía —admitió, centrando su atención en la sangre que escapaba por debajo de la armadura dorada que vestía—. Ingenuamente creí que tus agujas habían pasado de largo, pero de alguna forma te las arreglaste para que los piquetes del escorpión ignoren la armadura de la víctima, para penetrar directamente en su piel y hacer más devastador su efecto.
El dolor de las diez heridas escondidas que tenía debajo del traje dorado de Escorpión, había hecho difícil que pueda moverse con libertad. Para él fue todo un martirio alejarse del lugar donde, en lugar de ejecutar a la chica, detuvo el efecto del veneno negro en su cuerpo, tras decirle que la mataría con Antares.
—Tú venciste, Guerrera. Admito mi derrota como un hombre. ¡Me diste una de las mejores batallas de mi vida! ¡Sin duda eres mi digna sucesora!
Kyrie habría estado muy feliz de escuchar esas palabras del hombre que admiraba con todas sus fuerzas, pero el cansancio y las heridas de la batalla la mantuvieron inconsciente.
Milo recordó que había traído consigo la máscara dorada de Kyrie, así que presuroso se dispuso a colocársela en el rostro. Él sabía que las reglas del Santuario no permitían que sus Amazonas muestren libremente la cara.
Justo cuando estaba a unos pocos centímetros de cubrirle la faz, se detuvo por un instante.
—Me pregunto si fui yo el primer hombre que te vio sin máscara —se cuestionó sonriendo—. Tendría mucha suerte si una mujer tan valiente y hermosa como tú llegara a amarme —le confesó, observándola con ternura.
Milo había sido cautivado por la belleza y tenacidad de su sucesora.
El Caballero tomó la máscara nuevamente y la acercó a su cuerpo. Con la ayuda del garfio carmesí que sobresalía de su dedo, escribió algo a la altura de la mejilla derecha de la careta. Luego le cubrió el rostro con delicadeza.
—Cuida de Atenea y de la humanidad… Amazona Dorada de Escorpión —le encomendó en actitud solemne a la durmiente chica. Luego se despojó de la armadura dorada, para vestir nuevamente el ropaje negro de su constelación.
—«Aún debo averiguar por qué estoy vivo, y creo que la respuesta la encontraré en ese santuario flotante».
==Maravilla Suprema. Templo Sagrado Inca==
La totalidad del terreno invertido había sido dividida en diez zonas por Brahma. A cada dios le correspondía una buena cantidad de hectáreas de territorio que protegerían celosamente, al igual que cada uno de sus templos denominados como Maravillas.
La noche había caído en Grecia, pero el recinto divino de las diez deidades se mantenía iluminado con una luz del día perpetua. En las afueras de un soberbio templo adornado con decoraciones autóctonas incas, estaba un hombre observando con curiosidad hacia arriba. Para él nuestra tierra era el equivalente al cielo.
—Apenas y puedo ver movimiento en el Santuario de Atenea. Sin duda el que se encuentren a tantos cientos de metros de altura es un gran inconveniente —comentó, esforzándose por inspeccionar más—. Pero qué estoy diciendo —se corrigió—, somos nosotros quienes estamos de cabeza.
El cuerpo físico de Viracocha lucía como el de un hombre fuerte y joven de ojos negros y frondosa melena verde cayendo sobre unos esbeltos hombros. La piel broncina del dios parecía haber sido curtida años por el sol, dándole un porte solemne que se complementaba perfectamente con la constitución gruesa que le otorgaba su envidiable musculatura y sobrehumana estatura.
—«Es una lástima que la vida de los humanos tenga que terminar así, pero su destino ha sido definido. La mayoría de ustedes se pasó estos últimos siglos viviendo con egoísmo y quemimportismo por la Tierra y la naturaleza» —reflexionó la deidad precolombina con la mirada perdida en el paisaje que rodeaba su templo.
El territorio que rodeaba a la Maravilla Inca consistía en una gran extensión de páramos, prados y terrenos montañosos sembrados de plantaciones agrícolas. El ambiente imitaba perfectamente al existente en la cordillera de los Andes: la poderosa serranía sudamericana.
Mientras se encontraba distraído en sus cavilaciones, alguien lo devolvió a la realidad con sus palabras.
—Viracocha, el supremo inca —lo llamó la recién llegada—. Me imagino que no te gustó el cuerpo que te elaboró Yggdrasil. Veo el descontento en tu rostro.
—Mielikki... ¿Eres tú, verdad? —le respondió el hombretón, escrutándola con la mirada de pies a cabeza—. Es la primera vez que tengo el honor de verte con un cuerpo físico.
La diosa finlandesa lucía un precioso cabello dorado que resaltaba la gran belleza de sus facciones. Su delicada figura habría hecho pensar a cualquiera que se trataba de una mortal sin poder.
No obstante, lo que más impresionaba de su apariencia, era su brillante mirada turquesa capaz de cautivar a cualquiera. Incluso el mismo Viracocha se estremeció cuando la miró directamente a los ojos.
—Me reconociste por mi voz, supongo. No creí que la nórdica me daría un cuerpo tan débil en apariencia —comentó, observando con expresión de fastidio sus delicados brazos.
—Quizás ella creyó que no debes ser tan dura y estricta, ¿no crees? —le insinuó el inca con una sonrisa amable—. Aunque seas la diosa de la caza, no tienes por qué aparentar siempre tanta seriedad y andar por allí con el ceño fruncido. Se te arrugará el rostro —concluyó el dios de melena verde, riendo divertido.
—No bromees, Viracocha. Solo venía a decirte que debemos ir a...
La finlandesa detuvo la plática al ver que a lo lejos, justo en el punto central de la Maravilla Suprema, una enorme plataforma de roca circular se elevó hasta quedar suspendida en el aire. Esta roca era visible desde toda la fortaleza divina.
—¿Qué será eso? —inquirió la diosa con extrañeza—. Supongo que será otra de las ocurrencias de Brahma.
—Te equivocas, Mielikki. Es obra de Quetzalcóatl. Observa bien esa piedra —le sugirió él, apuntándole el objeto con el dedo.
Era el Calendario Maya lo que se erguía ante ellos…
El inconfundible diseño de las decoraciones mesoamericanas en aquella roca circular, se le antojaron perturbadoras a la diosa que contemplaba tal arte por primera vez.
—No me gusta nada esa piedra... Le pediré al azteca que la retire de la Maravilla.
—Espera, Mielikki. Algo ocurre con en ese calendario —anunció confundido Viracocha.
Y en efecto, diez luces de diferentes colores se encendieron en torno al radio exterior de la monumental mole redonda.
—Empiezo a entender... Esta vez el Calendario Maya no marcará el tiempo que falta para el final de los humanos. Esos resplandores en la roca representan nuestras propias vidas —dedujo la diosa, con cierto dejo de preocupación—. Cuando la existencia de cada uno de nosotros se extinga, la luz de nuestro respectivo color se apagará.
—Blanco para Júpiter, azul para Izanami, rojo para Ra, naranja para Brahma, verde para Yggdrasil, rosa para Nü Wa, negro para Morrigan. El plateado representa tu vida, el marrón la mía y el amarillo la del mismo Quetzalcóatl —adivinó el dios inca.
—Sin duda el azteca sabe que podríamos fracasar ante los protectores de la Tierra, los Caballeros de Atenea... —agregó algo consternada la deidad de cabellera dorada.
—Así es, por eso no entiendo el porqué de la actitud de confianza de Morrigan —declaró preocupado su interlocutor—. Si cualquiera de nosotros se descuida, acabaremos al igual que los dioses griegos que los enfrentaron antes…
Continuará…
Una ficha más de otro de mis Caballeros de Oro:
FICHAS DE PERSONAJES ORIGINALES: CABALLEROS DORADOS (#2)
Constelación de PISCIS: Helena
Edad: 23 años.
Altura: 1,75 cm.
Peso: 60 kg.
Fecha de Nacimiento: 17 de marzo.
Grupo Sanguíneo: O.
Lugar de Nacimiento: Helsingborg, Suecia.
Apariencia Física: Piel clara, larga cabellera hasta la cintura color aguamarina, ojos azules. Complexión física normal. Semblante arrogante que denota superioridad.
Perfil Psicológico: A causa de la muerte de su hermano Afrodita, Helena guarda un profundo resentimiento hacia todos en el Santuario. Ella considera que el sacrificio de su antecesor y hermano mayor fue innecesario. Esto fue lo que la motivó a seguir sus pasos y no descansar hasta heredar su armadura.
Convertirse en la Guerrera Dorada de Piscis, fue tan solo un paso en sus ambiciones nada ocultas de poder y venganza. Su mala actitud, su hostilidad y su aversión hacia los demás habitantes del Santuario han hecho que la joven permanezca alejada del contacto humano, asunto que no le molesta en lo más mínimo, porque conoce bien los rumores que se comentan sobre ella. Se dice que su armadura dorada le fue regalada, solo por el hecho de ser la hermana de su antecesor. Así que, para evitar habladurías, la mayoría del tiempo se la pasa custodiando la doceava Casa y entrenando en ella.
Helena es considerada como la oveja negra entre los Caballeros Dorados. A nadie le sorprendería que traicione a Atenea en cualquier momento. Sin embargo, nadie conoce su lado sensible, el cual solo lo muestra frente al monumento a los Caballeros de Oro Legendarios, en el cual está tallado el rostro de su hermano mayor.
¡Gracias por leer esta entrega! Nos vemos la siguiente semana con el capítulo 9. Un abrazo desde Ecuador!
Próxima actualización: Sábado 09 de junio de 2012
