Cap 7. Despedida de solteros (Parte 2)

Pov Edward

Intentaba dormir pero no podía, solo podía verla a ella, quería estrecharla entre mis brazos para poder dormir, pero no quería romper el muro que nos separaba, paso un rato y cuando me di cuenta ella ya había pasado su muro estaba pegada a mi, me orille, si seguía así me iba a caer, me paso el brazo por el abdomen y se recargo en mi pecho, debía regresarla a su lugar, o abrazarla, así que decidí hacer lo segundo la abrace y por fin pude conciliar el sueño, ella me gustaba de eso ya me había dado cuenta y lo aceptaba, pero se podía querer a alguien con solo dos días de conocerlo, ojala no.

3 días después…

Estos días que habían pasado, hicieron que mis sentimientos se aclararan, me había enamorado perdidamente de Isabella, creo que a pesar de sus fallidos intentos de darle celos a su ex, me había cautivado, aparte de ser hermosa, era sensible, detallista, altruista, era maravillosa, después de la boda, le pediría que realmente saliera conmigo, me daría a la tarea de conquistarla.

Hoy eran las despedidas de solteros solo faltaban cuatro días para la boda, iba ir a dejar a Bella a la despedida de su hermana y después me iría a la despedida de Stefan, salí de la casa y me encontré con Charlie, el papa de Bella con la ardua tarea de estar encerando su bote, -Los botes son como los hijos, merecen cada 8 días salir a pasear- me dijo el, reímos ante su chiste, -Te gusta pescar?- me pregunto, -Si, a quien no- conteste, el sonrió, -Alguno de estos días deberíamos tener una tarde hombre, tu, Stefan, yo, el bote, una cervezas, que dices?- me pregunto ante su plan, -Es una excelente idea- conteste, -Bien dicho- dijo el retomando la tarea en su bote, salió Bella, nos despedimos de su padre y tomamos camino a nuestro destino.

Mientras hacíamos nuestro recorrido, íbamos en silencio, no sabia que conversar con ella, realmente tenia tanto que conocerla, vi a Bella de reojo, estaba muy pensativa, se veía hasta desanimada, -En que piensas?- pregunte, ella suspiro, -En como se va el tiempo- contesto mirándome, la mire, sabia a que se refería, se sentía sola, al igual que yo, tome su mano y le di un pequeño apretón en forma de solidaridad con ella, me la lleve a la boca, depositando un beso en la palma de su mano, tratando de animarla un poco, después regrese su mano a su rodilla, se ruborizo, hacia que se viera mas hermosa de lo que ya era.

Llegamos al bar, le abrí la puerta y ayude a bajar, la tome de la mano, me encantaba sentir su pequeñas manos entre las mías, la arrincone entre el coche y yo, me recargue un poco en ella, evitando que pudiera escapar, ella puso resistencia, -No, espera- le pedí, me miro desconcertada, trataría de tranquilizarla, no se veía muy animada, y sabia que era por su ex novio, -Cierra los ojos- pedí, lo hiso, cerro sus ojos, la sentí nerviosa, no pude evitar sonreír, -Bella, tranquila, esfuérzate por pasártela bien, eres hermosa, encantadora y cualquiera se puede enamorar de ti, no presiones al destino- le dije susurrándole al oído, ella sonrió, -Vales cada centavo- dijo, eso me dolió de cierta forma, ella siempre lo vería como si fuera parte de mi trabajo, no se daba cuenta que realmente se lo decía con amor, ella abrió los ojos, le sonreí para que no notara mi decepción, me despegue de ella, -Vamos- dije tomándola de la mano y jalándola al interior del bar, cuando entramos todas nos veían, dios! Eras muchas mujeres, y lo peor de todo, todas me desnudaban con la mirada, me sentí incomodo rápidamente, -El es el bailarín, porque si es así, quiero un privado!- grito alguien, -Cállate Jane, el es mi cuñis- dijo Elena acercándose a nosotros, -Que guapa hermanita!- dijo Elena agarrando a Bella de la mano, dándole una vuelta, -Gracias, pero no mas que tu- contesto Bella, -Bueno guapo es hora de irse, es solo zona de chicas, a menos que quieras quedarte al alcance de estas locas- me dijo señalando a ese ejercito de mujeres que no me veían con amabilidad precisamente, -Me voy, me espera tu novio- dije amablemente y sintiéndome aliviado de poder salir de allí, me daba la vuelta cuando Bella me alcanzo y me beso, me volvió agarrar por sorpresa, este era nuestro segundo beso, que le conteste, fui el que lo tuvo que terminar, se que ella lo hacia por fingir, aunque yo ya había rompido la regla numero uno, no te enamores de tus clientas, estaba loco por esta mujer y de seguir así, no la dejaría quedarse aquí, -Nos vemos mas tarde- dije saliendo de ese lugar.

La fiesta estaba bien, aunque era incomodo, Jacob no dejaba de mirarme asesinamente, era obvio que estaba celoso porque estaba con Bella, Stefan ya estaba muy borracho, -Amigo! Llego tu regalo de despedida de soltero, aprovéchalo, porque cuando te cases se acabaron las mujeres!- dijo Jacob, señalando el pastel que estaba entrando, Stefan se acerco, y de repente sale un stripper del pastel, el se veía sorprendido, -El cuarto de arriba te espera hermano- dijo Jacob, -Vamos cariño, no muerdo- dijo la mujer, era guapa, eso era evidente, pero eso no estaba bien, si amaba a Elena no tenia porque estar con otra, solo porque el enano hecho de esteroides lo dijera, me acerque a Stefan, -No tienes porque hacerlo- le dije, -Tu que te metes! Es su despedida!- dijo Jacob, me estaba sacando de mis casillas, -Esto es lo que quieres? Terminar con esta y arrepentirte mañana- le pregunte a Stefan, el se veía muy confundido, -Nooo, yo amo a mi florecita!- dijo el, lo tome del brazo, -Vente, vamos a casa- le dije sacando lo ahí.

Llegamos a su casa, lo ayude a bajar del auto, -Edward- me llamo, -Si?- dije, -Porque me ayudaste?- pregunto el, -Porque somos amigos, o no?- le conteste, el sonrió, -Si, lo somos, me alegra que estuvieras ahí para salvarme- dijo el, -De nada, es solo que a esa clase de personas no les importa arruinar la vida de los demás con tal de ganar dinero- dije, eso fue algo nuevo, la culpa de mis propias palabras caían en mi, eso era lo que yo hacia, teniendo una profesión, tenia que dedicarme a esto, que idiota soy, -Lo dices como si sintieras eso- dijo Stefan, -Si así es, es que soy gigoló- confesé, el me vio, tenia los ojos abiertos como platos, de repente empezó a reírse, -Si como no, hasta mañana- dijo entrando a su casa.

Llegue a casa de los padres de Bella, me dirigí a su cuarto esperando encontrarla ahí, entre y no estaba, quien sabe a que hora llegaría, me puse pijama, estaba acostado analizando mi palabras, creo que dejaría este negocio después de esto, Bella me aceptara o no, lo dejaría, era por mi propio bien, ejercería mi carrera como lo he estado haciendo, y con esto recuperare a mi madre y padre, no se en que momento me quede dormido.

-Despierta- escuche, abrí los ojos y tenia a Bella enfrente de mi, -Levántate- pidió tendiéndome la mano, se la di y me pare, me guio, salimos del cuarto, bajamos, y salimos de la casa, me guio hasta el bote de su padre, entramos, hizo que me acostara en la cama que había ahí, en eso ella empezó a desnudarse, era tan bella, no podía dejar de verla. Hicimos el amor, bueno por lo menos yo, ame cada centímetro de su hermosa piel, la ame con todo mi ser, después de que terminamos dormimos abrazados, hace tanto tiempo que no me sentía feliz.

Desperté, los rayos me lastimaban, ella seguía profundamente dormida, me puse mi pijama, y salí del bote, necesitaba una ducha, después de lo de anoche, las cosas cambiarían, salí de bañarme y ella venia entrando a la recamara, me sonrió, la vi de arriba a bajo, llevaba mi camisa, se veía tan sexy, -Bonita camisa- dije en son de broma, ella se ruborizo, voltee a la cama, para agarrar mi ropa, -Oye- dijo, voltee a verla, ella suspiro, -Dime- conteste, empecé a secarme el cuerpo, -Tu y yo… no lo hicimos verdad?- pregunto tímidamente, no se como me sentí en ese momento, me sentí tan vulnerable, pero no le daría el gusto de ser el idiota con el que estuvo en una noche de borrachera, cerré los ojos tratando de disimular mi enojo y decepción, -No Bella, no lo hicimos- dije serio, si quería que siguiéramos con el trato de servidor y cliente así seguiríamos.