Todos los personajes no me pertenecen, sino a su legítima dueña, solo los tomo para diversión y esparcimiento.
CAPITULO 8
UN NUEVO DESTINO
El sol de un nuevo día estaba saliendo. La Soberana del Futuro camino por el parque comprendiendo que se encontraba Tokio de finales del Siglo XX. Ya conocía el lugar y por donde ir con seguridad. Le llamo la atención ver el lugar como una adulta, la óptica de las cosas variaba, pero poco habían cambiado. Se dirigió hacia la casa de los padres Serena donde aguardo hasta verla salir, cosa que la confundió, pues salió con tiempo de sobra para llegar a la preparatoria, cosa que nunca fue habitual en su mentora. Minutos después también se fueron Kenji y Sammy, por lo que solo Ikuko estaría en casa. Mientras la madre de Serena, o mejor dicho su abuela, se encargaba del quehacer domestico ella aprovecho y tomo algo de la ropa de la que sería su madre para poder seguirla sin atraer la mirada de todos. Vestida como una mujer de ese tiempo, unos jeans, una remera rosa y un sweater rosa pálido, se hizo en el pelo una cola de caballo, pues hacía tiempo que lo había dejado suelto. Fue hasta la preparatoria Jurban donde espero escondida entre los arboles. Con la campana de fin de turno la vio salir con Mina, Lita y Ami, su corazón vibro con esas ganas de intentar ir a verlas. Parada en la acera y a punto de cruzar la calle una mano tomo su hombro.
- ¿Sabes cuál es la consecuencia de lo que vas a hacer? – Advierte una mujer con un vestido rosa pálido y larga cabellera.
- No me detengas Setsuna. – Dijo al verla. – Ya no, tengo la seguridad de que aunque no llegue a nacer, ellas al menos vivirán felices.
- ¿Puedes estar segura del sacrificio y los cambios que sucederán? – Cuestiona con el rostro serio.
- Si… solo prométeme algo. – Suplica Rini.
- ¿Y que podría ser? – Pregunta sorprendida.
- Quiero que vivas una vida al menos, se normal, se feliz. – Pide con los ojos vidriosos.
- No puedo prometértelo, tengo una obligación. – Responde con tranquilidad propia de la guardiana.
- ¡Pues te libero de tus obligaciones en este momento y para siempre! – Ordena con determinación Rini.
- Sabes que no puedo. – Responde con una amarga sonrisa.
- ¡Pues soy la Reina del Milenio de Plata y te lo ordeno!
- Si haces esto ya no lo serás…
- Pues como tu amiga te ruego… – Ella comienza a llorar y Setsuna la abraza. – Por favor…Se feliz.
- Tú sabes que no conozco otra cosa que la Puerta, no puedo comenzar así como así. – Endereza su rostro con la mano y agrega. – Yo acepte esta carga hace siglos y pienso continuar. – Ella le sonríe – No te preocupes por mí.
Ella abraza nuevamente a Setsuna, luego esta se retira con una triste sonrisa por la calle con la elegancia que la caracterizaba y cuan modelo por una pasarela desapareció. Sobreponiéndose de su fugaz encuentro con su amiga del tiempo fue a buscarlas, pero a pesar de apurarse no encuentra a sus jóvenes amigas. Camino calle abajo por un largo rato, tratando de pensar las consecuencias de lo que estaba a punto de hacer, aun así no encontraba otra salida. En su derrotero se tropezó con Lita, la cual no la reconoció porque aun tenía el cabello rojo.
- Disculpe… – Comienza la castaña mirándola como si la conociera –…me
- No hay problema… – Ella la mira y sus ojos se anegan de lagrimas. – no prestaba atención. – Responde y continúa su camino rápidamente.
- ¿Rini? – Pregunta Lita y la mencionada frena en seco. – ¿Eres tu Rini? – Pregunta con alegría.
- Si… – Contesta sin girar – Pero no le digas a nadie – Ella gira y sin contenerse la abraza.
- ¿Por qué no avisaste? Te habríamos ido a buscar. – Responde con alegría.
- Lita, promete algo. – Dice Rini con seriedad.
- Si claro, lo que sea. – Responde la castaña preocupada.
- Nunca me viste aquí. ¡Por favor, te lo suplico!
- ¿Te escapaste de tus padres de nuevo? – Cuestiona pensando que era la respuesta lógica conociendo el comportamiento de la niña.
- Ellos… están… enterados de lo que estoy haciendo. – Miente rápidamente.
- No te creo, pero de seguro algo importante estás haciendo. ¿No?
- Vengo a ver a mis padres, nada más. – Responde con el semblante pálido.
- ¿Entonces por qué quieres que guarde el secreto?
- Porque he venido a cambiar las cosas, el futuro no es cómo crees, todo tiene que cambiar. – Explota al fin con seriedad y sinceridad.
- Pero Rini, no puedes decir eso. Tú no existirías… – Responde horrorizada
- A veces los sacrificios son necesarios Lita. Las necesidades de uno se anteponen a las necesidades de todos. Créeme yo estuve allí.
- Se puede arreglar, siempre logramos solucionarlo, sin importar que o cuan fuerte sea nuestro enemigo.
- No lo entiendes. – Dice molesta – No podemos, no sin un gran sacrificio.
- Siempre existen sacrificios, tú lo sabes. – Responde con una sonrisa para tranquilizarla.
- Por eso mismo Lita, no las quiero sacrificar, no quiero que mueran, entiéndelo.
- Todas tenemos un destino Rini, lo aceptamos desde que supimos que somos Sailors. – Contesta con pesar.
- Pero yo soy la Reina ahora, y no porque quisiera, no porque lo herede.
- ¿Y Serena? – Pregunta con miedo.
- ¡Muerta! ¡Todos están muertos! Así que voy a necesitar de tu ayuda, tú eres la única que puede ayudarme ahora.
- ¿Muertos? Pero… ¿Cómo?
- ¿Me ayudaras o no? – Increpa la joven Soberana con determinación ante la sorprendida guerrera.
- Si claro Rini, pero cuéntame lo que paso.
Ambas van al departamento de Lita y hablan de todo lo sucedido hasta que regreso. Cuenta cada uno de los detalles y aun así la castaña no podía creer todo lo que decía la adulta Reina Rini. Con el correr de la noche ellas llegan a un plan y citan a Serena a uno de los parques, más precisamente en el que por primera vez ella conoció a su joven madre. Como consigna Lita le pidió que vaya sola, sin Luna. Cerca de la medianoche la rubia de coletas llego a la cita. Se sorprendió de lo que vio, una versión de Black Lady pero con cabello lacio y rojo como el fuego, que a estas alturas mostraba las raíces rosas características de su tono natural.
- ¿Quién eres tú? – Pregunta Serena conociendo la respuesta.
- Yo… soy tu nieta Renata. – Miente Rini. – Vengo del futuro.
- ¿Paso algo allí? ¿Están todos bien? ¿Rini está bien? – Pregunta preocupada por la última nombrada, lo que oprimió el pecho de la viajera del tiempo.
- Pasaron muchas cosas, pero hay algo que debes saber, algo que es importante y que solo tú tienes que hacer.
- ¿Que puede ser?
- Olvídate del Milenio de Plata, olvídate de Darién, de esta forma el futuro se destruirá y conseguirás la aniquilación del Universo.
- Pero eso es imposible, tú no existirías, no puedes pedirme eso. – Responde a la defensiva.
- ¡Si no lo haces te obligare! – Amenaza la joven.
- Ya deja los juegos Rini. – Dice Serena – No creas que no voy a conocer a mi propia hija.
- En ese caso ve a Kinmoku, busca a Seiya y se feliz. – Dispara Rini.
- ¿Pero qué cosas estás diciendo? Seiya es mi amigo. – Asegura la rubia.
- Sabes que no es así, esa duda te consumirá y será la perdición de todos. – Confronta Rini.
- Como puedes decir algo así, no renunciare a Darién, no importa lo que digas, lo combatiré. – Responde de mal modo poniéndose en guardia.
- Si así lo desea… ¡Mi Reina! – Finaliza sacando su Broche.
Las herederas del Reino de la Luna se transforman en Eternal Sailor Moon y Eternal Sailor Moon del Futuro. Por lo que el combate no tarda en llegar, pero esta vez fue Lita la que se dio cuenta de que Rini tenía razón, Serena siempre trataba de solucionar las cosas, pero esta vez intentaba derrotar a la que sería su propia hija sin titubeos. En un momento la Sailor de cabellos rojos cae al piso y la rubia intenta rematarla en este. Lita se pone delante de ellas con la intención de detenerlas.
- ¡Ya basta Serena! ¡Detente por favor! – Pide con sus brazos extendidos para impedirle el paso.
- No lo hare, no dejare que esta chiquilla se entrometa nuevamente. – Amenaza Eternal Sailor Moon con un tono que la castaña había escuchado en algún enemigo del pasado.
- Pero Serena… – La castaña no pudo terminar la frase.
Eternal Sailor Moon la golpea con una patada que la sorprende y la lanza algunos metros, sin que pudiera entender lo que sucede ni porque el comportamiento de ella amiga y líder. Con el camino libre decide terminar su ataque contra Rini, pero una rosa le corta la mano.
- ¿Qué crees que haces? ¡Se supone que tienes que ayudarme! – Grita molesta Eternal Sailor Moon de odalgos rubios.
- Detente Serena, tú no eres así. – Responde Tuxedo Mask.
- Es cierto, eres una torpe, inmadura, glotona y llorona, pero no eres así, no cometas ese error. – Dice la pelinegra Sailor saliendo de la oscuridad.
- Somos tus amigas, no cometas un error del que te arrepentirás – Dice una muy calmada Sailor Mercury.
- Así es Cabeza de Bombón, tú no eres así.
- Ni siquiera cuando nos mato Galaxia. – Agrega la peliaguamarina al lado de su pareja.
- ¡Todas están en mi contra! ¡Como se atreven! ¡Soy su Princesa! ¡Seré su Reina!– Increpa tomando su cetro con fuerza.
Una dolorida Lita junto con Sailor Saturn ayudan a Sailor del Futuro a levantarse cuando la primera agrega.
- No sé qué pretendas, pero no te lo permitiremos. – Confronta transformándose en Sailor Júpiter.
- ¿Y Creen que podrán conmigo? Lo dudo. – Responde de manera siniestra, sus ojos se tornaron rojos ante las sorprendidas Sailor´s.
- Me temo que no hay otro camino… – Responde una muy dolida Rini.
La Sailor Moon del futuro toma su Cristal de Plata, ante los presentes se transforma en la Neo Reina que nunca quiso ser y comienza a atacar a la que será su madre en el futuro, pero esta responde con el suyo. Nuevamente Rini se vio envuelta en una lucha contra su mentora. Como en el futuro la fuerza de la Princesa Serenity es superior y comienza a retroceder. En el momento que estaba por caer una mano se posa en el hombro de la Pequeña Dama dándole su poder. Sailor Júpiter cedió su poder, luego Saturn, Mars, Mercury, Venus, Neptun, una dudosa Urano y posteriormente y sin dudar de su amiga Sailor Plut. El poder de todas la Sailors combinados con la del Cristal de Plata del futuro logro vencerla, pero algo ocurrió que nadie esperaba. El Cristal de Plata de Serena perdió su brillo y como una piedra sin valor estallo en miles de pedazos de polvo estelar. De la Princesa Serenity paso a la simple Serena, la cual cayó al piso inconsciente. Todas corrieron a ver como estaba, con excepción de la regente del trueno que se quedo al lado de la agotada Rini.
- ¡Serena, Serena! – Llamaba Tuxedo Mask desesperado.
- ¡Serena Tonta Despierta! – Gritaba Rei con lágrimas en los ojos.
- ¡Vamos cabeza de Bombon! – Urgía Urano.
Serena despertó luego de que unos instantes, estaba aturdida y no entendía lo que estaba pasando, miro alrededor y vio a la pequeña Rini que seguía agotada en el piso. Se arrastra hasta ella y toma su mano.
- ¡Lo siento tanto, Rini perdóname! – Suplica Serena.
- No hay nada que perdonar… esto era lo que tenía que pasar. – Responde agotada.
- Pero no quería lastimarte, lo siento tanto…
- Lo hecho… hecho esta… es hora de nada de esto haya pasado…
- Que quieres decir… - Cuestiona Serena mientras con dificultad la que sería su hija se levantaba.
- Te quiero… Ella la abraza con fuerza. – Pero es hora que vivas de verdad… mama…
Ante la atónita mirada de todos la Reina del Futuro se separa rápidamente con lagrimas en sus ojos y extiende su mano al cielo con el Cristal de Plata en lo alto. Antes de que nadie pudiera hacer algo el brillo de cristal los cegó. Fue tan grande el brillo que pudo verse como un faro de esperanza en toda la Galaxia. Mientras esto pasaba Rini pudo ver como una pluma blanca caía desde el firmamento al mismo tiempo que su mano comenzaba a volverse traslucida mientras que el Cristal su volvía polvo de estrellas… una sensación de paz lleno el corazón de la que fuera la heredera del Milenio de Plata y este simplemente se detuvo.
Tras el gran resplandor todas abrieron los ojos. Se encontraron en la terraza del secundario Jurban de frente a las Sailors Star Light y su reina en el momento en que se estaban despidiendo. Seiya mira a Serena sonrojado y le dice con seguridad.
- Serena, sabes… yo nunca me olvidare de ti…
- Me gustaría decir que… seremos muy buenos amigos… pero yo… – Serena mira directamente a Darién y este entiende lo que querida decirle. – Sabes que tengo que hacerlo… – Finaliza la rubia a un no muy sorprendido pelinegro.
- Claro que lo sé, desde que me regresaste lo supe… – El besa su frente y la abraza ante el sorprendido grupo de personas que allí estaban reunidas.
- Siempre ocuparas un lugar especial en mi corazón Darién, recuerda eso. – Responde con los ojos vidriosos.
- Claro que lo hare Serena. – De su saco verde le entrega una rosa. – Siempre te recordare.
- Chicas las voy a extrañar… – Dice la rubia entre lágrimas a sus amigas mientras las abraza con fuerza. – Volveré a visitarlas.
También se abraza a su fiel amiga Luna la cual simplemente no podía articular palabra alguna ante la repentina partida de su amiga.
- Despídeme la las chicas, y despacio con Haruka. – La gatita asiste con la cabeza, seguía muda de la emoción.
Deja a su amiga en manos de Ami y se transformarse en Eternal Sailor Moon mientras camina a los brazos de Seiya que no daba crédito a lo que estaba pasando, aun así la abraza con todas sus fuerzas. Antes de que el Cantante y sus hermanos se transformaran Darién hablo.
- Oye Seiya, a partir de ahora tú te encargaras de protegerla.
- Creo que esas palabras eran de un sujeto muy presumido… pero te doy mi palabra. – Responde Seiya.
Los chicos se transforman en las Star Light y miran al grupo que dejaban a tras, fue cuando la princesa Kaikiu hablo.
- Creo que con Eternal Sailor Moon y Sailor Star Fighter, Kinmoku estará más que a salvo. ¿No creen Maker, Hear? – Las aludidas se miraron entre ellas y luego miraron a Ami y Mina respectivamente – Vamos vayan, nos veremos algún día… Sean felices.
Y con esas palabras el ahora trió desapareció como una estrella fugaz en el firmamento de la tarde.
EPILOGO
Una longeva Sailor de cabellos largos caminaba hacia su puesto, la Puerta del Tiempo, su lugar, su único refugio. Cuando llega la puerta le fue vedada, esta no le respondía ni siquiera con su báculo.
- Pero que pasa… esto no es normal… – Se dice con seriedad.
- Yo creo que si Sailor Plut. – Dice la vos de una mujer que no conocía, pero que a su vez su corazón decía que si.
- ¿Quién eres tú? – Cuestiona poniéndose en guardia.
- Yo soy la Sailor de la Eternidad… Soy quien se encargara de la puerta a partir de ahora y para siempre. – Asegura la mujer desde la niebla del lugar.
La Misteriosa Sailor se acerca a una muy desconfiada Guardiana hasta ponerse delante de ella. Con sus ojos rubí la mira con ternura y la morena baja la guardia.
- ¿Está segura de relevar mi puesto?
- Solo soy un recuerdo mi vieja amiga… solo un recuerdo de algo que jamás será y aun así sigo atrapada por lo que he hecho…
Sailor Plut le entrega su báculo, sintiendo algo muy fuerte por la mujer que tenia delate. Sintió un inequívoco deseo de abrazarla, aun sin recordar quién era. Aun así la guerrera camino por donde vino y nunca más se la vio en la puerta. Rini miro como desaparecía la que fuera su mejor amiga sin que esta pudiera recordarla, sintió una inmensa tristeza ante eso, pero también se alegro que todas tuvieran una oportunidad, una vida como se merecían. Dio un largo suspiro a sabiendas de que las cosas habían cambiado y sin darse cuenta habla en vos alta.
- ¿Como hizo Setsuna para soportar el aburrimiento tantos siglos… - Se cuestiono en vos alta, pero interrumpió al escuchar algo.
Unos pasos la hicieron voltear en dirección a la niebla. Una figura alta y madura la miraba con ojos dorados.
- No sé como lo hizo sola, pero tú nunca lo estarás, mi pequeña dama…
- ¿Eliot? – Pregunta con los ojos llenos de lágrimas.
Y así como si fuera un nuevo comienzo la que fuera la heredera del Milenio de Plata simplemente pasó a ser la guardiana del tiempo, pero no una solitaria guardiana…
FIN
Quiero disculparme por la demora. En un principio había cuatro finales en mi cabeza y hasta escritos tres. Tome dos de ellos y salio esto. Espero que les haya gustado como a mi!
AGRADECIMIENTOS:
Alejasmin: Como veras escape de las hordas con antorchas… Espero que te haya gustado como repare esto. Gracias por seguir esta locura!
UM Conejo: Gracias por seguirme! Espero que este final haya sido de tu agrado!
Usako: Gracias por leerlo todo de corrido, se que fue triste, pero aquí un nuevo destino para nuestras guerreras. Y no era mi intención que te pongas triste (yo también me puse mal al escribirlo) Gracias por estar!
Lector Anonimo: Gracias por estar y espero que te haya gustado este final!
Gracias por leer mis locuras! Espero que lo hayan disfrutado y Felicidades para todos!
Si quieren insultarme por lo que le hice a las chicas, me pueden ubicar como Scott Smirnov en Facebook.
Nos Leemos!
