MADE FOR EACH OTHER
Mil gracias por leer, es mi primer fic y por cierto CCS pertenece a CLAMP aunq todas las loqueras y cursilerías que aquí se cuentan son mías, ah! Tmb algunos personajes son de mi loca creación, ya irán viendo cuales ;) Ahora si! A leer y ojala lo disfruten
:-:-:-:-:-:-:- Cambio de escena
Capítulo 8
Viernes 3 de septiembre 7:00 hrs:
Fernand estaba terminando de acomodar los platos limpios mientras que Syaoran apuntaba en la pizarra que tendrían partido. Eriol se había vuelto a encerrar en su recámara para dar los últimos ajustes a su sorpresa, cuando de pronto escuchó que Tomoyo bajaba las escaleras preguntando si había alguien en casa:
-¿Hola?¿Hay alguien aquí? -preguntaba la amatista al notar demasiado silencio, ya que normalmente a esa hora estaba el bullicio en el comedor.
-Buenos días Tomoyo- contestó amablemente el ambarino mientras acomodaba su uniforme en la mochila -¡Fernand ya vámonos o llegaremos tarde!
-Buenos días Syaoran. ¿Tienen partido?- cuestionó la amatista mientras se acercaba a checar la pizarra.
-Así es, Saku y Mei tuvieron práctica en la mañana y también nos apoyarán en el partido… eso si es que llegamos… ¡Fernand!
-¡Ya voy!-dijo el rubio mientras salía de la cocina cargando su mochila -Buenos días "mi bella ciruelo"-dijo mientras le daba un beso en la frente a su prima -Nos vemos más tarde- fue lo último que dijo al salir y dejar a Tomoyo algo confundida por lo cortante que se había portado.
-¡Hey Syaoran!
-¿Sí dime, Tomoyo?
-Estaba pensando que… tal vez hoy podríamos reunirnos todos para almorzar, últimamente hemos estado muy ocupados y sólo nos vemos en la cena.
-Puede ser, pero no te prometo nada, yo tengo un examen algo pesado y no sé si los demás tengan algo qué hacer… pero ya veremos ¿OK? Te veo después- y salió corriendo tras Fernand.
Tomoyo se quedó parada en la sala con una mirada de tristeza.
-¿Se habrán olvidado que hoy es mi cumpleaños?- se cuestionaba tristemente -Tal vez hemos estado tan ocupados que se les fue el tiempo, debe ser eso…- y se dirigió a la cocina.
Estaba sirviéndose el desayuno, cuando unas fuertes manos rodearon su cintura y unos suaves labios se posaron en su cuello.
-Buenos días princesa- murmuró el zafiro con sus labios aun pegados al cuello de la chica.
-Buenos días mi amor- contestó ella mientras se giraba para besar en los labios a su joven novio.
Se quedaron un momento fundidos en un tierno beso hasta que Eriol se separó y le dijo:
-Será mejor que tomes tu desayuno y te prepares o llegarás tarde a clases princesa.
-Tienes razón. ¿Desayunas conmigo?- preguntó tiernamente la amatista.
-Lo siento cariño, pero ya desayuné, ya tengo rato despierto, aún no he terminado de revisar el ensayo que tengo que entregar hoy y sólo bajé por un poco de agua.
-Oh, ya veo. ¿Entonces no te irás conmigo hoy?- preguntó un poco triste la chica.
-Lo lamento princesa, hoy no tengo la primera clase y debo aprovechar el tiempo para terminar mi ensayo.
-Está bien amor, no te preocupes- dijo mientras trataba de disimular su tristeza.
¿Cómo era posible que hasta él se hubiera olvidado de su cumpleaños? No había recibido ninguna llamada de parte de su madre y ella siempre era la primera en felicitarla, tampoco Sakura ni Meiling le habían dicho nada y hasta Fernand, que aunque no se vieran, siempre la felicitaba… Se sentía muy triste, jamás pensó que le dolería que olvidaran su cumpleaños, aunque en realidad lo que le dolió más fue que él lo olvidara.
-Bueno princesa, aún tengo mucho qué hacer, nos vemos después, ¿de acuerdo?- y le dio un beso en la frente antes de subir a su recámara y encerrarse otra vez.
La amatista ni siquiera pudo decir nada, tenía un nudo en la garganta al pensar que todas las personas a las que ella quería se habían olvidado por completo de su cumpleaños.
Tratando de contener las lágrimas, terminó el desayuno y preparó todas sus cosas para irse al campus y tomar sus clases tratando de fingir que todo estaba bien, aunque sus hermosas amatistas la delataban.
Viernes 3 de septiembre 9:20 hrs:
-¿En dónde estarán? -se cuestionaba nervioso el zafiro mientras recorría por décima vez la sala del departamento- les dije que nos veríamos a las 9:00 y aún no llegan…
De repente el sonido del timbre lo sacó de sus pensamientos y se dirigió rápidamente a abrir la puerta.
-¿En dónde estaban?¿Por qué tardaron tanto?- preguntó nervioso mientras ayudaba a los recién llegados con las bolsas que traían.
-Hola Eriol, sí yo estoy muy bien ¿y tú? -dio como respuesta un joven alto y simpático de cabello negro y ojos color café.
-Hola Touya, hola Yukito, perdón, es que estaba algo preocupado de que las cosas no salieran como lo habíamos planeado.
-Lamentamos habernos tardado tanto Eriol, pero el vuelo se retrasó, pero no te preocupes, todo estará listo justo a tiempo- contestó un chico de cabellos grisáceos y ojos dorados.
-Muchas gracias por todo Yukito- agradecía el zafiro -y bien,¿a qué hora llegarán todos los demás?
-El abuelo va a traerlos a todos en su jet, así podremos regresar hoy mismo, llegarán como a las 13:00- contestó el hermano de la cerezo -¿Dónde están los adornos?
-OK, perfecto, los adornos están en la parte baja del closet de Meiling, su habitación es la tercera subiendo las escaleras- contestó Eriol mientras revisaba que todo lo que tenía que llevar a la escuela estuviera dentro de su mochila.
-Todo lo de la comida está…
-Está todo en el refrigerador Yukito… En verdad les agradezco muchísimo su ayuda.
-No tienes nada qué agradecer, tú bien sabes que Tomoyo es tan importante para mí como "el monstruo"- contestó Touya.
El zafiro sólo asintió con una sonrisa.
-Bueno chicos, lo dejo todo en sus manos, tengo que irme. Fernand, Syaoran y Meiling llegarán antes que nosotros para que ella no sospeche nada. Los veo más tarde- y salió aprisa del departamento, tenía que llegar antes de las 10:00 para arreglar los últimos detalles de su "sorpresa" y entrar a clases como si nada pasara.
Viernes 3 de septiembre 9:50 hrs:
El zafiro se dirigía a toda prisa hacia el salón de música pero iba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que chocó con alguien que se encontraba en el pasillo que daba hacia el salón al que él se dirigía.
-¡Discúlpame, no te vi! -mencionó avergonzado por su descuido mientras hacia una ligera reverencia.
-No te preocupes amor- contestó la amatista sorprendiendo a su novio.
-To…Tomoyo… ¿Qué haces aquí?- preguntó algo nervioso, pero inmediatamente cambió su tono de voz -pensé que tenías clase de fotografía a esta hora.
-Así es amor, es sólo que estoy esperando a Dana, vino a ver a un amigo suyo que tenía clase de música y estaba esperándolos- contestó amablemente -¿y tú?¿Pensé que tendrías clase de cálculo empresarial? Y eso es en el edificio de administración, no en el de artes- bromeó la ciruelo.
-¡Ah! Sí, pero Andrew me pidió unas partituras que necesitaba y quedamos de vernos aquí, como a él le tocaba clase en este edifico- mintió el chico rogando porque su novia no sospechara nada.
En ese momento salieron de un salón una joven de cabellos cortos y rojizos, Eriol la conocía muy bien pues era compañera de Tomoyo en todos los proyectos, la chica iba de la mano de un joven de cabello café y vestido algo pandroso, supuso que era al que estaban esperando.
La chica se dirigió a Tomoyo:
-Será mejor que nos demos prisa Tomo-chan o el profesor Davis no nos dejará pasar a la clase.
-Tienes razón Dana. ¿Nos vemos para almorzar amor?- dijo la amatista mientras besaba a su novio en la mejilla.
-No estoy seguro pequeña, tengo que arreglar lo de mi ensayo, pero yo te aviso ¿de acuerdo?
La chica sólo asintió y se fue con sus compañeros sintiéndose aun más triste de lo que se sintió antes de salir de casa… Definitivamente ese no era su día.
En cuanto la chica salió del edificio Eriol entró de prisa al salón donde normalmente tenían practica de coro y se dispuso a dar los últimos detalles a su sorpresa.
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El resto de la mañana transcurrió pesadamente para Tomoyo, las clases se le hicieron tediosas y mucho más al recibir el mensaje de Eriol de que se verían hasta la salida, pues estaba un poco ocupado con un proyecto. Para colmo no había visto ni a Sakura, ni a Syaoran. Tampoco a Meiling, y mucho menos a Fernand, o le pareció verlo, pero tuvo la impresión de que se escabulló para no toparse con ella en el pasillo del edificio.
Ni siquiera sus amigos de Tomoeda se habían acordado que era su cumpleaños. Rika y Chiharu siempre le mandaban mensajes para felicitarla y ese día su teléfono estaba como muerto, ninguna llamada, ningún mensaje… hasta marcó a su buzón de voz para verificar que la línea estuviera funcionando correctamente y eso la hizo sentir más triste porque sólo confirmó que nadie se había acordado del día que era.
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En algún punto entre Tomoeda y Tokio, aproximadamente 11 personas iban algo ansiosas por llegar a su destino:
-Abuelo,¿estás seguro que llegaremos a tiempo?- preguntó desesperada una hermosa mujer de cabello rojizo y corto.
-Tranquila Sonomi, ya verás que llegaremos justo como lo acordamos con la pequeña Sakura, así mi otra nieta no sospechará nada- respondía el señor Mazaki Amamiya tan tranquilo como siempre.
-¡Me muero de ganas por ver de nuevo a Tomoyo, hace tantos años que no la hemos visto, aunque estoy segura que debe ser una hermosa jovencita- mencionó una mujer de cabello corto y rubio que poseía unos hermosos ojos verdes.
-Tienes razón Giselle, desde que regresaron a Irlanda no se han visto, pero esta fiesta también servirá para que puedas conocer a la pequeña Sakura-dijo Sonomi emocionada.
-También estamos emocionados por eso querida hermana, queremos ver si la hija de Nadeshiko es tan hermosa como ella-dijo un hombre de cabello negro y ojos azules.
-Además aprovecharán para ver a Fernand, no lo han visto desde hace casi un año ¿verdad?- mencionó el abuelo.
-Tienes razón abuelo, nuestro hijo se deslindó completamente de nosotros, dijo que ya había estado lejos de Tomoyo por demasiado tiempo, así que no hubo manera de hacerlo cambiar de opinión, ¿verdad cielo?-dijo el señor de cabello negro a su esposa Giselle.
-Así es, tal y como Taiki dice, Fernand estaba ansioso por ver a Tomoyo otra vez.
Y así siguieron en la conversación mientras que 4 chicas y un chico iban preocupados de que su amiga no los perdonara por que no la habían felicitado por su cumpleaños.
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Viernes 3 de septiembre 13:55 hrs:
Sakura acababa de salir de su clase de "Organización y gestión de empresas turísticas y hoteleras" (N.A.: esa materia es real de la carrera, no crean que me la invente n.n) y traía una cara de total aburrimiento, pero esta cambió completamente al ver que su novio la esperaba recargado en la pared del salón de enfrente.
-¡Hola mi vida!- corrió la chica para colgarse literalmente del cuello de su novio (N.A.: así tipo Nakuru -.-U )
-Hola nena- respondió el chico plantándole un beso a la cerezo mientras la abrazaba.
-Ya no tienes ninguna clase ¿cierto? -preguntó la ojiverde mientras tomaba de la mano al chico para comenzar a caminar a su lado.
-No preciosa, vine por ti para acompañarte a tu salón y después me iré con Fernand y Mei para arreglar lo que falte en casa, seguramente tu familia ya estará ahí- respondió no muy contento el chico ya que sabía que el hecho de que su "querido" cuñado estuviera presente quería decir que no podría estar cerca de su bella novia -¿Qué clase me dijiste que tenías?
-Problemas Turísticos Contemporáneos- contestó la chica con una sonrisa.
-Ah… se oye... interesante…- respondió de forma burlona el chico mientras le daba un beso en la mejilla a la cerezo.
-¡Deja de burlarte! Yo no me burlo de lo aburridas que suenan tus clases… Derecho civil… Derecho mercantil… ¿Qué puede tener eso de divertido?- dijo la chica mientras le sacaba la lengua a su novio.
-OK, OK, tienes razón… cada quien encuentra divertida su carrera. Será mejor que me vaya nena, en un rato nos vemos- y le dio un beso en los labios en forma de despedida.
Viernes 3 de septiembre 15:55 hrs:
Eriol estaba de pie en la entrada del campus esperando a su hermosa novia y a Sakura para poder irse juntos a casa. La primera en llegar fue la cerezo:
-¡Hola Eriol! Lamento haberme tardado- dijo un poco agitada por haber corrido desde su edificio hasta la puerta -¿y dime, ya está todo listo para el regalo que piensas darle a Tomo-chan?
-Así es Sakura, todo está preparado, sólo tendremos que esperar a que sea la hora adecuada- sonrió el zafiro.
En ese momento, una hermosa chica de ojos amatista se dirigía hacia ellos con un semblante cabizbajo, al llegar a donde se encontraban el peliazul y la castaña trató de sonreír.
-Hola amor ¿Qué tal tu clase?- cuestionó mientras plantaba un tierno beso en los labios de su chico.
-Hola princesa, pues estuvo algo tediosa, pero por suerte ya terminamos el día de hoy y podemos ir a casa a descansar- mencionó el muchacho mientras posaba un brazo alrededor de los hombros de su chica -¿Qué ocurre pequeña? Te noto algo desanimada.
-No es nada amor, no te preocupes- y trató de sonreír.
Los tres chicos iniciaron su camino de regreso al departamento mientras la castaña enviaba un mensaje desde su celular.
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En el departamento Syaoran recibió un mensaje de su novia que decía: "prepárense, llegamos como en 15 minutos, tengan todo listo".
-Muy bien, me acaban de informar que ya vienen para acá, todos a sus lugares y esperaremos la señal que será cuando Tomoyo abra la puerta-dijo el chico mientras revisaba que todo estuviera en su lugar.
Viernes 3 de septiembre 16:10 hrs:
Los tres jóvenes habían llegado a la puerta del departamento y la hermosa amatista sacó sus llaves. Al abrir la puerta y encender la luz, dio un saltito al escuchar:
-¡SORPESA!- un coro de aproximadamente quince personas estaba en la sala de su departamento.
La amatista no lo podía creer, sí se habían acordado de su cumpleaños, hasta le habían preparado una fiesta. Estaba tan emocionada que unas pequeñas lágrimas comenzaron a salir de sus bellos ojos. Sus amigos le habían dado el mejor regalo, no sólo por la fiesta, sino porque se dio cuenta que su familia estaba ahí, su madre y su abuelo, sus tíos también y hasta sus amigos de la primaria. Además el lugar estaba adornado de una manera que le hacía notar que ya llevaban tiempo planeando todo; la sala estaba adornada con globos de colores y serpentinas, también había unas flores de papel de color violeta y frente a ella se encontraba un gran cartel con letras en varios tonos de violeta que decían "¡FELIZ CUMPLEAÑOS TOMOYO! TE QUEREMOS MUCHO" y estaba firmado por todos lados con recados de todos los invitados.
El rubio vio la enorme cara de sorpresa que puso su prima e inmediatamente corrió a abrazarla:
-¡Muchísimas felicidades "mi bella ciruelo"!¿No habrás pensado que se me olvidaría el cumple de mi prima consentida, verdad?-dijo el chico mientras la abrazaba muy fuerte.
-Créeme que esa idea cruzó por mi mente-dijo la ciruelo mientras recibía el abrazo de su primo.
Después de ese abrazo Tomoyo recibió muchos más, el de su madre y su abuelo, el de Rika, Chiharu, Naoko, Yamazaki, el profesor Terada, Nakuru, Touya, Yukito, su tío Fujitaka… Obviamente no podía faltar el de Sakura, quien no dejaba de disculparse por haber fingido olvidar su cumpleaños, los de Syaoran y Meiling, el de su tía Giselle y su tío Taiki, y claro, el de su amado novio que cuando la abrazó le dijo:
-Perdóname por ponerte triste princesa, pero no podía permitir que descubrieras tu sorpresa antes de tiempo.
-No te preocupes amor, me alegra no haber sabido nada porque en realidad esta ha sido la mejor sorpresa que he tenido en toda mi vida…
"y aún falta una sorpresa más" pensó el zafiro mientras besaba a su novia.
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La fiesta transcurrió de lo mejor, todos estaban muy contentos de verse después de haber estado distanciados por tanto tiempo.
Se pusieron al corriente de todas las novedades que habían ocurrido en sus vidas. Chiharu y Yamazaki les comunicaron que pronto se irían a estudiar a Francia por un intercambio escolar, Naoko les daba la excelente noticia de que su libro de historias de terror ya se había publicado, Rika y el profesor Terada les dijeron que se casarían en un año y que esperaban que todos los presentes en la fiesta los acompañaran a su boda. En fin, sólo había buenas nuevas, sonrisas y mucha felicidad por parte de todos. La madre de Tomoyo se encontraba muy feliz y no dejaba de abrazar a su hija, mientras que el abuelo abrazaba a todos sus nietos y les decía lo orgulloso que estaba de ellos, de Touya por ser el jefe de piso del hospital en que trabajaba y de Sakura, Fernand y Tomoyo por estar estudiando una carrera.
Pero en este mundo todo lo que tiene un principio, también tiene un final, así que para las 21:30 todos los invitados comenzaron a despedirse, ya que el jet del abuelo saldría del aeropuerto a las 22:00 para llevarlos de regreso a Tomoeda.
Tomoyo se despidió agradecida con todos por haber hecho ese viaje sólo para estar a su lado en un día tan especial. Abrazó fuertemente a cada miembro de su familia y se despidió con un beso, no sin antes recibir el recordatorio de su madre para todos los presentes de que estaban invitados a la cena de Navidad en su mansión.
Los seis inquilinos de la casa se dispusieron a limpiar un poco, y acordaron que dejarían los adornos hasta el día siguiente, así que sólo se pusieron a lavar los trastes y a barrer un poco la sala del departamento.
Una hora después cada uno se retiró a descansar a su habitación. La fiesta había sido de lo mejor y todos estaban muy contentos de haber compartido ese momento con su querida amiga.
Viernes 3 de septiembre 23:00 hrs:
Al parecer todos en el departamento dormían placenteramente a excepción de un chico de gafas de elegante montura que caminaba con sigilo hacia la primera habitación del pasillo.
Toco despacio la puerta hasta que recibió respuesta desde adentro:
-¿Quién es? -preguntó adormilada la voz dentro de la habitación.
-Soy yo princesa, aún no te he dado mi regalo, así que tienes cinco minutos para estar lista. Te espero en el auto- y caminó escaleras abajo.
Tomoyo estaba sorprendida, ¿qué regalo podía darle Eriol que había esperado a que todos estuvieran dormidos? Se levantó de la cama un poco sorprendida, y se puso unos jeans y
una blusa de tirantitos color azul, se amarró el cabello en una coleta, se lavó los dientes y corrió escaleras abajo donde su novio la esperaba.
-¿A dónde vamos Eriol?- preguntó emocionada.
-Es una sorpresa- dijo él mientras sacaba un pañuelo de su bolso trasero y le vendó los ojos a la amatista. Después la ayudó a subir a la camioneta y emprendió camino.
Diez minutos después, el auto se detuvo y la chica se dio cuenta de que no estaban tan lejos del departamento. El zafiro la ayudó a bajar y comenzó a guiarla por un camino al aire libre. Se dio cuenta de que entraron a algún tipo de edifico que se encontraba totalmente solo ya que solamente se escuchaba el eco de sus pasos. Caminaron un poco más y se detuvieron.
-Llegamos- mencionó el joven mientras se paraba detrás de la chica -voy a quitarte la venda de los ojos, pero necesito que los dejes cerrados hasta que yo te diga, ¿de acuerdo?
-Está bien amor- la amatista hizo lo que su chico le pedía y no abrió los ojos aún cuando escuchó que el joven abría una puerta.
La guió para caminar unos cuantos pasos más dentro de esa habitación y escuchó cómo cerraban la puerta. Eriol se separó un poco de Tomoyo y le dijo:
-Ya puedes abrir los ojos princesa.
Tomoyo los abrió y no podía creer en donde estaban ni lo que había frente a ella. Se encontraban en el salón de música donde ensayaba el coro, pero lucía totalmente diferente: estaba lleno con cientos de rosas violetas y blancas, el piso cubierto de pétalos y en la tarima frente al piano había un hermoso sillón cubierto de pétalos al igual que el piso. Toda la habitación estaba iluminada por cientos de velas acomodadas en lugares estratégicos y del techo del salón parecía caer una lluvia de lucecitas color violeta (N.A.: así tipo la carta The Glow pero en otro color n-n). La chica estaba sin habla, sólo miraba alrededor con una enorme emoción expresada en sus bellos ojos.
-¡Muchas felicidades mi hermosa princesa! -decía Eriol mientras la abrazaba por detrás-Ven, aún falta algo- dijo el chico mientras la tomaba de la mano y la guiaba hacia el cómodo sofá frente al piano.
La chica obedeció y se sentó donde el joven le indicaba, estaba completamente muda de la emoción. Su joven novio le plantó un beso en los labios para después guiarse hasta el piano y sentarse en el taburete.
-Escribí algo para ti... ojalá te guste- y al finalizar estas palabras, unos hermosos acordes comenzaron a salir del piano para después ser seguidos por la tierna y varonil voz del joven:
No sé cómo describir
Desde el vacío que hay en mí,
Una voz... inspiración
Que me hace soñar.
Vuelvo a escuchar dentro de mí ese deseo de sentir,
Un amor que le dé vida
A mi palpitar.
Y sin palabras me calmas,
Me llevas ahí, a descubrir
Todo lo vivo dentro de mí
Y en el silencio me amas
Y puedo vivir de tus suspiros
Que besan mi ser...
Vuelvo a nacer
Oigo en tu pecho mi canción
Y entre tus brazos sé quién soy,
Soy tu amor...
Tu reflejo...
Tu pasión...
Y en esta paz de tu calor
Vuelve a cantar mi corazón, ohhhh
Tus besos tan dulces me hacen llorar.
Y sin palabras me calmas,
Me llevas ahí, a descubrir
Todo lo vivo dentro de mí
Y en el silencio me amas
Y puedo vivir de tus suspiros
Vuelvo a nacer
"Inspiración" (Benny Ibarra)
La chica estaba sin aliento, había reconocido la melodía, era la que Eriol llevaba semanas practicando… Él… le había escrito la más bella canción que jamás había escuchado… no pudo contenerse más y las lagrimas comenzaron a salir de sus bellos ojos.
Eriol preocupado se acercó inmediatamente a la chica y tomó su rostro en sus manos para decirle:
-¿Qué pasa princesa?¿No te gustó?- preguntó angustiado el joven.
La respuesta de Tomoyo lo tomó por sorpresa cuando la chica se acercó a él y comenzó a besarlo con una infinita ternura. Eriol correspondió al beso mientras se sentía más tranquilo, y cuando se separaron por falta de aire, la ciruelo dijo:
-Me equivoqué… Esta sí ha sido la mejor sorpresa que he recibido en toda mi vida, todo ha sido tan hermoso, tan perfecto… Gracias Eriol… Te amo tanto- y al terminar de decir esas palabras volvió a besarlo, sólo que esta vez con mucha más intensidad.
Eriol comenzaba a perder toda cordura, los besos de Tomoyo lo volvían completamente loco, poco a poco fue dejando los labios de Tomoyo para besar sus mejillas… después, poco a poco bajó a su cuello, y de ahí viajó a sus hombros descubiertos. Deslizó uno de los tirantes para poder besarla mejor, mientras que ella soltaba pequeños suspiros…
-Te amo tanto Tomoyo- decía él con sus labios aún pagados a la piel de la chica.
Tomoyo ya no podía contenerse más, así que poco a poco comenzó a deslizar sus manos bajo la camisa del zafiro recorriendo cada centímetro de su bien formado abdomen, provocando que el chico se erizara al contacto y soltara pequeños gemidos debido al placer que sentía.
La chica se olvidó completamente del pudor y hábilmente lo despojó de su camisa, mientras él recorría hábilmente su cuerpo con sus manos. Él la recostó en el sofá, y se colocó sobre ella mientras se besaban frenéticamente. Sus cuerpos les pedían más contacto, Tomoyo abrazaba más fuerte a Eriol, quería que estuvieran tan cerca como fuera posible, que no hubiera espacio entre ellos… Eriol sabía que de seguir así no podría controlarse más, y terminaría por hacer suya a Tomoyo en ese momento, así que dejó de besarla para mirarla a los ojos,
-¿Estás segura?- preguntó con la voz ronca.
Tomoyo estaba totalmente sonrojada, su respiración estaba muy agitada y sólo quería seguir sintiendo las caricias de su novio. Dudó por un momento si sería lo correcto, y Eriol lo notó.
-No tenemos que hacer nada princesa… no quiero obligarte ni presionarte- dijo él con una sonrisa.
-Yo lo sé Erial. Es sólo que… yo…yo había pensado que deberíamos esperar un poco más- dijo sonrojada.
-Claro que sí princesa… no hay prisa… Tendremos todo el tiempo del mundo- y sonrió al levantarse y tenderle la mano a la jovencita para que hiciera lo mismo.
Tomoyo tomó su mano y lo jaló para decirle:
-Aunque me encantaría que durmiéramos juntos- y volvió a besarlo.
El chico asintió y sonrió. Se recostó a su lado y la abrazó fuertemente mientras le repetía lo mucho que la amaba.
Y así unidos en ese abrazo compartieron una de las noches más maravillosas de sus vidas.
CONTINUARÁ…
N.A:
Hola!!
Perdón, se que prometí actualizar ayer, pero mi compu se volvió loca y no tuve internet hasta hoy.
Aquí está el octavo capítulo de mi historia, espero que lo hayan disfrutado.
Esta vez si me extendí un poco más que en los capítulos anteriores, espero que no se hayan aburrido y que les haya gustado la sorpresa que preparo el lindo de Eriol para su princesa… Tenia que hacer que lo disfrutaran mucho xq pronto las cosas cambiaran… En el próximo capítulo espero aclarar algunas de las incógnitas que he planteado, así que no se desesperen… todo saldrá a la luz poco a poco.
Voy a hacer todo lo posible por actualizar en una semana a más tardar ok?
Mil gracias a Johanna-Ikari, YreSu, angeli014, Bombón Asesino, Roxy, ALIZ LI y CORAZON DE CEREZO por sus reviews, en verdad me animaron muchísimo sus comentarios, Mil gracias a todos por su apoyo. Espero no defraudarlos con la historia y ojala sigan leyendo.
Se aceptan todo tipo de comentarios, sugerencias, reclamos, etc…
Comienza la cuenta regresiva y los momentos felices empiezan a escasear...
See you soon!!
