HOLA! hoy les he traído un cap súper largo ;) y al final de la historia sabrán por qué :3 Espero que disfruten mucho leyendo este cap que su imaginación vuele!
Los personajes pertenecen a Hiro Mashima
Después de eso, Natsu se despertó de golpe, sudando, jadeando y sintiendo como el pantalón le quedaba un poco apretado. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que fue un sueño, un vil y sucio sueño por el que rezaría para que se volviera realidad.
-¿Por qué me está pasando esto?- se preguntó cerrando los ojos fuertemente, luego los abrió y vio la hora en su reloj de mesa- Las tres de la madrugada…- susurró volviendo a acostarse en la cama.
Natsu sentía como su cabeza daba vueltas, no sabía en qué momento había empezado a sentir cariño más allá de la amistad por esa rubia. Una sonrisa tímida se dibujó en su rostro mientras recordaba esos pocos días que había pasado con su antigua amiga.
-No puedo estar enamorado de ella…- susurró para luego quedarse dormido.
Las horas pasaron, dando paso a un hermoso amanecer. Natsu seguía durmiendo hasta que escuchó como su puerta se abría de golpe dejando ver a un pequeño niño rubio de ojos azules saltando de un lado a otro con emoción.
-¡Feliz cumpleaños tío Natsu!- gritó el niño subiendo a la cama para luego saltar en esta.
-Gracias Riu- dijo Natsu junto a una enorme sonrisa.
Los demás familiares entraron en pijama en la habitación del Dragneel junto a un pequeño pastel de fresas el cual Mirajane preparó con mucho amor. Laxus revolvió el cabello de su hermano con cariño mientras lo felicitaba, Igneel abrazó a su hijo mientras que Grandine lloraba de felicidad al mismo tiempo en que abrazaba y besaba a su hijo descontroladamente.
-Muchas gracias a todos- agradeció Natsu con una enorme sonrisa.
-Pide un deseo- dijo Mira colocando el pequeño pastel frente al peli rosa.
-Bien…- Natsu pensó un poco y sopló las velitas de su pastel.
-¿Qué deseaste?- preguntó Riu con una enorme sonrisa.
- No puedo decirles lo que es, o no se hará realidad- comentó con una sonrisa mirando a su sobrino.
-¡Que malo eres!- dijo Riu con un tierno puchero en su rostro.
-Bien, es hora de prepararte. Iremos al parque de diversiones- dijo Gajeel entrando por la puerta.
-¡¿Tú qué haces aquí?!- preguntó Natsu con un leve susto.
-Querrás decir "hacemos"- dijo Gray entrando detrás de su amigo.
-Díganme que las chicas no vinieron- dijo Natsu con un leve sonrojo en sus mejillas.
-Están abajo- respondió Jellal con una enorme sonrisa.
-Espero que lo mantengan vigilado- comentó Igneel con una sonrisa pícara- No queremos que se escape y no vaya a la fiesta-
-Vale…- dijo Natsu para luego tomar una toalla y dirigirse al baño- Me voy a duchar, espero que me dejen un poco de privacidad para cambiarme luego- comentó mirando a todos a lo que simplemente empezaron a salir del lugar.
Natsu se quitó la ropa, entró a la bañera para luego abrir la regadera haciendo que un chorro de agua fría humedeciera su cabello y su cuerpo. No podía dejar de pensar en Lucy, esa chica lo traía loco con tan solo un par de días, pero se sintió terrible al recordar todo lo que le había dicho hace poco más de una semana.
-Lo siento tanto, Lucy…- susurró colocando su mano contra la pared, mientras el agua caía encima de su cabello.
Al poco tiempo, Natsu salió del baño y se colocó su ropa. Vestía con un pantalón negro, una camiseta roja con un dragón negro pintado en su pecho, un par de tenis negros con cordones rojos y un chaleco de cuero hasta los codos que hacía resaltar sus músculos. Vio la muñequera que le había "regalado" Lucy y no dudó en colocársela en la muñeca derecha.
-¡Ya estoy listo!- gritó Natsu desde las escaleras, ahí pudo ver que Mira estaba abrazando a una chica con mucho cariño.
-Lissana, espero que te portes bien en el parque de diversiones- dijo Mirajane con una sonrisa.
-Claro, Mira-nee- dijo la albina con una sonrisa para luego enviarle una más pícara a Natsu.
-Maldita sea…- pensó Natsu tomando sus llaves y dirigiéndose hacia sus amigos.
-¡Feliz cumpleaños!- gritaron todas las chicas arrojándole varias serpentinas al peli rosa.
-Gracias chicas- agradeció Natsu con su típica sonrisa.
Todos se despidieron y se subieron a sus respectivos vehículos. Gajeel y Levy se fueron juntos, al igual que Gray y Juvia y en otro Jellal y Erza. Natsu soltó un suspiro e invitó a Lissana a que subiera a su auto, cosa que hizo gustosa. El trayecto hacia el parque de diversiones son unos treinta minutos, así que se fueron de inmediato hacia allá.
Natsu no dijo ni una sola palabra en el camino, mientras que Lissana escuchaba música desde su reproductor de música. Gajeel estaba en frente de él mientras que Gray y Jellal detrás.
Un sonido ensordecedor retumbó en los oídos del Dragneel y pudo ver como alguien pasaba a su lado en una motocicleta, lo consideró genial, esta estaba pintada con estrellas en llamas, algo que simplemente le pareció asombroso.
-Esa persona debe estar loca por rebasar a toda velocidad un automóvil en marcha- comentó Lissana con una mueca de molestia.
-Puede ser- dijo Natsu para no tener que discutir con la albina.
Ya en el estacionamiento del parque de diversiones, todos estacionaron sus vehículos, uno al lado de otro. Natsu se estacionó al lado de las motocicletas, pero justo cuando Lissana estaba por bajar, alguien la asustó entrando a toda velocidad en una motocicleta, derrapando un poco al frenar y situándose en un lugar VIP.
-¡Infeliz!- gritó la albina aun dentro del vehículo mientras posaba una mano en su pecho.
Natsu se quedó dentro de su auto, observando detenidamente esa motocicleta, era la misma que había visto hace rato. La persona que la conducía era una chica, esta traía una falda de cuero negro que llegaba hasta la mitad de sus muslos, unas botas negras hasta las rodillas, unas medias de rayas negras y rosas, una blusa de un color rosa intenso y un chaleco de cuero, aun traía su casco, el cual era negro con muchas estrellas doradas en él.
-Cálmate, seguro no lo hizo a propósito- dijo Natsu tratando de calmar a la albina que estaba al borde de estallar en furia.
-¡Esto no se va a quedar así!- dijo saliendo del auto, pero justo cuando la iba a tocar en el hombro, notó como unos hombres grandes y fuertes la miraban con ojos asesinos.
-Será mejor que no te metas en problemas- dijo Natsu halando a Lissana por el antebrazo.
La chica solo asintió y se alejó de la chica que aún tenía el casco. La conductora de esa motocicleta se sacó el casco lentamente, dejando ver una hermosa cabellera rubia, la cual Natsu pudo reconocer al tiro.
-¿Esa no es Lu-chan?- preguntó Levy que había llegado junto con los chicos al lado del Dragneel.
-Creo que sí- contestó Gray con una sonrisa.
-Al parecer no se ha dado cuenta de nosotros- dijo Erza mirando a los demás.
-Yo la llamaré- dijo Gajeel pero este fue detenido por Natsu.
-Mejor no, debe estar ocupada- comentó el Dragneel con una expresión triste.
Los demás notaron el desánimo en sus palabras, en verdad le dolía ver a su amiga siendo indiferente con él. El grupo de amigos se dirigieron hacia la entrada del parque, pero Natsu no entró sin haberle dado un último vistazo a la chica.
Ya adentro, pudieron ver un sinfín de tiendas y juegos mecánicos, y muchos de ellos eran salvajes y bruscos. Los chicos se emocionaron al ver la enorme montaña rusa que estaba a mitad del parque, era muy alta y con muchas curvas, algo increíble y excitante para los hombres. Las chicas se miraron mutuamente y sonrieron ante la infantilidad de sus amigos.
Todos los chicos corrieron hacia la montaña rusa pero un grito de Levy hizo que todos pararan en seco y voltearan a ver hacia donde estaba esta.
-¡Lu-chan!- gritó la peli azul abrazando a la rubia.
-¡Levy-chan! ¡Qué bueno verlas aquí!- dijo Lucy muy emocionada.
-Lucy, ¿qué haces aquí?- preguntó Erza abrazando a la rubia.
-Estoy verificando que todo esté bien. Si no lo hago, mi padre me reclamará que no cumplo con mi trabajo- respondió la Heartfilia con una sonrisa.
-¿Verificando?- preguntó Juvia un poco confundida.
-Mi padre es el dueño del parque de diversiones, tengo que revisar si los juegos están en funcionamiento- comentó esta con una sonrisa.
-¡¿Tú padre es el dueño del lugar?!- preguntó Gajeel que se había acercado junto a los demás chicos para escuchar la conversación.
-Sí, este lugar es de la empresa Heartfilia- dijo señalando con un dedo la insignia del parque, el cual era una "H" dentro de una estrella, la cual era la misma insignia que tenía en la parte delantera de su chaqueta.
-Juvia cree que es fantástico- dijo la Loxar con una enorme sonrisa en su rostro.
Lucy no pudo evitar sonreír ante el comentario de su amiga, luego posó su mirada en la albina que estaba en el grupo y miró a Natsu, el cual solo la miraba de forma avergonzada.
-No sabía que estaban en una cita de grupo- comentó la Heartfilia con una sonrisa algo triste.
-Así es, ahora ya te puedes ir- dijo hostilmente la albina recordando en incidente de hace poco, a lo que todos la miraron con cara de: "Cierra la boca".
-No tienes que decírmelo dos veces- habló la rubia con pesadez en la voz, dio la vuelta para irse y miró a Natsu por encima de su hombro derecho- Feliz cumpleaños-
Justo cuando iba a empezar a caminar, la rubia fue halada por el musculoso brazo de Natsu. Lucy giró su rostro y vio que este tenía unos ojos tristes y suplicantes, luego miró la mano que la estaba sosteniendo y notó que esa era la muñequera que había comprado para dársela de regalo.
-Acompáñanos, por favor- pidió Natsu sin dejar de mirar esos hermosos ojos achocolatados que lo volvían loco.
Pensó durante unos segundos, vio que todos los chicos esperaban una respuesta positiva, todos menos Lissana, la cual estaba de brazos cruzados.
-Está bien- dijo al fin, haciendo que todos gritaran de felicidad- Pero…- ya con eso, los chicos se detuvieron.
-¿Pero qué?- preguntó Gray acercándose a su amiga.
-Pero tienen que esperar a que haga algo- completó con una sonrisa.
Los chicos se quedaron mirando de forma extraña a Lucy, esta solo sacó su celular amarillo del bolsillo de la chaqueta, marcó un número en este y empezó a hablar.
-Escorpio, necesito que me traigas algo… Sí, justo eso… Nueve, por favor… Estoy frente a la montaña rusa... Aquí te espero, no tardes- telefoneó la Heartfilia y una enorme sonrisa se dibujó en su rostro.
-Coneja, ¿qué fue todo eso?- preguntó Gajeel un poco curioso.
-Ya verás-
En eso, un chico de pelo blanco y rojo se acercó a ellos con un sobre bien envuelto. Lucy le envió una sonrisa dulce al chico, cosa que al Dragneel le molestó. El chico le dio un beso en la mejilla a la rubia y se fue de inmediato.
-¿Y bien?- preguntó Gray observando el sobre.
Lucy sonrió y sacó nueve tarjetas VIP del sobre. Los chicos se quedaron impresionados al ver esa clase de tarjetas en su mano, hasta Lissana se quedó con la boca abierta y si no la hubiese tenido pegada a la cabeza, se le hubiese caído hasta el suelo.
-Es un regalo de cumpleaños para ti- comentó Lucy con una sonrisa mientras le entregaba una tarjeta a cada uno y se las colocaban en el cuello.
-No necesito tu limosna. Yo tengo mi tarjeta- habló la albina sacando una tarjeta de sus bolsillos.
-¿Limosna? ¿Además, trataste de subir como VIP mientras tus amigos tenían que pagar por el boleto?- preguntó Lucy para luego estallar en carcajadas, los chicos la miraron de forma extraña- Eres muy infantil y mezquina, ¿lo sabías?-
-Estás acabando con mi paciencia- gruñó la albina acercándose hacia la rubia.
-Creo que solo eso te queda, pues la dignidad se te acabó hace años- respondió Lucy con el ceño fruncido.
Natsu y los demás solo observaban la discusión de ambas chicas, hasta que Lissana intentó abofetearla, pero la mano de la rubia fue más rápida y la detuvo de inmediato. Lucy tenía una expresión neutra mientras que dos hombres grandes y fuertes se acercaron hasta colocarse detrás de la rubia.
-¿Algún problema?- preguntó uno de estos.
-¿Qué? ¿Tienen que venir a cuidarte tus gorilas?- preguntó Lissana con una sonrisa victoriosa.
-Cierra la boca. Están aquí para que no me escape- gruñó Lucy con ojos asesinos- No sé por qué me odias. Natsu no está interesado en mí, si es eso lo que te molesta- dijo para luego soltarla.
-Señorita Lucy- la llamó una chica de pelo plateado- Tiene una llamada de su padre en la oficina-
-Gracias Yukino, voy enseguida- habló Lucy calmadamente- Los veré luego-
Los chicos pudieron ver como su amiga se alejaba junto a la chica de pelo plateado y los hombres que la cuidaban. Levy y Erza le enviaron un mirada de desaprobación a la albina, la cual solo gruñó con molestia y se dirigió hacia la montaña rusa.
-Lucy tiene un carácter fuerte- dijo Gajeel con una sonrisa.
-Y que lo digas- dijo Gray junto a una risilla- Cuando conocí a Lucy, trataba de proteger a un niño pero no pensó en las consecuencias-
-Lucy… es una chica muy fuerte- comentó Natsu mirando en la dirección en donde se había ido su amiga.
*Con Lucy*
-Hola papá- saludó Lucy por el teléfono.
-Hola Lucy, te llamo para decirte que tardaré un poco más en llegar. Tendrás que hacerte cargo de la contabilidad del parque de diversiones y de los clubes nocturnos- dijo fríamente el Heartfilia al otro lado de la línea.
-¿De cuánto tiempo estamos hablando?- preguntó la rubia con pesadez.
-Un mes más- dijo este junto a un suspiro- Hablamos luego, te llamaré en la noche para saber cómo estás-
-Está bien, hablamos luego- Lucy cortó la llamada y salió del lugar.
Al salir, se dio cuenta de que sus amigos la estaban esperando afuera de la oficina, una sonrisa se dibujó en su rostro mientras que se acercaba a ellos. Natsu se sentía cada vez peor al recordar lo que le había dicho a Lucy la última vez que la vio, ni siquiera la veía al rostro.
-¡Bien! ¡Vamos a disfrutar este día!- gritó Lucy muy emocionada.
Los chicos gritaron de emoción y se dirigieron a varios juegos mecánicos para poder disfrutar de estos. Todos subieron a los autos chocones, en donde Gajeel aprovechó para poder molestar a Natsu, Gray y Jellal.
-Muy bien, espero que jueguen limpio…- dijo Levy para luego ser golpeada por el carrito de Gajeel.
-¡Gihi! ¡Mejor concéntrate en esto, enana!- gritó Gajeel para luego ser golpeado por Gray.
-¡Perdón!- gritó Gray para luego soltar una carcajada, en eso Natsu lo atropelló.
-¡Que comience el juego!- gritó este para luego dar por empezada la locura de choques.
Todos estaban disfrutando de los choques, aunque Lucy estaba en una esquina sin moverse, parecía estar concentrada en otra cosa. Natsu paró detrás de esta, no tenía intensión de atropellarla, pero un golpe desde atrás de él hizo un efecto en cadena que provocó que terminara chocando contra Lucy, haciendo que esta dejara caer su celular.
-¡¿Qué diablos te pasa?!- gritó Lucy encabronada- ¡Si se hubiese roto mi padre me estuviera matando ahora mismo!-
-¡No fue mi culpa!- saltó a la defensiva el Dragneel- ¡Además, yo te compré uno y lo dejaste tirado en mi casa!-
-¡No me interesa! ¡Aquí tengo el número de mi padre registrado!- se levantó furiosa del carrito.
-Chicos, dejen de pelear- se interpusieron Erza y Jellal entre el peli rosa y la rubia.
-Bien- contestaron los dos con pesadez.
Natsu y Lucy se miraron de reojo para luego darse la espalda. El grupo de amigos estuvieron el resto del día tratando de que la pasaran bien, Natsu sí lo hizo, pero Lucy estuvo todo el tiempo revisando su celular y alejándose del grupo. A las cinco de la tarde, todos se empezaron a despedir para poder arreglarse e ir a la fiesta.
-¿Irás esta noche a la fiesta?- preguntó Levy a lo que todos la miraron, incluso Natsu.
-Trataré de presentarme- dijo Lucy con una sonrisa para luego colocarse el casco e irse en su motocicleta.
-Que maleducada es- dijo Lissana entrando en el auto de Natsu, siendo seguida por este.
El Dragneel estuvo callado durante todo el camino, dejó a Lissana en su casa y se dirigió a la suya. Cuando entró en su casa, pudo ver que ya todos estaban vestidos para ir a la fiesta, aun faltando una hora para que comenzara. Mira corría de un lado a otro tratando de atrapar a Riu colocarle la ropa.
-¡Te tengo!- gritó Natsu atrapando a su sobrino entre sus brazos.
-¡Suéltame!- gritó el pequeño rubio- ¡No me quiero poner eso!-
Natsu levantó la mirada y vio que Mirajane quería vestirlo con una camisa rosada y unos pantalones blancos- ¿No crees que es algo casual?- preguntó Natsu con una gotita estilo anime en su nuca.
-Se verá muy lindo- dijo Mira con una sonrisa y un brillo especial en los ojos.
-Deja que lo vista yo- dijo Natsu llevando a Riu hacia su habitación.
Ya estando en la habitación, Natsu dejó a Riu encima de su cama y salió para buscar su ropa. Cuando estuvo de vuelta, lo vistió con una camiseta azul, una chaqueta y unos jeans negros y unos zapatos negros. Natsu se mojó las manos con acondicionador y se lo pasó por el cabello al niño, provocando que tuviera un estilo rebelde pero tierno.
-Tío Natsu, ¿cree que pueda enamorar a la chica que me gusta?- preguntó el pequeño rubio colocando sus manos en los bolsillos.
-¿Apenas tienes cinco años y ya estás pensando en novias?- preguntó Natsu un poco divertido mientras buscaba su ropa.
-Es que… siento como si debiera protegerla. La vi llorando hace unos días y no la volví a ver- dijo Riu sentándose en la cama.
-Oh, ¿cómo se llama?- preguntó el peli rosa sin dejar de buscar en su armario.
-No lo sé, solo sé que es un poco mayor que yo-
-Bueno, ¿y dónde la viste?- preguntó Natsu con una sonrisa sentándose en su cama.
-Aquí- dijo naturalmente el rubio- Salió llorando de aquí junto a un hombre-
A Natsu se le congeló el corazón, vio que su sobrinito se sonrojaba con tan solo hablar de ella. El peli rosa se recostó en su cama con las piernas sobresaliendo de esta, fijó su mirada en el techo, lamentando su comportamiento con Lucy. La había hecho llorar y de una forma muy cruel, y aun así ella le dirigió la palabra esa mañana.
-¿Estás seguro de que te gusta?- preguntó Natsu levantando un poco la mirada.
-Sí, mucho. Es una chica súper linda- contestó Riu con una enorme sonrisa.
-Creo que irá esta noche a la fiesta- dijo Natsu haciendo que el pequeño saltara de felicidad- Toma una rosa del jardín y regálasela-
-¡Eso haré!- gritó el niño saliendo de la habitación a toda velocidad.
Natsu solo pudo sonreír ante la acción de su pequeño sobrino, entró al baño con una toalla y se dispuso a ducharse. Cuando salió, se colocó unos pantalones negros, una camisa roja con las mangas recogidas hasta los codos y unos zapatos negros, se colocó la muñequera en su mano izquierda, tomó su celular y bajó hacia la sala de estar en donde lo estaban esperando.
-Podemos irnos- dijo Natsu con una sonrisa.
-Claro- dijo Igneel levantándose junto a sus familiares.
Todos salieron en sus respectivos autos: Igneel y Grandine; Laxus, Mirajane y Riu y por último Natsu. Todos condujeron hacia el club, en donde todos los amigos de Natsu lo estaban esperando. Desde que el peli rosa bajó de su vehículo, todos sus amigos y compañeros lo felicitaban y le daban obsequios a montones.
Desde que entró al lugar, pudo escuchar la música alta y las voces de todos los que intentaban hablar. Buscó con la mirada a una rubia de ojos achocolatados, pero no la pudo encontrar. Gajeel, Gray y Jellal se acercaron a él con una enorme sonrisa en sus rostros.
-Linda fiesta- dijo Gajeel muy animado.
-Gracias- Natsu notó que Levy no estaba con él así que decidió molestarlo un poco- ¿Dónde está Levy? ¿Terminaste comiéndotela antes de venir aquí?- preguntó con una sonrisa pícara.
-¡Idiota!- gritó Gajeel con un severo sonrojo en su rostro.
-Admite que te gusta Levy- dijo Natsu con una sonrisa- Es lo mismo que le pasa a Jellal, no se le ha declarado a Erza-
-No me metas en tus discusiones- dijo el peli azul con una gotita estilo anime en su cabeza.
-No te he golpeado porque es tu cumpleaños- dijo el Redfox sujetando a Natsu del cuello de su camisa.
-Que considerado eres- dijo Natsu con un tono de sarcasmo mientras era soltado por el peli negro- ¿Dónde están las chicas?-
-Están en la casa de Erza- dijo Gray con un tono algo aburrido.
-Hablando de ellas- dijo Jellal haciendo que los chicos fijaran sus miradas hacia la puerta de entrada.
En la puerta estaban las chicas; una hermosa pelirroja con un vestido hasta los muslos de color negro con los bordes blancos, una peli azul con vestido un poco más largo de color azul oscuro, otra peli azul con el cabello un poco más corto que llevaba un hermoso vestido amarillo que llegaba hasta la mitad de los muslos.
-¿Lucy confirmó que vendría?- preguntó Gray mirando a las chicas de arriba hacia abajo.
-Aun no me ha llamado- dijo Levy revisando su celular.
Igneel estaba parado en la puerta junto con su esposa recibiendo a los invitados, había invitado a algunos socios para que llevaran a sus hijos y le mostraran a Natsu el buen trabajo que hacían estando tan jóvenes.
-Buenas noches- saludó Igneel con una sonrisa a una chica a la cual Natsu no pudo reconocer por la oscuridad- Que gusto verla aquí, señorita Heartfilia-
-Gracias, señor Dragneel. Me disculpo por mi padre, tuvo que hacer un viaje de negocios hace una semana- dijo con una enorme sonrisa mientras saludaba a la pareja de esposos.
-Jude nunca está tranquilo- comentó Igneel con una sonrisa- Disfruta de la fiesta-
-Gracias- dijo Lucy para luego entrar a mitad del lugar.
Lucy vestía con un hermoso vestido rosado que le ajustaba perfectamente al cuerpo, no tenía mangas y su pelo estaba totalmente suelto y además tenía el collar que le había regalado Natsu hace un par de semanas. Lucy miró a todos lados pero un jalón desde la parte de atrás de su vestido hizo que se diera la vuelta, para encontrarse con un pequeño niño rubio de ojos azules.
-E-Esto es… p-para usted- dijo Riu con un enorme sonrojo en sus mejillas mientras le entregaba la rosa a la rubia.
-Muchas gracias- dijo Lucy tomando la rosa en sus manos y dándole un tierno beso en la frente- ¿Cómo te llamas?-
-R-Riu Dragneel- contestó Riu un poco más confiado- ¿Y usted?-
-Mi nombre es Lucy Heartfilia- dijo Lucy con una enorme sonrisa- Así que eres familiar de Natsu-
-Sí, soy su sobrino- dijo este mirando hacia el peli rosa- Usted es muy bonita-
-Gracias Riu, y tú eres muy apuesto- dijo Lucy con una sonrisa- ¿Te gustaría ayudarme a colocarme la flor en el cabello?-
-¡Claro!- Lucy ayudó al pequeño Dragneel a subir en una silla y le colocó la rosa en el cabello de esta- Listo-
-Gracias- dijo Lucy bajando al niño en el suelo- ¿Quieres bailar conmigo?-
-¡Sí!- gritó el niño con un hermoso brillo en los ojos, a lo que Lucy solo soltó una risilla y lo tomó de las manos.
Natsu estaba junto con sus amigos, mirando esa hermosa escena, Levy no pudo evitar soltar un suspiro enternecido por lo caballeroso que era el pequeño sobrino del peli rosa. Al parecer, el Dragneel de pelo rosa no dejaba de ver a la hermosa rubia que bailaba a la mitad del club con su sobrino.
-¿Estás celoso de tu sobrino?- preguntó Gray junto a una carcajada, siendo seguido por los demás chicos.
-Claro que no- contestó Natsu sin apartar la mirada de Lucy.
Los chicos pudieron observar como Riu le hizo señas a Lucy para que estaba bajara un poco su cara, el niño le dijo algo al oído y un enorme sonrojo se hizo presente en sus pequeñas mejillas. Lucy habló y Riu asintió, la rubia estuvo pensativa un poco y movió afirmativamente la cabeza.
*Con Lucy*
-Me gustaría un beso tuyo…- susurró el niño un poco avergonzado.
-¿En los labios?- preguntó en voz baja para luego ver que asentía un poco avergonzado. Lucy fingió estar pensando pero al final movió afirmativamente la cabeza con una enorme sonrisa en su rostro.
Lucy ayudó al pequeño Dragneel a subir en una silla para que sus rostros estuvieran en la misma altura. Riu estaba tan rojo como el cabello de Erza, mientras que Lucy solo sonrió ante lo tierno que se veía el pequeño. Lucy cerró los ojos con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios, y rápidamente, Riu besó fugazmente a la rubia.
Al otro lado del club, Natsu estuvo observando cada movimiento de Lucy y su sobrino, pero él y todos sus amigos se quedaron con la boca abierta al ver el pequeño beso que le había dado Riu a la Heartfilia. A Natsu se le subieron los colores al rostro, y casi echando humo de las orejas, se desplomó en una silla con los brazos cruzados.
-¿Cómo es posible que estés celoso de tu sobrino?- le preguntó Erza a Natsu con una enorme sonrisa.
-¡Que no lo estoy! ¡Maldita sea!- gritó Natsu dando un fuerte puñetazo en la mesa.
-Lo estás- dijeron todos al mismo tiempo con los brazos cruzados y con ojos acusatorios.
Natsu solo bufó y se volvió a sentar en su silla, los chicos siguieron mirando hacia donde estaban los rubios. Mientras tanto, Lucy solo sonreía ante la hermosa expresión de Riu, era un chico muy tierno.
-Bien hecho, campeón- escuchó Lucy que hablaban desde atrás, volteó rápidamente y se encontró con un rubio muy alto y fuerte- Ya enganchaste a una chica, ese es mi hijo-
-Señor Laxus- saludó Lucy al rubio con un amistoso apretón de manos- Es un gusto conocerlo formalmente-
-No seas tan educada, solo llámame Laxus… ¡Rey del relámpago!- gritó este con un brillo inmenso en los ojos y seguido por una carcajada de parte de este.
-Vamos cariño- dijo Mira halando a Laxus por el cuello de la camisa- Perdona a Laxus, por favor. Ha tomado de más y ahora necesita descansar-
-¡Usted es Mirajane Strauss!- dijo Lucy sorprendida- ¡La modelo de Amor Semanal!-
-Ara, ara. Parece que la fama me sigue- dijo la albina con una hermosa sonrisa- Y tú eres Lucy Heartfilia, la empresaria más joven del país-
-Se podría decir que sí…- dijo Lucy con una sonrisa triste- Pero esa no es la vida que quiero-
-¿Por qué no?- preguntó la Strauss un poco confundida- Tienes todo lo que una chica puede desear-
-Todo menos libertad- dijo Lucy mirando fijamente a los hermosos ojos azules de la albina.
-¿Libertad?- repitió Mira sorprendida- Pero tu padre no es muy estricto, trabajé una vez para él-
-Es estricto conmigo…- Lucy bajó un poco la mirada- No deja que tenga amigos, o que salga de la mansión, y mucho menos que trate de hacer contacto con alguien fuera de mi hogar-
-Por eso escapaste…- susurró Mira con una sonrisa triste.
-Así es- Lucy volvió a levantar la mirada y sonrió ampliamente- Tu hijo es muy hermoso- comentó tratando de cambiar el tema.
-Muchas gracias, me encantaría decir que se parece a su padre, pero…- miró a Laxus unos momentos y volvió a hablar- No creo que haya sacado su carácter-
-Tienes razón- dijo Lucy con una gotita estilo anime en su nuca- Se parece mucho a ti-
-Gracias- dijo Mira con una enorme sonrisa en su rostro- Muy bien casanova, vamos a cenar algo- dijo para luego llevarse al niño y a su esposo.
Lucy levantó la mirada y pudo observar perfectamente como la albina se alejaba con su hijo entre brazos y su esposo que estaba un poco ebrio. Un pequeño toque en el hombro hizo que volteara hacia atrás, encontrándose la mirada oscura de su amigo.
-¡Gray!- gritó Lucy alegremente mientras abrazaba con fuerza al mencionado.
-Pensé que no vendrías- comentó el Fullbuster con una sonrisa- No sabía que eras una asalta cunas-
-¡Cállate!- dijo Lucy con un puchero en su rostro- Es un niño muy tierno- comentó con una sonrisa.
-Lu-chan, que bueno que hayas venido- dijo Levy abrazando a su amiga.
-Me prometiste un pastel de chocolate si venía- dijo Lucy con una sonrisa algo tonta.
-Está en mi casa- dijo la peli azul con emoción- Te lo podrás comer durante la pijamada-
-¿Vas a hacer una pijamada?- preguntó Gajeel desconcertado- ¿Por qué no me invitaste?-
-Eres un idiota- dijo Levy dándole un codazo al Redfox.
-Juvia está muy feliz de verla, Lucy-san- habló la Loxar muy contenta.
-Gracias Juvia- dijo Lucy muy animada- ¿Dónde está Natsu?- esa pregunta se le escapó sin darse cuenta.
-Está buscando algo para tomar, no tardará mucho- contestó Jellal extendiéndole la mano a Lucy a modo de saludo.
-Hola amor- habló un chico desde atrás de Lucy mientras la abrazaba por la cintura.
-¡¿AMOR?!- preguntaron todos sorprendidos de que ese chico llamara así a Lucy.
-Sí, soy su prometido- contestó dándole un beso en la mejilla a la rubia.
-Lu-chan, no sabía que te ibas a casar- dijo Levy aun sin salir de su asombro.
-Sí, esta hipócrita se va a casar con este bastardo- habló Natsu desde atrás. Tenía las mejillas sonrojadas y se tambaleaba de un lado a otro.
-Natsu, siéntate… ¿Estás ebrio?- dijo Jellal sosteniendo al Dragneel para que no se cayera- ¿Cómo te puedes embriagar tan rápido?-
-¡No lo estoy!- negó el peli rosa tomando un gran sorbo de alcohol- ¿Cómo te atreves a venir aquí después de la gran mentira que me dijiste?-
-¿Mentira?- preguntó Gajeel haciendo que todos observaran a la rubia, pero esta no hablaba.
-Esta rubia de pechos grandes… *hip* me dijo que su padre…*hip* la abandonó y por eso la acogí- dijo Natsu señalando acusadoramente a la Heartfilia.
-¿Es eso cierto, Lu-chan?- preguntó Levy mirando desconcertada a su amiga.
-Le dije eso para que no se lo dijera a mi padre… Él me hubiese encerrado de por vida si volvía a la casa- contestó Lucy con los ojos cristalizados.
-¡Oh! ¡Qué mal!- gritó sarcásticamente el Dragneel- ¡Yo solo te llevé a mi casa para follarte y devolverte a la calle!-
Las lágrimas resbalaron de los hermosos ojos achocolatados de la Heartfilia, la risa de Natsu se escuchó levemente gracias a la música que estaba a todo volumen. Lucy levantó la mirada y abofeteó al Dragneel acabando con su risa, para luego salir corriendo hacia el otro lado de la calle, que era en donde se encontraba su auto.
-¡Así es!- gritó Natsu a mitad de la calle- ¡Regresa a tu estúpida vida y no vuelvas nunca más a la mía!-
El Dragneel pudo escuchar como un vehículo se acercaba a toda velocidad hacia él, y lo único que pudo hacer fue darse la vuelta y mirar esas luces enceguecedoras para luego escuchar un fuerte golpe. Todas las personas presentes gritaron al ver el choque, los hombres corrieron hacia donde estaba el cuerpo para detener la hemorragia que salía del cráneo.
Espero que les haya gustado y no olviden dejarme algun review :3 ahora la razón del cap tan largo: no escribiré esta historia durante un tiempo porque voy a estar algo ocupada con algunos proyectos U.U (no me maten) tengan paciencia mis niños XD y nos leemos en el próximo cap! Bay Bay!
