LA TRAVESÍA
CAPÍTULO 8: HACIENDO UN MILAGRO
Cuando Sakura observó todo a su alrededor, se dio una gran sorpresa. Creía que el lugar al que Modinar los había llevado iba a ser tan horrendo como el infierno mismo, repleto de aquellos horribles insectos llamados tárasus, o con cientos de soldados imperiales alistados para una emboscada en un horrible campo de concentración. Pero no, aquello simplemente se resumió en una palabra que la joven señora Li dijo.
-Hermoso… .
-Esto… es una maravilla… casi parece que hemos llegado al… .-decía Yoko.
-Al paraíso.-completó Eriol, maravillado por aquella vista.
Shaoran pensó lo mismo que Sakura mientras veía el paraje en su totalidad, había un hermoso cielo azul sin una nube a la vista, con un sol en su cenit y ellos estaban en un paraje campestre donde la vida proliferaba, había un pasto hermoso así como varios árboles en los cuales había ardillas, venados y pájaros pequeños como golondrinas o gorriones.
-Demasiado maravilloso… tanto que no me gusta nada.-dedujo Shaoran, queriendo resistir el influjo de aquél hermoso lugar.
-Debería gustarte, joven Li. Éste es el paraíso que podría volverse cualquier mundo si simplemente aceptara el mandato de Su Ilustrísima, el emperador de Caronia.-dijo Modinar.
-Eso no puede ser cierto… conozco perfectamente al… .-decía Paul, cuando el guerrero imperial lo cortó.
-¿Realmente lo conoces, Paul? Ja… no veo que te hayas acercado a hablar con él alguna vez.
-Maldito hipócrita… . No tiene sentido… ¿Cómo puede ser esto obra de alguien como el emperador si él ha hecho cosas horribles en otros mundos?
Modinar entonces meneó negativamente la cabeza, para luego sentarse sobre el pasto y observar ante todos.
-Es la estúpida terquedad de tipos como ustedes los que evitan que la Existencia entera sea un paraíso.
-¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso nosotros somos los que estamos mal?-inquirió Eriol irónicamente.
-De hecho… si. Para mi padre sería posible recrear el paraíso en cada mundo que le pertenezca y darle a cada persona existente la felicidad… y no hablo de esos patéticos objetos que pueden conseguirse con dinero o poder… hablo de aquellos seres queridos que desaparecieron de nuestras vidas… poder volverlos a la vida… poder acabar con cada pequeña molestia que afecte nuestros espíritus.
El imperial entonces proyectó en las mentes de todos cientos de imágenes, bombardeándolos con sus más profundos recuerdos y haciendo que ante ellos aparezcan varios seres queridos.
-¿No hubieses querido que tu abuela y tu padre siguieran viviendo, Shaoran? ¿No quieres ver a tu madre compartiendo todos y cada uno de los grandes momentos de tu vida Sakura? ¿Quisieras que tu padre realmente te quiera, Eriol? ¿O qué tal tú, Yoko? ¿Desearías que tu mamá y tu papá estuvieran a tu lado para que pudieran ver lo que eres ahora?
-¡NO LO ESCUCHEN! ¡ESTÁ MINTIÉNDOLES!-gritaba Paul.
-¿Y tú, Paul? ¿No querrías volver a ver a tu hermano menor? No el de esa dimensión donde fuiste un periodista… sino aquél que perdiste en la dimensión de la que venimos… verlo a él y a tus padres vivos. ¿No querrías verlos vivos y felices? ¿No querrían todos ustedes dejar el dolor que albergan sus almas? ¿No más preocupaciones, no más sufrimientos, no más angustias, no más dolor?-Modinar entonces completó aquello, mientras sus ojos amarillentos destellaban un brillo que extrañamente inspiraba confianza.-Sólo felicidad, sin sufrimiento ni muerte.
Entonces, cada imagen mental aparecía ante ellos, bombardeándolos con fuerza y haciéndolos sentirse casi como en el cielo. Sakura se veía a sí misma con su hermano, su padre y su madre viviendo juntos, sin sentir la ausencia de su madre, ni la de su hermano mayor que acabaría yéndose de aquella casa a sus catorce años, y tampoco sin tener que enfrentar aquellas horribles peleas con el Último Card Captor, los Seis del Concilio, y la sombra de Mai Tsi. Allí estaban sus seres queridos, observándolos en su boda con Shaoran y en el nacimiento del hijo de los esposos Li, Hien.
Shaoran por su parte, observaba a su abuela junto a él todavía besándolo en la mejilla y haciendo que se sonroje ante todos, en medio de una gran cena familiar en la mansión Li en Hong Kong y con su padre Hien presidiendo aquello ante todos, abrazándolo orgullosamente al ver a su hijo como padre al fin. Al tiempo, su madre lo observaba dulcemente y del mismo modo besaba al joven en la mejilla haciendo que se sonroje de nueva cuenta, aunque sintiendo gran felicidad.
Yoko observaba a sus padres junto a ella y Tao, felices, estaba abrazándolos y besándolos en la mejilla tras un gran banquete en una gran casa de Macao de la cual salían para dar una vuelta saliendo de ésta junto a Eriol y Miriel; por las playas de esa zona, para luego ver a su hija jugando en la playa, y a ella misma besándose junto a su esposo, lejos de esas estúpidas reuniones de gente de clase alta.
Eriol por su parte, veía a su padre y a él mismo de niño, jugando fútbol en el jardín de la mansión Hiragizawa, riendo felices; así como a su madre preparando el almuerzo y besándole la frente, sin tener que alejarse tanto de sus seres queridos, sin tener que viajar de Inglaterra tanto para "escapar" de ellos.
-¿Qué me dicen?-inquirió Modinar.-¿No quieren vivir aquellas vidas y ser felices? ¿Evitar la muerte, las guerras, las enfermedades, las angustias, los sentimientos negativos? ¿No quieren evitar todo aquello que afecta su felicidad? Porque el emperador de Caronia puede dárselos, eso y mucho más.
Modinar entonces observó a Paul Tapia, estaba de lo más complacido al ver a aquél Guardián y a todos esos hechiceros a su merced con tanta facilidad. Esto será más fácil de lo que creía, pensó el imperial.
Paul veía a ambos seres que lo componían, disfrutando cada cual de sus vidas. El periodista, con su padre, su madre y su hermano menor; viviendo una vida apacible en una campiña a las afueras de Lima y dirigiendo una gran cadena de medios; y el guerrero, entrenando duramente con su hermano menor y con Carlos Vilanova bajo la tutela del maestro Lazar, y yendo a visitar a sus padres seguido, sin la necesidad de empuñar un sable de luz, ni de usar su armadura, ni de tener que matar. Y viendo a Kay, Tseu y Hideo vivos y felices en sus respectivos universos.
Sencillamente, todo era felicidad.
-¿No quieren eso? ¿No quieren ser felices? Sólo es cuestión de dejarse llevar… de aceptar la mano que les tiendo.-Modinar entonces activó su sable de luz, mientras los hechiceros y el Guardián estaban dejándose llevar por esas imágenes que veían en sus mentes.-Sólo acepten.
-Mamá… quiero estar contigo… al menos charlar contigo una vez.-decía Sakura, casi embelesada por aquello.
-Papá… abuela… quisiera reír con ustedes… ¿porqué tuvieron que morir?-Shaoran sentía que las lágrimas iban a salir de sus ojos en ese momento.
-Pueden regresar… ellos pueden regresar con gran facilidad… sólo si dicen que no quieren pelear.-murmuraba Modinar.
-Her… hermano… .-Paul igual sufría aquél duro shock emocional, y luego observaba a todos aquellos que apreciaba.-Carlos… Tseu… Kay… maestro Lazar… señor Miyazaki… yo quisiera traerlos de nuevo a la vida… lo quisiera… .
-Mamá… papá… ustedes no tenían porque morir… ni tenían porque pagar por la culpa de esos miserables Seis del Concilio… .-decía Yoko, al borde de las lágrimas.
-Quisiera… que nos hubiésemos llevado mejor.-susurró Eriol, observando la figura de su padre, Hajime Hiragizawa; para luego ver a su madre uniéndose a los dos y formando una especie de familia ideal.-Quisiera que hubiéramos estado unidos, y no separados.
-Puedo darles ese paraíso que tanto desean… sólo no opongan resistencia.-Modinar observaba a todos con la guardia baja y entonces pasó su lengua por sus labios, al tiempo que elevaba su aura, alistándose a dar un certero ataque con su sable de luz para rematar a sus enemigos.
-Pero lo malo es que… .-Paul empezó diciendo aquello, al tiempo que Modinar corría a gran velocidad.
Un golpe certero y todo acabará, pensó el guerrero imperial.
-Si esas cosas no hubieran pasado… no seríamos quienes somos.-murmuró Sakura al tiempo que la ilusión que lo embargaba desaparecía para luego caer en cuenta del ataque que Paul iba a recibir.-¡CUIDADO!
Aquél ataque, iba más certeramente que nunca al cuello de un Guardián sumido en ilusiones.
Pero Sakura creó cientos de esferas mágicas de luz que el imperial evitó e hizo que se desconcentrara en su ilusión, haciendo que Paul active su sable de luz y detenga el mandoble de Modinar en seco.
-Idiotas… pensaba hacérselos fácil y llevarlos al cielo con un golpe certero… con esto… ¡IRÁN A LO MÁS PROFUNDO DEL INFIERNO Y SE LOS HARÉ VIVIR A PARTIR DE AHORA! ¡ACOSTÚMBRENSE A SUFRIR POR TODA LA ETERNIDAD!-Modinar entonces contraatacó de una dura patada que fue detenida por el Guardián de Plata que luego derribaría al imperial de una llave de judo.
-Creías que esa ilusión iba a durar para siempre… pintarnos un cuadro hermoso para luego matarnos.-dijo Paul para luego darle un duro pisotón al imperial y seguir con un enorme puñetazo que lo hizo crear un enorme cráter en el suelo.
Tras aquello, Eriol paralizó momentáneamente al imperial con un campo de fuerza, dándole tiempo a Yoko para atacarlo con un hechizo mágico con el que generó un torrente de agua que por poco pudo golpear al imperial que de un estallido de aura destrozó el campo de fuerza y de allí el joven Li se lanzaba contra él con la espada ceremonial, haciendo que la hoja de ésta se viera envuelta en llamaradas enormes.
-¡MONSTRUO!-gritó Li, dominado por la rabia, y buscando acertar aunque sea uno de aquellos mandobles al guerrero imperial.
-¡¿Es eso todo?-Modinar contuvo aquello con su sable de luz, pero en eso Sakura lo atacó con una corriente de viento mágico que envolvió al imperial y lo hizo volar por los aires.
-Aún hay mucho más… ¡Dragón Ascendente!-anunció Paul, golpeando duramente en la quijada al de armadura negra, haciendo que éste caiga al suelo.
Pero a media caída, Modinar empleó la telequinesis para golpear a todos y hacer que sus cuerpos caigan duramente contra el suelo, y de un salto mortal cayó en pie como si nada.
-¡ATAQUE DE CENTELLA NEGRA!-anunció el del sable rojizo, cuando en eso cientos de pequeñas esferas de energía golpearon una y otra vez al joven Tapia, para luego darle millones de golpes y patadas a la velocidad de la luz, noqueándolo momentáneamente.
De pronto, los cuatro hechiceros entonces recitaron un conjuro al unísono y paralizaron a Modinar en un inmenso campo de energía que empezó a asfixiarlo, estando el imperial a un paso de haberle dado la estocada final a Paul.
-Nosotros seremos quienes te derrotemos… no dejaremos que toques a nadie más.-dijo Sakura, concentrando más y más su poder mágico en asfixiar al imperial.
-No Sakura… seré yo quien los haga pedazos… ¡COLISIÓN TECTÓNICA!-anunció Modinar, haciendo que un enorme terremoto haga que los hechiceros pierdan la concentración y se vayan creando enormes grietas que se convertían en inmensos abismos en el suelo.
Yoko entonces no cayó en cuenta que una enorme grieta se formó a sus pies y entonces iba a caer a lo más profundo de un abismo cuando Eriol la sujetó del brazo.
-¡ERIOL!-gritaba la señora Hiragizawa, viendo como se abría ante ella un inmenso abismo.
-¡PASE LO QUE PASE, NO TE SUELTES!-gritaba el hechicero inglés, queriendo sujetar a su esposa como fuera posible.
Modinar entonces arremetió velozmente contra la reencarnación de Lead Clow, golpeando a Sakura y a Shaoran en el proceso, de sendas patadas en el abdomen, para finalmente aparecer ante Eriol.
-¡Te llegó la hora de ir al infierno, niño!-el imperial entonces le incrustó una estocada en la pierna derecha.
-¡ARGHHHHHH… .
El de armadura negra retorcía el sable de luz rojizo en la pierna del joven, haciendo que de milagro pudiera sostener su brazo para salvar a su esposa, al tiempo que todo el hermoso paisaje en que estaban se desmoronaba como si fuera un simple vidrio que se hacía pedazos de golpe dejando a la vista un horrible paisaje donde todo era un inmenso páramo y unas montañas cercanas a ellos sin ningún rastro de civilización o vida alguna.
-¡MALDITO SEAS!-Shaoran entonces se levantó buscando golpear a su enemigo.
Pero el oponente del joven Li dio un pisotón en el suelo haciendo que éste se resquebraje y que los esposos Hiragizawa caigan directo al abismo antes que el hechicero chino pudiera reaccionar. Sakura estaba en shock al ver como sus amigos caían a lo más profundo de ese abismo, y gritaban llenos de terror.
-No… no puede… .-Sakura sintió que la tristeza la embargaba al ver aquella escena.
-Si puede ser… primero fueron sus amigos, y ahora van ustedes.
Touya finalmente se detuvo a un par de cuadras de la Embajada Británica. Frenó y observó hacia todos lados, no había nadie cerca y ése era el momento para entrar.
-¿Porqué te detienes aquí? ¿No deberíamos sacar a los niños?-preguntaba Tomoyo, recordando la bomba.
-No servirá eso.
-¿Qué quieres decir?
-Que aún cuando el monstruo, el mocoso y los otros anden peleando contra Modinar, él aún tiene una carta bajo la manga.
El galeno entonces besó a su esposa en los labios por un momento, para luego susurrarle un "te amo" al oído y le indicó que leyera lo que decía una segunda nota que estaba en la base de la botella.
-Pase lo que pase, no llames a la policía ni tampoco ingreses a la casa, por favor.-el médico entonces salió del auto y empezó a caminar.
Tomoyo empezó a leer lo que decía aquella segunda nota. Indicaciones de cómo ingerir la poción, capacidad de recuperación, la idea de derrotar a Modinar en un combate uno a uno, todo eso era normal hasta que se detuvo en una parte de la nota.
"… debo advertir, que aún cuando Modinar fuera derrotado hay un hombre de confianza que tiene y estará apostado en los techos de un edificio contiguo al de la Embajada. Sé que trabajó en la policía de Tokio y en la embajada británica, y que éste mismo hombre fue entrenado como francotirador por los agentes del imperio caroniano. Está ligado a Modinar y podría atacar a los que estén dentro de la embajada. No conviene llamar a la policía ni acercarse a sacar a los que estén dentro o éste hombre matará a todos. Es altamente peligroso y debe ser detenido con la mayor velocidad."
-Touya… eres un tonto.-dijo Tomoyo, antes de intentar observar hacia donde fue su esposo, sin éxito.
Al mismo tiempo, el asesino estaba vestido de negro y usaba un pasamontañas, mientras observaba los movimientos de los niños y adolescentes que estaban en esa casa. Esos chicos, Tao y Rei aún seguían observando por las ventanas a ver si alguien se acercaba, mientras que Hien, Mamoru, Nadeshiko y Miriel estaban jugando a policías y ladrones.
Gran juego aunque sería más divertido si supieran que el ladrón está frente a ellos, pensó el francotirador, mientras alistaba su arma desde una distancia imposible de ver para Tao y Rei. Fue en eso, que notó como alguien corría a gran velocidad y subía por las escaleras.
-Mierda… posiblemente me descubrieron.-se dijo a sí mismo el hombre, quien se movió velozmente.
Touya entonces empezó a buscar cuarto por cuarto, esperando que hubiera aunque fuera algún soldado imperial, pero no había nadie. Es extraño, hubiera jurado que… , pensaba el galeno hasta que fue derribado de un golpe por la espalda.
-Arghhh… ma… maldito… .-Touya iba a decir algo más, pero en eso un duro pisotón en el pecho lo detuvo.
-De modo que viniste a querer detenerme… pero Modinar me dijo que te capturó… de modo que es imposible que te liberaras sólo.-el asesino entonces sujetó de la solapa a Touya.-Así que asumo que el Guardián, tu hermanita y su esposo, así como el secretario de Cultura y su esposa te ayudaron.
-Por lo menos… di quien eres, canalla.-el galeno entonces tomó la pierna del asesino, derribándolo y tras un forcejeo le quitó el pasamontañas revelando su rostro.
-¡Demonios!-el rostro de Ryoji Tanaka, el que fuera un policía del aeropuerto de Narita, reflejaba furia, mientras era revelado.
Ryoji le metió un puntapié al abdomen de Touya.
-¡Imbécil, como ya sabes quien soy debo eliminarte!-Ryoji le metía un segundo puntapié a Touya, y desenfundaba una pistola con un silenciador.-¡Nunca debiste venir acá!
El doctor Kinomoto sin embargo, embistió fuertemente a Ryoji, estampándolo contra la pared y haciendo que pierda su arma. Luego, empezaron a rodar como un par de bestias salvajes.
Mientras tanto, en otro plano dimensional, Sakura y Shaoran se lamentaban por la muerte de Yoko y Eriol, y en ése momento de debilidad Modinar los empezó a asfixiar con su telequinesis.
-¡Aghhhh… .-Sakura y Shaoran empezaban a quedarse sin aire por la presión que el imperial ejercía.
-¡Así como sus amigos! ¡Les llegó la hora!-anunció el de armadura negra.
De pronto emergió de lo más profundo de aquél abismo en que Yoko y Eriol cayeron un punto de luz que se fue haciendo más grande. Tanto los hechiceros como el guerrero imperial percibieron entonces las presencias de Paul, Eriol y Yoko.
-Maldito hijo de puta… a ver qué te parece esto… ¡Cápsula Relámpago!-el imperial iba a ejecutar aquél ataque cuando de pronto sintió como dos elipses de energía estaban golpeándolo de lleno y mandándolo a estrellarse contra una de aquellas montañas.
-¡Twin Lightning Blade!-anunciaba Paul, al tiempo que sostenía a Eriol y Yoko, dejándolos con Sakura y Shaoran.
-Paul… .-decía Eriol, sintiendo el dolor en su pierna.
-Aprovechen ahora para descansar… yo me hago cargo.
-Espera… ese hombre es… .-Yoko iba a decir algo, pero Paul parte sin escucharla.-… demasiado peligroso.
Ahora es el joven Guardián de Plata el que embiste ferozmente a su enemigo, moviéndose a la velocidad de la luz y atacando desde diversos ángulos, buscando imponer condiciones.
-No importa a qué maldito costo… no importa si muero… ¡pero te juro por el Omnipotente que morirás y que nadie más sufrirá por tu causa!-anunció el del sable de luz verde, chocando duramente su sable de luz con el del emisario del emperador de Caronia.
-Suena interesante… veamos si eres capaz de cumplir tus palabras, engreído.-Modinar contraatacó con un rodillazo, que el Guardián de Plata esquivó tirándose hacia atrás y mandándolo a volar de un ataque telequinético.
El imperial sin embargo ejecutó una serie de giros en el aire, al tiempo que lanzaba cientos de esferas de energía contra el de aura azulada, que respondía golpeando aquellas esferas con sus puños y siguiendo de frente con tal de golpearlo.
-Algo… algo no está bien… .-dijo Shaoran, mientras observaba la condición física de Eriol.
-¿A qué te refieres?-inquirió Yoko, que estaba arrancando parte de la manga de su traje para vendar a su esposo, que yacía inconsciente.
-No se cansa ni parece mostrar dolor… ese tipo no se cansa por más que Paul haya estado atacándolo una y otra vez… en los únicos momentos que he notado eso… .
-Era cuando lo atacábamos… .-dijo Sakura.
Al mismo tiempo, Paul golpeaba duramente al imperial en el abdomen.
-¡Eso fue por Hideo Miyazaki!-anunció Paul, tras efectuar aquél duro golpe.
Modinar intentó embestir al Guardián, pero éste de un salto mortal lo sujetó del cuello usando sus piernas y dando un giro en el aire lo hacía caer contra el suelo, haciendo un inmenso cráter con el cuerpo de su enemigo.
-¡Esto… por todos los inocentes que asesinaste! ¡Meteoro de Pegaso!-exclamó el Guardián, descargando miles de meteoros a la velocidad de la luz que golpeaban a su oponente.
Antes que el emisario del emperador pudiera hacer algo, el Guardián de Plata lo arrojó por los aires para luego reaparecer justo frente a él y girar miles de veces a la velocidad de la luz, haciendo que su enemigo reciba cientos de cortes mientras anunciaba su ataque.
-¡Esto por hacer que cometa una locura al atacar inocentes! ¡Saber Tornado!-aquellos cortes agrietaban la armadura del imperial, que luego recibió un duro derechazo de parte del joven Tapia.-¡Y esto otro por haber caído tan bajo al hacerle vivir el infierno a gente inocente!
El imperial sin embargo colocó su mano en el suelo y se elevó por los aires para golpear duramente el rostro de Paul de un puntapié, haciéndolo sangrar en la frente y siguiendo con un cabezazo.
-¡Esos valen menos que cucarachas que podemos pisotear cuando querramos! ¡Tal como los inútiles que defiendes en éste momento!-decía el imperial, asfixiando a su oponente con su mano derecha tras lanzarse en picada hacia el suelo y hacer un cráter con el de aura azulada.
-Eso… no es correcto… ni justo… el considerar a la gente bondadosa y que es mejor que los dos… de esa manera, infeliz.-decía Paul, ahogándose por un momento, para luego patear el cuello de su némesis, y hacer que cientos de rocas sean levantadas en una gran demostración de poder mental para golpear a Modinar.
-¿Acaso no te consideras un héroe?-preguntó un sarcástico Modinar dando al mismo tiempo un duro derechazo.
Paul recibió aquél golpe en la frente, sangrando aún más. Pero aquello no lo detuvo, y para sorpresa de todos devolvió el golpe con más fuerza, derribando al imperial.
-He cometido muchas malas acciones… he atacado a personas inocentes dejándome llevar por el odio y la ira… no, no puedo ser un héroe en el sentido estricto nunca… pero si puedo enmendar todo el mal que hice.-Paul pateó al imperial, pero éste lo derribó de una llave de aikido.
-¡Entonces te haré un favor al librarte de esos pensamientos patéticos de ayudar a gente que no lo vale al matarte!
Modinar entonces iba a estocar al Guardián de Plata con su sable de luz, pero éste detuvo el mandoble, usando su propio sable; y de una llave de jiujitsu derribó al de armadura negra.
-¡Eso es una mentira!-exclamó Sakura, antes de concentrarse mentalmente en atacar a Modinar y generar un conjuro que golpeó al imperial.-¡Es una mentira eso que dices, infeliz!
El imperial entonces percibió los pensamientos de aquella mujer de hermosos ojos verdes antes de hablar.
-¿Qué quieres decir? Por favor… la idea de ayudar a gente como ustedes es ridícula. Paul fue un cobarde al no matarlos cuando pudo hacerlo… y más cuando los que son como nosotros merecemos hacer lo que queramos con los que son con ustedes.
-¡Maldito seas! ¡Tú fuiste el cobarde al meterte con nosotros de esa manera!-dijo Sakura, antes de crear cientos de estelas mágicas de luz que golpean al imperial duramente antes que éste pudiera reponerse.
-¡Un canalla que no dudó en hacernos la vida miserable!-exclamó Shaoran antes de hacer un conjuro tras el cual un rayo por muy poco le cae a Modinar en la cabeza, para luego conjurar un segundo rayo.-¡Aún alguien como Paul tiene honor y busca hacer lo correcto! ¡Eso lo hace mejor que ti a los ojos de cualquiera que tenga materia gris! ¡Nos manipulaste y por poco pude matar a un inocente igualmente!
-¡Círculo Oscuro!-anunció Modinar, haciendo que aquél segundo rayo le caiga de lleno a Paul.-No son más que una partida de inútiles y… . Por el Omnipotente… no puedo creerlo, aún con todo esto sigues decidido a pelear. ¿Acaso eres un masoquista, Paul?
Justo en ese momento, Touya pateó duramente en la pierna izquierda a Ryoji, sin embargo el agente de Modinar sólo saltó hacia atrás y luego le encajó un codazo al galeno directamente en la mandíbula, para luego derribarlo y caerle a puñetazos.
-Si, imbécil… todo el maldito tiempo estuve como agente de Modinar… yo mismo edité el video donde aparecía el rostro de Paul, de modo que pareciera que él estaba tras el asesinato de Shaoran Li.
-Eres un bastardo… .-el doctor Kinomoto entonces le escupió al rostro de ese hombre, y luego lo golpeó en la garganta con sus dedos haciendo que retroceda levemente y empiece a rodar con él por el suelo.-¿Cómo pudiste caer tan bajo para acabar con nosotros?
-Simple… es cuestión de poder… y te aseguro que aún con ese Guardián peleando de su lado, la victoria de Modinar es segura… no podrán detenerlo.
En eso, una botella le cayó en la cabeza al traidor, haciendo que éste deje de golpear a Touya.
-Entonces nosotros te detendremos a ti, al menos.-sentenció Tomoyo.
Ryoji sin embargo, embistió a Touya en el abdomen, pese a ese botellazo.
-Torpes… nadie en el mundo podrá detenernos… somos invencibles.
Modinar aún no podía creer lo que veía con sus ojos. Para sorpresa de todos, el joven Tapia había resistido aquél conjuro de Shaoran desviado por Modinar.
-Aún no entiendo su persistencia en luchar… ¿no les es más conveniente rendirse? En especial por los niños quiero decir.-contestó el imperial con sarcasmo.-Caray, son los padres más irresponsables de todos, y tú Paul… tú eres alguien que desperdicia su potencial en cuestiones ridículas.
-¡Eres un maldito cobarde! ¡Ya cállate!-exclamó Yoko, antes de hacer un hechizo por el cual un torrente de agua por poco le cae encima al imperial, quien sólo se hizo a un costado.
-¿Cómo pueden venir a decir qué es lo justo y qué no lo es? Paul, has torturado a varios, te has dejado llevar por tus impulsos y por poco matas a las personas con quien peleas a tu costado. Y ni se diga de ustedes, chicos… igual pudieron haber asesinado al campeón en quien confían ahora para ganar y con tal de detenerme son los culpables de la muerte de miles de personas en el mundo.
-¡Cínico!-Eriol empezaba a recuperarse y alcanzó a oír aquello.-¡Nos hiciste la vida un infierno! ¡Y vienes a llamarnos irresponsables y culpables de todos los que asesinaste! ¡Eres un hipócrita y un descarado asqueroso!
-¡TÚ NOS MANIPULASTE! ¡TÚ HICISTE QUE POR POCO NOS MATEMOS! ¡ERES UN MONSTRUO!-exclamó Sakura, conjurando un hechizo y lanzando hacia el imperial cientos de haces de luz que rodearon al imperial y le produjeron un enorme dolor.
-Perra maldita… ¡voy a hacer que pagues caro el haberte atrevido a hacerme esto!-dijo el imperial, liberándose de aquél conjuro con un estallido de aura, furioso y tornando sus ojos a horribles llamaradas plateadas para luego lanzar una esfera de luz sobre ella a una velocidad alucinante.
Sakura sentía por un instante que iba a morir, cuando de pronto pudo escuchar un grito de dolor.
-Arghhhhhhh… .
-¡No puede ser!-exclamó Eriol, queriendo incorporarse a ayudar a la persona que había detenido con su cuerpo el ataque que iba a la señora Li.
-Paul… por… ¿por qué?... ¿por qué lo hiciste?-decía Sakura, azorada por la actitud de aquél joven.
-Pese a todo… lo que dice Modinar tiene algo de cierto… fui un monstruo y pude matarlos a todos cuando no hicieron ningún mal… cometí muchas maldades y… ahora debo compensarlo.
-¡Déjate de tonterías!-Shaoran sostenía a Paul para evitar que el joven cayera al suelo.
-No son tonterías… caí en una trampa en la que nunca debí caer… .
-¡Todos caímos! ¡Deja de pensar en cargar esa culpa!-exclamó Yoko.
-Esto es parte de lo que debo hacer… otros que quise dieron sus vidas… ayudar y proteger a aquellos que lo necesitan. Ese fue el mensaje… ahora debo responderles.-Paul entonces elevó su aura.-¡Vamos Modinar! ¡Es eso todo lo que puedes hacer!
-¡Miserable! ¡Si tanto quieres protegerlos entonces veremos si puedes interceptar esto! ¡Trueno de Luciérnagas!
Cientos de chispas eléctricas verdes se generaron y tomaron forma que luciérnagas que "volaron" directamente hacia todo el grupo, pero fue Paul quien detuvo aquello con su telequinesis.
-¡No puede ser!
-¡Comparado a Carlos Vilanova o a Kay Namura no eres la gran cosa!-espetó Paul, antes de embestir duramente a Modinar.-¡Bólido Destructor!
El imperial notó de pronto como su armadura se resquebrajaba totalmente y se cuarteaba en mil pedazos, producto de aquél durísimo impacto.
-¡Maldito seas!-Modinar entonces intentó atacar a traición a Paul con el sable de luz.
Paul entonces le arranca la cabeza a Modinar de un potente mandoble, haciendo que el cuerpo del imperial caiga al suelo y la cabeza vuele varios metros hacia delante, para luego colocar una rodilla en el suelo y respirar agitadamente.
Un firme puñetazo dejaba un hilillo de sangre saliendo de las comisuras de la boca del galeno Touya Kinomoto, que se sentía ya abatido por aquél hombre. En aquél momento, su esposa Tomoyo intentó atacar a aquél hombre con una botella pero él simplemente la desarmó y la tumbó al suelo de una bofetada.
-Lo haremos más divertido… tienes dos opciones Tomoyo. Una es que vengas acá y yo le encajaré un balazo a tu esposo acá mismo.-Ryoji entonces colocó su arma justo a la altura de la boca de Touya.-La otra… es que tienes sólo diez segundos para que puedas ocultarte y pensar mejor en como matarme si es que pudieras lograr tal cosa, de modo que pospongo la muerte de tu esposo un ratito más.
Tomoyo entonces corrió desesperadamente de aquella habitación.
-Ah, mujeres… hacen lo que sea con tal de salvar a quien aman.-de un golpe con aquella pistola, Touya quedó inconsciente.-Veamos… hum… fui malo en matemáticas… diez.
Ryoji persiguió a Tomoyo, chocando habitación por habitación. Observando todo el terreno a su alrededor y canturreando de modo psicótico.
-Anda, Tomoyo. Sal de donde quiera que estés, pequeña niñita… no te haré nada… talvez nos podamos divertir juntos, quizá descubras que no soy tan malo.
La joven señora Kinomoto sólo jadeaba y evitaba gritar. Sentía miedo de que aquél psicótico pudiera matarla, o matar a su esposo, o a todos los niños desde donde estaba. El terror iba apoderándose de cada una de las células de la hermosa mujer, recorriéndola toda en incesantes escalofríos.
-Sé que andas aquí, preciosa… ah, sabes… en éste momento, Modinar debe estar torturando a esos hechiceros y a ese Guardián… debe estar desgarrándoles las carnes y tirándose a esas niñas ante ellos. Mejor no te resistas, así te va a gustar más… arghhhhh… .
-¡Desgraciado!-gritaba Tomoyo, atacando al que fuera funcionario de la seguridad del aeropuerto de Narita con todas sus fuerzas usando un tubo de metal.
Golpeándolo una y otra vez en la espalda y la cabeza, en medio del pánico que sentía, y queriendo que todo acabara de una vez. Pero en eso, el asesino detuvo sus ataques de un golpe en el estómago de la joven, y tras darle varias bofetadas y puñetazos, la arrinconaba contra la pared, pasando su lengua por el oído de la joven.
-Mejor, déjate llevar… es más rico así.
-¡Suel… suéltame!
-¡Deja a mi esposa, bastardo infeliz!-bramaba Touya, totalmente fúrico y embistiendo con toda su fuerza al asesino.
Aquella embestida fue con tal fuerza, que ambos de pronto quedaron al borde de una ventana. Estaban a varios metros sobre el suelo y una caída podía ser fatal, y lo era más para el galeno que para el asesino, ya que Ryoji tenía sujeto del cuello a Touya y estaba por arrojarlo hacia el suelo.
-Morirás… tú… tu esposa… tus hijos… tus amigos… todos se irán al infierno y nadie podrá evitarlo.-vociferaba Tanaka.
-Acabó… ésta pesadilla se acabó.-decía Sakura, tras ver la forma en que el imperial fue decapitado.
-Al fin… esto aca… .-Shaoran iba a decir algo mientras se acercaba con Yoko a ayudar a Paul, pero de pronto reaccionó en forma simultánea junto a los otros hechiceros y el Guardián de Plata con un miedo que fue haciéndose más y más grande.
-No puede ser posible… le… le arrancaron la cabeza… esto… .-Yoko sintió como un horrible escalofrío recorría cada átomo de su cuerpo.
-Su energía… su… su presencia… .-Eriol ni siquiera podía pronunciar las siguientes palabras.
-Yo mismo lo decapité apenas hace un segundo… pero la presencia de Modinar no ha desaparecido… al contrario… se está haciendo más poderosa… ¿qué significa esto? Es… imposible.-completó Paul.
Para horror de todos, una risa siniestra se escuchó y provenía de la misma cabeza del guerrero imperial.
-Jajajajajajaja… ¿creen que esto acaba tan fácil? ¿Acaso piensan que unos patéticos hechiceros seguidos de un Guardián incompetente me van a ganar? Yo… que soy un hijo del emperador de Caronia… ¡¿acaso creen que me vencerán fácil, pobres diablos?
El cuerpo de aquél ser entonces se puso en pie, y la cabeza voló hacia el cuerpo del que fue cercenada y poco a poco se unió hasta volver como estaba antes. Modinar entonces observó a sus enemigos, con un enorme placer reflejado en una sádica sonrisa mientras en ellos se iba reflejando un terror mayor.
-Se han mostrado como son ante mí… así que ahora yo haré lo mismo. ¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!
Paul entonces se lanzó duramente contra el imperial, golpeándolo millones de veces a la velocidad de la luz, buscando detener aquella transformación pero Modinar lo sujetó de los hombros arrojándolo contra Sakura, Shaoran, Eriol y Yoko.
De pronto, aquella siniestra figura dejaba de lado su forma humana, y poco a poco adquiría rasgos más bestiales. Su cuerpo se hacía más grande y pesado, ganando una mayor altura. La cabeza se alargaba y agrandaba un poco más al tiempo que enormes colmillos salían de su boca, mientras la piel se descascaraba, tornándose negra.
Los ojos de aquella bestia dejaban de ser amarillentos hasta ser totalmente rojos, y emergían de aquella criatura dos brazos más de la parte superior de su espalda, así como unas enormes garras, aunque cualquiera de sus manos aún podía sostener su sable de luz, mientras que extrañamente las heridas y golpes que Paul le había propinado a aquella criatura durante su transformación se regeneraban hasta quedar intacto.
-Jajajajajajajajajajajaja… ahora… llegó el momento de pelear realmente en serio, mis niños.-decía Modinar, cuya voz se escuchaba mucho más gruesa y fuerte.-¡Corrupción de Sombra!
Aquella enorme bestia entonces lanzó un escupitajo púrpura que cayó justo sobre las sombras de Sakura, Shaoran, Yoko y Eriol; de las cuales emergieron figuras exactamente idénticas a las de aquellos hechiceros, con la diferencia que eran de negro y tonos grises, y empezaban a atacar salvajemente a los esposos Li y Hiragizawa, al tiempo que Modinar se lanzaba sobre Paul.
-¡Cápsula Relámpago!-anunció aquella bestia enorme que Paul lograba evitar a duras penas.
Pero tras eso, el imperial generaba la Legión de Seres de Hielo y formar varios puntos de hielo que se tornaran en inmensos tárasus que se lanzaban contra Paul al tiempo que Modinar hacía lo mismo, embistiéndolo duramente.
La sombra de Sakura entonces pateaba duramente a la señora Li, golpeándola una y otra vez como desquiciada, y ambas rodaban duramente por el suelo, jalándose de los cabellos y mordiéndose entre sí, cuando de pronto la sombra tomó el cuello de la antigua Card Master japonesa, buscando asfixiarla.
-¡SAKURA!-gritó Shaoran.
-¡Deja de pensar tanto en esa niña y piensa más en ti!-anunció la sombra de Shaoran antes de caerle duramente a punta de cortes y estocadas, de las que el joven Li se defendía desesperadamente.
Es tan hábil como yo… ¿cómo se supone que le voy a ganar?, pensaba el líder del Concilio de Hechiceros de Oriente mientras recibía un corte en el hombro derecho y una patada que estampaba su cuerpo contra unas rocas.
La sombra de Yoko por su parte atacaba con cientos y cientos de torrentes de agua a la esposa de la reencarnación de Lead Clow, buscando que toda el agua que le lanzaba acabara destrozándole los pulmones cuando en eso recibió un golpe con el báculo de Eriol, que luego debía vérselas con su sombra y la de su esposa. El hechicero inglés cojeaba penosamente y sosteniéndose en pie a duras penas, intentaba detener a aquellas sombras.
-¡Morirás irremediablemente!-dijo la sombra de Eriol.
-¡Será tu castigo por desafiar al emperador!-decía la sombra de Yoko.
Ambas sombras entonces hicieron un conjuro en forma perfectamente sincronizada del cual una inmensa esfera de energía mágica negra abatió a la reencarnación de Lead Clow, produciéndole un horrible dolor que lo hacía aullar.
-¡No dejaré que te salgas con la tuya!-anunció Paul, saltando por los aires para luego usar su telequinesis y hacer girar a gran velocidad a los tárasus de hielo, usándolos para golpear al imperial más de una vez hasta destrozar a aquellos seres gélidos.
-¡Suena divertido escucharte decir estupideces!-decía aquella bestia tras salir del hielo con facilidad para saltar y colocarse frente al Guardián, y luego lanzarle duros zarpazos a Paul con sus garras para luego alargarlas y atravesar los antebrazos del joven Tapia.
-¡Arghhhh… .-Paul sintió de lleno el impacto de aquél ataque, mientras luego era sujetado por los brazos del imperial que simplemente los estiró enormemente y hizo que el cuerpo del Guardián atravesara de lado a lado dos montañas y acabara cayendo contra el suelo, justo al costado de sus donde estaban Sakura y los otros.
Pero ninguno de aquellos hechiceros podía ayudar a aquél Guardián bañado en su propia sangre. Golpe tras golpe, hechizo tras hechizo; poco a poco Shaoran y Eriol caían abatidos a golpes por sus propias sombras, al tiempo que Sakura sentía un inmenso dolor que la iba consumiendo por dentro producto de un encantamiento de su sombra, y Yoko parecía ahogarse cada vez más en medio de inmensos torrentes de agua generados por su sombra.
Eriol increíblemente logró asestar un golpe con su báculo y descargarle de lleno cientos de esferas de fuego a su sombra, haciendo que ésta se vea forzada a retroceder.
-No podemos rendirnos… .-alentaba Paul a la reencarnación de Lead Clow, mientras se levantaba de pocos y miraba retadoramente a Modinar.
-Ni debemos hacerlo.-concluyó Shaoran, sacando fuerzas de flaqueza, para estocar a su sombra en el costado derecho y retorcerle la espada ceremonial a su sombra haciendo que aúlle de dolor.
-Ni dejaremos… que Modinar se salga con la suya… arghhh… .-Sakura sentía la asfixia producto de la presión ejercida por su sombra en su cuello.
-Error queridita… tú y tu maridito morirán y no podrán hacer nada para evitarlo.-decía la sombra de Sakura, mirándola con sadismo y golpeando con firmeza el rostro de la joven señora Li con su puño derecho.
La sombra de Yoko por su parte estaba celebrando la victoria, su contraparte estaba ahogándose en aquellos inmensos torrentes de agua que la iban golpeando una y otra vez.
-Jajajajajajaja… morirán todos ustedes en ésta dimensión… será algo irremediable, así que mejor ríndanse y déjense llevar.-afirmaba la sombra de Yoko, sintiéndose más victoriosa que nunca.
Pero de pronto los torrentes de agua que eran descargados por la sombra de Yoko empezaron a girar una y otra vez alrededor de su contraparte, y la mirada de la esposa de Eriol Hiragizawa pareció ganar una inmensa intensidad.
-Pretendes derrotarme siendo yo quien maneja éste elemento… no me hagas reír… .
-No puede ser… hace sólo un… .-decía la sombra de Yoko, azorada.
La sombra de Yoko no pudo completar aquella frase, pues un chorro de agua con la fuerza de un maremoto le cayó de lleno en el abdomen y estampó a la sombra contra el suelo.
-¡Fuego Incandescente!-anunció Modinar, al tiempo que evaporaba aquél chorro de agua y el ataque seguía contra Yoko, que a duras penas logró detener el ataque de la bestia con un campo mágico de agua que tomaba la forma de una burbuja.
Pero antes que nadie pueda hacer nada, Modinar embistió de lleno a Yoko destrozando aquél escudo mágico de agua, sujetándola del cuello con uno de sus brazos, y pasando una de sus garras peligrosamente cerca del ojo derecho de la joven china.
-Ahora morirás, niña estúpida.-decía Modinar, cuando de pronto era sujetado por Paul de la espalda, y forzado a dejar a Yoko en el suelo.
-¡Tú serás quien muera!-contestó Paul, tornando sus ojos a horribles llamaradas plateadas y elevando intensamente su aura, para luego cargar a aquella enorme bestia sobre sus brazos y arrojarlo por los aires.
Paul entonces pateó duramente a aquella bestia negruzca pero ésta lo sujeto de la pierna con dos de sus cuatro brazos, y luego volteó al Guardián de Plata colocándolo de cabeza en los aires y cayéndole a punta de zarpazos y golpes con sus brazos libres para arrojarlo contra los hechiceros a una velocidad alucinante, golpeando de lleno a todos.
-Arghhh… es… demasiado fuerte… .-decía Paul, tratando de incorporarse.
Fue en eso, que las cuatro sombras de aquellos hechiceros se lanzaron contra el Guardián de Plata, cayéndole a pisotones una y otra vez.
-¡Déjenlo en paz!-gritó Eriol, antes de lanzar miles de esferas de fuego contra las sombras que golpeaban al joven Tapia y derribarlas duramente.
-Hora de acabar con estas sombras de una vez… .-anunció Shaoran, aprovechando el hecho de que esos entes siniestros estaban finalmente derribados.
-No… morirán ustedes… .-respondió Modinar, estirando inmensamente sus cuatro brazos, buscando atravesar los cuerpos de Sakura, Shaoran, Eriol y Yoko.
-¡Dije que el que morirá eres tú!-exclamó Paul, haciendo un acopio de fuerzas y sujetando los cuatro brazos que Modinar había extendido entre los suyos propios para finalmente golpearlo cientos de veces en el cuerpo y la cabeza usando su telequinesis.-¡EXCALIBUR BLADE!
El impacto le cayó de lleno al guerrero imperial, que fue dividido en dos. Pese a ello, el joven Tapia no cesó en su ataque, estaba totalmente poseído por la furia y destazaba pedazo a pedazo cada una de las partes del cuerpo de Modinar, destrozando en miles de millones de partes su cuerpo mediante una serie de potentes mandobles a la velocidad de la luz.
Las sombras de Sakura, Shaoran, Yoko y Eriol entonces se lanzaron simultáneamente contra un agotado Paul, dejando de lado a sus presas. Lo cual fue un craso error, ya que los hechiceros empezaron a ejecutar un conjuro en un lenguaje desconocido.
-En nosotros radican… .-empezó a recitar Shaoran.
-Luz y oscuridad… .-continuaba Yoko.
-Se unen y contrarrestan… .-seguía Eriol.
-Son parte de la humanidad… .-decía Sakura, recitando aquél conjuro.
-Regresen a su lugar, seres de las sombras... . ¡A volver a ser uno!-conjuraron los cuatro.
De pronto, un haz de luz se emitió con gran intensidad de parte de los cuatro hechiceros, que de pronto cayó de lleno en aquellas sombras, haciéndolas retorcerse de dolor y poco a poco perdían el movimiento hasta finalmente volver a la normalidad.
-¡Shaoran!-exclamó Sakura, quien notó como su esposo acabó cayendo pesadamente, al tiempo que Yoko y Eriol igualmente acababan desmayados, y Paul escupía algo de sangre de su boca.-¡Yoko! ¡Eriol! ¡Paul! ¡No se mueran! ¡Pase lo que pase, no se mueran! ¡Todo va a salir bien!
-Claro que saldrá bien… para mí.
Sakura quedó en shock tras aquello. No podía ser posible… ella misma había visto como aquella bestia quedaba convertida en mil pedazos producto de los brutales ataques de Paul.
-¿Es que acaso… eres inmortal?-preguntó Shaoran, azorado por oír aquella voz siniestra y sentir la horrible aura de Modinar.
-Jajajajajajajajajajaja.-los pedazos del cuerpo del imperial se fueron formando poco a poco hasta formar la cabeza, y al tiempo que se seguía regenerando habló.-Les explicaré de una vez éste lugar para que comprendan la realidad. Ésta dimensión es un plano astral y estamos peleando con nuestros cuerpos astrales, en pocas palabras… .
-No usamos nuestros cuerpos reales pero podemos usar todas nuestras habilidades y… morir… .-concluyó Paul.
-¡Exacto! ¡Jajajajajajajajajajaja!-Modinar finalmente se regeneraba hasta volver a adquirir su forma bestial.-Y en todo el tiempo que éste combate se ha ido realizando sólo he estado absorbiendo la energía de los ataques de aura de Paul, al tiempo que he ido regenerándome, y todo gracias a los remanentes del sello del emperador.
-¡No puede ser!-exclamó Sakura.
-Con razón… Paul estaba debilitándose más y más pese a que estaba atacándote con todo lo que tenía… . ¡Eres un miserable cobarde!-exclamó el líder del Concilio de Hechiceros de Oriente.-Pero… cuando nosotros te atacábamos… eso si parecía afectarte… .
-Uno de mis inconvenientes… ser débil ante ataques mágicos. Pero siendo honestos nada pueden hacer… están agotados y son demasiado lentos y débiles para poder abatirme. ¡Les llegó la hora de irse al infierno!-anunció la bestia, para luego alargar enormemente sus garras y atravesar el hombro derecho de Sakura, así como el muslo izquierdo de Shaoran y romperle cuatro costillas a Paul, derribándolos salvajemente.
Luego la bestia pasó por donde estaba aquél grupo, y dejando traslucir a través de sus ojos rojos un inmenso sadismo, estiró su lengua y la posó en el cuello de la joven señora Li a la cual le habló.
-Lástima que no puedas sobrevivir, hubieras gozado mucho estando conmigo.-Modinar entonces se cortó las venas de dos de sus brazos, que al poco rato se cerraron.-¡Tributo a la Tierra!
La sangre de Modinar, de un particular verde neón cayó sobre la tierra que rodeaba a todos y de pronto la tierra se agrietaba con mucha más fuerza, ante lo cual Paul y Shaoran reaccionaron rápido y sujetaron a todos para levitar levemente. Sin embargo, la tierra de pronto emergió como si fuera una especie de ola y derribó al grupo para luego dejarlos atrapados, como si fueran arenas movedizas, sumergiéndolos poco a poco y ahogándolos.
-¡Eso los matará de seguro! ¡Los hundirá en lo más profundo de la tierra y nada podrá evitarlo!-la bestia negruzca celebraba desde ya, era segura la muerte de esos hechiceros y ese Guardián.
Ya nada podría evitarlo.
Ya nada podría evitar la muerte de aquellos hechiceros, ni tampoco la muerte de aquél Guardián. Ni mucho menos la de Touya Kinomoto, que sentía como su cuerpo se estaba deslizando peligrosamente hacia lo que sería una caída fatal.
-Modinar es invencible… ¡él y su emperador son un poder superior a lo que su imaginación podría siquiera concebir! ¡Y estando de su lado, es seguro que me corresponda vencer!
Fue cuestión de un segundo, para que de pronto Ryoji sintiera como una fuerza extraña lo embestía con fuerza, al tiempo que el galeno le picaba los ojos para poder librarse de él.
-Imposible… estás usando a ese estúpido lobo ahora.-murmuraba Ryoji, creyendo que el lobo de energía mágica espiritual rondaba cerca.
-Sabía que podría encontrar problemas… pero no soy tan tonto como para usar a ese lobo ahora… así que mientras venía para acá pedí ayuda a unos viejos amigos míos.
De pronto, ante Ryoji Tanaka aparecían cientos de espíritus que el galeno tratara alguna vez hace mucho tiempo en sus rondas del hospital. Y ahora lo golpeaban, una y otra vez.
-Suéltenme… malditos… el emperador les hará pagar… Modinar les… ¡AHHHH!
Fue el último grito de Ryoji Tanaka, quien cayera al suelo desde aquella ventana. El impacto había sido de lleno y su cabeza quedó totalmente destrozada, quedando esparcidos en el suelo su cuerpo inerte, un enorme charco de sangre e incluso algo de lo que alguna vez fuera su materia gris.
-¡ACABÓ! ¡ACABÓ!-gritaba Tomoyo, mientras abrazaba a su esposo, agitada y jadeando.
-¡No! Aún… debemos… ir por el monstruo, el mocoso y los otros… debemos rescatarlos. ¡Vamos!-un Touya agotado se incorporaba, mientras se observaba a sí mismo.
No tenía heridas demasiado graves, por suerte. Ahora debía apurarse, no había tiempo, cada segundo era un riesgo de muerte para Sakura, Shaoran, Eriol, Yoko y Paul. Más les vale salir bien de esa, pensaba el galeno, antes de meterse al vehículo en que estaba ayudado por Tomoyo y conducir. Necesitaba llegar a tiempo a la bahía de Tokio.
¿Es que acaso así acabará todo?... yo no quiero que acabe así pero… , pensaba Paul, cayendo cada vez más en la desesperanza. ¿Acaso ese miserable se saldrá con la suya? Mi hijo… mi esposa… no… les he fallado, pensó Shaoran a medida que se sumergía más y más en la tierra. Miriel… Tao… perdónenme por haber sido tan débil… , eran los pensamientos de Yoko. ¿Acaso Modinar dice la verdad?, ¿acaso él tiene razón y nosotros no?, pensó Eriol.
Todos estaban sumidos en la desesperanza y en la decepción. Todos menos alguien.
¡No! ¡¿Cómo pueden pensar eso?, reprochaba Sakura mentalmente a todos los que estaban con ella. Dime, ¿qué más nos queda Sakura?, preguntaba el joven señor Li. ¿Cómo lo lograremos? ¿Qué tenemos para oponernos a él?, inquiría la reencarnación de Lead Clow en su mente. Tenemos… a nuestros seres queridos, contestaba Yoko en su mente, casi como si se hubiera iluminado.
Al menos ustedes tienen a alguien, en mi caso varios de los que quise murieron y aún no he podido hacer lo que debía… evitar que los inocentes sufran por canallas como Modinar, reflexionó Paul.
Fue en eso que a medida que se sumergían más y más, la mano de Sakura alcanzó a rozar la de Paul sólo un instante, para luego responderle en la mente al Guardián. Alguien que se sacrifica tanto por otros siempre tendrá a otros queriéndolo aunque sea un poquito, sea en ésta vida o en la otra… habrá alguien que te haya apreciado y por el que vale la pena luchar… y en todo caso aún te tienes a ti mismo, pensó la que fuera la Card Master.
Al tiempo los cinco jóvenes sintieron cada cual como si hubiera otras cuatro luces brillantes e intensas cerca de ellos. De pronto se tomaron las manos y empezaron a concentrarse, y a elevar intensamente todo su poder, como nunca antes.
La criatura de cuatro brazos caminaba hacia delante con suma calma y ya sintiéndose vencedor. Pero en eso se detuvo, sintiendo algo extraño. Magia, pero… es imposible, un nivel mágico como ese no debería poder detener esto, y… el aura de ese infeliz… ¿cómo diablos sigue teniendo fuerzas?, pensaba Modinar.
-¿Qué es lo que ocurre? ¿Por qué es que pese a que di mi tributo de sangre la tierra rechaza a quienes debe eliminar? ¿Qué demonios significa esto?-inquiría el imperial, mientras observaba hacia el suelo.-¡¿Creen que pueden detenerme? ¡LES PROBARÉ LO CONTRARIO!
El imperial entonces elevó más intensamente su aura, concentrándose a cada millonésima de segundo con tal de lograr que la tierra absorbiera a aquellos seres patéticos que se le oponían.
Pero de pronto, emergían de la tierra aquellos cuatro hechiceros y aquél Guardián, rodeados por un halo de luz blanca. Los hechiceros sólo recitaban un encantamiento en un lenguaje desconocido que poco a poco hacía que la tierra se fuera calmando y deje de obedecer las órdenes de aquella bestia.
-Te lo hemos dicho, Modinar.-dijo Paul.
-No dejaremos… nunca… .-comenzaba Shaoran.
-Que te salgas con la tuya… .-seguía Yoko, quien había recobrado el conocimiento junto a Eriol.
-Hiciste sufrir a muchos… .-decía Sakura.-No tuviste corazón.
-¡Es sencillamente imposible! ¡¿Cómo pudo ser que neutralizaran mi Tributo a la Tierra?-inquiría Modinar, auténticamente sorprendido.
-Su magia y mi aura… nos coordinamos… sólo pensamos en que queríamos detenerte… y mientras ellos conjuraban en su mente un hechizo que neutralice tu técnica, los apoyaba elevando mi aura más y más.-resumió Paul.
-¿Crees acaso que dejaríamos que lastimes a tantos inocentes y salgas impune?-inquirió Eriol.
Aquella bestia entonces transformó su rostro en una horrible muestra de furia y odio.
-¡MISERABLES! ¡DIJE QUE LES HARÍA PASAR EL INFIERNO MISMO! ¡Y LO HARÉ! ¡INFIERNO SUPREMO!-anunció Modinar, al tiempo que generaba un inmenso rayo de energía mágica oscura y lo lanzaba contra aquél grupo.
-¡Y YO DIJE QUE NO DEJARÍA QUE NINGÚN OTRO INOCENTE SALGA MUERTO!-gritó Paul, interponiéndose en la trayectoria de aquél ataque.
-¡PAUL! ¡NO!-gritó Sakura, al ver horrorizada como aquél joven Guardián de Plata se contorsionaba en ángulos imposibles, aullando de dolor y haciendo que le salga sangre de todos los poros, hasta finalmente caer derribado.
-¡ASESINO COBARDE!-gritó Shaoran.-¡ESE ERA UN MUCHACHO QUE BUSCABA HACER LO CORRECTO!
El joven líder del Concilio de Hechiceros de Oriente entonces atacó contra esa enorme bestia, lanzando una y otra vez furiosos mandobles con su espada ceremonial, ya envuelta en un enorme fuego. Sin embargo, Modinar usaba su propio sable de luz deteniendo magistralmente los ataques del joven Li, para luego derribarlo de una patada en el pecho.
-¡Torpes! ¡Sólo por su obstinación he decidido que después de acabarlos he de conquistar éste mundo para gloria de mi padre!-exclamó Modinar.
-Nunca… nunca dejaremos que algo así ocurra… sería hacer que nuestros hijos vivan en el infierno.-dijo Yoko, antes de generar un inmenso torrente de agua que golpeó de lleno a Modinar buscando ahogarlo desesperadamente.
El imperial, lleno de furia, hizo un enorme estallido de aura que derribó salvajemente a todos.
-¡Resígnense! ¡Ese es su destino! ¡Son débiles y yo fuerte! ¡Y el fuerte hace lo que quiera con los débiles! ¡Les da órdenes para que éstos sigan humildemente lo que deben hacer!
-Entonces… te probaremos que somos fuertes y… cambiaremos… el destino… .-decía Paul, sintiendo casi como si fuera a quebrarse en dos mitades en cualquier momento.-Vamos Modinar… si lo que dices es cierto… usa de nuevo el Infierno Supremo para acabarme de una vez.
-¿Estás… demente? ¿Acaso… quieres morir?-preguntaba Shaoran, sangrando por diversos puntos de su cuerpo e intentando levantarse.
-No lo… hagas… .-decía Sakura.
-No vale… la pena… morir así… .-musitaba Eriol.
-Por favor… no te… sacrifiques así… es… un suicidio… .-susurraba Yoko con debilidad.
-Pensar que anoche te odiaban y ahora les importas lo suficiente para no querer verte morir, jajajajajajajajaja.-se burlaba el imperial.-Dije que les haría pasar el infierno, y qué mejor manera de hacerlo que matando a alguien que les importa frente a sus ojos, cosa que así todos sufren igual. Es que… si yo mataba a Sakura, sólo haría sufrir más a Shaoran… y así, si mataba a alguno de los hechiceros… ¿captan, no? ¡Eres una gran solución, Guardián! ¡Muere de una vez, Paul Tapia! ¡Ése será tu destino! ¡INFIERNO SUPREMO!
La inmensa ráfaga de energía mágica oscura fue lanzada el joven Guardián de Plata.
-Entonces… cambiaré el destino… ¡LAZAR… TSEU… CARLOS… KAY… HIDEO! ¡VA POR USTEDES AHORA MÁS QUE NUNCA! ¡REVERSIÓN MAESTRA!-anunció Paul, antes de que aquella inmensa ráfaga mágica de pronto gire en torno al joven, el cual ya se sentía morir por momentos al tiempo que generaba un enorme campo de energía.
Modinar entonces contempló con horror como aquél ataque le caía de lleno, produciéndole un terrible dolor en todo su cuerpo y desgarrando sus brazos superiores, quedando solamente sus brazos normales y sintiendo como un horrible dolor le recorría cada átomo de su ser. Pero aquello no fue lo peor, sino el hecho de que… ya no se podía regenerar.
-Arghhhh… ma… mal… maldito… .-el imperial entonces escupió un chorro de sangre verde neón de su boca para luego alargar sus brazos como queriendo asfixiar a Paul-Des… destruiste el remanente del sello… nunca te lo voy a perdonar… arghhh… .
Sin embargo el imperial sintió como una serie de hilos empezaban a hacer que sus brazos se contorsionen en ángulos imposibles, al tiempo que Yoko generaba cientos de chorros de agua que adquirían la forma de estacas filosas que se clavaban en las piernas de aquella bestia.
-¡Esto es por lo que me hiciste anoche, infeliz!-Yoko generaba una mayor presión con aquellas estacas, como queriendo penetrar la piel de aquella bestia, la cual ya resentía el dolor.
-Arghhhh… .
-Monstruo miserable… .-Sakura generó un inmenso haz de luz mágico que golpeó de lleno al imperial.-Alguien como tú no merece nada… le hiciste la vida un infierno a todos, incluso amenazaste a mi hijo. ¡Eso no lo perdono!
Sakura entonces generó un segundo haz de luz mágico que golpeó duramente a Modinar. Pero en eso, el imperial usó su telequinesis para desviar muy lejos aquél ataque.
-¡Insolentes! ¡Pagarán caro el haberme desafiado!-Modinar entonces empezó a asfixiar a todos los hechiceros con su telequinesis y a hacerles sentir un horrible dolor que recorría sus cuerpos.
Shaoran arrojó desesperadamente su espada ceremonial hacia el cuerpo de Modinar, clavándole esa arma en el costado izquierdo y logrando que se desconcentrara, dándole un respiro a todos.
-Es tiempo… de acabar contigo de una vez y para siempre.-anunció el joven Li, acercándose a la criatura y extrayendo su espada ceremonial para arrancarle la cabeza.
-No… tú serás quien muera.-sonrió cínicamente Modinar antes de activar sorpresivamente su sable de luz y estocar a Shaoran en el abdomen.
-¡SHAORAN!-gritó Sakura, al ver el cuerpo de su esposo sangrando profusamente y cayendo al suelo.
Antes que los demás hechiceros puedan hacer algo más, un ataque telequinético del imperial los estrelló contra las rocas, una y otra vez hasta dejarlos abatidos en el suelo.
-Es su hora final… ¡su hora de irse al infierno!-Modinar entonces elevó su aura enormemente y empezó a generar una Cápsula Relámpago.
-¡Esa hora es tuya, maldito!-Paul empezaba a levantarse a duras penas, elevando su aura con inmensa fuerza y tornándola a azulada con destellos plateados.-¡Meteoro de Pegaso!
De pronto miles de meteoros salieron a la velocidad de la luz, golpeando duramente al imperial. Modinar elevó con más fuerza su aura y se trenzó en una cruenta lucha cuerpo a cuerpo contra el Guardián. Golpes y contragolpes se sucedían una y otra vez, hasta que finalmente el de aura azulada impuso condiciones, dando una serie de golpes que le rompieron el brazo izquierdo y cuatro costillas a la bestia.
-¡ARGHHHHHHHHH! ¡MALDITO SEAS, PAUL TAPIA!
-¡EL ÚNICO MALDITO ERES TÚ!-gritó un agotado Paul, antes de lanzarse contra el imperial.
El joven Guardián de Plata entonces activó su sable de luz, lanzándose contra aquella enorme bestia y chocando su sable verde contra el sable rojo del imperial. Cortes, estocadas y mandobles se sucedían, pero mientras eso pasaba, era el Guardián el que hacía retroceder a la bestia.
En un momento dado, la criatura descuidó su guardia y el Guardián estocó su mano derecha y destrozó el sable de luz de la criatura en el proceso, pero fue en eso que Paul cayó derribado de un derechazo.
Sakura entonces continuó con aquél ataque hacia Modinar, lanzando una esfera de energía mágica pura que le dio de lleno al imperial, haciendo que sienta dolor por todos los átomos de su cuerpo.
-Esto es lo que te mereces, miserable.-decía la antigua Card Master.
Shaoran entonces se levantó a duras penas y le dio un corte en el rostro usando su espada ceremonial, cegándolo momentáneamente y luego incrustando su espada en el abdomen de la bestia y haciendo que ésta se rodee de llamas, dándole una horrible quemadura interna.
-¡Te metiste con mi esposa y mi hijo! ¡No mereces perdón alguno!
Sin embargo, los esposos Li fueron golpeados de sendas patadas de parte de la bestia, que iba a seguir contraatacando, de no ser porque Eriol recitó un hechizo que paralizó al imperial y entonces, Yoko le descargó de lleno un torrente de agua con la fuerza de un maremoto que golpeó duramente al imperial, que de un estallido de aura, se liberó.
-¡MALDITOS! ¡NO CREAN QUE GANARON! ¡TODOS USTEDES PERDIERON!-exclamó un furioso Modinar, mientras levitaba hacia los aires y generaba un torbellino púrpura tras el cual lanzaba un pedazo de cristal carmesí.
-¡NO!-gritó Paul, al caer en cuenta que ése era el objeto que buscaba Modinar y que irremediablemente era lanzado a un torbellino que acababa cerrándose.
-¡No te preocupes tanto por ese pedazo de cristal, sino por tu cabeza! ¡MALDITOS SEAN TODOS! ¡LES DEMOSTRARÉ QUE SU DESTINO ES MORIR AHORA Y EL DE ÉSE MUNDO SERÁ CONVERTIRSE EN COLONIA CARONIANA!-el imperial entonces generó un segundo torbellino púrpura.
El imperial elevó con mucha más fuerza toda su aura. Sus ojos, rojos como la sangre misma, se tornaron en horribles llamaradas plateadas. Pero lo más atemorizante se generaba en sus manos, un inmenso rayo de energía áurica oscura.
Era más oscura que la misma noche y en el rostro del imperial se dibujaba la sonrisa más sádica que le hubieran visto a ese ser, quien veía a aquellos hechiceros caídos en el suelo y al Guardián de Plata sin poder moverse.
-¡Les llegó el tiempo de morir como los perros que son! ¡Y le llegó la hora a éste asqueroso mundo por su causa! ¡RESPLANDOR NEGATIVO!-anunció el imperial mientras lanzaba ese inmenso rayo de energía.
-Un último esfuerzo… una última carga… para hacer el milagro… .-decía Paul.
-¡No habrá milagro! ¡Se acabó para ustedes!-exclamaba Modinar.
-¡Habrá milagro, Modinar!-Paul entonces elevó hasta su máximo su aura.-¡RESPLANDOR MORTAL!
Para sorpresa de todos, un enorme rayo de energía áurica azulada salió disparado del brazo derecho del joven Tapia, que lo descargó de lleno, colisionando con el Resplandor Negativo que emitía Modinar.
-¡MORIRÁN AQUÍ Y AHORA!-gritaba Modinar frenéticamente, elevando más intensamente su aura.
-¡TÚ SERÁS QUIEN MUERA!-contestó Paul.
Modinar entonces ejerció una mayor presión en su ataque e hizo que Paul hinque una de sus rodillas en el suelo.
-No… te rindas… .-decía Yoko.
-No es justo que cargues con esto… tú sólo.-Shaoran empezó a levantarse.
-¡Levántate!-exclamó Sakura, a la vez que empezaba a conjurar un hechizo.
-¡Porque no peleas sólo!-concluyó Eriol, que se colocaba al costado de Paul, junto a Sakura, Shaoran y Yoko.
Los cuatro hechiceros entonces concentraron todo su poder mágico e imitaron el hechizo que alguna vez fuera de Tseu Yun.
-Por todos los inocentes que asesinaste.-decía Eriol.
-Por los crímenes que cometiste.-secundó Yoko.
-Por hacernos vivir la angustia de perder a nuestros hijos.-dijo Shaoran.
-Por no tener corazón… .-concluyó Sakura, al tiempo que decía al unísono con los otros hechiceros.-¡Reversión Maestra!
Fue entonces que el ataque de Modinar, que ya estaba ganando terreno, de pronto pareció frenarse en seco y estancarse a la mitad.
-Por los que valen la pena… ¡A HACER EL MILAGRO!-anunció Paul, quien elevó su aura como nunca antes al tiempo que los cuatro hechiceros elevaban a su máximo su poder mágico logrando que el ataque de Modinar se revierta contra él.
-¡NOOOOOOOO!-exclamaba Modinar, intentando protegerse, pero ya era tarde.
El impacto le había caído de lleno y estaba destrozándolo por todas partes, pedazo a pedazo hasta finalmente desintegrarlo por completo.
-Pero al menos… cumplí mi misión… tú no.-decía el imperial como sus últimas palabras, quien finalmente se desintegró.
El joven Tapia acabó desmayado en ese momento, y tanto Eriol como Shaoran entonces cargaron cada cual en un hombro a Paul, y apoyados por Yoko y Sakura, respectivamente, caminaron penosamente hacia ese torbellino púrpura que se hacía más y más pequeño, sin saber si podrían salir vivos. En un momento dado… parecía que lo iban a tocar.
Fin del capítulo 8
Notas del Autor:
Y se hizo el milagro pero… ¿sobrevivirán nuestros héroes para poder contarlo aunque sea por una vez? Sin duda, yo me divertí muchísimo haciendo lo que es hasta ahora una de las batallas más entretenidas que haya hecho en mucho tiempo. Más de una vez estuvieron por morir, pero increíblemente ésta victoria se debe a… ¡a todos! Si, porque sin esa combinación de magia y aura, hubiese sido imposible ganarle a ese monstruo.
Touya por su parte, muestra también de que está hecho, y Tomoyo no se queda atrás… lograron acabar entre los dos, con ayuda de un buen grupo de espíritus a ese asesino… ¿hubieran creído que ese mismo policía amable que ayudaba a Eriol estaba metido en esto? Je… a veces las apariencias pueden engañar bastante bien.
(Falcon sólo aplaude a todos los héroes) Mis respetos, lograron sobrevivir a uno de los monstruos más duros y crueles que haya creado hasta ahora… y eso es digno de admirarse, lástima que ese Modinar haya logrado su cometido… y aunque esto no pinta bien para el futuro de Paul y de los personajes de Las Dos Caras del Ser… al menos detuvieron a un bastardo como ese para evitar que haga de las suyas.
Escupitajos a Modinar, bombas nucleares destinadas al autor, comentarios, dudas, dinero, oro, joyas, propiedades, tomatazos y demás a falcon_ y a .com.
El final se acerca. Vamos al capítulo 9 a verlo.
