N/A: Final del FanFic.

Disclaimer: Invader Zim es propiedad de Jhonen Vasquez y Nickelodeon.


8

Bonus: La Historia de Gaz

La siguiente historia se sitúa 40 minutos después del capítulo 3:

Muerte. Eso era lo único que Gaz veía. Había hecho un viaje de cuarenta minutos, hasta la calle 6920, esperando encontrar a su hermano para avisarle a tiempo, pero lo único que halló fue muerte y destrucción. Los Irken habían llegado antes que ella. Eso la había puesto furiosa. El lugar estaba completamente destrozado, pues no quedaba nadie con vida. Ella volteó y vio millones de cuerpos (muertos) uno al lado del otro, tirados en una fila.

No estaba. Dib, sencillamente, no estaba.

-¿Dónde está el 1289? –preguntó un Irken del otro lado.

Gaz quedó tranquila, pues su hermano no debería estar en el pilón. Pero, ¿Dónde se había metido? Su hermano era un completo estratega. Y también un idiota, y eso ella lo sabía más que todos.

-¡Muévase, mujer! –le gritó un Irken a Gaz.

Gaz, automáticamente, tomó al Irken por el cuello y lo levantó.

-Ten más cuidado con lo que dices.

El Irken, asustado, retrocedió.

Gaz volvió a subir a su auto. Había hecho un viaje para nada, y como si fuese poco, al otro día tendría que hacer horas extras en el trabajo. Eso le fastidió.

Al llegar a su apartamento, dejó las llaves arriba de su mesa, y se recostó en el sofá. Estaba muy agotada. Había estado trabajando desde el día anterior hasta esas horas. Cerró los ojos, y suspiró.

Un fuerte trueno la desconcertó. Se levantó instantáneamente, asustada por lo que oyó. Miró por la ventana, y vio como la lluvia se esparcía por la calle. Se fijó la hora.

-Genial –comentó con sarcasmo-. Me quedé dormida.

Encendió su televisión, y abrió la alacena para sacar una lata de comida. Que patético: la TV mostraba un hombre siendo engañado por un Irken. Como si eso fuera gracioso. Gaz ya estaba cansada de los estúpidos programas Irken. Su humor era tan idiota. Muchos decían que era humor bizarro, pero solo lo decían porque tenían miedo de lo qué les hicieran si decían lo contrario.

-Malditos Irken –masculló ella, con la boca llena de comida.

Apagó la televisión y dejó la lata de comida (aún sin acabar) encima de la mesada. Se dirigió a su habitación, donde allí, se acostó y durmió.

Ella estaba sentada mirando por un gran ventanal. Vio una sombra que se le acercó. Era Zim. Por algún motivo, el extraterrestre no la veía. Su hermano apareció en la habitación, con armas en sus manos. "Tú podrás ser la Emperatriz de este nuevo mundo, Gaz" le dijo Dib. Él mató a Zim. Zim empezó a esfumarse, como vapor, al igual que Dib. Todo se desvaneció, precipitadamente. La habitación se nubló, y ahora ella estaba encerrada dentro de un gran cubo negro. "La nueva Emperatriz, la nueva Emperatriz, la nueva…" empezaron a decir unas voces. Se vio reflejada como una conquistadora, tirana y despiadada. La cabeza de Dib se reflejó delante de ella. "Tú salvaras al mundo, Gaz", le dijo, "Piénsalo".

«Trin, trin, trin» sonó histéricamente su despertador. Con desdén, estiró su brazo y lo apagó. Ya era hora de que saliera a su trabajo.

Una vez en su auto, empezó a ver todos los trabajadores Irken. Eran asquerosos. Ojala terminaran todos en el fondo de un pozo. Y la gente. La estúpida gente que no tenía mejor idea que seguir a esos alienígenas. Que furia le daba. Si ella fuese la Emperatriz, ya todos estarían muertos. Ella traería salvación para la humanidad.

Horas más tardes, Gaz se encontraba en su oficina trabajando arduamente. Había llegado diez minutos tarde, pues el tráfico la demoró. Su jefe Irken se le acercó:

-¿¡Te parecen estas horas de llegar?!

-Lo siento –se disculpó ella-. Había mucho tráfico.

-¿¡Mucho tráfico?! ¡JA! En mi planeta los Irken no tenemos calles y llegamos a tiempo.

-¡Pues vuélvase a su maldito planeta y no me moleste más, estúpido Irken!

Al principio, la furia del hombre quedó muy clara, pero luego, aquella furia se convirtió en temor. En los ojos de Gaz, se reflejaba su furia retorcida. No podía aguantar más a aquellas especies en su planeta. No, no era que no podía, no quería.

-Perdón –se disculpó el Irken. Luego, dio media vuelta y se fue.

Gaz estaba furiosa, que digo furiosa, furiosísima. La gente miraba, algunos con temor, otros con victoria. Por fin, alguien se había revelado.

Así, a la noche, Gaz volvió a su apartamento y miró las noticias. En ellas, aparecía: "Extraña maquina en Edificio Imperial", mientras acompañaban unas imágenes de Guardias batallando contra un pequeño cachorrito metálico. Gaz observó atentamente. Dib…

-Es el momento –dijo, mientras salía a toda prisa.

Tomó el arma de su cajón y se dirigió a su coche. Tenía que recorrer varios kilómetros.

Al llegar, estacionó en un lugar discreto. Los Guardias Irken seguían batallando, así que ella solo corrió al interior del edificio. Una vez ahí, tomó el ascensor. No estaba segura de lo que iba a hacer, pero algo le decía que siga su instinto. Había llegado. Una suave voz anunció: "Piso 6692, Oficina Imperial".

Salió por un largo pasillo. En el fondo de éste, se encontraba una gran puerta doble de roble. Con cautela la abrió y vio a su hermano. Éste se hallaba parado, mirando al suelo. Gaz cerró los ojos, apuntó y…

Al abrirlos, Dib la miraba, estupefacto por lo que había hecho.

-Lo siento, Dib –dijo ella.

-¿Por qué…? –Dib no podía hablar mucho, pues el dolor lo superaba.

-Yo seré la Emperatriz de este nuevo mundo, y eso nadie lo va a cambiar. Ni siquiera tú –repitió, recordando su sueño.

Dib cayó. Había muerto. Ahora, Gaz se proclamaría nueva Emperatriz. Todo se volvería realidad.

FIN


Respondiendo Preguntas:

Javiera: El FanFic lo he escrito yo, si tienes una mejor idea para un Fic, adelante. Estas en un mundo libre de retratar tus ideas. Y si no te gusta lo escrito por lo demás, pues vete acostumbrando, ya que veo innecesario esa "crítica".

Mag: Muchas personas deben haber quedado "o.O" con la vuelta del personaje de Mag, pero solo les digo que ella estaba confundida. No la juzquen mal, es una buena persona, solamente quedó "aturdida", por así decirlo. Ella AMA a Dib.