Los personajes no son míos, tampoco los conceptos, son de MasamiKurumada
No planeo ni obtendré ningún beneficio monetario por esto, solo el placer de escribirme y expresar.
Bien venidos al juego, el telón se abre y la función va a comenzar.
Buenas señoras y señores, lectoras y lectores volví de mi maldito exilio literario, con el prólogo para por fin dar pie a la continuación de Losing You, aunque antes de esta vendrá Castel of glass ¿Por qué? Bueno, todo está fríamente así debo darle el cierre y el prologo para la continuación de Losing You. Además estuvo la reedición algunos cap este fic :D. Agradecemos a Yose, Darkakuario, Fabiola, María Fernanda y demás por ello n.n
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Trurh:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
The Truth Beneath The Rose
Prologo
Losing You
oooo::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::The Trurh::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::oooo
Sólo sus pasos resonaban entre la profunda oscuridad, descendiendo más y más a las inmensas profundidades de la tierra, hacia el lugar que los olímpicos temían pisar… Más el nunca había sido como el resto de sus hermanos.
En silencio transito por los despojos y escombros que le rodeaban, entre toda la destrucción que aquella titánica guerra había generado; observando y dudando por primera vez de las decisiones que había tomado, las mismas que ahora lo obligaban a transitar por esta encrucijada…
¿La búsqueda de la libertad justificaba tal destrucción y derramamiento de sangre?
Por más que la llamaran gloriosa victoria, eso no tapaba las ruinas en las que habían sumido al mundo que habitaban. Las destrozadas entrañas de gea le rebelaban el verdadero costo que tuvo la batalla, la muerte y desolación que emergían desde el seno del planeta no tardarían en llegar hasta la superficie… No… A menos que él lo evitara.
Por unos momentos cerro sus ojos, recordando el momento en que se repartieron el mundo con sus hermanos, pese a que como el mayor le hubiera correspondido el reino de los cielos, la suerte quiso que sacara la rama más corta ¿Suerte? Una risa sarcástica se mostro en su cara, la suerte no había tenido nada que ver en aquella repartición, fue ella quien decidió su destino. Aquella misma que en el encierro impuesto por su padre lo había llamado, aquella que con su presencia durante toda la guerra lo había acompañado y que por fin ahora logrado entender.
Las Morias le habían guiado por ese infierno, enfrentando a las bestias que lo custodiaban y los demonios que el mismo poseía, para por fin tener frente a él la respuesta que tanto ansiaba, poder responder a la voz que tanto lo llamaba…
El crujido del metal quebró el silencio y produciendo un siniestro chirrido las inmensas puertas del Tártaro se abrieron ante él, tenía frente a sus ojos al abismo del mundo, la amorfa forma de la oscuridad pura y siniestra que en forma de niebla lentamente inundaba todo el lugar, extendiéndose por las paredes devorando toda luz… Y la esperanza del lugar.
En la completa oscuridad, sin muestra de temor alguno alzo su espada hasta ella.
–¿Qué es lo que quieres de mi?
Equilibrio…
Lo miro ligeramente sorprendido, la femenina vos suave y delicada no provenía de aquella criatura… Sino de su misma mente.
Su guerra daño el corazón de la misma Gea, su desmedida brutalidad hizo cenizas el mundo que tanto deseaban poseer. Durante tu viaje se abrieron tus ojos, has visto como interior de la Tierra colapsa bajo los lamentos de una madre agonizante y desgraciada, a la que sus propios hijos y nietos han herido de muerte…
– ¿Quién… ¿Qué eres? Y ¿Cómo sabes todo esto?
Yo soy lo que no tiene más nombre que la oscuridad, el fin que habita en todos los mundos que tienen vida, la que está en todos y en ningún lugar.
Yo soy la muerte
–Nosotros somos inmortales.
¿Inmortales?
Cuando este mismo universo y el mundo que pisas está a punto de colapsar…
–Nuestro padre intento miles de formas de matarnos, al no poder término devorándonos para poder encerrarnos dentro de su mismo cuerpo, ¿Crees entonces que no soy inmortal?
Las fauces del tiempo y la locura lo devoran todo, cronos te devoró al principio y tú locura lo hará al final.
Sin previo aviso sintió como aquella oscuridad extendió su cosmos por el lugar, sacudiendo toda la caverna desde sus mismos cimientos y haciendo vibrar el acero de las inmensas puertas de bronce. Clavo su espada en el suelo por mero reflejo y se aferro a ella para resistir el brutal temblor que se volvía eterno.
– ¡Basta!
Grito firme y decidido, como si de una orden se tratara todo el lugar quedo sumido en la quietud del silencio. El hombre retiro su espada del suelo y se quedo parado en la penumbra, sus cabellos negros le caían desordenados por las feroces batallas que había librado, las mismas que habían cubierto su cuerpo de profundos cortes y heridas; la imponente armadura gris que portaba se encontraba bastante dañada, tan cuarteada como su mismo cuerpo… Más su mirada celeste permanecía serena.
–Mi deber como el rey del inframundo es mantener la paz y el equilibrio del sub mundo, el equilibrio que vos estas destrozando.
¿Quieres la paz?
¿Quieres salvar este mundo?
Mi príncipe del inframundo…
Mi rey.
¿Serás rey, guardián y carcelero de la oscuridad de este mundo?
¿Juez y verdugo de la muerte que habita este mundo?
¿Serás mi sacrificio?...
Hades.
El dios se quedo en silencio, durante todo este viaje había aprendido que existían más seres que los dioses y los titanes, que existen cosas que ni siquiera eran de este mundo o universo. El mundo era mucho más inmenso de lo que sus hermanos pensabas, él lo sabía y hoy seria la misma prueba de ello…
oooo::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::The Trurh::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::oooo
Una amplia sonrisa lleno su rostro, mientras que entre sus dedos pasaban todo los billetes que había ganado esa noche. Aun cuando el negocio no iba tan bien como antes, era capaz de dejarle una buena pasta (ganancia). Guardo el dinero en el mejor bolsillo de su maltratada campera y se recostó mejor sobre su silla. La vida no le trataba tan mal, le dio una buena calada a su cigarrillo y levanto la cabeza para dejar salir un perfecto círculo de humo de su boca… Por lo menos por esta noche, la pasaría genial.
Debía aprovechar lo buenos momentos, ahora que Atenea se había restablecido en el santuario su trabajo se torno mucho más peligroso que antes. La diosa tenia ideales muy diferentes a los de Arles… Sin duda alguna su cabeza pronto volvería a tener precio.
El sonido de un portazo le llamo la atención, más no volteo, de seguro era otro idiota haciéndose el macho cabrío. Pero, de pronto sintió una agresiva energía llenando todo el lugar, un cosmos poderoso, prepotente y agresivo que parecía salido del mismo infierno… Uno que hace mucho tiempo no sentía.
–Tienes mucho valor para volver a mostrar tu cara por aquí, "demonio de la reina muerte".
Pronuncio con marcado resentimiento, mientras se daba vuelta y enfrentaba a su ex jefe de trabajo.
Hacía tiempo atrás que la Isla de la reina muerte había sido destruida, tiempo desde que su dichosa diosa e incluso su mismo líder los habían abandonado a él y a sus compañeros. Dejados en la nada, cada uno de ellos busco su forma de sobrevivir en este mundo, haciendo lo único que sabían. Eran guerreros, asesinos, mercenarios, ladrones, piratas y cualquier cosa que les pudiera ofrecer este oscuro mundo… La vergonzosa mancha que el gobierno de Arles había dejado, todo lo que el actual orden del santuario contradecía y repudiaba. Pero, la verdad era que poco les importaba, ellos sólo sobrevivían empleando todo lo que su crudo entrenamiento les había enseñado, seguían y seguirían viviendo como en la isla de la reina muerte se les había enseñado.
No era sorpresa que los perros del Santuario ya los andubieran buscando, así como tampoco que enviaran a uno de sus más fieles caballeros a cazarlos. Se levanto de su mesa, al igual que los cuatro hombres que lo acompañaban. Sabía que el fénix era un guerrero formidable, pero el escapar no era digno de él, si tenía que morir lo haría luchando hasta el final.
–No vengo por ti ni por ningún encargo que Atenea, son mis propios asuntos lo que me han traído hasta aquí.
Los ojos azules se encontraron con los suyos e inmediatamente lo paralizaron, había algo diferente en ellos… No era aquel el mismo hombre que los había abandonado por servir a Atenea y buscar una redención a su mal, no, esa mirada era más semejante a la de la bestia que los había guiado antes. La sed de venganza y un fuerte odio brillaban en lo profundo de aquellos zafiros azules, casi le miraban con la misma furia y dolor que alguna vez habían segado los ojos del rey de la isla muerte.
Inconscientemente todos retrocedieron.
Ikki no les dio más importancia, camino hacia la barra de aquel bar de mala muerte, directo hacia el hombre que se hallaba del otro lado de ella. El cantinero dejo el vaso que secaba y se dio vuelta para atender a su "particular" invitado con una enorme sonrisa.
–Parece que ya has hecho amigos, Ikki. Creo que los recordaras de tu pasado, son de los pocos sobrevivientes que quedaron de la orden de los caballeros negros.
–Eso lo veo.
El caballero de fénix miro al hombre que tenía en frente, sin duda parecía que los años no pasaban por él. Su rostro masculino mantenía los mismos finos y crueles rasgos que desde el primer momento en que lo vio. Sus cabellos negros, enrulados y que siempre llevaba cortos se encontraban tan despeinados como siempre, casi tan desordenados como el mismo estilo de vida de su portador.
–Veo que has vuelto ¿Qué es lo que se te ofrece esta vez Fénix?
Menciono con voz risueña, sorprendiendo a los ex caballeros negros.
–¿Se conocen? –Pregunto uno de ellos.
–Claro que sí compañero. El caballero fénix es un viejo socio de mi negocio, que me ha ayudado con algunos de mis problemas y al cual yo siempre le he brindado la información o los artículos que ha necesitado para sus trabajos "extra jornales" del santuario.
– ¿Les vas a hablar de toda mi vida?
La voz autoritaria del Leo le llamo la atención. Hacía años que no lo veía en ese estado, con esa furia y esa fría convicción tan latente dentro suyo, no desde… Su desafortunada pérdida. Por unos momentos recordó al joven que con tan sólo quince años se había presentado ante él, un guerrero hambriento de poder que estaba dispuesto a todo con tal de vengarse del mundo que le había quitado todo y convertido en el monstruo que era… Pero esta vez era diferente, estaba frio, controlado y completamente concentrado en el objetivo que traía entre manos.
– ¿Qué deseas chico? –Le pregunto, sin desviar la mirada de aquellos orbes azules.
–Necesito un barco que me lleve hasta las costas del cabo buena esperanza, para el eclipsé de Luna del otro mes.
Al cantinero se le borro la sonrisa de la cara.
–No estarás pensando…
Ikki asintió lentamente, mientras que una sonrisa cruel cruzaba su rostro.
–Descuida–Le dijo con una tranquilidad y firmeza exasperante–, yo seré el único que negociara con él.
–Estás loco Fénix, ya lo intentaste una vez y fracasaste rotundamente, esta vez no tendrás tanta suerte como para salir vivo… No se puede traer a los muertos de vuelta.
El estridente golpe del puño del fénix hizo saltar astillas de la barra, su cosmos se ascendió haciendo que todos los hombres retrocedieran.
–Esta vez no tengo nada que perder. ¡Ya he pisado el Hades y lo volveré a pisar una vez más!
El cantinero se quedo en completo silencio, al igual que todo los demás. Ya no era un adolecente lo que tenia al frente, ahora era todo un hombre, uno totalmente decidido a llevar a cavo la empresa que tenía en mente. El cosmos de Ikki se concentro en el puño que levantaba de la mesa, feroces llamas carmesís y anaranjadas le rodearon mientras lo alzaba a la altura de su cara.
–He tenido suficientes batallas, mi poder es mucho mayor al de aquella última vez…
Las llamas de brazo iluminaron su rostro, brillando en el reflejo de sus ojos azules.
–Esta vezme llevara hasta el Hades, quiera o no. Voy a saber que le paso a Shun… ¡Voy a recuperar a mi hermano!
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Trurh:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Hermano…
La voz sonó como un eco distante, como un recuerdo perdido en la oscuridad.
Sus ojos grises se abrieron lentamente, mientras que el oscuro cosmos que le envolvía crecía extendiéndose a lo largo de todos sus dominios. Surgiendo desde las mismas entrañas del averno, desde las puertas del Tártaro frente a las cuales se encontraba para distenderse y afirmar su dominio a lo largo de todo el inframundo.
El desierto de arena se levantaba, mientras enormes tormentas de huracanados vientos negros lo hacían retroceder, la tierra entera se estremecía, mientras que trozo a trozo todos los escombros de Judeca y de las prisiones del inframundo se elevaban, guiados por la misma feroz tormenta que su cosmos alimentaba. Chocando entre ellos, uniéndose, reconstruyéndose y dando forma a los edificios que antes fueron.
Las almas gritaban aterrorizadas, todo el inframundo se agitaba y temblaba ante la agonía de una reconstrucción total… De un nuevo despertar.
El dolor en todo su cuerpo lo hizo gritar, en un alarido que estremeció a la mujer que con expectación lo contemplaba…
No, se negó a si mismo demostrar más dolor, bajo la cabeza y apretó sus dientes frete al sufrimiento. El mismo cosmos que por el inframundo se extendía, ahora se concentraba en una densa aura sobre él, como una negra mancha que se carnia sobre todo su cuerpo. Los oscuros vapores de una tormenta nebular lo rodearon complétame, dejándolo en el ojo de un monstruoso huracán alimentado de su nuevo cosmos y el brillante polvo que fue la armadura del anterior rey.
Un nuevo grito de agonía estremeció el infierno…
Volvió el silencio…
Las almas descendieron del tormentoso cielo, en una fantasmagórica y silenciosa peregrinación hacia el destino que el más halla les contemplaba. Miles de almas viajando por el infierno que una vez más se levantaban, mientras que en lo más profundo de este, desde el interior de un torbellino unas inmensas alas negras se alzaban.
Brillantes como la obsidiana y con sus últimas plumas terminadas en brillantes hilos de plata, se agitaron en un estrepito que destruyo los vientos huracanados que encerraba a su portador.
–Mi señor…
La mujer de plateados cabellos y ojos de obsidiana se arrodillo a sus pies, sabiendo que por fin la unión de ambos estaba completa… Pero su rey no la miraba, sus ojos grises se concentraban en la nada, en una vos que parecía un eco perdido en el interior de su cabeza, intentando rememorar las palabras que durante un breve momento pudo escuchar…
Hermano…
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Trurh:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Todo lo que tengo eres tú...
Eres por lo que respiro.
Todo lo que necesito eres tú…
(Quisiera hacerlo realidad)
Te pierdo para siempre.
(Estoy perdido en el dolor si no estás)
Ahora me voy para siempre…
Por siempre, PARA SIEMPRE.
Losing you Dead by April…
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Trurh:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Y si, me quede despierta hasta las 2:30, porque a la maldita musa se le da la gana de despertarme a las 12 para darme el genial golpe de inspiración para nuestro nuevo inicio, (PUTA MUSA). Pero en fin volvimos con la counti de the truth xD.
Bien, se me rebelo el fénix y se me va para él inframundo… ¿Pero como llegara si la entrada des castillo franquestain cayó? Hahahah es eso tiene que ver él…
Un saludo todos los que leyeron y siguieron esta historia hasta el final :D
