Hola mis queridos lectores :)
Perdón por el retraso pero... ¡Ya acabé las clases! Así que ahora tengo todo el tiempo del mundo en seguir la historia.
Aquí os traigo el siguiente capítulo y, ¡espero que os guste!
Capítulo 8: ¿Bueno o malo en esto?
Sonó el despertador. Un ruido taladrante y repetitivo.
Murdoc: ¡¿PERO QUE COJONES?! ¿POR QUÉ SUENA UN DESPERTADOR? ¡YO NO TENGO DESPERTADOR!
El satánico abrió los ojos y miró a su derecha, no era un despertador, si no el pequeño diablito imitándolo. Después de ver al satánico despierto y gritando se calló.
Musy: ¡Vamos dormilón! ¡Hoy es el día de ir a ver a ese chico!
El diablito era adorable y eso a Murdoc le ponía de los nervios. Y puso una sonrisa falsa a la que Musy le parecía simpática.
Murdoc: Musy, ¿dices qué me conoces bien?
Musy: ¡Claro!
Murdoc: Entonces… ¡POR QUE COJONES ME DESPIERTAS TAN PRONTO POR ALGO COMO ESO!
El grito hizo que el diablito se cayera de la cama, pero en seguida se volvió a subir.
Musy: Lo siento… Pero, ¡es tan emocionante! ¡Vas a conocer a tu…!
Murdoc: ¡No lo digas! ¡No es seguro que sea eso!
Musy: Pero…
Murdoc: ¡Pero nada! ¿Qué hora es?
Musy: Las 10:30.
Murdoc: ¡LAS DIEZ Y MEDIA! ¡VUELVEME A DESPERTAR A ESTAS HORAS, QUERIDO DIABLITO, Y ESOS CUERNOS QUE TIENES DESAPAREZERAN DE DONDE ESTAN!
Musy: ¡Va-va-vale! Lo siento, pero... ¡Levántate ya!
El satánico se levantó forzosamente de la cama y se dirigió a la cocina con el diablito en el hombro. Cuando llegó todos le miraron extrañados.
Noodle: ¿Murdoc? ¿Ya estás despierto? ¿A qué se debe?
Murdoc: No me apetece dormir más, eso es todo.
2D: Que extrañ… ¡AAAAYYYYYYYYY! ¿QUÉ ES ESA COSA TAN ADORABLE QUE TIENES EN EL HOMBRO?
Russel y Noodle miraron al diablito en el que no se habían fijado antes.
Murdoc: Em… ¿Esto? Ah, es mi conciencia…
Noodle: ¿Tú conciencia? ¿Tú tienes de eso?
Murdoc: A mí me sorprende tanto como a ti.
Musy: ¡Hola soy Musy!
2D: ¡ES ADORABLEEEEEEE!
2D fue corriendo hacia Murdoc y agarró al diablito.
2D: Hola pequeño, yo soy Stuart, pero puedes llamarme 2D.
La japonesa se les acercó con una tierna sonrisa.
Noodle: Y yo soy Miho, pero puedes llamarme Noodle.
Musy: ¡Hola! ¡Qué simpáticos! ¿Por qué Murdoc no se parece un poco a vosotros?
Todos se rieron excepto Murdoc que se acercó al diablito y lo tiró al suelo.
Musy: Auh…
Noodle: ¿Cómo le haces eso? ¡Pobrecito!
Murdoc: Si se parece en algo a mí, no le habrá dolido.
El peliazul cogió a Musy y lo puso sobre la mesa.
2D: ¿Quieres algo de desayunar?
Musy: No gracias, y Murdoc tampoco, tenemos que hacer algo muy importante.
Russel: ¿El qué?
Musy: Veréis, es que…
Murdoc agarró al diablito y lo tapó entre sus manos haciendo que se callara.
Murdoc: No le hagáis caso… ¡Son cosas suyas!
Todos miraron extrañados a Murdoc y este en seguida se fue para que no le hicieran más preguntas.
En su Winnebago se puso algo de ropa y salió hacia el coche.
Murdoc: ¡No vuelvas a hablar del tema de mi hijo delante de esos!
Musy: ¡Lo dijiste!
Murdoc: ¿Qué?
Musy: ¡Dijiste "mi hijo"! Así que tú también piensas que es tu hijo.
Murdoc: ¡Cállate!
El satánico arrancó el coche de golpe y se fue hacia el hospital.
Mientras tanto, los demás estaban en los Kong Studios.
Russel: ¿Qué creéis que van a hacer esos dos?
2D: Ni idea, ¡pero Musy era adorable!
Noodle: Jajaja, me extraña que Murdoc tenga conciencia, y más así de tierna.
2D: Todos sabemos como es Murdoc…
Noodle: Sí… Aunque, ¿cómo es posible que una conciencia se presente de esa forma? Es extraño…
Russel: En esta banda siempre pasan cosas extrañas, deberíamos estar ya acostumbrados.
Noodle: Sí jaja, bueno, me voy a duchar.
Russel y 2D: Vale.
La japonesa se subió al baño de su cuarto y Russel se fue a dar un paseo para bajar el desayuno.
2D: "¿Yo tendré conciencia? Y si la tengo… ¿Qué aspecto tendrá? ¡Seguro que es muy mona! Si la de Murdoc es así… Jajaja."
De repente un fantasma azulado entró en la cocina, por supuesto, era Del.
Del: ¡Hey 2D!
2D: ¡Del! ¿Dónde estuviste amigo? ¡Cuánto tiempo!
Del: Todo el rato en la cabeza de Russel, no me apetecía salir… Pero ahora que el gordito se ha ido a dar una vuelta, yo me quedo en casa.
2D: Oh, bien, bien…
Del: ¿Y tú qué?
2D: Bien, ¡estuve en el hospital!
Del: ¿En serio? ¿Cómo no me dijo nada Russ? Idiota… ¿Y qué pasó?
2D: Si no te importa Del… Te lo cuento otro día, ¿vale?
Del: Está bien, está bien… ¿Y Noodle y Murdoc? ¿Dónde están?
2D: Murdoc se ha ido a no sé donde con su conciencia.
Del: ¿Conciencia? ¿Murdoc?
2D: ¡Sí! Sé que es raro, pero tiene una conciencia adorable, es pequeñita, como un muñeco.
Del: Wow… Extraño. ¿Y Noodle?
2D: Arriba, duchándose.
El fantasma sonrió macabramente.
Del: ¿Y no subes a verla?
El peliazul se sonrojó.
2D: ¿Qué-é? ¿Por qué iba a hacer yo…?
Del: Oh vamos 2D, vale que haya estado metido en la cabeza de Russel, pero sé más de lo que tú piensas. "Aunque no me haya enterado de que has estado en el hospital…".
2D: No sé de qué me hablas.
Del: Está bien, está bien. Bueno, yo me voy a buscar a Russel… A saber donde se ha metido.
2D: Está bien, adiós Del.
Del: ¡Adiós tomate!
2D: ¿Qué?
Del: Si te vieras en un espejo verías que estás completamente rojo.
2D: ¡Déjame!
El peliazul se levantó y se fue hacia arriba.
Del: Jajajaja, vaya con el peliazul.
2D iba caminando por el pasillo y sin pensarlo se topó con la puerta del cuarto de Noodle.
2D: ¿Habrá acabado ya de ducharse?
El cantante dudó en entrar, pero al final lo hizo. No había nadie en el cuarto pero se oía ruido en el baño. 2D se quedó mirando toda la habitación, observando cada detalle hasta que oyó una voz femenina detrás de él.
Noodle: ¿2D? ¿Qué haces?
2D: Em… Em… No sé… Eh… Llegué aquí… Sin querer.
Noodle: Oh… Vale, no pasa nada. Em… ¿Quieres jugar conmigo después a la Play?
2D: Sí, me encantaría.
Noodle: Bien, espera a que me cambie y ahora salgo.
2D: Está bien.
El peliazul salió de la habitación y fue a encender la Play. Cuando ya lo tenía todo preparado, se sentó en el sofá y soltó un suspiro.
2D: "No lo entiendo… Ayer estábamos… ¿Cómo decirlo? Muy "cariñosos"… Y ahora ha sido como muy fría la relación… Como si de un día a otro hayamos cambiado… ¿Qué nos está pasando?"
Russel: ¡2D!
2D: ¿Russel? ¿No te habías ido?
Russel: Sí, pero Del me encontró y me dijo que tenía que hablar contigo.
El peliazul miró furiosamente al fantasma que se escondía detrás del moreno que le miraba con una cara que parecía que quería decir "lo hice por ti".
2D: Em… Bueno, creo que el fantasma tiene razón, es hora de contártelo todo Russel.
Russel: Bien, ¿qué tienes qué contar?
2D: Siéntate.
El morenito le obedeció extrañado.
2D: Antes de empezar, prométeme que no me pegarás ni me harás daño, que serás comprensivo.
Russel: Prometo que no te pegaré, pero no sé si seré comprensivo.
2D: Bueno, me basta… Está bien… Todo empezó el día que desperté en el hospital…
Y así, el peliazul empezó a contarle todo lo que había pasado hasta ahora entre Noodle y él.
Mientras tanto, Murdoc y Musy se dirigían al hospital. Iban a gran velocidad por la carretera hasta que entraron en el aparcamiento y Murdoc aparcó el coche haciendo un giro de 180º.
Murdoc: Bien, acabemos con esta pesadilla.
Musy: ¡Así se habla Murds!
El satánico cogió al diablito salió corriendo hacia el hospital. Al entrar, una enfermera lo paró.
Enfermera: Disculpe señor, aquí no se puede correr.
Murdoc: ¡Y tú no me puedes decir lo que hacer! ¿Dónde está?
Enfermera: ¿Qué? Oiga, ¡a mí no me hable así!
El satánico se fue corriendo dejando a la enfermera con las palabras en la boca. Fue al piso donde, anteriormente, se encontraba su amigo y ahora debería estar aquel niño igual que él.
Antes de entrar soltó un fuerte suspiro.
Murdoc: "Allá voy".
Abrió la puerta y lo vio, un niño exactamente igual que él de joven, tumbado en la cama con una revista guarra, como normalmente hacía Murdoc a esa edad. El chico miró a Murdoc extrañado mientras que el satánico estaba boquiabierto.
Chico: ¿Tú quien coño eres?
El satánico salió de su trance.
Murdoc: Em… Yo-o…
Musy: Él es tú padre, Murdoc.
Chico: ¿¡Qué?! ¿Mi padre? ¿De qué cojones estás hablando? ¿Y tú qué eres?
Murdoc: ¡Modera tu lenguaje jovencito!
Esas palabras salieron de la boca de Murdoc involuntariamente, como si a algo dentro de él no le gustara que ese niño hablara así. Los otros dos miraron extrañados a Murdoc.
Murdoc: Em… Mira, sé que ahora tienes muchas dudas, pero si me dejas explicarte…
Chicos: ¡O sales de aquí estúpido viejo o llamo a las enfermeras!
El satánico se acercó al chico y le dio una colleja.
Murdoc: Mira, lo primero no soy viejo y lo segundo, ten respeto a tu padre.
Después de decir eso, Murdoc se quedó paralizado, ¡había reconocido que era su padre!
Chico: Em… Vale, vale, ¿puedes explicarme todo esto?
Murdoc: ¿Cómo te llamas?
Chico: Yo… Yo soy Max, Max Niccals.
Murdoc: Lo que me suponía… Yo soy Murdoc, Murdoc Niccals.
Max: Pero… ¿Eso quiere decir qué eres mi padre? ¡Pu-puede haber muchos Niccals en el mundo!
El satánico sacó una foto de su bolsillo, en ella estaba él de joven.
Murdoc: Tienes razón, pero no todos se parecen.
El chico se quedó boquiabierto al ver la foto.
Murdoc: ¿Y tú madre?
Max: Murió en un accidente. Yo era un bebé y me encontraron en el coche, solo tenía algunas heridas, pero mi madre no aguantó el golpe.
Murdoc: ¿Entonces no te acuerdas de quién es?
Max: No…
Murdoc: ¿Y qué haces aquí?
Max: Yo vivo en un orfanato, pero me escapé con unos amigos para hacer un botellón, estoy harto de ese orfanato.
Murdoc: ¿Botellón? ¿A tú edad? ¡Uy no jovencito! Ahora, cuando te vengas conmigo, se te acabaron esas rachas.
El chico se quedó paralizado.
Max: ¿I-irme contigo? ¿A tu casa? ¿De veras lo dices?
Murdoc: ¿He dicho yo eso? Em…
Musy: ¡Sí! ¡Max se viene a los Kong Studios!
Max: ¡AH! ¿Y qué es esta cosa?
Musy: ¿"Esta cosa"? ¡Tengo un nombre!
Murdoc: Es difícil de explicar… Pero es mi conciencia… Es ella la que me dijo que tú eras mi hijo y todas estas cosas. Se llama Musy.
Max: Oh… Vale… Esto es raro… Bien, hola Musy.
Musy: ¡Hola!
Max: Jeje… Em… Entonces, ¿podré irme de ese orfanato? ¿Me iré contigo?
Murdoc: Em… Bueno… Supongo que, sí…
Max: ¡ESO ES GENIAL! ¡Muchas gracias…!
El chico abrazó a su padre.
Max: Papá.
El satánico estaba sorprendido, ¡¿era padre?! Pero, aun así, le correspondió el abrazó. Aunque después de un rato se soltaron, los dos estaban avergonzados por haber resultado "blandos" en ese momento.
Murdoc: Em… Basta de "ñoñerías".
Max: Sí, sí, y… Olvida lo que acabo de decir eh, tú nunca serás mi "papá", te llamaré Murdoc.
Murdoc: Mejor. Y… ¿Cuándo te puedes ir de aquí?
Max: ¡Cuando yo quiera! Ya estoy curado, pero prefiero esto que el orfanato por eso me hago el enfermo.
Murdoc: ¿Y no quieres irte ya?
Max: Claro, quiero ver esa pocilga en la que vives.
Murdoc: Jajá, creo que te sorprenderás, no sabes de lo que soy capaz.
Max: Bien, llamaré a las enfermeras y así me podré ir.
Así lo hizo, el chico llamó a las enfermeras y estas permitieron que se fuera con Murdoc creyendo que era uno que trabajaba en el orfanato. Los tres se montaron en el coche y se dirigieron a casa. En el coche, Murdoc no paraba de pensar en que le iba a decir al resto.
Murdoc: "Que voy a hacer… Yo no tengo la suficiente responsabilidad como para mantener a un crío… ¡Y mucho menos uno como este! Parece que tiene el mismo carácter que yo y eso es malo…".
De repente, el satánico miró al chico.
Murdoc: "Aunque…No se siente mal tener una responsabilidad como esta… Pensar que es algo que… Que yo mismo creé... ¿Qué estoy sintiendo ahora?"
Mientras tanto, 2D estaba terminando de contarle las cosas a Russel.
2D:…Y ahora no sé qué nos pasa, ayer estuvimos genial y hoy, en cuanto nos hemos visto… Todo ha cambiado de un día para otro.
Russel estaba paralizado, su pequeña princesa y su viejo amigo ¿juntos? Todo era difícil de comprender.
Russel: Entiendo…
2D: ¿Y no te enfadaste?
Russel: No. 2D, yo sé como tú eres, sé como cuidas a las personas que quieres… Te conozco bien. Me daba miedo que Noodle saliera con algún chico que le pueda hacer daño, pero tú, eres diferente, aun así tengo que darte una mala noticia…
La japonesa entró en el salón.
Noodle: ¡Hola chicos! 2D, ¿jugamos ya?
2D: Oh sí, iba a jugar contigo… ¿Podrías esperar un momento? Estoy hablando con Russel de algo importante.
Noodle: Oh sí, me subo a mi cuarto.
2D: Vale.
Russel: Sé ve tan mayor después de esto…
2D: Lo sé… Pero, ¿Qué mala noticia querías darme?
Russel: Oh sí, ¿dijiste que todo empezó cuando te dijo que le habías "salvado la vida" en cierto modo, no?
2D: Así es.
Russel: Bien, esto es así…
Bien, bien, bien, espero que os haya gustado, ¡enviarme reviews please! :)
Bueno, ¿qué pasará ahora? ¿Qué le dirá Russel? Si queréis saberlo esperar al siguiente capítulo! jaja
2D: ¡AY QUE TENSIÓN!
Yo: Y que lo digas... A saber que te dice, eh.
2D: ¡No esta uno para sustos!
Yo: Si envían más reviews yo la sigo.
2D: Pues venga, ¡ENVIAR MUCHOS REVIEWS!
Yo: ¡Haced caso al peliazul!
Hasta la próxima :)
