¡Hola a todos!

Siglos después de la última publicación, aquí hay una nueva entrega de la historia. Perdón por el retraso, la U me absorbe demasiado tiempo.

En este capítulo hay un pequeño cambio de formato. Casi todo son pensamientos de Megara, que aparecerán en cursiva. Lo que está en negrita es la letra de la canción Huele a peligro de Miriam Hernández, así que este chap salió medio song fic. Los flash back y lo que ocurre en el presente está en letra corriente.

Los personajes pertenecen a JK Rowling.

Los dejo con el capítulo.


Huele a peligro


La conversación con Harry le había traído demasiados recuerdos. A ella no le gustaba recordar. Era más fácil olvidar. Bueno, no pensar en ello. Nunca iba a poder olvidarlo.

Los pensamientos de Megara empezaron a vagar…

No me gusta decirlo así, porque no soy una cursi incurable, pero la verdad es que yo amé a Sirius más de lo que nunca creí posible. Nuestra vida juntos fue maravillosa, él era feliz, y yo también lo era. Sólo una cosa empañó mi felicidad, y ese fue Remus Lupin.

Desde ese día que lo conocí en la estación sentí que había una especie de química entre nosotros. Nos hicimos muy cercanos, teníamos muchas experiencias en común, pero también teníamos formas de ser muy distintas… él era demasiado tranquilo para mí. No le puse atención al asunto. Estaba totalmente concentrada en Sirius.

Me comprometí con él poco tiempo después. Entramos a la Orden antes de la boda, mi padre estaba realmente empeñado en acabar con nosotros, pero le dimos la cara. Ya había tenido problemas con él desde antes, por eso Dumbledore se había mostrado poco conforme sobre nuestra boda: creía que yo le traería más problemas y sufrimientos a Sirius de la cuenta. No era mi intención, pero al parecer así fue.

Pero un momento, estaba pensando en Remus… como vaga la mente al recordar, por eso detesto hacerlo. Es más fácil enterrar el pasado.

Yo sabía que tenía una gran influencia sobre él. Siempre he sabido manejar a los hombres, así que no era extraño para mí que Remus fuera tan solícito conmigo, pero a la vez, era de los mejores amigos de Sirius y no se atrevería a traicionarlo. Por supuesto que yo tampoco, pero aún así me divertía jugar con Remus desde ese entonces.

Sin embargo, el día de mi boda, fue la primera vez que supe lo peligroso que podía ser el juego…

-Flash back-

El día de la boda había llegado. Todos los que conocían a Sirius y su novia se habían sorprendido por la noticia. James y Lily llevaban más tiempo saliendo, y aún así su boda estaba planeada para un año después.

Muchos pensaban que era una decisión precipitada, incluyendo a los mismos amigos de la pareja.

-Megara, ¿estás segura de esto? –le preguntó Lily después de que le dieran la noticia.

-Claro que sí Lil –dijo Megara extrañada- ¿por qué no?

-Bueno, no crees que es algo… ¿precipitado?

Megara arqueó una ceja muy seria. Era un gesto que había aprendido de su ex novio y era muy útil.

-Lo dirás porque tu llevas años de conocer a James, sales con él hace unos tres y piensas casarte con él hasta dentro de uno, ¿no?

-Lo digo porque tú y Sirius se encontraron un día, a partir del día siguiente se fueron a vivir juntos y un año después planean casarse –dijo Lily seria.

-Mira Lil, nosotros no somos como ustedes dos. Necesitamos vivir la vida de prisa. Los dos queremos hacerlo. No veo el problema.

-Van a estar en peligro, Voldemort…

-Ya estamos en peligro. Yo desde siempre y él decidió compartirlo conmigo.

-Pero… tal vez con más tiempo podrías estar segura de que es lo que quieres.

-El caso es que estoy segura Lil. ¿Por qué lo dudas?

Lily se mordió el labio inferior. No se atrevía a decirle nada sobre Remus. La preocupaba un poco el hecho de que eran tan unidos, pero la verdad es que Megara coqueteaba con todos sus amigos, hasta con James, y estaba segura de que eso no significaba nada. Pero a veces le parecía que con Remus no era igual.

James también había tenido una larga conversación con Sirius, pero su amigo era un caso perdido: estaba enamorado hasta los huesos de Megara. James le tenía mucho aprecio a la chica, pero aún así no dejaba de molestarle lo precipitado de la boda.

-Sirius, sé que esto va a sonar extraño, pero ¿pensaste bien lo que vas a hacer?

-Sí –contestó el chico- ¿Por qué dices que suena extraño?

-Por lo de que tu pienses –dijo James sonriendo. Sirius le lanzó un golpe en el aire- ya en serio, ¿estás seguro? Mira, recuerdo muchas conversaciones en las que me decías que el gran Sirius nunca se casaría…

-Eso era antes –dijo Sirius sonriendo- ahora está Meg.

-Tú nunca has sido bueno para las ataduras –insistió James- y un matrimonio, pues, son palabras mayores. No es lo mismo vivir con ella a que sea tu esposa. Además, ella también es un alma libre como tú. ¿Crees que lo soporten?

-Nos queremos y vamos a hacerlo. Apóyame en esto James.

-Sabes que voy a apoyarte si decides hacerlo, pero medítalo. Sabes que yo quiero mucho a Megara, pero si te casas con ella los problemas aumentarán. Dumbledore tiene razón, ella trae muchos problemas consigo, y tú te estás metiendo de cabeza en ellos.

-Sí, lo sé –Sirius parecía molesto- pero no voy a alejarme de ella por eso. ¡Vamos Prongs, tú me conoces!

-Sí, te conozco –dijo James suspirando- y sé que cuando decides hacer algo lo hacer… eres terco, en otras palabras…

-¡Hey! Hoy no estás nada amable…

James se rió ante la cara de ofendido de su amigo.

-Vale, paz Padfoot. Sólo quería decirte esas cosas por si no la habías pensado, pero bueno, por lo que veo, ¡hay boda porque hay boda!

-¡Sí! –exclamó Sirius determinado.

-Y lo mejor es que la primera despedida de soltero de los merodeadores va a ser para el conquistador inalcanzable de Sirius Black…

Tuvieron conversaciones similares con el resto de sus amigos. Megara le había informado a Snape, aunque desde que él entrara al servicio de su padre no se hablaban, pero era demasiado bueno para no decírselo, además, Voldemort sabía que su hija pensaba casarse, ella misma se lo había dicho. Recibió por respuesta dos pergaminos de porqué no era sensato casarse con Black.

Sólo uno de sus amigos no había dicho nada. Remus. Los había felicitado y había ofrecido su ayuda para lo que lo necesitaran.

Todos iban a tener su parte en la boda. James era el padrino, Lily, la primera dama, Peter se iba a encargar de las fotografías, Megara se había diseñado su propio vestido. Sería una boda privada. Lord Voldemort había amenazado a Megara para evitar la boda, pues eso la convertía en un arma en manos del enemigo. No querían que Lord Voldemort se enterara de la fecha y lugar e hiciese su aparición.

Megara no quería caminar sola hasta el altar, y visto que el resto de sus amigos ya tenían una función durante la ceremonia, le había pedido al servicial amigo que no había tenido ninguna queja contra la boda que la entregara.

En esos momentos se encontraban a la espera de la señal para entrar. Remus en un traje entero impecable que hacía resaltar de manera especial sus ojos dorados y Megara en su vestido blanco, que haría las delicias de cualquier especialista en moda. Estaba radiante. Sus ojos verdes turquesa brillaban con intensidad y sus cabellos rojo fuego resaltaban cayendo en suaves rizos sobre sus hombros.

Remus sostenía el brazo de la muchacha en silencio. No sonreía. Parecía sumido en sus pensamientos.

-Oh Remsie, sonríe un poco, ¿por qué estás tan serio? –dijo Megara bromeando- vas a salir mal en la foto.

Sin embargo, él no sonrió. Dudó un momento, para luego preguntarle en voz muy baja.

-Meg, ¿estás segura de esto?

-¿Perdona? –preguntó sin entender.

-De casarte –aclaró Remus- ¿estás segura?

-Por supuesto que sí –contestó algo molesta, no lo esperaba de él. James era el amigo moralista que te hacia reflexionar sobre todo- ya he tenido esta conversación con todos antes.

-Lo sé –dijo Remus con un suspiro.

-Remsie, ¿qué te pasa? – Megara se puso de pie junto a él y buscó su mirada.

Él la miró directamente a los ojos y la tomó de ambas manos con ímpetu.

-No te cases.

Megara lo miró sorprendida y soltó la risa.

-Vamos Remus, no lo dirás en serio.

-Lo digo totalmente en serio –dijo el chico visiblemente perturbado- sabes que te vas a arrepentir de esto…

-Lo dudo –dijo Megara riendo todavía, pero alejando sus manos de él- además, yo no creo en los arrepentimientos, todo pasa por algo.

-Te lo ruego Meg, retrasa la boda.

En ese momento empezó a sonar la marcha nupcial y las puertas se abrieron. Megara le sostuvo la mirada a Remus y luego le tendió lentamente la mano. Remus bajó la cabeza derrotado y la tomó. Suspiró y empezó a avanzar por ella hacia el altar.

Sirius la esperaba con una gran sonrisa. Estaba increíblemente apuesto y sus ojos azul grisáceo brillaban de manera muy especial.

Al momento de entregarle la mano de la chica a su amigo, las miradas de Remus y Megara se toparon por última vez. Remus le sonrió y luego le sonrió a Sirius. Se retiró hasta su lugar y Megara tomó la mano de Sirius fuertemente. Se miraron y sonrieron. Contra todo pronóstico, lo habían logrado: iban a casarse.

Al final de la boda, Megara estaba tan feliz y tan radiante junto a su esposo que parecía haber olvidado lo que pasara momentos antes. Remus por su parte, nunca podría olvidarlo.

-Fin del flash back-

En realidad yo no lo olvidé. Nos fuimos de luna de miel y no volví a pensar en eso, hasta que mientras estábamos en nuestro viaje de novios recibimos una lechuza avisándonos que Remus se iba a trabajar a Bélgica una vez más. Me pregunté si tendría que ver con lo que había sucedido, pero decidí no mencionárselo a Sirius. ¿Para qué complicar las cosas?

Nuestro primer año de casados fue una maravilla, tal como se lo describí a Harry. Nuestros problemas maritales no tenían relevancia en medio de la guerra contra mi padre que estábamos librando. La unidad era la clave para vencer y Sirius y yo éramos el mejor ejemplo de ello. Además éramos la primer pareja en ser perseguida en exclusiva por Lord Voldemort. ¿Deberíamos sentirnos halagados? Espero que no…

Un año después Remus regresó a Inglaterra cerca de la boda de Lily y James, para quedarse luego definitivamente en el país. Cuando nos vimos en el aeropuerto nos saludamos normalmente… o al menos así parecía.

Había pasado mucho tiempo, cuando se bajó en la estación todo estaba igual que la primera vez que lo vi, exceptuando que Peter no había podido ir y Sirius y yo llevábamos anillos de casados.

Nuestras miradas se cruzaron inmediatamente. No pude evitar un estremecimiento al darle un abrazo y un suave beso de bienvenida. Pude ver en sus ojos que tanto tiempo lejos no había servido de nada. Sólo para que yo me diera cuenta al verlo volver de que la química entre nosotros era explosiva.

Ese abrazo, que nos damos los dos,
cuando nos saludamos.
Ese beso, que se escapa de mí,
cuando nos encontramos.
Huele a peligro
estar contigo.
Existe un algo entre los dos,
esa manera de sentir,
que no es de amigos.

La tensión empezó a crecer entre él y yo. Todo era un juego, como siempre, ¿o no? Nuestros encuentros casuales no eran los encuentros entre dos amigos, aunque no hiciéramos más que intercambiar palabras y bromas que cualquier par de amigos podía compartir. Pero él y yo lo sabíamos. No éramos solo amigos.

Evitábamos quedarnos a solas, la verdad era una situación incómoda. Incluso para mí, que no suelo incomodarme por nada. Pero es que él era uno de los mejores amigos de mi esposo…y yo quería a Sirius. Los dos sabíamos que no debía pasar nada, que debíamos olvidarnos del asunto, pero era imposible…

Ese rato cuando hablamos los dos,
esquivando miradas
que pensamos, que la gente está ciega,
que al fin la engañamos.
Huele a peligro
hablar contigo
porque olvidamos que, hace tiempo,
cada uno de los dos ya tiene un nido.


No sé que tan ciegos estaban los demás. Creo que sólo James se dio cuenta. Sirius sospechaba de algo, una vez habló conmigo al respecto medio en broma medio en serio, pero básicamente para aclararme que confiaba demasiado en su amigo y en mí para sospechar que pasáramos a más. Era la primera vez que le molestaba mi proximidad con uno de sus amigos. Si no era tan evidente, al menos podía sentir que algo no estaba bien.

Nosotros no queríamos pasar a más. Creo que fue la primera vez en mi vida que tuve miedo de mi misma, de lo que pudiese hacer. Pero era imposible de evitar, las miradas, el deseo que frenaba a duras penas. ¿Qué me pasaba? ¡Yo era la esposa de Sirius Black! ¿Qué más podía pedir? Sirius era como yo, éramos el uno para el otro. Entre Remus y yo sólo había una cosa: química. Una química salvaje y explosiva. Simplemente… peligro.

Huele a peligro
el sólo hecho de acercarme a conversarte
con el pretexto de que de algo quiero hablarte.
Un solo paso en falso
y nada ya nos puede detener.
Huele a peligro
ese deseo que se esconde en la mirada.
El fuego atroz de una pasión desesperada
esa inquietud alborotada
con el hambre retrasada.
Huele a peligro.

Nos las ingeniamos para salir adelante, para evitar caer en la tentación que cada vez era más grande. Cuando James decidió intervenir ese día en el almuerzo me enfadé. Yo no iba a traicionar a Sirius, no pensaba hacerlo, no quería hacerlo. Luego llegó la carta de Snape y empezó a suceder lo terrible…

-Flash Back-

Megara se sentía particularmente mal ese día. Tenía náuseas y un gran dolor de cabeza. Sirius había salido rumbo al ministerio momentos antes, tras hacerle jurar que si se sentía mal lo llamaría para que volviera a casa.

Se miró en el espejo preocupada. ¿No estaría embarazada verdad? Sabía que a Sirius le haría ilusión, después de todo estaba como loco con Harry, el recién nacido primogénito de su mejor amigo. Les habían pedido que fueran los padrinos del niño. Ahora bien, si ella nunca había pensado en casarse hasta que tres años antes Sirius se lo había propuesto, tener hijos no era siquiera una de las posibilidades para su futuro que tenía en mente.

Pero no, no era eso… ¿verdad?

En ese momento llegó una lechuza que no conocía.

Al tomar el sobre que llevaba se sobresaltó, reconocía esa letra: era la letra de su ex novio y mejor amigo de toda la vida: Severus Snape.

"Megara:

Sé que desde que me uní a tu padre me desconociste como amigo y me dijiste que no querías volver a saber nada de mí, pero debido a lo que he averiguado tenía que ponerme en contacto contigo.

El movimiento de tu padre es mucho más oscuro de lo que yo creía, debo reconocer que tenías razón, ya no me siento bien aquí, pero no hay marcha atrás. He entrado en el grupo más cercano a tu padre, el de los mortífagos, y en nuestra última reunión nos ha comunicado algo muy importante.

Al parecer hay una profecía que le ha indicado que hay un niño capaz de vencerlo. Cree que el hijo de los mejores amigos del cretino de tu marido es ese niño y va tras él. Tiene un plan para alcanzarlo y la base de su plan eres tú.

No entendí muy bien que planea hacerte, pero quiere obligarte a hacerle daño, a él, a sus padres y a Black. Por lo que dijo parece que quiere poseerte.

No debería decirte esto, es peligroso que tu padre se entere de que te he alertado, pero no puedo dejarlo usarte.

Hay una manera de evitar las posesiones con magia oscura, puedo informarte de cómo hacerlo, pero no sé que tan efectiva sea contra los poderes del señor oscuro. Tienes que alejarte de ellos sí no quieres que suceda algo que puedas lamentar. Yo personalmente no sufriría si algo le pasase a uno de ellos, pero sé que tú sí.

Ten mucho cuidado, y por favor destruye esta carta después de leerla.

Tuyo siempre,

Snape".

-Fin del flash back-

No quise creerlo. Destruí la carta, como Snapy me pedía que hiciera, pero no quise escucharlo.

Sabía mi padre podía poseerme, lo había hecho ya antes para obligarme a morder a unos prisioneros en luna llena para crear su ejército de criaturas oscuras. Logré escapar a duras penas de su posesión esa vez, pero ahora él era mucho más poderoso.

La primera vez que lo sentí dentro de mi fue dos días después de ese, cuando estaba con Sirius cuidando a Harry mientras sus padres habían ido a celebrar su aniversario. Yo tenía a Harry alzado cuando lo sentí. Mis brazos se cerraron con demasiada fuerza alrededor del bebé, quien chilló horrorizado. Sirius lo tomó de mis brazos y lo tranquilizó. Me preguntó que qué me pasaba y le dije que no era nada… pero yo sabía lo que era. Lo dejé sólo con el chico, le dije que necesitaba tomar aire.

Desde ese día empezó una lucha constante con mi padre, una lucha de voluntades en la que cada vez me era más difícil vencer, así que cada vez trabajaba con más ahínco contra él. Dumbledore se enfadaba por mi falta de prudencia y mi violencia para contraatacar, pero yo tenía que hacerlo si no quería volverme loca.

Yo ya no era la misma. Sirius no entendía que pasaba, trató de averiguar que me pasaba, pero yo no respondía. Tuvimos varias discusiones, nuestra relación se estaba yendo a pique y nos distanciamos. Era necesario. James también trató de sonsacarme que me sucedía, al igual que Lily, Andrómeda y hasta Remus. Trataron de hablar conmigo, no sabían en realidad que sucedía. Pero yo no se los diría, yo no les diría que tenían a su lado un arma que Voldemort podía utilizar para matarlos. No tenía donde más ir, y no quería irme. Fui totalmente egoísta. Solo entendí que tenía que hacerlo hasta esa noche.

-Flash Back-

Megara no podía dormir. Su esposo estaba a su lado, pero al contrario de ella dormía profundamente. Ese día habían discutido de nuevo, Sirius no comprendía que le pasaba a su esposa. Últimamente estaba ojerosa, era más imprudente, descuidada y sobretodo, más seria. No había logrado sacarle palabra sobre qué le sucedía y eso estaba causando problemas graves dentro del matrimonio.

La mujer se incorporó y lo miró dormir profundamente. Viéndolo, nadie diría que acababan de discutir y que una guerra de la que pendía la vida de todos estaba en curso. Sonrió y lo besó suavemente en los labios. Él ni siquiera se inmutó.

En ese momento lo sintió otra vez mucho más fuerte que antes

"Hola hija… "

"Déjame en paz" –dijo Megara mentalmente- "¿por qué no puedes seguir tu camino y olvidarte de mi?"

"Por que tú eres parte de mis planes Megara, porque tú eres mi arma dentro del grupo de Dumbledore"

"No lo soy"

"Entonces… ¿por qué tienes ese cuchillo sobre el pecho de tu querido esposo"

Megara parpadeó y entonces fue conciente de lo que hacía. No sabía en que momento había tomado la cuchilla de Sirius y la había abierto. En ese momento la sostenía a unos milímetros de la piel de Sirius, apuntando a su corazón.

La dejó caer con horror y se alejó de la cama.

"Jajaja…" –escuchó la voz de su padre dentro de su mente- "no puedes escapar de mi"

"¿Qué quieres de mí?"

"Quiero que mates a Harry Potter"

"Nunca"

"Lo harás Megara, habrías matado a Sirius Black si yo no te hubiera alertado de que te estaba obligando a hacerlo"

"No soy títere de nadie"

"Eres mi hija, y eso me basta. A través de la sangre puedo llegar a ti"

"¡NO!"

Con un supremo esfuerzo Megara logró sacar a su padre de su mente. Estaba bañada en sudor, ¿cómo había sucedido eso? No podía arriesgarse a perder el control así de nuevo. Sacó la maleta del armario y empacó con un movimiento de varita. Miró a Sirius una última vez y lanzó un beso en el aire.

Salió rápidamente del apartamento. Levantó la varita y frente a ella apareció el autobús noctámbulo.

-Al número 15 de Darlington Hills, por favor.

El viaje fue terrible. Su mundo se había derrumbado, había terminado todo. Pero no podía seguir sola, no en su estado… Se bajó frente a una pequeña casa de aspecto algo deteriorado. Llamó al timbre varias veces. Era muy tarde, sabía que iba a despertarlo. La puerta se abrió momentos después. Un soñoliento Remus Lupin abrió la puerta, pero al verla, su expresión cambió a alarma.

-¡Megara! ¿Estás bien?

-Fin del flash back-

No, no estaba bien…

-Megara, ¿estás bien?

La mujer levantó la vista interrumpiendo sus reflexiones: Remus la miraba desde la puerta de la habitación de Sirius de Grimmauld Place.

¿Qué les pareció? Espero con ansiedad sus comentarios. El próximo capítulo aún no lo he terminado, se llama "Loba herida" y también es medio songfic.

Gracias por sus reviews que contesto a continuación.

Lil Evans: ¡Hola! Que alegría verte en más de una historia. Perdona por no seguir pronto pero la U no me había dejado… besos a ti también.

Elena Potter: ¡Hola! Me alegra que te guste el fic… me parece que Megara no es muy popular. Lo del lío espero que esto te aclare un poco, y sino el siguiente lo dejará claro. No, no fue completamente por eso, pero si tuvo que ver en que Sirius desconfiara. ¿Quién dice que se enteró? Nos vemos!

Andrea: ¡Hola amiga! Me alegra que te parezca que mejoramos. Sé que ya leíste este chap, así que asumo que ya sabes que hubo entre ellos…

Sakura Diana Black: ¡Hola amiga! ¿Cómo estás? Creo que eres de las pocas personas que le agrada Meg, a mi en lo personal me agrada el personaje. Espero que hayas adivinado, y ya te puse en mi MSN. Nada de ponerse celosa de los personajes, sólo ponte tu en su lugar… Nos vemos!

Daina-chan: ¡Hola! Pues sí que se traían algo, espero que te haya gustado el chap y dejara las cosas más claras. Veremos si te pones al día en el de Sara, pero ya van muchos capítulos… nos vemos.

Isa: No, Megara no se conforma con poco, ella va a por todas, y es que en medio de tanto galán debe ser difícil decidirse por uno… y eso de un reflejo de lo que quieren ser los escritores pues… esposa de Sirius, amiga de James, ex de Snape y además Remus, no suena nada mal…

Remsie: ¡Hola! Espero a ver si este chap te ha cambiado o más bien acentuado tus pensamientos sobre Megara. Ya viste qué pasó el día de la boda, aunque no andas tan perdida en cuanto a Remus. Me alegra que te gustara el chap y sorry por durar tanto…

Pupi-chan: ¡Hola! Pues aquí está casi toda la información, ya se está destapando todo el asunto. Espero que también te haya parecido interesante. Besos.

Andrea Lupin: ¡Hola! No sé como ingresar a las lupinas pero puedo averiguar. Sí tengo MSN (aliciasp13hotmailcom) espero que sea más clara la relación entre Meg y Rem.

Bueno, eso es todo. Espero poder publicar pronto. Mientras tanto les recomiendo algunas de mis otras historias, tengo dos one shot, uno sobre Sirius (Siempre a mi) y otro sobre Lily y James (Doce rosas). ¡Ah, y mi hermana tiene un one shot muy bueno sobre Snape en el que sale Sirius que se llama "Si tu me miras"! Pueden encontrarla en mis autoras favoritas como amsp14.

Saludos desde Costa Rica

Sara Fénix Black